Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes pertenecen a GameFreak, solo soy responsable de mi OC.

Advertencias: OC, puede que un toque de OCC. Este fic esta clasificado como T, ya que a lo largo del fic habrá violencia y contenido considerado Lemon (aunque aun falta mucho para eso) aunque la pareja es MewtwoxOC la relación no será PokémonxHumano, ya lo aclararé conforme avance el fic.

Aclaraciones:

-Hablan personajes-

-Pensamientos de los personajes-

"Hablan los pokémon"

Summary: Murazaki, una joven entrenadora, está buscando a su hermano desaparecido. Mewtwo está debil y no puede valerse por sí mismo ¿Se encontrarán? Giovanni recuerda todo y ahora quiere venganza


Capitulo XX:

Un poco de indecisión

Cuando el sol finalmente se ocultó y el cielo se terminó de oscurecer, una brisa fría agitó los cabellos morados de Murazaki e hizo que estornudara. —Oh genial, ahora lo único que me falta es enfermarme, —pensó con sarcasmo, abrigándose más con el felpudo de su chaleco. Sobre su cabeza, Tsubame aun revoloteaba por entre los árboles, sobrevolando con elegancia las repentinas ráfagas que llegaban de vez en cuando.

La peli morada estuvo gratamente sorprendida cuando, durante las batallas que tuvo con los entrenadores de Cuidad Trigal y sus alrededores, Tsubame se había mantenido fuerte y ágil aunque nunca hubiese tenido experiencias en estas y también en cómo, a pesar de su pequeño tamaño, había atacado y derrotado a sus oponentes.

Por supuesto, tenía que darle su debido crédito también a Natsu quien estuvo enseñándole algunos trucos aéreos y que lo guiaba en las batallas dobles. Sonriéndose al recordar a su Charizard actuar como un profesor, la chica volvió la vista a la cristalina agua del manantial que parecía aun más brillante bajo el reflejo de la luna llena.

Luego de volver a la casa de Susume antes de que empezara a meterse el sol y dar de comer a sus pokémon, Murazaki había querido relajarse un poco, así que le pidió a Lance que le llevara la ropa que había comprado para Mewtwo (a quien en realidad no tenía muchas ganas de ver) y se había retirado al manantial para estar un rato sola, tal y como hacía cuando viajaba. Mientras se recostaba en una de las rocas de la orilla, pensaba en qué podían hacer con el tiempo que les quedaba.

Cuando llegó a casa de Bill y le había pedido el teléfono para llamar al profesor Oak se llevó una grata sorpresa al ver que quien le contestó fue la profesora Ivy a la cual hacía mucho que no veía. Tras un cálido saludo por parte de esta, el profesor Oak atendió la llamada contándole que Ivy le había pedido que la visitara en Isla Valencia para que la ayudase con algunos pokémon que habían migrado de la región de Kalos.

Tratando de ser lo menos específica posible, Murazaki le contó todo lo que pudo al profesor el cual la escuchaba con atención y bastante interés. Al terminar este había accedido a ayudarla en todo lo que pudiera pero debía esperar a que volviese a su laboratorio dentro de una semana. Al ver que no tenía otra opción, aceptó y le pidió al profesor que se pusiera en contacto con ella por si algo pasaba.

Al menos podemos confiar en el profesor Oak. —pensó aliviada por saber que ese asunto ya estaba solucionado.

Entonces escuchó tras de ella pasos y se giró al pensar que se trataba de Lance para obligarla a volver y cenar algo decente. Grande fue su sorpresa al encontrarse con Mewtwo, vestido con la ropa que le había llevado y que en esos momentos esquivaba su mirada.

Frunció el ceño nuevamente y cuando este se detuvo cerca de ella, giró el rostro para observar el agua como si fuera la cosa más interesante del mundo. El clon se detuvo y observó también el agua del manantial; ninguno dijo nada por un rato y un silencio pesado se hizo presente.

— ¿Qué quieres? —Preguntó secamente ella, rompiendo el silencio —Si has venido a decirme que la ropa te hace ver más humano entonces guárdate tus quejas para alguien que esté de humor.

Mewtwo no le respondió. En lugar de eso volvió su mirada a ella y la observó por un buen rato, gracias al silencio que se volvió a formar por la falta de respuesta, Murazaki dirigió su mirada irritada al clon al pensar que la estaba ignorando; cuando sus ojos chocaron con los otros amatistas se quedó callada, olvidándose de lo que sea que se hubiese propuesto a reclamarle. Se quedó allí, simplemente observando los ojos de Mewtwo hasta que este rompió el contacto.

He venido a disculparme.

La peli morada lo miró como si le hubiera crecido otra cabeza. ¿Qué había venido a qué?

— ¿Qu-qué?

Lo que he dicho ayer, —continuo, ignorando el último comentario —ha estado mal. Estaba desquitando mi frustración contigo y me disculpo por eso también. Realmente lamento lo que dije, en especial lo de tú hermano. Me confiaste algo privado y yo lo utilicé para lastimarte —nuevamente, el clon volvió a mirarla pero sus ojos amatistas se suavizaron —lo lamento.

Murazaki solo se había quedado mirándolo con la boca abierta mientras procesaba todo lo que Mewtwo le había dicho. El rostro del clon se mantuvo sereno, sus ojos aun en el rostro de la peli morada, esperando pacientemente su respuesta; luego de un par de minutos, los labios de la chica se curvaron y, ante una mirada llena de sorpresa del clon, comenzó a reír.

—L-lo siento, —dijo ella entre risas, calmándose un poco —es solo que me has tomado por sorpresa. Jamás pensé que vendrías a disculparte.

Pues eso es lo que se hace normalmente cuando se comete un error ¿no? —Le dijo un poco ofendido pero aliviado al ver que ya no parecía estar molesta.

—Supongo que sí, —le sonrió alzándose de hombros —entonces yo también te debo una disculpa.

¿Tú? ¿Y eso por qué? —Preguntó genuinamente extrañado, ella lo miró aun sonriendo y palmeó el lugar junto a ella. Mewtwo lo pensó un momento pero terminó aceptando y se sentó.

—Bueno, dije algo que realmente no sentía solo porque estaba enojada —le sonrió, llevándose las rodillas al pecho y abrazándolas —eso y el mandarte a Lance a entregarte la ropa, sé que no te agrada y eso.

El clon bufó, dándole la razón y volvieron a quedarse en silencio pero esta vez era diferente, esta vez no era sofocante o incómodo. Solo estaban ellos dos, haciéndose compañía en silencio. Entonces Mewtwo recordó algo que la peli morada había dicho.

No es tú culpa. —Murazaki parpadeó un par de veces sin entender muy bien, el clon continuó —Habías dicho que en parte esto había sido tú culpa. No lo fue. Tú intentaste sacarme de allí, la culpa la tiene el equipo Rocket.

—Sí… pero si hubiese impedido que te llevasen en primer lugar esto no hubiese pasado —sonrió ella sin muchas ganas.

Eso es en parte cierto, —afirmó él, la peli morada rodó los ojos —pero nos tenían rodeados, Murazaki. No ha sido tú culpa.

La peli morada vio por el rabillo del ojo el rostro de Mewtwo, aun sereno y mirando la superficie del agua. Ella sonrió.

—Te has vuelto más agradable.

No te acostumbres. —Frunció el ceño —Aun estoy furioso por todo esto. No aceptaré que soy un asqueroso humano.

—No todo es tan malo como lo crees Mewtwo, —le dijo ella, posando suavemente su mano en su hombro —esto se puede resolver. Al menos aun estás vivo. —Él no le respondió, tan solo siguió observando el agua con expresión pensativa. A Murazaki se le ocurrió entonces el si debía o no decirle al clon acerca de lo del profesor Oak, debatiéndose la decisión internamente porque no quería tener que aguantar el obstinado carácter del clon, al menos no ahora que estaba aparentemente tranquilo. Suspiró. Debía decírselo —Nee, Mewtwo… —el de cabellos grises no le respondió pero ella sabía que la estaba escuchando —hablando de resolver el problema…

Eso pareció llamar su atención lo suficiente como para que levantara el rostro y la mirara con atención y algo de ansiedad al mismo tiempo.

¿Se te ha ocurrido algo?

—Sí… pero antes de decírtelo quisiera saber si tienes alguna idea de quién es el responsable. —Mewtwo bufó y apartó el rostro, su ceño frunciéndose rápidamente.

Por supuesto que lo sé, —dijo, su tono lleno de enojo y odio —fue ese maldito doctor que estaba haciendo sus asquerosos experimentos mientras estaba inconsciente.

—Ya veo, entonces tú también lo piensas… —le respondió ella, pensativa.

¿Murazaki?

—Bueno, hay dos opciones: —explicó ella mientras se giraba para verlo de frente, Mewtwo asintió ligeramente para indicarle que la estaba escuchando —Lo más lógico es pensar que ese tipo fue el causante de tú cambio y que, sea lo que sea que te haya dado para causarlo, lo más seguro es que tenga un antídoto guardado en algún lugar porque para Giovanni, tú solo eres valioso como pokémon. Entonces, la primera opción sería la de buscar la base del equipo Rocket, infiltrarnos y tomar ese antídoto.

Mewtwo arrugó un poco el rostro, pensando seriamente en el primer plan de Murazaki.

Es un plan muy arriesgado, —respondió luego de unos momentos de silencio —además, te estás basando en muchas cosas que bien pueden no ser probables. Tal vez exista ese antídoto pero nada te asegura de que lo tenga en la base, es más, nada te asegura de que siquiera lo encontremos en la base.

—Ah, pero eso no es muy difícil de solucionar, —contrarrestó ella sonriendo petulante —después de todo, hay muchas maneras para averiguar dónde se encuentra una organización de ese tamaño, es solo cuestión de mover bien nuestras cartas.

Pero aun así Mewtwo no estaba convencido. Habían muchas cosas que podían salir mal, empezando primero con la ubicación y no quería ni seguir enumerando las demás; impasible, Mewtwo volvió a negar con la cabeza mientras se giraba para encararla, sus brazos se cruzaron sobre su pecho.

Aun así las probabilidades de que fallar son muy altas, —su tono de voz era firme al igual que su mirada —sin mencionar estúpidamente peligroso.

Murazaki asintió comprensiva, sonriendo internamente. Si seguía así su plan iba a dar resultado en menos tiempo del que creía. Aun sin abandonar el semblante serio, la peli morada continuó.

—Bueno, hay otra opción más segura… —el clon la invitó a continuar, ella se mordió la punta de la lengua mientras su cabeza buscaba las palabras adecuadas —en Kanto, vive un hombre llamado Samuel Oak que sabe todo lo que tiene que ver con pokémon y demás. Quizás… ermm, quizás podría llevarte con él y ver si damos con un antídoto por nuestra cuenta.

La peli morada no se atrevió a mirar a Mewtwo a los ojos, su mirada concentrada en el suelo desde el momento en que las palabras comenzaron a dejar su boca y solo esperó a que este reaccionara. Varios minutos pasaron y solo se escuchaban los ruidos de los pokémon nocturnos a lo lejos, la falta de reacción de Mewtwo hacía a Murazaki ponerse más y más nerviosa conforme pasaban los segundos.

¿Qué? —Su voz sonó más sorprendida que enojada pero a Murazaki no le dio tiempo suficiente para relajarse porque, desde donde estaba, pudo ver el cuerpo del clon tensarse notablemente y la segunda vez que hablo, sonó tan frío que la peli morada no pudo evitar sentir un escalofrío recorrerle la espalda. — ¿Qué dijiste? —Aun así, ella tragó saliva, alzó el rostro y continuó.

Tal y como había esperado la expresión de Mewtwo era todo lo opuesto a la palabra "deleite" y tuvo que esforzarse mucho para no ser intimidada por su intensa mirada amatista que mostraba una mezcla de varios sentimientos, ninguno de ellos bueno.

—Conozco al profesor Oak desde que usaba pañales, —continuó ella, ocultando el temblor de su voz —si hay alguien que pueda ayudarte es él. Por eso por favor te pido que me dejes llevarte con él.

El rostro de Mewtwo no relajó su expresión pero, para sorpresa de la chica, tampoco empeoró. Solo se quedó allí por parios momentos, mirándola como si fuese una desbaratada mental.

No. —Respondió cortante y con voz firme, ella suspiró, realmente no era algo inesperado su respuesta —No iré con ningún otro humano.

—De acuerdo, entonces supongo que nos iremos por el primer plan. —Continuó ella inalterable, observando atentamente cada una de las reacciones del otro. Tal y como ella esperaba, el clon no se veía más contento con esa idea tampoco así que tomó la oportunidad cuando la vio llegar — ¿Es que acaso se te ocurre algo más?

Mewtwo frunció un poco más el ceño y ella sonrió internamente. Sabía bastante bien que cuando le había dado las dos opciones, a este no le iba a quedar muchas otras alternativas pues la información que tenían hasta ese momento era tan escasa que no les dejaban muchas opciones para escoger. El de cabello gris pareció sopesar nuevamente sus opciones y Murazaki observó satisfecha como su rostro solo seguía empeorando de expresión; unos momentos después, este la miró con seriedad.

Si accedo a hacer el primer plan, solo yo entraré a la base del equipo Rocket. Tú y Pikachu se quedarán en un lugar seguro, lo más lejos posible de ellos ¿Entendiste? —Aquello la tomó por sorpresa, ¿Era su seguridad lo que había estado preocupando a Mewtwo todo este tiempo? Sacudió un poco la cabeza para volver a su expresión anterior, ella no estaba dispuesta a dar su brazo a torcer tampoco.

—Ni lo sueñes. —Respondió rápidamente —No voy a dejarte entrar en la boca del lobo solo. Si quieres irte por el primer plan, vas a tener que aceptar mi ayuda también.

No seas imprudente, Murazaki —gruñó él —tú misma lo has dicho, aunque ellos saben que soy humano, no saben cómo luzco. En cambio a ti ellos ya te han visto y estarías en peligro en el momento en que pongas pie en esa base. Comprendo que me quieras ayudar pero esto no es de tú incumbencia. Iré solo, esa es mi última palabra.

Ella frunció también el ceño, si eso quería jugar entonces ella no iba a perder.

—Y tú comprende que yo tomo mis propias decisiones y decidí que te iba a ayudar aunque no te guste, además, lo que dije de tú apariencia es solo una posibilidad ¿Qué pasa si ellos nos han estado vigilando para ver cómo va su "experimento"? Voy a ir contigo y ayudarte, no voy a dejar que te enfrentes solo con los agentes del equipo Rocket.

El clon entendió que Murazaki se refería específicamente a su hermano y en parte tenía razón. Si se daba el caso y tenía que enfrentarse a él, no estaba muy seguro de cómo saldría todo. Antes podía estar más que seguro de que podía ganarle usando sus poderes pero, ahora que era un humano (inútil a su parecer), él sabía perfectamente que sus poderes habían disminuido de manera casi alarmante.

La peli morada se cruzó de brazo, viendo su ceño fruncido con una sonrisa satisfecha. Mewtwo la fulmino con la mirada.

—Aunque te hayan quedado algo de poderes, no puedes ser tan tonto como para pensar que serán suficientes para ganarle a los ejecutivos del equipo Rocket o sus otros agentes. Quieras o no, me necesitas a mí y a mis pokémon.

Mewtwo estaba frustrado, sabía que ella tenía razón pero no quería admitirlo. Trató de pensar en otras opciones para resolver su problema y no pudo evitar recordar que Mew le había dicho que los de arriba habían decidido dejar el problema en sus manos y en las de Murazaki; eso solo logró frustrarlo más y (si eso era ya posible) frunció aun más el ceño, chasqueando la lengua.

Vas a ponerte en peligro. —Intentó razonar con ella aunque tenía la impresión de que iba a ser en vano. —Y a tus pokémon.

—Jamás sería capaz de dejar que le hicieran daño a mis pokémon. —Le respondió la peli morada con firmeza —En caso de que algo malo llegase a pasar, solo yo afrontaría las consecuencias.

Chasqueando la lengua nuevamente, Mewtwo volvió a fulminarla con la mirada ¿Qué tan imprudente podía llegar a ser Murazaki? No pudo evitar reírse un poco ante la pregunta. Volviendo la mirada a ella y su sonrisa satisfecha, cayó finalmente en cuenta de la estrategia con la que lo había acorralado, sorprendiéndose por lo fácil que había terminado cayendo en él. Exhaló un suspiro frustrado y la volvió a ver con nada de alegría en su rostro, Murazaki amplió su sonrisa.

¿Así que solo me queda aceptar el que me lleves con ese humano?

—Oh no, —sonrió ella más ampliamente —puedes aun elegir el primer plan.

Pero tú te infiltrarás también. —Completó él, mosqueado.

—Exacto.

Mewtwo calló por unos minutos pero al final terminó suspirando con fastidió, regresándole una mirada suspicaz.

Está bien, —respondió finalmente —dejaré que me lleves con ese asqueroso humano.

Ignorando por completo el insulto, ella le sonrió complacida. Se sentía un poco mal por aprovecharse de la preocupación por su seguridad (por la que se había sorprendido al ver lo bien que había funcionado) y haberlo forzado por la opción que menos le agradaba pero Murazaki estaba más aliviada. Al menos en el laboratorio del profesor Oak, ni el clon ni ella correrían peligro.

—Gracias. —Le dijo con sinceridad, aguantando las ganas de tomar una de sus manos pues sabía lo mucho que lo incomodaba aún el contacto físico, sin contar ahora que tenía un cuerpo que no le agradaba una pizca —nos iremos en una semana, ya he hablado con él. No te preocupes, no le dije nada personal sobre ti y no lo haré sin tú permiso.

Él asintió, seguía sin agradarle ni un ápice la idea pero debía confiar en Murazaki (después de todo se lo debía). Relajó un poco su cuerpo aún entumecido, tratando de olvidarse de que un asqueroso humano iba a estar haciéndole exámenes en un horrible y frío laboratorio. Sintió un escalofrío recorrerle la espalda cuando pensó en los utensilios de cirugía y el repugnante olor a alcohol impregnándolo todo. Desvió la mirada al agua del manantial, tratando de concentrarse en otra cosa pero su cabeza siguió recordándole una y otra los aparatos y los tanques con líquidos y cables.

Murazaki lo vio estremecerse y esquivar la mirada, fruncida no con ira sino con un sentimiento diferente. No le llevó mucho identificar cierto grado de terror brillando en los ojos amatistas del clon. Preocupada, se inclinó un poco hacia él y levantó su mano, dudando unos momentos si acercarla o no pero cuando vio los puños de su mano crisparse se atrevió a estirar la mano, aun un poco insegura, y tocó suavemente el puño cerrado de Mewtwo la cual tenía los nudillos blancos.

Fue un contacto suave, apenas un roce, pero pareció sacar bruscamente a Mewtwo de sus pensamientos para mirarla sorprendido. Ella le devolvió una mirada preocupada.

— ¿Estás bien? —Le preguntó simplemente. Mewtwo bajó su mirada a su regazo, donde la mano de Murazaki aun seguía sobre la suya.

Sí, solo recordé algo desagradable.

Asintiendo aun con renuencia, ella apartó su mano y el clon se lo agradeció mentalmente. Sentir el calor de la piel de Murazaki chocar directamente contra la suya propia le hacía recordar cómo ahora era humano y el frío lo afectaba más rápido. La peli morada no pudo evitar examinar un poco al nuevo Mewtwo ya que la primera vez que lo había visto había estado muy sorprendida para detallarlo y la segunda, bueno, había estado demasiado indignada/enojada como para importarle.

Aunque no era demasiado, la forma humana de Mewtwo guardaba cierto parecido con su forma pokémon. A diferencia de su piel blanco cremoso, la piel de Mewtwo era de un blanco más fantasmal, como el tipo de color que se adquiere cuando uno se enferma y era fría al tacto (al menos la de sus manos); su estatura era menor comparada con la anterior, antes ella apenas si llegaba a la altura de su pecho y ahora lo alcanzaba hasta la mitad del mentón y era algo delgado.

Tenía el cabello relativamente corto en la parte superior de la cabeza, algunos mechones rebeldes cayendo sobre su frente y extrañamente largo (llegándole casi hasta la cintura) en la parte inferior, cosa que sorprendió a Murazaki ya que en su forma pokémon su pelaje era bastante corto aunque el color era prácticamente el mismo tono de gris con un ligero brillo lila casi imperceptible, en cuanto a su rostro, aunque ella no podía detallarlo tanto como quería por la falta de luz, era delgado y ligeramente delineado por los huesos de la mandíbula.

Lo único que, en esencia, no había cambiado para nada en él eran sus ojos amatistas (y su ceño fruncido). Inexpresivos y misteriosos fue la primera palabra que se le ocurrió a Murazaki cuando empezó a detallarlos y fue entonces que se dio cuenta de que era la primera vez que realmente se fijaba en ellos desde que lo conocía. Como pokémon, sus ojos combinaban con la gama de colores de su cuerpo, y ahora, como humano, le hacían dar un aire frío y algo distante pero eran definitivamente, la característica que más resaltaba en él.

Se sintió especialmente orgullosa al ver que la ropa que había traído para él le quedaba como anillo al dedo. Puesto a que los tonos de Mewtwo cuando era pokémon habían sido el gris y el morado, la peli morada había decidido que escogería esos colores y suspiró aliviada ahora que notaba que había hecho un buen trabajo al adivinar su talla. Los zapatos, sin embargo, habían sido un poco más difíciles ya que en las pocas tiendas que había encontrado ninguna tenía el tamaño que Murazaki pensaba era el adecuado; por suerte, cuando visitó a Bill, este le había dicho que tenía un par de botas de color marrón oscuro que nunca había llegado a usar y que podía llevárselas si quería. Afortunadamente, las botas también le quedaban a la perfección.

Como estaba concentrada, cuando los ojos de Mewtwo chocaron con los de ella cuando volvió a mirarla, ella dio un respingo mientras ahogaba un sonido de sorpresa. Mewtwo enarcó una ceja.

¿Qué haces?

— ¡N-nada, nada! —Se apresuró ella en responder, agitando las manos frente a ella y se trató de cambiar el tema —P-por cierto Mewtwo, tienes el cabello demasiado largo ¿no? Seguro que debe de molestarte, ¡Y-ya sé! ¿Qué te parece si lo ato?

Murazaki no se dio cuenta de lo que hacía hasta que llegó tras de él, sus manos que se acercaban al cabello laceo del clon se detuvieron abruptamente y ella se congeló en su lugar al darse cuenta de lo que estaba a punto de hacer. Mewtwo, que también había sido tomado por sorpresa por la efusividad con la que la peli morada se había colocado tras de él con toda confianza, giró un poco el rostro al sentir sus movimientos detenerse con brusquedad y vio la expresión de preocupación y arrepentimiento con la que lo miraba. El clon suspiró y giró el rostro nuevamente, cerrando los ojos.

Está bien, no importa. —Trató de sonar lo más despreocupado que pudo —De todas formas es bastante molesto que vaya en todas las direcciones posibles.

Con alivió y algo de timidez, ella asintió y tocó un mechón del cabello haciendo que Mewtwo se estremeciera un poco. Su cabello no solo era lacio sino que también era sorprendentemente más suave de lo que había llegado a pensar; buscando en el bolsillo de su falda, sacó una liga negra que generalmente utilizaba para hacerse un moño rápido cuando hacía mucho calor y juntó todo el cabello gris, atándolo en una cola baja.

—Sí te molesta demasiado puedo cortarlo si quieres. —Comentó suavemente ella, alejándose un poco, Mewtwo asintió aun con los ojos cerrados.

Lo pensaré.


Tras hacer convencido (más correctamente dicho, forzado) a Mewtwo a buscar a Murazaki para disculparse con ella, Pikachu y Mew lo habían seguido hasta el manantial, en parte para guiarlo a la dirección correcta y en parte para asegurarse de que hiciera lo que debía hacer sin interrupciones.

Luego de indicarle al clon que la peli morada se encontraba a un par de metros de distancia, los dos fueron rápidamente a esconderse tras unos árboles cercanos. Callados y sin mover ni un solo músculo. Pikachu y Mew escucharon atentamente cada cosa que estos decían.

Pikachu se alegró cuando escucho a su creador disculparse de forma sincera con su entrenadora y se alegró aun más cuando esta comenzó a reírse despreocupadamente, como su nada hubiese pasado. Mew parecía especialmente interesado en lo que comenzaron a discutir a continuación: un plan para tratar de devolver a Mewtwo a su estado original y no pudo evitar reírse lo más bajito que pudo cuando se dio cuenta del claro ultimátum que Murazaki le dio a este.

Pobre Mewtwo, había pensado, no se ha dado cuenta de que está siendo manipulado por la misma persona que intenta proteger. Pero Mew estaba de acuerdo con la táctica de Murazaki, después de todo, infiltrarse en la guarida del equipo Rocket era demasiado arriesgado por no decir estúpido y escuchó el sonido de sorpresa de Pikachu cuando el nombre del profesor Oak salió a flote ¿ese era el plan de Murazaki? ¿Llevarlo con otro científico que bien podía o no ayudarlo? Arrugó un poco el ceño, realmente no estaba muy convencido.

Aunque quizás eso se debía a que no les gustaban muchos los doctores en general.

Mew volvió a reírse cuando la peli morada examinó con la mirada a su clon. Al parecer Mewtwo tenía esperanza todavía, pensó extremadamente entretenido y se dijo a sí mismo que tenía que recordarlo la próxima vez que se burlara de su clon.

Pikachu sonrió, sintiéndose finalmente tranquilo cuando los vio hablar tranquilamente. Quizás no todo hubiese vuelto a la normalidad pero al menos Mewtwo y Murazaki volvían a estar cómodos el uno con el otro (y para su creador eso era un gran paso). Se sentó junto al tronco del árbol admirando la escena satisfecho mientras escuchaba a Mew reírse bajito.


Después de aquella noche, todo pareció volverse más tranquilo dentro de la casa. Mewtwo no salía mucho de la habitación en la que antes dormía la peli morada pero parecía estar de mejor humor que antes (siempre y cuando la que entrara en ese cuarto fuese Murazaki y no cierto pelirrojo), a veces Susume insistía un poco en revisarlo para asegurarse de que no hubiese algún cambio inusual y el clon, a regañadientes, había aceptado, deseando fervientemente que volviese a la normalidad antes de que la semana se cumpliese.

Murazaki, por otro lado, ya había informado a Susume y a Lance acerca de sus planes de marcharse en cuando la semana se cumpliera y, algo avergonzada, le pidió a Susume que les permitiese quedarse hasta entonces. La mayor, le había asegurado que no tenía problema y que, al contrario, si deseaba quedarse más tiempo era más que bienvenida. Lance le había expresado su preocupación y, al mismo tiempo, le había informado que, aunque deseaba acompañarla por si acaso al equipo Rocket se le ocurría interferir, debía viajar a Unova lo más pronto posible para reunirse con Alder y el resto de la Elite Four.

Así, un par de días más tarde, Lance se despidió de ella y de Susume, montando sobre Dragonite. Antes de irse, Murazaki le pidió el favor de que le entregara a la profesora Encina la MoonBall y el mensaje que le había dejado el profesor Oak sobre los resultados de la investigación que habían realizado. Con una mirada preocupada y haciendo que la peli morada le prometiese mantenerle informado sobre lo que pasaba, Lance le ordenó a Dragonite despegar y se perdió tras las rocas de la montaña.

Nadie parecía alegrarse más por la ida del pelirrojo que Mewtwo. Su humor era tan bueno que hasta había aceptado de buena gana que Murazaki le enseñara a hablar como una persona ya que no siempre iba a poder comunicarse por medio de telepatía aunque sí le había dejado en claro que era una forma mucho más eficiente que la voz humana. El buen humor le duró varios días y, para sorpresa de la peli morada, el clon aprendía excepcionalmente rápido y no duró mucho para comenzar a pronunciar las palabras por sí mismo.

Murazaki mientras tanto, en los ratos libres que le quedaban, salía a recorrer el cañón para entrenar a sus pokémon, especialmente a Tsubame que también parecía aprender rápidamente bajo la tutela de Natsu. De vez en cuando, salía del cañón para comprar los suplementos que iba a necesitar para el viaje y solo se llevaba a Natsu y a Tsubame, dejando a sus demás pokémon para que cuidaran el lugar.

Poco a poco, la semana fue pasando y el último día de su estancia, Susume les preparó un banquete para cenar y había obligado al clon a salir de la habitación para que se es uniera, mientras servía bastante comida en sus platos les decía que volvieran a visitarla cuando quisiera pues a veces se podía llegar a sentir sola, Arcanine ladró como para confirmarlo. Luego de la cena, Mewtwo se apresuró por volver a la habitación pero se detuvo cuando vio a Murazaki sentada en el sofá con la mirada fija en un objeto entre sus manos; pero lo que más le había llamado la atención al clon era la mirada triste y casi adolorida de la peli morada, así que sin pensarlo dos veces, se acercó.

— ¿Qué te sucede? —comentó sin mucha expresión en su tono. Luego de que la chica le había enseñado a hablar, ambos habían descubierto que su voz parecía ser la misma de siempre sin alteraciones.

Murazaki alzó el rostro, un poco descolocada al haber sido sacada de sus pensamientos tan de repente, al ver a Mewtwo parado frente a ella intentó sonreí levemente.

—Nada, es solo que… —su mirada volvió al objeto que tenía entre las manos, el clon vio que se trataba de una foto, cuando esta no continuó Mewtwo presionó un poco más.

— ¿Es solo que qué? —Insistió sin parecer muy interesado, ella suspiró y palmeó el asiento a su lado, indicándole que se sentara.

Él hizo lo que le pidió y ella le pasó la fotografía para que la mirase. Frente a Mewtwo se encontraba la imagen de una joven Murazaki, seguramente de no más de seis años, junto con un joven a quien reconoció como su hermano el cual tenía a un Charmander a su lado imitando su pose. Tras de ellos sonreía una mujer que parecía una versión adulta de Murazaki pero su cabello era negro ébano y sus ojos eran del mismo color que los de su hermano, junto a ella estaba sonriendo un hombre que parecía estar entrando a los treinta, su cabello era morado claro y sus ojos eran castaños rojizos.

Parpadeó y volvió su mirada a ella, quien admiraba la foto con un semblante nostálgico. Mewtwo no era un idiota. Aquella era la familia de Murazaki.

— ¿Recuerdas que te dije que me había ido sin avisar de mi casa cuando tenía once años y no había vuelto? —Él asintió —Pues… luego de que me fui no había vuelto a pisar Kanto, pero ahora que vamos a ir con el profesor Oak… he estado pensando en sí debería o no regresar a casa…

Mewtwo la vio volver a poner esa misma expresión de dolor y se preguntó qué habría pasado en su familia para que estuviese teniendo tantas dudas en volver.

—Yo no podría decirte qué hacer porque nunca he experimentado algo así —comentó el, buscando las palabras adecuadas para expresar sus pensamientos, Murazaki lo miró algo sorprendida de que estuviese intentando aconsejarla —pero si deseas volver a tú casa no tienes que darle tantas vueltas. Solo hazlo.

La peli morada sopesó sus palabras por varios minutos. Volver… ¿tenía ella ganas de volver después de todo? Habían pasado siete años incomunicada de su familia ¿qué le dirían si tan solo volvía sí como así?

—Quiero… volver… —susurró un poco más segura —pero ¿tengo derecho a volver después de tanto tiempo sin siquiera decirles que estaba bien?

—Es tú familia ¿no? Se supone que siempre van a estar allí para ti.

Ella no pudo evitar reírse sin mucha gracia.

—Ojalá las cosas fueran así de simples…

Mewtwo calló. Ahora que lo pensaba, lo único que sabía de la familia de Murazaki era que, luego de que su hermano se había ido a un viaje pokémon, sus padres se habían divorciado y se había mudado con su madre a otra ciudad, ¿acaso había más que el no supiera? El tono de la peli morada lo hacía pensar que sí.

—Murazaki, ¿qué es lo que no me has dicho de tú familia que te tiene tan preocupada?

Por supuesto, ella sabía que era solo cuestión de tiempo para que el clon le preguntase más a fondo acerca de su pasado, pero ella no tenía intenciones de ocultárselo, después de todo él le había confiado muchas cosas del suyo propio. Tomó aire y comenzó con su explicación.

— ¿Ya te había dicho que mis padres se habían separado y que me mudé con mi madre a Cuidad Verde verdad? —Él asintió —La cosa es que… se separaron porque mi madre se había enamorado de otra persona. —Mewtwo ensanchó un poco los ojos y no dijo nada cuando ella hizo una pausa para no perder la calma, no tardó mucho en continuar —Yo quería irme con mi padre, pero como todavía era una niña no tuve más opción que obedecer. Nos mudamos a una casa en Cuidad Verde, él era viudo y tenía una hija de mi edad, lo cual a mi madre le pareció perfecto porque pensaba que yo necesitaba más contacto humano.

»Basta decir que a ella nunca le agradé, aunque supongo que era algo mutuo. Yo solía ir al bosque a jugar con pokémon y, como a ella jamás le gustaron, se quedaba en casa para ser la hija perfecta. No estoy muy segura de cuánto tiempo pasó pero cada vez se me hacía más y más difícil vivir en esa casa. —Murazaki suspiró y miró a Mewtwo a los ojos, su mirada lila llenándose de tristeza —Una noche, Natsu y yo habíamos estado jugando con algunos Shellos que habían migrado de Sinnoh y regresamos sumamente tarde y sumamente sucios. Mi hermanastra, Rinna, hizo de la situación toda una obra de teatro y mi madre se enojó. Cómo yo también estaba enojada por creerle más a ella, le grite que hubiese preferido estar con mi padre que con ella —Sus ojos se apartaron y apretó los puños en su regazo —ella… ella me… dio una bófeta y me gritó que a ella también le hubiese hecho feliz que no estuviera.

Mewtwo no puedo evitar sorprenderse y se sintió mal por ella. Esa fue la primera vez que había sentido simpatía por algún humano. No era de extrañar que Murazaki no quisiera regresar.

—Esa noche tomé mis cosas y me fui. —Al volver su mirada a Mewtwo, vio que tenía el ceño fruncido y entendió de inmediato el por qué. — ¡Ah! ¡No pienses mal! —Se apresuró a decir —yo sé que lo que mi madre me dijo fue solo porque se dejó llevar, yo también le dije algo feo y estaba enojada. —Cerró los ojos y suspiró de nuevo —Sé que no lo dijo intencionalmente pero… a veces… no puedo evitar pensar que si vuelvo…

Él comprendió lo que la peli morada quería decirle y, tratando de calmarla, imitó lo que ella había hecho cuando él se había sentido mal: estiró su mano y, con algo de renuencia, la colocó sobre la de Murazaki, sintiendo un escalofrío de incomodidad recorrerle la espalda.

—Murazaki, si quieres regresar a tú casa, solo hazlo. No le des tantas vueltas. —Le dijo tratando no sonar incómodo con la situación. Ella lo miró con sorpresa pero le sonrió como sólo ella podía.

Con su otra mano Murazaki envolvió la de Mewtwo y la colocó devuelta en su regazo, imaginando todo el esfuerzo que había hecho para aguantar su disgusto por el contacto físico y él se lo agradeció internamente.

—Tienes razón, —respondió —supongo que pasar un momento a saludar no va a hacer nada de daño… solo… ermm, quisiera pedirte un favor, —él enarcó una ceja pero le indicó que continuara — ¿Podrías… venir conmigo? No creo ser capaz de hacerlo sola.

Mewtwo lo pensó varios minutos pero al ver la mirada tímida y suplicante de ella suspiró con derrota y se preguntó si realmente tendría opción.

—De acuerdo. Pero no esperes que me comporte.

Murazaki se rió con ganas esta vez.

—No podría pedirte tanto. —Una vez más le miró y le sonrió agradecida, aguantando las ganas de abrazarlo —Gracias Mewtwo.


Hellowi~ Uff hasta que al fin lo logré subir. Les digo algo frustrante? Tratar de subir el capitulo pero que se te caiga la página casa vez que intentas actualizar t.t Bueeeh, como lo prometí aquí esta la continuación, es algo corto el capitulo pero es porque lo más importante va a pasar de ahora en adelante ;P vamos con las alcaraciones:

*Como podrán ver, ahora tomó menos tiempo para que Mewtwo aceptara y eso es porque, la diferencia del antes con el ahora es bastante grande. Mewtwo ha estado creciendo a medida que pasan los capitulo y su actitud hacia Murazaki es otra. Lamento si me ha quedado algo OoC pero a veces es necesario.

*Para los que no les agrada Lance (Sí Lady-chan estoy hablando contigo xD) pueden relajarse porque va a estar fuera varios capítulos, así Mewrwo aun tiene tiempo de ir sumando puntos.

*Algo del pasado de Murazaki ha salido a la luz y poco a poco vamos sabiendo más de nuestra prota. Les pido que no odien a su mamá porque no pretendo que sea la mala, aunque lo podrán juzgar ustedes en el proximo cap.

*No se si la recordarán de las primeras temporadas de Pokémon, pero la profesora Ivy es la que vivía en las Islas naranjas, con la que primero se quedó Brook para ser un mejor criador pokémon y luego, eventualmente, Gary para ser investigador.

Ermmm si hay más se me olvidan como siempre, pero ya saben que cualquier duda pueden hacerla por review o vía MP. El proximo ap lo subiré en dos semanas, así que nos leemos hasta entonces queridos míos.
ByeBye~