Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen. Solo los utilizo sin un valor pecuniario, solo para un mero desahogo mental. Por tanto la historia y los hechos que se cuenten a continuación y me pertenecen en su TOTALIDAD.

Notas del autor: un capitulillo lleno de relleno. Vale soy mala lo sé, lo entiendo y lo asumo. Pero bueno gente entendamos que se necesita. Sé que mucha gente querrá asesinarme por dejarlo allí. Pero su espera tendrá recompensa por que será un capitulo impactante el próximo. He decidido irme por el lime o quizás haga un intento de este. Ya veré como fluyen las cosas. Prometo por mi amado y querido Lonely boy que mañana mismo empezare así sea la primera línea del capítulo que sigue para tenerlo lo más pronto posible. Gracias por sus amados reviews, y a todos aquellos que me han agregado a sus alerts, favorite author y favorite story de verdad que me honra muchísimo. Especial mención para dos chicas. La primera fiel seguidora por lo que veo "Kathy Aisaka Schiffer Kuchiki" comprendo lo de la gente ocupada yo vivo así. Y la otra es para "" yo también era sasusaku hasta la muerte, pero la vida me ha dado otras perspectivas del asunto. No obstante que te gusten las dos parejas no es malo. Así ando yo, escribo este saisaku y a la par escribo "vivir bajo tus reglas" que es completa y totalmente sasusaku. Así que… ¡Que viva la diversidad carajo! Oh y se me olvidaba. Me han preguntado que si Sai es Lonely boy. Mi respuesta por ahora será un...quizás.


A mi querido Lonely boy por haberme soportado todo este tiempo,

A pesar de todo seamos lo que seamos,

Siempre seremos los mejores amigos cariño.

Te amo.


Juguemos al amor, y asumamos que yo gano.

IX

Preparativos y preservativos.

Nara suri

La tarde la he pasado impaciente. Conté los minutos uno a uno para poder ir a esa reunión con Lonely boy. ¿Qué debería usar? Me pregunté. ¿Jeans? ¿Un vestido? ¿Una falda? En estos momentos de verdad que odiaba mi inexperiencia en los temas del amor. Mi primera y única cita hasta ahora había sido el día de ayer con Sasuke Uchiha. Y no era como si fuera una cita, simplemente nos hemos acompañado a comer y ya está. No hemos hablado así como demasiado y no ha habido besos ni nada de eso. Por qué Sasuke Uchiha no me interesa. Pero ahora era distinto. ¿Debía besarlo? ¿Me dejaría verlo? ¿Se acabaría este estúpido juego? La verdad estaba hecha un manojo de nervios.

La aguja penetro mi piel y me hizo bajar a mi realidad escolar. Los exámenes médicos consistían en un examen de sangre, una valoración general y un electrocardiograma. Me extraño que las muestras de sangre las tomasen aun habiendo comido los pacientes. Porque yo bien sabía que para tomar muestras y obtener resultados claros se debían tomar estas a temperatura basal sin que nada pudiese entorpecer los resultados. Pero aquí claramente no nos estaban tomando esto para un hemograma. No le di mucha importancia y aparte mi cara para no ver como el líquido rojo y espeso llenaba la jeringuilla. Soy una vergüenza quiero ser médica y no soporto la sangre.

Me han pesado y he pesado 65 kg y eso me ha hecho feliz. No he aumentado de peso. Me han dicho que me desvista y que me pusiera un bata. Me han puesto un líquido especial y me han puesto unos cables para hacerme el electro. He intentado no pensar en nada para que mi corazón no se acelere y crean que tengo una afección cardiaca. Eso pasa constantemente cuando pienso en Lonely boy. Y últimamente, aunque duela aceptarlo, cuando pienso en Sai.

El médico me ha parecido un completo desubicado. No niego que sepa lo que hace pero me ha hecho un montón de preguntas que aunque son de rutina podría habérmelas hecho en otro tono. Me he preguntado de todo. Pero después de esa valoración de preguntas y respuestas me ha dejado ir y he terminado los exámenes. Me dirigí a la sucursal bancaria para pegar el carnet. La fila tenía como 200 personas pero estaba resignada a hacerla. No obstante he pillado a Kiba algo cerca y me ha hecho el favor de también pagar el mío cuando llegara, le he dado el dinero. Hemos hablado un rato y me contado que es Sakai en la prefectura de Osaka y que su familia es dueña de algunos zoo criaderos allá, pero que había terminado el instituto aquí en Tokio. Me dijo que no tiene novia y que le molan un montón unos grupillos de black metal que ni sabía que existían y que me ha recomendado escuchar. He incluso me ha dicho que cuando quiera vamos a un barcillo con unos amigos suyos, a escuchar una chicas que cantan metal lo cual me pareció la mar de divertido porque no hay muchas chicas que canten ese tipo de música. Cuando estábamos tan entretenidos hablando de Judas Priest llego un indeseable al que no quería ver.

-. ¿Qué onda?- le dijo dándole un abrazo al indeseable. Yo he pasado olímpicamente de contestar y el me hizo una de sus estúpidas sonrisas.

-. Mira nada más. ¿Cómo estás querida Sakura?- me ha dicho en ese tonillo imbécil que tanto detesto.

-. Hola…-le he dicho sin ganas y haciendo como que paso de él.

-. ¿Es que ustedes dos se conocen?- nos preguntó a ambos.

-. Vivimos juntos.- sentí ganas de matarlo y aclare al instante antes de que se pudiese mal interpretar.

-. Corrección. Vivimos en el mismo complejo de apartamentos.- le he dicho.

-. ¡Jo! ¡Pero que pequeño es el mundo!-

-. Demasiado para mi gusto-dije molesta.

El pareció pasar por alto mis irónicos comentarios. Le ha entregado un CD a Kiba. Estos hablaron de unas cosas durante algunos segundos. Y yo me he puesto los audífonos hasta los tímpanos con el reproductor a toda pastilla para no verle ni oírle. Me apoltrone sobre el murillo que estaba sentada dándoles la espalda y sentí rabia interna al recordar lo que había pasado esta mañana. Me sentía tonta y vulnerable de saber el poder que este tipo estaba teniendo sobre mí. Cerré los ojos tratando de concentrarme en la canción.

El tibio contacto de su boca me hizo despertar de mi letargo. Fue un rose fugaz, pero lo suficientemente peligroso para terminar de dañarme la cabeza. Me ha quitado un audífono y me ha besado la oreja. A la par me dijo algo que me hizo estremecerme.

-. Ya me he enterado. Y me pone un poco celoso que te vayas a ver con tu romeo. Ponte guapa para que causes una buena impresión. Van a tener una cena romántica y les he prestado mi piso para que hagan lo que quieran esta noche. Te espera a las ocho. Piensa en mí cuando te coja tu amado. Hasta luego cariño.- me dio otro beso fugaz y mi cara se encendió al instante.

¿Cena romántica? Vale. Lonely boy me había dicho que nos íbamos a ver pero ¿Cenar? Esto era más de lo que yo alguna vez había imaginado. ¿Hacer lo que queramos? Venga que esto ya se puso íntimo. ¿Qué podría pasar? juro que si esta noche pierdo algo más que la cabeza voy a decirle Ino que deje de estudiar derecho para que monte un consultorio de bruja. Por otro lado ¿Qué es lo que se ha creído ese imbécil de Sai? Me dejan un poco descolocada sus comentarios. ¿Si tanto quiere cogerme porque putas no lo hizo esta mañana? ¡De veras que me pone de nervios! ¡Y me pone más de nervios saber que yo me habría entregado a él! ¡Joder ya sueno a telenovela!

Kiba llego al instante y fuimos ambos a tomarnos la foto. Me ha preguntado por Sai. Me ha dicho que es un gran chico y que lo conoce desde la primaria. Que iba dos semestres más arriba que el por qué se había adelantado cuando Kiba había trabajado un año en el zoo criadero de su familia. No le he dicho que Sai no es mi persona favorita, si Kiba conocía a ese idiota de toda la vida conocería también a Lonely boy.

El fotógrafo de la universidad es un asco. Me ha tomado la foto y he salido horrible al igual que todos. Cuando me entreguen el carnet le pegare un adhesivo en la foto para ocultar esa imagen tan fea y rara que ni siquiera se parece a mí. Kiba me ha dado su móvil y me ha dicho que cuando este aburrida le marque para hacer algo. Me hace sentir bien y sin preocupaciones. Además es uno de los dos hombres que no parece tener segundas intenciones conmigo. Después de otra fililla he terminado el papeleo y oficialmente era alumna de la prestigiosa universidad y empezaría en exactamente cuatro días.

He quedado con Hinata y Tenten de ir al mall. Esta quien había aparecido recientemente después de encontrarse con su pareja sexual estable, se había emocionado un montón cuando les dije que me acompañasen por un vestido bonito. Camine las 16 cuadras de la universidad al mall y las he pillado en la entrada.

-. ¡Jo! Mira Hinata. Te dije que sigas mis consejos ya Sakura tendrá con quien follar esta noche.- me sonroje ante su comentario.

-. No le hagas caso. No voy a follar. Tengo Humm…- suspire -. Una cita…-

-. Cariño puedes decirlo con toda confianza vas a coger.- me ha dicho la cotilla de coletas redondas. He querido responderle alguna grosería pero he recordado que he prometido ser mejor persona.

-. No creo… es nuestra primera cita.-

-. Hija. Eso de no dormir con alguien en la primera cita o de no besarle es pura mierda que se inventó Hollywood. Así que si te provoca y quieres empezar algo con el pie derecho tienes que darle algo para que te recuerde ¿Comprendes?- Sakura recuerda que decidiste ser mejor persona.

-. ¿Y qué tipo de evento es?- ha preguntado Hinata.

-. No es un evento. Un amiguillo me ha invitado a cenar.- he dicho.

-. ¿Es que vas a cenar con dibujitos?- me pregunto la reina cotilla.

-. No.- conteste tajantemente. Ahora tendría que arreglármelas para que nadie viese cuando entrara al departamento de Sai.

-. ¡Lo tengo! ¡Es Sasuke Uchiha! Me entere que cenaron anoche.-

-. Hay Dios…- he dicho.

-. ¿Es que se comió mas que el postre?-. Hinata enrojeció de vergüenza.

-. Para nada. Si yo paso de Sasuke. Solo nos hemos acompañado a comer y ya. No era una cita.- les explique.

-. ¡Pues hija este es el tuyo!- me ha señalado un vestido de una tienda de nombre impronunciable.

-. No me parece muy apropiado…-dijo la tímida Hinata.

-. ¿Que no tiene de apropiado santa Hinata?-le ha preguntado la castaña. La verdad estaba con Hinata no sé si nuestro estilo sea un poco más conservador pero ese vestido a lo sumo me taparía lo que tenía que taparme y enseñaría los pocos pechos que tengo. La verdad es que no es mi estilo. Soy una de esas chicas que prefieren conquistar con una sonrisa y no con una pollera corta y escote gigantesco.

-. Pues mira. Es una cena. Y eso está como para ir a una discoteca.- entramos a la tienda y Hinata cogió un vestido hermoso. -. Algo como esto me gustaría más.-

-. Pero le quitas toda el encanto al asunto.- el vestido era blanco con flores negras no era muy escotado pero si corto. Me llegaría a la mitad de los muslos. Y eso era suficiente para mí.

-. A mí no me lo parece…- he dicho. Pero para estas dos parece que mi opinión estaba como sobrando.

-. No se lo quito. Se puede ser sensual y recatada a la vez. Con ese parecería un loba en celo diciéndole "¡Hey follame!" En cambio aquí le diría algo como "Quizás"- venga empiezo a creer que ella también está un poco loca.

-. Pero la idea es que se la folle.-

-. No es la idea.- discutían como niñas de 3 años.

-. Miren tres añeras me probare ambos vestidos. Y yo decidiré.- les dije tomando el modelillo algo vulgar de Tenten y el sexy pero recatado de Hinata.

Me he decidido por el segundo. No porque no quisiese que pasara algo más que un beso con Lonely boy, sino porque me parece que el estilo Hinata iba más acorde conmigo. Después de todo me consideraba a mi misma aun una persona decente. Y no podía aparecerme con esas pintas tan liberales.

Caminamos por el mall para perder el tiempo. Tenten tenía un mohín de molestia en su cara por no haber escogido su vestido. Pero este desapareció al ver una tienda de lencería a la que nos ha arrastrado y me ha hecho comprar un juego de ropa interior. Ha dicho que para que empiece con el pie derecho. Le he hecho caso no más para hacerle feliz, pero realmente no tengo ni cinco de ganas de ponerme eso. Prefiero mis braguitas normalillas de castos colores y mis sostenes de colores neutros.

Harían como las seis de la tarde cuando hemos vuelto al complejo. Estas locas se han empeñado en dejarme como una diva para mi cita con mi hombre misterioso que me han dado escasos 15 minutos para bañarme, lavarme el cabello y cepillarme los dientes. Tenten me ha pintado las uñas de un rojo algo chillón a la par que Hinata ondulaba mi cabello con unas pinzas. Lo del color en las uñas me ha hecho acordarme de Ino, porque ella solía llevar las uñas así cuando íbamos en el instituto y usualmente se las mandaban a quitar. Podía hacerse un arcoíris en las uñas y resultaba la mar de divertido. La propia Hinata me ha maquillado no muy fuerte. Me ha dicho que debería usar algo de maquillaje y se ha ofrecido a enseñarme a usarlo una de estas tardes.

La cotilla de coletas redondas, me ha obligado a usar tacones. Me a traído unos de ella que combinaban con el vestido cuando vio que planeaba ponerme unas sandalias sin taco bajitas. Me han puesto a caminar como una modelo con un libro en la cabeza para que me acostumbrase y no lo hiciese tan mal.

Al final debo reconocer que he quedado guapa. Mi piel acompañada de los maquillajes se ve como si fuese una porcelana y mi cabello recogido solo en un lado, me hace ver sofisticada. Entre tanto revuelo me han dado las ocho de la noche y los nervios me han entrado. ¡Gracias al cielo! Tenía una bolsa negra que iba bien con el vestido y he metido mi teléfono. Tenten la ha pillado y ha metido un preservativo adentro. La mire con reprobación.

-. Solo por si las dudas.- lo he dejado ahí. No tengo intención de usarlo. -. Recuerda que sin gorrito no hay fiesta- se me subieron los colores. Esta tipa tenía cada cosa.

Después de librarme de las dos locas. He bajado con cuidado de que nadie me viese y tratando de no caerme. ¡Desteto los tacones! Además juro que he mirado más de cuarenta veces de que alguien me viera tocando la puerta del departamento de Sai. Le di tres golpes a la puerta y el corazón se me puso a mil por hora. ¿Abriría Lonely boy? Pero la negra y fea realidad casi que me golpea. Ha abierto Sai en sus fachas de siempre. Su tipica camiseta de negra con pantalones de mezclilla y vans.

-. Pasa.- me ha dicho. Así lo hice cuidando de no caerme.

La mesa estaba puesta. Había sushi y fondue. El imbécil ha puesto sus manos en mis hombros y se ha acercado a mi oreja.

-. Luces preciosa.- me dijo en un susurro que me hizo temblar las piernas. -. Pero sé que no es por mí. Él esta allá adentro. Esperándote. Pero…olvide decirte….- me vendo los ojos. -. Es una cita a ciegas


Proximo capitulo: "Cita a ciegas."


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