Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes pertenecen a GameFreak, solo soy responsable de mi OC.
Advertencias: OC, puede que un toque de OCC. Este fic esta clasificado como T, ya que a lo largo del fic habrá violencia y contenido considerado Lemon (aunque aun falta mucho para eso) aunque la pareja es MewtwoxOC la relación no será PokémonxHumano, ya lo aclararé conforme avance el fic.
Aclaraciones:
-Hablan personajes-
-Pensamientos de los personajes-
"Hablan los pokémon"
Summary: Murazaki, una joven entrenadora, está buscando a su hermano desaparecido. Mewtwo está debil y no puede valerse por sí mismo ¿Se encontrarán? Giovanni recuerda todo y ahora quiere venganza
Capítulo X:
Impotencia
-Alakazam, Bola sombra.
El pokémon psíquico cruzó las cucharas que sostenía en sus manos y lanzó el potente ataque hacia Mewtwo. El clon alzó el brazo dispuesto a detener el ataque que no significaba amenaza para él, sin embargo, antes de llegar, esta cruzó frente a él y cambió su dirección, apuntando hacia Murazaki.
Tanto ella como Mewtwo tardaron unos segundos en darse cuenta del nuevo rumbo del ataque del pokémon. Murazaki chasqueó la lengua y con toda la fuerza de las que sus piernas eran capaces trató de huir hacia el lado contrario del ataque, pero justo como había pasado antes, el ataque cambio de rumbo, siguiéndola.
-¡Maldición!, ¡¿Pero qué demo-?! –Al girar la mirada, vio que el Alakazam estaba usando Fuerza psíquica para redirigir el ataque hasta ella. -¡Por eso es que se mueve! ¡Maldición, tengo que huir rápido!
Pero el agua a sus pies le impedía moverse más rápido y no solo eso, si no que el esfuerzo que estaba haciendo por moverse le estaba pasando factura. El ataque se acercó más a ella y las piernas no le dieron lo suficiente como para esquivarlo. Cerró los ojos para esperar el ataque, pero este nunca llegó.
En lugar de eso sintió una cálida sensación rodearla, esparciendo un leve cosquilleo por todo su cuerpo. Abrió los ojos lentamente y se dio cuenta de que estaba suspendida en el aire, alzó la mirada y contra el ataque del Alakazam se impactó otra Bola sombra, Murazaki dirigió su mirada hasta Mewtwo, este le devolvió la mirada.
-¿Estás bien? –Le preguntó, bajándola con delicadeza junto a él. Murazaki sonrió contrariada, estaban en una situación desfavorable pero la pequeña pregunta de este hizo que se sintiera sumamente feliz.
-Sí, gracias por salvarme de nuevo.
El clon asintió y ambos se giraron a mirar al hombre encapuchado. La peli morada desvió su mirada con todo el disimulo que fue capaz hasta donde estaban sus botas y el cinturón donde reposaban sus Pokeball. Tenía que hacer algo que hacer para llegar a ellas, Mewtwo estaba mejor, pero le preocupaba enormemente el hecho de que aquel hombre los hubiera encontrado. Estaban en problemas, necesitaba alcanzar a sus pokémon.
-No hay de otra, -susurró más para sí misma aunque Mewtwo la escuchó –Mewtwo, cúbreme.
El clon no tuvo tiempo de procesar lo dicho por la peli morada. Justo después de haber pronunciado aquellas palabras, Murazaki se lanzó hacia uno de los costados del hombre, el clon parpadeó ¿Pero en qué demonios estaba pensando esa humana? ¿Qué acaso no había peleado ella misma con aquel hombre? ¡Ir a enfrentarse así con aquel tipo era un suicidio! ¡Ni siquiera tenía a sus pokémon con ella! -¿Sus pokémon? – Mewtwo miró el lugar hacia donde se dirigía la peli morada y vio el cinturón con las cinco Pokeball.
Finalmente comprendió lo que la peli morada le quiso decir y desvió rápidamente un Lanzallamas del enorme Charizard hacia Murazaki con una de sus potentes barreras psíquicas. Esta lo miro por unos segundos para luego asentir con una sonrisa. –Esta humana está cada vez más loca. –Pensó con algo de gracia Mewtwo y pasó a concentrarse en el enemigo frente a él.
El encapuchado le hizo una seña a su Alakazam para ir detrás de la chica, pero antes de que el pokémon psíquico pudiera siquiera alcanzar el suelo, el clon lo detuvo con Fuerza psíquica y lo mandó lejos con una potente Bola sombra. El hombre le miró serio, Mewtwo se elevó a su altura, sin amedrentarse ante la guerra de miradas que estaba llevándose entre ellos.
-Tú oponente soy yo.
El encapuchado sonrío y alzó una Pokeball, luego de haber llamado a su Alakazam devuelta a su respectiva Pokeball.
-No podría desear más.
De la Pokeball salió un Gengar el cual, al igual que los demás pokémon que poseía el encapuchado, tenía los ojos inyectados en sangre. Tras una risa macabra, este cargo contra Mewtwo, quien se defendió fieramente por igual.
Murazaki cayó de rodillas dentro del manantial, mojándose casi por completo, luego de que el choque de los ataques de Mewtwo y el Gengar enemigo colisionaran. –Sigue avanzando, –escuchó la voz del clon dentro de su cabeza –yo te cubriré. –Murazaki asintió y siguió su camino decidida.
Cuando finalmente pudo salir del manantial y llegar a la orilla, alcanzó su cinturón y se lo lanzó al hombro, poniéndose las botas lo más rápido que pudo. Tomó una de sus Pokeball y se giró a la dirección donde estaban Mewtwo y aquel hombre. Un escalofrío recorrió su cuerpo cuando este le dirigió la más gélida de las miradas, pero ella tragó fuerte y se irguió frente a él. No era momento de sentirse asustada, tenía que ayudar a Mewtwo.
-¡Tsuchi, ven a ayudarme! –Gritó tomando una de sus Pokeball, de esta salió un Swampert – ¡Utiliza Bomba de lodo!
El Swampert dio una profunda bocanada para después dejar salir de su boca pequeñas bolas de lodo a gran velocidad que impactaron de lleno contra el Gengar enemigo, deteniendo el ataque que se proponía a lanzar contra Mewtwo. El clon se giró en su dirección al mismo tiempo que el encapuchado.
-¡Tsuchi, usa Hidrobomba contra Charizard! –Este obedeció a su entrenadora y al abrir su boca un chorro de agua a presión salió con intenciones de impactarse contra Charizard. Sin embargo, el dragón era más rápido de lo que Murazaki había pensado y tras una seña del hombre, esquivó el ataque tras mover sus alas.
La peli morada chasqueó la lengua y le indicó a su pokémon que continuara con los ataques, mientras que Mewtwo, por su parte, volvió a incorporarse a la pelea lanzando ataques psíquicos por su cuenta. Todos los ataques fueron evadidos por el Charizard y algunos eran detenidos por el Gengar cuando volvió a la pelea.
-Esto es una pérdida de tiempo, –dijo el encapuchado con hastió – ¿Hasta cuándo planeas seguir sin hacer nada?
Murazaki alzó una ceja ante la pregunta del hombre, ¿estaba hablando con ella? Tsuchi seguía propinando potentes Hidrobombas mientras que Mewtwo se encargaba personalmente del Gengar. Estaban haciéndolo retroceder. Si seguían así podrían hacer que el hombre diera vuelta atrás y poder irse de allí lo más rápido posible, se podría decir que tenían la ventaja.
Pero Murazaki no sentía que fuera así. Con cada ataque que aquel hombre esquivaba estaba cada vez más convencida de eso, Mewtwo había recuperado sus fuerzas, sí, pero eso parecía no importarle en absoluto. Era como si sólo estuviese jugando con ellos.
Fue por estar pensando el eso que no se dio cuenta hasta que sintió un dolor punzante en uno de sus costados. –Maldición –. Había alguien detrás de ella. El dolor se propagó por el resto de su cuerpo y cayó al suelo, completamente paralizada. –Serán bastardos, han usado electricidad para paralizarme. –.
Mewtwo y Tsuchi detuvieron sus ataques y se giraron al escuchar el golpe seco de alguien cayendo al suelo, lo que vieron los alarmo enormemente. El Swamper fue el primero en atacar luego de dar un furioso rugido y dirigirse hacia el agresor de su entrenadora, sin embargó, la Fuerza psíquica de Gengar lo estampó contra el suelo.
-Tsu… chi… -logró susurrar Murazaki al ver a su pokémon ser presionado contra el suelo por la abrumadora energía del pokémon fantasma.
Mewtwo contraatacó al pokémon con su ataque más potente, Onda mental, haciendo que la fuerza que presionaba a Swampert desapareciera. El clon iba a cargar contra el encapuchado pero se detuvo abruptamente antes de que un proyectil le golpeara. Cuando este se clavó en el tronco de un árbol, Mewtwo pudo ver que era un tulipán color negro que despedía unas que otras corrientes electrificadas. Este ensanchó los ojos. –No puede ser –.
Se giró para encontrarse con la persona que había atacado a Murazaki. Rubia, ojos lilas y portaba el uniforme del equipo Rocket color negro y blanco. Frente a él estaba la agente 009, mejor conocida como Tulipán Negro, Dominó.
-Cuanto tiempo, Mewtwo –le dijo con una de sus sínicas sonrisas, sosteniendo uno de sus tulipanes entre sus manos –espero que no me hayas olvidado de la última vez.
-¿E-esta mujer conoce a Mewtwo? –pensó la peli morada, sintiendo los espasmos causados por la descarga, tratando de tomar su Pokeball para llamar a su Swampert de vuelta.
-Te has tardado Dominó. ¿Qué se supone que estabas haciendo hasta ahora? –Acusó el encapuchado, la rubia simplemente se alzo de hombros para restarle importancia.
-Nada en realidad, sólo sentí curiosidad. Me han dicho que esta mocosa es bastante fuerte, quería ver si era capaz de ganarte –al encontrarse sus ojos con los de la peli morada esta la fulmino con todas las fuerzas que le quedaban –pero veo que no ha podido hacerte ni un rasguño, una lástima la verdad. Realmente quería ver cómo te derrotaban.
Mientras ambos discutían, la peli morada alcanzó la Pokeball y llamó a su pokémon dentro de la seguridad de esta. Dominó frunció el ceño y clavó el tacón de su bota en la mano que sostenía la Pokeball.
-Vaya, vaya, mira que niña tan maleducada. ¿Qué no vez que hay adultos hablando? No seas tan descarada corazón, porque te va a ir muy mal de ser así.
Murazaki se quejó de dolor al sentir el tacón hundirse más en su piel, Mewtwo frunció más el ceño, había visto suficiente. Sus ojos se iluminaron con un claro azul al igual que el resto de su cuerpo.
-¡Detente ahí! –Le amenazó Dominó con el tallo electrificado de su tulipán.
-¿Crees que eres capaz de detenerme sólo con esa insignificante arma? –Alzó un brazo dispuesto a soltar un ataque en cualquier momento – ¡No me hagas reír! –Dominó sonrió y redirigió el tallo hacia Murazaki. Mewtwo se detuvo en seco.
-Tal vez a ti no te haga daño mis tulipanes, pero a esta mocosa sí. Pobrecita ¿No sientes lástima por ella? Está pasando por todo esto por tu culpa, Mewtwo. –El clon detuvo sus ataques, completamente impotente ante la situación –No sé que se traen ustedes dos, pero he visto como la protegiste. Si no quieres que le pase más nada, será mejor que te entregues al señor Giovanni –este la miró amenazadoramente –si te resistes me las cobraré con ella.
Para corroborar sus palabras, la rubia toco con el tallo de su tulipán el hombro de Murazaki, dándole una descarga eléctrica que aunque no fue lo suficientemente fuerte como para dejarla inconsciente, fue tan dolorosa como para hacerla gritar hasta las lágrimas. Mewtwo ensanchó los ojos, dando un paso hasta ella pero se detuvo cuando Dominó volvió a amenazarla con el tulipán. –Maldición, –penó frustrado – ¿Por qué debo dejarme chantajear por ellos –.
Estaba en una peligrosa encrucijada, no quería sucumbir ante el chantaje del equipo Rocket pero no podía hacer nada para ayudar a Murazaki. Una parte de él se preguntó por qué debía arriesgarse por una simple humana, ya tenía fuerzas suficientes para largarse de allí y perderles la pista ¿Qué más daba lo que le pasara a ella?
-¡Ahora Natsu! –Gritó ella y el enorme pokémon agitó sus alas, elevándose completamente del suelo.
-¡No los dejen! –Un Gligar fue contra ellos, seguido por varios Mightyena y Crawdaunt.
-¡Lucario! –El pokémon dio un salto alto hacia el Charizard, pero antes de aterrizar, lanzó un par de Esferas Aural contra los pokémon que los perseguían, cortándoles el paso y llegando donde Pikachu y Mewtwo.
Charizard se elevó por completo y Pikachu se alarmó al ver que dejaban atrás a Murazaki y a Chikorita y entonces fue que cayó en cuenta del plan de la peli morada para sacarles de allí. Con rapidez, se apresuró a bajar de un salto, pero Lucario le detuvo antes de lograrlo.
"¡Hay que volver!" escuchó el clon "¡Hay que hacerlo! ¡No podemos abandonar a Murazaki!" Lucario negó con la cabeza sin soltarle.
"Si hemos escapado es porque ella se ha quedado atrás, hay que seguir las ordenes que nos dio y llevarlo fuera de peligro" Le dijo para tranquilizarle mirando al clon.
No. No podía dejarla atrás. No después de lo que había hecho por él.
Debía pensar en una forma de ayudarla, porque estaba seguro que, aunque accediera a entregarse, ellos no la dejarían irse tan fácilmente luego de haberlos retado.
Por su parte, Dominó sonrió para sí al ver el dilema en el que había puesto al pokémon y alzó la mirada hasta el encapuchado que hasta ese momento se había mantenido callado.
-¿Ves cómo se hacen las cosas K? No sólo debes hacerlas y ya, tienes que ponerle emoción o sino no son divertidas.
El aludido se mantuvo callado mientras esta le explicaba cómo debía hacer su trabajo. Murazaki miró a Mewtwo, estaba en una situación difícil. Le conmovía el hecho de que no se hubiese ido y que estuviese tratando de ayudarla, pero, si fuese capaz de hablar con propiedad, le hubiese dicho que se marchara con sus pokémon y la dejase allí.
Mewtwo aun no sabía qué hacer. Si tan solo hubiese algo, lo que fuere, que sirviera de distracción por unos momentos, podría tomar a la chica con su Fuerza psíquica e irse de allí. Solo necesitaba unos segundos.
La peli morada por su parte no quería darse por vencida, quería salir de allí con el clon y sus pokémon pero la parálisis de su cuerpo aun no se pasaba por completo y no sabía si podría ser de mucha ayuda. Cuando abrió los ojos (pues los cerró al sentir los espasmos) su mirada y la del clon se encontraron y la peli morada se dio cuenta de que el clon esperaba algo. -¿Qué necesitas? –Este frunció más el ceño, se sentía tan impotente –Necesito algo que los distraiga unos momentos –la peli morada volteó un poco la cabeza y notó que la pierna de Dominó estaba justo al lado de su brazo, volvió su mirada al clon –De acuerdo. –.
Reuniendo toda la fuerza que fue capaz, Murazaki tomo con su mano libre el tobillo de la rubia y jaló de este, al mismo tiempo que liberaba si otra mano del tacón de su bota. Para su suerte, fue lo suficientemente eficaz como para hacerla perder el equilibrio y que cayera de bruces al suelo. Mewtwo aprovechó esa oportunidad. Alzó su mano y rodeó el cuerpo de Murazaki con el aura azul de su fuerza psíquica, atrayéndola hasta él junto con sus Pokeball.
El encapuchado no fue lo suficientemente veloz como para esquivar la Onda mental que emitió el clon contra ellos por lo que tuvieron que protegerse con ambos brazos. Había funcionado. Volvió a elevarse junto con Murazaki cerca de él y se fue lo más lejos de ellos posible.
El encapuchado chasqueó la lengua cuando los perdió, ignorando completamente las quejas de Dominó. Le habían ganado esta, pero él estaba allí para cumplir con una misión. Y ahora más que nunca iba a cumplirla.
Mewtwo giro la cabeza para asegurarse de que nadie lo siguiera, chasqueo la lengua y volvió a examinar a la peli morada que estaba a su lado. Sabía que estaba consciente todavía pero la parálisis de su cuerpo no había pasado completamente y le preocupaba que desde que habían dejado atrás a Dominó y al hombre que llamo K, la chica no hubiese pronunciado palabra alguna.
Chasqueó la lengua y buscó un lugar en el cual ocultarse. Encontrando un lugar entre los árboles, el clon descendió y, con todo el cuidado que fue capaz, depositó a Murazaki contra el tronco de uno de los árboles, desvaneciendo el aura azul que la rodeaba una vez estuvo completamente recostada contra esta.
Pasaron los minutos y la chica seguía sin decir palabra alguna, desesperando cada vez más al clon. No es que a él le gustara escucharla hablar o quisiese tener una amena charla con ella ni mucho menos, pero tan solo el hecho de que le dirigiera alguna palabra o sonido le hacía saber que ella estaba bien.
Sin saber qué más hacer para asegurarse de que la peli morada no se hubiese desmayado, Mewtwo se acercó lo más que pudo a ella, con una guerra interna entre lo que debía pero no quería hacer. Suspiró derrotado, Arceus, lo que estaba haciendo por esta humana.
-Despierta, M-Mu… humana –dijo el clon en voz lo suficientemente alta como para que lo escuchara, desviando el rostro avergonzado. Observó de reojo a la chica que seguía sin responder, maldijo en su fuero interno, esta humana se las pagaría por hacerle hacer esto –He dicho que te despiertes. Mu… M-Mura—
-¿Mew…two? –susurró la peli morada, alzando el rostro un poco. Mewtwo se detuvo y casi dio un suspiro de alivio.
-Aquí estoy. ¿Puedes moverte?
Murazaki asintió levemente con la cabeza luego de unos momentos y trató de ponerse de pie usando como soporte el tronco a sus espaldas. El clon dio un paso al frente con intenciones de socorrerla por si las piernas le fallaban y volvía a caer al suelo, la peli morada le sonrió tranquilizadoramente y terminó de enderezarse.
-Estoy bien, la parálisis ya se ha pasado un poco –le dijo en voz baja y algo temblorosa – ¿Los hemos perdido? –Mewtwo asintió y ella suspiró aliviada –Qué alivio… entonces sí ha servido la distracción.
-Sí. Gracias a eso pudimos escapar. –Ella asintió con una leve sonrisa en sus labios. A los oídos de Mewtwo llegó una suave risilla – ¿Qué es tan gracioso?
-Sólo estaba pensando, –respondió sin dejar de reírse –ahora eres tú el que me ayuda y soy yo la que está debilitada ¿Es algo irónico, no?
-…No entiendo el porqué eso sería algo para reírse…
-No lo es… la verdad es que estoy muy frustrada conmigo misma por no haber podido ayudar. –Murazaki bajó la mirada a sus pies, haciendo que su flequillo le cubriera los ojos, pero ahora su sonrisa parecía más triste –Si tan sólo fuese más fuerte…
Aquella oración la había dicho en un susurro, pero los oídos de Mewtwo eran bastante sensibles, por lo que escuchó cómo la voz se le partía en la mitad.
El clon no sabía qué debía hacer. Una cosa era ayudarla a salir de aquel problema, pues le debía eso y más, pero otra completamente diferente era tener que consolarla por algo con lo que él también estaba de acuerdo. Los humanos eran débiles. Esa era la opinión general que tenía de todos los humanos, pero no sabía por qué la chica se sentía tan mal, para ser una humana, era más fuerte que la mayoría.
No tenía ni idea de qué debía decirle (si es que debía decirle algo) para hacerla sentir mejor, por lo que se quedó allí. Solo se dedicó a mirarla llorar en silencio. –Ve a consolarla, Mewtwo. –Escuchó dentro de su cabeza una voz y se giró sorprendido al escucharla. Era una voz familiar, suave e infantil. Miró nuevamente a Murazaki ¿Acaso ella le había hablado? No, él ya conocía su voz y era completamente diferente a esta. –Si eres tú, seguro que sabrás qué decirle. –Mewtwo frunció el ceño. Grandioso ¿Y ahora que hacía?
Sintiendo un flojo empujón a sus espaldas, Mewtwo se vio obligado a dar un paso al frente, estando a pocos metros de la peli morada. La chica alzó la mirada al escucharle acercarse y el clon pudo ver los ojos lilas brillantes, algo sorprendidos por su acción, haciendo que su incomodidad subiera a mayores niveles. Murazaki se limpió el rastro de lágrimas del rostro con el dorso del abrigo color azul, que ahora que se daba cuenta estaba mojado y algo sucio, al igual que el resto de su ropa.
-Disculpa, no era mi intención hacerte sentir incómodo. –Soltó el aire contenido en sus pulmones y le volvió a mirar esta vez seria –Pero hay que hacer algo, esos dos no deben tardar en encontrarnos.
Mewtwo asintió y le pasó a la peli morada su cinturón con las cinco Pokeball en el. Esta le agradeció y se lo abrochó en la cintura para no perderlo.
-Por cierto, Mewtwo ¿Conocías a la mujer que nos atacó? –El clon asintió muy a su pesar.
-Desgraciadamente sí. Ella es uno de los agentes especiales de Giovanni, hay que tener mucho cuidado con esa mujer.
-Ni me lo digas. Bien, tenemos que ir con la señora Susume e informarle de lo que está pasando.
-De eso nada humana. –La corto el clon –Hay que irse de aquí antes de que nos alcancen, que esa mujer se las arregle sola.
Murazaki frunció el ceño y se enderezó.
-Después de todo lo que ha hecho la señora Susume por nosotros ¿Pretendes abandonarla a su suerte con el equipo Rocket? ¡Ni hablar! Hay que ir a su casa, allí podemos pensar qué hacer.
El clon frunció el ceño, claramente en desacuerdo con ella, para ser una humana inteligente, estaba siendo bastante estúpida en esos momentos.
-Escucha humana, no estás en condiciones de exigir nada, si no has sido capturada por los del Equipo Rocket todavía, es porque he sido lo suficientemente amable como para ayudarte. Pero no vas a poner todo en riego sólo por salvar a uno más de tu especie. Nos vamos. Ahora.
La peli morada no se sentía bien, ni físicamente, ni consigo misma. Casi había hecho que capturaran a Mewtwo y por su irresponsabilidad habían herido a su Swamper. Sí. Ella sabía que de no haber sido por Mewtwo ya estaría en las instalaciones del equipo Rocket soportando quién sabe qué cosas, pero el hecho de que él le sacara en cara el hecho de que no había hecho nada hacía que le hirviera la sangre.
Se separó del tronco del árbol y dio pasos firmes hacía el clon, tambaleándose un poco al principio y tal y como lo había hecho en situaciones anteriores, se planto frente a este, dándole a conocer su total desacuerdo con su sola mirada. Mewtwo no se dejó intimidar y le respondió con la misma expresión.
-Te agradezco que me hayas ayudado, pero no voy a irme y abandonar a una persona que me ha tendido la mano. Nunca lo he hecho y nunca lo haré. –Colocó el dedo índice en el pecho del clon –Además, en esa casa están mi Pikachu y mi Charizard. Prefiero que me torturen de por vida que dejarlos atrás para salvarme. Si quieres irte, anda, hemos acordado en que después de que te mejoraras te irías ¿No? Pues ahí tienes, yo te ayude, tú me ayudaste. Estamos a mano. Márchate que yo puedo arreglármelas sola de aquí en adelante, es lo que siempre he hecho y no veo porqué vaya a cambiar ahora.
Una vez esta terminó de hablar, se giró sobre sus talones y sin mirar atrás, empezó a caminar hasta perderse entre los árboles. Mewtwo se quedó ahí parado unos momentos, observando por donde había desaparecido la peli morada. – ¿Acaso esa humana se ha atrevido a desafiarme de nuevo? –Pensó sin podérselo creer.
-Mewtwo, ayúdala. –Escuchó nuevamente aquella voz infantil en su cabeza y alzó el rostro hacia la luna, mirándola pensativo. –si no quieres decirme no pasa nada pero deberías mejorar tu actitud, sino te quedaras solo. –Recordó lo que le había dicho la peli morada antes de ser atacados y suspiro.
-Quizás... sí me he vuelto más blando...
Murazaki se detuvo para coger aire. El pecho le ardía, sentía las piernas pesadas y el cuerpo le dolía a horrores. Luego de haberse asegurado de haber dejado atrás a Mewtwo, la peli morada había echado a correr lo más rápido de lo que fue capaz para poder llegar a la casa de Susume lo más pronto posible.
Frente a ella vio la casa de la mujer y sonrió, había llegado. Pensó un momento en el clon, sinceramente no hubiese querido pelear con el luego de que este la había ayudado, pero su desentendimiento sobre la vida de los que dejaban atrás la habían puesto furiosa. –No importa, no es como si le fuese a volver a ver de todos modos. –pensó.
Aun cautelosa, salió de su escondite entre los árboles, llegando rápidamente hasta la puerta. Alzó la mano para girar el pomo, pero antes de tomarlo su cuerpo se detuvo.
La peli morada se alarmó, por más que lo intentara no podía moverse. A duras penas, pudo ver un aura azulona alrededor de ella ¿Mewtwo? No, no podía ser. La vez que este había usado Fuerza psíquica con ella, había sentido un cálido cosquilleo a flor de piel, pero ahora sólo sentía pánico por no poder moverse.
-Parece que te hemos encontrado, mocosa. –Escuchó una voz femenina, bastante molesta debía decir, a sus espaldas.
Sin poder hacer nada, sintió ser forzada a girarse para encarar a sus atacantes. Nuevamente frente a ella estaban la agente Dominó y el encapuchado que se hacía llamar K, a su lado su Charizard y Gengar.
-¿Dónde está Mewtwo? –Exigió el encapuchado –Los hemos visto irse juntos, ¿Dónde está?
Cómo pudo, hizo un esbozo de sonrisa arrogante.
-L-lamento decírselos… pero lo más seguro es que Mewtwo ya esté a k-kilómetros de aquí.
-No nos engañas, niña. Es imposible que se haya ido y te dejara atrás luego de salvarte.
-P-pues créanlo.
Ambos agentes se miraron de forma indescifrable por varios minutos, para luego volver su mirada a ella. La rubia sonrió con sorna.
-Si ese es el caso, entonces te tomaremos como rehén. Tendrás que valer algo para Mewtwo y si no es así, estoy segura que el doctor Vallon estará agradecido de tenerte a ti y a tus pokémon como sujetos de prueba.
Alzando uno de sus tulipanes electrificados, la rubia lo lanzó hacia la peli morada quien solo cerró los ojos para esperar el golpe. Nuevamente, este nunca llego.
Al abrir los ojos, Murazaki vio el tulipán frente a ella suspendido en el aire. El encapuchado le hizo una seña a su Charizard y este soltó un potente Lanzallamas, el cual fue bloqueado antes de impactar contra la chica, dejándola estupefacta.
-¿Con que a kilómetros de distancia, eh? –Susurró el encapuchado.
Ante su sorprendida mirada, Mewtwo descendió frente a ella y detuvo en seco el ataque del Gengar, liberándola completamente.
-¿Mew…Two? –Dijo ella sin podérselo creer aún – ¿Q-qué estás haciendo aquí?
-No estoy haciendo esto por ti humana. –Afirmó sin girarse a verla –Lo estoy haciendo por los pokémon dentro de esa casa.
Un nuevo ataque fue hacia ellos, pero el clon lo detuvo sin el mayor esfuerzo. Creando una Bola sombra en cada una de sus manos, Mewtwo contraatacó, pero estos fueron interceptados por el Lanzallamas del Charizard. El clon vio por el rabillo del ojo a la peli morada.
-¿Qué estás esperando para ponerte de pie?
Murazaki sonrió algo contrariada por los cambios de actitud del pokémon –Honestamente, –pensó –si quería ayudarme, lo pudo haber dicho sin tantas excusas. –Haciendo uso de las pocas fuerzas que le quedaban, se levantó y llegó junto a Mewtwo.
-Gracias. –Le susurró, tomando una de sus Pokeball, el clon se limitó a asentir. La chica volvió sus ojos hacia los dos agentes del equipo Rocket, fulminándolos con la mirada –No se saldrán con la suya.
-¡Murazaki-chan!
La peli morada se giró y vio a sus espaldas a la mujer de cabellos blancos en la entrada de su casa.
-¡Señora Susume! –Las cosas cada vez se ponían peor.
El Charizard y el Gengar aprovecharon el hecho de que la chica estaba distraída para lanzar un ataque combinado tras la señal de su entrenador, Dominó también aprovecho la situación y lanzó varios de sus tulipanes. Los ataques de los pokémon fueron interceptados por la barrera de Mewtwo, el cual tuvo que hacer un mayor esfuerzo ya que eran ataques potentes y el no estaba al cien por ciento.
Los tulipanes evadieron la barrera y se dirigieron a golpear a Susume, pero antes del golpe, el Impactrueno de Pikachu los detuvo en seco.
-¡Pikachu! –Dijo completamente aliviada la peli morada, el pequeño llegó hasta ella y saltó a su abrazo – ¡Qué alegría que estas bien! Estaba tan preocupada de que les hubieran hecho algo.
-Pero qué tenemos aquí, creo que el doctor Vallon no ha experimentado aun en pokémon eléctricos –comentó cínicamente la rubia –son tan difíciles de capturar… seguro se alegra de que le llevemos a un Pikachu.
El pequeño amarillo reconoció de inmediato la voz de la agente del equipo Rocket que los había atacado en el pasado y se separó un poco del abrazo de su entrenadora para gruñirle y soltar amenazadoras chispas de sus mejillas. No solo estaba molesto por ver a esa desagradable mujer nuevamente, si no que, además de eso, aquellas personas osaban lastimar a su amada Murazaki.
"¡No les voy a perdonar!" Escuchó Mewtwo y recordó las veces en las que tuvo que detener al pequeño para que no empezara una pelea. Esta vez era distinto. Esta vez no le iba a detener.
-Señora Susume, por favor métase a la casa junto con Arcanine, estas personas son muy peligrosas. –Advirtió la peli morada, soltando a Pikachu quien se planto frente a ella, listo para la orden de ataque.
La mayor retrocedió unos pasos, alarmada y bastante confundida por lo que estaba ocurriendo. Por ahora era mejor mantenerse al margen del asunto.
-¡Pikachu, Bola voltio! –Pikachu obedeció y lanzó la bola eléctrica hacia ambos agentes, siendo segundado por el ataque psíquico de Mewtwo.
Los pokémon del encapuchado respondieron con la misma fuerza. Dominó se paró al lado del hombre y Murazaki los vio susurrarse algo. Disimuladamente observó a Mewtwo por el rabillo del ojo, no necesitaba saber mucho de pokémon para adivinar que las fuerzas estaban abandonando al clon. No era de extrañar, apenas sí se había recuperado de sus heridas, sus energías no habían vuelto del todo y era algo que a la peli morada le había estado preocupando desde que fueron atacados en el manantial.
Inconscientemente llevó una mano a su cinturón y chasqueó la lengua. Aun le quedaban pokémon llenos de energía cómo para pelear con el equipo Rocket pero el hombre frente a ella también. Recordaba un par de pokémon que le pertenecían aparte de los dos que ya estaba utilizando y solo Arceus sabía si tendría más. También estaba el hecho de que Dominó llevase pokémon consigo. Hasta ahora no la había visto sacar Pokeball alguna, valiéndose sólo de sus tulipanes, pero no podía estar segura de que no llevase Pokeball ocultas en algún lugar.
Nunca se podía estar seguro con el equipo Rocket.
Hasta ahora, la ventaja la llevaban ellos, pues Mewtwo aun tenía fuerzas para combatir, pero estas estaban disminuyendo rápidamente y ella no sabía si sus pokémon aguantarían un combate dos a uno. Si no se marchaban antes de que Mewtwo perdiera sus fuerzas, entonces todo empeoraría. Pensó en la mujer a sus espaldas, pero la peli morada no estaba segura si su Arcanine pudiese pelear y no podía contar con la posibilidad remota de que tuviese otros pokémon. Estaba por su cuenta.
El clon retrocedió un paso y Murazaki se alarmó.
-¡Mewtwo! –Este lanzó una Bola sombra al Charizard a punto de atacar a Pikachu y la miro ceñudo, adivinando lo que pensaba con tan solo mirar su rostro preocupado.
-Concéntrate en hacerlos retroceder, no te preocupes por mí, tonta.
Bueno, al menos tenía las energías suficientes como para insultarla, ahora estaba más tranquila.
-¡Pikachu, hay que hacerlos caer, sube al cuello de Charizard! –El pequeño asintió y con la agilidad propia de los Pikachu, evadió todos los ataques que el enorme dragón propinaba para detenerle. No le llevó mucho tiempo saltar hasta aferrarse al cuello del pokémon.
-Bájalo. –Fue la orden que le dio el encapuchado y el Charizard empezó a agitarse con furia para derribar al pequeño, pero este se aferró con fuerza, no dispuesto a bajarse.
Dando un fuerte rugido, el enorme pokémon alzó al vuelo, dando drásticas piruetas para hacer que Pikachu le soltara.
-¡Pikachu, Trueno!
Pikachu reunió toda la electricidad en sus mejillas, erizándosele el pelaje del lomo y lanzó el Trueno más potente que fue capaz. Al estar tan cerca del Charizard y al este ser de tipo volador, el ataque le hizo bastante daño, haciendo que detuviera el vuelo y comenzara a caer. Pikachu se aferró cómo pudo al cuello del pokémon pero debía soltarse o si no caería con este.
Sin tener otra alternativa, Pikachu se soltó de este, siendo alejado por la corriente de aire del Charizard quien cayó antes que él al suelo al ser muchísimo más pesado. Mewtwo alzó el brazo, siendo rodeado por el aura azul, pero frente a él paso la peli morada como rayo, abriendo los brazos para atrapar al pequeño pokémon.
-Pikachu, ¿estás bien? –Miró preocupada al pequeño en sus brazos, este alzó el rostro y le mostro una sonrisa tranquilizadora a la peli morada, quien tras suspirar aliviada, le abrazó con fuerza.
El encapuchado miró la escena y asintió ante el susurro de Dominó. Giro a ver al Charizard que había aterrizado tras de él, levantando una nube de polvo.
-Levantate. –El dragón tardó unos minutos pero finalmente se levantó, se veía bastante cansado y Murazaki no pudo evitar que se le estrujara el corazón ¿Cómo podía alguien ser así de cruel con su propio pokémon? El encapuchado se giró a encararla y la peli morada pudo ver sus ojos completamente vacios. Un escalofrío la recorrió –Es hora de acabar con todo esto, no puedo hacer esperar más al señor Giovanni.
Murazaki frunció el ceño sin entender, pero entonces reparó en la Pokeball que el encapuchado sostenía en su mano ¿Desde cuándo estaba eso allí? Ahora que se daba cuenta, Dominó ya no estaba al lado de aquel hombre. –No puede ser. –.
-¡Mewtwo, es una tramp—! –Fue muy tarde, al girarse un tulipán estaba impactando contra la espalda del clon, haciendo caer de rodillas al suelo, la peli morada ensanchó los ojos – ¡Mewtwo!
-Es un poco tarde para darse cuenta de eso. –Se burlo Dominó a espaldas del clon y apuntó a la mayor con el tulipán en sus manos –Y ni se le ocurra moverse anciana, esto no tiene nada que ver con usted.
Mewtwo maldijo e hizo amago para levantarse. Murazaki y Pikachu fueron rápidamente hasta donde estaba para protegerle, pero a medio camino fueron detenidos por la Fuerza psíquica del Gengar del encapuchado.
-Beheeyem, a él, usen Más psique –de los árboles salieron tres Beheeyem, los cuales rodearon a Mewtwo y, al recibir el comando del hombre, las marcas en sus frentes comenzaron a titilar –Sométanlo con Sincrorruido.
Un horrible sonido salió de los Beheeyem, haciendo que Mewtwo gritara del dolor y obligándole a caer al suelo, aun ante las protestas de este por mantenerse en pie. Murazaki quiso moverse, pero el movimiento psíquico era muy fuerte. Tenía que hacer algo, esa combinación de ataques podría ser peligroso en un pokémon psíquico como Mewtwo.
Una vez que estuvo seguro de que el clon no se iba a levantar, el hombre les ordeno detenerse y levantarlo con Fuerza psíquica, al punto que Mewtwo no pudiese mover ni un músculo. Estos lo levantaron y se elevaron con él. El encapuchado se subió al Charizard seguido por Dominó.
-Nos vemos, perdedoras. Una lástima que no pudiéramos jugar más con ustedes. –Se buró a rubia alejándose junto con los Beheeyem que aprisionaban a Mewtwo.
-Arcanine, Pirotecnia.
El Arcanine saltó prodigiosamente y lanzó el ataque dirigido a los agentes del equipo Rocket. Gengar, detuvo las llamas que casi alcanzaban a su entrenador, liberando a Murazaki y a Pikachu del ataque al que los mantenía sujetos, sin embargo, varias de estas flamas, alcanzaron el gorro de Dominó, haciendo que esta gritara alarmada y apresurándose a apagar el fuego.
Una vez Murazaki se vio liberada, se giró rápidamente para poder alcanzar a Mewtwo pero fue imposible, ya casi los había perdido de vista. Derrotada, cayó al suelo con Pikachu a su lado.
-Maldición –susurró frustrada ¿Por qué no le pudo ayudar? ¿Por qué no pudo ser más fuerte? Ahora Mewtwo había sido capturado por el equipo Rocket y ella no pudo hacer nada más que mirar – ¡MALDICIÓN!
A sus espaldas escucho el fuerte gruñido de su Charizard, el cual aterrizó frente a ella, haciendo temblar el suelo por unos momentos. Este se giró a verla con la mirada decidida y le indicó que se subiera a su lomo para ir tras ellos. Murazaki tardó un poco en procesarlo.
-Pero tú herida… –como si quisiera reafirmarle que estaba bien, volvió a rugir con fuerza y soltó un potente Lanzallamas, Murazaki asintió y se subió en Charizard junto con Pikachu –De acuerdo, Natsu, vamos a mostrarles que no se deben meter con nosotros.
Asintiendo a sus palabras, Natsu, avivó el fuego en su cola y alzó el vuelo, siguiendo la ruta por la que se habían ido los dos agentes. No iba a dejar a Mewtwo a su merced, primero muerta.
¡Chan Chaaaan~! Ermm, recordé que no había subido el capítulo hace cómo más de una semana, Sí ya sé, qué responsable yo no? Pues resulta que los jueves de Semana Santa a los cybers les da por no querer abrir. Estos cybers se pones más y más divas. Pues rápidamente les doy mi escusa mensual, no me acordaba realmente que no había actualizado, de hecho, de no ser porque me meto a revisar las cosas por la tablet seguramente me tardo más. Esa es la principal, les doy más explicaciones después de las aclaraciones:
*Ermm, creo que más de uno de ustedes va a querer matarme, me he leido todos y cada uno de sus comentarios más de una vez (Hay es que me encantan *w*) y cada uno de ustedes me ha pedido (y alguno que otro amenazado... jaja nah mentira) que no dejara que se llevaran a Mewtwo. Si, pues... Lo siento! Temo que para la continuación de la historia no puedo darles descanso todavía a los protas, tienen muchos locos tras de ellos y tengo que ser rápida y precisa. De verdad no me maten, no le haré daño (Bueno, no mucho) a Mewtwo, Lo prometo!
*Recuerdan a la adorable Dominó, de la segunda pelicula de Mewtwo? No tenía planeado meterla a la trama, pero me ha venido de perlas recordarla! Bueno, he investigado un poquito y ella no tiene pokémon, conocidos. De hecho, se vale por sus armas y sus conocimientos en gimnasia y artes marciales, pero es la primera vez que Mura-chan la ve, así que ella no lo sabe, por eso no se puede confiar.
*Los Beheeyem son pokémones bastante curiosos del tipo psíquico, se cree que son alienígenas y que tienen cierto control sobre las emosiones y recuerdos de las personas. Si los controla una mala persona, pueden ser muy peligrosos. Los ataques que utilizaron: Más psique, es un ataque que consiste en copiar las estadisticas de ataque, defensa y demás del oponente y aumentarlas a sí mismos y el Sincrorruidoes un ataque psíquico que que solo daña a los pokémon del mismo tipo que el atacante. Son peligrosos al usarlos en conjunto porque, Mewtwo es el pokémon más fuerte de todos y que copien sus estadísticas para aumentarlas es bastante peligroso, sin contar el hecho de que son tres Beheeyem.
*No. Susume no tiene más pokémon que Arcanine, ella no es una peladora, es una curandera.
*Por si quedaron confundidos por la persona que le habló a Mewtwo telepáticamente (Claro eso digo yo, capaz si saben de quien les hablo) no sufran mucho, que en el próximo capitulo les digo quien es y porqué aparece.
*Estos protas tienen un serio problema con la bipolaridad. Que se decidan de una buena vez si se quieren o se odian por Arceus! Ahora que vengo a repasar todo y que he visto las pelis de Mewtwo (Cómo por enésima vez) me he dado cuenta de que Mewtwo es medio Tsundere no les parece? Tan lindo. Pues aquí lo que pasa es que está confundido, es la primera vez que trata a alguien como Murazaki y sinceramente no está acostumbrado a que le respondan. De todas formas si notan algo muy OoC me avisan para corregirlo.
Bueno, sí la otra excusa. Bien, no se si lo sabrán pero hemos estado en elecciones esta semana y antes de eso, las campañas políticas. No quisiera decir mi posición política aquí porque no me parece el lugar, pero las cosas han estado muy movidas por aquí y al dar los resultados se ha dado la alarma de fraude. Francamente las cosas están feas por aquí con las manifestaciones y me he escapado un momento al cyber para publicar el capi pero de una me raspo a mi casa.
La buena noticia es que me dan mi lapto esta semana! Al fin t.t ya podré actualizar más rápido así que no se me desesperen ;9 tengo el tiempo contado y no puedo responder comentarios. Mil gracias por los fav y follows al igual que a los que me comentas, de verdad los amo *w* les pido que recen por Venezuela, si Arceus quiere nos vemos la semana que viene.
ByeBye~
