Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes pertenecen a GameFreak, solo soy responsable de mi OC.
Advertencias: OC, puede que un toque de OCC. Este fic esta clasificado como T, ya que a lo largo del fic habrá violencia y contenido considerado Lemon (aunque aun falta mucho para eso) aunque la pareja es MewtwoxOC la relación no será PokémonxHumano, ya lo aclararé conforme avance el fic.
Aclaraciones:
-Hablan personajes-
-Pensamientos de los personajes-
"Hablan los pokémon"
Summary: Luego de que Mewtwo se convirtiera en humano por culpa del equipo Rocket, Murazaki y Pikachu deberán buscar una solución a su nuevo problema, sin contar el hecho de que ahora era el nuevo blanco de cacería de su hermano.
Capitulo XXI:
El negarlo no significa que no exista
La mañana siguiente todos se habían levantado temprano. Murazaki decidió tomar una ducha junto con Pikachu luego de dar de comer a sus pokémon y dejarlos estirarse un poco antes de partir, Susume se dirigió a la cocina para hacerle el mejor desayuno posible y, aprovechando también, para empacarles algunos Onigiris caseros para el camino.
Mewtwo, por otra parte, se había encerrado en la habitación en donde había estado durmiendo por los últimos días porque temía que Susume entrara y lo obligara a hacer cosas humana que el odiaba casi tanto como el hecho de haber sido convertido en uno. Suspirando, se levantó de la cama dispuesto a vestirse mientras que maldecía internamente lo familiar que se le había hecho aquella acción en tan poco tiempo.
Antes de tomar la ropa que estaba perfectamente doblada sobre la cómoda, el clon se detuvo a observar el reflejo que le ofrecía el espejo de cuerpo completo que estaba ubicado en una de las esquinas. Frunció el ceño nuevamente al ver el humano devolviéndole la misma mirada al otro lado y, tal y como lo hacía cada vez que veía reflejado su ahora humano rostro, maldijo a todos y cada uno de los miembros del equipo Rocket, haciendo un énfasis especial en Giovanni y ese bastardo de bata blanca.
"Ten cuidado, si mirar al espejo con esa intensidad vas a terminar por romperlo de nuevo." escucho una voz decir a su lado, al girarse encontró los entretenidos ojos azules de Mew el cual flotaba junto a él. Mewtwo dio un bufido pero decidió quedarse callado por el bien de su estado de ánimo. "Aww Mewtwo, sabes que cuando me ignoras me siento solo… y que cuando me siento solo soy propenso a hacer travesuras."
— ¿Por qué no me haces un favor y te vas a tu casa? Como puedes ver todo está bajo control. —Le respondió el clon de mala gana mientras se colocaba el suéter lila. Mew giró sobre sí mismo, riéndose.
"No gracias a ti si me permites. Arceus debería darle un premio a Murazaki, quiero decir, ¿quién podría aguantarte en estos momentos?" Mewtwo soltó un gruñido desde el fondo de su garganta. Algunos viejos hábitos nunca morían.
—Cállate. Yo ya me disculpe con ella, —le dijo frunciendo el ceño —además si de inútiles vamos a hablar entonces tú tampoco tienes mucho que sumar a tu defensa.
"Sí, sí lo que digas…" le sonrió el rosado como si no importara y el clon estuvo a punto de lanzarle algo. "Pero volviendo al tema de Murazaki, Mewtwo hay algo que he querido preguntarte desde hace un tiempo…"
— ¿Qué es lo que quieres ahora? —Frunció el ceño, volviendo la mirada al pequeño legendario que aún se encontraba flotando sobre él y se sorprendió un poco al ver la intensa mirada que el pequeño le dedicaba.
"¿Qué es lo que realmente sientes por Murazaki?"
Mewtwo alzó una ceja. ¿Y eso a qué demonios venía?
—No lo sé… —le respondió alzándose de hombros como quien no quiere la cosa— supongo que estoy agradecido con ella de que me haya ayudado tanto.
"Sí eso lo sé." Apuntó el rosado como si fuese la cosa más obvia del mundo. "Quiero decir aparte de eso." Mewtwo le dedicó una mirada de no entender ni una sola palabra de lo que estaba diciendo y esta vez fue Mew el que quiso lanzarle algo a la cabeza por ser tan denso. "¿Nuca has pensado que Murazaki es, yo que sé, inteligente, bonita, independiente, diferente?"
Mewtwo bajó un poco la mirada, analizando un poco la pregunta de Mew. Ciertamente desde que la conoció el clon había pensado que la peli morada era una de las humanas más extrañas que había conocido en su vida (aunque en realidad no conocía a muchos gracias a Arceus) y, poco a poco llegó a pensar en que era esa cualidad que la diferenciaba de otros lo que le había permitido aceptarla como algo más que una humana más.
—Bueno, supongo que sí creo que es diferente… pero ¿eso que tiene que ver con lo que "realmente siento por ella"?
"Hay que ver que eres denso en estas cosas…" suspiró Mew frustrado "¿No has pensado en Murazaki como otra cosa que como la humana que te está ayudando?"
Esa pregunta tomó por sorpresa al peli gris. ¿Pensar en Murazaki de forma diferente a esa? ¿Y qué se suponía que debía pensar? Sí, creía que la peli morada era diferente. Sí, pensaba que era una de las personas que más se preocupaba por los pokémon que había conocido. Sí, sabía que, a pesar de su a veces obstinado carácter y del hecho de que no lograba comprenderla la mayoría del tiempo, Murazaki era alguien sincera y en la que podía confiar con los ojos cerrados.
El clon ensanchó los ojos y paró de enumerar mentalmente las cosas buenas que tenía Murazaki. ¿En qué demonios estaba pensando? Si la peli morada era una buena persona y todo eso pero ¿desde cuándo había empezado a notar hasta las cosas más insignificantes?
Mew pareció captar su línea de pensamientos y la confusión de la que ahora era víctima por lo que decidió intervenir.
"Eso que estás haciendo, Mewtwo, quiere decir que has empezado a ver a Murazaki de una forma diferente sin que te dieras cuentas. Ahora que estas pensando todo eso quiero que me contestes… ¿Qué es lo que sientes por ella?"
El peli gris miró al pequeño rosado por unos largos minutos. ¿Qué sentía por Murazaki?
"Quiero decir de forma afectiva." Corrigió Mew.
— ¿Hah?
Antes de que alguno de los dos pudiera seguir hablando, la puerta de la habitación se abrió, obligando a Mew a volverse invisible y renunciar a una respuesta inmediata. Mewtwo observó asomarse por la puerta la cabeza de Pikachu y de Murazaki, esta última sonriéndole con timidez antes de abrir por completo la puerta y entrar con una bandeja de comida.
— ¡Buenos días Mewtwo! Lamento entrar tan de repente, vengo a traerte el desayuno porque supuse que no querrías que la señora Susume te arrastrara a la mesa como ayer.
El clon, olvidándose momentáneamente de las interrogantes de Mew, recordó el incómodo momento que había vivido la noche anterior al verse obligado a cenar fuera de su habitación y sintió un sudor frió bajarle por la espalda. Dejando de lado la impotencia e incomodidad que sentía cada vez que tenía que comer de forma humana (razón por la cual prefería hacerlo de forma aislada de todos), aquella mujer era un autentico dolor de culo. Mewtwo pensaba que algunos humanos eran innecesariamente ruidosos, incluyendo por supuesto a Murazaki, pero Susume estaba en un nivel completamente diferente a su conocimiento.
Aquella mujer definitivamente no sabía otra cosa más que hablar. Hablaba hasta por los codos y, no conforme con eso, cada oración que hacía terminaba en una pregunta a su persona. ¿Es qué no captaba las indirectas de que no quería tener contacto alguno? Suponía que no. Mewtwo agradeció de la forma más sincera que Murazaki estuviera allí también desviando la atención de la mujer a otra cosa que no fuese él.
El peli gris asintió y se levantó, tomando la bandeja y dejándola en la cama. Murazaki giró la cabeza en ambas direcciones con expresión curiosa.
— ¿Buscas algo? —Preguntó Mewtwo enarcando una ceja. Ella dio un respingo.
— ¿Eh? ¡Ah no, no es nada! —Sonrió, rascándose la nuca —Es que creí haberte escuchado hablar con alguien, supongo que fue mi imaginación —le dijo encogiéndose de hombros, Mewtwo giró el rostro y asintió simplemente —bueno, iré a terminar los preparativos para irnos. No tardaré mucho así que cuando termines búscame afuera ¿de acuerdo? —El clon volvió a asentir sin decirle nada; Murazaki volvió a sonreírle una vez más, ya bastante acostumbrada a sus silencios y salió de la habitación.
Pero para su sorpresa, Pikachu se quedo con él. Enarcó una ceja, extrañado de que no se hubiese ido con su entrenadora.
— ¿No vas a ir con Murazaki? —Pikachu se rió un poco y negó con la cabeza.
"Voy a quedarme un rato aquí por si Susume entra y pretende sacarte a la fuerza," se volvió a reír al ver la cara de desagrado de su creador "además Murazaki me dijo que me asegurara de que estuvieras bien."
— ¿Bien? —Se sentó y tomó la taza que estaba en la bandeja, sin poder evitar que su ceño se frunciera un poco —Supongo que se puede decir que sí. ¿A qué viene eso de todas formas?
"Ni idea," se encogió de hombros y se sentó frente al clon "pero se veía algo preocupada esta mañana, ¿Te dijo algo ayer?"
—Ayer… —de inmediato a su mente llegó la extraña conversación que había tenido la peli morada acerca de su familia —mencionó algo sobre su familia y pasar por su casa antes de ir con el profesor ese…
"¡¿Eh?! No me digas, ¡¿Acaso te contó la historia?!" saltó Pikachu, haciendo que el clon lo mirara sorprendido, nunca había pensado que fuese tan grave.
—Eso creo… ¿Por qué lo preguntas?
"Uwaaa, no pensé que te lo contaría así de repente…" Lo miró estupefacto, Mewtwo volvió a fruncir un poco el ceño aun sin entender de qué iba la cosa. Aparentemente en eso se le iba a ir la mañana.
—Sigo sin entender que tiene eso de impresionante, fue solo porque por casualidad la encontré con cara de sufrimiento y le pregunté. —Pikachu negó.
"¡Claro que no! La relación entre Murazaki y su familia es muy delicada, solo yo y Natsu lo sabemos y solamente porque Natsu vivió con ella y luego me lo contó." Aquello sorprendió un poco al clon ¿Ni siquiera Pikachu sabía de la propia boca de Murazaki su situación familiar? El pequeño amarillo pareció leer la pregunta en sus facciones y se apresuró a corregirse "No es que Murazaki no haya querido decirme, es que siempre que quería contármelo parecía como si estuviese sufriendo tanto que preferí dejarlo así y preguntarle a Natsu." El clon asintió un poco más convencido tras haber visto el mismo el dolor en los ojos de la peli morada. "Pero aun así que te lo haya contado es bastante sorprendente. Debe tenerte mucha confianza Mewtwo ¡Te felicito!"
— ¿Me felicitas? ¿Por qué?
"¿Cómo que por qué? ¡Porque a Murazaki le importas lo suficiente como para incluirte en sus cosas!" Le respondió el roedor como si fuese la cosa más obvia del mundo. "Pensé que era muy claro…"
"Déjalo Pikachu, él no entiende nada de ese tipo de cosas," resonó una tercera voz y, ante la mirada de ambos, Mew apareció ante ellos con expresión de exaspero "es como hablarle a una roca, Arceus santo ¡Eres más insensible que Deoxys!"
"¿De qué hablas Mew?" El pequeño rosado bajo hasta estar junto a Pikachu, ignorando completamente la fulminante mirada que le dirigía su clon.
"Le estaba preguntando qué era lo que sentía por Murazaki, ya sabes sentimentalmente, pero por más que se lo decía no parecía entender nada de lo que intentaba decirle."
"¿Sentimentalmente?" Pikachu frunció el ceño un poco confundido y Mew temió por un momento que le fuese a dar la misma respuesta que el peli gris "¿De qué estás hablando Mew? ¡Si es más que obvio que le gusta! ¿No es cierto Mewtwo?"
Sin embargo, en lugar de la expresión de obviedad que Pikachu se esperaba encontrar en la cara del clon, se topó con la expresión interrogante (y el ceño fruncido por no entender de lo que hablaban) con la que este le miraba. La sonrisa de Pikachu desapareció y fue reemplazada por una mirada de extrema curiosidad ¿De verdad Mewtwo no entendía de lo que estaban hablando?
"¿Ves? ¡Es lo que te estoy diciendo! No tiene ni la más mínima idea de lo que hablamos." Mew suspiró exasperado pero Pikachu no apartó lo ojos del peli gris.
"Mewtwo… ¿de veras no tienes idea?" Le preguntó el roedor, esta vez con algo de timidez "Quiero decir… ¿No te gusta Murazaki?"
—No tengo ni la más remota idea de lo que es eso de que me "gusta Murazaki" y lo demás que están hablando. —Le respondió con franqueza sin borrar el ceño fruncido —Pero sospecho que no puede ser nada bueno si viene de Mew.
"¡Hey!"
Pikachu giró un poco la mirada, esta vez algo más incómodo "Bueno… ermm… gustar de alguien es… umm…" el pequeño llevó una de sus patas delanteras detrás de su cabeza, sus mejillas se tornaron de un color rosáceo "cómo lo debería explicar…"
"Olvídalo Pikachu, es algo muy complicado para alguien insensible, algún día se dará cuenta." Le cortó Mew, volviendo a elevarse sobre ellos para dedicarle una mirada sarcástica que los sorprendió a ambos "Si es que antes no se la quita alguien más, por supuesto."
Y ante sus ojos volvió a desaparecer.
— ¡Oi, vuelve aquí y di eso de nuevo, bastardo! —Gritó Mewtwo levantándose, luego de caer en cuenta del insulto disimulado de Mew, sus ojos amatistas tornándose azulados ante su cambio de emociones.
"Mewtwo, tus poderes…" advirtió el pequeño al ver formarse el aura azulada alrededor del peli gris. Este inhaló profundamente una y otra vez hasta calmarse; ahora que se había vuelto humano sus emociones estaban descontroladas y cada vez que se enojaba o se alteraba de alguna manera sus poderes psíquicos salían a flote.
—Maldición, cómo odio este cuerpo. —Susurró, mirando sus manos con enojo, así que Pikachu decidió intervenir.
"Mewtwo, ¿Qué tal si vamos a fuera a buscar a Murazaki? Ya has terminado de comer y quizás ella ya haya terminado con los preparativos." Dijo el pequeño con algo de delicadeza, tratando de no alterarlo más, el clon le miró por unos momentos y suspiró.
—De acuerdo, pero salgamos de aquí rápido. No quiero tener que encontrarme con esa mujer.
Pikachu sonrió con más confianza y asintió, caminando hasta la puerta para salir junto con Mewtwo, no sin antes asegurarse de que no había nadie afuera. Con la mayor rapidez y sigilo, ambos se deslizaron hasta la sala y de allí a la puerta, cerrándola con el mayor cuidado posible y rogando no encontrarse a Susume fuera de casa.
Para alivio del clon, fuera solo se encontraba el Charizard de Murazaki estirando las alas y bostezando de vez en cuando y a un alegre Pidgey el cual revoloteaba los árboles trinando felizmente. Mewtwo se acercó a Natsu mientras que Pikachu se dirigió a la copa de un árbol para alcanzar a Pidgey.
Natsu le miró curioso y Mewtwo supuso que se debía a su endemoniado cuerpo humano, aun así lo ignoró.
— ¿Dónde está Murazaki? —Preguntó al no encontrar la cabellera morada por los alrededores. Natsu pareció renuente a contestarle por unos momentos pero luego de alzarse de hombros le indicó el camino entre los árboles que llevaba al manantial.
"Se ha ido por allá, dijo que regresaría en un momento." Mewtwo desvió la mirada por el camino que ya parecía conocerse de memoria y asintió, dándole las gracias al Charizard para dirigirse al manantial.
Esta vez se tomó su tiempo para ver por los alrededores, notando cómo dentro del poco tupido bosque corrían algunos pokémon corrían entre los árboles y sobre las ramas. Sin querer recordó el tiempo en que él y sus pokémon clonados habían tomado ese lugar como su hogar, haciendo que una ligera y casi imperceptible sonrisa se dibujara en sus labios.
No tardó mucho en llegar al manantial y de inmediato encontró a Murazaki, llenando varias botellas plásticas con el agua de este. El clon se detuvo un momento, metiendo sus manos en el bolsillo delantero del suéter y se dedicó un momento para detallar a la chica.
Su cabello, que parecía estar más largo, caía suelto sobre uno de sus hombros y se podía apreciar el color morado oscuro con más facilidad gracias a la luz del sol; gracias al tono oscuro de su cabello la piel blanca de Murazaki parecía brillar un color blanco cremoso bajo la luz del sol. Llevaba puesta su camisa beige manga larga sobre una de color rosado, ambas arremangadas al nivel de los codos, una falda celeste que no llegaba más allá de la mitad de sus muslo y en la cual estaba el cinturón con sus Pokeball, bajo la falda llevaba una legging negra que llegaba hasta sus rodillas junto con sus botas negras con detalles rosados.
Haciendo un mayor detalle en su rostro, el clon se dio cuenta del ligero rubor que cubría las mejillas de la chica seguramente debido al calor, al igual que un par de gotas de sudor resbalando por su sien. Sin embargo lo que más había llamado la atención del clon habían sido sus ojos lilas los cuales reflejaban el brillo de la superficie del agua y parecían centellear aun más que de costumbre.
-¿Nuca has pensado que Murazaki es, yo que sé, inteligente, bonita, independiente, diferente? – ¿Murazaki bonita? Sí, Mewtwo consideraba que su acompañante peli morada lo era, quizás aun más que otras humanas a las cuales había observado desde lejos cuando iba a algunas ciudades.
Un momento.
¿Desde cuándo le importaba ese tipo de cosas? –Oh no… —Intentando salir de su línea de pensamientos, agitó la cabeza lo más fuerte que pudo, intentando sacar aquellos pensamientos de su cabeza.
— ¿Mewtwo?
El clon se detuvo súbitamente al escuchar la voz de la chica y se arrepintió de inmediato al casi perder el equilibrio gracias al mareo que le siguió, por suerte Murazaki logró sostenerlo antes de que cayera.
—Mewtwo ¿estás bien? —Este alzó un poco la vista, encontrándose con los ojos lilas mirándolo con preocupación. Olvidándose del mareo, Mewtwo se apartó de ella lo más rápido que pudo al notar que los pensamientos que estaba tratando de evitar regresaban a él y esquivó su mirada.
—E-estoy bien. —Respondió aun sin mirarla —Salí de la casa y como no te encontré vine a buscarte.
—Ah, quise venir a buscar un poco del agua del manantial, —le enseñó un par de botellas llenas —tal vez sean de ayuda en alguna otra ocasión. Puede que hasta pueda servir para curarte.
Mewtwo volvió un poco la mirada hacia ella, admirando su enorme sonrisa y, sin querer, sonriendo imperceptiblemente él también. Nuevamente tuvo que abofetearse mentalmente cuando se dio cuenta y de inmediato volvió a girar el rostro.
—Nee Mewtwo ¿estás seguro de que te encuentras bien? Estas algo raro…
—Ya te dije que estoy bien. —Respondió con algo de brusquedad. Al ver la mirada aun preocupada de Murazaki, Mewtwo suspiró — ¿No deberíamos irnos ya?
— ¡Es verdad! Tenemos que apresurarnos si queremos llegar antes del atardecer a Ciudad Verde. —Obligando a Mewtwo a girarse, le dio dos botellas de agua — ¡Vamos Mewtwo, antes de que se nos haga más tarde! —Exclamó mientras caminaba lejos de la fuente.
— ¿No eres tú la que se está demorando demasiado? —Preguntó alzando un poco la voz en lo que la alcanzaba, la peli morada se rió un poco.
—Lo siento, lo siento. A veces tiendo a distraerme un poco.
No tardaron nada en llegar hasta donde se encontraba Natsu, junto con Pikachu y Pidgey que jugueteaban entre ellos. Murazaki llegó hasta su bolso y colocó las botellas de agua dentro de este, lo cerró y se lo colocó sobre el hombro, haciendo un enorme esfuerzo por levantarlo. El clon vio el bolso de la peli morada que parecía haber aumentado tres veces su tamaño y suspiró, llegó hasta ella y le quitó el bolso del hombro, colocándoselo en la espalda. Murazaki lo miró entre sorprendida y curiosa, él solo le devolvió un ceño fruncido y un encogimiento de hombros.
—Vas a romperte la espalda antes de poder siquiera levantarlo, tonta. —Respondió sin darle importancia, Murazaki le sonrió.
—Entonces es una suerte tenerte conmigo Mewtwo. Gracias. Iré a buscar a la señora Susume para despedirnos.
Murazaki se adentro a paso rápido en la casa y el clon pudo ver por el rabillo del ojo a un Pikachu que parecía sonreírle con picardía pero decidió hacerse el desentendido. La peli morada regreso casi de inmediato con Susume tras de ella, al verla, Mewtwo retrocedió un par de pasos haciendo que Murazaki, quien lo había notado, se riera ligeramente.
—Muchas gracias por todo lo que ha hecho por nosotros señora Susume, realmente no sé que hubiéramos hecho sin usted —Dijo la peli morada haciendo una reverencia frente a la mayor y sonriéndole agradecida —disculpe todos los problemas que le hemos causado hasta ahora.
—No tienes que ser tan formal Murazaki-chan, —se rió la mujer —fue un placer tenerlos aquí, esta casa no había estado tan animada desde hacía mucho tiempo. Me recuerdas mucho a mi nieta, Murazaki-chan así que la que tiene que agradecerte soy yo.
—Prometo que la contactaré para informarle cómo han ido las cosas.
—Y que no se te olvide que también has prometido venir de visita de vez en cuando.
—Cierto, —se rió ella —prometo que vendremos de visita muy pronto.
Un fuerte ladrido desvió la atención de todos y, del interior de la casa, salió Arcanine quien se lanzó sobre Murazaki, lamiéndola mientras agitaba la cola.
— ¡Está bien, está bien! —Dijo Murazaki entre risas — ¡Prometo que volveré para jugar contigo! ¡Por favor, para! ¡Me haces cosquillas!
Mientras la chica aun seguía en el suelo luchando con la lengua de Arcanine, Susume volvió la mirada a Mewtwo. Este al darse cuenta sintió un escalofrío recorrerle la columna y retrocedió nuevamente, Susume se rió un poco y agito una de sus manos.
—Tranquilízate querido, solo quiero hacerte una última petición —Mewtwo la miró renuente por unos momentos y asintió levemente —por favor cuida mucho de Murazaki-chan. Es una buena chica y realmente le importas. No dejes que nada le pase ¿Puedes prometerlo?
El clon volvió a asentir, esta vez un poco más relajado. Murazaki llegó hasta donde estaban ambos, quitándose la baba de perro del rostro y con Arcanine junto a ella.
—Bueno creo que ya estamos listos para irnos —volvió a inclinarse frente a Susume y le sonrió —Muchas gracias por todo hasta ahora, señora Susume, volveremos a vernos pronto. Si pasa algo o necesita algo más, por favor no dude en llamarme.
—Tú también cuídate mucho Murazaki-chan, espero que logren curar a Mewtwo pronto.
Luego de un abrazo entre Susume y la peli morada, la chica metió a Pidgey en su Pokeball y llamó a Pikachu quien saltó hasta su hombro. Dieron una última despedida a Susume y su Arcanine antes de montar en Natsu. Murazaki le indicó a Mewtwo, quien se había sentado tras de ella que se sujetara mientras su Charizard despegaba y al clon no le quedó de otra que sujetar la cintura de la peli morada, ignorando olímpicamente la mirada pícara de Pikachu (nuevamente).
— ¡Nos veremos pronto señora Susume, Arcanine!
El Charizard se elevó sin mayor esfuerzo y, siguiendo las indicaciones de Murazaki, voló bajo hasta haber salido del cañón. Luego de ver que la corriente de viento era normal, la peli morada le dio permiso a Natsu para volar más alto, sobrevolando algunas nubes altas hasta haberse nivelado.
Pikachu se acomodó dentro de la capucha se su entrenadora, preparándose para dormir por lo que parecía ser un largo viaje. Mewtwo soltó la cintura de la peli morada cuando sintió el vuelo de Natsu estable y se dedicó a mirar cualquier punto entre las nubes. Murazaki se estiró con algo de pereza.
— ¿Qué tal se siente volar sobre otro pokémon Mewtwo? —Preguntó de repente la peli morada.
—Supongo que no hay mucha diferencia… —respondió sin inmutarse — ¿Por qué la pregunta?
—Nada importante en realidad, —se encogió de hombros —solo buscaba algo de conversación.
El clon no le respondió, solo se mantuvo mirando las nubes a lo lejos. Varias cosas pasaron por su cabeza, una de ellas se quedó más que las demás y luego de mucho pensar decidió que debía preguntarla ahora que no tenían a aquel par de enanos (especialmente Mew) para confundirlo más.
—Murazaki, quisiera preguntarte algo.
— ¿Mmm? Claro, pregunta lo que quieras.
— ¿Qué significa "gustar de alguien"?
Silencio.
— ¿Q-qué? Perdona, creo que te he oído mal, ¿Cómo has dicho?
— ¿Qué es lo que significa "gustar de alguien"?
Silencio de nuevo.
—Oh… —el clon notó como el cuerpo de la peli morada se puso más tenso y se removió incómoda en donde estaba sentada —de acuerdo… ermm, antes de responderte ¿podrías decirme a qué viene esto tan de repente?
—He estado escuchando mucho esa palabra hoy —le respondió alzándose de hombros como si no importase —quiero saber a qué se referían con eso.
—Muy bien… ¿gustar de alguien, eh? Bueno, cómo debería ponerlo… el gustar de alguien, si es en el sentido que espero que sea, es cuando a una persona le agrada mucho otra persona.
— ¿Agradar? ¿Es algo así como amigos?
—Ermmm, no exactamente. Verás, gustar de alguien es cuando te das cuenta de que esa persona es increíblemente especial para ti y que no hay ninguna otra igual para ti, que no importa qué o quién no podrías querer a otra persona más. Es un sentimiento tan grande que quieres más que amistad.
— ¿Qué otra cosa aparte de eso puedes querer? —La miró tan inocentemente que Murazaki sintió un sudor frío recorrerle la espina dorsal ¿Cómo se había metido en eso?
—Oh Arceus… bueno, —Mewtwo se sorprendió un poco al ver el intenso sonrojo que estaba tomando forma en sus mejillas hasta la punta de las orejas— ¿sabes cuando dos pokémon entran en épocas de apareamiento?
— ¿En épocas de-? Ohh… —el clon apartó también la mirada, un ligero rubor pintando sus pálidas mejillas al entender a lo que se refería la peli morada. Aun algo cortado, intentó buscar las palabras adecuadas para continuar —Acaso… ¿acaso eso tiene algo que ver con el gustar?
—Eso depende… —Murazaki tomó aire y trató de ocultar un poco su sonrojo (cosa que no logró) para continuar la explicación que se le hacía cada vez más difícil —Generalmente, cuando dos personas se gustan mucho, es decir, cuando están enamorados, quieren estar más cerca el uno del otro y pues… pasa.
— ¿Qué los humanos no hacen eso para aparearse?
—Bueno si, pero la mayoría de las parejas que… que se "aparean", están enamoradas.
Mewtwo calló por varios minutos y la peli morada pensó con alivió en que quizá ya estuviera satisfecho con el tema. Claro está, no podía estar más equivocada.
— ¿Qué es estar enamorado?
— ¿Es enserio? —El peli gris la miró extrañado pero asintió, Murazaki suspiró —Bueno, estar enamorado es casi lo mismo que gustar de alguien pero es un sentimiento más intenso. Cuando estás enamorado, sientes que no puedes vivir igual sin la otra persona, que aceptas todos sus defectos y aun así lo amas por sobre todas las cosas. —Giró un poco el rostro para verlo — ¿E-entendiste?
—Creo que entiendo… —respondió algo pensativo — ¿Puedo hacerte una última pregunta? —Ella asintió un poco renuente — ¿Te ha gustado alguien Murazaki?
De todas las cosas que Murazaki se había podido imaginar jamás pensó que Mewtwo le fuese a preguntar aquello, su sonrojo aumento y ella tuvo que girar el rostro hacia otro lado. El clon esperó la respuesta pacientemente y luego de unos minutos, la peli morada pudo recuperarse un poco.
— ¿G-gustar? B-bueno, creo que no. —Le respondió aun más nerviosa, rascándose la mejilla con el dedo índice.
— ¿Cómo sabes cuándo te gusta alguien? —Pensé que solo iba a hacer una última pregunta —se pregunto ella mentalmente mientras se lamentaba de la mala suerte que tenía. Inhaló nuevamente y organizó las palabras en su cabeza para hacer una explicación coherente.
—Ermm, no estoy segura de saber explicártelo. Supongo que cuando te gusta alguien quieres estar con esa persona más que de costumbre y cuando estas con ella, actúas de forma diferente. —Pensó unos momentos y terminó agregando —He escuchado que también sientes una confortable calidez en el pecho y cada vez que vez a esa persona sientes Butterfree en el estómago o sientes como si flotaras.
— ¿Es eso siquiera posible? —Le pregunto con una ceja enarcada, sin creerse ni un ápice lo que la peli morada le estaba diciendo, ella solo se alzó de hombros.
—No tengo idea. Es lo que he escuchado desde siempre.
Mewtwo no le respondió y, puesto a que su silencio se prolongó bastante, Murazaki asumió que no iba a preguntar nada más por lo que, suspirando extremadamente aliviada, se dedicó a observar el paisaje frente a ella. El clon, por otro lado, se quedó meditando seriamente lo que le había dicho Murazaki, preguntándose si realmente era eso lo que le habían querido decir Pikachu y Mew.
Por como lo había entendido, a él no le quedaba duda alguna que el gustar de alguien o bien estar "enamorado" no era más que un sentimiento en extremo problemático e inútil. Dejando aparte el tema de la reproducción ¿para qué propósito servía el enamorarse? Mewtwo, ahora comprendiendo mejor de lo que se trataba la cosa, podía imaginarse las relaciones amorosas de algunos pokémon que había observado en sus viajes (principalmente porque no contaba ni quería pensar en situaciones humanas que le sirvieran de ejemplo) y aun así seguía sin comprender el motivo por el que alguien estuviese dispuesto a enamorarse.
¿Qué otra cosa que no fueran problemas traería algo como eso? Sí, Murazaki se lo había explicado de la forma más sencilla que pudo y por muy conmovedor que pudiera llegar a ser, él estaba convencido en que no era nada más que un dolor de cabeza. A los ojos de Mewtwo el volverse dependiente de otra persona, mostrarse débil y vulnerable y actuar como idiota era algo completa y absolutamente inaceptable. ¿Por qué alguien querría hacer eso?
Ahora estaba la pregunta que le había hecho Pikachu. — "Mewtwo… ¿de veras no tienes idea? Quiero decir… ¿No te gusta Murazaki?" —
¿Él gustar de Murazaki? ¡Ni que estuviera loco!
Sí, para Mewtwo ella era una humana única que y que quizás pasaría el resto de sus días sin conocer a alguien como ella. Sí, también admitía que se sentía cómodo estando con ella y que la apreciaba hasta cierto punto, pero eso no quería decir que le gustaba o algo parecido ¿verdad? Porque por más que pensara todo eso y más de Murazaki él no podía sentir eso por ella.
Él no podía sentir algo así por un humano.
A Mewtwo todavía no le quedaba claro la mitad de las cosas que sentía cuando estaba con la peli morada, pero, guiándose por lo que ella le había dicho, estaba auto-convencido de que lo que sea que fuere no era ni serían aquellos sentimientos.
—Vamos a hacer una parada aquí, hemos estado volando por un par de horas y Natsu necesita descansar un rato. —Escuchó la voz de la peli morada sacarlo de sus pensamientos y parpadeó un par de veces confundido. ¿Se habría enfrascado tanto en sus pensamientos que había perdido la noción del tiempo?
Murazaki le indicó a su Charizard que descendiera frente al edificio del centro pokémon que no estaba muy lejos de ellos. Este obedeció y aterrizó suavemente no muy lejos de la entrada, siendo observado por varias miradas que iban entre la curiosidad y el asombro de algunos entrenadores y/o peatones que pasaban cerca de allí. Ambos se bajaron sin mayor problema y el clon notó la desagradable sensación de adormecimiento en sus piernas.
—A veces sucede cuando vuelas por mucho rato. —Le sonrió Murazaki, estirándose un poco —No te preocupes, pasará luego de un rato. —El clon solo le hizo una mueca y volvió a meter las manos en los bolsillos de su suéter, esperando a que la chica devolviera a Natsu a su Pokeball. — ¡Bien, vamos al centro pokémon y luego a comer!
— ¿No deberías despertar a Pikachu? —Señaló con la cabeza hacia la capucha de su chaleco, ella giró un poco la cabeza y sonrió al ver a su mejor amigo acurrucado.
—No, deja que duerma un poco más. Despertará cuando sienta el olor a comida.
Alzándose de hombros, el peli gris la siguió mientras se adentraba al Centro Pokémon. Ensanchó los ojos mientras recorría, con genuina curiosidad, el interior del lugar el cual observó desde lo lejos por tanto tiempo y en el cual pensó jamás llegaría a entrar. Los cálidos colores de las paredes, las suaves luces artificiales en el techo, el murmullo de las conversaciones lejanas de otros entrenadores junto con sus pokémon, algunos que otros Chansey y Blissey corriendo de aquí para allá con camillas y otros instrumentos y en el mostrador, una mujer de cabellos rosados que les daba la bienvenida con una enorme sonrisa.
No pudo evitar reírse un poco ante lo irónico que le resultaba el hecho de que, a pesar de haberse jurado que nunca en su vida iba a pisar un lugar como este, allí estaba. Parado entre tantos humanos en el sitio que no hace mucho se había prometido nunca entrar. Oh Arceus debía estarse regodeando en donde quiera que estuviese viéndole.
—Iré a dejar a Natsu con la enfermera Joy, ¿Podrías esperarme un momento? —Giró su mirada hasta encontrarse con los ojos lilas de Murazaki. Sin decirle nada asintió y la vio llegar hasta el mostrador donde la mujer que suponía era la enfermera la recibió amablemente.
—Si no hubiesen tantos humanos, este lugar no estaría tan mal… —pensaba el clon mientras seguía recorriendo todos los lugares del centro pokémon, sin embargo una voz a sus espaldas lo sacó de sus cavilaciones.
— ¡Oye tú, el de gris! ¡Te reto a un duelo pokémon!
Frunciendo el ceño, Mewtwo se giró para ver quién era el bestia que se atrevía a arruinar su buen humor y tuvo que echarse un poco para atrás para no golpearse la nariz con la Pokeball que dicho bestia sostenía demasiado cerca de su rostro, al hacerlo se encontró con un chico que no parecía mayor que Murazaki, cabello castaño y ojos del mismo color con una irritante sonrisa (según Mewtwo) en su irritante rostro. Bueno, a la mierda su buen humor no llevaba ni dos minutos de ver al chico y ya quería estamparle algo en la cara.
— ¡Te reto a un duelo pokémon! —Repitió en un tono que, al parecer de Mewtwo fue de lo más latoso.
—Te escuché la primera vez que lo gritaste, —rodó los ojos y apartó el brazo extendido que aun sostenía la Pokeball cerca de su rostro de un manotazo que no pareció afectar la sonrisa del otro.
— ¡Perfecto! Entonces salgamos afuera y tengamos un duelo pokémon —poniendo una cara de lo más idiota, el castaño giró el rostro para ver a una chica de cabello negro y ojos chocolate que también parecía tener el mismo estatus mental que el otro — ¡Voy a demostrarle a Megumi-chan cuánto la amo, ganando cincuenta batallas pokémon! —Volvió su mirada a Mewtwo — ¡Y tú, mi amigo, serás mi victoria número cincuenta!
— ¿Y qué las otras cuarenta y nueve las soñó? —Pensó ya mosqueado el clon. —Lamento informarte que yo no soy entrenador pokémon, así que mejor vete a buscar otro.
— ¿No eres entrenador? —Parpadeó confundido el castaño — ¿Entonces qué haces en un centro pokémon?
—Eso no es de tu incumbencia, —dijo cortante el peli gris —ahora piérdete.
— ¡Mou, Subaru eres tan fuerte que hasta otros entrenadores fingen no serlo para no tener que perder contra ti! ¡Es tan injusto! —Chilló la chica mientras se colgaba del brazo del castaño — ¡Eres tan fuerte que das miedo!
El peli gris frunció aun más el ceño, preparado para dar su respuesta final pero fue interrumpido.
— ¿Quién es tan fuerte que da miedo? —Se giró al escuchar la voz de Murazaki junto a él. Ella le miró con curiosidad y él bufó exasperado.
—Aparentemente, ese idiota que está enfrente. —La peli morada inclinó un poco la cabeza al ver a las otras dos personas riéndose como locos, aferrándose mutuamente en un exagerado acto de lo que suponía era cariño —Me acaba de retar a un duelo pokémon y no me ha creído cuando le dije que no era entrenador.
— ¡Oh! ¡Tú la chica de morado, tengamos un duelo! —Exclamó el castaño al notar la presencia de Murazaki —Le pedía tú amigo que lo hiciera pero parece que no desea perder contra mí.
Mewtwo gruñó y Murazaki tuvo que agarrar su brazo para detener lo que sea que estaba dispuesto a hacer.
—Ehh, bueno realmente no tengo problema pero tengo algo de prisa así que….
— ¡Perfecto! ¡Entonces vamos, tú serás mi victoria número cincuenta!
—Eso fue sin dudas una pérdida de tiempo.
Murazaki se rió con ganas, colocando el plato de comida pokémon frente a Pikachu.
—No digas eso, fue una experiencia… umm… interesante —le respondió no muy segura, Mewtwo bufó, llevándose la bebida que la peli morada le había pasado a los labios —además, no todo es malo. Al menos obtuvimos un buen dinero de eso.
—No puedo creer que aceptes cualquier petición a un duelo pokémon tan fácil. Al menos se algo selectiva con los idiotas contra los que peleas. —De repente, Mewtwo sonrió arrogantemente, recordando algo sumamente divertido al parecer —Aunque no te niego que la expresión en la cara de esos dos cuando ganaste no tuvo precio.
—Eres bastante desagradable cuando te lo propones ¿sabes Mewtwo?
El clon solo se dedicó a terminar su bebida sin ningún otro comentario. Ahora que habían terminado con el almuerzo que Susume había insistido en que llevaran, el bolso de Murazaki estaba mucho más pequeño que cuando salieron y, tras asegurarle un par de veces a Mewtwo que ahora si estaba del tamaño normal, este había aceptado a dejar que lo llevara ella.
La peli morada se estiró y se echó sobre la hierba, admirando el hermoso cielo azul sobre ellos mientras que una suave brisa movía las ramas del árbol en el que se habían retirado a almorzar. Mewtwo la miró por unos momentos y se acomodo contra el tronco, disfrutando también del agradable clima.
—Murazaki…
— ¿Mmm?
—Esos dos de hace rato… ¿Es eso estar enamorado?
Murazaki abrió los ojos de golpe y se giró sobre sí misma para encararlo, el clon le devolvió la mirada, expectante por su respuesta. Ella se rascó la mejilla y se volvió a recostar.
—Bueno, tengo entendido que es diferente para cada quien pero sí. Supongo que podrías decir que sí. —Mewtwo rodó los ojos y bufó.
—Qué estupidez.
—Es extraño que te interese tanto un tema humano —continuo ella sin haber escuchado lo anterior — ¿A qué se debe?
—Nada importante. —Se alzó de hombros —Creo que solo me dio algo de curiosidad.
Ninguno de los dos se atrevió a preguntar más sobre el tema. Luego de un par de horas más, Murazaki sacó a Natsu de su Pokeball para continuar con su viaje, no sin antes revisar su PokeGear por si el profesor Oak la había llamado. Nuevamente ambos se subieron al lomo del Charizard y partieron de inmediato.
—Esta vez tardaremos menos, —anunció Murazaki a Mewtwo y a Pikachu, quien ahora se encontraba más animado y estaba jugando con el cabello gris del clon que caía sobre su hombro —ya estamos en Kanto, seguramente aterrizaremos en Ciudad Verde dentro de una hora o menos.
El resto del viaje fue bastante tranquilo. De vez en cuando, Mewtwo fruncía el ceño para que Pikachu soltara su cabello pero el pequeño solo lo ignoraba y continuaba en lo suyo; al verse completamente ignorado por su creación, el clon suspiró y escogió enfocarse en otra cosa. Por su puesto esa otra cosa no podía ser sino, Murazaki.
Ahora que la miraba atentamente, Mewtwo se dio cuenta de que la mirada de la peli morada había cambiado y parecía un poco más desanimada y hasta algo nostálgica, entonces el peli gris se dio cuenta de que se debía a que se estaban acercando al lugar en donde se encontraba la familia de Murazaki. Recordó entonces todo lo que ella le había contado la noche anterior más lo que su amigo eléctrico le había dicho antes de irse del Cañón Pureza y se sintió genuinamente preocupado por ella.
Sin antes meditar en sus acciones, Mewtwo estiró su mano y atrapó la de la peli morada, que estaba en uno de sus costados. Ante el inesperado contacto, la chica giró el rostro con ojos llenos de sorpresa y fue entonces que el clon se dio cuenta de lo que acababa de hacer. Ambos se quedaron mirándose el uno al otro sorprendidos (sin contar a un boquiabierto Pikachu) y Mewtwo cometió lo que para él fue el error de ver directamente a los ojos lilas de la chica.
Entonces escuchó un 'click' dentro de su cabeza y todo tuvo sentido para él.
— ¿Mew…two?
El clon tragó el nudo que se le había hecho en la garganta y apartó la mirada de los ojos ajenos. Intentando que su voz no sonara tan fuera de sí, se atrevió a hablar.
—Estará todo bien. No tienes que preocuparte tanto, tonta.
Ella lo miró confundida por un momento pero, sonriéndole de la forma que solo ella sabía, cerró su mano sobre la de Mewtwo.
—Tienes razón, gracias Mewtwo. —Dijo simplemente y soltó su mano al conocer la incomodidad del peli gris ante el contacto ajeno antes de girarse para volver a concentrarse en el camino.
Grande fue la sorpresa de Mewtwo al darse cuenta que, en lugar de repudiar el contacto con la peli morada o incluso el sentirse incómodo al respecto, cuando esta soltó su mano deseó volver a tomarla para sentir aquel confortable calor de hace unos momentos; de no haberse dado cuenta en el último instante, seguramente hubiese vuelto a tomar su mano.
—Maldita sea. —Pensó, ignorando la mirada sorprendida y curiosa de Pikachu, y llevándose una mano al rostro —Esto no puede estarme pasando.
Sin saber si debía molestarse o no, Mewtwo se dio cuenta en ese momento que, sin lugar a dudas, lo que había dicho Pikachu era cierto. A él definitivamente le gustaba Murazaki.
¡Cha-chaaaaaaaan~! People I'm alive! Bueno algo así, je. Dios, lamento mucho haberme tardado tanto en este capitulo pero quiero decirles esto antes de pasar a las aclaraciones del capitulo porque es algo de suma importancia para mí.
Algunas lectoras/es me han enviado MP diciéndome que se han enterado de la situación de mi país (Venezuela, para los que no saben) y dejenme decirles que no se preocupen, gracias a Dios yo estoy bien. Sin embargo mi país y mis hermanos Venezolanos No están bien. Estamos viviendo una situación muy grave y, entre los tantos problemas, sufrimos de una horrible censura por los medios de comunicación en nuestro país así que no sé cuanto sabrán los demás paises pero en Venezuela NO ESTAMOS BIEN. Estamos saliendo a la calle a protestar y nos están matando. Estudiantes Venezolanos están muriendo en las calles por defender en lo que creen. Así que les pido por favor que recen por nosotros, recen por Venezuela porque necesitamos toda la ayuda posible.
Bueno, debido a los disturbios de por aquí no he tenido internet y la verdad tampoco he tenido tiempo porque acabo de terminar semestre y he estado asistiendo a las manifestaciones de por acá, pero de verdad lamento haberlos dejado tanto tiempo sin continuación. Espero me disculpen de nuevo D': y recuerden que los quiero x3 Okey, ahora sí, las aclaraciones:
*Como pueden ver, dediqué este capitulo a la parte sentimental porque, bueno, ya era tiempo de eso no? Creo que es tiempo de que Mewtwo vaya agarrando mínimo y comience a sentir algo xD Me costó un poco plantearme el cómo debería poner a alguien que no conoce de amor como Mewtwo en una situación así y la verdad me había planteado varios escenarios pero al final creo que este fue el mejor y el que quedaba más acorde y menos OoC.
*Pikachu y Mew obviamente saben más de sentimientos humanos así que ellos son los que van a ir guiando a Mewtwo en su "travesía amorosa" dejenme aclarar que ellos tampoco son expertos pero son su última opción así que la cosa va a estar complicada para el xD
*Quería terminar cuando ellos llegaban a la casa de Murazaki pero me parece que ese tema debería abarcar un poco más así que lo dejé hasta aquí.
Creo que hay más cosas que aclarar pero como saben mi memoria no es la mejor xD bueh, lamento si Mewtwo me quedó muy OoC o si esto ha pasado muy rápido pero hay que apresurar un poquito las cosas, además no se alarmen ni se hagan ilusiones que el proceso de ahora en adelante va a ser calmado y al ritmo que yo considero adecuado para Mewtwo.
Pero sí, les dejo esa bomba de Mewtwo-chan aceptando sus sentimientos. Es que es tan adorable cuando es sincero consigo mismo~ espero que hayan disfrutado de el capitulo así como yo siempre disfruto leyendo sus review, no se si el proximo lo vaya a tener listo para la proxima semana pero trataré de no tardarme tanto esta vez UwU Quiero dedicar este capitulo a mis hermanos venezolanos, aunque no sea relevante a lo que se está viviendo ahora considero que una pequeña distracción para los que se pasean por estos lares es bien recibida.
Saben que cualquier cosa, siempre voy a responder sus MP así que bienvenidos sean todos :D cualquier duda o lo que sea, al MP o por Review, los quiero mucho UwU nos leemos pronto.
ByeBye~
