Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes pertenecen a GameFreak, solo soy responsable de mi OC.

Advertencias: OC, puede que un toque de OCC. Este fic esta clasificado como T, ya que a lo largo del fic habrá violencia y contenido considerado Lemon (aunque aun falta mucho para eso) aunque la pareja es MewtwoxOC la relación no será PokémonxHumano, ya lo aclararé conforme avance el fic.

Aclaraciones:

-Hablan personajes-

-Pensamientos de los personajes-

"Hablan los pokémon"

Summary: Murazaki, una joven entrenadora, está buscando a su hermano desaparecido. Mewtwo está debil y no puede valerse por sí mismo ¿Se encontrarán? Giovanni recuerda todo y ahora quiere venganza


Capitulo I:

Uniendo el presente

Varios años después.

-Murazaki-chan… ¡Murazaki-chan! –La enfermera Joy agitó nuevamente el hombro de la muchacha –Despierta Murazaki-chan.

-¿Mmm? –La peli morada abrió los ojos lentamente, observando a la mujer que le sonreía frente a ella – ¿Enfermera Joy? ¿Qué sucede?

-Ya ha pasado la tormenta, –le informo sin dejar de sonreírle –me has dicho que te despertara en cuanto aclarara ¿no?

La chica tardo unos segundos en asentir quedamente con la cabeza, para girar su aun adormecida mirada hacia la ventana en la que hace unos minutos estaba apoyada, comprobando que lo dicho por la mayor era cierto.

-Gracias –le dijo sonriendo, dándose cuenta en ese momento de que algo le faltaba –eh, ¿No estaba Pikachu a mi lado cuando me dormí?

-Se despertó hace rato –se rió la enfermera ante el claro despiste de la peli morada –estaba aburrido así que lo llevé a jugar con los otros pokémon.

Murazaki asintió y se levantó, estirando el cuerpo y bostezando. Joy le extendió una bandeja en la cual reposaban seis Pokeball.

-Bien, tus pokémon están completamente curados y listos para irse.

-Gracias de nuevo enfermera Joy –la menor tomó las Pokeball y las colocó en su cinturón, notando al terminar la mirada preocupada que le dedicaba la enfermera – ¿Sucede algo?

-Bueno… estoy un poco preocupada… ¿De verdad vas a ir a Isla Nueva, Murazaki-chan? Eh oído que es una isla abandonada, con solo ruinas en la cual nadie habita desde hace mucho tiempo.

-Así es. –Asintió ella –Esa isla es una de las pocas pistas que tengo acerca del paradero de mi hermano.

Joy observó a la chica sacar de su bolsa lo que parecía ser una tarjeta gris con un botón azul que sobresalía en el medio del dibujo de una Pokeball, la pequeña tarjeta se veía bastante vieja por los golpes y magulladuras que tenía.

-La última vez que mi hermano volvió a casa, saqué esto por accidente de su bolso, cómo no pude leer lo que tenía dentro ni tampoco sabía lo que era quise devolverla pero él ya se había ido… –levantando la vista se encontró nuevamente con la preocupada mirada de la enfermera, así que trato de sonreírle para tranquilizarla.

-Pero… si no pudiste leer nada, ¿cómo sabes que tienes que ir a Isla Nueva?

-Ah… una vez se me cayó al piso y el holograma de una mujer salio de este botón… no estaba muy clara la imagen por lo que supongo que cuando la tomé ya tenía tiempo en su mochila, lo que sea que fuere, la mujer dijo de una invitación con el entrenador más fuerte del mundo o algo así y dijo que el lugar era en Isla Nueva.

-¿Y crees que ese entrenador aun seguirá allá?

Murazaki se alzó de hombros.

-Ni idea… puede que sí, puede que no… nunca lo sabré hasta que vaya a verlo con mis propios ojos.

-Yo he estado trabajando en este centro pokémon desde hace muchos años y nunca he conocido a ningún entrenador que viviese en aquella isla… siempre pensé que estaba desierta.

La peli morada pensó en las palabras de la enfermera, desde un principio sabía que, tras tantos años de la desaparición de su hermano, era sumamente probable que en aquella isla no estuviese lo que ella estaba buscando, pero tenía que intentarlo. Sacudiendo la cabeza para alejar pensamientos negativos volvió a girar su mirada a la mujer.

-Bueno, por ahora, mejor me marcho antes de que empiece a llover de nuevo.

-Ah claro –la enfermera le indicó que la siguiera –déjame llevarte a donde está tu Pikachu, por aquí Murazaki-chan.

La chica la siguió por un pasillo donde se encontraban con uno que otro Chansey hasta que estuvieron frente a una puerta que daba con una sala en donde varios pokémon de todos los tamaños, descansaban y jugaban los unos con los otros. Murazaki buscó con la mirada al amarillo roedor hasta encontrarlo, jugando con un Marril y un Eevee.

-Pikachu –llamó la peli morada, el pequeño se giro y le sonrió, corriendo alegremente hasta ella. Murazaki se agachó para tomar a su querido pokémon entre sus brazos y levantarlo, acariciando su cabeza con cariño –Buen chico, ahora despídete de tus amigos que ya es hora de irnos.

El Pikachu asintió y se despidió de los pokémon agitando sus brazos, gesto que imitaron los demás también.

-Tu Pikachu sí que se lleva bien con otros pokémon –comentó la enfermera Joy, alzó una mano para acariciar la cabeza del ratón eléctrico pero este le frunció el rostro y le gruñó mostrando los dientes.

-¡Pikachu! –Le regaño su entrenadora y suspiro cuando escondió el rostro en su pecho –Se lleva bien con otros pokémon, pero cuando se trata de humanos la cosa cambia, lo lamento mucho enfermera Joy.

-No te preocupes –agito la mano restándole importancia, llegando hasta la entrada del centro pokémon –ten un buen viaje Murazaki-chan, regresa al Centro Pokémon cuando vuelvas.

-De acuerdo, gracias por todo, –la chica miro al Pikachu que ahora estaba sentado en su hombro –vamos Pikachu, tú también despídete.

Como respuesta el Pikachu solo le dedicó una mirada cautelosa a la enfermera quien atinó a reír cuando Murazaki le envió una mirada de disculpa. Puesto a que el sol estaba brillando fuertemente en el cielo, la peli morada no se apresuró en llegar hasta el muelle así que, mientras caminaba, veía los alrededores mientras su Pikachu guiaba la caminata con paso firme frente a ella.

Enfocando su vista hacia el pequeño pokémon, Murazaki soltó una risilla sin que la escuchara y notó las miradas curiosas hacia el roedor. La verdad estaba algo acostumbrada, adonde quiera que fuesen, alguno que otro curioso siempre giraba la mirada hacia ella o su Pikachu. Sin querer, su mirada se enfocó en las puntas de las orejas de este, donde el color negro se esparcía hacia abajo en forma de puntas desiguales para nada comunes en los Pikachu. El pokémon se giró con una miradita curiosa a la que ella solo le dedicó una sonrisa, deteniendo su marcha.

-Bien, creo que este es un buen lugar ¿no lo crees? –El pequeño asintió y ella sacó una de sus Pokeball – ¡Natsu, sal de ahí!

Un enorme dragón de color naranja salio de la Pokeball y aterrizó frente a Murazaki, la chica extendió su mano y acarició la cabeza del pokémon. Con una seña, Pikachu se subió a la capucha de su chaleco y Murazaki escalo hasta la espalda del Charizard.

-Bien Natsu, hay que volar muy alto, he escuchado que las corrientes son muy fuertes, yo te diré cuando aterrizar ¿de acuerdo? –Con un asentimiento de cabeza por parte del pokémon, los tres alzaron el vuelo.

Murazaki le indicó al Charizard que volara hasta por encima de las nubes para no correr riesgos por si algún ventarrón los golpeaba y, al este subir hasta la primera capa de nubes, un aire frío los rodeó. Pikachu tembló desde la capucha de la peli morada y se acurrucó lo más que pudo dentro de esta, usando el felpudo de la punta de este como cobijo.

-Natsu, hazme saber si el aire es muy frío ¿De acuerdo? –El Charizard la miro un segundo y resopló, la chica entendió su respuesta como un "No me subestimes, que no soy tan débil" y se rió bajito, su amado Charizard podía llegar a ser muy cabezota.

Volaron, por lo que la chica calculó, alrededor de una hora hasta que Murazaki divisó a sus pies un enorme edificio con dos molinos de vientos (ambos detenidos) a los costados. Indicándole a su Charizard que descendiera, aterrizando frente a la enorme puerta principal, al pisar tierra, Pikachu saltó de su capucha hasta el suelo, estirándose perezosamente.

-Eh… pensar que la enfermera dijo que era una isla abandonada… según parece alguien ha debido vivir aquí –la chica sonrió al pensar que finalmente iba a encontrar un indicio de su hermano, giró para ver a sus dos pokémon –Chicos, necesito que me ayuden a abrir la puerta.

Ambos pokémon se acercaron hasta su entrenadora y la ayudaron a abrir la pesada puerta principal. Hizo falta empujar con fuerza, pero la puerta se abrió lo suficiente como para ellos pasar, Murazaki devolvió a Charizard a su Pokeball y llamo a Pikachu para entrar. Antes de entrar, sin embargo, el Pikachu observó la estructura con nostalgia, hacía mucho ya que no veía el lugar de su nacimiento y estaba comenzando a olvidarlo, aun así se sentía preocupado por la peli morada que no sabía nada de lo que había pasado en aquella isla donde nacieron los primeros y, por ahora, únicos clones pokémon exitosos.

La mente del Pikachu divagó en la noche en la que fueron creados él y sus compañeros para luego recordar cómo habían luchado por buscar un lugar en el cual sentirse cómodos con lo que eran. Sin querer, sus pensamientos lo llevaron a pensar en su creador y, antiguo líder, Mewtwo.

Sentía gratitud hacia él, pues, además de haberles dado la vida, les dio un lugar en el cual vivir y libertad, se preguntaba que había sido de su antiguo líder y si estaba bien, entonces escuchó la voz de su entrenadora llamarlo desde la puerta.

-¡Pikachu, no te quedes atrás! Este lugar es muy grande y te puedes perder –luego de eso se escucho algo romperse y un cuerpo caer – ¡Itte!

Pikachu sonrió, riéndose de la torpeza de su querida entrenadora y deseó desde su corazón que su solitario amigo hubiese encontrado a alguna persona que le hubiese hecho cambiar su perspectiva de la vida y los humanos tal y como lo hizo su entrenadora con él. En realidad, deseó que Mewtwo hubiese podido conocer a su querida entrenadora, pues no conocía a algún humano que le hiciese ver lo bello de la vida mejor que Murazaki.

Con una sonrisa en el rostro corrió hasta encontrar a la peli morada, quien se estaba quitando el polvo de la caída, esta sonrió y se inclinó para que Pikachu se subiese en su hombro.

El interior del edificio era amplio y no había luces, sin embargo, gracias a las ventanas que rodaban todo el pasillo y por donde entraban los rayos del sol, ambos podían ver por donde caminaban. Murazaki supuso que aquel edificio tenía muchos años abandonado ya que algunas de las ventanas estaban rotas y algunos de los pilares que sostenían el techo estaban destruidos con algunas partes del techo agujereados, con los escombros esparcidos en el suelo. La chica también noto también cómo las plantas rodaban y se colaban por los orificios y algunas raíces levantaban el suelo.

Tras caminar por el pasillo, ambos llegaron a una sala con una estructura extraña, a la que la peli morada se le antojó como una fuente muy extravagante, aunque la estructura central estaba destruida casi por completo.

-Me pregunto que habrá pasado con esto… no parece una fuente muy común –comentó al aire la joven, tocando levemente la estructura restante, mientras que Pikachu subía a lo que pareció haber sido una mesa.

-¡Pika!

La oji violeta se giro interrogando a su pokémon con la mirada y este le señaló una puerta ubicada a uno de los costados de la sala, caminando hacia ella, la joven se llevó una enorme sorpresa al encontrarse con un estadio de batalla pokémon.

De todo el edificio, este parecía ser el menos afectado por el paso del tiempo, ya que, si bien había una que otra pared derrumbada, el lugar estaba prácticamente intacto. Caminando hasta el centro, Murazaki sintió añoranza por las batallas de gimnasio y las ligas pokémon por las cuales, sentía una pasión casi comparable con la de su hermano, mientras que Pikachu recorrió el lugar y recordó el escenario de la horrible batalla entre los pokémon y los clones, Mewtwo y Mew.

-A la persona que vivió aquí debieron de gustarle mucho las batallas pokémon para haber construido un estadio tan grande –comento la peli morada pero Pikachu no dijo nada.

Murazaki caminó alrededor del campo y notó una pared completamente destrozada, sin embargo, no parecía haber sido de forma natural, si no que parecían más bien haber sido destrozadas en una explosión. Llegó frente a esta pero antes de entrar, algo la repelió, haciendo que cayera al suelo. Algo adolorida miro hacía el agujero que, ahora en vez de estar completamente oscuro era rodeado de una ligera tonalidad cerúlea que desapareció con rapidez ante sus ojos.

-Pikachu ¿Tú también has visto eso? –Se giro para encarar al roedor que no sabía si mirar a su entrenadora o al agujero –Me ha… expulsado… ¿verdad?

El ratón eléctrico se acerco un poco más y al estirar sus patas delanteras, tocó lo que parecía ser una pared de pura energía que brillaba con un azul alrededor de sus patas. Murazaki se acomodo y la tocó también.

-Está hecha de energía psíquica… –dijo ella –quien fuere que viviera en esta isla, no quería que nadie entrara aquí al parecer… se aseguro de que un pokémon psíquico pusiese una barrera bastante fuerte por lo que veo.

Sin embargo, Pikachu sabía muy bien quien había puesto aquella barrera y el porqué. No era muy diferente a lo que decía Murazaki, Mewtwo había puesto aquella poderosa barrera de energía para que nada ni nadie entrase al lugar que había dado nacimiento a los clones pokémon: el laboratorio. Si algún curioso lograba entrar en aquel lugar e investigar la clonación no iba a pasar mucho tiempo para que el líder del equipo rocket se enterase y Pikachu sabía lo malvado que ese hombre era.

Rogó mentalmente para que su entrenadora dejara el tema por la paz y se alejara de aquel lugar, puesto que, mientras menos supiera del asunto mejor. La peli morada observó un poco más la barrera hasta que soltó un suspiro y aquello hizo que Pikachu se relajara. Murazaki no iba a insistir más con aquel cuarto.

-Es una lástima, –la oyó lamentarse mientras caminaban hacia otro lugar del edificio –lo que debe estar al otro lado de la barrera debe de ser muy importante para resguardarlo así.

Oh, su entrenadora no sabía cuánto.

Ambos pasaron el resto de la tarde recorriendo todo lo que pudieron aquel edificio, aunque no fue muy difícil ya que, la mayoría de las habitaciones con las que se topaban eran cuartos para huéspedes y algunos estaban hasta vacios. La única habitación que llamo en especial la atención de la peli morada fue la de la sala de control, pero las computadoras y los demás equipos estaban completamente destruidos.

Aun así aquel lugar era fascinante. Murazaki lo recorrió por un rato bajo la curiosa pero atenta mirada de Pikachu, quien no entendía por qué era tan interesante aquel salón. Luego de un rato siguieron con su recorrido sin éxito y cuando regresaron a la sala principal, vieron por una de las ventanas del pasillo que ya había obscurecido y estaba empezando a llover.

-Parece que hoy nos quedamos aquí…

Caminando hasta una pared recubierta de enredaderas y algunos escombros de pilares, Murazaki sacó dos de sus Pokeball y llamo a sus pokémon. De esta salieron su Charizard, Natsu y su Arcanine, Windy.

-Windy, Natsu, hoy acamparemos aquí –anunció esta a los dos pokémon tipo fuego –cuento con ustedes para entrar en calor.

Con un asentimiento de cabezas, el Charizard aumentó la llama de su cola, iluminando más el lugar y permitiendo que la calidez se extendiera hasta ellos. El Arcanine se recostó y Pikachu, gustoso, se hundió en su esponjada y cálida cola. Murazaki se estiro, quitándose el chaleco y echó un último vistazo a su alrededor para luego recortarse en el costado de su Arcanine. Llamo con la mano a su Charizard quien acercó su cabeza hasta ella y la recostó sobre su regazo.

Cubriéndose con su chaleco, empezó a sentir cómo el sueño se hacía cada vez más presente, pero antes de quedarse dormida, sintió que algo la observaba y levantó el rostro. Buscó algún indicio de movimiento pero no encontró nada y se recostó de nuevo, pero antes de cerrar los ojos creyó ver una larga y delgada cola rosada y unos juguetones ojos azules.


El pokémon amarillo de mejillas rojas se giro en su cómodo y cálido lecho. A sus oídos llegó una suave risilla pero como desapareció casi tan rápido como llego, Pikachu no le prestó atención y hundió su cabecita en su peluda almohada. Nuevamente escuchó la risilla a sus espaldas y pensó por un momento en que su entrenadora se estaba riendo dormida, cuando la risilla se hizo un poco más fuerte, Pikachu, molesto por tener que despertarse de su agradable sueño, se levantó, asomándose para ver a Murazaki.

Para su sorpresa, la peli morada estaba sumida en un profundo sueño y que el Charizard en su regazo dormía casi tan plácidamente como ella. Eso le pareció raro, si Murazaki hubiese empezado a hablar dormida, el primero en levantarse hubiese sido su malhumorado Charizard, quien padecía de sueño ligero. Pikachu no pudo evitar preguntarse si se había imaginado aquella risilla cuando sintió que algo tocaba su espalda. Girándose lo más rápido que pudo y completamente sorprendido, Pikachu encontró tras de él a un muy sonriente Mew, al cual reconoció de inmediato.

"¡Tú!"

El Mew se giró sobre sí mismo en el aire y se sonrió complacido.

"¡Te has acordado de mí! Qué alegría, pensé que tenía que presentarme otra vez"

Pikachu torció el gesto, aun algo desconfiado por la súbita aparición del Mew, no pensaba que tuviese malas intenciones para con ellos, pero no estaba muy seguro del porqué había aparecido en ese lugar y en ese preciso momento.

"¿Qué estás haciendo en este lugar?" bostezó Pikachu. Mew giro un poco la cabeza y miró a la chica.

"Los he estado siguiendo." El roedor lo miró sorprendido, en parte por su sinceridad y en parte por no haberse dado cuenta de que los estaba siguiendo.

"¿Desde hace cuanto nos has estado siguiendo?" No pudo evitar preguntar.

"Desde que entraron a Kanto. No ha sido tan difícil."

"¿Por qué?"

Esta vez Mew lo miró con algo de seriedad y aunque fue muy sutil, fue la suficiente como para preocupar al pequeño pokémon amarillo. El rosado se acercó, aun flotando, y colocó una pequeña mano en la frente de Pikachu.

Al principio, este lo miro con confusión, pero cuando un aura azul clara emanó del cuerpo del pokémon psíquico, varias imágenes comenzaron a llenar la cabeza de Pikachu. Una enorme maquinaria. Miles y miles de pokémon atrapados en jaulas, algunos enfermos, otros desnutridos. Sintió un escalofrío recorrer su espina dorsal cuando vio una cantidad inimaginable de equipo médico y la mirada fría y sombría de los doctores haciendo experimentos con pokémon. Finalmente vio el rostro familiar del líder del equipo Rocket, Giovanni.

En las imágenes que le mostraba Mew, veía como Giovanni había recuperado la memoria y estaba en busca de venganza contra los pokémon clonados que se le opusieron, especialmente contra Mewtwo. Miles de sus subordinados fueron informados y salieron en búsqueda del clon. Pero Pikachu sintió que el alma se le iba del cuerpo cuando estos lo encontraron. De forma súbita las imágenes desaparecieron mientras que veía a Mew alejarse un poco.

"¡Ellos encontraron a Mewtwo!" Mew asintió.

"No te preocupes, en el último minuto pudo escapar." Pikachu suspiró un poco más aliviado, sin embargo, ese alivio no duró mucho, ya que no tardó en mirar a Mew preocupado.

"¿Está bien? Mewtwo esta… está bien ¿verdad?"

"No lo sé. He perdido su pista por completo, traté de hablar con los demás pokémon legendarios, pero no van a intervenir mientras no esté en peligro el destino del mundo."

"¿Y los demás pokémon clonados? ¿Están al tanto de la situación?"

"No he podido dar con ellos por ninguna parte, cuando iba a darme por vencido los encontré a ustedes," levitando, Mew se acerco a la peli morada que permanecía imperturbable "no sabía si estaba bien pedir ayuda a un humano después de cómo se han tornado las cosas, pero el aura que emite esta chica es estable y pura, no veo malicia en ella, por eso los estuve observando hasta ahora.

"¿Sabes dónde se encuentra Mewtwo?"

"Según he escuchado de algunos pokémon, lo han visto con rumbo a Hoenn, seguro está buscando algún lugar para esconderse."

Pikachu asintió, pensó en que tal vez Mewtwo se hallaba en un estado delicado, pues sabía de primera mano que luchar contra el equipo Rocket era difícil.

"De acuerdo. Yo me encargaré de convencer a Murazaki para ir a Hoenn, hay que encontrar a Mewtwo antes que ellos." Mew asintió.

"Yo intentaré averiguar a donde se ha ido." Antes de irse por uno de los agujeros del techo le dedicó una última mirada y se fue.

Pikachu se recostó nuevamente en la cola del Arcanine, pero las imágenes que Mew le había mostrado de los pokémon siendo torturados y los fríos equipos de laboratorio estaban incrustadas en su cabeza y no le dejaban dormir tranquilo. Recordó cuando Mewtwo casi moría al tratar de liberarse de Giovanni, que los había utilizado para chantajearlo y entregarse. Casi a punto de llorar por la impotencia de no poder hacer nada para ayudarlo, Pikachu se levanto y camino hasta llegar a donde dormía su entrenadora. Con timidez jaló la manga de su camisa, despertándola.

-¿Pikachu? –Murazaki fijó su adormecida mirada en su pokémon quien parecía estar a punto de llorar e incorporándose más lo miró preocupada – ¿Qué pasa Pikachu, qué tienes?El pequeño se echó a los brazos de su entrenadora sin pensárselo dos veces, la peli morada lo acercó a su pecho y acarició su espalda, consolándolo de aquello que lo estaba haciendo sufrir en aquellos momentos.

-¿Has tenido una pesadilla? –Le pregunto acariciando su cabecita, Pikachu asintió sin levantar la vista y antes de que pudiera decir algo para hacerle sentir mejor escuchó a su Charizard resoplar ante la interrupción de su sueño, con un suspiro se recostó de nuevo con Pikachu en brazos –Está bien, está bien. No tienes nada de qué preocuparte Pikachu, yo estoy aquí contigo. Vamos a dormir ahora ¿vale? Mañana en la mañana nos iremos.

El pequeño pokémon amarillo asintió nuevamente y se acomodó en los brazos de Murazaki, dejando que sus preocupaciones y miedos se fueran con las caricias que esta le daba para reconfortarlo. Antes de dormir pensó en las palabras de Mew hacia su entrenadora. Un aura pura y estable, y no lo dudaba, si había alguien que podía ayudar a su creador, esa era la peli morada. Arrullado por la suave respiración de su entrenadora Pikachu finalmente se entregó a los brazos de Morfeo y ninguna pesadilla se atrevió a cruzar por su cabeza.


Nota de autor: Chan Chaan! Ha llegado la hora de la actualizaciooooon~! ;9 no sé si soy solo yo o la semana se ha pasado volando? Bueno, como prometí ya tenemos el primer capitulo arriba y antes de empezar a hablar sandeces empezare por aclarar:

*Ok primero que todo y como supongo que ya habrán notado el pokémon acompañante de nuestra linda protagonista es nada más y nada menos que PikachuTwo. Desde el principio quería que la acompañase un Pikachu pero luego de ver de nuevo la película de Mewtwo contraataca me he decidido por ponerlo a él, así la historia se desarrollará más rápido y con más fluidez y, por supuesto, conquistaremos a Mewtwo con más facilidad.

*Isla Nueva es una isla que sólo aparece en el anime, en la primera película y fue donde se creó a Mewtwo, en el juego tengo un poco más clara las costas ya que según el juego, Mewtwo habita en la Isla Canela que esta al sur del Pueblo Paleta y al este de las Islas Espuma. Sin embargo, según la película, la costa para donde se toman los ferris a Isla Nueva están más alejado pero como se desconoce el nombre de la costa no lo he colocado.

*En el fic he decidido dejar las ruinas del laboratorio de Mewtwo en la isla pero le he puesto la debida protección al lugar donde fueron creados los clones, lo que sí hizo Mewtwo fue alejar más la Isla de la costa tanto para que nadie se acercara como para que no lo ubicasen los ferris que salían del puerto.

*El Mew que aparece sí es el Mew que luchó contra Mewtwo (como ya habrán notado) y aunque hay varios Mew alrededor del mundo pokémon, que este en particular ayude hace que la historia avance, tal como es el caso de PikachuTwo.

*Murazaki no sabe nada acerca de los clones pokémon por lo cual llama a Pikachu por el nombre de su especie, Pikachu tampoco ha intentado decirle, pero el porqué lo sabrán pronto.

*Itte: duele.

Ummm creo que eso es relativamente todo. Ok también les tengo buenas noticias, ya que he terminado la semana de parciales en la uni he tenido tiempo de continuar el segundo capitulo así que la semana que viene también habrá actualización. Criticas, dudas y etc. en los review o vía MP. Les agradezco por los fav, nos leemos en el próximo capítulo ;9