¡Yei, estoy de regreso! Por fin tengo terminada esta parte y es que doña inspiración se había ido por unos días y como me jode que haga eso :'3 aquí les traigo el segundo capítulo de esta historia que espero que les guste a todos. Doy un gran agradecimiento a mi beta, Brenda, hermosa gracias por ayudarme a revisar mis historias te amo como ya sabes u)/mi heichou!
Ñeeee vamos a lo que vamos y se lo dedico a todos aquellos que me dejaron un review en el primer capítulo pero especialmente a Ene y Manis :'3 aquí tienen algo de shaoi 3
Advertencias: Continúa siendo apto para todo lector. Como en el capítulo pasado aquí también existen algunas canciones que son interpretadas por Levi y Eren en el piano así también la canción que Carla interpreta al inicio y las cuales les dejo por si desean escucharlas para poderse inspirar mejor.
Songs:
Everything's alright (Con letra) — : / / www . youtube watch?v=OkvVr6n1cGk
Everything's alright (Piano solo) — : / / www . youtube watch?v=3e_WdVP7uSQ
For River — : / / www . youtube watch?v=LvEXqjnuQww
Disclaimer: Los personajes pertenecen a Hajime Izayama, la música a sus respectivos creadores e intérpretes y la trama es sólo mía.
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2.- Secret
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Se estremeció y escondió bajo su suave almohada y su cobija en busca de alejar el miedo que aquel ruido le había causado, eran altas horas de la madrugada y llovía con fuerza, los relámpagos eran más que constantes. No era para más que aquel pequeño no parara de temblar ante la situación, ahí escondido entre las sábanas de su cama, pequeños sollozos alcanzaban a escapar de sus labios y por supuesto unas cuantas lágrimas causadas por el miedo.
— ¿Eren? —Escuchó del otro lado de la puerta— ¿estás bien, cariño?
— ¡C-claro que lo estoy! —Respondió saliendo de la protección de su cobija, pero en ese momento la luz y sonido de un nuevo relámpago se hicieron presentes iluminando la habitación del menor— ¡Ahhhhh! —gritó regresando de nuevo bajo su escudo.
Inmediatamente la persona del otro lado de la puerta, entró al escucharle gritar. Una mujer alta, de cabello negro atado con una coleta baja la cual reposaba en su hombro derecho y era adornada por un listón color magenta en él. Su vestimenta constaba de una falda larga color carmesí acompañada por una blusa amarilla de mangas largas, las cuales ella doblaba a la altura de sus codos. Se acercó a donde se encontraba la cama, hincándose frente a ella para tener más cercanía a ese pequeño montecito que se podía notar en la cama.
—No te asustes, mamá está aquí—con su mano toco por encima el pequeño bulto—sal de ahí, nada malo va a pasar, es sólo una lluvia pasajera.
—N-no, no voy a salir—dentro de la sábana, el pequeño inflaba un poco las mejillas en señal de puchero hacia su madre—n-no le temo a nada.
—Lo sé, pero mamá si está asustada ¿no quieres salir a protegerme de esos horribles relámpagos?
Poco a poco la manta fue descendiendo, dejando ver unos ojos azul-verdosos que se encontraban un tanto irritados por el llanto, su cabello castaño desordenado debido a la fricción de la cobija recién retirada —¿Estás asustada, mamá?
Ella asintió y a su vez estiró ambos brazos hacia el chico —Necesito algo de protección de este fuerte soldado—sonrió con ternura.
Eren salió por completo de su escondite para dirigirse a toda velocidad a donde le esperaban. Su madre inmediatamente lo cargó de una forma protectora al verse de nueva cuenta aquella espontánea iluminación en el lugar seguido de ese estruendo característico de los relámpagos, cosa que por supuesto, ocasionó que el castaño se aferrara con más fuerza al cuello de su madre en una búsqueda de protección de sus brazos. Carla pudo escuchar un pequeño pero audible sollozo que salía de los labios del pequeño seguido de un ligero temblor en su cuerpo, frotó con suavidad la espalda del menor para hacerle entender que no debía temer.
— ¿Quieres ir abajo, cariño? —susurró para después besar la mejilla de su hijo de quien sólo recibió una asertiva con la cabeza.
La mayor sólo sonrió y con el castaño en brazos comenzó a caminar para salir de la habitación y dirigirse hacia la planta baja de la casa, deteniéndose en el piano en donde depositó al menor sobre el taburete de éste para después tomar asiento justo a un lado suyo.
— ¿Mi favorita, mamá? —preguntó mientras la observaba.
—Tu favorita— confirmó.
El silencio reinó por unos segundos sobre la habitación, siendo el golpeteo del agua de lluvia cayendo el único sonido existente por el momento. Poco a poco los dedos de la mujer se fueron deslizando por las teclas de aquel instrumento que inmediatamente comenzó a producir una hermosa melodía producto de ello. Unas notas más, la voz de la mujer se hizo presente haciendo compañía a la interpretación que presentaba para su más valioso espectador, quien sonreía mientras no soltaba el pequeño agarre en las ropas de su madre. Eren amaba escuchar a su madre tocar el piano, era la mejor para él. Le tranquilizaba y conseguía alejar ese miedo que le causaba el sonido de los truenos o de cualquier otro temor que se le presentara.
Un rato más tarde, la canción terminó y los aplausos del más pequeño acompañado de una reluciente sonrisa inundaron el momento.
Carla sólo sonrió a su pequeño acercándose a él para volver a besar su mejilla —Recuérdalo siempre, Eren—le tomó los hombros para mirarlo fijamente sin desaparecer su sonrisa de su rostro—si estás conmigo, todo estará bien, no tienes porque tener miedo a nada.
El pequeño asintió con tal determinación a lo que su madre le acababa de decir— ¡Lo haré, mamá! Nunca más volveré a tener miedo.
—Eso es lo que deseaba escuchar, mi pequeño.
—Mamá, ¡toquemos juntos!
La pelinegra asintió y con una sonrisa en su rostro comenzó a deslizar sus dedos de nuevo sobre aquel instrumento, con una tonada mucho más diferente a la anterior, esta vez se trataba de una melodía más animada a la cual pocos segundos de haber comenzado las pequeñas manos del castaño acompañaron a las de su madre realizando el segundo coro de la interpretación. Podía verse claramente la sonrisa de ambos mientras sus dedos hacían lo propio. La sala era inundada de aquellas luces naturales que se infiltraban por entre las cortinas desde el exterior, sin embargo, para el menor los sonidos molestos de la tormenta ya no existían. Para Eren lo único que le acompañaba era su madre y aquella alegre canción que era propia de los dos.
—
Despertó despacio al momento en el que una mueca de desagrado aparecía en su rostro, producto de despertar tan temprano quizás, no tenía reloj a la mano pero por las tonalidades del día podía suponer que era una hora muy temprana para estar despierto o al menos para poder ir a la escuela de música en esos momentos. Frotó un poco sus ojos para después estirarse un poco e incorporarse en la cama. Algo no andaba bien en el clima pues podía sentirse un ligero frío el cual podía asumir el por qué de eso y vaya que era un clima que le fastidiaba mucho al castaño. Se levantó de la cama para mover las cortinas y echar un vistazo hacia afuera afirmando sus sospechas: llovía.
Chasqueó la lengua fastidiado, observando el exterior hacia afuera como la calle era atacada por aquellas feroces gotas de lluvia que caían a cántaros acompañadas claro de esos molestos relámpagos. Una clara molestia para él desde que era pequeño.
—Grandioso—susurró para cerrar la cortina y tomar su celular para volver confirmar que aún era demasiado temprano para que alguien de su grupo de orquesta estuviera en el aula, vaya que ni el profesor estaría seguramente.
Caminó con pereza hacia el baño para poder darse una ducha y despertar mejor, si, hubiera sido mejor volver a acostarse y despertar como siempre, tarde y llegar corriendo hasta donde Armin le esperaba, pero ese día no tenía el mismo ánimo que de costumbre y estaba seguro que todo era culpa del odioso clima que se presentaba el día de hoy.
Se despojó de sus ropas para dormir introduciéndose bajo aquellas gotas de agua caliente de la regadera que le eran sumamente relajantes en estos momentos, el sentirlas caer y rozar su cuerpo desnudo, le gustaba y vaya que tenía demasiada frustración en esos momentos por todo lo que le había sucedido el día anterior. Suspiró con sólo recordar ese malestar que el nuevo estudiante le había hecho pasar y más aún teniendo en cuenta que tendría que trabajar con él por algunos días.
—No eres más que palabras, no existe nadie mejor en el piano.
Su ducha se había alargado más de lo usual, perdido entre recuerdos y frustraciones recientes, en verdad tenía tantas cosas en la cabeza que lo único que deseaba era quedarse todo el día en casa y seguir durmiendo, sería perfectamente placentero, pero eso era un lujo que ni él podía darse por mucho que así lo deseara.
Salió de la ducha con sólo una toalla en su cintura mientras que con otra secaba su cabello y posteriormente su pecho. Inmediatamente buscó su vestimenta del día para disponer a ponérsela, su ropa interior por supuesto, una camisa blanca de mangas largas acompañada de unos jeans claros, tenis y para cuestiones de la lluvia había sacado del closet una gabardina de color negro.
Una luz intensa proveniente de afuera le hizo estremecerse en un instante y más por el sonido intenso del relámpago que recién caía. Un escalofrío le recorrió la espalda erizando su piel por el susto repentino. No pudo evitar volver su mirada hacía la ventana, poco a poco su semblante cambió a uno serio incluso nostálgico, la lluvia le hacía recordar el sueño que recién había tenido y más que un simple sueño se trataba de un pequeño viaje a su pasado.
—Vamos, Eren—se animó a sí mismo para alejar aquel recuerdo y el temor que el clima le causaba.
Se colocó su chaqueta y salió de su habitación comenzando a recorrer el pasillo principal, aquella casa en la que vivía era grande y espaciosa para una sola persona, pero esa era la realidad, Eren vivía solo y no le molestaba, era agradable tener un espacio para él en el cual podía tocar su violín las veces que quisiera sin que alguien le molestara. Aunque esa tranquilidad no duraba siempre ya que en temporadas solía llegar una persona, que no deseaba recordar, a vivir con él. Era un tanto estresante cuando eso sucedía y por eso disfrutaba totalmente cuando se encontraba soledad.
Llegó hasta la cocina donde sólo tomó una pieza de pan para comerla en el camino. Tomó el estuche de su violín colgándolo en su hombro y se dispuso a salir con su respectiva sombrilla para la lluvia.
—
Era temprano por lo que al llegar a la escuela de música todo estaba realmente silencioso, por el pasillo sólo se podían escuchar el eco de sus pasos al caminar y por supuesto la lluvia del exterior. Sin embargo, mientras iba acercándose más y más al aula de música una melodía se comenzó a hacer presente en el ambiente. Era el sonido del piano interpretando una canción que conforme avanzaba Eren juraba conocer desde hace tiempo a lo cual apresuró el paso hasta llegar a su respectiva aula, justo de donde provenía el sonido, pero sin entrar a ella para no interrumpir a quien estaba ahí dentro. Escuchaba perfectamente desde donde se encontraba y conforme la interpretación avanzaba todo le sonaba increíblemente familiar, a lo que palideció. Cada nota, cada una de ellas las conocía perfectamente y no era para más pues dicha melodía formaba parte de ese sueño que había tenido recientemente donde sólo se encontraba él con su madre.
Tragó saliva y decidido tomó la perilla para abrir despacio la puerta, quería saber quién era la persona que estaba tocando aquella canción pues sólo su familia y algunos otros la conocían. Se asomó poco a poco sólo para llevarse una gran sorpresa, no, en realidad era una terrible sorpresa. Ahí estaba de nuevo, su más reciente dolor de cabeza del día de ayer, si, ese pelinegro que le había dicho que no servía para tocar su preciado violín y del que alardeaban de "músico estrella". Cosa que estaba ya comprobando en ese momento al estar escuchando su interpretación individual.
—If you are with me, everything's Alright—susurró solo para él en el momento en el que la música estaba llegando a su final.
No se había dado cuenta de en qué momento se había acercado tanto hasta quedar a un costado de aquella persona, pudo ver su expresión; ese rostro pálido y serio que mantenía sus ojos cerrados completamente concentrado en lo que hacía. La melodía llegó a su final y pasando pocos segundos el pelinegro comenzó otra tonada. Eren estaba experimentando un horrendo deja vú en ese instante, por la interpretación que acababa de terminar aquel individuo y por la que recién había comenzado la cual era alegre contrario a la anterior. Sabía que se iba a arrepentir de lo que estaba a punto de hacer pero algo dentro de él le pedía hacerlo.
Dejó descansando el estuche de su violín a un costado del piano para acercarse hasta donde el pelinegro para tomar asiento a su lado, comenzando a hacer el segundo coro justo como solía hacerlo años atrás con su madre. Sintió la ligera exaltación del otro a su costado quien no se detuvo a pesar de notar su presencia, no volteó siquiera a mirar al intruso. Ambos realizaban un dueto improvisado, justo como el día anterior cuando se conocieron. Los dedos de Eren se movían al compás de los de Levi conforme a la interpretación, una melodía completamente alegre para el oído de quien lo escuchara. Tiempo después el sonido se detuvo dando por hecho el final de la interpretación.
Rió—Eres toda una sorpresa, Jaeger—habló el pelinegro llamando la atención del nombrado — ¿cuáles fueron tus palabras? Ya me acuerdo, ¿no odiabas que te interrumpieran en un concierto? —No recibió respuesta del otro —Pero gozas de interrumpir el de los demás.
—No tienes ningún espectador, no digas tonterías—respondió poniéndose de pie por fin evitando mirar al otro—y digamos que estamos a mano.
—Me alegra escuchar que pagué mi deuda entonces—respondió levantándose de su lugar.
Eren lo miró de reojo, la duda le comía por dentro pues aquellas canciones eran demasiado valiosas para él, propias de su infancia y sólo había escuchado a alguien tocarlas y esa persona ya no se encontraba a su lado desde hacía mucho tiempo. Mordió su labio inferior tenía que arriesgarse y salir de esa duda. Volteó a mirar al más bajo quien ya comenzaba a retirarse del aula.
— For River —soltó sin más logrando detener al otro— ¿de dónde la conoces?
—Respondería con mucho gusto a tu interrogante, pero estarías metiéndote en mi vida privada, mocoso—respondió sin siquiera mirarlo.
Eren bufó molesto, vaya error el suyo el creer que ese desgraciado iba a responderle como él esperaba —Me importa poco tu vida ¿sabes?
—Me alegra, no tienes razón para saberla—continuó con su camino hacia la salida pero se detuvo inmediatamente al abrir la puerta—tú cuatro ojos ¡¿qué haces espiando?!
El castaño volvió su mirada al pelinegro notando la presencia de Hanji, quien sonreía apenada y más por aquellos regaños que el otro le daba por hallarse escuchando lo que no debía.
—Oh, calma Levi yo iba llegando y escuché una canción tan animada que no pude evitar correr hasta aquí y escucharla —se asomó un poco — ¡Eren! —Gritó emocionada—eras tú el que la tocaba ¿cierto? ¡Claro! Levi no tocaría una canción así de alegre siendo él un amargado total.
—Ah, hola—le saludo levantando un poco la mano—y sí bueno, participé en ello.
— ¡Lo sabía, eres todo un prodigio co...! —sintió un fuerte apretón en su coleta de caballo, era el pelinegro quien la había jalado para atraer su atención.
—Lárgate de aquí antes de que pierda la paciencia.
—O-ok yo sólo venía a hacer una entrega—rió divertida y una vez siendo liberada de aquella presión en su cabello, metió su mano en su mochila que cargaba para sacar dos folders, entregándole uno a Levi y al final uno a Eren.
— ¿Puedo preguntar qué es esto, señorita Hanji? —preguntó el castaño al momento en el que abría aquel folder y revisaba lo que escondía en su interior.
—Se los manda Erwin, iba a dárselos ayer para que practicaran un poco en casa pero, Eren te retiraste a casa tan rápido que no pudimos.
—Lo siento, estaba algo irritado ayer— leía las notas de su hoja—esta canción la he escuchado—sonrió y alzó la mirada hacia el pelinegro—Reluctant Heroes, creo que ya la he escuchado—su atención se vio llamada por el otro quien tenía fija su atención en su hoja la cual miraba con expresión de no comprenderla — ¿Pasa algo malo con tus notas? —le preguntó.
—Están... algo confusas, es todo—respondió tajante.
— ¿Confusas? —Se acercó más para poder dar un vistazo a las notas de aquella hoja, soltando una ligera risa — ¿Hablas enserio? Estas notas son lo más sencillo del mundo ¿has oído la canción? El tono del violín es el que más actúa—volvió su atención al otro manteniendo su sonrisa burlona —Oh ya, ¿sabes tocar el piano pero no sabes leer las notas? ¿Qué clase de músico "prodigio" eres? —rió.
El pelinegro no respondió ante las palabras del castaño, cerro el folder y esquivando a la mujer, salió del aula.
—Lo sabía, no era lo que todos decían—habló mirando a la castaña—no saber leer las notas del instrumento que tocas es una completa estupidez y aún así ustedes lo defendían ayer.
Hanji suspiró para sí misma maldiciendo un poco por lo bajo —Al parecer no te han contado nada ¿cierto? —Rascó su cabeza en forma un poco desesperada —no sé si yo debería de decírtelo.
— ¿Decirme qué? —alzó una ceja en señal de no entender el concepto.
—Levi, bueno... no es que no sepa leer las notas es sólo que... ¡ah! ¡¿Cómo te explico?!
— ¡Habla ya! —gritó desesperado el castaño.
—Bien—suspiró para calmarse—Eren, la razón por la que él no pueda leer las notas no es porque no las entienda —acomodó un poco sus gafas para así recuperar un poco la seriedad que raras veces mostraba—Levi tiene un problema y esperamos que tú puedas comprenderlo.
—Si me lo explican quizás pueda entenderlo—volvió a tomar asiento justo donde había hecho el dueto con el pelinegro.
Aún no podía calibrar lo que acababa de escuchar hace unas horas, no tenía sentido lo que la castaña le había contado sobre ese molesto estudiante con el cual tendría que formar equipo por estos días. Las palabras de Hanji resonaban con suma intensidad en su cabeza haciéndole recordar lo mal que había estado actuando con Levi desde que le conoció sin saber un poco de él.
—Al final, él tenía razón... soy arrogante, Eren ¿no pudiste parar a pensar antes de hablar de esa forma? Me burlé de él —Sumido en sus pensamientos mientras se reprochaba lo erróneo de su comportamiento.
—Eren.
— ¿Era necesario que lo supieras para bajarte de tu nube? Demonios.
— ¡Eren!
—Aún así ¿cómo debería de verlo ahora? La imagen que tenía de él cambió tan repentinamente... No, Hanji me dijo que no debía tratarlo de forma diferente ¿Qué debería de hacer ahora?
— ¡Jaeger!
— ¿Qué hago? —se peguntó a sí mismo mientras cubría su rostro con sus manos.
— ¡Despierta, Jaeger!
Después de escuchar aquel grito pudo sentir un fuerte golpe en su cabeza que le trajo inmediatamente a la realidad— ¡Oye! —Levantó la mirada hasta toparse con un par de ojos celestes que le miraban con suma molestia —Annie.
—Por fin decides reaccionar, Jaeger—cruzó ambos brazos sobre su pecho—te he estado hablando por un buen rato ¿sabes?
—Lo lamento—dio un largo suspiro—estaba distraído.
— ¿Tan distraído como para faltar a clases?
Se sorprendió por aquella pregunta ¿faltar a clases? No era posible, dio un vistazo a su teléfono para revisar el reloj confirmando lo ya mencionado por la rubia, había faltado a clases ¿tanto tiempo había estado perdido en sus pensamientos? Paseó su mirada por el lugar, seguía en ese mismo taburete donde había estado tocando el piano y platicando con Hanji.
— ¡Falté a la práctica! —se levantó de sobresalto.
—Lo hiciste y preocupaste al profesor Hannes y especialmente a Armin—la mirada de la chica mostraba frialdad pero también un poco de preocupación por el castaño— ¿te sucedió algo malo, Eren? —preguntó de repente.
— ¿Algo? —vaciló un poco en cuanto a responder aquella incógnita, ese tema era un tanto delicado para tratarse con otros ajenos al tema y Annie no era especialmente alguien con quien charlara muy a menudo —no realmente, los climas lluviosos no son mis favoritos.
La chica levantó una ceja en señal de incredulidad total y es que aunque ambos no llevaran una relación amistosa muy fuerte, conocía bastante al castaño con sólo observarlo de lejos—Si no son tus climas favoritos, no entiendo el motivo por el cual decidiste venir a la escuela el día de hoy, esa excusa es completamente estúpida hasta para ti—frunció el ceño.
Se sorprendió bastante por aquella explicación tan cierta que había expresado la chica y percibió con toda claridad esa irritación en el rostro ajeno, Annie sabía que estaba mintiendo ¿tan evidente era? O quizás su argumento sobre el clima en realidad había sido demasiado estúpido.
El rostro del castaño se mostró un tanto enfadado —No es como si tuviera que darte explicaciones sobre lo que me sucede, es mi vida y lo que pase con ella no te incumbe—se levantó del taburete mostrándose demasiado prepotente ante la chica —a nadie le importa los problemas que yo tenga y menos a ti que no me conoces.
Muy a pesar de la descortés respuesta del más alto, la rubia no se inmutó en lo más mínimo ya que esas reacciones impulsivas del chico eran tan características de él —Te conozco lo necesario para darme cuenta de que estás mintiendo, eres tan evidente y poco educado con las palabras que le dedicas a una chica que sólo se preocupó al verte como un despreciable perro abandonado en la calle.
— ¡¿Cómo me llamaste?! —Levantó la voz enfadado acercándose un poco brusco a la rubia.
Sin embargo, ante la clara actitud amenazante de Eren, Annie mantuvo su postura acercándose de la misma manera que el otro lo hacía, demostrando no temerle.
—Despreciable perro abandonado en la calle, eso fue lo que dije ¿tienes un problema con eso? —respondió al castaño.
Las frías palabras y esa actitud tan dura del la oji-azul habían conseguido disminuir ese comportamiento impulsivo que había tomado tan repentinamente y más por darse cuenta que lo que ella decía era completamente cierto, ella sólo estaba preocupada por su estado anímico. Se reprochó internamente por su conducta tan impulsiva.
—L-lo siento, Annie—atinó a disculparse —en realidad el clima no me ayuda mucho, es un ambiente molesto, pero a pesar de eso no debí dirigirme a ti de ese modo—volvió a sentarse en el taburete del piano.
—No hay problema, aunque si te consideras un hombre deberías aprender a tener tacto con una chica—sin decirle más tomó asiento justo a un lado del castaño—y aunque no tenga mucha relación contigo puedo notar que algo te está perturbando y si bien no me incumbe, pienso que si Armin te ve en ese estado le darás una preocupación más grande de la que ya tiene por tu ausencia en clases—le miró de reojo—sin embargo, aún cuando no somos los grandes amigos, puedes confiar en mí si algo te esta perturbando.
Hubo un pequeño silencio en la habitación, el castaño en verdad no sabía si podía confiar en esas palabras, quizás podría tocar el tema discretamente.
—Dime, Annie—Habló por fin rompiendo el sosiego bastante incómodo y levantando la mirada observando fijamente a la chica—Si te enteraras de algo, un secreto de una persona a quien apenas conoces, el cual sabes que al conocer ese detalle ya no podrás verle de la misma manera que antes pero sabes que al tocar el tema puedes lastimarle demasiado—hizo una pequeña pausa— ¿Qué harías?
La sorpresa era clara en el rostro de la rubia, nunca se imaginó que un asunto tan pequeño como ese pudiese intrigar de sobremanera al castaño y menos a Eren, quien era bien conocido por su prepotencia y su enorme ego. Suspiró pesadamente—Habla con la persona—desvió su mirar de la contraria—no debes juzgar sin antes conocer lo que siente el otro aún cuando apenas conoces a ese alguien, si sabes que ese asunto es delicado, debes tener el tacto para tocar el tema y no hablar sólo por hablar como acostumbras—se puso de pie dirigiéndose hacia la entrada a paso lento—aprende a ser humilde y empático —se detuvo antes de salir—eso si es que deseas convertirte en una fortaleza para él—sin más, sólo salió del aula.
La mirada del castaño se quedó fija en aquella puerta por donde había salido su compañera de clases ¿hablar con Levi? Eso podría ser una idea muy buena, pero aún dudaba como comenzar a tratar el tema sin que el pelinegro se molestara. Suspiró de nuevo dando un vistazo al reloj de su celular ya era bastante tarde aunque no tenía mucha prisa por llegar a la soledad de su casa.
…
Continuará
…
Sip, Eren ya sabe el oscuro secreto de Levi y lo que sigue espero ya poder poner un poco más de acercamiento entre ellos. Si les gustó no olviden dejar un review yo se los agradezco muchísimo :3.
Bye, bye!
