Bueno amigos, un capítulo más, con aquellas cosas que los padres pasan con sus hijos, queda muy poco. Espero disfruten
Los recientes padres no se dieron cuenta cómo pasó el primer mes de vida de Elena, la pequeña crecía muy rápido y las horas del día se hacían cortas.
Maya estaba a cargo de Stark Industries mientras Pepper se tomaba el tiempo correspondiente como madre, aunque solía estar al tanto de la empresa. Tony bajaba al taller durante la tarde, luego del almuerzo, ya que Elena en ese periodo dormía y Pepper aprovechaba de descansar.
Y así poco a poco fueron haciendo su rutina diaria, la pequeñita de brillantes ojos azules como los de su madre había normalizado sus horas de sueño, ahora Tony y Pepper podían gozar de algunas horas de sueño durante la noche.
Hace algunos días Elena y su madre fueron a control con sus respectivos médicos, ambas estaban gozando de muy buena salud y para Tony no había algo más tranquilizante que eso.
A si es que como era habitual después del almuerzo Tony estaba en su taller, Elena durmiendo y Pepper estaba bastante aburrida ojeando unas revistas a si es que decidió bajar al taller.
-¿Aún estás con esa silla voladora? –Habló Pepper cuando estaba entrando al taller, vestida con un short y una blusa de las que solía llevar cuando estaba en casa.
-Sí, ya está casi lista…pronto funcionará –Habló Tony sin sacar la vista de invento.
Y Pepper nuevamente sintió a Tony muy distante, estaba así hace unos días y verdaderamente la situación ya le estaba incomodando -¿Me estás evitando? –Preguntó mientras se sentaba en una mesa a cierta distancia de Tony.
El castaño de inmediato levantó la cabeza, sorprendido por la pregunta -¿Qué?...no… ¿Por qué piensas eso?... –Volvió a poner atención a su trabajo.
-Porque has estado muy distante estos últimos días…
-No, Pep, es solo que estoy ocupado con esto…quiero que funcione.
Pepper al ver que Tony ni si quiera la miró durando la conversación le dijo–Bueno, al parecer estoy sobrando aquí –Se bajó de la mesa –Te dejo con tus cosas importantes –habló bastante molesta.
Tony levantó su mirada –Hey –Pero ella siguió su camino a la puerta del taller –Pep, Pep –La alcanzó y pudo ver en ella aquel rostro triste –No te pongas así.
-¿Por qué estás distante? –Le preguntó con angustia en la voz.
Tony la tomó de la cintura, poco a poco la acercó a él, bajó su rostro hacia el hombro de Pepper hasta que el abrazo unió sus cuerpos completamente –Pep, no puedo acercarme a ti, porque pasa esto…
4 segundos se demoró Pepper en sentir en su vientre la erección de su esposo, de inmediato entendió completamente la situación, se alejó levemente para mirarlo –Tony…
-Lo sé, aún faltan días para poder…ya sabes…pero realmente Pep, es una tortura estar tan cerca de ti, no sabes las ganas que tengo de hacerte el amor locamente.
-Ya estoy bien, ha pasado tiempo suficiente, podemos hacerlo, yo también tengo ganas.
Tony tomó una gran cantidad de aire, muy nervioso–Pep no hagas esto, son 40 días y falta para completar ese tiempo…por favor…no lo hagas.
Pepper lo besó, realmente este último mes no habían tenido tiempo suficiente para disfrutar de un beso más apasionado de lo normal, realmente extrañaba esa lengua juguetona de Tony, su sabor dulce en sus tibios labios.
Tony tomó con ambas manos la cadera de Pepper haciendo que su erección presionara con fuerza el vientre de ella –No…esto no está bien… -Sabía que no estaba bien pero no podía parar, no había forma humana de hacerlo, solo quería estar dentro de ella, ya no aguantaba –Pepper…aléjate…aléjate… -Lo decía mientras él cada vez más se aferraba a su mujer.
-Te necesito Tony…hazlo por favor.
Y fue el fin de Tony, no se controló más. Arrastró a Pepper sin soltarla del abrazo a una mesa de metal cercana, la empujó contra ella mientras los botones de su blusa saltaban con fuerza ante los tirones que él le daba. Pepper más que rápido sacó la camiseta negra de Tony mientras él ya estaba bajando el short.
Él no daba más, su esposa solo en ropa interior a su merced lo miraba con sus azules apasionados y llenos de lujuria, lo enloquecía, su cerebro no era capaz de procesar absolutamente nada, su instinto de hombre desesperado se apoderó de su cuerpo. Fue él mismo el que quitó sus pantalones y ropa interior en unos pocos y estudiados movimientos.
-¿Sabes cuánto te amo?– Preguntó casi de forma agresiva, cuando sus labios absorbían los labios ella violentamente.
Bajó las bragas de su mujer y rápidamente la sentó en la fría mesa de metal, Pepper de inmediato rodeó con sus piernas la cadera de Tony, él volvió a besarla y su mano viajó a la intimidad de ella, ambos se estremecieron, Pepper estaba húmeda, muy húmeda, esperando sentir a su marido dentro. Metió su dedo índice, y absorbió el sonido que Pepper emitió en su boca.
-¿Está bien? –Le preguntó tratando con todo su ser procurar ante todo no hacerle daño a su chica.
-Sí, solo hazlo…Tony…
Y Tony se dio por vencido ante sus instintos carnales acumulados durante todo este tiempo, se hundió en ella mientras sus parpados se cerraban herméticamente, sintiendo aquel calor húmedo de su esposa, aquello que tanto amaba. Pepper gimió al tener el macizo miembro dentro, sus piernas se apretaron aún más, atrayendo lo más posible a Tony, él se alejó para empujar nuevamente contra ella, lo hizo y la sensación era maravillosa.
Se abrazó a Pepper, sujetándola con firmeza de la espalda, la guerra estaba recién comenzando y las miles de sensaciones estaban por multiplicarse. Pero por supuesto la realidad a veces interrumpe y su realidad era una pequeña de ojos azules llorando en la cuna. Los altavoces puestos por toda la casa avisaron de inmediato que Elena estaba despierta, en el peor momento posible.
Tony miró a Pepper despavorido, su frente chocó con la de ella –Tiene que ser una broma.
Pepper suspiró –Dios…
El castaño volvió a mirarla, estaba casi estallando en deseo por su esposa –JARVIS activa todos los protocolos de entretención.
-Si señor –Respondió la inteligencia artificial.
Tony volvió a tomar con fuerza la espalda de Pepper y la atrajo nuevamente, ella gimió, pero su atención se había ido a otro sitio –Tony… -le dijo resignada.
El genio se detuvo y su rostro cayó rendido entre los pechos aún con sujetador de Pepper -¿Por quéeeeee? –Su voz angustiada, mientras tortuosamente se separaba de su mujer.
Pepper se bajó rápidamente de la mesa, puso su short y fue a ver a su pequeña dejando a su pobre esposo con los crespos hechos, aunque ella también se fue pensando en lo lastimosa que se había convertido su vida sexual.
Luego de 10 minutos Tony seguía esperando a Pepper en el taller, aún desnudo, hasta que la voz de JARVIS lo trajo a la dura realidad.
-Señor, la señora Stark dice que Elena se rehúsa a dormir.
Tony resopló, decepcionado y lleno de deseo, se vistió para subir a ver a sus mujeres. Llegó al dormitorio de su hija, Pepper estaba sentada en el sofá con Elena sobre su pecho.
-Lo siento mucho… –Le dijo Pepper cuando vio a entrar a su esposo con rostro decepcionado, aunque con una leve sonrisa.
Se sentó al lado de sus mujeres –Elena… eres igual a tu madre…interrumpes en la mejor parte–le dijo él afirmando su rostro en el hombro de Pepper, acariciando la pequeña cabeza de Elena.
Pepper lo miró hacia abajo simulando un enfado -¿Cuándo te he interrumpido?
-Cuando eras mi hermosa, amable e inteligente asistenta, siempre interrumpías las fiestas en la mejor parte.
-¿En la mejor parte?...cuando empezabas a destruir la casa, ahí interrumpía la fiesta.
-La mejor parte –Tony seguía burlándose –Amor eres igual a tu madre –Tony le apretaba sutilmente las delicadas y blancas mejillas a su hija.
-Bueno tampoco duerme demasiado y eso lo sacó a ti, no hay duda –Se defendió Pepper.
-Shhh, se está quedando dormida –Susurró Tony mientras miraba a su pequeña cerrar sus ojitos.
Hasta que luego de unos minutos, Elena estaba durmiendo nuevamente, Pepper se levantó lentamente mientras Tony acomodaba la cuna, la pequeña fue puesta en la cuna con suma delicadeza, se quedó allí succionando su pulgar como solía hacerlo.
-Tenemos algo pendiente –Tony abrazó a Pepper desde atrás.
Pepper sonrió –Vamos –Se giró, le besó rápidamente y comenzó a caminar a la salida.
Ambos iban casi en puntillas para evitar hacer ruido, abrieron la puerta con suma sutileza, salieron y Pepper juntó la puerta tal como la abrió, ya estaba en el pasillo por fin. Tony la tomó de la cintura, ambos sonreían, la besó mientras recorrían el camino hacia su dormitorio, la pelirroja mordía a modo de juego el labio inferior a Tony. Pero los sollozos de Elena nuevamente los interrumpió.
Tony ya no lo podía creer –No puede ser…
Pepper suspiró y volvió al dormitorio del cual no había alcanzado a alejarse ni un par de pasos, tomó a su pequeña en brazos quien de inmediato se calmó.
-Mi próximo invento serán unos brazos artificiales –Dijo Tony desde la puerta y ya la situación ni si quiera causaba decepción, llegaba a ser divertido.
Se acercó a sus chicas y tomó a su hija en brazos, la puso en su pecho –Ya que no quieres dormir nos vamos al taller.
A si es que mientras Tony le mostraba la gama de inventos a su hija en el taller y le explicaba paso a paso cómo los creó, Pepper se sentó frente a su laptop, hizo una video-llamada a Maya y se dispuso a conversar con ella sobre la empresa.
Entretanto Tony disfrutaba a su pequeño retoño, Elena era muy despierta y curiosa, no le quitaba la mirada a su padre, ponía atención a todo lo que él hacía, Tony a ratos le hablaba y le hacía muecas, Elena sonreía y hacías sonidos con su pequeña y rosada boca -Estás creciendo rápido Elena .
Elena movía las manos energéticamente al ver cada vez más cerca a su papá, incluso gritaba.
-No entiendo demasiado bien tu idioma hija… ¿debería inventar una maquina que te traduzca…sería interesante ¿no crees?- Seguía Tony mientras alzaba en sus brazos a su hija para ponerla sobre su rostro y hacerle pedorretas en la panza.
A Elena le encantaba estar sobre la cabeza de su padre, se tomaba firmemente del cabello castaño alborotado de Tony, haciéndolo gritar del dolor a momentos.
-Traje el biberón –La voz de Pepper que traía una amplia sonrisa, le encantaba ver a su esposo e hija así de felices.
-¿Tienes hambre Ele?...-Tony la intentó bajar pero su pequeña estaba fuertemente tomada a su alborotado cabello –Auuch!...Ele tienes que soltarte…Auch!
Pepper se acercó apara ayudarlo, y fue simple, solo puso sus dedos cerca de las manos de Elena y ella por reflejo de aprehensión los apretó soltando de inmediato el cabello de Tony.
Tony la bajó, la posicionó recostada en su brazo y le dio su biberón –Mis dos mujeres me han hecho sufrir hoy, Elena me tira el pelo y Pepper…tú sí que me hiciste sufrir hoy –le dijo con mirada acusadora y sensual.
-No fue mi intención…y créeme…yo también estoy sufriendo –Se acercó y le dio un beso en los labios a Tony –Debemos hacer alguna compras hoy…a si es que luego te pones ropa que no esté engrasada.
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Y así al cabo de una hora la familia Stark estaba saliendo de compras, juntos por primera vez, aún estaban un poco nerviosos por los periodistas que podían seguirlos, pero Pepper estaba convencida de que su bebé debía respirar otro aire de vez en cuando.
-¿No pondrás tu silla voladora? –le dijo Pepper cuando Tony instalaba la silla de bebé convencional en el auto.
-Ha ha…no está lista aún. Bien, ya puedes poner a Ele.
Pepper se metió al asiento trasero y acomodó a su hija en la silla, Elena se quedó tranquila, succionando su dedo de siempre y observando detenidamente cada objeto que había en el auto. Tony subió al asiento del chofer y se fueron rumbo al centro comercial.
Se estacionó como cualquier ciudadano, Tony llevaba pantalón gris y camisa blanca abierta, se veía bastante formal, Pepper iba con un pantalón negro ajustado, taco aguja bajo y una blusa blanca que rodeaba su cuello pero dejaba sus hombros descubiertos, llevaba una coleta alta. La pequeña Elena llevaba un jeans azul claro, una blusita rosa oscuro y un sombrerito de sol también de color rosa.
El castaño bajó de su auto y se ajustó la porta bebé a su cuerpo, Pepper le ayudó a abrochar las tiras y a acomodar a Elena que quedó afirmando su cabecita en el pecho de su papá y como era habitual en ella iba con su delicioso dedo en la boca. Pepper tomó su cartera y el bolso de bebé.
-Tenemos que comprar algo de ropa a Elena, está creciendo más que rápido, luego cosas de supermercado.
-Bien –Dijo Tony entrelazando su mano con la de Pepper mientras avanzaban al ascensor para subir a los pisos superiores del centro comercial –Podríamos ir a cenar a algún lado…ya que estamos acá.
-Sí, sería ideal, pero hay que ver si Elena se porta bien…jamás ha salido de la casa.
-Se portará bien… ¿Cierto mi princesa hermosa como su madre? –le besó la cabecita.
Ante tanta gente pasaban desapercibido la mayor parte del tiempo, aunque había gente que les reconocía y les fotografiaba, o hacía gestos de ternura al verlos con su bebé, pero en definitivamente no había presión periodística, lo que les dio tranquilidad para recorrer los pasillos de la instalación comercial.
Entraron a varias tiendas de bebé, Tony exageró con la ropa, todo lo que veía quería comprarlo, Pepper lo limitaba –Tony, Elena no necesita tanta ropa además en un par de semanas tendremos que comprarle más porque ésta le quedará pequeña.
-Pep…le compraría el centro comercial a Elena… -Pepper lo miró con reprimenda –Pero sé que tu no me dejarías…
Pepper se giró resoplando para pagar las cosas que creía necesarias y que le gustaban –Bien vamos –Dijo secamente.
Tony la siguió y rápidamente la rodeo con uno de sus brazos de la cintura -¿Estás enfadada?...Pep solo estamos comprando…que de grave puede tener que le quiera comprar todo a mi hija…podemos hacerlo…
-Tony sé que podemos, somos millonarios, pero no quiero que Elena se críe con cosas innecesarias, quiero que ella valore las cosas que tiene y si le llegan fácilmente no lo hará…es un bebé aún…pero no quiero que tú te acostumbres a comprarle lo que se te ocurra sin que lo necesite o lo merezca…y tampoco quiero que ella piense que con el dinero se compra todo…lo más importante es la familia, la gente que te quiere…no una tarjeta de crédito con monto de dinero infinito.
Tony se quedó un poco cabizbajo, claramente Pepper tenía razón, el dinero no es lo más importante, aunque daba gracias que a su familia no le faltaba nada gracias a eso. Pero al final, las veces que ha estado separado de Pepper o ella y su hija estuvieron en peligro…fueron los momentos que más sufrió y los millones que tenía a su nombre de nada sirvieron en esas situaciones y solo gracias a Pepper ha podido valorar a la gente que quiere –Lo siento…
-No lo sientas…ambos estamos aprendiendo de esto Tony. Ya no te pongas así –le levantó el rostro- Igual no vinimos al centro comercial a comprar nada, nos faltan varias cosas… ¿Estás bien?
-Sí amor…es solo que…ojalá yo hubiese valorado mejor lo que tenía cuando era un crío, jamás me despedí de mis padres te lo había dicho…no me importaba realmente si estaban en casa o no…no quiero que Elena sea como yo…
-Tony…mírala…es toda una ternura. Eres un buen padre… Jamás me voy a arrepentir de haberte elegido como mi esposo y padre de mi hija…
Tony le sonrió, tenía razón, él jamás hubiese pensado andar con su hija en brazos y de la mano con su esposa en el centro comercial –Las amo mucho… -Le dijo mientras se giraba para besarla rápidamente. Siguieron deambulando por el centro comercial –Pepper, Elena…necesita un cambio de pañal urgente.
Se dirigieron al servicio para cambio de pañales que estaba a un lado del baño para mujeres. Tony entró y de inmediato se sintió algo extraño, pues había solo mujeres y todas se voltearon a mirarlo. Él aclaró su garganta y siguió su camino hasta el vestidor desocupado, Pepper iba tras él, ella sacó del bolso de bebé un paño de algodón para cubrir el vestidor, de inmediato Tony posó a Elena y comenzó a sacarle el pañal sucio mientras Pepper hurgueteaba el bolso de bebé para sacar las toallas húmedas, el talco, la crema y el pañal limpio. No se demoraron demasiado a si es que siguieron con las compras.
Compraron algunos juguetes y accesorios de bebés aunque les duró poco la andanza porque Elena se puso a llorar escandalosamente, al parecer ya el ver a mucha gente o el calor la había superado, lloraba intensamente mientras Tony trataba de zafarla del porta bebé, Pepper tenía las manos ocupadas con las compras, ambos estaban un poco desesperados con la situación. Con la bebé llorando bajaron al estacionamiento casi corriendo, guardaron las compras en el maletero y por fin Elena ya estaba más calmada.
-Nos faltan las compras de supermercado –Dijo Pepper mientras sacaba el biberón.
-¿Crees que aguante?
-No lo sé –Pepper tomó a Elena y se subió al asiento trasero del auto, para darle el biberón.
Tony se sentó al lado de sus chicas, las observó por largo rato para finalmente solo decir –Soy el hombre más afortunado de la tierra.
Pepper lo observó mientras incorporaba a Elena para pasársela a su padre, él la recibió y dejó que la pequeña pusiera su cabecita en su hombro
–No sé dónde metí el paño de algodón de Elena –decía Pepper mientras buscaba frenéticamente en el bolso.
-¿Paño para qué?
-Ya sabes que a veces vomi…
-Oh Dios!…no lo busques ya me vomitó –Miró Tony penosamente su hombro.
Pepper miró y claramente Elena había vomitado a su padre, arruinando la impecable camisa blanca –Oh Dios –Sacó las toallas húmedas y limpió el hombro de su marido un tanto divertida.
-Supongo que no sería divertido si te hubiese vomitado a ti –le dijo Tony haciéndose el enojado.
Pepper no aguantó y sonrió ampliamente –Tendrás tu recompensa Stark…hoy en la noche no te escapas –le dijo juguetona.
Tony de inmediato cambió su rostro, la miró con deseo –Agradece que estoy con Elena encima porque o si no te arrancaría la ropa aquí mismo.
-Debemos ir a comprar al supermercado… -Pepper se alejó de él cuando acabó de limpiarle lo más posible.
-Estoy vomitado…
-Y me invitaste a cenar…
-Estoy vomitado…
Pepper resopló –¿Entonces manejo yo a casa? –dijo algo decepcionada.
Tony sonrió –Vamos al supermercado y luego te llevo a cenar…Acuérdame de poner camisas en el maletero del auto en caso de SOS.
A si es que la pareja se fue al supermercado, Tony llevaba a Elena en el porta-bebé del carro de compras, al menos allí iba más relajada, mirando todo a su alrededor y las muecas divertidas de su papá.
Después de las compras y los 2 siguientes cambios de pañales de Elena por fin ya salían del centro comercial, se metieron al auto cuando ya la noche comenzaba a acariciar suavemente la ciudad.
-Llevaré a mis mujeres a un buen restaurante…
-Espero que tenga cambiador de pañales –Dijo Pepper desde el asiento trasero.
Ambos sonrieron, llegaron a un restaurante que era habitual para ellos dos, bueno ahora iban 3, el lugar era bastante privado y por eso a los Stark les gustaba. Fueron bienvenidos de inmediato con su bebita.
Obtuvieron una mesa privada y dentro de todo disfrutaron la cena, Elena se portó muy bien, se entretuvo todo el tiempo con su dedo y con la figura de goma de Iron Man. El gran problema fue cuando iban a retirarse del lugar, el garzón les dijo que había periodistas en el estacionamiento, habían llegado media hora después que ellos.
Pepper suspiró –Tony debemos irnos…es muy tarde para Elena.
La pequeña estaba con bastante sueño y en cualquier momento se ponía a llorar por ese motivo.
-¿Tienes alguna salida trasera? –preguntó Tony al garzón.
-Sí señor, pero aún así debe cruzar hacia el estacionamiento…
-Vale…ya nos arreglamos, gracias.
Pepper abrigó a Elena para salir, le puso una chaquetita blanca y le cubrió la cabeza con una mantita, salieron del lugar y varios flashes se dispararon mientras ponían rumbo a su auto. Y en 3 segundos estaban rodeados de periodistas con sus cámaras.
-Permiso por favor –Decía Tony bastante molesto mientras cubría en sus brazos a Pepper y su hija sin dejar de caminar –Permiso…Hey respeto por nuestra privacidad por favor! –Tony ya comenzaba a enojarse.
Los periodistas aglutinados comenzaron a presionarlos físicamente al punto que Pepper si no fuera porque Tony la llevaba en sus brazos, se daba de bruces contra el suelo.
-Por favor, llevamos a un bebé de un mes, pueden darnos espacio! –Tony ya estaba totalmente alterado.
Elena comenzó a llorar ante la presión de los periodistas, su llanto desesperado hizo que Tony empujara con toda su fuerza la masa de periodistas mientras Pepper rápidamente aprovechó para llegar al auto. Elena seguía llorando, Tony abrió la puerta del auto y sus chicas se escabulleron dentro de inmediato. Salieron de allí rechinando las ruedas, Elena por fin se había calmado aunque su rostro se había enrojecido bastante. Pepper la tranquilizó con cariño y atención, Tony se fue en silencio, estaba molesto con lo sucedido.
Llegaron a la mansión y Pepper fue a preparar el biberón de la noche a su hija, mientras Tony la cuidaba en la cuna.
Más que rápido Pepper llegó con el biberón, Elena ya se estaba quedando dormida pero aún así se tomó su leche y cayó rendida ante el cansancio de aquel día totalmente ajetreado. Y solo comenzaba, su vida sería así, siempre habrían periodista que la asecharían, era hija de un famoso genio multimillonario súper-héroe y de la más prestigiosa y poderosa Directora Ejecutiva. La vida sería un caos, pero aún así, son una familia en la cual el amor es casi tangible y eso es lo más importante.
Ambos se despidieron de su hija y se fueron al dormitorio principal, Tony estaba molesto buscando su pijama.
-Tony…es algo que iba a pasar tarde o temprano –le animó Pepper.
-Tiene que haber alguna forma de proteger a mi hija.
-No la hay Tony, eres famoso, somos una familia mediática, siempre estarán esperando noticias de nosotros. No podemos hacer nada al respecto.
-O sea me quedo de brazos cruzados –Dijo Tony mirándola enojado.
-No, no de brazos cruzados, Elena es pequeña, pero cuando se dé cuenta de ésto tendremos que enseñarle a conllevarlo – Pepper se paró y se acercó a Tony, lo tomó de la cintura –No es la única niña que sufre presión mediática Tony…y sobreviven, algunas de mejor forma y ese es nuestro rol…que Elena sobreviva sin problemas.
-¿Me estás seduciendo mientras me aconsejas?... –le dijo Tony mientras Pepper se acercaba aún más a él.
-Tenemos algo pendiente y no tiene nada que ver con periodistas ni tu mal humor…eso no puede arruinar esta noche, ¿o sí?...
-No… -Le dijo Tony mientras su boca buscaba desesperada la de su esposa.
Tony la abrazó y se pegó a ella, la besó incesantemente mientras sus manos se aferraban con fuerza en los glúteos muy bien formados de Pepper.
-Hueles a vómito –Dijo Pepper separándose un poco de él.
Tony miró la mancha amarillenta de su camisa blanca, de inmediato desabrochó los primeros botones y la sacó –Bien ahora no tienes escusa –Le dijo mientras con una sonrisa se abalanzó sobre ella ferozmente cayendo ambos a la cama.
Con una velocidad sobre humana se desnudaron girando como locos por la cama, entre risas y besos apasionados, aquellas lenguas juguetonas se desesperaban cada vez más, sus respiraciones eran frenéticas y las ganas acumuladas daban paso poco a poco al deseo, la lujuria y la pasión. Y simplemente Tony la hizo suya, en aquellos movimientos conocidos para ambos, sobre ella, movía sus caderas penetrándola una y otra vez, Pepper estaba presionada entre la cama y el cuerpo de Tony, disfrutando cada movimiento, cada caricia, cada beso. Ambos cuerpos unidos armónicamente, como si perfectamente encajaran el uno con el otro, como si hubiesen estado predestinados a estar juntos.
Tony tenía unas ganas acumuladas inmensas, tomaba fuertemente de las caderas a Pepper empujando contra ella lo más profundo que podía. Gruñía en cada embestida y apretaba sus parpados, mientras ella desde abajo movía sus caderas sincronizadamente con la de su esposo, el orgasmo se hacía cada vez más cercano. Tony con fuerza giró las caderas de Pepper haciéndola rodar en la cama, la levantó para que quedara afirmada con ambas manos y las rodillas sobre la cama, era la pose que más le gustaba, tenerla completamente a su merced, la pelirroja era prisionera de los movimientos de Tony, sentía como chocaba la pelvis de su castaño con fuerza contra su trasero mientras las juguetonas manos morenas recorrían el largo de su espalda y a ratos tomaban sus senos.
Tony se inclinó sobre Pepper para besarle entre los omóplatos, ella gemía con más fuerza. Y el momento llegó, sus cuerpos llenos de sudor estaban a punto de estallar. El castaño hizo sus movimientos más rápidos mientras su respiración acelerada chocaba en la piel de la espalda de Pepper. Gruñía y gemía más fuerte de lo habitual, rodeó con un brazo el pecho de Pepper y la levantó sin despegarse de ella, siguió moviéndose sin parar, ambos afirmados solo en sus rodillas en la cama, Pepper echó su cabeza hacia atrás, cayendo en el hombro de su marido, gemía y respiraba muy rápido.
-Tony no pares…oh…ah!..
Pepper por fin obtuvo su recompensa, el orgasmo de su vida, sus entrañas temblaban como nunca lo habían hecho, su boca aspiraba grandes bocanadas de aires, mientras el orgasmo aún recorría cada rincón de su cuerpo envolviéndola en placer y relajo a la vez. Tony solo estaba esperando que Pepper acabara, para él por fin liberar aquel deseo acumulado por demasiado tiempo, apretó con sus dientes el hombro de Pepper ahogando aquel sonido de placer que su garganta desesperada quería emitir.
-Pepper… -La voz agitada de Tony apenas podía hacer ruido.
Cayeron exhaustos en la cama, Pepper boca abajo y Tony semi-recostado en la espalda de su mujer. Sin hablar, sin hacer gesto alguno, se durmieron…el cansancio era más fuerte que cualquier cosa.
Y al fin la pareja se las había arreglado para retomar su vida sexual, adelantaron la cuarentena como era de esperar y ambos por fin se sacaron las ganas acumuladas. Aunque Elena se encargaría de que sus padres no descansaran lo suficiente por la noche…
Bueno amigos, he aquí este capi que no podía faltar en esta historia, ahora si comienza la cuenta regresiva de este Fic, por supuesto quedan algunos capítulos pero se centrara en hitos que los padres deben vivir junto a sus hijos, tranquilos que ya el drama acabó. Aún así será divertido, tengo algunas cosas pensadas y por supuesto ustedes pueden dar sus sugerencias. Un abrazo a todos.
Como siempre quiero dar las gracias a los que me dejan su amable review…
Carito1993: Bueno este capi sigue con las anécdotas, cambia mucho el ser padres y por supuesto ha cambiado a nuestra pareja favorita. Los próximos capítulos serán muy emotivos. Un abrazo amiga :D
Cyelito Lindo: Bueno amiga, seguimos con el amor de familia como dices tú, y vaya que tuvimos amor, pues sí que se lo merecía nuestra pareja favorita jajaja. Elena interrumpiendo me han contado que es algo habitual en los bebés a si es que lo quise incluir. Salir a comprar es un caos, yo he andado con sobrinos bebés comprando y es terrible, quieren comer, necesitan cambio de pañales, lloran, se aburren, vomitan jajajaja y bueno solo lo quise estampar jejejje. Como siempre gracias por comentar amiga. Un abrazo
-SelenitaLunar: Que bueno te haya gustado el capi anterior, solo faltaba la guinda de la torta, necesitaba con urgencia escribir algo pasado a pervertido jajaja a si es que nuestra pareja debía retomar su vida sexual y Elena por supuesto se convertiría en enemiga de ello. Pero en fin, pese a todo se sacaron las ganas. Un abrazo y gracias como siempre amiga.
-Maureen Stark: Amiga concuerdo contigo, los bebés son un hermoso caos, te cambian la vida por completo pero a la final te hacen ver el verdadero significado de la vida. He tratado de ser realista en las anécdotas de padres, suelen suceder a la mayoría y por muy multimillonarios que sea nuestra parejita, le pasaran cosas igual. Bueno muchas gracias por comentar, un abrazo.
-Ale Downey Stark-Potts: Amiga y enorme bombón (vaya que está enorme) En este capi ya tratamos dentro de todo volver a la normalidad jajaja, aunque Elena se interpuso demasiado en la vida sexual de sus papitos, bueno como cualquier bebé jajaja. En fin estos padres están viviendo las cosas que suelen pasar con los hijos, esperemos sigan así de unidos. Amiga un gran abrazo (Aunque mis brazos no son tan enormes) pero aún así abrazos de osos a ambos, Alan debe taparse los oídos en algunas partes de la historia :D Cuídense mucho :D
-Tentenxneji4ever: Noooooo ¿leíste ésta loca historia en 4 días? Me has dejado en shok, es larguísima jojojojo. Bueno no sabes cuánto me emocionó esto y sobre todo que te haya gustado, espero te siga gustando al menos los pocos capis que quedan…De verdad muchas gracias por leer, un abrazo
-Lovepepperony: Bueno mucha fuerza, espero estés bien luego del terremoto. Gracias por leer aún así. Elena es una pilla, jajajaj arruinando los mejores momentos xDD, pero a la vez andole alegría a sus papitos. Espero te guste este capi…un abrazo compatriota :D
-Davicho: Muchas gracias, jajaja lo de la silicona solo fue un invento no muy bueno, quizás pudo haber salido algo mejor pero en realidad estoy enfocaa en la vida de padres de Tony y Pepper. Muchas gracias por leer…abrazos.
