El capítulo anterior y el siguiente fueron sugerencias de Skylex Pax. De antemano indico que éste episodio es un Viccee (Victory Leo x Arcee) o para que me entiendan mejor un Pricee. A petición de las chicas que siguen ésta historia, pero… estoy tratando de equilibrarla, de todo un poco.
Es un capítulo con contenidos "fuertes", así que si sienten incomodidad pueden abandonar la lectura. (O si sienten incomodidad al Pricee pueden esperar el capítulo 4). Gracias por sus comentarios.
Capítulo 3: Luna llena en París
(Do you Love me?)
El puente terrestre se abría en la región de Francia, para sorpresa de los autobots, una ambulancia los esperaba, en él estaban Whilhelm y Mitchell, La región estaba en despoblado, lo suficiente para que los autobots se transformaran en humanos.
De inmediato Shawn y Jeremy ayudan a colocar a Owen en la camilla, De inmediato lo suben en el interior de la ambulancia. Silvia sube en ella al igual que Elisa. Se escucha la sirena activarse y el vehículo emprende su marcha.
Mientras que eso ocurre, Yuki se dispone llevar al resto del equipo, técnicamente la Hummer escoltaba a la ambulancia. Ambos vehículos recorren 5 kilómetros, y se desvían hacia un centro médico construido en las afueras de la ciudad de París.
Raph y Madeline esperaban al paciente junto con el equipo médico, de inmediato trasladan a Owen a uno de los quirófanos, Whilhelm va con ellos.
El resto del equipo, espera en el pasillo. La mirada de las dos mujeres era evidente que denotaba preocupación. Sin embargo, a pesar de que la herida (hablando en términos humanos) que presentaba Owen era de consideración, la reacción oportuna impide a que pase a mayores.
Whilhelm sale del quirófano, pero para su sorpresa, pide que sólo pasen Mitchell, Shawn y Silvia. El alemán solicita a los demás que esperen. Al parecer seguían las dudas.
Al ingresar al quirófano, observan que no está el cuerpo de Owen, Silvia empieza a preocuparse.
-Tranquila Silvia, y observa- respondió Mitchell.
El australiano activa un botón oculto en la mesa de operaciones y se observa que el piso empieza a descender y rápidamente entran a un nivel subterráneo, en él se observa un equipo médico diseñado para atender a los autobots.
La tranquilidad de Silvia regresa cuando ve a Fowler y a Raph.
-Lamento que no hayan logrado entrar todos, pero comprenderán, se decidió establecer un equipo médico en esta parte del mundo, cuando en un dado caso no estuviera Whilhelm en la base. En ésta área médica estará al frente Whilhelm y su asistente la enfermera Madeline Perrenoud. – Mencionó Fowler
Madeline se acercó hacia ellos y les pidió que se transformaran, ya que al parecer deseaba valorar a cada uno de los recién llegados. Whilhelm les dijo que no desconfiaran de ella, que era una persona de la total confianza de Mitchell.
Los autobots obedecen las órdenes, sin embargo, la mirada de Arcee se dirige hacia Victory Leo, pero al parecer éste no tenía la armadura, era la primera vez que observaba a su compañero de chispa sin su armadura, su mirada expresaba tristeza.
-Madame Arcee, Victory Leo se encuentra bien, aunque la herida humana parecía bastante escandalosa, el daño que recibió hizo una pequeña fisura en la armadura. Afortunadamente, no llegó a tocar la cámara de chispa. – hablaba la enfermera.
Un respiro en la autobot hizo que volviera su tranquilidad.
-Ratchet, ¡fue mi culpa!, Él me protegió. Era yo quien debía estar ahí. – Dijo la femme con cierto reproche.
Las manos de Saber tocaban el hombro de la femme.
-No es tu culpa Arcee. Por lo visto, Victory no deseaba verte de nuevo en una situación así. – habló tranquilizándola.
La femme azul cromado, pidió a los presentes que la dejaran cinco minutos con Victory, por lo visto, había algo más. Todos los presentes salieron por ese lapso de tiempo.
Arcee se acercó hacia Victory y abrió su armadura, de nuevo, el fragmento de la matriz de liderazgo volvió a revelarse, y; para su sorpresa, el pecho del mech se abre y un aro color dorado protege la chispa del mech, ambas energías se combinan. La fisura se restauraba por completo.
El intercambio de energía termina, al parecer, Arcee termina agotada.
-La parte que tienes de la matriz de liderazgo te salvó, se acerca el momento en que vuelva a unirse de nuevo – Decía con cierto cansancio.
Los cinco minutos habían transcurrido, sin embargo, Madeline observó que Arcee presentaba ciertas grietas en su armadura. Por lo tanto, la femme como el mecha tendrían que despojarse de su armadura y permanecer con su identidad humana.
-Madeline y yo revisaremos sus armaduras, por ahora Victory está en la recarga, no hay peligro, pero necesitará estar en un lugar más privado. – Habló Ratchet.
-Me quedaré con Victory, después de todo, mañana tendría que estar en Francia para un recital.- Habló Silvia. –Aunque todavía no sé en dónde voy a hospedarme.
-Si gusta Madame, puedo ofrecerle mi departamento, está en una zona tranquila de Paris, y posee un ambiente agradable. Ya que me tocará trabajar doble turno. – Habló Madeline.
-¡Vas a enfermarte Madeline!- dijo Ratchet en tono de preocupación.
Para el resto del equipo causó sorpresa la actitud del médico hacia su asistente, el mech vuelve a adoptar su identidad humana.
-Lo que quise decir, es que la dama puede resentir el cansancio, ella no es un mecanismo. – Se expresaba el alemán.
Madeline se sonrojó pero sonreía ante ese gesto.
-No se preocupe por mí doctor Ratzinger, hay dormitorios en éste lugar, sin embargo, recuerdo mucho a mi maestro que nos enseñaba sobre el deber médico. – Se expresaba la francesa con cierto respeto.
-Entonces no se hable más, Whilhelm y yo ayudaremos con el traslado de Owen, Shawn estarás a cargo de la base- habló Mitchell.
-Cuida bien de Elisa, y explícale la situación al resto del equipo. Owen y yo estaremos bien. – Dijo Silvia.
Whilhelm y Madeline se quedaban en el área médica, sin embargo la francesa se despidió de Shawn en voz alta.
-¡Fue un honor haberlo visto de nuevo, comandante Saber!
Todos se extrañaron, sin embargo, al parecer, Shawn comprendió rápido, pero no era prudente revelar quién era ella. Una sonrisa en el joven de Beverly Hills se dibujó en su rostro.
Al desnudo
Era de noche en Paris, Owen descansaba en la habitación de Madeline. A pesar de que las noches, su temperatura son bajas, al parecer había un calor insoportable. El aire fresco entraba por la pequeña ventana y la luz de la luna llena se colaba en ellas, sin embargo, un paisaje romántico se dibujaba al acercarse; los rayos de luna iluminaban con toda majestad la torre Eiffel.
Silvia estaba sentada en una silla, veía a Owen dormir, pero al parecer, estaba con su torso descubierto, ya que era muy pronto para él adaptarse a una nueva forma de vida. La dama escuchaba la radio, y a al parecer sintonizaba una estación con música del recuerdo, se escuchaba una canción emblemática de Francia La vié in Rose interpretada por Edith Piaf.
Poco a poco Owen despertaba y observó que no estaba en la habitación de la base, su sorpresa fue encontrarse con la mirada de una mujer con ojos azules, que lo miraban con cierta devoción.
-¿Arcee? – Dijo el hombre con extrañeza. La femme asiente con la cabeza –Es la primera vez que te veo con esa forma. Ratchet me contó que cuando Elita era pequeña utilizaste tu forma humana.
-Recuerda Owen, debemos acostumbrarnos al nombre asignado.-decía la femme con voz dulce.-La herida que te hizo Liozack no fue tan grave, pero me preocupaste. No debiste hacerlo.
-No soportaría verte de nuevo en una recarga prolongada.
Owen empieza a tocar su pecho, al parecer busca la herida, sin embargo retira las sábanas y para su sorpresa descubre que está desnudo. Silvia por respeto cierra sus ojos y se lleva las manos hacia su rostro. El Chicano se espanta.
-¿Hice algo malo Silvia? – preguntó con extrañeza.
-No Owen, es que, no te había visto sin tu armadura y mucho menos ahora… así en esa situación.
-No logro encontrar la cicatriz, ¿puedes sentirla por mí?
Silvia tocaba con sus manos el torso de Owen., sin embargo, estaba nerviosa y a la vez, sentía el cuerpo de Owen diferente: Una sensación de suavidad y sensibilidad se dejaban sentir. La fémina empezaba a percibir algo distinto.
-Por lo visto, en esta forma de vida, nuestros cuerpos son más sensibles, creo que le pediré a Whilhelm que haga modificaciones – al parecer estaba sorprendida ante esa reacción.
Sin embargo, la mano de Owen toca uno de los senos de Silvia, ella se sonroja y cierra los ojos.
-Nada que ver con el metal y con la armadura- Decía con cierta ingenuidad el Chicano.
La fémina procura retirar la mano de Owen, sin embargo, él coloca su mano en su pierna.
-¿Por qué reaccionan los cuerpos de esa manera? Se supone que debemos tener el control sobre ellos, es el equivalente a un proceso de sobrecarga, en verdad que son complejos los humanos –Silvia procuraba mantener la cordura, aunque ella misma dudaba.
De repente se escucha que una nueva canción aparece en sintonía, al parecer una balada retro llamada Do you love me? De Shariff Dean.
-¿No sientes calor con ese suéter Silvia?
Al parecer el atuendo que traía la fémina era un suéter azul, un vestido de tirantes no muy corto, llegándole a las rodillas y unas zapatillas descubiertas.
-Estoy bien, Owen – decía de forma nerviosa.
-Por lo menos déjame ver que escondes debajo de él.
Le temblaban las manos, y sin embargo cumplía la petición, al despojarse del suéter, Owen logra apreciar la figura de Silvia. El cabello negro de ella procura cubrir la parte de sus senos.
-Silvia, acércate un poco.
-Owen, estás en reposo.
-Quiero verte más de cerca.
La femme acerca su rostro, sin embargo, su mirada trata de esquivarla, sin embargo, la mano de Owen toca su rostro, provocando que ambas miradas se encuentren.
-Así está bien – dijo con cierto nerviosismo.
-Perfecto.
El chicano besa apasionadamente a la polaca, la sensación que producía en los labios de la femme era algo nuevo, había suavidad en ese beso y los estímulos recibidos eran mayores. Con sus brazos abraza a Silvia y la lleva hacia su lado. Owen se despoja de la sábana, como a su vez empieza a quitar lentamente las prendas de la dama.
La música de Shariff Dean seguía, la pareja se encuentra totalmente desnuda, la temperatura de los cuerpos aumentaba, al parecer, se habían tomado en serio el de "vivir como humanos". Silvia deseaba hablar, pero Owen la hacía callar con un beso apasionado.
Al parecer la energía era visible, sin embargo, mientras Owen besaba el cuello de Silvia, la dama arañaba la espalda de su esposo.
Poco a poco llegaba el momento de tener un nuevo tipo de interfaz, sin embargo, Owen susurra algo en el oído de Silvia, Ella lo ve directo a los ojos.
-¿En verdad lo deseas Optimus? – Al parecer, lo que le había dicho, le causó tal impacto que olvidó las recomendaciones de Fowler.
-¡Lo quiero realmente, si tú también lo deseas, ahora nuestro hogar es la tierra!
La femme besa apasionadamente a Owen y de nuevo se produce una interfaz, pero al estilo humano.
Era algo muy nuevo y en cierto grado prohibido para ellos, ya que era la primera vez que tenían ese contacto con sus nuevos cuerpos, sin embargo, no impidió que ellos tuvieran una noche de éxtasis.
Silvia descansa en el pecho de Owen, ambos cubiertos entre sábanas, la luz de la luna se volvía intensa. Él acariciaba el cabello de la fémina.
-¡Es increíble el don que tienen los humanos!- Dijo Owen con cierta emoción, al parecer, le había fascinado "su primera vez".
-¡Owen, que bárbaro!- No sabría decir si esta expresión era de satisfacción o si ella pedía que se midiera en los comentarios.
-Esto es a lo que le llaman ¿hacer el amor?
-En nuestro caso sí. Pero ese don, por lo particular es mal empleado, algunos humanos se dejan llevar por cuestión de hormonas y feromonas, o sólo "satisfacer" ese momento.
-Creo que tendré que aprender más sobre cómo los humanos perciben las cosas, aunque no somos tan diferentes de ellos.
La música seguía en el interior de la habitación, el ambiente romántico se podía sentir en el aire.
-Owen, percibo que nuestros enemigos traman algo peor, y al parecer, nuestras identidades serán útiles. Ya que en algún ataque, hemos tenido la fortuna de estar ahí… - Dijo la femme.
Owen pone un dedo en la boca de ella.
-Silvia, por favor, deja un momento de pensar en la batalla… es nuestra noche.
-¿El gran Optimus Prime, dejando a un lado las batallas? Lo apuntaré en mi bitácora.
-Prefiero esta batalla, solos tú y yo, de poder a poder – Decía sonriente. –Creo que estoy listo para hacer el amor.
-¡Owen! – decía con una cierta sonrisa.
Al parecer algo tiene París, ya que el amor se respira en el aire. La radio se dejaba escuchar varias canciones, sin embargo, al parecer, la canción que se repetía de forma constante era la de Shariff Dean.
"-Do you Love me?"
"- Yes I do."
Por lo visto las baladas retro me inspiraron hoy, aunque el video de la canción de Shariff Dean está un poco sui generis. Esperamos sus comentarios, como a su vez, procuramos equilibrar ésta historia. ¡La Aventura Continúa!
