Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes pertenecen a GameFreak, solo soy responsable de mi OC.

Advertencias: OC, puede que un toque de OCC. Este fic esta clasificado como T, ya que a lo largo del fic habrá violencia y contenido considerado Lemon (aunque aun falta mucho para eso) aunque la pareja es MewtwoxOC la relación no será PokémonxHumano, ya lo aclararé conforme avance el fic.

Aclaraciones:

-Hablan personajes-

-Pensamientos de los personajes-

"Hablan los pokémon"

Summary: Murazaki, una joven entrenadora, está buscando a su hermano desaparecido. Mewtwo está debil y no puede valerse por sí mismo ¿Se encontrarán? Giovanni recuerda todo y ahora quiere venganza


Capitulo III:

Encuentro fortuito

-¿Has venido a… ayudarme? –Dijo aun confundido por la extraña situación que estaba pasando en esos momentos, tanta fue así que, olvidándose por unos momentos el dolor que sentía, trató de incorporarse, sin embargo, su cuerpo le pasó la cuenta con creces, haciendo que se encogiera del dolor.

"¡Mewtwo!" Pikachu se acercó a él y le ayudó a recostarse "No hagas ningún esfuerzo, tu cuerpo no podría responder bien"

Mewtwo apretó los ojos tragándose el dolor y giró hasta encontrase con la mirada preocupada de Pikachu.

-¿Qué estás haciendo aquí?

"Me he enterado de lo que te ha pasado." El clon ensanchó los ojos y le dirigió una mirada pidiéndole una explicación, Pikachu sonrió con timidez "Digamos que por ciertas circunstancias me he enterado de lo que está pasando con el equipo Rocket."

-¿Cómo…?

Pikachu dudó unos momentos pero le sonrió.

"Me lo ha contado Mew" el más grande se sorprendió ante la mención de su clon, especialmente porque en ningún momento de su viaje se había encontrado con aquel rosado pokémon.

-¿Con… Mew? –Pikachu asintió – ¿Cómo se ha enterado Mew del equipo Rocket?

Pikachu se alzó de hombros, realmente no sabía cómo Mew se había enterado sobre la situación actual y de la pelea que sostuvo el clon contra el equipo Rocket, era posible que estuviere siguiendo a Mewtwo, pero con lo impredecible que podía llegar a ser el pokémon no podía estar seguro de nada.

"El solo me ha avisado lo que pasó y en dónde podía encontrarte" Mewtwo asintió comprensivo sabiendo la naturaleza del pokémon rosado y miró al pequeño, sonriendo de manera casi imperceptible.

-Me alegra ver te encuentras bien. –El pequeño le devolvió la sonrisa.

"Todo gracias a lo que hiciste por nosotros la última vez que nos vimos… Aun no he podido agradecerte correctamente."

-¿Has encontrado lo que estabas buscando? –Pikachu asintió ensanchando su sonrisa.

"Lo he encontrado," le confirmo "He encontrado incluso más."

Ante la feliz afirmativa Mewtwo sintió una repentina curiosidad. Iba a preguntarle cuando ambos escucharon un murmullo a lo lejos. Ambos se alarmaron, ya que aquel bosque donde se refugiaban los pokémon era el principal centro de interés del equipo Rocket. Y eso nunca podía ser bueno.

El clon trató de ponerse de pie, pero nuevamente su cuerpo le recordó en qué condiciones se encontraba. Pikachu se preocupo aun más cuando escuchó aquellos murmullos volverse cada vez más fuerte y a los pasos acercarse hasta donde se encontraban. Sabía que era el equipo Rocket, de eso no había duda. No le era muy difícil imaginar que se hubiesen hecho de un modo para entrar en aquel lugar donde se refugiaban los pokémon que trataban de capturar. Donde seguramente sabían que estaba Mewtwo.

En las condiciones en las que se encontraba, el pokémon clonado no podía valerse de sí mismo si llegaban a encontrarlo y era por esa razón por la que él estaba allí. Con rapidez, acumuló las hojas caídas de los árboles que estaban desperdigadas a su alrededor y con ellas cubrió lo mejor que pudo el cuerpo de Mewtwo. Hojas, ramas, lo que fuere que encontrase.

Al terminar ambos se dirigieron una mirada cargada de seriedad. Los dos sabían que podía pasar si los encontraban, pero ninguno se iba a rendir tan fácilmente. Por suerte, la niebla seguía igual o más espesa, por lo que podían pasar desapercibidos a simple vista.

Para la sorpresa de ambos, las voces y los pasos cesaron. Sin embargo, no paso mucho para que escucharan el sonido de pisadas sobre la hierba del lado contrario y no muy lejos de donde estaban, junto con varios jadeos ahogados. Pikachu levantó la mirada cuidadosamente, observando una delgada figura abrirse paso por entre la niebla.

-¡Pikachu!

Al ver la imagen de Murazaki el pokémon eléctrico ensanchó los ojos. Se había olvidado por completo de su entrenadora, a quien, en su desespero por encontrar a su creador, dejó atrás tras adentrarse en el bosque Petalia. Si bien sabía que la peli morada lo había seguido hasta la entrada del bosque, nunca pensó que hubiese entrado.

-¿Una humana? –sintiendo que el alma se le iba del cuerpo cuando escuchó a Mewtwo, el pequeño pokémon se giró con brusquedad hacia el otro, quien observada a la peli morada con una mirada indescifrable. El no conocía a su entrenadora y podría llegar a pensar que era una amenaza para ellos.

Murazaki se tambaleó al tropezar con una raíz salida, pero se sostuvo del tronco de un árbol para evitar una fea caída. Lentamente se deslizó hasta el suelo donde cayó de rodillas, estaba cansada, perdida y para su mala suerte, varios de los aguijones de los Beedrill que la perseguían la habían alcanzado. Con cuidado, acarició los raspones que le habían causado los Spearow y los Poochyena salvajes.

No podía culparlos. Habían llegado a ese lugar para refugiarse de los humanos que estaban cazándolos y ahora una humana se atrevía a entrar en su santuario. Suspirando, trató de levantarse.

-Dónde te has metido, Pikachu…

A cierta distancia, el pequeño la observaba preocupado, sin saber qué hacer y al girarse, se alarmó cuando vio cómo Mewtwo, con mucho esfuerzo, levantaba uno de sus brazos, apuntando hacia la chica.

"¡Espera!" El clon lo miró interrogante, sin entender el porqué le había detenido. "No lo hagas, esa humana es-"

-Vaya, vaya… ¿Pero qué tenemos aquí? –Escucharon una voz salir de entre la niebla, dirigiéndose a la peli morada, quien giró la cabeza para encarar a dos miembros del equipo Rocket – ¿Te has perdido cariño?

-Equipo Rocket –masculló Murazaki entre dientes, llevando de forma refleja una mano al cinturón donde descansaban sus Pokeball – ¿Qué están haciendo aquí? Se supone que las entradas del bosque estaban vigiladas por Roxanne y Norman.

-¿Norman? –Se rió el segundo sujeto quien tenía el cabello de un verde obscuro y ojos del mismo color –No me hagas reír preciosa, no puedes comparar la fuerza de un solo líder de gimnasio contra todos los miembros del primer escuadrón del equipo Rocket.

Murazaki ensanchó los ojos al escucharles. ¿Le habrían hecho daño a Norman? Dando un paso hacia atrás y sin soltar sus Pokeball, soltó una risilla al aire, ganándose una mirada interrogante y algo molesta por parte de ambos miembros.

-¿Qué es tan gracioso niña?

-Oh, nada. Solo me causa gracia lo patéticos que se escuchan diciendo sus artimañas de mala muerte con tanto orgullo. Ustedes, cobardes, nunca cambian al parecer. –Ambos le dedicaron una enfurecida mirada mientras sacaban sus Pokeball.

-¡¿Cómo nos has dicho, mocosa?! Te enseñaremos a no meterte con el equipo Rocket ¡Sal, Crobat!

-¡Garbodor!

-¡Veamos si sigues siendo tan graciosa luego de que te robemos todos tus pokémon!

El roedor gruñó desde su lugar, preparándose para salir de su escondite cuando su entrenadora lo necesitase. Mewtwo lo miró con curiosidad, sin terminar de entender el porqué el pequeño se preocupaba tanto por aquella humana. Según recordaba, al Pikachu nunca le habían agradado los humanos.

Murazaki observó a ambos pokémon que la miraban con malicia, sonrió y sacó una de sus Pokeball.

-Si les gano tendrán que decirme qué es lo que planean, entonces. –Ambos miembros se sonrieron con prepotencia.

-Si es que ganas.

-¡Lucario, sal y ayúdame! -Tras el flash rojo de la Pokeball, un imponente Lucario con mirada severa apareció ante los ellos. Los otros dos pokémon dieron un paso atrás. Lucario paseó la mirada por sus oponentes para luego dirigirle una callada sonrisa a su entrenadora.

-¿Crees que un solo pokémon te va a bastar para vencernos? No nos subestimes niña, ¡Crobat, Ataque ala!

-¡Garbodor, Lanza mugre!

El pokémon volador se lanzó en picada contra el Lucario mientras el Garbodor lanzó desde su lugar una enorme pila de desechos. Murazaki sonrió.

-Lucario, salta y utiliza ataque óseo contra el Garbodor.

Asintiendo, el Lucario materializó un largo hueso con aura azul en sus patas y, saltando por encima del Crobat, atravesó la bola de desechos del enorme pokémon y cargando con fuerza contra este, le derribó de un solo ataque.

-¡Garbodor!

-Al parecer, -comentó la peli morada, ganándose miradas enojadas por parte de los otros dos –han olvidado que los ataques de tipo veneno no funcionan con los tipo acero como Lucario.

El otro recluta sonrió.

-Pero no hemos olvidado que los pokémon tipo Lucha son débiles contra ataques tipo Volador, ¡Crobat, Tajo aéreo! –Cargando con más fuerza que en el ataque anterior, el Crobat fue hacia Lucario.

-Lucario, utiliza Fuerza psíquica. –Los ojos de Lucario pasaron a un azul claro y, levantando una pata, el cuerpo del Crobat se detuvo bruscamente, siendo rodeado por un aura azul, y fue lanzado contra su entrenador, cayendo ambos al suelo. –Lucario no es un cualquier pokémon luchador, su especialidad también son los ataques psíquicos.

Con una sonrisa triunfante, Murazaki le pidió a Lucario que utilizara Fuerza psíquica para evitar que ambos miembros se fueran corriendo sin antes responder sus preguntas. Atrapados por la energía azul, los dos miembros fueron incapaces de moverse a voluntad. La peli morada se acercó a ellos, mirándolos de forma amenazante.

-Ahora díganme, qué es lo que están planeando. ¿Qué es lo que está buscando el equipo Rocket tan insistentemente?

Ambos miembros se miraron por unos momentos. Al devolverle la mirada los dos sonrieron con prepotencia.

-Cómo si le fuéramos a contar los importantes planes del equipo Rocket a una mocosa como tú.

-¿Qué nos vas a hacer? ¿Acaso utilizarás a tu pokémon para torturarnos hasta que hablemos? –Se burlaron ambos. Murazaki alzó una ceja y sonrió.

-Oh, no se preocupen, -hundiendo una mano en el bolsillo de su mochila, sacó una pequeña arma de electrochoque –yo también sé valerme por mí misma –la peli morada ensanchó su sonrisa cuando escuchó a ambos miembros tragar pesado ante el pequeño estruendo de la electricidad al encender el arma –ahora, ¿Me dirán lo que quiero saber o quieren probar si soy o no capaz de defenderme?

-Qué humana más aterradora.

Pikachu se giró al escuchar la voz de Mewtwo quien miraba la escena sin ningún tipo de interés, el pequeño sonrió. –Oh, no sabes cuánto – estuvo tentado a responderle.

-¡Un pokémon! –Soltó uno de los miembros, ya al borde de los miembros – ¡Estamos buscando un pokémon!

-¿Porqué?

-¡El señor Giovanni! –Respondió el otro, igual o más nervioso que su compañero – ¡El nos ordenó que le buscáramos y se lo trajéramos con vida! ¡Oh, por favor ya suéltanos!

-¿Porqué Giovanni querría más pokémon? A menos que… –dirigiendo la centellante arma hasta ellos les volvió a mirar con seriedad – ¿Es acaso un pokémon legendario el que busca? –Los dos se apresuraron en negar.

-¡No lo sabemos, sólo nos han dado la descripción del pokémon y la orden de encontrarlo, creo que lo quieren para experimentos, pero no sabemos más, lo juramos!

-¿Una descripción, eh? Muéstrenmela.

-¡La hemos perdido! –Se apresuraron a responder – ¡al entrar a este endemoniado bosque, los pokémon salvajes nos han hecho perderla, estábamos buscándola cuando nos topamos contigo! –El arma se acercó más a su rostro, el hombre gritó – ¡Estamos diciendo la verdad! ¡Créenos! ¡No podríamos mentirte al estar así!

Murazaki suspiró y guardó el arma nuevamente.

-Pues, espero que no. Pero no se van a librar de un castigo tan fácilmente, Lucario, envíales a la salida más cercana, Roxanne y Norman sabrán que hacer, si es que los Beedrill no llegan primero… –el pokémon asintió, y, sacándoles la lengua, Murazaki los vio volar lejos de donde estaban –Bien, necesito que me ayudes a buscar a Pikachu, no puedo dejarle aquí con el equipo Rocket merodeando.

Asintiendo nuevamente, Lucario dio varios pasos al frente y levantó ambas manos. Los sensores se sus orejas cambiaron a una posición horizontal, al tiempo que él cerraba los ojos para concentrarse. No le llevó mucho encontrar el aura de Pikachu y, dirigiendo una mirada hacia uno de sus costados, dio un salto es esa dirección, con Murazaki siguiéndole.

Apartando las hojas y ramas, Lucario se encontró con la cara familiar de Pikachu, pero su mirada se enfocó en los ojos ajenos que lo miraban con cautela, tras de él, Murazaki sonrió al encontrarse de nuevo con su pokémon.

-¡Pikachu! –El amarillo sonrió de la misma manera que ella y saltó a sus brazos.

"¡Murazaki!"

Mewtwo desvió su mirada de Lucario para observar a Pikachu y a aquella humana. Ahora que la veía de cerca no le parecía gran cosa, solo una humana normal, sin embargo, su mirada se desvió al bolsillo de mochila donde el arma de electrochoque pareció brillar dentro de esta y sintió un escalofrío bajar por su espina dorsal.

-¿Me dirán lo que quiero saber o quieren probar si soy o no capaz de defenderme? –Recordó. Ah, definitivamente que aterradora mujer.

-Pikachu me tenías muy preocupada, ¡No vuelvas a hacer eso, casi me matas de un susto! –Le regaño con seriedad pero de inmediato abrazó al pequeño contra ella suspirando aliviada –Qué alegría que no te haya pasado nada.

Mientras Pikachu también se abrazaba a su entrenadora, Murazaki, subió la mirada, viendo a su Lucario y a otro pokémon que nunca había visto antes. De contextura humanoide y apariencia felina, color gris con una enorme cola morada y que la miraba de forma recelosa, casi podría jurar que con un destello de desprecio escondido en sus ojos morados. También notó las magulladuras alrededor de su cuerpo y se preocupo al detallarlas. Aquellas no eran heridas superficiales que sanaran de inmediato.

Pikachu notó la mirada de su entrenadora y saltó de sus brazos hasta ubicarse frente a Mewtwo, la peli morada lo miró por unos momentos.

-¿Es… amigo tuyo Pikachu? –El pequeño asintió, Murazaki volvió al alzar la mirada y, sonriendo tenuemente, se arrodilló –De acuerdo, pero debe recibir atención médica de inmediato, si no su estado podría empeorar.

El pequeño dirigió una mirada preocupada a su creador, quien no apartaba la mirada de la chica. No es como si él no lo supiera. Estaba completamente consiente del estado actual de su cuerpo y no necesitaba a ningún humano que se lo repitiera.

"Mewtwo…"

Murazaki suspiro sin borrar su sonrisa al ver la cara de su Pikachu, para él, aquel pokémon debía de ser alguien especial.

-Yo lo curaré Pikachu, no te preocupes –le dijo al pequeño quien le sonrió esperanzado, Murazaki estiró una mano para tocar el rostro de Mewtwo –A ver amigo, déjame ver…

Pero antes de darse cuenta una fuerza la repelió del pokémon. La peli morada levantó la mirada y se encontró con los ojos del pokémon de un color azul claro, que desapareció dejando ver la mirada, ahora llena de despreció que le dedicaba. Murazaki se quedó sin habla.

-No necesito que cures mis heridas, humana. –Soltó Mewtwo sin pensarlo dos veces –Y tampoco necesito que me trates como si fuera un pokémon doméstico, yo me trago las falsas palabras de los de tu especie.

-¡¿Ah?! ¡Voy a curar tus heridas ¿Y es así como me tratas?! –Respondió de inmediato una muy enfurecida peli morada, levantándose –Además, ¿Qué tiene de malo que un humano te… ayu…de… -lo volvió a mirar esta vez ensanchando los ojos, Mewtwo hizo lo mismo al caer en cuenta y se dio una cachetada mental al haberse puesto en evidencia tan patéticamente – ¿Eh?... Tú… acabas… ¿Acabas de… hablar?

-Demonios. –Pensó Mewtwo.

-¡¿EH?!

Pikachu no sabía si mirar el rostro sorprendido y ligeramente azul de su entrenadora o el fastidiado de Mewtwo.

-Has silenció, humana. –Le espetó sin mirarla –Si te llegan a escuchar los del equipo Rocket de seguro vendrán de inmediato.

Algo dentro de la peli morada hizo click. Eso era lo que el equipo Rocket estaba buscando, mejor dicho él era a quien el equipo Rocket estaba buscando. Un pokémon a quien nunca en la vida había visto, quien podría ser extremadamente raro y, para sumarlo, hablaba.

-Me estoy comunicando a través de telepatía –dijo Mewtwo, adivinado sus pensamientos –no estoy hablando como ustedes los humanos lo hacen, no te confundas.

-¿Telepatía? –Murazaki parpadeó – ¿Eres un pokémon psíquico?

-Muy inteligente deducción, humana. –Le respondió con sarcasmo.

Olvidándose de su asombro, Murazaki frunció el seño y se acercó para reclamarle, pero antes de decirle cualquier escucharon pasos apresurados dirigirse hasta donde estaban, junto con varias voces y gritos.

-Nos han encontrado.

-Esos dos inútiles debieron haberles informado –concordó con Mewtwo y se apresuró para ayudarle a pararse –rápido, hay que esconderte. –Sin embargo, igual que antes, la fuerza que la empujo la primera vez la volvió a empujar – ¡¿Pero cuál es tú problema, maldición?!

-Odio a los humanos, -le respondió fulminándola con la mirada –es por su culpa que terminé así, abstente de acercarte a mí en todo momento posible.

-¡Pero hay que esconderte o te capturarán! –Mewtwo cerró los ojos, ignorándola. Murazaki giro la mirada para ver como el grupo del equipo Rocket se acercaba cada vez más y nuevamente miró a Mewtwo que no cambiaba de semblante – ¡Demonios!


¡Chan Chaaaan~! Oh por Dios. Lamento, de todo corazón, la tardanza que me he llevado esta semana, antes de hacer las aclaraciones, de verdad quiero disculparme con ustedes, todos los exámenes finales me han llenado la semana y no he podido tocar la computadora para continuar escribiendo. Sé que muchos esperaban este capitulo y me disculpo, pero, la buena noticia es, que ya estoy de vacaiones~~! eso significa actualizaciones seguras, así que no se preocupen. Bueno, las aclaraciones:

*A ver, ¿Cuántos de ustedes creían que Mewtwo iba a ser bueno con Murazaki? Espero que no hayan sido muchos porque ni siquiera paso por mi mente escribirlo xD Mewtwo es un carisma más... umm... ¿Fuerte? Bueno sí, Murazaki tampoco se queda atrás. Ella no lo duda en devolverle el insulto, aun si es un pokémon parlante, la sorpresa puede venir después.

*Si, Murazaki tiene un arma de choque electrico, pero eso es solo con fines de defensa personal. No estoy segura si recuerdan que el el prologo, el hermano mayor de Murazaki hace una breve observación que, si bien ella se lleva bien con los pokémon no se llevaba taaaan bien con las personas, bueno esa es una de las razones, pero tranquilos ya lo explicaré en el próximo capitulo con más detalles.

*Si lo he cortado muy pronto o si ha sido muy corto el capitulo es para poder tener un buen comienzo en el próximo, pero Mewtwo y Murazaki ya se vieron las caras y eso es lo importante~

Bueno no creo que haya mucho más para aclarar, espero que no les haya decepcionado el capitulo y les prometo que para antes del miercoles actualizo~. Ojala les haya agradado el primer encuentro entre Mewtwo y Murazaki. Antes de irme, quiero contestar los Review que dejaron en el capitulo anterior

Nikki: No te preocupes y bienvenida :3 yo también lo odio, pero ya se ganará su merecido ;9 esto es sólo un adelanto de lo que viene, Mewtwo y Murazaki tendrán que llevarse bien algún día xD disfruta mucho del capitulo y gracias~!

Coral: Wiii *-* me alegra mucho que digas eso, es lo que más busco de la historia *3* lamento la tardanza disfruta tanto del encuentro como yo cuando lo escribí~

Estrella Marina: Ahahaha, trato de actualizar cada semana porque sé de primera mano lo que se siente esperar una actualizacion ;A; es una espera larga y tortuosa u.u espero no hayas esperado mucho por este capitulo. Oh~~ te aseguro que se va a poner cada vez más y más interesante, ojala te guste el encuentro xD

Ryu: Chas Chas, aquí está la continuación .w. ojala te guste~ y si, primero hay que estudiar, si le hecho más ganas me desintegraré xD no hay de qué, disfruta del capitulo de hoy ;O

Muchas gracias de verdad, nos leemos en el próximo capitulo~
Bye Bye