Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes pertenecen a GameFreak, solo soy responsable de mi OC.

Advertencias: OC, puede que un toque de OCC. Este fic esta clasificado como T, ya que a lo largo del fic habrá violencia y contenido considerado Lemon (aunque aun falta mucho para eso) aunque la pareja es MewtwoxOC la relación no será PokémonxHumano, ya lo aclararé conforme avance el fic.

Aclaraciones:

-Hablan personajes-

-Pensamientos de los personajes-

"Hablan los pokémon"

Summary: Murazaki, una joven entrenadora, está buscando a su hermano desaparecido. Mewtwo está debil y no puede valerse por sí mismo ¿Se encontrarán? Giovanni recuerda todo y ahora quiere venganza


Capitulo XX:

Palabras que hieren

Lance y Susume alzaron la mirada al escuchar la puerta de la habitación cercana cerrarse para encontrar a Murazaki de espaldas a esta un poco cabizbaja. Lance frunció un poco el ceño, viendo por el rabillo del ojo a Susume levantarse de su asiento, claramente preocupada y preparada para llegar corriendo hasta donde estaba la peli morada.

Luego de que la chica hubiese ido al instante a la habitación donde estaba el pokémon/ahora supuestamente humano, Lance y Susume se habían acercado un poco pero el pelirrojo decidió que era mejor dejarlo en las manos de Murazaki. Que no creyera en la historia de la peli morada no significara que no pensara que era capaz de manejar la situación; así que ambos decidieron esperar a la chica en la sala de estar hasta que esta saliera.

Lance se levantó y ambos llegaron hasta la peli morada, quien parecía no querer apartarse de la puerta.

— ¡Murazaki-chan! ¿Estás bien? ¿No te ha pasado nada? —Susume fue la primera en llegar a ella, Lance guardó un poco más su distancia, observando a Murazaki al ver su extraño comportamiento.

— ¿Eh? Ah, sí… estoy bien, —le respondió finalmente la menor luego de unos momentos de silencio, esbozando una media sonrisa la cual, Lance notó, no llegaba hasta sus ojos —Mewtwo ya está despierto, lo he dejado con Pikachu por un rato.

Susume y Lance intercambiaron miradas por un fugaz minuto, la mayor envolvió sus hombros con uno de sus brazos y le sonrió con cariño.

—Entonces quizá pueda ir a revisarlo. Para ver que está completamente bien. —Sugirió ella suavemente, sin embargo, la leve sonrisa de Murazaki se volvió más rígida y bajó un poco la cabeza, negando suavemente.

—Él… él está bien, ahora está más tranquilo que antes pero lo mejor es dejarlo solo.

Lance no dijo una sola palabra, tan solo se dedicó a observar mientras la mujer llevaba a Murazaki hasta el sofá y le indicaba que se sentara, la peli morada asegurándole una y otra vez que estaba bien y que no se preocupara por ella. El pelirrojo se sentó en uno de los brazos del sofá y cruzó los brazos sobre su pecho.

—Susume-san, quizá algo caliente la ayude —sugirió él a la mayor quien de inmediato le dio la razón y salió disparada a la cocina, dejándolos a ambos solos. Lance la miró por varios minutos, ella solo mirando sus manos con gesto pensativo; finalmente, Lance suspiró en silencio y decidió empezar él — ¿Tan mal te fue ahí adentro?

Murazaki se sobresaltó, en parte por el repentino comentario y en parte por la pregunta. Aun perpleja, se giró lentamente hasta encarar a Lance.

— ¿Cómo lo—?

— ¿Sé? —La cortó, sabiendo perfectamente lo que pasaba por su mente en esos momentos —No seas tonta Murazaki, ¿con quién crees que estás hablando? Te conozco desde que tenías siete años. Además, cualquiera que te viera podría adivinar lo que te pasa —se giró para mirarla, esta vez más preocupado — ¿Qué fue lo que paso allí adentro?

La peli morada apretó los labios por varios segundos pero decidió que contárselo a Lance no podría ser tan malo, después de todo, él había estado allí para ella siempre que lo había necesitado. Aunque tenía que admitir que a veces sí que sabía cómo ser un idiota.

—No ha sido nada grave, de verdad, es solo que… —calló unos momentos para tratar de encontrar las palabras correctas, el pelirrojo esperó a que ella terminara —es solo que, por fin había podido llegar a ganarme la confianza de Mewtwo… de acercarme un poco más a él que… bueno, no me esperaba que me rechazara, eso es todo.

Lance asintió, comprendiéndola sinceramente y se sentó junto a ella en el sofá, pasando uno de sus brazos por sus hombros para tranquilizarla. Murazaki se relajó un poco, aceptando su silencioso consuelo y apoyó la cabeza en su hombro, agradeciendo internamente tener a Lance para ayudarla.

—Él… ¿realmente es Mewtwo, no? —Soltó finalmente él, rompiendo el silencio. Murazaki se rió un poco y asintió.

—Claro que sí. No entiendo por qué pensaste que te estaba mintiendo, eres un idiota ¿sabes?

—Hey, trata de entenderme —se defendió, riéndose un poco también —si alguien llegara y te dijera que un pokémon se ha transformado en un humano en tus propias narices, es más que obvio que vas a dudar.

—Si es alguien a quien conozco desde hace tantos años me lo pensaría unos momentos, —contraatacó ella, esta vez con una sonrisa sincera cruzándole los labios. Lance suspiró derrotado.

—Está bien, está bien tú ganas. —Murazaki volvió a soltar una carcajada que rápidamente fue seguida por una de Lance.

En ese momento, Susume entró a la sala llevando una bandeja con tres bebidas humeantes. Esta sonrió al verlos reírse y se sentó frente a ellos, colocando las bebidas frente a ellos; Lance soltó a la peli morada y se alejó un poco para darle su espacio, esta le sonrió agradecida y se acomodó en su asiento. Susume dejó la bandeja con las bebidas en la mesa para que ellos las tomaran y se sentó en uno de los sillones que estaban frente a ellos.

—Murazaki-chan, sé que no es el mejor momento para hablar de esto pero ¿Qué es lo que vas a hacer con la condición de Mewtwo? —Le preguntó la mayor finalmente luego de un largo silencio.

La peli morada apretó las manos alrededor del vaso, observando con el seño algo fruncido de lo que claramente era preocupación al ligero vapor que despedía su bebida. No le respondió de inmediato ya que ni siquiera ella sabía que debía hacer de ahora en adelante, Mewtwo parecía haber vuelto a su actitud desconfiada y los del equipo Rocket no dudarían en atacarlos ahora que estaban tan vulnerables.

Al pensar en el equipo Rocket su mente de inmediato la condujo hacia aquel científico que había visto cuando fueron a rescatar a Mewtwo, realmente no lo detalló pero seguramente el era uno (si es que no el único) de los que estaban a cargo de lo que sea que le estuvieran haciendo a Mewtwo.

Un momento…

¿Exactamente qué era lo que iban a hacer a Mewtwo? Murazaki sospechaba que era algo relacionado con obedecer a Giovanni y toda la cosa pero ¿y si lo que en realidad buscaban era esto?

¿Pero para qué? Ciertamente el clon aun conservaba algo de sus poderes pero seguramente no eran ni remotamente comparables a los de su estado pokémon, entonces ¿por qué Giovanni desearía convertid a Mewtwo en humano si no le iba a traer ningún beneficio en lo que realmente deseaba?

Aquí hay algo raro. —Pensó sin entender nada —Quizás no todo sea obra de Giovanni… quizás… quizás ese hombre también tenga que ver en todo esto… quizás, mi hermano…

— ¡Murazaki!

El grito hizo que Murazaki saliera bruscamente de sus pensamientos para pasar su mirada de la preocupada expresión de Susume hasta el ceño fruncido de Lance. ¿Le habían estado hablando?

— ¿Q… Qué-?

— ¡Sinceramente, Murazaki! —Le dijo un exasperado Lance — ¿Podrías hablar más alto? Si sigues susurrando tantas cosas al mismo tiempo ¿Cómo esperas que la gente te entienda?

— ¿Eh? — ¿Se había estado susurrando a ella misma? Un ligero sonrojo llegó a sus mejillas y la peli morada bajó un poco la cabeza, agradeciendo mentalmente el que todavía estuviese oscuro —L-lo siento, no me di cuenta.

—Está bien Murazaki-chan, —comentó Susume más relajada —más importante ¿Qué era lo que estabas diciendo?

Murazaki recuperó rápidamente la expresión seria en su rostro y se irguió, contándoles todas y cada una de sus sospechas a los otros dos que la miraban con casi la misma seriedad, prestándole atención a cada palabra. Cuando ella terminó ambos miraban a diferentes puntos de la mesa con ojos pensativos; la peli morada se mordió el labio inferior con impaciencia pero esperó a que alguno de los dos rompiera el silencio que se había formado.

—No lo entiendo, —dijo finalmente la mayor, tanto Lance como Murazaki la miraron — ¿Qué ganaría alguien convirtiendo a un pokémon en humano?

—Reconocimiento. —Le respondió el pelirrojo alzándose de hombros —Para un científico debe de ser algo bastante grande el descubrir algo como eso pero esas cosas no son lo que realmente le importa a Giovanni.

—Es verdad. —Confirmo la peli morada —Lo único que él quiere es apoderarse de Mewtwo y Mewtwo, como humano, le es inservible.

Lance se llevó una mano a la barbilla.

—Definitivamente tiene que ser obra del científico, sea lo que sea que Giovanni quisiera hacer con Mewtwo tendría que necesitar la ayuda de un tercero.

—Quizás esté actuando a sus espaldas, —señaló Susume —tal vez quiso aprovechar el hecho de que le estuvieran confiando a un pokémon tan peculiar como Mewtwo para hacer otras pruebas.

—Lo dudo mucho, —dijo Lance con rapidez —si ese científico tiene al menos una pizca de sentido común no intentará hacer nada a espaldas de un sujeto tan peligroso como Giovanni.

—Quizás… —intervino Murazaki, Lance y Susume la miraron —quizás lo hizo, quiero decir, parcialmente. Lo que sea que fuere que le iban a dar a Mewtwo lo iba a hacer sucumbir a las ordenes de Giovanni… tal vez el convertirlo en humano era una de las fases.

Lance y Susume se miraron.

— ¿Quieres decir que Giovanni sabía desde el principio lo que el científico planeaba?

Pero ella se alzó de hombros, jamás desde que empezó su viaje se había cruzado con el equipo Rocketo Giovanni. Conocía de ellos a través de las muchas historias que habían por Johto, Hoenn y en su tierra natal Kanto pero jamás se los había encontrado hasta ahora así que ella no sabía lo suficiente como para suponer lo que haría o no haría Giovanni.

—Es una posibilidad, —les respondió aun sin estar segura —de nosotros tres el que más lo conoce eres tú Lance.

El pelirrojo asintió y volvió a llevarse la mano a la barbilla, pensando por varios minutos pero terminando por suspirar exasperado, pasándose una mano por sus rojizos cabellos.

—Puede ser, pero ese hombre es tan impredecible que la verdad no estaría del todo seguro… de todas maneras ¿Qué es lo que planeas hacer con él? Tal vez el equipo Rocket ya sabe su situación y lo estén buscando.

—No creo que llevarlo al centro pokémon vaya a funcionar. —Comentó ella algo frustrada —puede que el equipo Rocket tenga un antídoto.

—Sí pero dudo mucho que te lo vayan a dar por las buenas, ya sabes cuál es el precio de Giovanni y no creo que vaya a cambiar de parecer.

Por supuesto, Lance tenía razón. Aun si existía la más mínima posibilidad de que aquel científico hubiese construido un antídoto las posibilidades para que se lo entregasen (como mejor resultado) eran aun más pequeñas por no decir que casi inexistentes. Entonces a Murazaki se le ocurrió una idea que quizás pudiera funcionar.

— ¡Ya sé! ¿Y si lo llevo con el Profesor Oak?

Tanto Lance como Susume parecieron sorprenderse ante su repentina idea.

— ¿Con el Profesor Oak? —Le preguntó Lance enarcando una ceja.

— ¡Por supuesto! Quiero decir ¿quién sabe más sobre pokémon que el Profesor Oak? Si vamos con él quizá pueda ayudarme a devolver a Mewtwo a ser un pokémon.

—Comprendo por dónde vas Murazaki, —la paro Lance, un poco mareado debido a que la peli morada comenzó a hablar demasiado rápido —pero recuerda que, por más eminencia que sea el Profesor sobre los pokémon, esto no es un problema que salga en cualquier libro o que veas todos los días. ¡Un pokémon convertido en humano! No estoy seguro si podrá ayudarte.

—Eso ya lo sé, —le miró con el seño medio fruncido —pero ¿qué otra opción me queda? De todas las personas que conozco, el Profesor es el único con el que realmente tengamos una posibilidad de averiguar qué le pasa a Mewtwo y hasta buscar una cura. ¿O es que a ti se te ocurre algo mejor? —El pelirrojo negó y ella sonrió —Bien, en ese caso creo que debería llamar al profesor para avisarle que vamos a hacerle una visita.

Murazaki se levantó y, luego de pedirle prestado nuevamente el teléfono a Susume, fue en dirección de la concina pero antes de que su mano pudiese tomar el auricular del video-teléfono, sintió que alguien sujetaba su antebrazo y la hacía girar. Luego de ser suavemente halada se encontró con el rostro de Lance.

Curiosa, Murazaki alzó una ceja en una pregunta silenciosa.

—Murazaki… —por unos momentos el pelirrojo se detuvo, como si estuviese buscando las palabras adecuadas para continuar y ella se mantuvo en silencio esperando a que continuara —yo… entiendo que quieras ayudar a Mewtwo y que es solo por eso que volverás a Kanto pero… creo que deberías ir también a tú casa—la peli morada ensanchó un poco los ojos y se quedó de piedra, Lance continuó —sé que no es nada se mi incumbencia y que no se las razones por las que te fuiste y no has vuelto, pero tú familia ha estado preocupada por ti todo este tiempo y estoy seguro de que a tú madre le alegrará volver a verte.

Aun sorprendida por el súbito recordatorio de su hogar, la peli morada abrió la boca pero no pudo articular palabras. Lance le sonrió levemente y la soltó, caminando hasta la entrada de la cocina; antes de irse se giró para volver a mirarla, sus ojos se suavizaron.

—Claro que no puedo obligarte a hacerlo, todo siempre ha sido tú decisión Murazaki pero a veces deberías tomar consejo de tus mayores —agregó en bromeando y se fue, dejando a la peli morada aun en su lugar y aun con la boca semi abierta sin ninguna palabra coherente queriendo salir de esta.

Cuando finalmente fue capaz de calmar su cabeza, suspiró y llegó hasta el video-teléfono de Susume pero en lugar de marcar los números para llamar al laboratorio del profesor Oak, se quedó ahí parada mirando al vacío sin saber qué hacer. Siendo sincera, no había pensado en otra cosa más que en ayudar a Mewtwo cuando propuso ir al laboratorio del profesor Oak pero lo que Lance le había dicho le había hecho volver a poner los pies en la tierra.

Cuando Murazaki se había ido de casa a los once años lo había hecho con el único propósito de buscar a su hermano y traerlo de vuelta, sin embargo, las razones por las cuales se había decidido a tomar una decisión tan extrema las había mantenido en secreto hasta de Pikachu. No era por falta de confianza o por que fuera algo realmente grave, si no porque era una de las cosas de las que sentía que si las hablaba demasiado iban a terminar abrumándola.

Visitar su hogar… ¿Cuántas veces lo había pensado ya? Tal vez muchas más de las que quisiera admitir pero ¿tenía el valor necesario para volver a su hogar?, volvió a suspirar. Lo primero era contactar al profesor y pedirle su ayuda, luego pensaría lo demás.

Lleno de aire sus pulmones con una profunda inhalación y alejó todos los pensamientos que no concernieren a la situación actual para tomar el auricular del video-teléfono y marcar el número.


Pikachu estaba angustiado.

Por un lado estaba el actual "problema" que experimentaba Mewtwo (y cuyo futuro no se veía muy alentador conforme pasaban las horas y su humor decaía más y más) y su lejana posibilidad de curarlo y , por otro lado, estaba su creciente preocupación por su entrenadora ante el repentino rechazo que había sufrido por parte del anteriormente nombrado; y como si fuera poco, Mew no hacía nada productivo para resolver alguna de los dos problemas.

"¡¿Puedes, por favor, dejar de hacer lo que sea que estás haciendo y ayudarme?!" Le gritó a Pikachu desde su lugar en la cama junto a Mewtwo, el pequeño rosado paró de girar por el aire y lo miró con sus juguetones ojos azules mirándolo curioso.

"¿Ayudarte en qué, exactamente? Yo veo que lo tienes todo muy controlado."

Mew, —ambos volvieron su mirada a Mewtwo en cuando este le llamó y esperaron a que continuase — ¿Van a meterse los demás en este asunto?

Mew comprendió de inmediato de que por "demás" su clon se refería a los otros legendarios a parte de ellos.

"No por los momentos," le respondió alzándose de hombros. Pikachu sintió un escalofrío erizarle los pelos de la espalda hasta la cola cuando vio la pequeña pero sumamente macabra sonrisa que curvó los labios de su creador.

Entonces no van a interferir ¿eh? Más a mi favor, así podré buscar y masacrar al bastardo que me hizo esto sin que nadie más se interponga.

Decir que el roedor amarillo se sentía intimidado estaba de más, si bien Mew podía manejarse dentro del ambiente tan tenso dentro de la habitación por ser un pokémon legendario (o porque simplemente le daba igual) Pikachu estaba haciendo su mejor esfuerzo por mantener su firme posición. Tragó nervioso y decidió meterse.

"Mewtwo…" el sentir las miradas de los otros dos no ayudaba mucho pero aun así prosiguió "¿Qué hay de Murazaki?"

"¡Es verdad!" dijo alegremente Mew, acercándose más a este sin sentirse perturbado por el aura asesina que ahora despedían no solo sus ojos amatistas sino también el resto de su cuerpo. "Mewtwo, seguro que consigues curarte en un dos por tres con ella de tú lado. Es una chica lista, hasta los de arriba lo piensan pero deberías disculparte por ser tan rudo con ella hace unos momentos."

No voy a dejar que un humano me ayude jamás. Es por culpa de un maldito humano que he terminado así.

"Pero ella es diferente," siguió Pikachu "tú lo sabes. Ya la conoces, tú mismo dijiste que podías confiar en ella—"

Fue mi error. —Lo cortó, amenazante y con veneno destilándose en su voz —Un error que no pienso cometer de nuevo. No me importa cuán diferente sea, al final es solo otra humana más en la que no se puede confiar.

Antes de que Pikachu o Mew pudieran contradecirlo, Mewtwo sacó las piernas de entre las sábanas y comenzó a ponerse de pie con algo de dificultad. No paso mucho para que pudiera estabilizarse y mantenerse con sus dos piernas humanas, su mirada aun manteniendo la misma expresión de odio.

Pikachu se levantó para hacerlo volver a la cama mientras que Mew trataba de hacerlo entrar en razón y tranquilizarse (lo cual preocupó a Pikachu ya que era la primera vez que el pequeño rosado se mostraba un poco alterado), entonces la puerta se abrió y Murazaki entró de espaldas a la habitación cargando una bandeja con comida y una bebida caliente. La mirada de los otros tres se disparó hasta ella y de inmediato, Mew se volvió invisible para pasar desapercibido.

Pikachu no pudo evitar ponerse en guardia al ver a su creador dirigirle una mirada envenenada a la peli morada.

Murazaki cerró la puerta tras de sí y se sorprendió al encontrase a Mewtwo de pie pero apartó los ojos casi de inmediato, sintiendo la sangre subírsele con rapidez a las mejillas al caer en cuenta que el clon aun estaba desnudo.

—Ermm, te traje algo de comida y de beber por si acaso tienes hambre. Lo colocaré por aquí, —puso la bandeja sobre la superficie del gavetero no muy lejos de ella y se alejó un poco aun sin mirarle mientras que se preguntaba a sí misma desde cuándo se sentía tan incómoda al hablar con Mewtwo. Luego de unos segundos sin que nadie dijera nada, ella trató de cambiar un poco el ambiente —U-umm… s-si quieres puedo darte algo de ropa, ya sabes por el frío y eso. Creo que dentro de mi bolso tengo una manta que puede servirte.

Haciendo lo posible por no acercarse mucho, Murazaki llegó hasta su bolso en una de las esquinas del cuarto. Mewtwo la siguió con su mirada y sonrió con desdén, una ligera risa que a los oídos de la chica sonaba sarcástica salió de la garganta de este.

— ¿M-Mewtwo?

¿Cuánto tiempo más, humana? —Ella lo miró sin comprender y este solo se rió de la misma forma que lo había hecho hace un momento — ¿Cuánto tiempo más planeas seguir actuando que te importo? Puedes dejarlo ahora, no te preocupes.

— ¿D-de qué estás hablando, Mewtwo? —Esta vez Murazaki lo miró directamente a los ojos, olvidando lo demás y la cínica sonrisa que este le dedicaba hacía que sintiera una punzada en el pecho. Entendía que estuviera molesto pero ella no le había hecho nada malo. —Yo no he estado actuando.

Está bien, ya puedes detenerte. —El clon dio un paso hacia ella, Pikachu se tensó en su lugar, preparado para ir a defenderla. Mewtwo amplió su sonrisa y alzó el mentón, mirándola con desprecio —Después de todo, eso es lo único que saben hacer los de tú especie ¿o me equivoco? Engañar a las personas y jugar con ellas hasta el aburrimiento. Pero de todos, personas como tú son las peores ¿sabes? Pretendiendo que se preocupan por los demás cuando sólo estás pensando en una forma para traicionarlos, realmente no sé cómo pude ser tan imbécil como para caer en tú trampa. —Volvió a reírse, cerrando sus ojos mientras agitaba la cabeza —Honestamente, creo que ahora entiendo por qué fue que tú hermano se largó lo más lejos que p

Fue interrumpido por una fuerte y sonora cachetada. Sus ojos estaban abiertos de par en par, su cara se había volteado por el impacto y en su mejilla ardía la marca de la mano de Murazaki. Mewtwo no supo hacer otra cosa que mirar estupefacto a la peli morada.

La chica aun tenía la mano levantada y estaba más cerca de él de lo que recordaba, pero el clon no podía ver su rostro ya que estaba cubierto por algunos mechones rebeldes. Entonces, cuando Murazaki alzó el rostro Mewtwo se quedó de piedra al observar sus ojos lilas que generalmente eran amables y cálidos ahora parecían dos témpanos de hielo mirándolo con fiereza a pesar de que de estos salían cristalinas lágrimas que bajaban por sus sonrojadas mejillas.

Mewtwo entonces se dio cuenta de que se había pasado de la raya. Sí, estaba enojado a más no poder y sí, quería desquitarse con algo (preferiblemente de la misma especie que el causante de su problema) y lo había hecho con ella pero lo que había dicho sobre su hermano estaba de más. Murazaki bajó el brazo y cerró los ojos, dando media vuelta para salir de allí pero cuando su mano llegó al pomo de la puerta hablo con voz firme y seca, un tono que ni Mewtwo ni Pikachu jamás le habían escuchado.

—De verdad siento que la estés pasando mal y, en cierta parte creo que es culpa mía así que voy a hacerme responsable; por eso, no te preocupes, en cuanto estés curado te puedes ir lo más lejos de mí que puedas.

Y sin más, salió del lugar. Pikachu suspiró y miró al clon con el ceño fruncido, Mew volvió a aparecer y también lo miraba con la misma expresión.

"Bueno, ya estarás contento." Le dijo con sarcasmo.

Cállate. No necesito que me regañes.

"Sí que lo necesitas," intervino Pikachu, tanto Mew como Mewtwo le miraron con sorpresa, el pequeño amarillo estaba sentado con el ceño fruncido a más no poder y su mirada solo se enfocaba en su creador "lo que le has dicho a Murazaki fue simplemente bajo. Ella solo está intentando hacerte sentir mejor ¿Sabe? ¿Qué acaso tú mismo no le habías dicho lo mucho que te disgustaban los humanos y por qué? Y ahora has hecho que una de las pocas personas que quiere ayudarte sinceramente comience a odiarte."

El que Pikachu le estuviese regañando a él de entre todas las personas hizo que el clon se quedara sin nada inteligente que responderle y, quizás, fue por esa misma razón por la que la culpa le invadió tan rápidamente. Sin querer su mirada se desvió a la bandeja de comida que aun permanecía imperturbable sobre el gavetero y se sintió aun peor.

¿Realmente había hecho que Murazaki le odiara? Arceus, como le molestaba que esa niña humana tuviese tanto poder sobre él.


Murazaki solo quería alejarse de aquella habitación lo más rápido que pudiera, se sentía enojada a más no poder pero también estaba dolida, ¿cómo pudo Mewtwo decirle cosas tan hirientes? Con lágrimas arremolinándose cada vez más rápido en sus ojos, su visión se volvió más y más borrosa y apenas sí podía distinguir hacía donde se dirigía.

Por los momentos, quería llegar al sofá y tratar de dormir un poco. No quería llorar, si había algo que la frustrara a más no poder era llorar por cualquier cosa. De repente se chocó contra algo lo cual la hizo rebotar pero antes de que se cayera un par de manos la sostuvieron; parpadeó varias veces para alejar las lágrimas y cuando su vista se aclaró un poco vio frente a ella el rostro de Lance que la miraba entre sorprendido y preocupado.

— ¿Murazaki? —Le preguntó con voz suave y Murazaki no pudo aguantarlo más. Sin darle tiempo a Lance de prepararse, la peli morada hundió la cabeza en su pecho y lo rodeó con ambos brazos, llorando libremente en la seguridad de su nuevo escondite.

El pelirrojo retrocedió un paso cuando esta le abrazó súbitamente y sintió la tela de su chaqueta mojarse con lo que suponía eran las lágrimas de la chica, suspiró y rodeó sus hombros con un brazo mientras acariciaba su cabello con la mano del otro, dejándola desquitarse de lo que sea que le hubiese pasado y que suponía que tenía que ver con Mewtwo.

Luego de unos minutos, el pelirrojo buscó con la mirada el sofá de la sala y, con mucho cuidado ya que la peli morada rehusaba moverse de su escondite, la condujo hasta este y con algo de dificultad, finalmente se sentaron en una posición más cómoda. Lance perdió la noción del tiempo mientras acariciaba el cabello de Murazaki y cuando finalmente la sintió calmarse la apartó un poco para darse cuenta de que se había quedado dormida.

—No tienes remedio… —susurró él, sonriendo de costado. Cuidando de no despertarla, Lance la recostó en los cojines y la tapó con la manta que Susume les había dejado para luego levantarse, dedicándole una última mirada antes de irse del lugar.

No era de extrañarse que estuviera cansada, después de todas las cosas que habían pasado esa noche. Por la ventana, pudo ver cómo empezaba a amanecer y, dando un gran bostezo mientras se estiraba, se fue a dormir él también. Al despertar podrían intentar pensar en posibles soluciones.

Al día siguiente, ninguno dentro de la casa se levanto antes del mediodía. Todos estaban bastante cansados luego de la larga y extraña noche que habían pasado, por suerte el clima parecía estar de mejor humor que el día anterior y el gran cielo azul no mostraba nubes negras por ningún lado, siendo acompañado por suaves brisas que apenas movían las hojas de los árboles.

Murazaki se despertó cuando unos rayos de sol se colaron por la ventana que estaba cerca del sofá en donde había dormido e impactó directamente en el rostro, haciéndola despertarse de mala gana. Tras frotarse los ojos y bostezar unas cuatro veces, la peli morada se sentó y escaneó el lugar en donde no recordaba haberse quedado dormida; se sorprendió al ver que tanto la sala como la cocina y los pasillos estaban desiertos y que el olor a comida recién hecha con la que se había levantado el día anterior no estaba.

También notó que la luz había vuelto (seguramente en algún momento de la mañana) y, tras estirarse un poco para terminar de desperezarse, se levantó a apagar las que se habían quedado encendidas junto con algunas velas que aun estaban encendidas. Se pasó una mano por el cabello, sentía los ojos algo hinchados por haberse quedado dormida luego de haber llorado por un buen rato y se maldijo a sí misma, haciendo una nota mental para disculparse con Lance.

Antes de pasar por la cocina, se detuvo frente a la habitación en donde seguramente (esperaba ella) estaban Pikachu y Mewtwo durmiendo y se preguntó si debía entrar a ver cómo seguía. Al final se dio la vuelta y continuó su camino a la cocina, no se sentía de humor como para lidiar con la misma indiferencia del clon sin tener nada en el estomago primero así que fue y se preparó un desayuno decente (o eso intentó ya que tenía mucho tiempo que no cocinaba en una casa), haciendo también suficiente como para los demás.

Mientras comía sus huevos revueltos, comenzó a meditar sobre cómo deberían empezar a moverse de ahora en adelante. Gracias a Arceus, el equipo Rocket aun no se habían atrevido a hacer ningún movimiento en falso, Murazaki pensaba que probablemente se debía a la intervención de Lance y la seguridad de que este informaría a los demás campeones para que se mantuvieran alerta, cosa que seguro complicaba los movimientos de Giovanni por ahora pero aunque eso les daba algo de tiempo para respirar un poco, ella no quería tentar su suerte.

No sabía cuándo exactamente pero tenían que irse lo más pronto posible de allí, principalmente para mantener a salvo a la señora Susume. Buscando en uno de los bolsillos de su pantalón, Murazaki sacó un trozo de papel con un número de teléfono que le había dado el asistente del profesor Oak cuando lo llamó el día anterior. A la peli morada le preocupaba que el profesor, que era su única esperanza por los momentos de encontrar una respuesta a lo que estaba pasando, estuviera lejos y no planease volver en un futuro cercano pero no perdía nada con llamarle para preguntar; en el dado caso de que no se encontrase en Kanto, entonces tendrían que llegar hasta donde estuviese.

Por los momentos sería lo mejor mantener un perfil bajo. Tenían como ventaja que, aunque los del equipo Rocket supieran que Mewtwo era un humano ahora (y ella estaba segura que lo sabían), no tenían ni idea de cómo luciría y, si lograban irse de su vista, podrían evitarse una confrontación con ellos hasta que Mewtwo volviese a ser un pokémon.

Suspirando, se preguntó desde cuándo su vida era tan complicada.

Luego de comer, la peli morada tuvo una confrontación interna sobre si entrar o no a la habitación donde estaba el clon. Al final terminó por ceder, todas sus pertenencias estaban allí y tenía que dejarles el desayuno así que se decidió por entrar en ese momento lo más silenciosa que pudiera aprovechando el hecho de que estaban dormidos.

Empujó la puerta y entró de puntillas, alegrándose enormemente al escuchar las respiraciones tranquilas de ambos, junto al bulto bajo las cobijas que subía y bajaba lentamente. Se acercó al gavetero y se llevó una gran sorpresa al encontrar el plato y el vaso completamente vacios así que los tomó y los reemplazó por los que había llevado con su desayuno; finalmente tomó su bolso de la esquina y salió del lugar sin poder evitar echarle una última mirada a la cama.

No fue consciente que se había acercado mucho más de lo que planeaba sino hasta que se fijó en lo bien que podía ver el rostro de Mewtwo a pesar de estar casi por completo cubierto por las sábanas. Se veía tranquilo, inofensivo y absolutamente para nada él. La peli morada se mordió el labio e suprimió las ganas de quitar un mechón rebelde de su frente y salió de allí antes de que se olvidase todas las cosas hirientes que le había dicho.

Se duchó y se cambió por su ropa normal, sintiéndose más como ella misma cuando se colocó su camisa manga larga, las botas y el chaleco. Un nuevo pensamiento llegó a ella, debía buscarle algo de ropa a Mewtwo lo más pronto posible. Tomo su PokeGear y buscó en el mapa de Johto.

—Supongo que podría ir al Centro Comercial de Cuidad Trigal… —se fijó en el reloj y vio que eran las doce menos cuarto.

Levantándose y guardando el PokeGear en su bolso, escribió en una hoja a Lance y a Susume en dónde iba a estar y que por ningún motivo se les ocurriera despertar ni a Pikachu ni a Mewtwo mientras ella no estuviera a menos de que se tratara de una emergencia. Se echó el bolso al hombro y se abrochó el cinturón con sus Pokeball y salió de la casa procurando no hacer mucho ruido cuando cerró la puerta.

Sacó dos Pokeball y de estas salieron su Charizard, dando un gran bostezo mientras estiraba las alas y su nuevo integrante, el pequeño Pidgey, Tsubame quien revoloteó a su alrededor y aterrizó en su hombro, trinando alegremente.

—Bueno, ya que vamos a Cuidad Trigal, quizá podamos echar alguna que otra pelea con los entrenadores de la zona —Natsu pareció más animado, Murazaki se giró a Pidgey — ¿Qué dices Tsubame? ¿Te sientes listo para esto?

El pequeño dio varias aletadas con entusiasmo y ella supuso que entonces estaría bien. El viaje a Cuidad Trigal no era muy largo, quizá solo una media hora si los vientos eran tranquilos y a la peli morada le agradaba ver a su nuevo pokémon revolotear alrededor de ella y de Natsu con alegría, siendo regañado por este por cosas que solo un pokémon volador entendía. Volteó un poco el rostro para ver su capucha vacía y deseó que Pikachu estuviese también disfrutando el aire fresco con ellos.

—Ahora que lo pienso, tal vez debería ir a visitar a Bill-san. Así también aprovecho para llamar al profesor. —Se recordó, viendo a la distancia los edificios altos y llamativos que pertenecían a la cuidad.


Mewtwo despertó sintiendo como si su cuerpo hubiese recibido una paliza. Podía moverse, sí pero se sentía más cansado que cuando antes. Deseando que todo lo del día anterior fuese solo un sueño, el clon alzó una mano sin atreverse a abrir los ojos y toco su rostro.

Maldijo. Entonces todo lo demás sí había pasado también.

Paseando la mirada por la habitación se dio cuenta de que estaba comenzando a atardecer al ver los rayos de luz naranjas filtrándose por la ventana. Escuchó un bostezó a su lado y vio a Pikachu estirándose, junto a él Mew seguía durmiendo plácidamente pero al estar muy cerca del roedor, algunas de las chispas que se escapaban por las mejillas de este mientras se estiraba llegaron hasta él y se levantó con el pelaje erizado y con expresión de alarma.

"¡¿Qué?! ¡¿Quién ataca?!"Exclamó sobresaltado, Pikachu siguió estirándose y a él se le escapó una sonrisa burlona.

"Relájate, son solo un par de chispas. No es que te hubiera electrocutado o algo así (aunque ganas no me quedan)" le respondió Pikachu sin que fuera la mayor cosa y luego volvió su mirada a él "¿Cómo te sientes, Mewtwo?"

El clon sabía que Pikachu aun estaba enojado por cómo había tratado el día anterior a Murazaki (como se lo dejó bien en claro) pero se había reservado los comentarios por lo que Mewtwo pensó era empatía por la situación para nada placentera por la que estaba pasando. El clon deseaba también poder apartar de su memoria la expresión indignada y dolida de la chica, al igual el sentimiento de culpa que aun no parecía querer dejarlo en paz.

Siento el cuerpo pesado, —le respondió sin mirarlo —pero creo que si me muevo un poco pasará.

Fue entonces que unos toques en la puerta desviaron la atención de los tres, Mew se volvió invisible mientras la puerta se abría y Mewtwo se levantó un poco, sosteniéndose con los antebrazos apoyados en el colchón, pensando en una forma para disculparse que no le resultase incómoda y esperando que Murazaki no estuviese tan molesta como antes. Obviamente ninguno de los tres se espero ver entrar solo a Lance que sostenía una bolsa en una de sus manos y tampoco parecía muy feliz de estar allí.

Mosqueado, Mewtwo frunció el ceño y le fulmino con la mirada, Pikachu lo miró curioso y el pelirrojo interpretó su pregunta silenciosa.

—Murazaki está afuera dándole de comer a los demás pokémon, —Pikachu asintió y salió del lugar para ver a su entrenadora luego de asegurarle al clon que no se tardaría mucho. La habitación quedó en silencio, Lance lo miraba con una ceja alzada y de forma escudriñada mientras que él solo seguía fulminándolo, preguntándose qué demonios hacía ese humano allí —por cierto, —continuó Lance —ella me pidió que te diera esto.

Acercándose un poco de forma cautelosa, dejó la bolsa en uno de los costados de la cama. Mew, que aun permanecía en silencio e invisible los miraba a ambos mirarse mutuamente como si estuviera a punto de saltar y matarse uno al otro; sin decir más nada, Lance se dio la vuelta y caminó hacia la puerta pero antes de salir volvió a mirar a Mewtwo, esta vez con el ceño levemente fruncido.

—No sé quién te creas que seas pero solo voy a darte una advertencia: si haces llorar de nuevo a Murazaki, yo me haré cargo de que pagues por eso. —Mewtwo ensanchó los ojos, la culpa que sintió por saber que en realidad sí la había hecho llorar hizo que se olvidara de devolver la amenaza. Lance que vio la expresión de sorpresa en el rostro se giró y siguió su camino, satisfecho de que su mensaje fuese entregado.

Mew, al ver que su clon no parecía moverse, se acercó y fue hasta la bolsa que había dejado el pelirrojo sobre la cama. Metiendo la cabeza para sacar su contenido, el pequeño rosado hizo un ruido de exclamación que llamó la atención del clon.

"¡Es ropa!" dijo el pequeño, sacando lo que parecía ser un suéter de color lila claro. "Woah, ¡hay hasta zapatos! Murazaki sí que pensó en todo…" volviendo a introducir la cabeza en la bolsa, sacó un pantalón de morado oscuro y una camisa de un tono grisáceo oscuro "Honestamente Mewtwo, deberías sentirte muy mal por lo que le dijiste ayer. Si yo fuera tú me iría a disculpar con ella antes de que ese hombre me la robe."

El tono condescendiente con el cual lo dijo fue lo que más le molestó al clon. ¿De qué se la robaría? ¿Y eso qué se supone que quería decir? Pero tenía razón en la parte de que tenía que disculparse con ella, orgullo o no. Levantándose para sentarse, Mewtwo tomó las ropas y las miró de mala gana. Pikachu entró entonces y cerró la puerta tras de él y observó las prendas en las manos de su creador con curiosidad.

"¿Esas son las que te envió Murazaki?"

¿Sabías que las había mandado Murazaki? —Le preguntó alzando una ceja.

"Me lo ha dicho," respondió y su ceño se frunció levemente "creo que aun estaba algo molesta por lo de ayer." Mewtwo se preguntó cuando dejarían de recordarle que se había equivocado y debía disculparse.

"Bueno, que no haya entrado para dársela personalmente lo deja bien claro," comentó Mew mientras flotaba. El clon suspiró.

¿Está en la sala? —preguntó finalmente luego de una pausa, Pikachu y Mew se miraron con una sonrisa cómplice.

"No, dijo que iba a ir al manantial un rato." Le dijo el roedor amarillo sin molestarse en ocultar la sonrisa triunfante, Mewtwo se levantó pero antes de dar muchos pasos tanto Mew como Pikachu lo detuvieron. "Deberías vestirte, después de todo Murazaki se molestó en traértela."

El clon volvió a suspirar y tomó la ropa nuevamente. Ahora no solo tendría que acostumbrarse a su cuerpo humano, sino que también tendría que vestirse como si fuera uno. Oh, su humor iba de mal en peor con los segundos que pasaban.


Hellooooo~ ermm probablemente muchas (o muchos) de ustedes querrán matarme por las dos semanas demás que tuve la libertad de tomarme para subir el capítulo pero no lo pueden hacer por dos cosas: Uno, se quedan sin final del fic (gracias a Arceus es una razón poderosa xD) y dos, tengo la compensación para ustedes hecha así que don't worry~ Bueeeh, antes de continuar vayamos con las aclaraciones del cap:

*Bueeeh, como recuerdan en el capitulo anterior he traido de regreso el "adorable" carácter de Mewtwo y, para serles sincera, quería darle un poquito más de larga pero no quiero que se me alarguen las cosas así que preferí acelerarlo un poco. Claro, la actitud de Mewtwo va a estar más regulada y se voy a utilizar su carácter original de ahora en adelante para que no quede OoC pero debo advertirles que van a haber momentos en los que caer en eso va a ser inevitable. Por supuesto, siempre que exagere ustedes me dicen y yo corrijo ;3

*Y bueno, leyendo algunos comentarios, me fijé que algunas de ustedes preguntaban (o planteaban) un triángulo amoroso entre Lance-Murazaki-Mewtwo. Al principio no planeaba darle mucho protagonismo a Lance pero, como pueden ver, mi lado gay a hablado. Así que sí, lo más seguro es que provoque un poco más las cosas pero no iré tampoco tan lejos porque los triángulos amorosos me dan jaqueca . !Já! A ver que hace Mewtwo para volver a la delantera ahora que Lance le está ganando owó.

*El profesor Oak va a tener una participación más activa de ahora en adelante, al igual que algunos de los campeones Regionales y el equipo Rocket hará su movimiento antes de lo que ustedes creen por lo que les recomiendo que no se acostumbren mucho a la paz, fufu~

*Originalmente en los juegos de Pokémon Silver, Gold y Crystal junto con sus respectivos remakes Pokémon HeartGold y SoulSilver, el centro comercial de Ciudad Trigal está destinado únicamente a la compra de objetos para entrenadores pero como necesitaba ubicar un comercio y esta es la cuidad comercial de Johto le he puesto más cosas.

*¿A que alguna de ustedes pensó que iba a dejar a Mewtwo andar desnudo por ahí por mucho tiempo?

Ok, bueno he tenido cuatro razones por las cuales no he actualizado en la fecha que dije. La primera fue que las primeras semanas de diciembre se me fueron en diligencias navideñas y algunas actividades de la iglesia a la que voy y no tuve mucho tiempo para escribir más de un mísero párrafo mientras que la fecha límite se me acercaba. Segundo, me han regalado los primeros tres libros de la saga de Harry Potter y desde hace tieeeempo que he querido leérmelos *w* así que sin darme cuenta me terminé los primeros dos en un parpadeo u.u

La tercera era que, ya que me había tardado, quise escribir el capítulo siguiente para hacer una doble actualización (es decir, la compensación de la que les estaba hablando al principio, así que dije que no iba a publicar este cap hasta que tuviera listo el otro por lo que seguramente mañana esté subiendo la continuación para ustedes ;O. La cuarta y última, fue porque estaba terminando de cuadrar y redactar los siguientes proyectos que tenía en mente (uno de ellos también incluye a Mewtwo) así que dentro de poco estaré escribiendo más y subiendo otras historias que me moría por publicar!

De verás lamento mucho el hacerlas esperar porque yo se perfectamente que no es un sentimiento bonito u.u como les debía este y el otro capítulo nos mantendremos con el mismo curso de actualizaciones luego de mañana así que espero leerlas en los comentarios y nos leemos mañana!
ByeBye~