HOOOOOOOOOOLA, siento la demora, es que pase por un momento de falta de imaginación TTwTT la verdad me gusta mucho esta historia. Me encanta jugar con los personajes serios y ponerlos en ridículo XD, tal como hago en mi otro fic :3. Espero les guste y no me molestaría ver uno que otro review :P jajajajaj pero sin presiones :D. ¡DISFRUTEN!
Y ahí estaban ellas dos, en una iglesia deshabitada y oscura. Sephiroth estaba enojado, muy enojado, como deseaba tener a cabeza de chocobo en esos momentos. Como no lo tenía y Anastasia no tenía la culpa de su situación decidió desquitarse con la iglesia. Lanzaba al aire todo lo que podía, sillas, rocas, partía en la mitad las columnas y pateaba el agua que estaba en medio de la enorme iglesia. Anastasia solo podía hacer pequeños brinquitos cada vez que la iglesia temblaba. Jamás había visto a Sephiroth en una crisis nerviosa. Decidió dejarlo solo y salir un momento. Busco por la destruida calle y encontró un teléfono publico, también estaba destruido pero eso no le impediría llamar a la diosa. Se acerco y metió una moneda de oro muy brillante. Oprimió unos botone y espero en la línea hasta que la contestadora empezó a hablar.
-bienvenido a líneas vitales. Si quiere saber de nuestros servicios marque uno, si necesita contactar a un familiar marque dos de lo contrario si usted es un ángel y requiere de los servicios de la diosa por favor espere en la línea-sonó el pitido-¿ho-hola? ¿así es como funciona esta cosa?
-si su majestad así es como funciona el teléfono
-hola Anastasia ¿paso algo?
-mmmm si, bueno tenemos un problemita
-¿qué es ese ruido?
Anastasia miro la iglesia-ese es el problema. Vera su majestad Sephiroth sufrió ciertos… cambios
-¿qué cambios?
-bueeeno, el… es mujer
-…
-¿su majestad?
-¿es mujer? ¿hablas enserio?
-si señora, hablo muy enserio, tiene bubbies y toda la cosa… ¿qué hago?
-la verdad… ¿cómo decirte? No podemos ayudarte, estamos cortos de presupuesto
-¿eeh?
-creo que lo de la feria de las flores… ehm no fue muy buena idea
-pe-pero ¿eso que tiene que ver con el problema su majestad?
-Anastasia es mi deber comunicarte que no los puedo devolver
-¡¿QUÉ?! ¡su majestad! No puede hablar enserio
-lo siento Anastasia pero la economía no esta ayudando. Debes encontrar una forma de vivir en Edge hasta que todo se estabilice
-su majestad…
-te llamaremos cuando la situación mejore… un poquito
-pe-pero…
-lo sentimos-sonó la contestadora-su saldo se encuentra en cero. Gracias por llamar a líneas vitales, esperamos su llamada.
Anastasia colgó. Camino de vuelta a la iglesia y se encontró con Sephiroth. Ya estaba calmado o mas bien cansado. El o bueno ella trato de hablar con Anastasia pero el ángel paso de largo y empezó a destruir todo. Ahora ella tenía un ataque nervioso o mas bien de furia. Pasaron unas buenas tres horas hasta que Anastasia se digno a sentarse al lado de Sephiroth. Lo miro y le conto todo lo que le había dicho la diosa. Sephiroth solo pudo suspirar derrotado. Ya no tenía la suficiente rabia como para tumbar la iglesia. Decidieron organizar un poco el lugar y acostarse en una de las bancas. Todavía era de noche. Tiempo después los rayos del sol tocaron delicadamente los rostros de las dos mujeres. Cuando Anastasia abrió los ojos se encontró con un hombre que la miraba de una forma extraña. El hombre olía a alcohol y le faltaban varios dientes. Anastasia se levanto sin quitarle la mirada de encima al extraño. Busco a Sephiroth y vio que había otro hombre muy parecido al que estaba a su lado, ese acercaba lentamente su mano a uno de los pechos de Sephiroth. Solo fue que uno de sus dedos lo rozara para que Sephiroth lo tirara a los cielos. Se levanto y miro al hombre que estaba al lado de Anastasia y este salió corriendo. Las dos se levantaron, querían darse un baño. Sephiroth quería ir a Edge pero Anastasia lo detuvo. Miro su vestimenta, era demasiado provocativa, la chaqueta le tapaba un poco de sus enormes pechos y los pantalones ajustados dejaban ver una gran cadera y trasero, además era la vestimenta de Sephiroth, si se topara con alguien de AVALANCHA tendrían problemas.
Anastasia decidió ir por su cuenta. Miro su billetera y tenía dinero suficiente para comprar buena ropa. Antes de salir Sephiroth le dio su numero celular, ella saco el suyo y también le dio el numero. Con eso partió hacia Edge. Decidió volar y aterrizar en un callejón deshabitado. Camino por una calle y entro al centro, había tantas personas, eso nunca le agrado. Camino a paso rápido, las personas la miraban de forma rara, de pronto era por su ropa, debía encontrar rápido una tienda de ropa. Camino y camino hasta que por fin encontró una, entro y miro los diferentes conjuntos. Para ella escogió un abrigo blanco con un cinturón, tomo un par de botas grises de amarrar, una falda negra que le llegaba hasta medio muslo, una camisa manga larga blanca, un chaleco gris con unas cadenas doradas que servían como botones y una cinta en el cuello del chaleco, también se puso unos leggins negros que le llegaban un poco mas arriba de la rodilla. Se lo probo y le gusto pero le faltaba algo, busco por la tienda y encontró un cinturón dorado que le caía a un lado de su cadera. Listo, ahora solo faltaba la ropa de Sephiroth, tuvo que escogerle la ropa interior, decidió que compraría la negra. Busco unas camisas y encontró una que estaba hecha de cadena y tenía una X hecha en cuero, muy parecido a su vestimenta, después encontró unos jeans negros desgastados y unas botas de cuero que llegaban mas arriba de la rodilla por ultimo encontró un abrigo de cuero negro con cinturones como botones y largo. Pago todo y se llevo la ropa que había escogido. Anastasia estaba feliz con su compra y se dirigió a la puerta, frente a ella entro un joven de cabello rubio y puntiagudo, sin darse cuenta sus pies reaccionaron por si solos y corrió hacia el. Salto y lo abrazo con todas sus fuerza
-¡eres tu!
Cloud estaba incomodo-¿t-te conozco?
-claro que no-Anastasia le cogió los cachetes-mira cuanto has crecido, ya eres todo un chico grande
-¿eeh?
-awwww eres tan lindo-le dio un beso en su frente-¿qué haces por aquí? ¿le vienes a comprar algo a Tifa?
-¿cómo…?-en ese momento empezó a sonar el celular de Anastasia
-espera un minuto ¿hola?
-¿DÓNDE CARAJOS ESTAS?-el cabello de Anastasia se levanto-¡ME MUERO DE HAMBRE! ¡TRAE ALGO DE COMER!
-¡no tienes que ser tan grosero!-Anastasia se alejo-acabo de comprar la ropa
-¡¿TODO ESTE TIEMPO ESTUVISTE COMPRANDO ROPA?!
-¡si! Ya, iré enseguida a un restaurante, comprare la comida
-bien, que no se te olvide traer algo para bañarnos
-podrías agregarle un por favor si no es mucho pedir
-solo tráelo-y colgó
Anastasia miro molesta su celular luego miro a Cloud quien la miraba confundido-ehm ¿puedes sugerirme un buen restaurante?
-puedes ir al restaurante que esta a la vuelta
-gracias… por cierto soy Anastasia puedes llamarme Ann y… deberías comprarle un vestido como ese que esta en el maniquí.
Se despidió de el y salió de la tienda. Fue y compro la comida y las cosas para el baño. Por ultimo regreso a la iglesia y le mostro las cosas a Sephiroth. Miro todo de mala gana, el no quería ser mujer, el quería ser un maldito hombre. El dejo su ropa en una banca y siguió a Anastasia hasta el estanque, primero se bañaría y luego comería. Se sentía incomodo por sus nuevo pechos, por el amor de Dios ¡eran enormes! Aun no podía creer en la situación que estaba. Suspiro resignado y miro con sorpresa a Anastasia, estaba desnuda frente a el. Tenía un buen cuerpo, firme y fuerte, debía admitirlo, desde que la conoció se sintió atraído por el ángel, trataba de disimular las constantes miradas que le dirigía, ¿cómo podía hacerlo si ella estaba justo ¡ahí! Levantando su cabello y mostrándole sus atributos, podría haber vuelto con un nuevo cuerpo pero sus gustos seguían siendo de hombre. Como pudo se limpio con el jabón, aun le incomodaba esos enormes bultos. Se vistió con la ropa que Anastasia le trajo, era cómoda y fresca. Se miraron y salieron de la iglesia mientras comían su almuerzo. Caminaron y caminaron hasta llegar al centro de Edge, Sephiroth miraba hacia todos los lados en busca de una cabellera rubia, Anastasia lo vigilaba de reojo. Caminaron sin rumbo como lo hacían en la corriente vital. Las personas pasaban y las miraban de forma extraña.
-¿ahora?-pregunto Sephiroth parándose en medio de la acera
-no lo se… ¿qué deberíamos hacer?
Sephiroth miro hacia el cielo-no podemos volver…-susurro-tampoco pienso pasar otra noche en esa maldita iglesia-Sephiroth miro a Anastasia-¿con cuanto dinero contamos?
-lo único que tengo son las monedas para comunicarme con la diosa y no mas de tres mil gil
-podríamos sobrevivir un mes… si no contamos con una renta…
-Seph creo que lo primero que debemos hacer es encontrar un lugar donde vivir
Sephiroth la miro divertido-¿nosotros? ¿Me estas diciendo que tu y yo vamos a vivir en el mismo apartamento?-sonrió burlón
-tengo que cumplir ordenes, debo guiar tu patética alma hacia la luz
-¿patética?-dijo entre dientes
-si creíste que solo iba a dejarte ir creo que no eres lo suficientemente inteligente. En estos momentos soy como un pequeño virus, no notaras mi presencia pero en el momento donde te descuides te atacare y empezare a molestarte
-quiero verlo-dijo desafiante
-no sabes con quien te metes-dijo Anastasia
Sephiroth sonrió-pruébalo, tengamos una batalla, si yo gano me dejaras solo, no me perseguirás y dejaras que yo haga lo que se me venga en gana
-muy bien… pero antes que todo-Anastasia lo miro o la miro-tenemos que encontrarle un funda a tu espada
-¿por qué?-dijo en tono burlon
-porque si te llegan a reconocer se van a sorprender de ver que el 'gran' Sephiroth aparezca como un transformista ¿no?
Sephiroth se tenso por la respuesta, era verdad, ¿cómo iba a enfrentar a cabeza de chocobo con esa apariencia? Jamás le daría ese gusto. Buscaron por toda la ciudad hasta que encontraron una tienda apartada de espadas. El anciano, dueño de la tienda, le hizo una funda para la Masamune. Después de eso utilizaron sus alas para desplazarse velozmente por la ciudad y llegar a la antigua Midgar. Aterrizaron en un edificio. Sephiroth saco su espada y Anastasia hizo aparecer la suya, era plateada, la cabeza era un enorme zafiro incrustado, el cuerpo era azul oscuro con una línea dorada en la mitad, el guardamano era largo y son muchos signos en el, el cuerpo de la espada tenía unos escritos dorados dibujados. La espada resplandecía con la escasa luz del sol. Tomaron posiciones y empezaron con la batalla. El sonido de las hojas al chocar les llegaba a los oídos, aumentaron la velocidad, sus cuerpos no se veía pero aquel sonido las delataba, las dos chocaron espadas y quedaron suspendidas en el aire, Anastasia miro los ojos de Sephiroth, no iba a permitirle ganar esa batalla, debía proteger a Cloud y de paso hacer sufrir a Sephiroth por hacerla quedar mal ante todas las almas. La batalla se extendió y sin darse cuenta, el sol se estaba ocultando al horizonte. Sephiroth jadeaba del cansancio mientras a Anastasia le caía un par de gotas de sudor por su fino rostro. Sephiroth se vio con desventaja. Miro el lugar donde estaba parado, no era el edificio donde habían comenzado, ese antiguo edificio lo derrumbo Anastasia de un tajado. Ni siquiera el podía hacer, eso. "demonios, no debí subestimarla" pensó enojado por su arrogancia, sin darse cuenta Anastasia se lanzo a gran velocidad contra el, logro interponer su espada pero esta salió volando hacia un lado, miro en donde caía y sintió el frío metal de la espada en su garganta. Anastasia tenía la punta de su espada en la garganta de Sephiroth, la afilada punta le corto levemente la piel haciendo que una fina gota de sangre cayera.
Anastasia bajo la espada y sonrió victoriosa, le había ganado. Le dio la espalda a Sephiroth y cogió la Masamune, se la lanzo. Las dos bajaron del edificio por las escaleras y caminaron por las oscuras calles, estaban cansadas por la pelea. Caminaron sin rumbo hasta que encontraron un pequeño bar, no vieron el nombre del bar, solo entraron y se sentaron en la barra. Sephiroth pidió un whiskey y Anastasia una copa de vino. La bartender no les dio la cara, eso no les importo
-vaya, ¿qué haremos?-le pregunto a Sephiroth-no tenemos donde dormir y tenemos poco dinero
-me lo preguntas a mi
-no debes ser tan grosero
-cierra la boca-la bar tender les dejo los dos vasos y se fue con una bandeja a una mesa-odio esto
-dímelo a mi, arrastrada a un lugar desconocido para estar al lado de una desgraciada alma
-¿podrías parar con eso?-dijo molesto
-¿qué? Es la verdad
Sephiroth miro hacia otro lado-no sabía que eras tan poderosa
-¿creíste que cualquiera podía proteger a la diosa? Eso me ofende, solo los mejores guerreros pueden estar a su lado para protegerla
-la florista esa no es poderosa
de los ojos de Anastasia cayeron grandes cataratas-¡lo se! Mi vida es tan patética, ser reemplazada por una niña que a duras penas corta un vegetal
-ya, no es para tanto…-Sephiroth miro por la ventana que estaba detrás, ya era de noche-¿ahora? Donde dormiremos, ya es de noche
-siempre podemos ir al desierto y buscar una reconfortante cueva
-me parece perfecto, solo compramos un colchón un par de almohada y listo, no hay que pagar renta
-… si pero, ¿cómo haremos para bañarnos? Y ¿qué hay del baño? No podemos vivir en una cueva para siempre, también merecemos comodidades
-bien, ¿qué sugieres?-dijo exasperado
Anastasia miro a la bar tender-disculpa señorita podría…-la chica se volteo y dejo ver su rostro, Anastasia se puso pálida y trago fuerte. Volteo a mirar lentamente a Sephiroth
-Lockhart-susurro Sephiroth, una pequeña sonrisa maliciosa se formo lentamente en sus labios. Escucharon unos pasos que provenían de las escaleras. La persona que bajo era nada mas ni nada menos que Cloud Strife
Sephiroth trato de empuñar su espada pero Anastasia lo detuvo-no lo hagas-dijo tensa-si lo haces te va arrepentir
-si como no-Sephiroth se levanto de su puesto y se dirigió en dirección a Cloud. El la miro desconfiado y le dio frente, le parecía conocida, ese cabello plateado, esos ojos, esa katana, solo había una persona en el mundo que los tendría… pero no había manera de que reencarnara en una chica sexy
-hay Dios-suspiro Anastasia-¿por qué les gusta de la forma difícil?-de su abrigo saco un control y oprimió un botón. Sephiroth estaba a unos pasos de llegar a su objetivo pero sintió una corriente eléctrica surcar todo su cuerpo, perdió la noción del tiempo y espacio, callo al suelo-¿ves lo que pasa cuando no obedeces?
Sephiroth se levanto ayudándose de la barra, de su cabeza y brazos salía humo-tu…
-disculpen-hablo Tifa con duda-¿quiénes son?
-soy Seph…-otra descarga eléctrica para Sephy
-hola soy Anastasia y ella es mi amiga Saphira, somos nuevas en Edge-Sephiroth alias Saphira se levanto con dificultad del suelo, Ann tenía una hermosa sonrisa en sus labios y Sephiroth la miro con eterno rencor.
Y así fue como AVALANCHA, bueno, dos miembros conocieron a la pareja dispareja del momento. Anastasia ex arcángel guardiana de la corriente vital y Saphira anteriormente conocida como Sephiroth hijo de la calamidad del cielo, ángel de la muerte, señor de todo lo oscuro. ¿qué aventuras les espera a este par?
