Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen. Solo los utilizo sin un valor pecuniario, solo para un mero desahogo mental. Por tanto la historia y los hechos que se cuenten a continuación y me pertenecen en su TOTALIDAD.

Notas del autor: me he sentido algo motivada a escribir después de leer sus reviews. Espero que les guste el pequeño lime saisaku. Gracias por sus amados reviews, y a todos aquellos que me han agregado a sus alerts, favorite author y favorite story de verdad que me honra muchísimo.

ADVERTENCIA: Contenido sexual leve (lime), lenguaje maduro y comportamiento inadecuado.


A mi querido Lonely boy por haberme soportado todo este tiempo,

A pesar de todo seamos lo que seamos,

Siempre seremos los mejores amigos cariño.

Te amo


Juguemos al amor, y asumamos que yo gano.

XVII

Love me tonight.

Nara suri

Mi billetera estaba en cartera de Ino así que necesitaba subir y corría el riesgo de toparme con ese imbécil. El cabrón degenerado ese seguro debía de haber subido a seguir endulzándole el oído para molestarme. Sin embargo, no podía mostrar que ello me afectaba. Así que intempestivamente giré mis tacones hasta la escalera subí sin dificultar los pisos ¡Joder! Parase que ya los estoy dominando.

Ino se veía aburrida removiendo el zumo de naranja con vodka de vainilla que al parecer han vuelto a traer. Lee san y Tenten conversaban animadamente tratando de integrar a mi rubia amiga. Al parecer Hinata y Naruto se habían ido a bailar y gracias a Dios ese desgraciado no había asomado sus narices por ahí. Tome un vodka y me senté de nuevo, rebusque de manera calmada mi billetera en el bolso de Ino y mi móvil. La Yamanaka se giro hacia a mí y se vio animada.

-. ¿Y bien?- me pregunto la mar de feliz y un deje de culpa me atacó.

-. Aléjate de ese imbécil Ino, es lo mejor que puedes hacer.- saque unos cuantos billetes y me los metí como pude en el sostén.

-. ¿¡Qué? ¿¡Porqué? ¡Sakura no seas envidiosa!- chilló. Pero Lee san y la cotilla parecieron no habernos oído por el ruido.

-. Ya de lo dije solo aléjate de él.- me pare de la mesa llevándome el vaso.

-. ¿¡Pero dime porqué?- me gritaba.

Baje las escaleras lo más rápido que pude, ella me siguió. Sus pasos eran algo torpes porque al parecer estaba bebida. No obstante, podía seguirme y casi llega a atraparme hasta que por primera vez Tenten hizo algo bueno por su vida y se la llevo Dios sabe dónde. Yo sin detenerme me fui hasta una barra gigante en el primer piso y le pedí al camarero lo más fuerte que tuviese. Me sirvió un liquido griseo con sabor a fresa le pregunte como se llamaba y me dijo "orgasmo" me reí bajito y seguí bebiendo estaba delicioso aun que al final se le sentía un fuerte gusto a alcohol.

-. Un jack daniel's en las rocas y otro de esos para la señorita.- yo a penas había terminado el vaso e iba a negarme al trago.

-. ¿Sasuke kun?- dije desconcertada pensando que el alcohol me había jugado una mala pasada.

-. Hpm…-fue lo único que me contesto. En ese momento el camarero puso el líquido café frente a él y a mí de nuevo el vaso de líquido grisáceo.

-. Gracias- atine a decir con una sonrisa tonta.

-. No seas tan molesta.- eso me pareció grosero pero no dije nada.

Ambos bebimos en silencio, sin quitarnos la vista de encima. Se veía jodidamente guapo tanto que hasta lastimaba la vista. Pedimos un par de trago más. El parecía no saciarse y yo me sentía ya medio mareadita. Sin embargo, quería borrar el recuerdo de Sai esa noche.

-. Necesito algo mas fuerte…- soltó sin más.

-. Yo también…- dije.

Él me tomo de la mano y dejo unos cuantos billetes en la barra. Caminamos rápidamente y me sorprendí de no haberme caído. Nos metimos en el baño de hombres pero eso no pareció importarme. A penas entramos todos los chicos salieron y me chiflaban al salir. Creo que pensaron que íbamos a coger o algo así. Sasuke sacó una papeleta blanca del bolsillo de su pantalón negro. Tenía estampada la bolsita una mariposa negra digna de hacérsela de tatuaje, saco un poco de polvo dentro del empaque sobre el mesón de los lavaba manos con ayuda de una tarjeta y formo una línea. Tomo un billete lo hizo un rollito y se metió el polvo por la nariz. Sentí como si la borrachera se me bajase al estomago.

Se restregó un poco la nariz e hizo otra línea con la tarjeta.

-. ¿Quieres un poco?- me preguntó y yo no sabía que responderle.

-. ¿Qué es?- fue lo único sensato que salió de mi boca. El sonrió zancarrón.

-. Ala de mariposa, Sakura.- fue lo único que me dijo. Me extendió el rollito. -. Es cocaína de primera es lo fuertecito que necesitas.- me dijo de manera sexy.

No sé de dónde saque el valor pero tome el billete enrollado y me agache un poco sobre los lavamanos con el billete y aspire el polvillo blanco. Sabía que estaba mal pero al diablo con eso. Me restregué un poco la nariz. Sentía como si fuese a estornudar, pero un golpe de euforia me subió a una nube de una sola vez.

Me sentía rara y más despierta que nunca. Una risa loca empezó a llegar. Sasuke y yo nos reímos como un par de idiotas. Me carcajeaba tanto que termine sentaba sobre el mesón de los lavados y no sé cómo demonios de un momento a otro me estaba besando con Sasuke. No sentía culpas ni remordimientos, solo me sentía jodidamente feliz y Sasuke me besaba con avidez. Sentí sus manos en el zipper de mi vestido y sentí como bajaba poco a poco. Yo solo me reía era divertido. Le quite las manos de mi espalda y seguí besándole. Besaba muy bien.

-. Muévete Sakura se acabo la fiesta…- presa de la euforia vi a Sai parado ante mí y Sasuke ya no estaba.

-. ¡Sai! ¿Qué coño haces aquí?- me reía echándole los brazos encima.

-. Eso debería preguntarte yo- me quito los brazos de su cuello y yo volví a echárselos.

-. Tengamos sexo aquí.- le dije intentando besarle. El puso sus manos en mi espalda sobre el zipper.

-. Tentadora oferta…- me subió el zipper completamente. -. Pero debo declinar….- Me empujo hacia afuera tomándome de la mano. -. Te llevare a casa antes de que hagas alguna otra tontería.- me arrastraba por toda la discoteca mientras yo solo me reía.

-. ¡Pues que te den!- le grité. Mientras me solté de su agarre y corrí perdiéndome entre la multitud.

Corrí muerta de risa hacia la barra y pedí otro orgasmo. Mientras lo preparaban Tenten me sorprendió por la espalda y le di un abrazo efusivo muerta de risa. Ino llego con ella estaba tan borracha como una cuba que no me pregunto nada sobre Sai ni nada. Nos tomamos unos tragos y nos reíamos. Tenten diviso a unos amigos suyos y decidió que debía presentárnoslo.

Se veían americanos por sus cuerpos fornidos, sus teses blancas y sus ropas. El primero era castaño y parecía un muñecón de gym que solo come batidos de proteína. Media cerca de 1.87 y tenía el cabello castaño revuelto, unos músculos de acero una cara que dice "FOLLAME" en mayúsculas. El otro chico era pelirrojo. Sus ojos eran agua marina, tenia grandes ojeras y usaba delineador se veía peligro con las cejas rapadas y la frente tatuada con un gran kanji rojo que decía "amor" y finalmente el ultimo chico era un castaño de pelo largo, rasgos finos y con unos grandes ojos perlas que me recordaron tanto a Hinata.

Caminamos de manera relajada y a pasa seguro.

-. Hola guapo no sabría que vendrías…- le dio un beso bastante mojado al hombre del pelo largo y se acomodo en sus piernas mi amiga la cotilla. -. ¿Qué hay chicos?- seguía manoseandose con el hombre de ojos perla.

-. Si quiera suban a la cabina del dj que no queremos ver sus porquerías…-el hombre castaño musculoso.

-. No llores nenas, que les he traído unas amigas…- dijo ella. -. Mira esta rubia preciosa de pechos grandes es mi gran ídolo Ino Yamanaka que está de visita acá en Tokio– se paró y haló a Ino hacia el par de hombres.

-. Un gusto…-dijo ella.

-. Gaara…- le dedico una mirada fría e indiferente.

-. Kankuro- este la miro de arriba abajo como si fuese carne.

-. Y esta belleza de ojos verdes y rulos rosas es mi nueva compañera Sakura Haruno.- el pelirrojo ni se inmuto y el castaño solo me miro admirando mis curvas.

-. Mucho gusto…- sonreí tontamente presa del ala de mariposa.

chicas el es Neji Hyugga. El primo de Hinata…- estaba totalmente encima de él. Allí recordé la anécdota del chica que vendía cerrillas, con razón era que se parecía tanto Hinata.

En ese momento se acerco una chica su cuerpo era sencillamente espectacular. Era jodidamente delgada pero tenía tantas curvas como una carretera. Sus brazos completamente tonificados y piernas largas y marcadas. Traía un vestido plateado de manga larga totalmente entallado al cuerpo pero dejando toda la espalda descubierta y nos mostraba el drago tatuado que recorría toda su espalda. Sus tacones median cerca de 15 centímetros y eran llenos de escarcha plateada. Sus pelo era un monto de rulos un poco debajo de los hombros.

-. Han visto a mi Shika… no lo encuentro.- estaba disgustada. Al parecer no encontraba a su chico.

-. No seas grosera Temari… Saludas a nuestras nuevas amigas. Ino y Sakura.- dijo el Kankuro.

-. Disculpen chicas no suelo ser así. Me llamo Sabaku no Temari. ¿Son amigas de Tenten verdad?- dijo ella con una sonrisa preciosa.

-. Haruno Sakura…-le extendí la mano y la estrecho.

-. Ino Yamanaka…- dijo mi amiga que también le extendió la mano.

-. Tenten dime que no es cierto- Abrió la boca gigantescamente. -. ¿¡Tu? ¿¡Tu? ¡¿Tu eres Ino Yamanka? ¿Tu eres Yazawa Mayu?- estaba al borde del infarto. Ino solo sonreía tontamente.

-. Así es…-dijo ella.

-. ¡Joder! ¡Joder! ¡Santa mierda! ¡Este es el mejor día de mi vida!- abrazaba a Ino como si su vida dependiese de ello. -. Es decir… eres tú… es decir sabia que estabas en Tokio pero nunca pensé que vendrías a mi discoteca…- estaba visiblemente emocionada. -. Yo soy tu mayor fan Yamanaka Sama.- la miraba y la miraba.

-. Tienes que tomarte una foto conmigo por favor… te lo ruego…- todos la miraron con pena ajena. Ino saco su cámara y mas chilló la rubia. Se la dio al muchacho de los músculos y amabas se tomaron la foto.

-. Esto amerita una celebración las invito a lo que quieran mujeres.- y nos dirigimos a la barra de nuevo.

Allí estábamos bebiendo todas. Hasta Tenten había abandonado los brazos de su hombre para venir a tomarse un tequila triple. Yo me dedicaba a hacer fondo blanco y a hablar. No preguntéis como pero ahora si que nos pusimos jarras. Bailábamos al ritmo de un tal pitbull con una canción que decía algo como "Let's do it tonight" bailábamos sobre la barra descalzas con los tacones en la mano y gritábamos la letra. Era un completo show pero qué demonios, esta discoteca era de temari y ella hacia lo que le parecía. Era suya junto a sus hermanos el par de muñecones Kankuro y Gaara que eran sus hermanos.

En ese momento recuerdo que la música hizo una pausa el teléfono de Temari sonó al parecer era al tal Shika. Lanzó un par de maldiciones y dijo no contestare. Lonely boy me marcó también pero también lr colgué. La canción cambio a una llamada telephone que molaba un montón de beyonce y Lady Gaga sino recuerdo mal.

Gritábamos presas del alcohol y en mi caso de la combinación de cocaína y alcohol. La canción me caía como anillo al dedo. Bailábamos como gatas en celo en nuestro regocijo etílico. Cerré los ojos sintiendo la canción y sentí sus brazos cargándome y su hombro en mi abdomen. Sentí su perfume a hombre que me bajo después de pasar por toda la multitud a la puerta del establecimiento.

-. ¿Puedes caminar?- me preguntó Sai.

-. Claro que si idiota ¿Por qué me has bajado si me la estaba pasando la mar de bien?-le pregunte. Sin tacones era bastante más baja que él.

-. Me han mandado a buscarte. Tu amorcito no está feliz con tu comportamiento de esta noche.- Me encaró.

-. ¿Es que le has dicho que me has manoseado como has querido bailando? ¿O más bien le has hablado de mi propuesta sexual?- definitivamente el alcohol me daba valor.

-. Cierra la boca. Nos vamos a casa apestas a tequila.- me quito los tacones y los sostuvo. Salimos del la bulliciosa discoteca y nos encontrábamos en la acera. Afuera donde había un par de putas, dos muñecones vestidos de negros que parecían ser los porteros y un par de chicas fumando.

-. Dame mis zapatos.- fue lo único que le dije. Él me arrojo los tacones y me los calce. Y me dirigí hacia adentro. El tiro de mi brazo fuertemente y me arrastro unos cuantos centímetros.

-. ¿Algún problema señorita?- preguntaron los porteros.

-. Ninguno… mi chica esta algo borracha ya saben. Solo la llevare a casa. Cariño vámonos…- me dijo la mar de acaramelado.

-. No corazón quiero quedarme…-le segui el juego.

-. Pero mi feita hermosa ven…-me cargo de nuevo. -. Me susurro o te callas o mañana mismo se entera tu adorado Lonely boy todas las cosas tan placenteras que no te has solo dejado hacer de mi sino del idiota de Sasuke.- me helé.

Al poco tiempo llego un taxi. El me abrió la puerta y subí a regañadientes. Miraba por la ventana al parecer los efectos del alcohol estaban cesando. Me sentía furica y con ganas de pegarle por imbécil y por cabrón.

-. Cambia esa cara que te he salvado de humillarte más públicamente…- golpeo ligeramente mi pierna. Yo lo fulmine con la mirada. -. Porque créeme fea si como bailas tiras se le baja la erección a cualquiera…- enrojecí violentamente y el conductor soltó una risilla.

-. ¿Y a ti que más te da?- le espete molesta.

-. El alcohol te da muy pero muy mala leche…- el solo sonrió y me recorrió un impulso inmenso por besarle. Quería demostrarle que no era ninguna santurrona tonta.

-. Sai…- me acerque a él. un imbécil…-le susurre amagando besarle.

Me beso al instante y algo en mi se incendio por dentro. Sentí como si mi sangre fuese un monton de lava que me quemaba las venas. Era adrenalina, deseo, droga y alcohol. El acabo nuestro pequeño momento separándose de mí y mirando a la ventana. Yo hice lo mismo y al poco tiempo llegamos a Konoha.

Él pago el taxi y agradecí mentalmente por ello porque no llevaba nada salvo mi móvil conmigo. Ambos descendimos del vehículo y cruzamos la reja. Subimos al mismo paso las escaleras. El como era de esperarse iba a entrar a su casa y yo recordé que no tenia llaves de la mía.

-. Puedes pasar si quieres…-me dijo la mar de normal. -. Te hare un café a ver si te baja esa jarra que traes…-se quedo parado en el marco de la puerta.

-. No estoy borracha.- le conteste estábamos como a dos metros de distancia.

-. Da igual eso dicen todos los borrachos.- sonrió.

Di un par de zancadas y le bese tan demandante y posesiva como no lo había hecho nunca. Él se sorprendió al principio pero me siguió el ritmo al poco tiempo. Sus manos se sostenían de mis omoplatos y yo enredaba las mías en su pelo. Entramos a la casa sin dejar de besarnos él cerró la puerta con uno de sus brazos y terminamos sobre el sofá. Ese mismo sofá donde su mejor amigo me había llevaba al orgasmo. Recordé eso mientras el se comía a besos mi cuello. Una punzada de culpa me recorrió y el pareció notarlo.

Se metió a la cocina sin decir una palabra y me dejo desarreglada sobre el sofá.

-. ¿Por qué paras?- le recrimine sabiendo bien el porqué.

-. Tienes que ver tu cara, parece que te estuviera violando.- el abrió la llave del fregadero y puso un poco de agua en la tetera.

-. No es así…yo…-me senté sobre el sofá.

-. No pasa nada Sakura…supongo que quieres que sea especial.-

No sabía si era el alcohol. No sabía si era la cocaína. No sabía si era un sentimiento naciente o si era una mera calentura de momento. No sabía realmente. Pero lo quería. Ahí y en ese momento. Mis tacones resonaron en el piso.

-. El café…- le bese fugazmente. -. El café puede esperar…- apagué la estufa pero se encendió otra llama.

Él me levanto del piso y me cargo a la par que me besaba. Me saque los tacones y se me subió un poco el vestido al tener mis piernas aprisionadas a sus caderas. Me llevo a su cuarto y me deposito en la cama sin misericordia. Eso solo encendió más el deseo en mi interior y mis manos tiraron de su camisa buscando la humedad de su boca. Era excitante sentir su lengua contra la mía y un calor recorría mi cuerpo. Desabotone su camisa mientras seguíamos besándonos y enterré mis uñas contra su blanca espalda mientras él no le daba misericordia a mi cuello.

Me sentó rápidamente en la cama. Sus besos recorrieron mis hombros y la parte alta de mi espalda. Acomodó mi cabello en mi lado izquierdo y lentamente bajo el zipper de mi vestido totalmente. Me mordisqueo el lóbulo derecho y bajo el vestido hasta mi cintura. Deslizo su boca por mi espalda y soltó el seguro de mi sostén permitiéndole recorrer con besos toda mi columna. Yo solo disfrutaba del coctel de sensaciones que él me brindaba al recorrer cada una de mis terminaciones nerviosas. Sentí la humedad saliendo de mi interior y lo supe estaba excitada. Bajo mis tirantes y dejo mis pequeños pechos al descubierto. Sai los masajeo suavemente arrancándome un par de suspiros y los sentí endurecerse. Él halo de ellos con más presión de la esperada y me arranco un gemido autentico y sonoro.

Al contrario de lo que pensaba Sai se detuvo. Recogió su camisa y me la puso encima.

-. No es lo correcto- me dijo. Al salir del cuarto.

Eso solo me dejo de dos formas: desconcertada y excitada.


Usted deciden gente. Lemmon o no lemmon el siguiente capítulo.

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