Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen. Solo los utilizo sin un valor pecuniario, solo para un mero desahogo mental. Por tanto la historia y los hechos que se cuenten a continuación y me pertenecen en su TOTALIDAD.
Notas del autor: Creo que me reivindicare con este capítulo, sobre todo por el hecho que Sai no ha aparecido en el pasado. Son la 01:24 am aquí en mis país, así que no pueden quejarse he trabajado hasta horas extras jejeje. Por si algo pondré la advertencia en este capítulo hay LIME o al menos intento de ello. Muchas Gracias por sus amados reviews, y a todos aquellos que me han agregado a sus alerts, favorite author y favorite story de verdad que me honra muchísimo. Sin más preámbulos, disfruten la lectura.
A mi querido Lonely boy por haberme soportado todo este tiempo,
A pesar de todo seamos lo que seamos,
Siempre seremos los mejores amigos cariño.
Te amo.
Juguemos al amor, y asumamos que yo gano.
XV
Autocontrol.
Nara suri
Naruto iba apurado también a la universidad. El caminaba a mi lado a paso acelerado pero traía la cara rara y parecía como si algo le molestase. No sé qué le habría sucedido pero sabía que tenía a ver conmigo, lo noté desde que saludo con un calmado y apagado "hola Sakura chan" siendo que él es la mar de enérgico y feliz. Apretaba los puños como si estuviera molesto pero no me animé a preguntarle que le pasaba. Entramos en el claustro y nos detuvimos en el punto donde nos separábamos él tendría que ir a arreglar una materia que no le proyectaba el sistema y yo a seguir con la tortuosa inducción.
-. Nos vemos Sakura chan…- ni siquiera me miró a los ojos. Y se despidió con la mano. Y camino a paso rápido.
Me quede inmóvil por cerca de 20 segundos y luego reaccione. Aquí había algo que yo me había perdido.
-. ¡Naruto! ¡Espera!- el detuvo su caminata y corrí hacia él. -. ¿Está todo bien?- le pregunté.
-. Sí, no pasa nada.- me dijo con voz cansada. Iba a musitar algo pero él agregó. -. Sé que no es mi problema Sakura pero te daré un concejo gratis, no te metas con Sasuke él no es un buen tipo- palidecí al instante, lo que me faltaba ahora Naruto creerá que ando con Sasuke por lo que había pasado antes.
-. Naruto yo…- el me dio una gran sonrisa.
-. Tranquila, Karin habla muy alto es todo. Pero solo te digo que es mejor que alejes de mi él no te conviene.-
-. Por… ¿Por qué dices eso?-
-. Es algo complicado, solo aléjate de él. Eres una buena chica yo lo sé, la chica que cualquier tipo se merece no dañes lo que eres por alguien como Sasuke no vale la pena.- ok estamos hiendo demasiado rápido Naruto cree que me gusta Sasuke.
-. Naruto no es…-
-. En serio solo aléjate, Sasuke destruye todo lo que toca.- sin decir más me dio un beso en la frente sin el menor ápice de doble intención y se encamino a el edificio de color blanco de al lado. Yo después de unos segundos reaccione y mire el reloj, iba tardísimo. Corrí al auditorio lo más rápido que pude. El calor del verano sí que era infernal.
"Sasuke destruye todo lo que toca" las palabras de Naruto se repitieron en mi mente toda la tarde y no pude sacarlas de allí. El halo de misterio que estaba rodeando a Sasuke era tan grande como el de Sai e incluso el de Lonely boy. Lo cual me atrapaba y eso sumado a su físico de muerte y a la sexualidad que emanaba me hacía perder la cabeza, confundiéndome aún más.
A Lonely boy lo amaba, hiciera lo que hiciese aunque luego de lo paso no he querido hablarle y él no ha intentado más. Con Sai la cosa era un poco más compleja con él las cosas bailaban entre el gusto, la atracción, el placer y la confusión. Su falta de todo, de seriedad, franqueza y delicadeza a veces podían liarme la cabeza más que el mismo Lonely boy y finalmente Sasuke el solo me gustaba físicamente hablando. En fin dije que iba a pasar de todo ello y así iba a hacer de ahora en adelante.
Ino me texteó a las 6:30 que había llegado a Tokio, bueno más bien se lo hizo saber a su red social y yo me entere. Aún seguía metida en una de esas jodidas mecánicas de grupo y de adaptación a la vida universitaria. Lo insufrible termino a las 8 y yo estaba realmente muerta tanto de cansancio como de calor, y eso que había aire acondicionado en el recinto. Me apresure a llegar a casa caminando rápido la cuadra y subí los seis pisos rápidamente, joder ya empezaba a ganar condición física.
Cuando llegue la puerta estaba abierta y se escuchaba la inconfundible, chillante y fuerte voz de Ino. Gritaba como una loca y hablaba a decibeles sobre humanos, si sin duda era ella.
-. ¡Frentona!- gritó como una tres añera de manera infantil. Corrió hasta mí y me abrazó como si el mundo dependiese de ello. Yo también la abrace. La había hecha mucho de menos. Todo iba bien hasta el flash de la cámara. ¡Y su reputa madre! Odio las fotos.
-. No me tomes fotos- dije al ver a la cotilla con la cámara.
-. No le hagas caso.- le dijo mi rubia amiga. el tiempo en que yo esté aquí te las tomaras.- me sentenció. Al soltarme e ir por la cámara. -. Hasta mona te vez…-me mostro la foto y sonrió macabramente, esa porquería iría a todas sus redes sociales.
-. Te odio…-le dije mientras me tiraba en el sillón a la par que mi bolso por la otra esquina de la habitación.
-. Sabes que me amas…- se tiró a mi lado y volvió a abrazarme. -. ¡Joder! Como te he echado de menos niña frente.- Tenten soltó una carcajada sonora y Hinata una sonrisilla tonta. Maldita Ino me había quedado niña frente toda la vida.
Ino tenía shorts de mezclilla y una musculosa blanca, su cabello rubio como el sol le caía desordenado en una coleta mal hecha y su siempre característico mechón rezago de nuestras épocas de modas emos en el 8tavo grado. Traía las uñas pintadas de rojo escandaloso, tan fuerte que me hizo sentir en casa. Desde que ese niña había aprendido lo que era la libertad de expresión y el libre desarrollo de personalidad había puesto toda la paleta de colores en sus uñas y ropa. Exentica, gritona y rara, si esa era Ino Yamanaka mi mejor amiga.
-. Ino chan me ha dicho que la lasaña de carne era tu comida favorita así que he querido hacer algo especial por su venida y para ti Sakura.- Joder otra cosa así y me iban a hacer llorar.
-. Gracias.- dije al borde de las lágrimas.
-. Por cierto frentesota tu madre de ha mandado un buen de cosas, te las daré luego. Te ha mandado hasta un recetario- dijo mi rubia amiga.
-. De ahí hemos sacado la lasaña.- se me salieron las lágrimas extraño a mi mama. Subí las piernas en el mueble sacándome las zapatillas. Solloce un poquitín e Ino, Hinata y hasta la misma Tenten me han abrazado.
-. Extraño a mi mama…-les dije como una niña pequeña.
-. Awww….-me apapacharon como una bebe.
-. ¡Joder chicas nos hubieras dicho que era una pijama y nos hubiéramos traído las nuestras de piecitos!- levante la vista y Naruto había entrado por la puerta acompañado de Sai a quien tenía días que no veía.
-. Hemos invitado a los chicos para que conocieran a Yamanaka Samma.- dijo Tenten emocionada.
…Tenten, Ino.-dijo mi rubia amiga con desgana.
-. Oh así que tú eres Ino san la mejor amiga de Sakura chan- el rubio le extendió la mano. -. Un gusto- Ino le ha estrellado y le ha sonreído como tonta.
-. Llámame Ino que estamos en confianza.- Dios mío, por favor ampárala pero no la multipliques. Naruto se ha puesto colorado y asentido con la cabeza.
-. Tú debes ser Sai…-dijo con voz de excesivo interés. Voy a matarla. Gusto Ino Yamanaka- le dijo una de esas sonrisas de comerciales y el solo se limitó a darle la mano para mi tranquilidad.
-. El gusto es mío.- puso una de sus tontas sonrisas y me miro retándome. -. No sabía que alguien tan horrible como Sakura tuviese amigas tan bellas.- lo último me puesto de nervios y he temblado de la rabia.
-. Agárrame porque lo mato… - le dije a Hinata. Esta no ha reaccionado a tiempo y me le ido encima dispuesta a cobrarme su ofensa por la vía física. Le he mandado una bofetada y la esquivo a tiempo a la par que Naruto me inmovilizaba. Maldito bastardo con suerte, pero ya le llegaría su hora.
-. Vez lo que digo.- volvió a poner esa sonrisa estúpida. Ino se ha reído con ganas.
-. Pues vieras que hace eso con todos los chicos desde que tengo memoria, así que tranquilo.-
-. Ino voy a matarte…- le dije bajito. Me abalancé sobre ella pero Naruto me agarró.
-. Ni lo pienses cariño podría demandarte por ello….- me dijo -. Además sabes que me amas…-me dijo dándome una sonrisa y me calme.
Ino era rubia como el sol y tenía apariencia extranjera. Su madre era alemana y su padre japonés hijo de una alemana y un japonés a su vez. Así que tenía los genes para poder ser blanca, rubia, alta y de ojos azules como era. Inoichi e Ilse se conocieron un verano en Múnich, se enredaron en una loca aventura veraniega e Ino fue el resultado. Siempre se ha burlado sus padres que siendo medianamente adultos metieron la pata. La trajeron al mundo un 26 de septiembre de 1992 en un hospital japonés en Sapporo, Hokkaidō. Todo porque su abuela una dama de hierro inflexible había obligado a su hija a casarse con Inoichi y terminaron por azares del destino viviendo en departamentito de soltero de Inoichi, la cosa no funciono y cuando Ino tenía 8 años sus padres se divorciaron. En esa época yo la conocí, ella nunca ha sufrido por ello, de hecho pareció interesarse más en mis problemas infantiles a causa de mi enorme frente que del hecho que sus padres no viviesen juntos. Siempre he admirado esa parte de Ino, de veras que sí. Ahora ella vive con su madre a 3 cuadras de mi casa con su abuela materna y su madre, con la manutención que le manda su padre quien ahora es un prestigioso empresario de autos.
Después de calmarnos nos hemos sentado a comer. El idiota de Sai se ha sentado la mar de acaramelado con Ino; no ha dejado de esbozar su preferencia hacia el físico extranjero de mi mejor amiga y se ha dedicado a echarme en cara lo fea que soy. Sin embargo, no he dejado que me arruine mi lasaña y he comido con ganas. Todos han felicitado a Hinata y ella le ha dado el crédito a la receta de mi madre, de verdad que mi amiga es una gran cocinera.
-. Hinata chan esto esta delicioso…es incluso mejor que el rammen juro que podría comerlo toda la vida.-dijo Naruto atragantándose. La pelinegra se ha puesto colorada y ha empezado a jugar con sus dedos de vergüenza.
-. Esto… pues gra…gracias Naruto kun…- estaba tan sonrojada que daba hasta risa.
-. Dáselo…-dijo Tenten en tono desenfadado. Naruto y Hinata se sonrojaron al tiempo, lo cual fue la mar de divertido. Y han empezado a discutir con la castaña. En esta pelea sin razón la voz madura y varonil irrumpió en el departamento.
-. Perdón por llegar tarde.- se disculpó -. Un paciente se complicó.- explico parcamente.
Hacía tiempo que no le veía, desde que salí del hospital para ser más precisa. Traía pijama de medico pero eso no opacaba su físico bien cuidado, tenía la tez blanca y cabello liso negro recogido en una coleta baja, dándole un aire entre atleta y artista temperamental. Las ojeras adornaban debajo de sus ojos negros carentes de emoción, iguales a los de su hermano supongo que era algo de familia. A decir verdad, y antes no me había fijado que era un hombre endemoniadamente guapo. Supongo que Tenten y Hinata lo abrían invitado.
-. Itachi sempai…-me mordí el labio cuando me dio una mirada después de sentarse a la mesa y me dedico una sonrisa.
-. Así que tú debes ser Ino…-. Extendió su mano hacia mi amiga y esta la apretó nerviosa. -. Me habían referido que eras guapa pero no te han hecho justicia…-eso la mato. -. Mi nombre es Itachi Uchiha…-
-. Mu…muchas gracias Uchiha san…-
-. Déjate de formalismos dime Itachi.- le dijo serio. -. ¿Cómo ha seguido mi paciente favorita…?- me pregunto con cariño y me ha hecho sonrojar.
No obstante, esa pregunta pareció desatar la mala leche general. Al menos, de la escaza población masculina. Dado que el seudo artista ha cambiado la cara drásticamente y mi rubio amigo también ¿Es que me perdí de algo?
-. Ya mejor- le dije atontada y el me dedicó otra de sus hermosas sonrisas. La punzada de la culpa me embargo entonces, me había besuqueado con su hermano en las escaleras hace unas horas.
-. Me alegra…- Tomó un bocado de lo que Hinata le había servido y exclamo -. ¡Esto está buenísimo!-
Después de ello, todos comimos en silencio. La mala leche seguía circundando pero nadie decía nada. Al idiota ese no sé qué demonios le pasaba y Naruto parecía sentirse incómodo. Me pregunto si será por eso que pasa entre Sasuke e Itachi, no importa ya lo averiguaría.
La conversación se trasladó a la sala. Ino e Itachi hablaban de lo bien que se ve Europa y de las vacaciones tan geniales que se pasan allí. El resto de nosotros se ha limitado a escucha, muy a pesar de la incomodidad notoria de algunos por la presencia de mi amigo el médico. No obstante, dado que Sai se caracteriza por ser ese tipo que siempre rompe la paz y la armonía ha decido abandonar el recinto y largarse a quien sabe dónde hecho una fiera. A lo cual, nadie por supuesto le ha prestado atención. Bueno, salvo yo.
Me pregunto la razón de su molestia. Pero he preferido no exteriorizarlo en vista que ello podría significar que me molestaran de por vida con ese idiota y la verdad no estaba como de humor para ello. Así nos quedamos conversando de trivialidades un rato y al final Tenten ha recibido una llamada –me imagino que era ese primo de Hinata- y se ha largado como alama que lleva el diablo muerta de la dicha. Naruto se ha excusado y ha dicho que tenía que preparar unas cartas para el departamento de registro para que le dejasen dar una materia en horario especial y también se ha ido. Y para mi desdicha, a Itachi sempai le ha sonado su localizador porque tenía turno en el hospital en 20 minutos.
Así las cosas, Ino y Hinata han ido al cuarto por la excusa de arreglar las maletas de Ino. Yo he decidido acompañar a Itachi sempai hasta abajo para despedirme y para agradecerle por lo del hospital, cosa que no había tenido ocasión de hacer en vista que habíamos estado muy acompañados.
-. Muchas gracias por lo del hospital pero…no tenías que hacerlo- le he dicho mientras bajaba detrás de el en la ultima escalera.
-. ¿Qué cosa?- me ha preguntado distraído.
-. Hombre pues lo de la cuenta, de verdad me ha dado un mar de vergüenza contigo…- me he sonrojado y hemos llegado a la planta baja.
-. ¡Ah! ¿Eso? No seas tonta Sakura lo hice con mucho gusto.- me sobo la cabeza de forma fraternal sin ápice de doble intención. -. Además me siento algo culpable, te has chocado conmigo la primera vez que te has desmayado.- los ojos se me aguaron un poco al recordar aquella vez.
-. No era tu culpa igual eran mis problemas femeninos y algo de estrés.- le dije.
-. Lo sé pero…- se frenó en eso.
-. ¿Pero qué…?- le he preguntado.
-. Olvídalo.- me dijo desactivando la alarma de su hermoso mini cooper. -. Cuídate mucho pequeña.- empezó a darse la vuelta para entrar en el auto.
-. ¡Sabes!.- salió de lo más profundo de mi ser. Él se detuvo al escuchar ello. -. Me alegro de haber vivido aquello, he conocido una gran persona como tu Itachi sempai...y…te considero mi amigo…-me he puesto hasta colorada ¡Joder!
-. Yo también me alegro.- ni siquiera se giró pero seguía detenido. -. También te considero mi amiga.- se giró y sonrió.
-. No suelo tener muchos amigos Pequeña…pero contigo desde ese día que nos chocamos y te desmayaste en mis brazos he sentido algo especial…- mi corazón latió fuertemente y el pulso se me puso a mil. Dios no puedes hacerme esto, él es mi amigo. -. Siento la necesidad de protegerte como a una…- mi corazón latió mil con su pausa. Por favor Dios tú no podías hacerme esto. si fueras mi hermana- dijo finalmente. Y suspire aliviada.
-. Supongo que te recuerdo a Sasuke kun…-dije sin pensar.
-. No, Sasuke es otra historia algún día hablaremos de ello.- Se giró y me dio un beso tierno en la frente apartando mis cabellos. -. Cuídate…- se montó en el auto y se despidió con la mano. Yo hice el mismo gesto, pero mi corazón seguía palpitando fuerte. Me mordí el labio y me dispuse a subir las escaleras. Al girarme nada más y nada menos el artista temperamental me esperaba sentado de brazos cruzados y con cara de mala leche.
-. Muy sentimental…-aplaudió ligeramente burlándose. Rodé mis ojos en forma de disgusto y simplemente pase de él.
-. Ahora resulta que encima de te acuestas con mi mejor amigo, duermes con Sasuke Uchiha también estas buscado metértele en la cama a Itachi…- me dijo. Habíamos llegado a la planta del segundo piso.
-. ¿Perdón?- le dije enojada. ¿Quién demonios se cree este animal?
-. Lo que has oído cariño- apreté los puños y estaba dispuesta girarme. -. ¿Y quién tira mejor?- me gire hecha una fiera.
-. No te permito que hagas esas afirmaciones.- puse mi índice levantado frente a su cara.
-. No me permites ¿Qué cosa? Sakura…-lamio mi índice de manera sensual sorprendiéndome de sobremanera.
A causa de su anterior acción, no anticipé sus movimientos y como de manera tosca me estamparía contra la pared y me besaría de manera tan posesiva, demandante y brusca. Al principio apretó mi mandíbula obligándome a besarle, luego su mano me recorrió de manera descarada.
Lo confieso me excité. Ya había experimentado la sensación de calor embargándome el cuerpo y la humedad a su vez en lugares poco decorosos con Lonely Boy. Su violencia animal al principio había hecho arder la chispa del deseo en mí. Sus manos apretaron mi trasero cargándome y lo rodee con mis piernas, debía ponerle un alto a esto o aquí no habría vuelta de hoja. Pero era difícil concentrarse siendo que besada tan bien y que sus manos eran expertas con apretar mi cuerpo con las dosis justas de violencia. Sentí mis pequeños pechos duros y quemando, Dios mío o paraba o este tipo terminaría cogiéndome en el pasillo.
Me mordisqueo los labios aun de forma animal calentando el ambiente aún más. Con su mano presiono mi seno izquierdo sensible y gemí bajo. Maldigo la hora en la que se me ocurrió ponerme un sostén deportivo, se notaba que estaba excitada por encima de la ropa.
-. Si no te cojo aquí mismo, es porque simplemente hoy te la dejare pasar….-me dijo al oído y me dejó en paz. Acto seguido se entró en su departamento y me dejo allí.
Solo tengo cuatro palabras para este idiota:
¡Que te den Cabrón!
Me recompuse como pude y subí a mi departamento. No quería pensar en lo que casi hago. El móvil sonó para mi sorpresa y se me paralizó el corazón al ver quien era...
Lonely Boy
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