Gracias por la paciencia en la actualización de ésta historia; les dejo un capítulo más de ésta aventura. No olviden comentar.


Capítulo 15: El vuelo del Kaijú

Jun Darby había logrado enviar un e-mail a Fowler para indicarle su ubicación. La ex enfermera se encontraba refugiada en un local donde vendían ropa deportiva. Ella había seguido el consejo de Victory Leo en permanecer oculta.

El cansancio hacia huella en su rostro, a duras penas había logrado conseguir alimento. Su estatura podía ser una ventaja, ya que los Hunters no podían hallarla. Y hablando de ellos, la paciencia del enemigo estaba al límite y en un intento desesperado los Hunters destruían los locales.

-¡Hey! ¡Deben tener más cuidado! – se escuchó el grito de Starscream. – ¡Hay que llevar al humano con vida!

Los pasos de los mecanismos se escuchaban de cerca. Jun contenía la respiración, un sudor frío se apoderaba de aquella mujer.

-Detectando energía térmica señor. – Habló uno de los Hunters.

"¡Santo Dios!" pensó Jun.

Los Hunters se encontraban afuera del local en donde Jun se encontraba oculta.

-Disculpen estoy pérdida… ¿podrían ayudarme por favor? –Se escuchó la voz de una mujer quien vestía de civil cuyo acento era francés.

El enemigo logra desconcentrarse ante la presencia de la mujer y repentinamente dos disparos se escuchan: Dos Hunters caían.

La mujer decide entrar en el local y siguiendo la presencia de la energía térmica logra llegar con Jun, sin embargo; la ex enfermera se encontraba armada con un extintor. La presencia de la francesa le inspiró confianza.

-Madame Darby –habló la francesa con respeto- Mi nombre es Madeline Perrenoud y soy la asistente del Doctor Ratzinger.

-Por lo visto mi mensaje llegó –respondió Jun de forma exhausta - ¿Qué razón hay de los demás?

-Están luchando contra el enemigo, Messiere Fowler está peleando vía aérea y dos pequeños comandos se encuentran por mar y tierra.

Se observa que la francesa saca del interior de sus pertenencias una botella de suero y procede entregárselo a Jun. Los pasos del enemigo aumentaban, Madeline ayuda a Jun a ocultarla en una de las bodegas del local.

-¡¿Quién pudo haber hecho esto?! – Exclamó Starscream furioso.

-¡Hola Starscream! – Se escuchó la voz de un mech.

-¡Ratchet! – gritó el seeker.

Un intercambio de disparos daba el inicio de una batalla singular. El enemigo se enfoca a disparar al autobot, ignorando que en el interior del local se encontraba Minerva, quien ya se había transformado.

-¡No tengan piedad con él! – Ordenaba Starscream.

Los Hunters obedecían la orden, sin embargo, el doctor aguantaba la lluvia de disparos. La femme autobot aguardaba el momento, aunque en el fondo no soportaba ver a Ratchet sin poderse defender.

-¡Ahora Minerva! –gritó el autobot.

Starscream se extraña y al dar la vuelta se da cuenta que habían sido emboscados. Minerva lanza varias granadas inutilizando a los Hunters como a su vez, logran a aturdir lo suficiente al seeker. Ratchet procede a someterlo, mientras que la femme ayuda a salir a Jun del interior.

La femme autobot decide sacar su arma, colocándola en la frente del seeker.

-Muy bien Starscream, ahora responderás a mis preguntas. –Habló la femme en voz desafiante.

Ratchet quedó sorprendido ante la actitud de Minerva, mientras que el con a regañadientes accedía a la petición.

Por cielo y tierra

Mientras eso ocurría con el primer equipo, en la base Omega Uno Silvershot junto con Miko, Jack y Soundbee observaban los niveles de energía y procuraban ser los apoyos de sus compañeros autobots.

Soundbee monitoreaba la actividad terrestre mientras que el resto coordinaba lo aéreo.

Los diagramas que se presentaban indicaban que un buen número de Hunters y Seekers hacían que la batalla fuese feroz.

Liokaiser enfrentaba por los aires a Star Saber; aunque en esta ocasión su compañero de batalla era Megatronus; mientras que Fowler y Wheeljack contenían a los Hunters.

Como era de esperarse, la arrogancia de Liokaiser se hacía notar. Este mech fusionado tenía cuentas pendientes con el Brainmaster.

-Creí que estabas muerto Megatrón. –Habló sarcásticamente el Breastforce.

-Quizás tengas razón… ¡Mi nombre es Megatronus! – Exclamó el susodicho.

-¡No caigas en su juego amigo! – Gritó Saber.

-¡Veo que te hace falta el gato dorado para ganarme! – Exclamó Liokaiser.

La ausencia de Victory Leo pesaba en la batalla, pero Megatronus era un guerrero hábil y lograba complementar al Brainmaster.

Mientras eso sucedía, Fowler y Jackie realizaban maniobras para distraer al grupo de los seekers. El agente maniobraba con habilidad su avión de combate y lograba derribar al enemigo.

-¡Nada mal para un humano! – Dijo entusiasmado Wheeljack.

-¡Eso no es nada Jackie; observa y aprende! – Exclamó el agente.

Pareciera que la Segunda Guerra Mundial revivía con la batalla que el autobot y el humano brindaban al enemigo, sin embargo estaban atentos ante cualquier anomalía.

Por otra parte, en la tierra; Magnus Bee y Bulkhead enfrentaban al enemigo por medio del intercambio de disparos, aunque había momentos en que la situación se enfrentaba para un ataque frontal.

Los tres autobots procuraban ser certeros en sus disparos, sin embargo un nuevo factor se les presentaba en contra: el volcán empezaba a arrojar lava.

-¡Magnus, es un gran riesgo para nosotros seguir aquí! –Gritó Bulkhead.

-¡Esto está que arde! – Exclamó Bee.

-El enemigo está pensando lo mismo y quieren escapar: Es hora de pasar a modo cañón. –Habló Magnus en voz de mando.

Los tres autobots cambian la modalidad de disparo a modo cañón. La fuerza del disparo aumentaba su intensidad.

-¡Espero que Ratchet y Elita tengan mejor suerte que nosotros! – Exclamó Magnus.

El Etna entraba en una fase violenta, tanto los combatientes aéreos como los terrestres tienen que replegarse y encontrar un espacio que les permitiera concluir sus batallas.

En el corazón del enemigo

Elita, Savage y Raph avanzaban con rápidez hacia el interior de la base enemiga, por fortuna, la femme no tuvo la necesidad de utilizar sus armas, durante su entrenamiento había aumentado su velocidad en combate y con golpes certeros lograba dejar fuera de combate a sus enemigos.

-Hermano Mayor –habló la femme de forma agitada – creo que estamos cerca de Victory, por alguna razón mi spark siente su presencia.

-Procura tener la cabeza fría, no descuides tu guardia. –Habló Raph.

-Espero que los demás se encuentren bien, pero ¿cuál era ese asunto pendiente de mi creadora?

-Arcee ha guardado secretos, desde que yo era un niño ella siempre ha sido así...

Savage emite un aullido de alerta, haciendo que el joven se interrumpiera.

-¿Qué le pasa a Savage? Nunca había hecho eso. – Cuestionó Raph.

El beast dudaba en avanzar, al parecer presentía algo malo, Elita percibe una energía oscura más adelante.

-Me temo que el enemigo está cerca. –Habló la femme en voz baja.

Los tres habían logrado avanzar a una especie de salón gigantesco en el cuál todavía conservaba la apariencia de cueva, ya que contaba con rocas lo suficientemente altas para ocultar a un humano o un vehículo.

Elita percibe que el sonido de un mecanismo se acerca a velocidad, como un gemido distinto a las bestias conocidas.

-¡Hermano súbete! – Exclamó la femme mientras se transformaba en modo vehículo.

Raph obedece y Savage siguiendo la moto logran ocultarse en una de las rocas.

Los tres alcanzan a apreciar que una especie de Dragón entre azul y gris volaba por los aires emitiendo gemidos de furia, ese ser era gigantesco. Raph logra contener la respiración.

-¡Esa cosa no se ve como un predaking! – Exclamó con temor el chico.

-¿Recuerdas cuando vimos la película de Titanes del Pacífico? –habló la femme en tono de preocupación.

-¿Lo dices por los efectos especiales o por los monstruos? –preguntó ingenuamente el chico.

-Por lo segundo hermano… esa cosa tiene un aspecto de Kaijú.

De repente la femme cambia su semblante y por medio de clave Morse indica a Soundbee que habrá un portal terrestre para recuperar al tráiler Peterbilt. La respuesta no se hace esperar.

Unos pasos se escuchan, ambos deciden continuar ocultos. Blackfury se hacía acompañar por tres Hunters.

-El Emperador ha logrado estabilizar su chispa, sin embargo el enemigo ya nos encontró. Deathsaurus ordenó liberar a los humanos y llevarlos a tierra, así los autobots no podrán atacar con todo. –Exclamó la femme

-Comandante Fury: Los humanos siguen bajo el proceso de control mental… -Habló uno de los Hunters.

-Es por ello que deben ser liberados, son nuestros zombies y debemos utilizarlos a nuestra conveniencia. Vayan a liberarlos. Yo me quedaré con Victory Leo, aunque en su estado no creo que nos sea de mucha utilidad.

Elita sintió que su spark se rompía, deseaba sacar su espada y arremeter contra ellos, sin embargo Raph la tranquiliza.

-Hermana: Ella también es víctima.

La femme respira profundo.

-Elita te pido que me dejes a Savage; yo pelearé con Blackfury. Debes llegar con Victory Leo a como dé lugar. –Habló Raph en tono decidido.

-¡Ten cuidado! –Dijo en voz baja la femme. – Savage, cuida de Raph.

Las comunicaciones empiezan a escucharse, los tres equipos informaban sobre sus progresos como a su vez las dificultades.

-Elita –Una voz de femme se escucha en el comunicador de la joven Prime – Soy yo, Arcee. Encontré a los humanos, sin embargo la energía oscura que los rodea es muy fuerte, estoy utilizando una pequeña parte de la matriz de liderazgo para liberarlos. Dentro de poco los alcanzaré. Arcee fuera.

-Mamá, tres Hunters van hacia ti. –Habló la femme.

-Pierde cuidado hija. - Respondió Arcee.

Sin perder más tiempo, Elita permanecía en su modo vehículo dispuesta a todo con tal de llegar hacia su padre. La femme roja aguardaba ante la señal de Raph, ya que él se había acercado a Backfury.

Blackfury por otra parte, había quedado sola. El aura negra era visible.

-¡Hola Diana! – Se escuchó la voz de Raph.

La femme decepticon reconoce la voz y decide activar su arma. Ella empieza a acercarse a donde se encontraba Elita oculta sin embargo, el joven, de forma valiente sale de su escondite llamando la atención de la femme.

-¿Acaso eres tonto humano? –Expresó Blackfury con frialdad.

-¿Crees todavía que Arcee mató a tu padre?

-¡¿Dime dónde está ella?! – Exclamó fúrica. –Apuntaba su arma hacia el humano.

Elita ahora entendía por qué el resentimiento de la femme hacia su creadora, la preocupación aumentaba. Raph arriesgaba su vida, pero a pesar de todo, el joven sonreía.