Descargo de Responsabilidad: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen. Algunos nombres nuevos sí.

Jajis Escritora de la Historia Original.


Rachel.

En momento de abrir sus ojos y ver que ya era un nuevo día, lo primero que se le vino a la cabeza fue Quinn, su piel, su aroma, la suavidad de sus labios, toda la imagen de Quinn se adueñaba de su cabeza sin dejar que esta pudiera liberarse de ella, así paso el inicio de su mañana, teniendo ya claro sus pensamientos y sentimientos, si solo pensaba en Quinn era porque de verdad quería a estar con ella, así que decidió ir a decirle todo esto a ella, salió de su casa rumbo a la compañía con las ganas más grandes de llegar y declarase, nunca antes había estado tan segura de algo, siempre pensaba mucho antes de actuar, pero ahora era diferente, Quinn la hacía sentir cosas que ella jamás en la vida había sentido, y por eso la decisión de contarle lo que pasaba con ella en estos momentos.

Llego así a la compañía y al acercarse al ascensor toda ella se estremeció, en el preciso instante que se abrieron aquellas puertas, toda ella se traslado a aquel momento en el que su boca se junto con la de Quinn haciéndola sentir en las nubes, recordando cada gesto, cada caricia, cada instante vivido en aquel lugar, los mejores minutos de su vida, de repente se abrió el ascensor y la primera imagen que detallo a lo lejos fue a Quinn sentada en su escritorio, hermosa como siempre, tal cual como la había estado soñando, se fue acercando entonces a ella y diciéndole unas palabras se fue preparando para decirle todo lo que sentía por esta, pero no lo hizo en ese preciso instante, decidió más bien que no fuera todo tan a la ligera, sino mas bien despacio, con tiempo, que fuera capaz con sus palabras y sus actos demostrarle a Quinn lo mucho que la quería, así pues se dispuso a entrar a su oficina y a esperar que pasara el tiempo, miraba su reloj constantemente, se sentía muy nerviosa, nunca imagino encontrarse en una situación de estas, por lo general ella era la que esperaba que se le declararan, pero en este caso era diferente, quería ser ella la que tomara la iniciativa, la que expresara primero sus sentimientos, esperando que fueron igualmente correspondidos, el solo hecho de pensar que Quinn fuera capaz de rechazarla le producía un dolor en su pecho indescriptible, solo esperaba que esto no sucediera y que al igual que ella Quinn también la quisiera, estaba mirando el reloj y contando los pocos minutos que hacían falta para que Quinn entrara en su oficina cuando oye que tocan su puerta, así que permite que pasen, para su sorpresa era Quinn con un arreglo floral inmenso, que no permitía dejar verla detrás de este, estaba completamente confundida no sabía qué era lo que pasaba, ni quién era el que le envía tal regalo, y por lo visto Quinn tampoco lo sabía, así que al recibir el arreglo, empezó a buscar rápidamente la tarjeta, para su mayor sorpresa vio que eran de Finn, y después Quinn le empieza a hablar de una forma seca y cortante, Rachel no quería saber nada de Finn, solo quería estar con Quinn pero la forma en que esta se estaba comportando le extrañaba mucho, la manera tan seria en que le decía las cosas y la forma hostil en que le decía que Finn la había invitado a salir, era más bien como si no le importara que él la estuviera invitando a salir, era como si estuviera de acuerdo con que Rachel saliera con este, en ese momento entro en confusión no sabía qué era lo que estaba pasando, la indiferencia que estaba demostrando Quinn la confundía inmensamente, no sabía realmente que pensar, así que empezó a habar con ella tratando de encontrar respuestas, pero la respuesta que encontró no era precisamente la que estaba esperando, cuando Quinn empezó a hablar, cada palabra que le decía hacia que su corazón se partiera en mil pedazos, todo su ser dolía, todas aquellas palabras hicieron que muriera en vida, nunca pensó volver a sentir este dolor de nuevo, nunca imagino volver a sufrir por amor, era el peor dolor que un ser humano pudiera sentir, y ella lo estaba volviendo a experimentar, todo su ser se desvaneció, pero intento verse fuerte, trato de no dejar salir sus lagrimas que se encontraban estancadas en sus ojos, sin poder salir, trato de tranquilizarse y logar sacar a Quinn de su vista, porque ya no podía aguantar más.

En el momento de Quinn salir de la oficina, Rachel dejo salir todas las lágrimas que estaba aprisionando en su interior, lloro y lloro hasta que poco a poco se fue tranquilizando, al recordar cada una de esas palabras la hacían volver a llorar, así que trato de no pensar más en eso, y salió de su oficina con dirección al baño para retocarse un poco, al salir se percato que Quinn no estaba en su puesto de trabajo, lo cual le extraño un poco, pero igual siguió su camino hacia al baño, en el momento de abrir la puerta y ver esa escena, todo en su interior se revolvió, y decidió mejor salir de allí, pero Quinn y Santana se lo impidieron saliendo ellas primero, cuando ya se encontraba sola, no se pudo controlar, al ver esto todo le quedo claro, pensó que Quinn y Santana tenían algo, por la forma en que se hablan y por el gesto que hizo Quinn, ahora que sabía lo que pasaba se sentía una tonta por enamorarse de alguien así, tan frívolo, tan capaz de hacer sufrir tanto a una persona, duro unos minutos en el baño, pensando, organizando sus ideas, tranquilizándose, respiro profundo antes de salir de baño, se miro al espejo y salió de allí, cuando iba saliendo se las volvió a encontrar, esta vez estaban muy cerca, parecía que estaban a punto de darse un beso, pero interrumpió antes de que esto sucediera, no quería ver como Quinn besaba a otra persona que no fuera a ella, el solo hecho de pensarlo la ponía mal, su cara se trasformo completamente haciéndola reflejar los celos que tenía en esos momentos, así que haciendo un ruido con su garganta hizo que estas se separan y se fueran cada una a si puesto de trabajo.

En el momento de entrar a su oficina, Rachel intento por todos los medios olvidar lo sucedido, pero le fue imposible, cada pensamiento en su cabeza la llevada directo a la imagen de Quinn con Santana y eso la trastornaba de manera incontrolable, estaba en esas cuando su teléfono sonó, al contestar y escuchar la voz de Quinn todo su cuerpo se erizo, un escalofríos la recorrió de pies a cabeza, por un momento deseo con todas sus fuerzas que esta llamada era porque Quinn quería aclarar las cosas que habían pasado, pero entonces escucha decir a Quinn que tiene una llamada de Finn, así que no le quedo de otra que atender su llamada y olvidarse de lo que había pensado.

Rachel: buenos días Finn ¿como estas?

Finn: hola preciosa, pues ahora que te escucho estoy mucho mejor, ¿qué tal tu como estas?

Rachel: pues bien también, como siempre, mucho trabajo, ya sabes como es esto.

Finn: pues si, oye pero dime una cosa, ¿si recibiste mi arreglo esta mañana?

Rachel: -al recordar todo lo que había pasado después de recibir ese arreglo, sintió ese dolor en su pecho que ya se estaba volviendo costumbre en ella- si Finn, muchas gracias, estaba súper bonito, muy lindo tu detalle.

Finn: pues aquí estoy para servirte, me alegra mucho que te haya gustado, oye pero entonces que, al fin si me vas a aceptar la invitación a almorzar esta tarde.

Rachel: mmmm, la verdad es que no se Finn, tengo mucho trabajo y no creo que tenga el tiempo suficiente para salir a almorzar.

Finn: por favor, princesa di que si, por favor, acéptame esta invitación, solo esta, ¿si?- dice todo esto con voz suplicante-

Rachel: mmmmm, bueno está bien, te espero entonces para que pases por mí, ¿listo?

Finn: ok, gracias, me acabas de hacer el hombre más feliz del mundo, a las 12:30 paso por ti, bueno, ahora que tengo tu sí, me voy a ir a trabajar tranquilo y de paso también te dejo trabajar, nos vemos preciosa, te cuidas, bye

Rachel: ok Finn, nos vemos.

Al colgar el teléfono no sabía que acababa de hacer, ahora todo lo que pensaba hacer lo había cambiado, ¿Qué pasaría ahora?, ¿Qué debía hacer?, ¿debía dejar a un lado a Quinn y dejarse llevar por lo que Finn sentía hacia ella?, todo en su cabeza daba vueltas, volvía otra vez a lo mismo, no sabía qué hacer, al final dejo de pensar tanto y dejo todo en manos del destino, ellos se encargarían de mostrarle lo que debía hacer.

Así paso su mañana, adelanto el trabajo que mas pudo, organizo todo para que cuando llegara Finn estuviera lista, pero a eso de las 12:20 recibió una llamada de Quinn avisando que este ya había llegado, y todavía no había terminado de organizarse, así que pidió 5 minutos mas y empezó a terminar de organizarse, cuando de pronto escucho mucho ruido fuera de la oficina, la gente esta gritando desesperada, Rachel al escuchar esto salió de su oficina y lo primero que encontró fue a Quinn en brazos de Finn completamente inconsciente, este mientras tanto, le estaba dando ventilación con una de sus manos, y se escuchaban gritos de desesperación cada vez más fuertes, Rachel de acerco rápidamente, trato de levantarla y quitarla de los brazos de Finn pero no pudo.

Rachel: ¿pero qué pasa aquí?, ¿qué le paso a Quinn?, ¿Por qué se desmayo?, ¿qué le hiciste Finn? ¿Dime?

Finn: yo no he hecho nada, no sé qué pasó, lo último que vi fue que ella estaba hablando contigo por teléfono y de un momento a otro se cayó, yo lo único que hice fue levantarla y empezar a echarle aire, y a llamar a alguien como un loco para ver si podían ayudarme, pero nada, ya no se qué hacer.

Rachel cogió el teléfono e intento llamar a enfermería, pero como no sabía que extensión era, lo más que pudo hacer fue llamar a Santana, la cual se encontraba a pocos metros de allí, esta llego de inmediato y llamo, a los pocos minutos se encontraban llevando a Quinn a esta ya que no reaccionaba, así que al llegar allí hicieron todo lo que tenían a su disposición para hacer que Quinn despertara, mientras tanto Rachel se encontraba afuera de la enfermería junto con Finn y Santana esperado a que les dieran noticias de Quinn, a los pocos minutos salió uno de los enfermeros y salió buscando a Rachel.

Enfermero: buenas tardes, ¿alguna de ustedes es Rachel?-hizo esto señalando a Santana y a Rachel.

Rachel: soy yo, ¿Por qué?, ¿qué paso?, ¿le paso algo malo a Quinn?

Enfermero: podemos hablar a solas un segundo, por favor señorita

Rachel lo obedeció y se alejaron un poco de donde estaban los demás, al estar allí empezaron a hablar.

Enfermero: señorita, lo que pasa es que desde que la señorita Quinn llego aquí no ha parado de decir su nombre, no ha podido despertar, pero inconscientemente solo dice su nombre, y pues nos preguntábamos si usted podría entrar y tal vez hablarle un poco a ver si reacciona, porque la verdad ya no sabemos que mas darle o hacerle, usted es nuestra última esperanza.

Rachel:- estaba completamente sorprendida por todo lo que había escuchado- e…e, bu… bueno, eeee, este, dígame ¿dónde está?

Enfermero: Claro señorita, sígame por favor.

Llegaron entonces a una habitación donde yacía inconsciente Quinn, se veía tan indefensa, tan frágil, tan hermosa, con sus ojos completamente cerrados, pero su boca se abría pronunciando el nombre de Rachel, al escuchar esto Rachel se fue acercando lentamente hasta donde estaba Quinn inconsciente, alzo su mano y acaricio su rostro, ese rostro suave y acogedor que el solo tocarlo provocaba un escalofrió en todo su ser, una vez más su nombre salía de los labios de Quinn, parecía como si esta la estuviera buscando, como si al decir su nombre quisiera que Rachel estuviera ahí con ella, y lo estaba logrando, poco a poco, Rachel se fue acercando mas y mas, hasta llegar al punto de estar besando sus mejillas, se acercaba lentamente a su oído y le decía:

Rachel: -susurrando- Quinn, por favor, despierta, te necesito aquí conmigo, te lo suplico, abre tus ojos

Quinn: -con su voz débil- Rachel…. Rachel ….. TE QUIERO.

Rachel al escuchar esto se separo un poco de Quinn, no creyó que lo que había escuchado era cierto, pensaba que todo era un producto de su imaginación, así que volvió a acercarse a ella, volvió a besar su mejilla y se recostó a su lado por unos segundos, cuando de un momento a otro vuelve a escuchar a Quinn, pero esta vez con una voz más fuerte e inteligible:

Quinn: Rachel, TE… QUIERO, TE QUIERO, Rachel… TE…QUIERO.

Cuando Quinn termino de decir esto Rachel se levanto asustada, más que asustada estaba emocionada, Quinn la quería, y eso no lo podía creer, su felicidad era tanta que sentía una opresión en el pecho, toda su felicidad se acumulo ahí, ahogaba sus gritos de felicidad con su mano, trataba de respirar pero se le dificultaba mucho, nunca antes había sentido tanta felicidad, fue entonces cuando se calmo un poco, se acerco lentamente a Quinn, junto su frente con la de ella y le dijo:

Rachel: yo también Te Quiero Quinn, no te imaginas cuanto…. por favor despierta ya- mientras decía esto, sus ojos estaban cerrados y una lágrima iba recorriendo su rostro.

Quinn: -con una voz nuevamente débil- no… llores corazón…. que no me…. gusta verte… así.

Rachel abrió sus ojos, sorprendida, y al verla despierta le dio un beso en sus labios y le dijo:

Rachel: ¡ Quinn!- un beso mas- Dios mío gracias, gracias por hacer que despertaras, ya me tenias muy preocupada Quinn, como fuiste capaz de hacerme esto, Quinn -mientras decía esto sostenía la cara de Quinn con su dos manos, y su frente aun se encontraba pegada a la de ella.

Quinn: per…dóname, por…favor, yo…- Rachel la interrumpe.

Rachel: no tienes que disculparte, lo que te quería decir era que me tenias demasiado preocupada, no podía imaginar que te pasara algo, no me vuelvas a hacer esto Quinn, yo Te Quiero y no sé cómo podría vivir sin ti, por favor no me dejes sola, te lo suplico-terminando esto le da otro beso.

Quinn: Rachel … -tomo aire y sintiéndose con más fuerza empezó a decir- por favor perdóname, de verdad yo no quería decir todo lo que dije esta mañana, yo de verdad te quiero, no puedo dejar de hacerlo, lo intente, pero sencillamente no puedo, simplemente me enamore de ti, y no puedo evitarlo, te quiero Rachel Berry, eres la persona que se robo mi corazón, eres por quien respiro, por quien vivo, eres lo que tanto había buscado y hasta ahora lo encontré te quiero Rachel.

Después de decir esto, sus labios se unieron con los de Rachel en un beso tierno, cálido, demostrándose con este el amor que corría por sus venas, poco a poco se iban sintiendo en el paraíso, cada vez más cerca al cielo, era el beso más perfecto que habían tenido en toda sus vidas, no querían separarse ni un milímetro, pero el ruido de una voz las obligo a hacerlo.

Enfermero: bueno, a ver cómo está la –alza su vista y observa a Rachel y a Quinn separarse rápidamente- paciente, perdón por interrumpir, creí q aun estaba inconsciente.

Rachel: tranquilo, no pasa nada, pero si, ya despertó, acabo de hacerlo, en estos momentos iba a ir a avisárselo.

Enfermero: ok, vamos a ver, ¿cómo te sientes Quinn?.

Quinn: de maravilla, mejor q nunca.

Enfermero:-esboza una sonrisa- ok, déjame reviso unas cositas por aquí, y vamos a ver si te puedes ir ya a tu casa- la revisa brevemente y después de unos segundos- listo, al parecer todo está bien, tu desmayo fue provocado por un estado de estrés y mucha tención, por hora debes descansar mucho, trata de no estresarte tanto, y estar más tranquila, para que esto no vuelva a suceder, ¿entendido señorita?.

Quinn: ok, entendido.

Enfermero: bueno, te voy a dar esta incapacidad por 1 semana, para que te la pases en tu casa, descanses un poco, y te relajes, olvídate del trabajo por unos días y veras que todo va volviendo a la normalidad.

Quinn: pero, eso es mucho tiempo, 1 semana sin venir, nooo imposible, deme solo el día de hoy y nada mas con eso tengo para reponerme, ¿sí?.

Rachel: nada de eso Quinn, como así, después de que pasas por esto quieres seguir trabajando así como así, no señorita, tú te me vas para la casa y te vas a tomar todos esos días de descanso, ¿entendido?.

Quinn: pero Rac…-se detuvo y reacciono por un momento- doctora, como me voy a ir por una semana, como le voy a dejar el trabajo tirado, si no hago yo mi trabajo, quien lo va a ser por mí, no doctora, yo con solo la tarde de hoy tengo para recuperarme.

Rachel: que no Quinn, te estoy diciendo que no, tú te me vas para tu casa, y te tomas esa semana libre, por tu trabajo no te preocupes que ya veré que hago para organizarme, por ahora solo importas tu señorita,- y diciendo eso le coloco su dedo índice en su nariz, haciendo que Quinn se sonrojara, y al ver esto en Rachel se dibujo una sonrisa en su rostro y bajo su mano, volteo su cara dirigiéndose al enfermero- no se hable más, por favor dele la incapacidad, y… ¿será que ya me la puedo llevar?.

Enfermero: si claro, mire, aquí está la incapacidad, y Quinn –dijo esto observándola a ella- por favor cuídate, no seas terca, y toma esto como unas pequeñas vacaciones, hasta luego señoritas, que tengan un feliz resto de tarde.

Quinn y Rachel: hasta luego.

Rachel: bueno, ya escuchaste, señorita terquedad- se acerca a ella y le da un beso en su nariz- ahora nos vamos para tu casa a descansar y a disfrutar tus días de vacaciones.

Quinn: ok, como tu digas, ¿vamos entonces?.

Rachel: claro, vamos de una vez, para que así tengas más tiempo para descansar

Así salieron de la enfermería y se disponían a irse directamente a la casa de Quinn, solo que a Rachel se le había olvidado un pequeño detalle, el cual era que Finn ,se encontraba afuera esperándola, cuando salió y lo vio recordó todo e inmediatamente empezó a hablar con el:

Rachel: Finn, que pena contigo hacerte esperar-de inmediato Finn la interrumpió.

Finn: para nada princesa, no hay problema, yo te espero todo lo que quieras, además no fue tanto tiempo, ahora si ¿nos vamos?

Rachel: lo siento Finn pero no puedo irme contigo, la verdad es que Quinn sigue aun muy mal y pues no la voy a dejar ir sola a su casa, así, que la voy a llevar, perdóname pero no puedo dejar sola.

Finn: pero Rachel, mírala ella está bien, se puede ir sola, o si quieres las acompaño, si eso es, yo las llevo, y luego tu y yo nos vamos a almorzar que te parece ¿si?.

Rachel: no Finn, de verdad muchas gracias, pero no puedo ir a almorzar hoy contigo, como podrás ver ya no tengo a Quinn hoy, y va a estar ausente por una semana, por ende se me va a duplicar el trabajo, así que mejor lo dejamos para otro día, y ahora qué pena contigo pero tenemos que irnos, gracias por todo y adiós.

Finn: ok, princesa como tu digas, pero por favor trata de que nos veamos lo más pronto posible, que tenemos que hablar de muchas cosas, ¿listo?.

Rachel: ok Finn, hablamos entonces, te cuidas, bye.

Y diciendo esto se dispuso a salir, cuando una voz al fondo del pasillo las detuvo, era Santana que llego en ese momento y al ver que ya se iban las detuvo.

Santana: Q, pero que paso, ¿como estas?, ¿para donde van?

Quinn: hola S, ya estoy mucho mejor, y pues ahora me voy para la casa y Rac… perdón, la doctora se ofreció a llevarme hasta mi casa para descansar, me dieron una semana de incapacidad, y empieza desde hoy mismo, así que voy a descansar.

Santana: ok Q, entonces más tarde paso por allá, para que hablemos, bien, te me cuidas, y que descanses. Hasta luego doctora. Nos vemos.

Rachel: adiós Santana, que te vaya bien.

Al despedirse, Santana se acerco a Quinn a darle un beso el cual se lo dio en la comisura de los labios, a lo cual Quinn no reacciono, solo abrió sus ojos sorprendida, y se despidió de ella saliendo rápidamente de donde estaban, en ese momento solo quería estar sola con Rachel, y no quería que nada ni nadie le arruinara ese momento.

Llegaron a si al parqueadero, se subieron al auto, Quinn se sentó en el asiento del copiloto mientras que Rachel iba conduciendo.

Rachel: bueno, y ¿no me piensas decir donde es tu casa? .

Quinn: ¿cómo así?, ¿tú no sabes donde es mi casa?, pero si apenas ayer fuimos con tu hermano, no me digas que no te acuerdas donde era.

Rachel: para serte sincera, no estaba pendiente del camino, en ese momento mi mente y mi concentración se encontraban en un lugar diferente.

Quinn: a ver ¿cómo es eso? ¿En dónde estaban o qué?.

Rachel: estaban ocupadas pensado una y otra vez en una mujer hermosa que conocí ayer, que con solo una mirada me enamoro, que con solo el oír su voz decir cualquier palabra me estremecía como nunca antes lo había hecho, que el solo hecho de ver sus labios me producía la tentación más grande de este mundo el probarlos, y cuando por fin los probé, me capturo y desde entonces no he podido sacarlas de ese pensamiento, así que no tengo la más remota idea de dónde queda tu casa –dijo esto de forma divertida, ya que de verdad no sabía donde era la casa de Quinn.

Quinn:- con una sonrisa en su rostro- pues mira tú, esa mujer te trae pero bien loquita, al parecer si te enamoraste de ella -dijo esto ampliando a un mas su sonrisa.

Rachel: pues la verdad es que sí, estoy enamorada lo acepto, me enamore del todo de esa mujer, es que, aquí entre nos –se acerco un poco a Quinn a nivel de su oído- ella ha despertado en mi un sentimiento que pensé que jamás volvería a sentir, me enamoro con sus palabras, con su forma de ser, con su belleza, y para rematar con ese beso, ese beso que fue el mejor que me han dado en la vida, te juro que nadie besa como ella.

En ese momento Quinn se sonrojo completamente, y de inmediato Rachel empezó a reírse al verla así.

Rachel: me encanta verte así, te ves tan hermosa con tu carita toda roja, te ves divina.

Quinn: no seas mala Rachel, mira que no me gusta que me hagas sonrojar, no te burles de mí –y agacho su cabeza en dirección al suelo.

Rachel: pero si no me estoy burlando –alzo su cara con una de sus manos haciendo que Quinn la viera directamente a los ojos- lo que te digo es de verdad, me encanta verte toda rojita, me encanta verte enojada, me encanta verte reír, me encanta verte seria, en pocas palabras, me encantas toda tu, y es enserio Quinn, lo que te dije allá adentro es verdad, te quiero con todas las fuerzas de mi corazón, que eso te quede bien claro.

Quinn: yo también te quiero Rachel, no sabes cuánto, nunca imagine sentir esto por alguien, y menos por una –guardo silencio por un momento y retomo- mujer, pues nunca me había sentido atraída por una, y llegaste tu y todo en mi cambio, desde el mismo instante al verte entrar por ese ascensor, empezó un nuevo sentimiento a crecer dentro de mí, no lo podía contener, cada vez que te veía me ponía nerviosa, cada vez que estaba frente a ti lo único en lo que pensaba era en besarte, en probar esos labios que se veían tan apetecibles a su paso, y cuando tú me hablas, eso es, como decirlo, es la melodía más hermosa que jamás había escuchado, el escuchar tu voz es lo mejor que me ha pasado en la vida, bueno no lo mejor, lo mejor ha sido cuando probé tus labios, ese sabor que emanas es indescriptible, la verdad que me quede corta al imaginar cómo sabrían, porque de verdad ha sido el mejor beso del mundo, te quiero Rachel, te quiero.

Al terminar de decir esto Quinn se acerco lentamente, le dio un beso en la frente, fue bajando hacia su nariz, la beso también, luego rozo su nariz con la de ella y poco a poco fue acercando sus labios con los de ella, hasta llegar completamente a ellos, empezó a besarla, a sentir de nuevo aquellos labios que la volvían loca, los beso lo mas que pudo, quería que ese beso fuera perfecto, que con este Rachel supiera cuanto la quería y que estaba dispuesta a hacer lo que fuera necesario por estar con ella, siguió entonces con el beso hasta que Rachel empezó a hablar

Rachel:Quinn….quisiera….estar….to…da….mi…vida….haciendo….esto…con…tigo….pero…tienes…que descansar-dijo esto último separando de ella- de verdad amor, tienes que ir a tu casa a descansar, por favor no me provoques más que después no respondo-al decir esto esbozo una sonrisa- ahora si dime por donde es tu casa.

Quinn: está bien, como digas, arranca entonces yo te voy indicando el camino.

Rachel: ok.

Arranco el auto y en el trascurso del trayecto iban hablando, conociéndose un poquito mejor, pero no desaprovechaban la oportunidad para darse besitos de vez en cuando, hablaban, se besaban, volvían a hablar, y se volvían a besar, así paso el tiempo, llegando así a la casa de Quinn, al ver esta su casa le indico a Rachel que se detuviera y esta lo hizo, Quinn se empezó a quitar el cinturón de seguridad para bajarse del auto.

Quinn: oye, se que suena un poco apresurado, pero ¿quieres pasar?, mira que no hemos almorzado y ya es necesario que lo hagamos, así que te propongo que entremos y te preparo algo para que comas y puedas irte a la oficina con tu barriguita llena. ¿Sí?.

Rachel: mmmmm no se,-mira su reloj- esta como tarde ya, mmmm, bueno está bien, pero entonces más bien pidamos un domicilio, así no tienes que cocinar, ¿te parece?.

Quinn: ok, entonces vamos.

Entraron a la casa de Quinn, era una casa pequeña, modesta, de dos pisos, en el primero solo estaban la sala, el comedor y la cocina, y el segundo constaba de 2 habitaciones bien repartidas, espaciosas, cada una con una gran cama, tocador y baño. Ya al encontrarse dentro Rachel detallo todo, observo los cuadros que se encontraban en la sala, la estructuración de la casa, reparaba todo lo que se le presentaba a su paso.

Quinn: siéntete como en tu casa.

Rachel: ok, gracias.

Quinn: bueno, entonces que deseas comer.

Rachel: mmm no se, ¿te gusta la comida italiana?.

Quinn: me encanta, ¿llamamos entonces?.

Rachel: aja.

Llamaron hicieron su pedido y se quedaron esperando a que este llegara, mientras tanto se pusieron a hablar.

Quinn: -sentándose a su lado- entonces Rachel, que vamos a hacer mientras llega nuestro almuerzo.

Rachel: pues no sé, que te parece si me cuentas quienes son ellos-y señalo un retrato que se encontraba en la mesa de centro de la sala.

Quinn: -se recuesta en las piernas de Rachel- pues son mi familia, mira este es mi hermano mayor, Mark, esta es mi hermanita pequeña Brittany y esta que esta acá es mi mama Judy- dijo todo esto señalándolos uno a uno.

Rachel: y cuéntame de ellos, quiero conocer un poco de tu familia.

Quinn: pues mira, Mark es el mayor de los tres, tiene una esposa y 2 hermosos hijos, Brittany es la menor, tiene apenas 19 años, en estos momentos está estudiando, y pues mi mama es hermosa, vive con mi hermana en su casa y de vez en cuando voy a visitarla, no siempre puedo por el trabajo, pero apenas me dan vacaciones voy para allá, y me quedo todas mis vacaciones con ellas.

Rachel: y porque no vives con tu mama.

Quinn: porque ella se encuentra en otra ciudad.

Rachel: y porque no te la traes para acá.

Quinn: porque primero que todo ella tiene una enfermedad que la incapacita para estar en un viaje tan largo, segundo, si me la traigo donde la voy a ocupar, si puedes observar esta casa no es muy grande que digamos, además las habitaciones están arriba y a mi mama se le dificultaría mucho estar subiendo y bajando escaleras, y en tercer lugar, para que me la voy a traer aquí si va a mantener igual o más sola, prefiero que este allá en su casa, disfrutando de su hija.

Rachel: bueno en eso si tienes razón, pero bueno, algún día me tienes que llevar a conocer a mi familia política, más que todo quiero conocer a mí suegrita.

Al escuchar esto Quinn se levanto de las piernas de Rachel y se volvió a sentar, y cambio completamente su rostro.

Rachel: ¿qué paso?, ¿dije algo malo?, ¿Por qué te pusiste así?

Quinn: no, no pasa nada, solo que…-Hizo silencia, no artículo más palabras y desvió su mirada hacia el piso.

Rachel: solo que, ¿Qué?, dime que te paso Quinn, tú sabes que puedes confiar en mí.

Quinn: si yo sé, pero es que no quiero herir tus sentimientos, ni herir los míos

Rachel: Quinn mírame- y le voltio la cara y se la puso frente a la de ella, permitiendo que se vieran directo a los ojos- tu sabes que me puedes contar lo que tú quieras, y si es respecto a las dos, con mayor razón, no importa lo que me tengas que decir, solo dilo y ya.

Quinn: ok, bueno…. lo que pasa es que….Rachel… no sé cómo va a reaccionar mi familia con esta noticia, es muy complicado ver como de la noche a la mañana me enamoro de una mujer, es que es difícil de explicar, no sé cómo se van a sentir después de que les diga lo que me paso, no sé si me van a creer, no sé si me van a aceptar, no sé que voy a hacer, yo te amo de verdad, pero no se qué hacer en esta situación, nunca en mi vida me cuestione por mi sexualidad, siempre tuve claro que me gustaban los hombres, nunca llegue a sentirme atraída por una mujer, y llegas tu y con una mirada me trasformas y le das una vuelta a mi mundo de 180˚, es difícil despertarse una mañana y sentirse distinta -empiezan sus lagrimas a salir de sus ojos sin que ella pueda hacer algo para detenerlas- no se Rachel, la verdad no se qué va a pasar ni que vamos a hacer.

Rachel:- la abraza y seca sus lagrimas- ya amor no llores mas, me parte el alma verte llorar, tranquilízate que no eres la única que le pasa lo eso, a mí también me pasa lo mismo, yo nunca en la vida me sentí atraída por una mujer- Quinn se separa de ella y la mira sorprendida-

Quinn: entonces tu no… eres…

Rachel: -no la dejo terminar de hablar- pues la verdad eres la única mujer por la cual he sentido esto, así que no se si deba llamarme lesbiana o no, solo sé que desde que te vi, mi mundo cambio, esa mañana que te vi, me enamore perdidamente de ti, el sentimiento que cada vez más crece en mi por ti, es inmenso, y tampoco sé como se lo vayan a tomar mis padres y mi hermano, como ves la familia Berry es y debe ser perfecta- dice esto en un tono irónico- así que se por lo que estas pasando, para mí no va hacer nada fácil decirle esto a mi familia, pero por ti hago lo que sea, con tal de estar siempre contigo me enfrento a quien sea, lo importante aquí es que estemos juntas y podamos vivir este amor que cada una tenemos hacia la otra, no te digo que lo hagamos ya mismo, es verdad que necesitamos tiempo para poder asimilar más las cosas, pero si te digo que así pasen 1 millón de años, este amor hacia ti no se va a acabar.

Al terminar de decir esto Rachel se va acercando lentamente a Quinn, el roce de sus labios se hacen presentes, el aliento de la una lo siente la otra, empieza un beso suave, lento, lo que más desean es que ese beso sea duradero, que por medio de este se pueda trasmitir el amor que cada una siente hacia a otra, es un beso tierno, sin prisa, la boca de la una abre paso para que la lengua de la otra pueda entrar y explorar cada espacio de su boca, el beso se empieza a intensificar cuando de pronto sienten un ruido en la puerta, lo cual las hace detenerse y sonreír, Quinn se levanta y se va hacia la puerta y la abre, era el domicilio que acababa de llegar, atiende al repartido le paga y se vuelve a donde esta Rachel.

Quinn: bueno, ahora si a comer se dijo, vamos al comedor.

Rachel: ok, voy detrás de ti.

Llegaron al comedor y empezaron a comer, entre risas, besos y caricias, el almuerzo termino, y era hora de que Rachel se marchara, la verdad ya era un poco tarde y tenía que hacer muchas cosas en la compañía, y más ahora que Quinn no iba a estar, así que al terminar de almorzar Rachel se quedo unos minutos más, pero no podía quedarse más tiempo.

Rachel: Quinn, que pena contigo pero creo que ya es hora que me marche, mira la hora que es y yo no he podido hacer absolutamente nada hoy en la oficina.

Quinn: como así que nada, y esta mañana que te la pasaste haciendo?- al parecer a Quinn se le había olvidado lo que había pasado en la mañana, pero inmediatamente cayó en cuenta de su error al ver como a Rachel se le cambiaba su cara de felicidad a tristeza.

Rachel: no pues esta mañana me la pase llorando como loca por una niña hermosa a la cual quiero con todo el corazón porque me decía en la cara que el beso más maravilloso que me habían dado en la vida para ella no había significado absolutamente nada, así que como veras no tenía mucha cabeza para pensar –bajo su mirada al suelo.

Quinn: amor, perdón, la verdad era que estaba furiosa contigo en esos momentos, por eso fue que te dije lo que te dije, pero la verdad me sentía muy mal al decírtelo, porque ese besos fue lo mejor que me ha pasado en la vida, perdóname Rachel, de verdad no era mi intención hacerte sufrir, pero los celos me cegaron y mira lo que paso.

Rachel: como así que los celos, es que acaso tú estabas celosa de alguien o como?.

Quinn: pues te parece poco que un día después de haberte besado llegue un arreglo floral a la oficina con una nota diciéndote "Espero que estas flores sean capaz de trasmitirte a través de su aroma lo mucho que te quiero y lo importante que eres para mí. Con todo mi amor Finn".- dijo esto sarcásticamente- no pues imagínate tu lo feliz que me encontraba en ese momento, y por esa estupidez fue que decidí dejar las cosas así, pero fue porque me dio mucha rabia que ese idiota te mandara semejantes regalos, y pensé que tal vez eso era lo mejor para ti y para mi, pero no fue así, porque en el preciso instante que Salí de tu oficina me sentí la peor mujer de este mundo por hacerte sufrir de esa manera, te prometo que nunca más vuelve a suceder, de ahora en adelante voy a luchar por lo que siento.

Rachel: oye pero tú me dijiste que no habías leído la tarjeta, eso fue trampa, claro con razón esa actitud hacia mí, no entiendo porque pensaste que a mí me gustaba Finn, si yo ni siquiera había demostrado ni un poco de interés hacia él, la verdad no sé el porqué de tu actitud

Quinn: es que al ver como él te cortejaba y te escribía esas cosas, pensé que tal vez a ti te gustaba, pero ya veo que no es así, perdóname si?, de verdad no era mi intención hacerte sentir así.

Rachel: ok, pero no lo vuelvas hacer, ¿entendido?

Quinn: entendido

Rachel: oye pero espera un segundo, tú tenías celos de Finn, con el cual yo nunca hice nada, pero tú si estabas con Santana, ¿o me equivoco?, porque eso fue lo que yo percibí en el momento de entrar al baño, ver como tú le acariciabas la cara y luego la cogías de la mano, eso sí es indicio de algo, y después verlas a punto de besarse, noo, eso sí fue lo peor, no te imaginas la rabia y los celos que tenía en ese momento, y creo que me merezco una explicación.

Quinn: aaa, sí, eso, mira, lo que paso en el baño y afuera fue algo que nunca debió haber pasado, primero en el baño yo estaba completamente destrozada, sabía que te había hecho daño y de paso me hice daño yo misma, me reprochaba el haberme enamorado de ti y el sentir lo que siento por ti, estaba llorando como loca sin encontrar consuelo, y en eso llego Santana que es como una hermana para mí, es la única persona en la que confió, es la única en la empresa que es capaz de entenderme y que siempre está ahí para ayudarme cuando algo me pasa, y como ayer también me vio muy pensativa, un poco ida y mal por todo este cuento de Finn, al ver como Salí hoy de tu oficina salió ella también detrás de mí, a preguntarme que me pasaba y pues lo único que le pude decir era que me había enamora de alguien que no debía, y ella me estaba consolando, en ese momento tu entraste por esa puerta y lo único que pude hacer fue utilizar a Santana y por eso fue que le acaricie el rostro y la tome de la mano.

Rachel: aja, y lo de afuera que fue, porque ahí si estaban a punto de darse un beso, o me lo vas a negar, es que esa proximidad en la que estaban no denotaba nada más.

Quinn: pues mira, en el preciso instante que salimos del baño Santana me pidió una explicación del porque había actuado de esa manera, y pues como yo no le quería decir nada me aprisiono sin darme oportunidad de liberarme, y hasta que no le conté lo que me pasaba, ella no me soltó, bueno mas bien, yo termine de contarle lo que me pasaba y llegaste tu y ella me soltó, pero en ningún momento nos íbamos a dar un beso.

Rachel: mmm ok, pero entonces ¿Santana sabe que tu estas enamorada de mi?

Quinn: pues si, al final tuve que contárselo, porque de otra manera no me iba a soltar.

Rachel: bueno, eso está bien, al menos ahora ella sabe que tú me quieres a mí y solamente a mí- dijo esto con una sonrisa en sus labios.

Quinn: eeeeee, pero mira que celosita me saliste, yo creí q la celosa era yo, pero al parecer me equivoque completamente.

Rachel: a no, es que mira, si tú te pusiste celosa solo con el hecho de ver una nota y un regalo para mi, imagínate como me sentí yo al verte tan cerca a ella, nooooo pues eso fue lo peor de este mundo, pero bueno, eso ahora quedo en el pasado, ahora estamos solo tú y yo y eso es lo que verdaderamente importa –se acerco a Quinn y le robo un beso- bueno…. Creo… que llego… la hora…..de… decir….adiós….

Quinn: no….quédate….un ratito… mas…por favor…

Rachel: -separándose de ella- si me lo sigues pidiendo así no voy a poder resistirme, pero no, por favor no digas nada mas, que de verdad tengo que irme, no lo hagas más duro de lo que es, ahora me voy-se levanto de la silla- hablamos luego amor, te quiero- le dio un beso en su frente no quería volver a besarla, porque fijo no podía contenerse y lo más probable era que se quedara allí con ella, así que evito caer más en la tentación-adiós Quinn, que descanses.

Quinn: ok, amor, nos vemos otro día entonces, que te vaya bien, adiós.

Rachel salió de la casa de Quinn con una felicidad que ni ella misma se creía, el saber que Quinn la quería y que sentía el mismo sentimiento que ella sentía, la hacía inmensamente feliz, al salir por esa puerta se le veía como una hermosa sonrisa iluminaba su rostro, haciéndolo aun más bello, mas glamuroso, se veía feliz, enamorada.

Entro en su auto, empezó a conducir rumbo a la compañía, en ese trascurso iba recordado cada palabra, cada gesto, cada caricia, cada beso, absolutamente todo lo que había pasado con Quinn, en su mente recreaba cada momento vivido a su lado, y le volvía el alma al cuerpo cuando recordaba que por fin Quinn se había decido a abrir su corazón y a decirle que la amaba.

Llego a la compañía, entro al ascensor, llego a su piso, al ver el puesto de Quinn vacio le entro un poco de nostalgia, pero sabía que era por su bien, entro a su oficina, y empezó a hacer todo el trabajo que tenia acumulado desde que llego a la empresa, por primera vez en esos días había podido trabajar tranquilamente, en paz, pudo terminar su trabajo a tiempo e irse a su casa a descansar, pero más que a descansar lo que quería en realidad Rachel era pensar, entender que era exactamente lo que había pasado en ese día, así que llego a su casa, se despojo de su ropa de trabajo y se puso cómoda colocándose su pijama, cuando ya se encontraba recostada en su cama, pensando en todo, y al recordar a Quinn, lo único q pudo hacer en ese momento fue llamarla, para poder dormir en paz, tranquila al saber que ella estaba bien.

Rachel: Hola, hablo con la mujer más hermosa del mundo.

Quinn: hola amor, ¿como estas?, ¿ya llegaste a tu casa?

Rachel: si ya estoy acá, en mi casita, acostada en mi camita, pensado en ti, no me quiero dormir sabes?.

Quinn: y eso ¿por qué?

Rachel: es que tengo miedo

Quinn: ¿miedo?, ¿miedo de que?.

Rachel: miedo de que esto solo sea un sueño, y que en el momento de despertar mañana me dé cuenta que esto no es cierto, que todo lo que paso es una ilusión mas, que nada es lo que pienso que es, por eso tengo miedo, mucho miedo.

Quinn: oye no, no tengas miedo, que esto es verdad, todo lo que paso hoy es verdad, yo te quiero de verdad, todo es real, no pienses que mañana al despertar todo esto va a desaparecer, porque no es así, yo te quiero, y no voy a dejar q nada ni nadie me impida amarte, ten eso bien claro, ok?.

Rachel: gracias Quinn, gracias por decirme esas palabras, yo también te recontra mega quiero, y pase lo que pase siempre lo voy a seguir haciendo, ya sabiendo eso voy a dormir como una bebe.

Quinn: a eso espero, que descanses mucho y que tengas bien claro q al despertar voy a estar aquí para ti. Bueno, entonces ¿ya te vas a dormir?.

Rachel: pues yo creo q si, después de lo que me dijiste creo ya puedo descansar, bueno, entonces hablamos mañana, ¿te parece?.

Quinn: ok, que tengas buena noche, descansa y ten lindos sueños, te quiero hermosa.

Rachel: ok amor, gracias, lo mismo para ti, y yo también te quiero, hablamos luego entonces, Adios.

Quinn: Adios.

Así Rachel colgó el teléfono y se acostó del todo en su cama, a los pocos minutos ya se encontraba en un sueño profundo, deseando que la noche pasara rápido y que llegara un nuevo día rápidamente, para poder disfrutarlo al máximo con su amor, Quinn.


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Hola aquí un nuevo capítulo, primero gracias por sus comentarios son geniales y segundo espero que disfruten la lectura, Gran abrazo y Beso, Saludos Gente Bonita.

DanielleOnes Una Maraton? :D.

Pao Vargas, Espero que este cambio radical compense.

PD: Les invito a Leer mi otra historia "Juegos Del Destino" y me digan que les parece ;) .

Quien me promueven en la pag de facebook "Yo también quiero que Lea Michele & Dianna Agron salgan del closet? .