Descargo de Responsabilidad: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen. Algunos nombres nuevos sí.
Jajis Escritora de la Historia Original.
Quinn
Quinn se encontraba divagando en sus pensamientos cuando vio que la doctora salió de su reunión, de repente noto que Rachel le regalo una sonrisa y ella sin más se la devolvió. No podía creer lo que esta mujer le hacía sentir, nunca antes había sentido esto por nadie, para ella era extraño, por su mente a cada instante se aparecía la figura de Rachel, y esto la hacía distraerse enormemente, estaba en esas cuando se acerca un hombre muy bien presentado, regalándole una sonrisa le dice:
Finn: buenas tardes señorita, soy Finn Hudson, vengo a buscar a la doctora Rachel.
Quinn: buenas tardes doctor, no lo esperaba aquí, creí que habían quedado para encontrarse en el restaurante como siempre.
Finn: pues eso siempre lo hacía con Hiriam, pero ahora es diferente, siendo una mujer lo menos que puedo hacer es venir a buscarla.
Quinn: ok doctor, que pena con usted, ya se la llamo.
Quinn cogió el teléfono y le marco a Rachel, esta contesto de inmediato y Quinn le conto que allí estaba el doctor Finn, Rachel al parecer se encontraba un poco confundida, pues no se acordaba de ningún Finn, Quinn le recordó quien era y ella salió a los 5 minutos de su oficina para recibirlo.
Quinn: doctor, la doctora le manda a decir que la espere 5 minutos que ella ya sale.
Finn: ok, gracias.
5 minutos después salió Rachel de su oficina, se acerco a Quinn y le pregunto dónde estaba el, Quinn se lo mostro, pero de inmediato vio con el doctor Hudson se acerco y se presento, vio como este era tan especial con ella, de inmediato sintió una rabia en todo su ser, vio como Rachel le respondía a sus halagos y esto la enfureció demasiado, nunca antes se había sentido así, era algo no lo podía controlar, la ira que sintió en eso momento era indescriptible, además Rachel no se despidió de ella, sin más se fue, sin decir nada, esto hacia que Quinn se sintiera muy mal, nunca imagino sentirse así por nadie.
Al subir Rachel y Finn al ascensor, Quinn se quebró, salió corriendo hacia el baño, comenzó a llorar de una manera impresionante, solo pensaba en lo que había pasado, en como Rachel se había olvidado de ella por culpa de ese hombre, no podía creer como le podía hacer esto, estaba en esas cuando la puerta de baño se abre y entra una de sus compañeras de trabajo y al verla así le dice:
Santana: Quinn, que te pasa, porque lloras así- se acerca rápidamente a ella y la abraza.
Quinn: -secándose las lágrimas de su rostro- no nada Santana, solo que hoy es un mal día y ya, eso es todo.
Santana: estás segura eso no parece que fuera por un mal día, porque no me dices la verdad Quinn.
Quinn: esa es la verdad Santana y si no me quieres creer pues no me creas -y se aleja de ella bruscamente-.
Santana: ok, ok, no te digo nada mas, pero vamos, límpiate esas lagrimas y vamos a almorzar que ya es hora.
Quinn: vete adelantando yo ya llego.
Santana: ok, pero no te demores, mira que si lo haces me voy a preocupar.
Quinn: si tranquila, ve que yo ya voy.
En esos momentos Quinn respiro profundo, limpio una vez sus lágrimas, mojo un poco su cara, se la seco y trato de tranquilizarse. Salió del baño y se fue directo a la cafetería donde se encontraban sus compañeras de trabajo esperándola en la misma mesa de siempre.
Quinn: hola chichas.
Chichas: hola.
Empezaron pues a comer y al terminar de hacerlo Quinn se fue directo a su escritorio, no quería dejar de trabajar, al menos esto le mantendría su mente ocupada y de esa manera dejaría de pensar tanto en Rachel. Ya estaba más clamada y más concentrada en su trabajo, cuando de repente se abre el ascensor y de allí sale Rachel, no pudo evitar observarla de pies a cabeza, pero de inmediato trato de disimular concentrándose en su computadora y haciéndose la que estaba escribiendo, Rachel la saludo y le pregunto que si tenía algún recado a lo cual ella contesto que no, entonces Quinn vio que Rachel se dirigía su oficina, respiro profundo, se calmo un poco y siguió son lo suyo, cuando de pronto ve a Rachel en su escritorio pidiéndole que siguieran con el tour, Quinn estaba sorprendida, imagino que esto ya se le había olvidado, pero al parecer a esta no se le había pasado, Quinn quería salir de ese lugar junto con Rachel pero en ese momento recordó que debía ir a recoger a sus padres a sí que no podían, al parecer a ella se le había olvidado por completo, en esos momento a Quinn se le ocurrió pensar que tal vez esta no le había prestado ni la más mínima atención cuando ella le leyó lo el cronograma del día, al parecer no le importaba en lo más mínimo lo que hacía o dejara de hacer Quinn o al menos eso era lo que ella pensaba, así pues le recordó esto a Rachel y entonces esta se fue volviendo a dejar sola a Quinn, la cual al principio sintió un poco de alivio, ya que pensaba que si estaba nuevamente cerca de Rachel no iba a ser capaz de controlarse y dejar ver lo que en esos momentos sentía por ella.
Todo trascurría con calma, cuando de pronto timbro el teléfono
Quinn: presidencia, buenas tardes.
Finn: buenas tardes señorita, soy el doctor Finn Hudson, podría usted comunicarme con Rachel.
Quinn: que pena doctor la DOCTORA no se encuentra en estos momentos, pero si gusta le puede dejar un mensaje.
Finn: ok, le podría decir que si por favor aceptaría a salir a comer esta noche conmigo.
Quinn: -su cara estaba completamente roja de la rabia y celos que sentía en esos momentos- claro doctor con mucho gusto yo le digo.
Finn: ok señorita muchas gracias, ¡a! y por favor le podría dejar mi número telefónico para que se comunique con migo.
Quinn: si claro doctor dígame.
Finn: ok es ….. Bueno muchas gracias, que tenga buena tarde, hasta luego.
Quinn: lo mismo doctor hasta luego.
En el momento de colgar Quinn estaba que no podía mas, tenía unas ganas impresionantes de alejar a Finn de Rachel, en ese momento lo encontraba como un rival muy fuerte, primero era hombre y no sabía ciencia cierta si a Rachel le llamaba la atención las mujeres, el otro punto en su contra era que el tenia mucho dinero, además era muy apuesto y caballeroso, Quinn sabía que le iba a ser muy difícil competir con él, por un momento se detuvo, paro sus pensamientos, no era posible que estuviera pensado así, estaba anonadada, no podía creer que estuviera celosa, y mucho menos que estuviera celando a una mujer, -tranquila Quinn, tranquila, esto no está pasando, no es lo piensas que es- lo decía en voz alta a ella misma, - respira profundo no pasa nada, concéntrate en tu trabajo, solo tu trabajo, ya a trabajar se dijo.
Cada vez más Quinn divagaba en sus pensamientos, se perdía en ellos con gran facilidad, solo pensaba en Rachel, pero trataba de una mil maneras cambiar eso, pero todos sus intentos fueron fallidos, de repente, se abre el ascensor saliendo del Rachel, la saludo y Quinn sorprendida mira su reloj, en realidad no pensó que llegara tan rápido, la verdad era que la esperaba más tarde, pero igual se dedico a darle el mensaje del doctor Finn, lo cual no le agrado, por un momento pensó en no dárselo pero lo pensó mejor ya que eso podría afectar su trabajo, entonces decidió dejarlo así y decirle a Rachel lo de la invitación, su sorpresa fue mayor cuando esta le dijo que llamara a Finn y le dijera que hoy no podía salir con él, lo cual le gusto mucho a Quinn pero la dicha duro poco porque Rachel decidió salir con él al día siguiente, así que mejor cambio de tema y le dijo que era buen momento para hablar con los empleados y presentarse, ella accedió y se dirigió hacia su oficina.
Quinn hizo lo que Rachel le había dicho y llamo a cada uno de los jefes de plantas y en media hora ya tenía todo organizado, así que llamo a Rachel para hacérselo saber.
Rachel: si, dime Quinn.
Quinn: doctora, para informarle que ya esta lista la reunión, en estos momentos la están esperando.
Rachel: ok, ya salgo.
A los pocos segundo Rachel salió de su oficina se dirigió donde Quinn y le dijo:
Rachel: ¿lista?
Quinn: ¿lista para qué?
Rachel: como que para que, pues para ir conmigo, como se supone que voy a saber yo donde están reunidos todos si todavía no conozco bien las instalaciones.
Quinn: a si, qué pena con usted doctora, deme unos segundos, listo, ¿vamos?
Rachel: pues vamos
Las dos se dirigieron al ascensor, en el momento de cerrarse las puertas el clima estaba lleno de tensión por parte de ambas, cuando de un momento a otro se escucho un estruendo en el ascensor, se detuvo sin más, ninguna sabía que había pasado, todo era confusión en ese momento.
Rachel: que pasa Quinn porque se detuvo esto?.
Quinn: no lo sé doctora,- tocando cada uno de los botones del ascensor- ha de ser alguna falla mecánica.
Rachel: no me digas eso, por favor.- comenzó también a tocar cada uno de los botones.
Quinn: tranquila doctora, tranquila
Rachel: como me puedes decir que me tranquilice, ¡no vez que estamos aquí atrapadas, en un ascensor!-en su voz se notaba ya la desesperación.
Quinn: yo sé doctora pero si se altera no va a lograr nada, esperemos unos minutos que esto ya lo deben de estar solucionando.
Rachel: más te vale que sea verdad, porque si no es así no respondo, no soy capaz de estar mucho tiempo aquí, esto es lo peor que me ha pasado en la vida.
Quinn: ¿mucho peor que nadie de su propia empresa la reconozca y no la deje pasar a su empresa? –dijo esto sonriendo, buscando distraer un poco a Rachel, la verdad era que no le gustaba verla tan angustiada así que trato de cambiar el tema.
Rachel: pues sí, aunque eso más que un mal rato fue algo vergonzoso, a lo cual tú también participaste así que no te hagas la santa.
Quinn: en ningún momento trate de serlo doctora, además, tranquila en unos minutos estará parada enfrente me toda la empresa presentándose así eso nunca volverá a pasar.
Rachel: eso espero.
El silencio rondo en el ascensor por unos segundos, cuando de pronto Quinn y Rachel alzan su mano en busca del botón de emergencia del ascensor, teniendo así un roce mínimo entre ambas, Quinn sintió como un choque eléctrico paso por todo su cuerpo, su brazo encontraba completamente erizados, voltio su mirada hacia ella, mordió su labio inferior, pero al darse cuenta de lo que pasaba dio un paso atrás y se quedo pasmada, sin saber que hacer o que decir, Rachel al darse cuenta de esto le dijo:
Rachel: qu… que… pena contigo Quinn no quería incomodarte.
Quinn: ¿incomodarme? No ¿Por qué doctora?- que idiota soy, que obvia, no pude tan siquiera quitar mi mano y ya, estúpida, estúpida -pensaba esto mentalmente.
Rachel: no por nada
Quinn no sabía qué debía hacer o decir, simplemente se quedo en el rincón del ascensor sin decir nada, cuando de pronto escucha a Rachel
Rachel: Quinn, dime qué te pasa, porque estas así, pareces distante.
Quinn: No me pasa nada doctora, no se preocupe, solo que no se, nunca me había quedado encerrada con alguien en el ascensor y mucho menos con alguien que- cerro su boca de inmediato y no articulo palabra alguna-
Rachel: que, que Quinn, porque te callas.
Demonios Quinn que te está pasando como se te ocurre hablar más de la cuenta casi le dices que te gusta, no no no, que voy a hacer ahora- decía esto mentalmente mientras sentía que Rachel la observaba detenidamente.
Quinn: que es mi jefe, doctora-valla por fin pensaste en algo, ojala se lo crea-
Rachel: ya, pero tranquila que por ser tu jefe no me hace una persona diferente, sabes algo, a mi no me gusta etiquetar a la gente, que por que este hace esto o lo otro lo tengo que tratar de una forma u otra, para mi todos somos iguales.
Quinn: que bien que piense así doctora, en realidad hay muy pocas personas como usted en este mundo, y es bueno saber eso de usted.
Rachel: gracias me halagas con el cumplido.
Quinn no pudo evitar sonrojarse, ya que cada vez que hablaba con Rachel sentía que no podía mas, que cada segundo a su lado era una extrema agonía sabiendo que no podía besar sus labios, tocar su cuerpo, todo lo que se le pasaba por la mente era besarle, pero no se atrevía, tenía miedo de que ella no le correspondiera, y por eso se abstuvo de hacerlo.
De un momento a otro decidieron sentarse ya que habían pasado ya vario minutos y nadie aprecia para socorrerlas, Quinn se sentó primero en el mismo rincón donde se encontraba ya hace vario minutos, después Rachel se acerco un poco a ella y se sentó a su lado.
Quinn trataba de manejar su respiración, pero no podía controlarla, por más que trataba no podía y su respiración se escuchaba fuerte, todo esto producto de la excitación que le producía estar tan cerca de Rachel, de un momento a otro siente como una mano cálida empieza a rozarla, no lo podía creer, es mas en un momento llego a pensar que todo era producto de su imaginación, pero no, era verdad Rachel está rozando su mano, poco a poco se iba acercando a ella haciendo que su respiración se acelerara cada vez más, Rachel acerco su cara a la de ella, la miro fijamente a los ojos y le dijo con una voz baja y sensual:
Rachel: yo se que tu lo deseas tanto como yo.
Quinn: cómo es posible que me conozcas tanto
Ambas sonrieron y poco a poco sus labios se fueron acercando, rozándose unos contra otros, sintiendo como la exhalación e inhalación de su respiración se sentía cada vez más cerca, las ganas de besarse les gano y empezó un beso despacio, fue un beso tierno, lleno de amor y dulzura, poco a poco el beso fue creciendo, haciendo de su boca un campo de guerra donde sus lenguas se pelaban tratando cada una introducirse en la boca de la otra. Quinn tenía sus manos abrazando fuertemente a Rachel, la cual poco a poco fue bajando sus manos acariciando lentamente la espalda de Quinn, pararon por un instante solo para mirarse la una a la otra, pero de inmediato retomaron su juego, Quinn un poco mas desinhibida decide acariciar a Rachel, empieza a tocar sus senos, las dos están a mil, súper excitadas, cuando de pronto se escucha un ruido en el ascensor, en ese momento las dos paran, caen en cuenta de lo que está pasando y se paran de inmediato, a lo lejos se escuchaba una voz poco inteligible, al parecer es el hermano de Rachel que la llama a lo lejos.
Rachel: ¿Jesse?, JESSE- dijo ya gritando- es mi hermano vino a rescatarnos.
Quinn: ¿el doctor Berry está aquí?
Rachel: eso parece, por fin vamos a salir de aquí- lo dijo con un tono de alivio.
Al escuchar esto Quinn se sintió una tonta, ¿tan mal la estaba pasando Rachel con ella que quería salir de ahí dejando a tras todo lo que había pasado?, no podía creerlo, para ella el beso que había compartido con Rachel había sido lo mejor que le había pasado en la vida, pero al parecer para Rachel no lo fue, ya que quería salir corriendo de allí.
Al cabo de uno minutos se abrieron las puertas de ascensor, allí estaban Jesse, con 5 bomberos, los cuales ayudaron a sacar a Quinn y a Rachel del ascensor.
Rachel: hermanito, que gusto verte, gracias, mil gracias por sacarme de allí.
Con cada palabra que decía Rachel, Quinn se sentía mas y mas tonta, pero decidió dejarlo así, salió del ascensor y se fue de inmediato para su oficina, tomo aire, respiro profundo, no podía aguantar las ganas de llorar, se sentía muy mal, no sabía qué era lo que iba a pasar con ellas después de esto, no tenía la más remota idea de lo que le iba a decir a Rachel, no sabía nada, se cuestionaba una y otra vez porque lo hizo, hasta que de pronto una voz la despejo de sus pensamientos.
Jesse: hola Quinn, ¿como estas?, ¿todo bien no te paso nada estando allí en el ascensor?.
Quinn: hola doctor, no nada me paso, estoy perfecta, un poco en shock, pero todo está normal.
Jesse: eso veo, si ni siquiera esperaste a que te sacaran del ascensor para venirte a trabajar.
Quinn: jajajaja, pues si doctor, usted sabe, primero el trabajo.
Jesse: pero mujer que dices, si acabas de pasar por un trauma -al escuchar esto Quinn sonrió recordando lo que había pasado en el ascensor- no se tu pero mi hermana esta como una loca, no te imaginas como esta, debió haber pasado los peores minutos de su vida encerrada allá- al oír esto aquella sonrisa que tenia se fue desvaneciendo-
Quinn: pues no lo sé doctor, de pronto es que yo sea un poco más fuerte que la doctora, o hasta puede ser que todavía no halla asimilado por lo que acabo de pasar.
Jesse: pues eso puede ser una opción, pero bueno viene aquí para ver como estabas y a decirte que Rachel te manda a decir que te tomes lo que queda del día libre.
Quinn: no creo que sea necesario doctor, yo estoy bien.
Jesse: pues eso veo, pero igual tómatelo Quinn, veras como un descansito no te queda nada mal.
Quinn: pero doctor todavía tengo muchas cosas que hacer, no me puedo dar ese lujo.
Jesse: ok, Quinn como tú quieras, al parecer por las buenas no entiendes ¿no?, señorita Quinn Fabray le ORDENO que se tome el resto de la tarde libre, y como esto es una ORDEN me la tiene que obedecer, así que por favor apague ese computador y vámonos de aquí.
Quinn: está bien doctor, como ordene.
En esos momentos Quinn organizo sus cosas, apago el computador, dejo todo muy bien ordenado y salió de la oficina, Jesse se quedo y la acompaño, tomaron el ascensor, el cual ya había sido arreglado y llegaron a la primera planta.
Quinn: bueno doctor muchas gracias, hasta luego, que le vaya bien.
Jesse: para donde creer que vas mujer, ven que yo te llevo a tu casa.
Quinn: no doctor como cree, no se preocupe yo me voy sola no hay ningún problema.
Jesse: Quinn, no me hagas hacer lo mismo que acabo de hacer arriba, por favor deja de ser tan terca y sígueme.
Quinn no lo quedo más que seguir a Jesse hasta le parqueadero, él muy caballerosamente le abrió la puerta de su vehículo y ella entro sin percatarse que allí se encontraba Rachel.
Rachel: hola Quinn como estas
Quinn: ho…hola doc..Doctora perdón no sabía que estaba usted aquí.
Rachel: pues sí, desde hace rato que los estoy esperando.
Jesse: que pena hermanita, pero es que tienes una secretaria muy pero muy terca.-al decir esto Quinn no pudo evitar sonrojarse-
Quinn: que pena doctora, de verdad que no sabía que usted estaba aquí esperando, si hubiera sabido no la hago esperar tanto.- al decir esto Rachel le sonrió y el carro arranco-
Todos iban muy silenciosos, en ese instante se dirigían a la casa de Quinn, la cual quedaba un poco lejos de la compañía, así que el viaje era un poco largo, y sin decir palabra se hacia un poco más largo, así que Jesse decidió romper el hielo.
Jesse: bueno y ustedes porque tan calladitas, si algo caracteriza a las mujeres es que hablan hasta por los codos, y vean preciso me toco las mujeres menos comunicativas de todas.
Quinn y Rachel esbozaron una sonrisa, pero igual siguieron calladas.
Jesse: bueno, pero digan algo, no sé, a ver Quinn ¿Qué te pareció la compañía de mi hermanita por más de 20 minutos que estuvieron encerradas en ese ascensor?
Quinn: -al recordar lo que allí había pasado sus brazos se erizaron y su cara se ruborizo de inmediato, le daba pena que Jesse se enterara que era lo que había pasado allí dentro- no pues, normal.
Jesse: normal, nada más, no lo entiendo, pasaron 20 minutos juntas y ni así pudiste conocer un poco a mi hermana, no hicieron nada, no hablaron, no se conocieron, ni siquiera le dijiste nada, yo no creo que se hayan quedado ahí por más de 20 minutos sin hacer nada, eso sí es casi imposible.
Rachel: pues si hablamos pero fueron cosas sin importancia, además tú crees que con esa desesperación que teníamos allí encerradas se nos iba ocurrir hacer algo.
Jesse: ok, ok, yo solo decía.
Gracias a la intervención de Rachel, Quinn se sintió aliviada el solo hecho de saber que alguien más se enterara de lo que había pasado allí dentro la desconcertaba enormemente, le hacía dar un miedo impresionante, nunca imagino encontrarse en una situación como esa, nuca antes había sentido deseos por una mujer, y mucho menos había besado alguna, pero lo que había sentido era maravilloso, no lo podía describir con palabras, el sentir sus labios rozando los suyos la llevaban al cielo, el solo hecho de recordar aquel instante hacia que perdiera el control de sí misma, solo imaginaba ese momento una y otra vez en su mente, repasaba cada segundo que paso junto con Rachel en ese ascensor, recordaba cómo sus manos tocaron sus pechos, y como Rachel acariciaba su espalda, cada momento, cada instante quedo guardo en su memoria, de un momento a otro escucho la voz de Jesse que le decía algo que no entendió.
Quinn: que me decía doctor.
Jesse: que si esta es tu casa.
Quinn: a si doctor que pena estaba distraída.
Jesse: al parecer no eres la única- al decir esto miro a Rachel, la cual de repente salió de sus pensamientos-
Rachel: ya llegamos
Jesse: al parecer si
Quinn: bueno, muchas gracias por todo, doctor Berry, doctora, que tengan una buena tarde y noche, gracias por todo.
Jesse: fue un placer Quinn, trata de descansar, hasta mañana.
Quinn: hasta mañana doctor.
Rachel: Quinn, gracias por tu compañía esta tarde en el ascensor, de verdad no se que habría hacho si tu no hubieras estado ahí, mil y mil gracias.
Quinn: -se encontraba anonadada, no pensó que la despedida de Rachel fuera a ser así, trato de Salir rápido de su asombro para que no se dieran cuenta- de nada doctora, igual a usted muchas gracias por todo, que tenga un feliz día, hasta mañana.
Rachel: hasta mañana Quinn que descanses.
Después de esto Quinn entro a su casa, fue directamente a la cocina, se tomo un vaso con agua, se dirigió a su habitación, se quito su ropa y se coloco su ropa de dormir, pensaba que era una buena oportunidad para descansar, ya que hace muchos días que no lo hacía, se dispuso a dormir, pero los recuerdos de aquella tarde navegaban como naufrago en el mar por todo su cerebro, evitando así que Quinn pudiera dormir tranquilamente, daba vueltas en su cama tratando de encontrar el mejor ángulo para poder arrancarla de su mente, pero todo era imposible, hasta que después de unas horas por fin pudo conciliar el sueño, pero ni siquiera durmiendo era capaz de olvidarse de aquella mujer, de esa que con sus labios la hizo estremecer, la que con un beso le demostró lo que es el verdadero amor.
N/A
Que tal gente bonita, aquí un nuevo capitulo de esta historia versión faberry, si les gusta háganmelo saber, si no…si no bueno también háganmelo saber :P.
Besoooo? :0 Quinn y Rachel se besaron y Quinn piensa que a Rachel no le gusto para nada su beso, que pasara? :o.
Cada Día estoy mas orgullosa de ser parte del Fandom mas hermoso, único, maravilloso y perfecto que existe en el mundo FABERRY FANDOM.
Lea es hermosa, Dianna es Maravillosa y Achele-Faberry es fUCKING PERFECTO.
En fin espero que les haya gustado, que tengo un maravilloso fin de semana, besos y abrazos, ahí nos leemos ;).
PD: Les invito a quienes no hayan leído mi otro fic, Juegos Del Destino, que lo vean y me digan que tal, pronto actualizo.
