Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen. Solo los utilizo sin un valor pecuniario, solo para un mero desahogo mental. Por tanto la historia y los hechos que se cuenten a continuación y me pertenecen en su TOTALIDAD.
Notas del autor: Bueno chicos y chicas hoy siendo el segundo día del 2012 les traigo otro capítulo. Bastante más largo de los que suelo hacer pero es por una pequeña compensación dado que señores y señoritas hasta el 9 de enero no pienso actualizar. El motivo es académico y ya saben que primero está el deber. Por otro lado ¡Feliz año nuevo! Que el nuevo año les traigo muchas bendiciones y lo que necesiten. En mi caso parece que mi traerá de vuelta unos días a mi amado Lonely boy para visitarme (por fin!) así que recen por que se me haga el milagro. Gracias por sus amados reviews, y a todos aquellos que me han agregado a sus alerts, favorite author y favorite story de verdad que me honra muchísimo.
A mi querido Lonely boy por haberme soportado todo este tiempo,
A pesar de todo seamos lo que seamos,
Siempre seremos los mejores amigos cariño.
Te amo
Juguemos al amor, y asumamos que yo gano.
XIX
One Night Stand.
Nara suri
Había sido de veras un sueño muy extraño. Juro que podía sentir aun sus caricias y el ambiente cargado de ese olor que solo él despedía. Era Lonely voy haciéndome suya de una manera tan sensual y erótica. Sentirlo sobre mí embistiéndome de esa manera y ahí por fin vería su rostro. Y cuando lo vi el era Sai. Grite al instante y me removí asustada. Estaba denuda solo cubierta por las blancas sabanas.
Me tape la boca instintivamente para no despertarle. Sai estaba plácidamente dormido aun dándome la espalda. Cuando vi los arañazos en ella rogué al cielo que fuese un sueño. Las imágenes de todo lo vivido esa noche llegaron a mí de manera fresca y aun rogaba que me lo hubiese soñado. Me agarraba el cabello inquieta y vi aquella pequeña mancha donde estaban los restos de mi niñez y enseguida baje mi mano hasta mi entre pierna donde mis dedos se impregnaron de aquel liquido viscoso con restos de mi antigua virtud. Me mordí los labios y me deje caer sentada sobre la cabecera de la cama.
-. Eres una idiota…-me dije para mis adentros.
Me levante desnuda y busque mi ropa interior. Lo que encontré fue la camisa de Sai que me la puse mientras lograba reunir mi ropa. Encontré mis bragas y mi sostén del lado de Sai de la cama donde el dormía a pierna suelta tan pacíficamente. En su móvil eran las 9:17 am y los rayos del sol despuntaban ya por las ventanas. Me puse la ropa interior rápidamente y salí del cuarto vestida con su camisa. Encontré mi vestido a unos pasos de la puerta del cuarto y me lo puse dejando su camisa tirada. Divise mi móvil en el sillón al lado de mis tacones este vibraba insistentemente era…mi madre.
-. Buenos días mamá- le dije.
-. ¡Para que te compramos este aparato si no es para que contestes!- me gritó. -. Te estoy marcando desde las 7 de la mañana.-
-. Perdón me estaba bañando. Me di cuenta ahorita que hacia la cama.- le mentí. Tomaba los tacones con una mano.
-. ¿Está Ino por allí?- preguntó.
-. No, se estaba bañando- volví a mentir. -. ¿Porqué?-
-. Dile que llame a su abuela a penas salga esa señora me estaba volviendo loca desde las 6 am porque Ino no le contesta.- me dijo. -. ¿Cómo has estado bebé? ¿Qué tal la inducción?- ahora si era amorosa y cariñosa.
-. De maravilla…- mentí. -. Mami te llamo en otro momento se me están quemando los hotcakes te amo gracias por las recetas…bye- mentí para colgarle.
Metí el móvil entre mis pechos y antes de salir aproveche para acomodarme el cabello en el espejo de la sala. Ingrata sorpresa que me he llevado siendo que este imbécil me ha dejado el cuello marcado. ¡Y su reputa madre! Abrí la puerta buscando no toparme con nadie y gracias a Dios no había nadie cerca. Todo parecía en calma y subí descalza con los tacones en la mano con un incesante dolor en la cadera.
Toque la puerta de Hinata unas cuantas veces. Me abrió al cabo de un rato aun vestida con pijamas y refregándose los ojos. Me hizo pasar y no pude dejar de percatarme que Naruto dormía como una marmota solo con los pantalones puesto sobre el sofá.
-. Aquí tienes…-me dijo dándome la llave extra de mi departamento que ella tenía.
-. No preguntare que hace Naruto así y aquí…- le dije bromeando.
-. Y yo donde pasaste la noche, con quien y haciendo que…- me señalo el cuello y me dio un taro lleno de maquillaje liquido del color de mi piel.
Le agradecí y salí. Abrí la puerta y me tire a la cama al instante. Llame a Ino pero no me contesto, así que recapitule lo vivido la noche anterior. Me abrace a la almohada y recordé a Sai estocándome profundamente proporcionándome tanto placer. Me estremecí de solo recordarle y sentí humedecerme de nuevo. Marque otra vez a Ino pero se fue a buzón. Así que me desnude delante del espejo y allí estaban las marcas de nuestro encuentro en mi cuello, pechos y abdomen. Me metí en la tina y volví a marcar al fin me contesto.
-. ¡Donde cojones estas!- le grite.
-. No grites… no grites…voy subiendo arriba te cuento.- dijo acto seguido me colgó.
Me lave rápidamente debía cubrir las marcas antes que Ino llegase. Enjuague mi persona fugazmente y la viscosidad en mi intimidad. Me restregué con avidez intentando borrar cada caricia proporcionada por él. Me seque y puse unos vaqueros flojos con una musculosa de tirantas aplique rápidamente la base liquida sobre los hematomas en mi cuello y abrí la puerta a Ino que venía con los tacones en la mano y agarrándose la cabeza con la otra.
-. Joder te juro que no vuelvo a beber…- se apoltrono en el sofá y se quejo al acostarse. -. ¡Y su reputa madre!- grito. Le ofrecí un café sacado de la cafetera y casi me lo escupe en la cara diciendo que sabe a gato.
-. Parece que te hubiese pasado un camión por encima mujer…-escupí mi propio café. De verdad sabia a gato.
-. Me pasaron tres…-dijo con una risilla.
-. ¿No me digas que tu…?-
-. Si así es querida.- se rio.
-. ¡Eres una puta guarra! ¡¿Con quién mierda te acostaste!- dije.
-. Cuando sepas te mueres. Te juro que te mueres.- me dijo muerta de risa.
-. Pues la que se va a morir es tu abuela llámale que está volviendo loca a mi madre.- le dije. Ella saco el móvil y le marco a la anciana.
-. Abuelita que vergüenza no haberte contestado pero las monjitas de acá de la pensión de Sakura nos tuvieron haciendo unos rosarios desde la mañana.- le mentía descaradamente a la pobre señora. -. Si señora, si en el vuelo de las 8pm llego a las 10 pm…-dijo. -. Sí, si señora. Sí. Besos bendición. Amen.- le decía como una contestadora automática. Y colgó.
-. Retomando nuestro tema querida fue genial aun que no te niego que duele más que hacerse 10 depilaciones totales de bikini…- recordé el dolor enseguida.
-. Ah… ¿sí?- dije nerviosa. -. Parece que moriré virgen- le mentí.
-. No te creas cuando ya entra toda pues se siente genial, pero el tipo necesita saber lo que hace sino esto puede ser un desastre.- me dijo. a Dios me tocó uno bueno la primera.-
-. ¿Y quién fue el afortunado?- cotilleé.
-. Hay voy, hay voy…-me dijo. -. ¿Recuerdas a Shikamaru Nara de cuando íbamos en la escuela media?- preguntó.
-. Claro mujer el vagazo mayor que nosotras jodidamente inteligente pero un flojazo total por el que babeabas.- le recordé maliciosamente.
-. Bueno si ese- me dijo con cara de mala leche. -. Pues fíjate que se vino a estudiar a la Todai en ingeniería meca trónica y se lo trago la universidad. Termino retirándose y no tuvo el valor de volver a Sapporo porque sus padres iban a matarle así que termino trabajando en Nashiro's como DJ.- se reía.
-. ¿Es decir te tiraste al DJ de Nashiro's?- entorne los ojos y busque algo en la nevera hallando algo de helado.
-. Pues sí. Me folle a Shikamaru Nara mi amor de la infancia pero deja que te cuente- yo le daba cucharadas a un litro de helado de macadamia.
…-le dije atorándome de helado.
-. Pues fíjate que él era el tal Shika que Temari tanto puteaba anoche.- hizo una pausa. cosa fue que cuando nos caímos de borrachas, ya tú te habías ido el par de muñecones nos bajaron. Anduve un rato…ya sabes jugueteando con el mas grandote, el castaño. Cuando la cosa se puso medio caliente me cague completamente y subí disque por mi bolso pero ¿Cuál? Lo que iba a era por el bolso para irme. O sea lo había besado y bueno yo nunca había besado a nadie ¿entiendes? En fin la cosa que cuando iba subiendo me lo cruce.- le metió una cucharada al litro de helado.
-. ¿Y eso a que nos lleva?-. peleábamos con las cucharas.
-. Pues mujer me conto lo que te dije y cuando me dijo que era DJ no me aguante las ganas de decirle que me llevase a conocer la cabina. Hicimos algunas mezclas pero no lo recuerdo mucho y terminamos haciendo el amor en el sofá. ¡Joder! Que fue intenso.- dijo avergonzada al parecer recordando su vivida faena.
-. Eres una guarra.- le dije.
-.Cállate que aun no te he contado lo que hice con los muñecones – hay Dios mío Ino estaba completamente loca. -. Hija después aquello baje para irme pero vino esta gente con una botellita de esas de tequila y otra vodka que para que te cuento la jarra que nos dimos. No recuerdo mucho porque como te digo traía una tranca tremenda. Hasta donde recuerdo estaba retozando bajo los musculotes del castaño y después vino su hermanito el pelirrojo y Dios hicimos de todo- se reía.
-. ¿Sabes que te has comportado como una absoluta perra?- le dije.
-. ¿Sabes cuánto me importa eso? Voy a entrar a la universidad pasado mañana, tengo 17 años y estoy sola en Tokio donde nadie me conoce. Así que me importa un rábano. Tú sabes que todo esto es nuevo para mí y no quiero entrar a la universidad siendo una santurrona. Además sabes que siempre he pensado que si vas a perder la virginidad lo mejor era hacerlo con alguien que probablemente no veras de nuevo.- bueno debo decir que tenía un punto.
-. ¿Al menos has usado protección pedazo de puerca?- le pregunté casual.
-. Pues con Shikamaru si fue muy precavido con eso. Pero de lo otro no me acuerdo…- pareció acostarse relajada.
De repente abrió los ojos de golpe. Al parecer por fin midió las consecuencias de todas las cosas que hizo anoche. Es decir que te tires a uno vale hasta perder la virginidad es válido, pero ¡Hey! se había pasado con un trió en la misma noche. Se quejo un poco al pararse de golpe y me zarandeo violentamente y algo desesperada. Había olvidado decírselo Ino es total y completamente paranoica sobre todo cuando algo incluye la palabra embarazo.
-. ¿Qué demonios voy a hacer? ¿Es decir si me embarace? Mi abuela me va a matar y más detrás a ti.- me seguía sacudiendo.
-. Cálmate-le dije. -. Que un crio es tu menor problema ¿y si te contagiaron algo?- eso la alarmo mas.
-. ¿Sakura qué voy a hacer?- estaba bastante desesperada y empezó a dar vueltas por toda la sala. -. ¡Joder soy un genio!- gritó después de tanto lamentarse. -. Vamos a comprar un post-day y listo todavía no han pasado más de 72 horas.- empezó a desvestirse. -. Me baño y vamos…-
Iba a replicarle pero ya se había metido a bañar.
-. Oye idiota lamento decepcionarte pero… te recuerdo que no tenemos más 20 años y no la venden sin receta- le dije desde afuera. -. Además nos meterían presas por prostitución por ser menores de edad. Así que será mejor que pensemos en otra cosa…-ella gritaba desesperada aun en la ducha. Y allí se me ocurre una idea.
-. ¡Vas a amarme cerda!- le grité.
-. ¿¡Qué? ¿¡Qué?- estaba en toalla desesperada.
-. Podemos conseguir la susodicha receta…- le dije.
-. ¿A quién piensas a asaltar?- me preguntó mientras se vestía.
-. A nadie imbécil pero podríamos pedirle el favor a Itachi sempai…-le plantee la opción.
-. ¡Olvídalo! Sakura a penas lo conozco me daría una vergüenza enorme…- traía vaqueros y una playera hasta el ombligo.
-. ¿Es eso o un niño y que tu abuela te obligue a casarte?- le dije.
-. Bien…-hizo un mohín.
Yo busque en mi teléfono el numero de Itachi sempai, ese que me había dado para casos de emergencia. Sonó un par de veces y me contesto amablemente, me dijo que justo planeaba llamarme porque se había sentido muy mal por no poder tener alguna atención con Ino.
-. Pues…hay una atención que podrías tener con ella… ¿Nos tomamos un café los tres y te contamos si?- el acepto encantado y me dijo que estaba cerca que llegaba en 10 minutos.
Terminamos de arreglarnos y esperamos pacientes su llamada. Exactamente en 10 minutos me timbro al móvil y me dijo que se encontraba abajo. Nos subimos a su mini Cooper e Ino me hizo sentarme adelante supuestamente "para no dejar a Itachi san de chofer" Itachi nos pregunto sobre cómo nos había terminado de ir anoche y que debíamos esperar a tener edad para entrar a esos sitios. Parecía un hermano mayor. Al final llegamos a una cafetería bonita y pedimos 2 capuchinos y un expresso.
-. Entonces chicas coméntenme ese asunto tan grave que se traen entre manos…-dijo él serio como siempre pero de manera amable.
-. Pues…Itachi sempai si fueras alguien más no me atrevería ni a pedirte este favor pero- me mordí los labios. -. Esto… podrías hacernos una receta para que nos vendan una…-lo dije muy bajito. -. Píldora del día después…- el soltó una risita.
-. De hecho si, si podría pequeña Sakura pero ustedes dos jovencitas van a decirme para que quieren eso…-
-. Hombre pues… para ponerlas en el Shampoo hacer crecer el pelo más saludable…-se excuso Ino.
-. Ino san por favor las píldoras del día siguiente no sirven para eso. ¿Para cual de las dos es?-nos pregunto al borde de la carcajada.
-. Para ella.- dijimos las dos al mismo tiempo señalándonos la una a la otra.
-. Ok, está bien sé que es un poco difícil hablar conmigo de eso porque bueno sigo siendo un tipo al fin de cuentas.- nuestros cafés llegaron. -. Pero chicas comprendan que la sexualidad no es ningún juego. Es decir si ustedes o alguna de ustedes acepto tener relaciones pues hombre también debieron prever las consecuencias de sus actos. No solo son niños los que se ganan a punta de sexo de una noche sino también ETS. Yo no soy partidario de ese tipo de encuentros y prefiero las parejas estables pero si lo vas a hacer o lo has hecho no las juzgo pero al menos usen preservativo…- parecía una padre regañando a una hija. Bueno más bien un profesor de educación sexual. Bebía su expresso.
-. Lo sabemos sino que esta idiota se puso jarra y termino haciendo Dios quien sabe que cosas.-le dije. Ino me miraba como si quisiese matarme.
-. Tranquila Ino san… todos hemos tenido 16 y nos hemos puesto hasta atrás haciendo alguna burrada.- la animo. -. Solo quiero que lo tengan en cuenta…- le sonrió. -. Las llevare con una amiga se llama Anko.- recordé quien era.-. La doctora que te atendió la última vez Sakura. Para que te cheque a ver si está todo bien.- Ino traía una cara de vergüenza que no podía con ella. -.y no se preocupen por las pastillas. Yo les regalo unas que tengo en el consultorio.- joder este hombre se merecía el cielo.
No nos dejó pagar la cuenta. Al final nos montamos en su auto de nuevo y nos llevo al hospital. La doctora Anko no era precisamente una de esas personas excesivamente amables. De hecho me parecía que nosotras especialmente yo le caíamos bastante mal. Sin embargo nos atendió y chequeo a Ino y gracias a Dios estaba todo bien. Le explico que a partir de ahora debía visitar al menos 1 vez al año al ginecólogo para hacerse una citología y le explico los métodos de planificación. Al final ella se fue feliz con sus resultados. Al menos una preocupación menos no tenía una ETS.
-. ¿Y bien?- se le veía algo serio pero esa era su cara de siempre. Debo decir que las ojeras le hacían tener una cara bastante mayor pero Itachi sempai seguía siendo bastante guapo casi tan guapo como su hermano.
-. Todo perfecto- dijo la mar de feliz mi rubia amiga exhibiéndole sus resultados.
-. Tienes que repetirte el ELISA en 6 meses pero si no te ha salido nada es probable que no tengas nada así que no te des mala vida.- le toco la cabeza.
-. Aquí tienes…- le entrego una sobre con dos grageas blancas. -. Te tomas una y la otra a las 12 horas. Quizás experimentos algunos mareos y se te adelante el periodo pero volverás a la normalidad.- ella chilló de felicidad y se abrazo a él bastante fuerte que me hasta me dio vergüenza ajena.
-. ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias!- chillaba incesantemente. -. Si tuvieras 5 años menos saldría contigo.- ok eso si me dio vergüenza ajena.
El solamente sonrió y nos invito a comer en la cafetería del hospital para que mi ruidosa amiga pudiese tomarse las pastillas. Debo decir que el rollo de crema era buenísimo y el café era de lo mejor. Itachi sempai le salió una emergencia allí mismo, al parecer uno de sus pacientes se complico por lo que Ino y yo nos fuimos al complejo con el fin de llevar las maletas de Ino al aeropuerto para hacerles cheking y podernos ir con tranquilidad a Akihabara a dar rienda suelta a nuestra obsesión por las cosas frikis.
Caminamos unas 9 cuadras como nos indico Itachi Sempai hasta el complejo Konoha. Era alrededor del medio día. Abajo sentada en las escaleras se encontraba Tenten la mar de normal sin restos de haberse alcoholizado lo suficiente.
-. ¿A penas llegando?- nos dijo animada.
-. Venimos de desayunar.- le aclare.
-. Menuda juerga la de anoche- nos dijo.
-. Y que lo digas- se quejo Ino.
-. ¿Qué vamos a hacer hoy?- nos pregunto la cotilla.
-. Planeábamos ir a Akihabara a hacer algunas compras…-le dije.
-. Entonces las acompaño.-nos dijo.
-. Vale avísale a Hinata aun que creo que es mejor no interrumpir…-le dije
-. Mejor matamos dos pájaros de un tiro- dijo en mal chiste. -. ¿Le decimos a dibujitos?- fue bastante incisiva en eso.
-. No.- le conteste tajantemente.
-. Podríamos decirle, se ha portado la mar de bien conmigo- dijo la rubia.
-. He dicho que no.- les dije de mala leche.
-. Pero…- les entorne los ojos y empecé a subir.
Debo decir que bajar las maletas es mil veces más fácil que subirlas. Las bajamos al tiro y vestido arreglado y peinado acompañando a la cotilla se encontraba nada más y nada menos que el imbécil de Sai. Sentí como si el café y los panecillos me subiesen 100 veces del estomago a la garganta. Me temblaban las piernas y sentí las manos sudadas. Él solo se relamió los labios y me hizo recordar sus caricias la noche anterior. Detrás de nosotras bajaron Hinata y Naruto ya cambiados y peinados.
-. Creo que es mejor que pida un taxi para ir al aeropuerto y cogeré otro a Akihabara después.- dijo la Yamanaka.
-. Si quieres vamos al aeropuerto en taxi y nos vamos a Akiba en metro para que te gastes toda esa pasta allá. Yo te acompaño.- le dijo la castaña.
-. Pues me parece buena idea…-dijo Ino.
-. Podemos encontrarnos afuera de TAKARADA musen a las 2:30 y almorzar algo.- dijo Naruto algo resacoso.
-. No se diga mas…- Ino tecleo en su teléfono y en menos de cinco minutos llego un taxi donde se monto con Tenten.
Caminamos hasta la estación del metro de Nakano y nos paramos frente al mapa. Naruto nos explicaba a Hinata y a mí sobre como coger el metro. Tendríamos que pasar alrededor de 8 estaciones hasta Otemachi donde tendríamos que abordar la línea de Chiyoda y abandonar la línea de Tozai. Luego tomar otro tren hasta la estación de Tokio y en cinco minutos estaríamos en Akihabara.
Compramos los boletos y caminamos hacia el tren que arribo a los 5 minutos. Hinata iba tan impecable como siempre con unos pantalones de mezclilla ajustados y una camiseta de marca y unas sandalias americanas. El cabello le caía suelto con su flequillo y en su cara no había síntomas de fiesta. Yo en cambio a pesar de no estar mal se me veía algo ojerosa y entre al tren con mi tercer café del día. No fui la única al parecer Naruto también había quedado algo golpeado. Nos sentamos los cuatro en una línea pero en la primera estación los chicos sedieron sus asientos a un par de ancianas. Como nuestros asientos estaban cerca a la puerta los chicos decidieron moverse para no obstruir el paso. Hinata y yo les podíamos verles dado que no estaban tan lejos pero tampoco tan cerca.
-. ¿Ahora si me puedes decir que hacia Naruto en tu sofá?- le pregunté a Hinata quien se sonrojo al instante.
-. ¿Me vas a decir tu porque traías el cuello lleno de moretones?- dijo en venganza.
-. Al menos se honesta ¿Estuvo buena la faena?- vale me pase un poquito con la broma la señora a nuestro lado nos quedo mirando.
-. ¡Sakura!- dijo ella. -. No sé de qué hablas…-me dijo. -. Anoche no pasó nada al menos nada que lamentar.- dijo con una risilla.
-. Joder que serás guarra…-le dije. En tono de burla.
-. Cállate ojala se quedó dormido antes de la acción.- vale esta faceta medio liberada de Hinata no la conocía.
-. Entonces ¿nada de nada?-le he preguntado.
-. Nos besamos… y mucho. Y… ¡Dios! No sabía que besar fuese tan bueno. Es decir, ya sabes que nunca he besado a nadie y no era así como el sueño de toda chica. Pero igual.- se mordió los labios y se puso colorada. -. Pero no debe ni de acordarse… se quedo dormido en el sillón.-dijo con algo de resignación. -. Es que anoche se pego una tranca tremenda.- miramos hacia donde estaban los chicos. Naruto parecía quejarse de dolor de cabeza y Sai lo miraba divertido.
-. Deberías confesarle tus sentimientos…-le animé.
-. Bah…no podría hacer eso…- dijo resignada. -. Empiezo a tartamudear y transpirar cuando me habla- exhalo fuertemente. -. Hablemos de cosas mejores… ¿Dónde has dormido?- la señora del al lado se le notaba incomoda.
-. Oh vamos eso no es importante…- negué con la cabeza.
-. Déjame adivinar- dijo algo incisiva. -. ¿Has dormido en el departamento de Sai?- palidecí al instante. -. ¿O quizás el de Sasuke…?-
-. ¡Claro que no!- le reclame. -. No soy una cualquiera que dormiría en el departamento de Sasuke…- le dije.
-. Vale haz cavado tu propia tumba…así que has dormido con Sai.- a lo que yo solo me golpee el rostro con la palma. -. Como un demonio ¡Sakura dormiste con Sai!- gritó a lo que yo le tape la boca.
-. Cállate….-le dije. Ella asintió y deje de taparle la boca.
-. ¿Y bien?- me preguntó.
-. Pues nada…- me sonroje. -. ¿Qué va a pasar? Sai es un imbécil y yo paso totalmente de él. Si me he quedado a dormir en su departamento ha sido porque la puerca de Ino tenía mis llaves en el bolso y me ha dejado solo con móvil. Así que como nos hemos venido juntos por pura y física compasión me ha dejado pasar a su casa y he dormido hasta en el sofá.- le mentí rotundamente.
-. ¿Enserio? Creo que tienes talento en esto de inventar historias.- me dijo. -. A la próxima me cuentas otra sobre la castidad de Tenten. Mira que yo pareceré una santurrona pero no tengo un pelo de tonta cariño y a menos que alcances a chuparte el cuello tú misma no creo esa historia del sofá.- Joder y yo que la tenía por la niña bien tan casta como una dama.
-. Vale, vale si pasó algo pero no lo crees.- mentí parcialmente. -. Es decir bueno si nos besamos y eso. Nada más.- ella me miró incrédula… -. Vale, vale la cosa si se puso de otro color pero nada más. Es decir no es como que haya dormido con él y perdido la virginidad anoche.- una risa nerviosa me atacó.
-. A su puta madre…- era la primera vez que la oía decir algo así. -. Le debo unos cuantos yenes a Tenten.- fue lo único que dijo.
-. ¿Qué?- vocifere histérica. -. ¿Cómo que unos yenes?- le dije molesta. -. ¿Es que andan haciendo apuestas sobre mi virginidad o qué demonios?- eso no lo grité. Aun me quedaba algo de vergüenza.
-. Tranquila es solo que bueno… Tenten te ha visto salir un par de veces de su departamento y hace un par de días me ha dicho que se estabais casi que cogiendo en el descanso del segundo piso. Y bueno yo me inclinaba más a que te gustaba Sasuke.- y yo que pensé que era la más normal.
-. Pues vieras que ambas perdieron porque yo estoy enamorada es de Lonely Boy.- le aseveré de manera segura.
-. Vale tía y si te gusta tanto Lonely boy ¿Por qué lo has hecho con Sai?- jaque mate.
-. Estaba bebida.- me excuse. Y el silencio se hizo presente
A pesar de haber bebido lo suficiente y hasta haberme metido un pase la noche anterior, yo era perfectamente consciente y estaba plenamente en mis cávales para cuando paso lo que pasó. De hecho yo misma en un acto de irreverencia y estupidez había empujado a Sai a que pasase lo que pasó. El ¿por qué? de mis acciones o mi motivación aun no está del todo claro en mi interior.
Cuando pasó lo de Lonely boy yo tomé la cosa muy mal. Había tenido un duelo interno bastante grande porque ello significo un abrupto cambio en la forma de concebir el amor. Para mí antes primero te enamorabas, te ennoviabas, te casabas, te acostabas y parias. Así de simple. El sexo prematrimonial no era parte de mis planes y mucho menos el sexo casual. En este momento creo que es que entiendo la magnitud de mis acciones.
Sai y yo éramos dos personas con una relación algo truculenta. No éramos amigos, tampoco éramos novios, no éramos enemigos pero tampoco teníamos una relación de colegas. Éramos nada más que un par puntos bailando en una línea que separa la fogosidad de pasión con la dureza de la ira. El me turbaba los sentidos, me revolvía las ideas preconcebidas sobre la vida y parecía saber todo de mí y yo nada de él. Para mi Sai solo era el mejor amigo de Lonely boy, un ser extraño, cínico y mezquino. Una persona tan traidora y falsa capaz de descargar sus instintos contra mí. Y a esa porquería yo le había dado mi virginidad.
Entonces las palabras de Tenten acerca de su concepción de lo que significaba ser virgen me retumbaron en las sienes. Para alguien como Tenten la virginidad no era un musculo que se rompía tortuosamente. Para Ino tampoco lo era. Para ellas dos la virginidad no era más que un estado mental. Una barrera que no está entre tus piernas sino en tu cabeza. Una decisión que no se toma con el desgarre sino con el consentimiento. Y allí comprendí que mi virginidad no había quedado entre las blancas sabanas de Sai está madrugada. Quizás si mi himen desgarrado pero no la barrera mental que yo había roto antes en su sofá.
Cuando dejé que Lonely Boy me tocase con sus dedos. Cuando esa noche permite ese primer contacto y me deje llevar a ese cielo personal llamado orgasmo, justo en ese momento yo había perdido la virginidad. Ese primer contacto rompió las barreras que traía en mi cabeza, cambio mi forma de concebir la sexualidad de una manera abrupta y me hizo asumir de manera madura muchas cosas. Ese simple contacto –que también tuve con el mismo Sai- marco el rompimiento de una niñez y el nacimiento de alguien sin tabúes. En ningún momento a pesar que él lo propuso varias veces opte por detenerme. Pese a conservar aun miedos de alguien con poca experiencia me di cuenta que yo no temí por mi mente sino por no experimentar dolor alguno. Había pasado solo aquello que de alguna forma tendría pasar entre dos personas que se atraen. Yo admito que Sai me gusta como hombre, de un modo parecido a como me gusta Sasuke con un sustanciales diferencias. Admito que deseo a Sai de un modo pasional e instintivo. Fin del asunto y de todo este rollo. Se sirvió, se cenó, se lavó el plato y aquí no pasó nada.
-. Estación Otemachi. Otemachi. Otemachi Station…-le voz de la operadora resoplo en mi cabeza.
Por otro lado…
Hay algo que Sai y yo debemos a aclarar antes de poder echar tierra a este asunto. Aquellas dos palabras que fueron pronunciadas al momento en que él llegó al orgasmo. Esas mismas que hacen latir fuertemente mi corazón al recordarlas.
-Te amo…-
Bueno chicos les recuerdo. Un fanfic con reviews es un fanfic contento así que eso me motiva a escribir. :)
