Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes pertenecen a GameFreak, solo soy responsable de mi OC.

Advertencias: OC, puede que un toque de OCC. Este fic esta clasificado como T, ya que a lo largo del fic habrá violencia y contenido considerado Lemon (aunque aun falta mucho para eso) aunque la pareja es MewtwoxOC la relación no será PokémonxHumano, ya lo aclararé conforme avance el fic.

Aclaraciones:

-Hablan personajes-

-Pensamientos de los personajes-

"Hablan los pokémon"

Summary: Murazaki, una joven entrenadora, está buscando a su hermano desaparecido. Mewtwo está debil y no puede valerse por sí mismo ¿Se encontrarán? Giovanni recuerda todo y ahora quiere venganza


Capitulo XII:

¿Un extraño reencuentro?

Pasó un buen rato para que Arcanine pudiese alcanzar el dirigible, siguiendo las instrucciones de la peli morada, el can pasó a gran velocidad el dirigible y subió a una de las colinas más cercanas. Desmontando de un salto, Murazaki alzó la mirada para asegurarse de que el dirigible no saliera de su vista, para luego dirigir su mirada a Arcanine.

El enorme can ladró con energías pero la peli morada sabía que debía estar exhausto por el largo trayecto que tuvo que recorrer, sin mencionar el hecho de que los transportaba a ella y a Pikachu. Sonriéndole, acarició el pelaje cremoso en su hocico y sacó un botellón de agua de su bolso, inclinándolo para que este pudiese beber de su contenido.

-Lo has hecho muy bien Arcanine, pero ahora tengo que pedirte que me esperes aquí. –El Arcanine inclinó un poco la cabeza sin comprender muy bien –Escucha, necesito que esperes aquí y que estés alerta por si te llamo ¿de acuerdo?

El can pareció pensarlo por unos momentos pero termino por dar un gran ladrido de aprobación.

-Pikachu, ¿estás despierto? –De la capucha de su chaleco, la pequeña bola amarilla y marrón se removió hasta que salió la cabeza de Pikachu, agitándola un poco para ahuyentar el sueño, Murazaki sonrió –Bien, vamos a rescatar a Mewtwo.

-¡Pika!

Murazaki sacó dos Pokeball de su cinturón, de la primera salió Natsu, el cual lo primero que hizo fue estirar las alas mientras bostezaba y de la segunda salió Shirayuki, dejando un leve aire frio a su alrededor. Tras una última caricia al can, Murazaki se subió al lomo de Charizard con Pikachu aun dentro de su capucha y sosteniendo a Shirayuki en su regazo.

Natsu alzó el vuelo aprovechando las corrientes matutinas que movían los árboles y no tardó mucho en alcanzar el dirigible y colocarse justo por debajo de este, cuidando siempre de ser lo más discretos posible. Pasaron unos momentos hasta que Murazaki encontró un espacio hueco que podría serles de utilidad.

-De acuerdo, empecemos… Natsu, usa Ascuas aquí –indicó mostrándole el lugar, el Charizard hizo lo que esta le pidió, dejando el metal de un vivo color rojo al terminar –Shirayuki, tu turno. Usa Canto helado. –Esta se acercó al punto que aun expedía calor y cubrió su boca con ambas manos, soltando un aliento helado el cual, al alcanzar el metal, despidió vapor hasta tornarse de un color grisáceo casi blanco –Tu turno Pikachu, usa Cola de hierro. –Pikachu subió a la cabeza de su entrenadora y luego de que su cola se tornara de color platino, golpeó el lugar, haciendo un agujero lo bastante grande como para poder entrar.

Murazaki le hizo una seña a Pikachu para que abordara y este, sin perder el tiempo, dio un salto dentro del agujero para luego asomar su cabeza, dando su aprobación. Luego de Pikachu, la peli morada alzó a Shirayuki en brazos para que esta alcanzara el agujero y se subiera, ayudada por el pequeño roedor. La chica le pidió a Natsu que se acercara un poco más, al hacerlo, Murazaki alcanzó el agujero y se subió (con algo de esfuerzo).

Al estar dentro, la peli morada observó sus alrededores pero no vio más que un estrecho canal que guiaba a dos lugares distintos, regresó a Natsu a su Pokeball y se dirigió a la Froslass.

-Por ahora todo va de acuerdo al plan, pero antes de seguir tenemos que cerrar este agujero, Shirayuki ¿crees que puedas hacerlo con Rayo hielo? –Esta asintió y emitió el rayo color azulón pálido, el cual creó una fuerte capa de hielo sobre el agujero.

Una vez que la peli morada se aseguró de que el hielo era lo suficientemente sólido, le pidió a Pikachu que se concentrara en el olor de Mewtwo. El pequeño alzó el rostro y cerró los ojos para evitar confundirse con otros olores, pasaron unos momentos hasta que pudo percibir el ligero olor de la sangre de Mewtwo, cosa que le preocupo bastante.

Haciéndole señas a Murazaki para indicarle de dónde provenía el olor, los tres se pusieron en marcha. Siendo un pasillo estrecho, la peli morada se vio obligada a gatear por este, siguiendo de cerca a sus pokémon y siendo muy cuidadosa en el camino. –Espera un poco más Mewtwo... ya casi llegamos.


-¡Doctor Vallon, el sujeto casi alcanza los niveles máximos de conciencia! ¡Si continúa así, en cualquier momento despertará!

El mayor chasqueó la lengua y, sin la menor de las prisas, fue a uno de sus cajones y sacó dos frascos de diferentes colores. Guardó el de color amarillo y sacó la ampolleta metálica que estaba guardada en el estuche plateado.

-Aumenten a cinco veces más el nivel de anestesia, hay que hacer que se calme un poco para poderle aplicar la HK-5.

-¡Anestésico aumentado! Aun así no creo que sirva por mucho, la conciencia del sujeto no parece flaquear en absoluto.

-Tal y cómo me ha dicho Giovanni, tienes un espíritu de lucha bastante fuerte, amigo mío. Supongo que antes que nada, debemos corregir eso. –Vallon tomó las Pokeball que había dejado sobre su escritorio, la observó por unos minutos para luego sonreír macabramente y liberar a los tres Beheeyem que estaban dentro de estas.

-¿D-Doctor? ¿Qué se supone que–?

- Beheeyem, utilicen Pesadilla en Mewtwo.

Las luces en las cabezas de los tres pokémon psíquicos brillaron al mismo tiempo y, colocándose uno en cada costado del tubo donde estaba Mewtwo, levantaron los brazos y de las puntas de estas salió un aura oscura. Cuando el mayor dio la orden, todos los demás presentes detuvieron lo que estaban haciendo en esos momentos para observar expectantes al clon dentro del tubo.

Al principio nadie pudo notar nada, hasta que, luego de varios minutos, la atención de todos se dirigió a la pantalla del computador, la cual empezó a titilar una luz roja al tiempo que sonaba una alarma, al acercarse a este, todos pudieron observar el súbito cambio en las lecturas cerebrales de Mewtwo que estaban completamente descontroladas.

Vallon esbozó una de sus retorcidas sonrisas, completamente satisfecho al ver el que en el semblante tranquilo del clon fue remplazado súbitamente por un ceño profundamente fruncido, como si estuviera pasando por un intenso sufrimiento.

-Adminístrenle la dosis de anestésico ahora. –Ordenó el mayor.

-¡E-enseguida! –Una de las asistentes administró la cantidad indicada.

-También vayan preparando el suero para acelerar el efecto del HK-5, si Giovanni llega y encuentra a su preciada creación tan cambiada no va hacerle para nada feliz.

El mayor le pasó la ampolleta a uno de los asistentes para que preparara dicho suero, luego de eso, buscó una jeringa y sacó el frasco con el líquido azulón de la gaveta para extraer su contenido dentro de esta. Caminando hacia el clon, tomó el tubo que estaba conectado directamente a la vena cefálica, liberando su contenido dentro de este para ser llevado por el suero fisiológico que fluía a su torrente sanguíneo.

-Doctor, Klein fue al laboratorio a buscar los demás medicamentos para diluir el acelerador y administrarle la dosis.

-Excelente, mantengan el control del sujeto. Si vuelve a poner resistencia, ordénenle a los Beheeyem que usen pesadilla para someterlo.

-¿V-va a algún lado señor?

-Iré a comunicarle a Giovanni que todo va saliendo a la perfección y a buscar las anotaciones del Dr. Fuji, podrían sernos de mucha ayuda para normalizar los valores una vez que el sujeto cambie.

-¡Sí señor!

Tras la afirmativa, el mayor se acomodó los lentes sobre el puente de su nariz y salió del ajetreado lugar para dirigirse a la habitación que había estado usando para sus investigaciones.


Itte!

Murazaki se hizo para atrás y fulminó con la mirada el objeto que se había llevado por enfrente y con el cual se había golpeado en la frente. Pikachu paró su paso y se volteó para verla mientras que Shirayuki se acercaba a ella por detrás para posar su fría mano sobre la hinchazón de color rojizo que se había empezado a formar en su frente.

-Estoy bien Shirayuki, solo no me he fijado en lo que había por delante, –le sonrió a la Froslass agitando una de sus manos para restarle importancia –continuemos. Hay que apresurarnos antes de que a Mewtwo le pase algo.

Pikachu y Shirayuki asintieron y los tres continuaron con su camino con el pequeño roedor como guía. Siguieron por un tiempo más hasta que se encontraron con una separación, Pikachu tomó el camino de la izquierda y no pasó mucho para que se encontraran con una rejilla que dejaba entrar la luz artificial. La peli morada empujó la rejilla solo un poco para poder asomar la cabeza y mirar a ambos lados, asegurándose de que no viniese nadie.

Al estar segura de que nadie los iba a ver, empujó la rejilla y la colocó a un lado para que Pikachu y Shirayuki salieran por esta, seguidos por la peli morada. Una vez en el pasillo, la chica le pidió a sus pokémon que vigilaran en caso de que alguien se acercara mientras ella volvía a colocar la rejilla en su lugar.

A lo lejos escucharon unos pasos apresurados acompañados por varias voces y los tres se miraron alarmados. Murazaki miró a sus lados y observó una habitación en el fondo del corredor del lado derecho, haciéndole señas a sus pokémon para que la siguiesen, la peli morada abrió la puerta y se escondió dentro de esta, asegurándose de no haber sido vista por nadie.

-Bueno, supongo que debemos esperar a que se vayan par— ¡Uah! –Pikachu y Shirayuki giraron su mirada a su entrenadora, la cual, había caído de espaldas al piso y ahora se frotaba el lugar donde se había golpeado –Ehhh, ¿ahora con qué me he tropezado?

Pikachu llegó a su lado y miró extrañado lo que parecía ser una caja cubierta por una sábana blanca, algo sucia. Con algo de recelo, el pequeño se acercó poco a poco a esta y comenzó a olfatearla mientras que Shirayuki ayudaba a Murazaki a sentarse, esta al ver a su amigo olfatear cuidadosamente lo que parecía ser una caja se acercó un poco más.

-¿Qué sucede Pikachu? ¿Qué es lo que hay allí? –Al no conseguir respuesta por parte del pequeño, la peli morada observó por unos momentos más el objeto cuadrado, en ese momento los tres se sobresaltaron al ver algo moverse debajo de la sábana – ¡¿Pero qué…?!

En un rápido movimiento, la peli morada jaló de la sábana y sus ojos se ensancharon al ver lo que había bajo esta. Era una jaula. Lo único que Murazaki pudo atinar a hacer fue llevarse una mano a la boca para evitar gritar horrorizada. Dentro de la jaula, que no debía llegarle a algo más que la rodilla, había un par de Pidgeotto con varios Pidgey a su alrededor, por lo que la chica pensó que se trataba de un grupo de estos que se separó (o fue capturada) de la parvada.

Lo peor no era lo dolorosamente apretados e incómodos que aquellos pokémon debían sentirse dentro de aquella jaula tan estrecha, sino, el estado físico en el que se encontraban. Desnutridos, con heridas abiertas en varias partes del cuerpo, con las alas dolorosamente aprisionadas en cintas de color metálico. Murazaki se acercó a la jaula, agachándose para ver a los pokémon dentro de esta, los Pidgeotto ni siquiera se molestaron en voltearla a ver y la peli morada podía jurar que uno de ellos tenía dificultades para respirar, sin embargo, los pequeños Pidgey alzaron la mirada y, como pudieron, se amontonaron en la rejilla girando sus cabecillas con curiosidad.

Murazaki buscó la cerradura de la jaula y le pidió a Pikachu que usara Cola de hierro para romperla. Cuando la puerta se abrió, los Pidgey dudaron unos segundos en salir hasta que, uno de ellos dio algunos pasos hasta la peli morada y esta, con cuidado, lo levanto entre sus manos para acariciarle.

-Está bien pequeñito, todo va a estar bien. Te prometo que te sacaré de aquí.

-¡Pika-pi!

La chica se giró al escuchar a Pikachu y le vio señalar a la parte trasera de la habitación, donde habían varios objetos cuadrados de diferentes tamaños cubiertos por sábanas blancas, algo sucias. Con cuidado, depositó al Pidgey en el suelo y se levantó para llegar frente a estas, temiendo lo que pudiese encontrar dentro al dejar a la vista lo que sabía que eran jaulas. Lo que vio hizo que se le revolviese el estómago.

Aquellas jaulas amontonadas una sobre la otra, llevaban dentro pokémon de distintas formas y tipos, seguramente todos eran pokémon salvajes de diferentes zonas pero todos presentaban los mismos rasgos, desnutrición, heridas abiertas en el cuerpo y algún tipo de amarre bien sea en la boca o en los brazos.

Murazaki tuvo que apartar la mirada por unos momentos para calmarse, mordiéndose el labio inferior tan fuerte que empezó a sangrar en la comisura de estos. Lleno sus pulmones de aire y, con la ayuda de Pikachu, comenzaron a abrir las jaulas para sacar a los pokémon y juntarlos en el suelo, donde Murazaki les daba algo de agua y algo de comida pokémon.

Una vez que todos estuvieron en el suelo, la peli morada llamó a Lucario fuera de su Pokeball, pidiéndole que usase Pulso cura para aliviar a los pokémon a su alrededor. Gracias a Arceus, Murazaki vio algunas de las heridas cerrarse, aunque sabía que eso no iba a ser suficiente para curarles y no se podía quedar allí por mucho tiempo más.

Le pidió a Lucario que concentrara la curación especialmente en los pokémon más grandes, que eran un par de Tyranitar y Ursaring. Al terminar estos se levantaron aun algo adoloridos y miraron a la peli morada con desconfianza, pero Lucario de paró frente a ella y pareció tratar de convencerlos aunque Murazaki no podía entender lo que dijeran.

Ambos parecieron estar convencidos, aunque no dejaban de mirarla con algo de desconfianza, pero la peli morada no podía pedirles confianza tan rápidamente, era más que obvio que los responsables de su estado actual eran los humanos. El equipo Rocket.

-Me recuerdan a Mewtwo la primera vez que lo vi. –Pensó ella con algo de ironía, prácticamente imaginándose aquellos ojos amatistas mirándola con desconfianza y odio, acompañados de un comentario mordaz cargado con el mismo sentimiento.

Pikachu jaló de la punta de su chaleco para llamar su atención. Era hora de irse.

Antes de devolver a Lucario a su Pokeball, la peli morada le pidió que les dijera a ambos pokémon que estuvieran alertas ante cualquier movimiento fuera de la puerta y que tratasen de ser lo más silenciosos posible, que pronto vendrían a liberarlos. Estos no parecieron muy felices al respecto pero asintieron a regañadientes y Lucario volvió a su Pokeball.

Murazaki abrió un poco la puerta y, luego de asegurarse de que no viniese nadie, salió con Pikachu y Shirayuki tras de sí, dándole una última mirada a los pokémon lastimados dentro de la habitación.

-De acuerdo, Pikachu, Shirayuki. Es hora de comenzar con el plan.

Llevó una mano a su cinturón y liberó al pokémon dentro de esta.


-¿Puedo estar seguro de que cuando llegue todo esté listo, Vallon?

El pelinegro se rió ante la impaciente voz de su jefe.

-Eres una persona muy ansiosa Giovanni. Te he dicho que dejes todo en mis manos, cuando hayas llegado Mewtwo estará a tu disposición.

Por el rostro de Giovanni, Vallon podía decir que no estaba convencido del todo pero aun así, se quedó callado sin decir más para convencerle. Giovanni suspiró y asintió.

-Espero que así sea, sería una lástima tener que prescindir de tus servicios luego de todos estos años de excelente trabajo Vallon. –Esto último lo dijo en tono amenazante, pero lejos de estar intimidado, el mayor sonrió.

-Las amenazas no son necesarias, querido amigo y me ofende que dudes de mi trabajo después de tanto tiempo.

Al otro lado de la pantalla, Giovanni hizo una mueca para luego terminar con la video-llamada. Vallon se carcajeó un poco y cerró el portátil sobre su escritorio, poniéndoselo bajo el brazo y caminando hacia la biblioteca en la pared de la habitación. Busco unos momentos y sacó un folder de color azul con varios papeles e informes dentro de él.

Lo ojeo un poco y lo colocó sobre el portátil, saliendo de la habitación, no sin antes echarle llave a la puerta. Revisó su reloj y se dirigió al laboratorio.


Los asistentes iban de aquí para allá por todos lados en el lugar. Los únicos que parecían no moverse, eran aquellos que estaban frente al computador monitoreando las lecturas del clon.

-¿Klein ya ha terminado de diluir el acelerador? Si no está aquí cuando el Doctor Vallon llegue, se va a molestar mucho. –Dijo uno de los asistentes que terminaba de programar una de las máquinas de control.

-Ya le he llamado y me ha dicho que viene en camino con la vacuna. –Respondió una de las encargadas del monitoreo.

-¿Cómo están las lecturas? ¿El sujeto ha tratado de despertar de nuevo?

-Lo ha intentado un par de veces pero los Beheeyem lo han mantenido controlado con Pesadilla.

-Ese es un ataque que roba salud estando dormido ¿Cierto?

-Parece que le quita la salud, provocándole pesadillas horripilantes según tengo entendido.

-¿Qué tipo de pesadilla le podrán estar mostrando para que no luche contra el anestésico?

Hubo varias bromas con la pregunta, pero de inmediato todos volvieron a sus labores. Varios se acercaron a Mewtwo, revisando los tubos conectados a su alrederor, desconectando los que ya no eran necesarios. Todo parecía estar bajo control hasta que el silenció fue interrumpido por la alarma del dirigible.

Todos los presentes se sobresaltaron ante la alerta, dejando momentáneamente lo que estuviesen haciendo para mirarse estupefactos entre ellos. Pasaron varios minutos hasta que el sonido de la puerta siendo embestida del otro lado les sobresaltó.

Algunos gritaron un poco, otros cayeron al piso, pero todos veían con terror cómo la puerta de metal del laboratorio se hundía en varios puntos, todos cerca del centro. Sin moverse, observaron temblorosos a la puerta siendo finalmente abierta en una última y poderosa embestida, colándose dentro de la habitación una niebla densa que no dejaba ver con claridad.

Los presentes no movieron ni un músculo, cuando, por el agujero de la puerta, apareció la silueta de un pokémon cuadrúpedo, cuando este de un salto se posicionó frente a ellos, lo único que hicieron fue horrorizarse.

Era un Raikou.

Los presentes no dijeron nada, solo se dedicaron a mirar al majestuoso y feroz perro eléctrico, el cual miró a su alrededor hasta que sus ojos se enfocaron en el tubo que contenía a Mewtwo. Este frunció el ceño y emitió un gutural e intimidante rugido, acompañado por varios rayos, emitidos por el mismo, algunos impactando en los asistentes más cercanos a él.

Cuando los rayos invadieron la habitación y Raikou dio un salto para posicionarse sobre uno de los escritorios, los presentes huyeron de la habitación con pánico, al final, ni un alma quedó dentro del laboratorio.

Raiko dirigió su furiosa mirada a los tres Beheeyem que detuvieron el aura ensombrecida con la que rodeaban a Mewtwo para atacar al perro legendario. Los tres lanzaron un ataque de fuerza psíquica para someterle pero pareció no afectarle en lo más mínimo, en respuesta Raikou lanzó un ladrido, desprendiéndose de él una onda oscura que les dio de lleno a dos de los Beheeyem.

De un saltó, Raikou cargó contra el último Beheeyem con una de sus garras ennegrecida, el pokémon psíquico trató de detenerle con un Rayo psíquico pero, tal y como el ataque anterior, no causo efecto alguno en el pokémon legendario.

La atención de Raikou se desvió de los derrotados Beheeyem ante una ligera tos proveniente de la puerta. Al disiparse un poco la niebla, esta dejó en descubierto a la peli morada, la cual cargaba a Shirayuki en brazos y trataba de ahuyentar lo que quedaba de niebla agitando una mano.

Al ver al pokémon erguido sobre los otros psíquicos, sonrió.

-¡Buen trabajo, chicos! Me han ganado en el camino hasta aquí pero Shirayuki y yo tuvimos que congelar a un par de cadetes por el pasillo. –Depositó a Froslass en el suelo y se acercó a Raikou –Pensé que iban a necesitar mi ayuda, pero veo que pudieron arreglárselas bastante bien. –Sus ojos lilas se enfocaron en Raikou –Ya puedes volver a ser tú, Zoroark.

La imagen del perro legendario de distorsionó, dejando ver a un sonriente Zoroark el cual llevaba en su espalda a Pikachu. El pequeño agitó la cabeza y el Zoroark se rió como sólo él podía.

-Ha sido un gran trabajo, tal y como esperaba de tus ilusiones Zoroark. Siempre tan realistas.

Murazaki borró su sonrisa cuando desvió la mirada al tubo donde Mewtwo estaba sumergido. Sintió su corazón ser estrujado cuando vio a aquel pokémon cascarrabias con orgullo inflado que expiraba libertad, estar rodeado por tubos, como si fuese un sujeto de pruebas de laboratorio.

La peli morada rodeó el tubo y comenzó a desconectar con cuidado los tubos que le rodeaban, dejando solamente uno que parecía estar conectado con la parte de atrás de su cabeza y que salía desde la base del tubo. Llegó con rapidez al monitor y se tardo un poco en encontrar el conector de tubo, el cual suministraba la anestesia, para detener el suministro y desconectarlo de Mewtwo.

Sin embargo, cuando llegó al monitor del tubo, este le pidió la contraseña y tras varios intentos fallidos, se desesperó y dejó de intentar. En cambio, tomó uno de los tubos de metal de las máquinas a su alrededor y con un certero golpe, rompió el cristal del tubo, dejando salir el líquido verdoso.

Dio otro golpe a la base para remover los cristales que se habían quedado allí y que podrían hacerle daño a Mewtwo, al hacerlo, el resto del líquido salí por el enorme agujero, el clon fue llevado por este y cayó al suelo frente a ella. Murazaki soltó el tubo y llegó hasta él, seguida por Pikachu, agachándose a su nivel y sosteniéndole por los hombros.

-¡Mewtwo! ¡Mewtwo ¿puedes oírme?!

La peli morada lo zarandeó un poco al no obtener respuesta y pasó un largo momento en el que no ocurrió nada. Cuando finalmente el clon abrió los ojos con lentitud, Murazaki contuvo el aliento, finalmente, Mewtwo abrió los ojos y la miró con algo de confusión.

La peli morada liberó el aire que retenía en sus pulmones y sintió que sus ojos se aguaban.

-¿Mura…za…ki?

-¡Mewtwo! –Sin poder ocultar su alegría la peli morada lo abrazó por el cuello, temblando levemente al contacto frío con la piel mojada del clon –Que alegría… qué alegría ver que estas bien…

El clon parpadeó un par de veces sin comprender muy bien su situación y observó a su alrededor para tratar de recordar lo que le había pasado. Estaba en lo que parecía ser un laboratorio, a su alrededor parecía haber un líquido verdoso junto con varios cristales rotos. Tuvo que mirar un par de veces hasta que súbitamente, todo se agolpó en su mente. El secuestro, el verse en un tubo, su reencuentro con Amber, todo.

Murazaki se movió un poco más hacia él y este volvió a mirarla confundido.

-Ya está, todo va estar bien. Ya te encontré.

Mewtwo sentía frío, estaba aun algo mareado por el anestésico y no sabía si tendría la fuerza suficiente para siquiera ponerse en pie, pero cuando escuchó a la peli morada susurrarle aquello con aquel tono de voz, sintió un pequeño calor calentarle poco a poco. Si ella lo decía así, entonces él de verdad pensaba que iba a estar bien.

"Mewtwo" su mirada se enfoco en Pikachu quien también le miraba con ojos llorosos y pensó en si realmente se veía así de patético.

Finalmente, la peli morada lo soltó y se limpió las lágrimas con el dorso de la mano.

-Mewtwo, ¿te sientes bien? ¿No te han hecho nada malo verdad? Algo así como una disección o algo peor –el clon suspiró ante el bombardeo de preguntas de la chica.

-Estoy bien, no me ha pasado nada. No seas molesta, ayúdame a levantarme.

Murazaki le sonrió y le tomó de las manos, jalándole para que se levantara.

-¿Crees que puedas mantenerte de pie por ti solo? –El clon asintió cerrando los ojos con fuerza.

-Si… aunque aun me siento mareado por el anestésico, creo que puedo caminar.

Un sonido de la puerta llamó la atención de los cinco y voltearon para observar a Vallon mirarlos con los ojos desorbitados y la cara enrojecida. En un rápido movimiento, este tomó un cristal puntiagudo y fue contra la peli morada, pero la Fuerza psíquica del clon le detuvo en seco, Murazaki se giró para ver a Mewtwo. Agitando su mano, este envió al doctor hasta estrellarse con la pared del otro lado, la peli morada ensanchó los ojos y bajó la mano del clon.

-¡Para Mewtwo! No deber perder tus energías con estos sujetos, hay que salir de aquí lo más pronto posible y liberar a los pokémon que tienen cautivos.

El clon la miró y de reojo vio al doctor tratando de levantarse sin mucho éxito. Asintió, lo primero era salir de allí. Ya luego podría cobrárselas a todos esos bastardos.

-De acuerdo, llévame a donde están esos pokémon para salir de aquí.

Esta asintió y los cinco salieron del lugar. Vallon observó a la puerta y, aun adolorido, tomó uno de los comunicadores de la pared, marcando al salón de juntas donde se suponía que aun se encontraba el agente K.

-¡K! ¡Esa maldita mocosa se ha infiltrado en el laboratorio y ha liberado a Mewtwo! No sé cómo pero ¡Ve a detenerlos antes de que se vayan!


-¡Por aquí rápido!

Murazaki guiaba a Mewtwo tomándole de la mano mientras recorrían lo más rápido que podían los pasillos, Zoroark, Froslass y Pikachu iban delante. Tardaron un poco pero finalmente llegaron hasta la puerta donde estaban los pokémon capturados.

-¿Es aquí? –Murazaki asintió y fue a abrir la puerta, pero a sus espaldas, un Lanzallamas los tomó por sorpresa, por suerte, Mewtwo pudo detenerlo antes de que los alcanzara.

Una vez que la capa de llamas se detuvo, vieron al enorme Charizard gruñirles desde el otro lado del pasillo. Murazaki se colocó al lado de Mewtwo, tomando una Pokeball de su cinturón y ambos observaron al encapuchado llegar al lado de su pokémon. Ensanchando los ojos, ambos se dieron cuenta de que este no llevaba puesta su capucha encima, dejando a simple vista su rostro. Cabello negro, tez pálida y ojos violetas que parecían no tener vida.

Mewtwo sintió a la peli morada temblar y giró su mirada a ella. Su rostro reflejaba el más puro horror. El clon le preguntó qué sucedía pero esta no le contestó, sin embargo, toda su confusión se disipó cuando la escuchó susurrar algo.

-¿He… hermano?


¡Buenas,buenas! pensaron que no iba a meter el capi hoy? ¡Já! les había prometido que iba a subirlo el miercoles y aunque ya tecnicamente es juves, esta completamente a tiempo :3 bien, vamos con las aclaraciones del capítulo:

*El lugar por el que Mura-chan se coló es una ventila que pasa por algunas partes de la base del dirigible, no estoy muy segura de cómo será uno de estos en la vida real así que me he puesto a divagar un poco.

*La vena cefálica es la vena que sube por la parte lateral del brazo desde la mano hasta el hombro, generalmente, es aquí donde se hacen las extracciones de sangre o se inyectan sustancias al cuerpo.

*El suero fisiológico está compuesto de agua, electrolitos y, a veces, distintas sustancias, como por ejemplo la glucosa, fuente de carbono y energía para el organismo, y de algunos polisacáridos expansores. Se emplea como sustituto de la sangre cuando disminuye drásticamente y como vía de aplicación de diversas sustancias

*Aun no puedo decirles de qué se trata esta sustancia llamada HK-5 pero veamos si pueden adivinar ;) el suero acelerador es para hacer más corto el tiempo de acción del HK-5 y necesita ser diluido en otras sustancias para que no se descontrole y falle, estas sustancias dependen de las condiciones del individuo, Mewtwo es único y por eso se han tenido que tardar más.

Creo que me faltan más pero me caigo de sueño y no recuerdo bien, cualquier duda saben que pueden hacerla en los comentarios o vía MP ;O

Uahhhh, felicidades a todos lo que adivinaron la identidad del encapuchado! han acertadoooo! pues si. Es el hermano de Mura, qué creen que vaya a pasar ahora que se han visto las caras luego de tantos años? Mura no parece haberse dado cuenta de que Mewtwo la ha llamado por su nombre pero denle tiempo xD

En los comen leí que les gustaría que escribiera algo con respecto a la película que está por salir. De acuerdo, pero dejenme organizarme u planear bien para qué puede ser la peli :D ah, por cierto, a mi si me emociona la peli, es la primera vez desde la segunda película que puedo ver a Mewtwo :'D creo que la nueva apariencia es solo una forma temporal y no definitiva, algo así como Keldeo y su forma Brío pero no estoy segura. De lo único que sé es que con esa apariencia ya no puedo tomarlo en serio xD lo siento Mewtwo :'(

Espero les haya gustado el capi, creo que está algo corto pero qué se le va a hacer, tenía que terminarlo xD Nos vemos la proxima semana, quizas el miercoles, quizas el jueves :D
Bye Bye~