Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes pertenecen a GameFreak, solo soy responsable de mi OC.

Advertencias: OC, puede que un toque de OCC. Este fic esta clasificado como T, ya que a lo largo del fic habrá violencia y contenido considerado Lemon (aunque aun falta mucho para eso) aunque la pareja es MewtwoxOC la relación no será PokémonxHumano, ya lo aclararé conforme avance el fic.

Aclaraciones:

-Hablan personajes-

-Pensamientos de los personajes-

"Hablan los pokémon"

Summary: Murazaki, una joven entrenadora, está buscando a su hermano desaparecido. Mewtwo está debil y no puede valerse por sí mismo ¿Se encontrarán? Giovanni recuerda todo y ahora quiere venganza


Capitulo VII:

Soluciones

Finalmente la noche había pintado al cielo de negro, resaltando las estrellas y a la hermosa luna en lo más alto, dándole cobijo a los pokémon diurnos y dejando salir a los nocturnos. Al llegar Murazaki con sus amados pokémon, se encargó de revisarles a cada uno, procurando de darle alguna que otra Super poción para que recuperaran las energías. Notando cómo obscurecía con rapidez, guió a sus pokémon dentro de los árboles hasta encontrar un pequeño claro donde podrían descansar.

Ahora se encontraban todos acomodados frente a una fogata que Natsu había encendido, descansando de las persecuciones del equipo Rocket por el momento. La peli morada le pidió a Lucario que usara nuevamente Pulso cura en Mewtwo, procurando remover cualquier infección y ayudando a cerrar las heridas más leves, para luego vendar las graves.

Mewtwo se dejó hacer, sin ganas de llevar la contraria en esos momentos, cosa que a la chica le sorprendió pero prefirió callar para no romper el ambiente. Le ayudo a sentarse contra un tronco y se sentó del lado contrario con Pikachu en su regazo y Natsu y Lucario a su lado.

-No podemos seguir usando Pulso cura para curarte por siempre, Mewtwo –comentó la peli morada luego de unos momentos –Las heridas que tienes son muy grandes y se agravaron más por el veneno del Gligar. El pulso cura solo te ayuda a soportar el dolor momentáneamente.

Mewtwo levantó la mirada hacia ella.

-¿Qué propones entonces? –Murazaki suspiró, no había opción, debía convencerle de ir a un centro pokémon.

-Déjame llevarte a un Centro Pokémon.

Ambos se miraron por varios minutos sin decir nada hasta que finalmente el clon cerró los ojos, respondiéndole con voz firme.

-No.

-¿Por qué no? El Centro pokémon es completamente seguro, además tiene todo lo que necesitas para sanarte-

-He dicho que no. –Le corto en seco sin inmutarse ni un ápice, cosa que molestó a Murazaki.

-¿Puedes decirme entonces por qué demonios no quieres ir?

-Eso no es de tu incumbencia, humana.

Eso le había crispado los nervios a la peli morada. Estaba tratando de ayudarle y salía con esas respuestas. No. Lo que más la molestaba era su actitud altanera, -Cómo si tuviese opción –pensó.

-¡Argh, eres imposible! ¿Cómo pretendes que te ayude, si no quieres cooperar? ¡Entiéndelo! No puedo curarte completamente y no puedes andar por allí con esas heridas ¡Tienes que ir al Centro Pokémon!

Mewtwo alzó la mirada con el centro fruncido.

-No me importa. No voy a ir a ningún centro pokémon por ningún motivo y la que decidió ayudarme hasta el final fuiste tú humana, yo jamás te pedí que hicieras nada por mí.

Pikachu suspiro al escuchar el grito ahogado de indignación de su entrenadora, tenía que admitir que todo estaba muy tranquilo, demasiado diría él y estaba sorprendido, bueno, hasta ahora. La peli morada estaba a punto de responderle cuando sonó su Videomisor.

-Esto no se queda así –siseó antes de contestar la video llamada, al otro lado del Videomisor apareció el rostro de Roxanne – ¡Oh, Roxanne!

-Murazaki-chan, ¡me alegra ver que estas bien! Cuando me pediste prestado a Aerodactyl para buscar a tus pokémon no sabía si ibas a estar bien –le confesó la castaña con semblante preocupado, Murazaki le sonrió para tranquilizarla.

-¡Estoy bien! He pasado siete años de mi vida viajando, puedo arreglármelas por unos momentos Roxanne –suspiró aguantando una carcajada –a veces me recuerdas a mi madre.

-Alguien debe preocuparse por ti, aunque tengas cien años de experiencia –reprocho la líder de gimnasio.

-Si… si… oh por cierto, ¿Has sabido algo de Norman? –Le preguntó cambiando su semblante a uno serio, al escuchar el nombre de su colega, el rostro de la castaña también tomo el mismo semblante.

-Hemos ido a Ciudad Petalia a verificar pero no le hemos encontrado… tampoco responde al Videomisor… ¿crees que el equipo Rocket tenga algo que ver?

-Sin duda alguna… esos bastardos seguramente le han hecho algo…

-De todas formas, la Elite Four de Hoenn ha mandado a llamar a todos los líderes de gimnasio, seguramente están al tanto de la situación así que no tienes que preocuparte, deja ese tema en mis manos.

La peli morada asintió un poco menos preocupada y alzó un momento la mirada, topándose con los ojos morados del clon, ocurriéndosele que tal vez Roxanne podría saber de algún lugar donde curaran pokémon sin necesidad de los equipos del Centro Pokémon.

-Nee, Roxanne, lamento cambiar de tema tan súbitamente pero quisiera preguntarte algo –a través del Videomisor Roxanne alzó una ceja y asintió para que continuara – ¿De casualidad no conoces algún lugar donde pueda llevar a un pokémon herido?

Mewtwo frunció el ceño sabiendo a quien se refería. ¿Qué estaría planeando aquella mujer?

-¿Por qué no lo llevas a un Centro Pokémon? –Ante la obviedad la peli morada suspiró contrariada pero sin antes dedicarle una mirada de "Te lo dije" a Mewtwo.

-Pues… por razones que enserio no puedo decirte, me es imposible llevarlo a un centro pokémon –Roxanne le dedicó una mirada de curiosidad, pidiéndole una explicación –Emm… digamos que se trata de un pokémon salvaje que enserio, enserio no le gustan los centros pokémon.

La castaña asintió algo contrariada y sin estar completamente convencida de la explicación de Murazaki y se llevó una mano a la barbilla para pensar en algún otro lugar donde curasen pokémon. Se quedaron unos minutos en silencios hasta que el "¡Ah!" de Roxanne lo rompió.

-Creo que se me ha ocurrido alguien que te puede ayudar –sonrió la castaña, la peli morada la animo a continuar –Pues hace como dos años había una mujer que vivía en las cascadas de Kanto y que se encargaba de curar a los pokémon enfermos con ayuda de un agua purificada por Suicune.

-¡Es perfecto Roxanne! ¿Sigue viviendo allí? –La chica negó con la cabeza.

-Cómo te dije, eso fue hace dos años… ella se mudó a la región de Isshu, pero no creo estar muy segura a qué pueblo. Deberías preguntarle a la Profesora Encina, ella seguramente sabe donde vive.

-De acuerdo, la llamare en este momento. Gracias Roxanne ¿No te importaría si te pido prestado a Aerodactyl por un poco más?

-No te preocupes, solo mantenlo alejado del agua y cuídale ¿de acuerdo? –La peli morada asintió y tras agradecerle nuevamente se despidieron.

Murazaki sonrió y de inmediato buscó el número de la Profesora Encina en su Videomisor y marcó a llamar, esperando unos momentos hasta que en la imagen del otro lado apareció una peliroja con enorme sonrisa aunque parecía algo cansada.

-¡Yo-hoo! ¿Eh? ¡Murazaki-chan, cuánto tiempo sin verte! –La chica sonrió y asintió ante el entusiasmo de la mayor.

-Me alegra verla otra vez Profesora, que suerte encontrarla despierta, pensé que a esta hora ya estaba durmiendo.

-Pues se me ha acumulado algo de trabajo y tengo que terminarlo antes de que mi padre venga a buscar los informes –La peli morada sudo frío, aparentemente la peliroja no cambiaba – ¿Ha ocurrido algo?

-En realidad quería consultar algo con usted –la mujer asintió, permitiéndole seguir –Roxanne me ha dicho que hace dos años se ha mudado a Isshu una mujer que curaba pokémon ¿es eso cierto?

-¡Ah! ¿Estás hablando de la señora Susume, verdad? Así es, ella se mudó a Isshu después de escuchar la voluntad de Suicune o algo así.

-Bien, ¿En dónde exactamente vive ahora? Necesito ir a visitarle urgentemente.

-Bueno, déjame pensar… umm si no mal recuerdo, ella vivía en lo profundo del Bosque Blanco pero…

-¿Pero?

-Aparentemente se ha mudado –Murazaki frunció el ceño, ahora cuando creía que había solucionados sus problemas.

-¿Sabe a dónde se ha ido? –Para su suerte la peliroja asintió tan energética cómo siempre.

-¡Claro! Ahora vive en el Monte Quena ¿Lo conoces?

La peli morada parpadeó un par de veces procesando la información mientras que, sin ella darse cuenta, Mewtwo y Pikachu se miraron entre sí, el clon con sorpresa y el pequeño cierta preocupación en los ojos.

-Es el monte que da a las afueras de Johto ¿cierto? Donde se encontraba el Lago Pureza antes de desaparecer.

-¡Exacto! He escuchado que ha estado viviendo allí ya que es territorio de los tres perros legendarios, si llegas allá seguro la encuentras, es la única casa ubicada dentro del Cañón.

-De acuerdo, –asintió –supongo que no perderé nada con ir allá ¡Oh, profesora! Antes de despedirme quisiera pedirle que diga a Alder que llame a Cintia-sensei, el equipo Rocket ha estado asiendo de las suyas por esas regiones y quisiera estuviera alerta en Isshu.

Encina asintió y tras una cariñosa despedida la imagen se apagó. Murazaki pensó unos momentos y luego miró a Mewtwo que no apartaba la mirada de ella.

-Problema resuelto. –Le informó sonriendo triunfante – ahora que sabemos de esta mujer, no hay necesidad de llevarte al centro pokémon ¿No estás contento?

Mewtwo calló por varios minutos, para después desviar la mirada de ella.

-No.

La peli morada sintió un tic en su ojo izquierdo. Ugh ese pokémon sí que sabía cómo tocarle los nervios, así que, inspirando hondo para calmar sus deseos de noquearlo y llevarlo a la fuerza, se levantó y se planto frente a él con el ceño fruncido y completamente indignada.

-¿Y se puede saber, Oh gran señor, por qué no quieres ir con esta mujer?

-Ya te lo dije mujer, no voy a dejar que cualquier humano me toque, menos que me cure.

Inspiro nuevamente, -paciencia Murazaki, paciencia –se repetía mentalmente para guardar la calma. Mirándolo desafiante, se cruzó de brazos.

-¿Oh no? ¿Y es que acaso tiene alguna mejor idea?

El clon no se molestó ni siquiera en contestarle, cosa que hizo que Murazaki se enfadara más, olvidándose completamente de guardar la calma. Se dirigió hasta su bolso y hundió la mano en uno de sus bolsillos, para luego volver a pararse frente a Mewtwo que le devolvió la mirada alzando una ceja. La peli morada alzó la mano en la que sostenía lo que había sacado de su bolso, mostrándole la Pokeball color morada con dos sobresalientes rosadas y con una letra M de color blanco en medio.

-¡Ya me canse de tú irritante actitud! Te he querido ayudar pero ya me has crispado los nervios así que te voy a dar dos opciones, o me dejas llevarte al Monte Quena para que te cure esa mujer por las buenas o te meto en ésta MasterBall y te llevo al Centro Pokémon a que te curen.

Mewtwo frunció más el ceño y se levantó, con la ayuda del tronco a sus espaldas, lo más erguido que pudo, haciendo notar la diferencia de estatura entre él y la chica, que apenas le llegaba a la mitad del pecho.

-¿Te atreves a darme un ultimátum humana? ¿Tienes idea de con quién estás tratando?

Eso a Pikachu no le agrado para nada. Por el rumbo que iban las cosas, ni Mewtwo se iba a mejorar, ni su entrenadora iba a querer ayudarlo más. Murazaki se cruzó de brazos sin dejarse intimidar.

-A mi no me importa con quien creo tratar –le enseñó nuevamente la MasterBall –cómo esto te llegue a tocar dejas de ser pokémon salvaje, así que por qué mejor no dejas de ser tan obstinado y me dejar llevarte al Monte Quena ¿Eh?

El clon alzó un poco la mano, con una leve aura azul rodeándole amenazadoramente y Pikachu se vio obligado a tomar una pose defensiva ante el peligro inminente frente a su entrenadora, al igual que lo hicieron Lucario y Natsu, este último gruñendo entre dientes. La peli morada, por el contrario no se inmutó y alzó la mano para detener a sus pokémon sin apartar la mirada de los ojos morados de Mewtwo.

-A mi no me vas a meter dentro de esa cosa, humana.

-Entonces deja de ser orgulloso y cede por una vez en tu vida.

Mewtwo iba a responderle con una nueva negativa pero un sonido entre los arbustos desvió su atención. Al ver el cambio de semblante, Murazaki le miró esta vez con curiosidad.

Estaba a punto de preguntarle qué le sucedía cuando una intensa llamarada atravesó los arbustos y se dirigió a ellos. Mewtwo usó las fuerzas que tenía para crear una barrera frente a ellos, evitando que la peli morada resultara herida. Sin embargo, una de las llamas fue más potente y rompió la barrera, haciéndole una leve quemadura en el brazo.

-¡Natsu, Lanzallamas! –La potente llamarada fue contrarrestada por otra, dejándolos fuera de peligro al desvanecerse mutuamente, la chica se acercó a Mewtwo y le ayudó a sentarse preocupándose aun más por la mueca de dolor que cruzó por su cara – ¡Mewtwo! ¿Estás bien?

Alejando un poco su mano de la quemadura Murazaki ensanchó los ojos.

-E-está bien, no es una quemadura grave, tranquilo vas a estar bien –antes de poder terminar una nueva llamarada irrumpido hacia ellos, por suerte, esta vez Murazaki la vio a tiempo y la contrarrestó con otro lanzallamas – ¿Quién está allí?

Pasaron unos momentos de silencio para que, de los arbustos, saliera lo que parecía ser un hombre cubierto completamente por una capa negra de cuerpo completo, lastimosamente, la poca claridad que quedaba no dejaba ver más allá de la capa. La peli morada se paró frente a Mewtwo, seguida de inmediato por Pikachu y Natsu, Lucario encargándose de la quemadura del clon por orden de su entrenadora.

-¿Quién demonios eres tú? ¿Por qué nos estás atacando? –No obtuvo respuesta, pero el hombre alzó el brazo y chasqueó los dedos, apareciendo tras de él una enorme sombra de lo que parecía ser un pokémon pero Murazaki solo llegó a ver sus brillantes ojos rojos y el centellar de una llama al otro extremo.

Un gruñido profundo se hizo escuchar, haciendo que la peli morada retrocediera un poco, Natsu se paró frente a ella y respondió con otro gruñido gutural. Un nuevo chasquido y salió de las sombras otro Charizard, que era un poco más grande que Natsu y tenía unas que otras cicatrices alrededor de su cuerpo, la más notable la de su ojo izquierdo.

A Murazaki no solo le asustó el hecho de que fuera un pokémon enorme, sino la mirada lunática en los ojos completamente rojos del pokémon donde solo había deseos de luchar. El enorme Charizard caminó hacia ellos y se lanzó sobre Natsu, quien se defendió utilizando su cola.

Ambos alzaron el vuelo, atacándose el uno al otro con potentes llamaradas entre otros ataque aéreos más, la peli morada no tuvo tiempo de desviar la mirada a Natsu cuando frente a ella se acercaba un Weavile con las garras inyectadas en energía siniestra.

-¡Pikachu, Cola de hierro! –Pikachu rápidamente se posicionó frente a este y chocaron su cola contra las garras del pokémon siniestro, haciéndolo retroceder hasta los pies de su aparente entrenador. Murazaki sintió un sudor frío bajar por su espalda cuando notó que los ojos de este pokémon eran igual de rojos que los del Charizard que estaba peleando contra Natsu.

Nuevamente el Weavile cargó contra ellos, siendo atajado por Pikachu que le propinaba ataques eléctricos y ataques rápidos al mismo tiempo. La peli morada dirigió su mirada al entrenador cubierto por la capa, que al ser levantada por una ráfaga de viento, dejó ver por unos momentos el emblema del equipo Rocket. Murazaki se congeló.

Les habían encontrado. La habían seguido y ahora había expuesto a Mewtwo a aquellos bastardos. Y lo peor era que quien fuere que estaba atacándola, no era ni remotamente parecido a los demás reclutas. Este entrenador era fuerte.

-Pikachu, Onda trueno –Pikachu paró de correr y emitió unos rayos azules que rodearon al Weavile, parándolo en seco tras provocarle parálisis –Ahora, Cola de hierro.

Aprovechando la parálisis, Pikachu cargó contra el Weavile, mandándolo hasta los pies de su entrenador, sin embargo, el pokémon tipo siniestro y hielo volvió a ponerse en pie después de unos momentos. Al mismo tiempo, Natsu se estrelló contra el suelo frente a ella, usando las pocas fuerzas que le quedaban para tratar de ponerse de pie mientras que el otro Charizard aterrizó junto a su entrenador.

Escuchó al hombre reírse por lo bajo y en seguida lanzó a ambos pokémon a atacar contra ella.

-¡Pikachu, Lucario! –Llamó ante la falta de energía de su Charizard –Pikachu ataque rápido –Pikachu se adelanto y llegó hasta estar frente al Weavile, pero este paro cualquier ataque con un puño de hielo, haciendo retroceder a Pikachu, pero tras de este saltó Lucario –Lucario, Esfera aural.

Con movimientos rápidos, Lucario lanzó la espera azul impactando contra Weavile, sin embargo, el Charizard lanzó una llamarada que casi alcanza a Lucario.

-Pikachu, de nuevo, ataque rápido –esta vez Pikachu llego detrás de Charizard –Lucario, Fuerza de palma –el Lucario se posicionó frente al Charizard y le dio un potente golpe con la energía acumulada en su palma enviando al Charizard hacia atrás donde lo esperaba Pikachu –Pikachu, Bola voltio –este saltó y de su cola lanzó una bola cargada de energía eléctrica que impactó contra la espalda del pokémon.

Este cayó al piso junto con el Weavile y Pikachu y Lucario llegaron junto a Murazaki. El otro entrenador sonrió, aunque fue muy levemente, pero la peli morada lo notó.

-Te has hecho más fuerte ¿eh? –Susurró, Murazaki se alarmó cuando vio levantarse (a duras penas) al Charizard y al Weavile –No podría desear otra cosa de ti. Por ahora he cumplido mi cometido, nos veremos más pronto de lo que crees, Murazaki.

La chica observó cómo el hombre devolvió al Weavile a su Pokeball y montó en el Charizard para perderse en la oscuridad del cielo. Murazaki soltó el aire acumulado en sus pulmones y sus piernas flaquearon, haciendo que cayera al piso sentada.

Mewtwo la observó atentamente por unos minutos. Estaba asustada, no era necesario adivinarlo, su lenguaje corporal lo demostraba a gritos. Haciendo un recuento reciente, esa fue la primera vez en la que en realidad la vio tan atemorizada. Ni siquiera cuando le amenazó con un ataque psíquico se mostro perturbada pero ahora era un mar de nervios.

Pikachu llegó hasta ella, apoyando las patas delanteras en sus rodillas para elevar el rostro, asegurándose de que su amada entrenadora estuviese bien. Ante la mirada preocupada la peli morada le sonrió un poco más tranquila a su amigo y acarició su cabeza.

-Estoy bien… solo me ha impresionado un poco.

El pequeño asintió, lamiendo su mejilla para mejorar su ánimo, cosa que consiguió cuando escucho una carcajada de la chica. Inspirando por última vez, Murazaki se levantó para ayudar a su Charizard a levantarse, curando sus quemaduras y heridas con pociones y algunas bayas, cuando termino se acercó y Mewtwo y se arrodilló frente a él.

-Lo lamento –susurró con la mirada gacha, evadiendo los ojos del clon sin saber porqué –te han lastimado por mi culpa, por eso lo siento mucho.

El clon asintió un poco tenso ante el repentino cambio de actitud de la chica y ante la incertidumbre de no saber si iba a empezar a llorar o no. Se relajó un poco cuando ella levantó el rostro tras suspirar, sonriendo levemente pero con el ceño un poco fruncido.

-Gracias por protegerme del lanzallamas, no pensé que podrías hacer eso por mí…

-No te equivoques humana. –La cortó de inmediato –No es que me agrades ni nada parecido, lo que hice solo lo hice por instinto.

Pero Murazaki sabía que eso no era completamente cierto, aun así asintió sin responderle.

-Aun así gracias, lo que hiciste fue muy amable. Por eso quiero que me permitas llevarte al Monte Quena, a que te cure aquella mujer.

El clon la fulmino con la mirada, recordando las opciones que le había dado antes del ataque.

-No vas a obligarme a entrar a esa endemoniada cosa, humana –siseó entrecerrando los ojos sin dejar de fulminarla con la mirada, Murazaki agitó las manos para calmarlo.

-Está bien, no voy a meterte dentro de la MasterBall pero tienes que entender que debes ser un poco más flexible… solo quiero ayudarte.

Ambos callaron unos momentos, ella sonriéndole levemente y él mirándola con algo de recelo. No estaba seguro si terminar de confiar o no en aquella chica que solo alegaba querer ayudarlo pero Mewtwo aun tenía sus dudas ¿Qué ganaba ella con ayudarlo? No podía ser que solo lo hiciera de forma desinteresada, ningún humano hacía cosas así sin querer nada a cambio por eso no acababa en comprender su actitud.

La mirada del clon se debió por uno momento a Pikachu quien al notarlo, le sonrió y asintió con la cabeza, animándolo a aceptar.

"No tienes nada que perder" le escuchó decir "Ya le has dicho tu nombre y has llegado hasta aquí ¿no?"

Mewtwo lo pensó por unos momentos más hasta que finalmente suspiró y asintió.

-Está bien, tú ganas humana –dijo finalmente –dejaré que me lleves con esa curandera…

-¿Y? –Ambos se miraron y el rodó los ojos.

-Y… confiaré más en ti –admitió un poco mosqueado, Murazaki sonrió y se levantó, ayudándolo a pararse a él también.

-Bien, decidido entonces –Pikachu se subió a su hombro y le devolvió la sonrisa – ¡Nos vamos al Monte Quena


-¿Has confirmado el lugar de nuestro objetivo?

El hombre se arrodillo solemnemente frente a la enorme pantalla que transmitía la imagen de un hombre imponente que parecía estar entrado en edad pero no por eso perdía su porte, que tenía el cabello castaño con algunas entradas y mirada afilada. A su lado un Persian ronroneó ante las caricias de su dueño.

El hombre cubierto aun con la capa negra asintió.

-Así es señor. El objetivo ahora se dirige al Monte Quena a la casa de la curandera pokémon.

Del otro lado, el hombre rió de forma sombría.

-¿El Monte Quena, eh? Eso me trae recuerdos… muy bien, síguelos y tráeme a Mewtwo. Estoy seguro de que es una tarea sencilla para ti.

-Por supuesto, señor. Le llevaré el pokémon a los científicos para que corrijan los errores en su creación tal y como me dijo.

-Excelente. Con el virus que creó el Profesor Vallon podremos deshacernos de una vez por todas de la actitud rebelde de Mewtwo.

El hombre hizo una reverencia ante su jefe pero antes de marcharse, el mayor volvió a hablar, esta vez con semblante serio.

-Ah, por cierto, he escuchado que esa chica está ayudando a Mewtwo. ¿Cuál era su nombre? Oh sí, Kamura Murazaki ¿verdad? Espero que esto no sea un inconveniente para ti…

-No se preocupe, señor Giovanni –respondió sin inmutarse –le aseguro que me encargaré personalmente de que no se entrometa.

-Perfecto.

La transmisión se cortó y Giovanni se sonrió complacido de que todo saliera como estaba planeado. Acarició la cabeza del Persian a su lado y se recostó en su silla.

-Pronto nos encontraremos nuevamente, viejo amigo y te aseguro que esta vez me vas a pagar todas las que me debes. Eso te lo aseguro.


¡Chan Chaaaan~! Wow lamento haberme tardado en meter la continuación pero con estas inscripciones se me divide la vida entre el banco, mi casa y la universidad x.x Ermm pues tenía el capitulo relativamente terminado, solo me faltaba la última parte pero no me había alcanzado el tiempo para publicarlo. Mucho blabla, vamos con las aclaraciones del capitulo:

*Pues lamento decepcionar a los que pensaban que Mewtwo iba a ser más amable, pero no se preocupen, de ahora en adelante si se tomará en serio eso de "ser más agradecido", Murazaki por otro lado, va a tener que controlar su ira un poquito mejor xD

*Tal y como les había dicho en el capitulo anterior, nos despediremos de Hoenn en este capítulo y ahora nos vamos a Johto ¡Al Monte Quena! Al principio pensé dejarla en el bosque Blanco pero me pareció mejor el Monte Quena, hay muchos puntos que voy a unir en el próximo capitulo.

*Ah aparecido otra persona problemática que trabaja directamente bajo las ordenes de Giovanni, aunque he dejado su identidad como un misterio por ahora, en unos pocos capitulos lo descubriré así que no se preocupen, de todas formas sientanse libres de adivinar a ver si logran acertarla.

No estoy segura si sean todas las aclaraciones porque tengo una memoria terrible, pero como siempre si sienten alguna duda, dejenla en los comentarios o via MP y yo lo respondo ¡oh si! Feliz día del amor y la amistad, realmente quisiera dedicarles un OneShot de nuestra parejita, pero aun están muy verdes para ese tipo de romance, quizás más adelante y si todavía lo quieren, lo escriba :D

Hoy estoy apurada y no me da tiempo de responder a los comentarios, así que les diré que de ahora en adelante, trataré de unir todos los puntos que dejé sueltos, y no se si servira de compensación pero ya el capitulo que sigue esta casi terminado así que de aquí al lunes como máximo lo subiere, esperen con ansias cómo siempre ;D nos leemos
ByeBye~~