Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen. Solo los utilizo sin un valor pecuniario, solo para un mero desahogo mental. Por tanto la historia y los hechos que se cuenten a continuación y me pertenecen en su TOTALIDAD.

Notas del autor: ¡Sobreviví! Pase mis parciales limpia. Aunque sigo deprimida, me robaron mi Blackberry en el bus. Maldita inseguridad. En fin ya me dieron uno nuevo pero, extraño al viejo. Bueno sé que este capítulo es algo extraño. Y bueno sí que lo fue, pero lo hago lo mejor que puedo. Por cierto, una pena lo de Japón aun sigo impactada por las imágenes, gracias a Dios nuestro querido Kishimoto esta con vida. Dios tenga en su gloria a nuestros hermanos japoneses que no lo lograron. Gracias por sus amados reviews, y a todos aquellos que me han agregado a sus alerts, favorite author y favorite story de verdad que me honra muchísimo.


A mi querido Lonely boy por haberme soportado todo este tiempo,

A pesar de todo seamos lo que seamos,

Siempre seremos los mejores amigos cariño.

Te amo.


Juguemos al amor, y asumamos que yo gano.

XIII

Lagunas mentales.

Nara suri

El repiqueo constante y ensordecedor me despertó de mi sueño. Sonaba como una onda expansiva y terrorífica que se metía por mis oídos y me golpeteaba los tímpanos. Así que lo primero que hice fue taparlos con mis manos hasta que el ensordecedor sonido terminara. Luego tome adormecida, el aparato y mis ojos se abrieron de golpe al ver el número. 200 llamadas pérdidas de "Mami". Mierda, ella iba a matarme.

Por mi podían tirar los americanos nuevamente otra bomba atómica, podrían amenazarme de muerte o decirme que ya no sacarían más el manga de NANA pero eso jamás me daría tanto miedo como ver tantas llamadas perdidas de mi madre juntas. Sin lugar a dudas iba a llevarme cerca de una hora de cátedra acerca del porque no debe dejar de contestar el móvil. Joder. En fin tendría que llamar o se pondría peor la cosa.

-. ¡Niña del demonio! ¿¡Para qué diantres te regalamos ese aparato si no lo vas a contestar! lo dejo ni sonar. Estornude antes de contestar.

-. Estaba dormida mama. Perdón. Es que ando como enferma.-me excuse.

-. ¡Hay amor! ¿De verdad estas enfermita cariño?- me dijo hecha una seda. Parece que esta vez la había librado.

-. Si mami.- le dije.

-. Hay mi pobre bebe por allá tan lejos.- eso me rompió el corazón. Pobrecilla se preocupaba bastante.

-. Tranquila, no es nada solo necesitaba dormir un poco. Vieras que tengo una amiga que cocina genial y me ha ayudado bastante. Se ha quedado a dormir conmigo y todo.-

-. Eso me tranquila mucho. Espero que comas bien y descanses ¿Ya te inscribiste en la universidad?-

-. Si mami ayer me inscribí.-

-. Bueno mi amor. Si te sientes muy mal llamas a la hora que sea. Si necesitas dinero algo me avisas también. Te quiero mucho y duerme bien.-

-. Dale má tranquila.-

-. Te quiero. Buenas noches.- ¿Buenas noches?

A penas colgó mi madre. Mire la hora en el móvil. Eran las ocho y veinticinco de la noche. Había llegado a casa a eso de las once de la mañana. Yo no cabía de mi asombro. No podía creer que había dormido casi nueve horas y media. Me puse mis zapatos y me sonó el estómago. Y me sentí con algo de fiebre. Tome un abrigo café y me lo puse. Tenía mucho frio tanto que sentía mi piel de gallina debajo del vestido.

Toque la puerta de Hinata y esta se extrañó al verme. Me ha tomado la temperatura con las manos. Y se escandalizado al verme con las mejillas encendidas por la fiebre y me ha mandado a recostarme. Le he dicho que no me apetece y que me acompañe a comprar medicinas.

Ha insistido en marcarle a Itachi sempai y al final lo ha hecho. Sin embargo, si fuimos al mall a pesar de que ella insistió en cocinara algo para mí. Me compre una hamburguesa doble con queso, unas papas grandes y un vaso de soda tamaño grande. Ella ha dejado que le invite un cono de vainilla y nos hemos ido hablando en el camino. Me han seguido los escalofríos pero le he perdido cuidado. También me atacaron unas ganas intensas de vomitas y un ardor en las plantas de los pies. Cuando llegamos al complejo lo último que recuerdo es a Itachi sempai hablando con Sasuke. Después todo se hizo negro.

Desperté con el vómito en la garganta y a pasos agigantados logre depurar lo que había comido en el inodoro. Fueron 5 purgas, una tras de la otra donde quedaron unas tostadas francesas, una hamburguesa doble con queso y una soda. Me enjuague la boca con enjuague bucal y camine desorientada, escuchaba gritos en la puerta y salí a ver qué pasaba. Eran Sasuke e Itachi, ni siquiera sabía que se conociesen. A decir verdad luego de mirarlos he notado que hasta se parecen. Creo que iban a golpearse, y me sentí débil. Después todo se hizo negro.

Cuando desperté de nuevo la cabeza me daba vueltas. A decir verdad no estaba segura de que estaba despierta me sentía en un estado de semi inconciencia, escuchaba las voces de dos hombres hablaban de una tal Mikoto y un tal Fugaku. De un clan de alcurnia y de una herencia. Intente moverme y me di cuenta que estaba canalizada. Cerré los ojos de nuevo y creo que me quede dormida de nuevo.

Abrí los ojos de golpe y sentí la imperiosa necesidad de apartarlo de mí. Pero antes de que pudiese entablar algún tipo de acción ha dejado de besarme. Me queje y el solo puso esa sonrisa idiota que lo caracterizaba.

-. Era para despertarte bella durmiente.- me puso dedo en los labios para que dejara de quejar. -. Si te alteras, te pondrás peor y no podré verte- le mire con cara de mala leche.

-. Menudos gorilas que te has conseguido…. Sasuke e Itachi Uchiha de verdad que cada día me sorprendes más. Juegas con los dos hermanillos y te tiras a mi mejor amigo. Menuda facilita que eres.-estaba dispuesta golpearlo pero las fuerzas no me acompañaban.

-. Estoy pensando que esto es seriamente injusto, yo tengo que forzarte a todo y este parcito no mas es que pite el carrito de juguete que traen cada uno para que bajes.- se me dificultaba respirar. ¿Itachi sempai era el hermano de Sasuke kun? Esto era de verdad una sorpresa. Tosí secamente, pero alcance a taparme la boca. No obstante sentía que me ahogaba. Sai al principio se burlaba y me decía que dejara el drama, pero pocos segundos después su semblante cambio y corrió hacia afuera. Traía una flema en la garganta que me estaba ahogando.

A los dos segundos entraron Itachi sempai y Hinata. El primero me sentó en la cama y se sentó tras de mi rodeándome la cintura con sus brazos. Puso su puño arriba de mi ombligo y su pulgar quedo contra mi abdomen. Me presionaba tratando de que yo escupiese lo que me atragantaba. Tiraba más fuerte pero no salía, yo tosía con descontrol. Finalmente ese moco viscoso salió de mi garganta a la velocidad de la luz estrellándose contra la cara nívea y carente de expresión de Sai. Me reí con ganas mientras tosía y él fue al baño a limpiarse. Una pequeña venganza supongo. Itachi sempai me soltó y Hinata me preguntaba si estaba bien.

-. Alista algo de ropa te vienes conmigo para el hospital.- yo me queje entre mi tos. -. Ni siquiera protestes, te pudiste haber ahogado con eso.- Mire a Hinata buscando algún consuelo pero solo encontré la misma mirada de reproche. Saque una bolsa grande y tire un par de camisetas y un jean. Itachi sempai salió del cuarto. Hinata me ayudo a meter unas zapatillas deportivas y la ropa interior.

Al salir del cuarto los dos Uchiha estaban en la sala. Al verme Sasuke salió de ahí y me ha dejado intrigada y a la vez ofendida. Estoy por creer que él es bipolar. Itachi sempai abrió la puerta y ha dicho que nos apurásemos a la vez que se llevaba mi bolso. Hinata se ofreció a quedarse en el hospital conmigo y yo me he negado. Al final resulto tan insistente que tuve que acceder. Se ha mandado a toda velocidad a por su ropa y yo me apoltrone en el sillón a esperarle.

Toque mi frente ligeramente y la sentí caliente. Mi estómago era como un caldero burbujeante y me comencé a sentir algo mareada. Cerré los ojos para tratar de el mareo cesase pero el remedio resulto peor que la enfermedad.

-. Eres un perra muy fea…- abrí los ojos de golpe. Su cara estaba tan cerca que sentía su respiración golpeándome el rostro. Aun que debido a mí mareo su cara se veía doble.

-. No estoy de humor…-le dijo cerrando los ojos nuevamente.

Su nariz rozo tiernamente la mía. Con delicadeza y sutileza poco usual. Mis sentidos intentaron ponerse en guardia pero la enfermedad me tenía tan débil que ni para eso tenía fuerzas. Mis piernas se aflojaron cuando su boca se enredó con la mía. Me besaba con la devoción de una amante fiel y yo trataba de hacerlo con las pocas fuerzas que me quedaban.

De pronto Sai empezó a olerme muy bien. Se me empezó a perder la poca noción de la realidad que me quedaba. Besaba bien, muy bien. Era un hecho, a pesar de mi enfermedad. A pesar de mi inexperiencia supe lo que pasaba, Sai me gustaba. Lo sabía porque en mi estómago algo más se revolvía y no era precisamente el jugo gástrico. Lo había sentido antes y no era desconocido. Lo había sentido la noche anterior con Lonely boy cuando deje que sus manos se colaran a donde nadie había llegado. Era como sentir que estaba con él. Su aroma, la calidez de su cuerpo y sus besos me sonsacaron a dejarme llevar. No importaba el hecho de que me hubiera llamado error, solo él y yo en ese momento. Entonces fue que empezó a pensar. El mareo y las náuseas pararon de golpe cuando golpee de la manera más salvaje posible el rostro de Sai. Su cara se veía confusa, pero no creo que estuviese más confusa que mi cabeza.

-. ¿Y ahora que te paso?- me dijo con una de esas sonrisas estúpidas. ¿Es que este tipo se dopa o qué demonios?

-. No está bien.-le dije como excusa.

¿Y que más podía haberle dicho? No podía decirle que por un momento pensé que era Lonely boy quien me besaba y no el. La verdad es que no me sentía ni con la fuerza ni con el tan poco corazón como para decirle eso. El dolor volvió a mi cabeza y las náuseas. Debí preocuparse porque se acercó a mí de nuevo, pero como sentí el vómito en la garganta corrí hacia el baño a purgar la vida de nuevo.

Me senté jadeante sobre el piso frio del baño. Mi sentido de la realidad empezaba a distorsionarse de nuevo. Veía doble y hasta triple. Recuerdo que Sai se acercó a mí, me agarraba de las mejillas y me preguntaba si estaba bien. Yo solo repetía que me sentía mareada. Cerré los ojos. Sentí un cálido abrazo y me decía algo. No entendía, no era solo la vista lo que tenía nublado. Sentí que mi cuerpo era despegado del piso. Después todo se hizo negro.

Cuando desperté estaba pegada a un monitor. La cabeza me daba vueltas, pero al menos ya no tenía nauseas. Hinata e Itachi sempai estaban sentados en el sillón dormidos. Pobres, seguro los había preocupado un montón.

Tendida en esa cama empecé a recapitular y a tratar de armar el rompecabezas de recuerdos que tenia de este día. Había sufrido poco más de 3 desmayos. Tenía una gripe que estaba por acabar conmigo y había besado a Sai siendo que prometí no volver a mezclarme con el placer. La cosa francamente, no podía ir peor. Sobre todo por ultimo. ¿Por qué tenía que volver a estrellarme con la misma piedrecilla? ¿Qué tenía Sai en sus labios? Que cuando me besaba se detenía el tiempo. Asco. Estoy sonando más cursi de lo normal, debo dejar de ver doramas.

Itachi se removió en el sofá y despertó de golpe. Nos quedamos mirando ni decir ni una palabra y a los cinco minutos acto seguido se levantó. Me tomo la temperatura. Me realizo un par de exámenes y sonrió. Me dijo bajito que ya tenía mejor pinta y que si continuaba evolucionando así me mandarían a casa. Suspire aliviada.

Cerré los ojos otra vez, para dormir por fin.

Cuando desperté de nuevo. Hinata estaba viendo la televisión. Me pregunto cómo me sentía y le he dicho que bien. Seguía con una ligera reuma, pero nada más. Nos hemos quedado hablando y al poco rato ha entrado una doctora que traía cara de mala leche. Su nombre era Anko.

-. A ver niña… ¿Cómo es que te llamas…? Haru… Haruno Sakura….-miraba mi expediente con desdén. -. Fecha de tu último Periodo.-

-. No lo…recuerdo.- le dije. -. No soy muy regular que digamos.-

-. ¿Ultima relación sexual?-

-. Yo no…-

-. ¿Ya iniciaste vida sexual?-

-. No, realmente.- cerró el expediente de golpe.

-. Me parece que estas bien. Son síntomas pre- menstruales. Y los síntomas gripales son un resfriado común nada serio. ¿Has estado sometida a situaciones de estrés en los últimos días?- asentí. Y que lo diga.-. Es eso. En cierta medida estas somatizando las cosas y sumado a lo otro, dio todo esto. Trata de comer bien. Evitar las bebidas gaseosas o cafeinadas. Descansar y relajarte niña, solo tienes 16. Usualmente te haría un test de embarazo pero te creeré cuando me dices que aun eres virgen. Vístete que ya te daré la de alta.

Así lo hice. Y al poco tiempo me dieron la de alta. No pague ni un céntimo por mi cuenta ya alguien la había cancelado y a pesar de que busque a Itachi sempai por todo el hospital para reclamarle y darle las gracias a la vez, no lo encontré.

Y eso que solo faltaban dos días para entrar a la universidad.


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