Disclaimer:Naruto ni sus personajes me pertenecen. Solo los utilizo sin un valor pecuniario, solo para un mero desahogo mental. Por tanto la historia y los hechos que se cuenten a continuación y me pertenecen en su TOTALIDAD.

Notas del autor: Después de intensas horas de trabajo he quedado algo libre. No osbtante no por mucho porque debo volver al trabajo la otra semana. En fin he Muchas Gracias por sus amados reviews, y a todos aquellos que me han agregado a sus alerts, favorite author y favorite story de verdad que me honra muchísimo. Sin más preámbulos, disfruten la lectura.


A mi querido Lonely boy por haberme soportado todo este tiempo,

A pesar de todo seamos lo que seamos,

Siempre seremos los mejores amigos cariño.

Te amo.


Juguemos al amor, y asumamos que yo gano.

XX

Lucky.

Nara suri

Eran las 12:45 p.m en la estación de tren de Otemashi y estaba atestado de gente. Era de esperar dado que era hora de almorzar. La gente corría de un lado a otro y nosotros también tratando del alcanzar el tren de la línea Chiyoda. La gente empujaba de manera insistente tratando de enlatarse como pudiese en el tren. No sé por qué diantres pero la gente en Tokio parecía que siempre tenía mucha prisa. Naruto fue el primero en alcanzar el tren, logro halar a Hinata de modo que esta entró. Sai intento entrar y me haló de la muñeca izquierda para que pudiésemos ingresar pero finalmente la puerta termino cerrándose en nuestras narices llevándose al rubio y la morena consigo y dejándome a este idiota y a mí en la estación.

-. Genial.- bufó molesto soltando mi muñeca. -. Ahora a esperar 10 minutos a que pase el otro puerco tren.- se quejó.

-. Pero… solo son 5 minutos tampoco es para tanto ya los alcanzaremos en la estación de Tokio.- le contesté. Él camino rápidamente hacia una máquina expendedora.

-. Es hora pico anormal con suerte pasara uno en 10 minutos y lograremos entrar- metió una billete. -. ¿Quieres algo?- sonó la mar de amable.

-. Un café anormal…-le dije con el mismo tono que él me había dicho.

-. Vale tampoco te ofendas ex virgencita…- me extendió la lata caliente y bebí el contenido.

-. Cierra la boca…- le entorne los ojos y camine a una banca cercana. Sai solo me siguió.

Nos sentamos en la banca esperando el próximo tren. Tenía ganas de hablar pero me las aplacaba a sorbos de café. Él me miraba de manera divertida. Yo solo quería que ese tren llegase rápido. Preferí mirar hacia otro lado al fin de matar la tentación de preguntarle por aquello que me dijo. Recordé entonces su cara al momento de llegar al climax y algo en mi interior empezó a calentarse.

-. No esperaba que hicieras el desayuno pero al menos un beso de buenas días al despertar.- me dijo de manera sexy e insinuante al oído cosa que me hizo estremecer.

-. Deja de decir estupideces…- le aparte de mi con la mano. Lo menos que necesitaba ahora es que me turbara la mente.

-. Eres la mar de divertida ¿Sabes?- bebió un sorbo de su café. -. Deja de mortificarte fue solo sexo Sakura…- me dio unas pequeñas palmaditas en la espalda y tuve que contenerme para no tirarle el café encima.

-. Tengo perfectamente claro que lo fue sexo.- le dije mirándole directamente a los ojos. -. Al menos para mí lo fue- le dije Sai solo sonrió.

-. ¿De verdad?- se mojo los labios con la lengua y sus manos tomaron mi cuello. Mi pecho se agito y me sentí morir.

Sus labios rozaron los míos sensualmente, yo le deje besarme de manera suave y acompasada. Hasta me deje llevar un poco recordando momentos de nuestra noche anterior haciendo que mi corazón latiese rápidamente y volví a la realidad cuando recordé esas dos palabras. "Te amo" me removí entre sus manos y deje de besarle.

-. Necesitamos hablar seriamente…-volví al café.

-. ¿De qué quieres hablar…?-me preguntó.

-. Creo que está claro para mí que lo mío fue solo sexo. Fue cosa del momento, algo que pasa entre dos personas que se gustan pero sabes perfectamente que mis sentimientos pertenecen a Lonely boy. Es decir yo no te quiero, ni te amo, ni pienso que eres el hombre de mi vida, ni nada de eso. Si me acosté contigo fue simplemente porque me provocó.- el rompió en una carcajada sonora. Lo que a mí no me pareció para nada divertido.

-. Pareces una niña. Fue sexo casual estoy de acuerdo en ello. Sé que no me amas que difícilmente llegues a hacerlo y que te mueres por tu adorado. Y francamente no te creo tan niña como para enamorarte del primer tipo con el que te diste un acostón. No me des explicaciones. Tú sigues siendo Sakura y yo Sai querida. Ni me amas, ni te amo. Solo nos atraemos y en una noche tuvimos sexo. Pasa todos los días.- el se levantó de la banca y deposito la lata vacía en un canasto cercano.

-. Me parece genial que lo entiendas así porque si te dije eso es porque…-dude un poco él me miro esperando lo que seguía. -. Cuando tu…bueno…ya sabes me dijiste que me amabas- Sai por poco se retuerce de risa.

-. ¿Era eso?- seguía riendo. -. No te lo tomes así. No es cierto. Es decir…mira Sakura realmente no lo dije porque te ame o algo así. Como te dije me atraes pero nada mas de allí. Si te dije eso anoche es porque bueno…me recordaste a alguien más…- algo en mi interior sentí removerse. -. No me veas así todos tenemos derecho a enamorarnos. Es solo que anoche me recordaste a ella y por eso te dije eso.- esa fue su brillante explicación. Arroje la lata al canasto.

-. Pensé que los tipos como tú no se enamoraban…- le dije mientras caminábamos nuevamente a la parada.

-. Yo pensé que las perras feas como tú no era buenas en la cama- me sonrió. Y yo estaba dispuesta a propinarle una golpiza. En ese momento las puertas del tren se abrieron y el castaño corrió por su vida mientras yo iba a ponerle una golpiza que no iba a olvidar jamás.

A pesar que había más o menos gente él quedo contra la ventana al ser bastante más rápido. Yo corría como podía en parte porque era algo torpe para correr y por otro lado porque me dolía mucho la cadera. Cuando entre a la cabina la puerta cerró tras mío y se movió rápidamente. Mis pies se enredaron por la velocidad y me vi reventando contra la ventana, afortunadamente el pecho de Sai me recibió a la par que sus brazos me apresaron impidiendo que cayese hacia otro lado. Fue solo un segundo pero mi corazón latió bastante fuerte y el de él también.

-. Solo fue un cumplido querida…- dijo en mal chiste sobre la ventana. -. De veras que lo haces como una profesional con algo más de practica podrías dedicarte a ello.- sentí ganas de golpearle.

-. No me hagas matarte…- le dije entre dientes.

-. Vale, vale pero ya sabes… si quieres repetir algún día sabes dónde encontrarme querida.- no dijimos nada más.

El camino fue en silencio hasta la estación de Tokio. Ni él ni yo parecíamos interesados más el uno en el otro. Y yo me sentía lo suficientemente bien entonces para poder enterrar esto en lo más recóndito de mi alma y seguir con mi vida. A penas bajamos Hinata y Naruto nos esperaban sentados en una de las bancas.

-. ¡Lo vez! No se mataron.- vociferaba de manera animada Naruto quien parecía sentirse ya mejor.

-. Gracias a Dios- fue lo único que dijo ella.

Caminamos unos 10 minutos desde la estación de Tokio hasta Akiba. Debo decir que era realmente sorprendente tanto que me quede anonadada. Era como tener todos tus sabores de helado en mismo lugar en una nevera infinita. Llegamos a TAKARADA musen al instante donde Ino y Tenten no esperaban mientras miraban algunas cámaras.

-. ¡Joder muero de hambre! Se han tardado un montón.- gritó Tenten.

Caminamos hasta el restaurante americano de la gran eme amarilla por unas hamburguesas. Naruto pareció divertirse bastante con el par de monitos que trajo la caja feliz de Hinata quien la pidió por querer comer algo pequeño. Tenten si se mando una agnus gigante a la vez que los dos hombres que nos acompañaban. Ino pareció normal con su hamburguesa de pollo y yo con mi big estaba más que satisfecha. Sai y Naruto comieron como cerdos rápidamente, cosa que no impidió que mi mejor amiga le hiciese ojitos al remedo de artista pero él no pareció hacerle mucho caso. Este parecía más preocupado por la nueva expansión de un juego raro que Naruto y el planeaban comprar y por el cual nos abandonaron lo que ellos llamaron unos segundos. Así comimos nosotras con parsimonia.

-. Joder que juerga tan bestial la de anoche…- dijo la castaña a las que todas asentimos. -. Pero venga que más de una se perdió de la mega juerga en la casa de lo Sabaku…- nos dijo mirando hacia Hinata y a mí.

-. Sabes que no soy muy de esas fiestas, además tuve que cuidar de Naruto kun…- se excuso la morena.

-. Anda mira nada más… ¿Cuidar? Para mi han pasado la noche juntos…- sentenció la cotilla. A lo que Ino y yo soltamos una risilla.

-. Claa…aaro que no…- dijo ella jugueteando con sus dedos.

-. Oh pues entonces no sabéis lo que te pierdes…- le pego un sorbo a su bebida agrandada. -. Aquí mi amiga bailo el tango entre tres y mira nada más, creo que saldrá un buen lemmon para el próximo capítulo…- le dijo a Ino y esta se sonrojo violentamente. -. Es que yo siempre he dicho que el sexo con uno es realmente bueno pero el sexo con dos es lo máximo. Los tríos de dos chicos una chica me gusta más aun que los tíos de preferencia hetero para que te complazcan solo a ti. Los de dos chicas y un chico no son malos, pero en lo personal me resulta algo mas difícil estar con una chica aun que no es malo de verdad.-Dios alguien que la callase.

-. No digas eso asi de alto estamos en público…- fue lo único que dijo Ino suplicante.

-. No hay nada de malo yo sí puedo decir que pase una noche de lujo. Hasta hice de dominatrix y fue una experiencia maravillosa…-vociferaba a lo que todas moríamos de vergüenza

-. Tenten podrías evitar vociferar tus comentarios sexuales…todos nos ven…-le dije bajito.

-. Mira nada más quien abrió la boca. Anoche después que Sai te bajase de la barra a rastras no te vimos más.- sabia que diría y Hinata traba de hacerle señas para que se callase. -. Será que alguien se la estaba montando con don Picasso-la cara de Ino literalmente paso por una gama de rojos.

-. No digas eso que no es cierto…- le exigí.

-. Pues hija ese es uno que no he probado pero supongo que algo debe saber- yo seguía mirándola mal. Sakura tranquila es decir no es para tanto.-le entorné los ojos.

-. Con permiso voy al baño…-Ino se levantó la mar de molesta y no era para menos.

La rubia se levanto estrepitosamente dejando su bolso en el asiento. Camino dando grandes zancadas y prácticamente desquito su enojo con la puerta del baño de mujeres. Yo corrí hacia ella tratando de calmarle pero sabía que sería inútil. Es decir esto en el mundo de las mejores amigas se llama…alta traición.

Ino y yo éramos amigas desde niñas y desde siempre nos habíamos entendido a las mil maravillas. Con ello quiere decir que jamás en la vida nos habíamos peleado, es más ni siquiera discutido. Pese a que ella a veces pasara de mi falta de interés en las cosas y yo a veces pasara de esa fea manía que tiene de siempre querer ser el centro de atracción. Sin embargo ahora Ino debería estarme odiando. Hace un par de días ella me había preguntado si me molestaría que ella se liase con Sai y le había dicho que no. Ella había sido amiga y había consultado primero. Es decir ella de manera más honesta y transparente me había pregunto para evitar traicionarme. Y yo en cambio le había pagado acostándome con él que ella quería fuese su romance de verano.

-. Ino no es como Tenten te ha dicho….no pienses que…- pero ella acallo mis mentiras con una bofetada tan fulminante que hizo mi cara girar hasta otro lado.

-. ¡Cállate que no quiero escucharte!- me grito enojada.

Ella se sentó en el lavado y se agarro la cara entre las manos sollozando amargamente. Eso me rompió totalmente el corazón. Vale, que yo me he mandado demasiados mocos en mi vida pero acostarme con Sai definitivamente había sido el peor de todos.

-. Sé que estas enojada pero…voy a contarte toda la verdad- me mordí los labios y me apoye en la puerta. -. Mira Ino se que tú me lo preguntaste se que debí decírtelo…pero soy una idiota y sé que la cague. Pero…lo que pasó no lo planee ¿sí? Es decir no pensé que las cosas se tornaran de esa manera- no sabía cómo expresarlo.

-. ¿O sea que es verdad?- me miro con la cara impávida llena de lagrimas.-. ¡Te acostaste con él!- gritó.

-. Ino yo…-

-. ¡Eres una zorra! ¡Una puta zorra me oyes!- me gritó y me lo merecía.

-. Vale si soy una zorra.- le dije. -. Sí me acosté con él pero no fue algo deliberado. No sé en que estaba pensando. La cague pero no es mi culpa del todo. Anoche te lo dije aléjate de él era porque Sai me estaba buscando y no quería que salieras lastimada. Porque no quería que un imbécil como ese te metiese en su cama y te rompiese el corazón. Pero yo también soy un ser humano y tengo debilidades Ino. Anoche me dieron 10 minutos de estupidez y eso valió lo suficiente para que la cagara y está bien me merecía esa cachetada que me has dado mujer. Pero tú no le amas y también te acostaste con tres tipos anoche eso prueba que ni siquiera querías algo con él como para que me juzgues tan duramente.- le exigí desde el fondo de mi alma.

-. Sigues siendo una perra…-me dijo volviendo a meter su cara entre sus manos.

-. Vale Ino soy una perra. Una puta cualquiera y yo acepto. Ya te dije que si me acosté con él ¿y sabes? Tuve el mejor orgasmo de mi joven vida y lo disfrute. Pero ¿sabes algo más? Eres mi mejor amiga desde hace más de 9 años, he paso la mitad de mi vida siendo tu amiga. Hemos compartido tantas cosas y te quiero tanto que no te haces una puñetera idea.- hizo una pausa. A veces me cuesta mucho expresar mis sentimientos. -. Pero si tú… quieres que un puto pero nada pequeño pene dañe todo eso pues bien…- cerré los ojos y suspire. Lo único que oí fue una carcajada sonora.

-. De verdad eres una zorra…- se reía. -. ¿En serio la tiene grande?- me dieron ganas de golpearla.

-. ¿Qué dices?- un tic nervioso apareció en mi ceja.

-. Pues que si la tiene grande…-la muy descarada se encontraba muerta de risa y me dieron ganas de matarla.

-. ¿Por qué demonios me preguntas eso? ¿No estabas enojada al punto de querer matarme?- le recrimine.

-. No…bueno vale si lo estoy.- se reía. -. Buena en principio si estaba enojada pero ¿Cómo quieres que me ponga? Si ni siquiera me has tenido confianza para decirme que lo habéis hecho. Además que me ha mentido…-me dijo.

-. Serás guarra…-le espete molesta.

-. Oh vamos te lo merecías… así me demostraste lo mucho que me amas…- seguía riéndose. -. No estoy enojada pero me hubieras dicho…- se arreglaba el cabello. Yo le pegue en l cabeza.

-. ¡Auch!.- gritó.

-. Te lo mereces por idiota.- le dije.

-. Vale, vale…-se empezó a secar las manos. -.¿Pero sí la tiene grande? –

-. Ni grande ni pequeña.- fue lo único que conteste. Ella salió del baño y yo planeaba seguirle pero mi móvil empezó a vibrar en mis pantalones. Trague saliva de manera pesada y decidí darle al verde había pasado tiempo.

-. Diga…-le salude.

-. Por fin te dignas a contestar…hace mucho que quería hablarte…- su voz sonaba tan aterciopelada como siempre.

-. ¿Ah sí?- me hice la desentendida. -. Pues sabes perfectamente donde queda mi casa.-

-. Sabes que eso no es opción.-

-. Pues bueno si no lo es no veo porque este error deba hablarte.-iba a colgarle.

-. No me cuelgues…te lo ruego.- Pidió. -. Necesitamos hablar…-

-. ¿De qué a ver?- le dije molesta.

-. Estas fuera de control Sakura.-me anuncio.

-. ¿Fuera de control? Vale esto debe ser broma ¿No? ¿Quién te estás creyendo que eres para decirme eso?-

-. Anoche estabas tan borracha como una cuba. Casi te la montas en un baño con Sasuke Uchiha y hasta me tocó mandar por ti.-

-. Nadie te ha pedido que lo hagas. Si bebo, fumo, me drogo, follo o blasfemo es un problema exclusivamente mío. No eres mi padre, ni mi novio y ultimadamente ya no creo que ni mi amigo. Yo no soy más que un puto error.- estaba bastante molesta.

-. Sakura no eres un error…- se justificaba.

-. ¿Qué no lo soy? ¡Bah! Deja de tratarme como tarada…-

-. Te amo.- mis ojos se abrieron como platos.

-. ¿Qué?-

-. Te amo.-

-. ¿Estás borracho?- fue lo único que pude articular.

-. Estoy totalmente sobrio- me aseguró. -. Lamento haberte llamado error, realmente no quería que pensases que era con respecto a ti. Me malentendiste yo me refería a que haberme dejado llevar he ir tan rápido contigo. No quiero que pienses que soy uno de esos hombres que solo buscan algo de una noche. Yo estoy total y completamente enamorado de ti. Me encantas y tenerte allí fue algo a lo que no pude resistirme.- me explicó.

-. Yo…- juegue con mis dedos. -. Yo…también te amo…-admití. -. Desde hace mucho tiempo.-

-. Perdón por cualquier malentendido. Te juro que lo último en este mundo que sería es un error, eres lo mejor que tengo y he tenido.- se escuchaba sincero. -. Sakura… se que quizás esto te tomara por sorpresa pero… ¿Te gustaría ser mi novia?- sentí el corazón en la boca del estomago.

-. Yo…-no podía hablar.-. Es decir tú ¿te dejarías ver ante mí?- atine a preguntar.

-. Eso no es posible. Al menos no por ahora.- me sentí morir.-. Más adelante quizás…-una luz se encendió en mi interior.

-. Yo….-cerré los ojos y me deje llevar por mi corazón. quiero ser tu novia…-me mordí lo labios y se me salieron las lagrimas.

-. Te amo Sakura…- su voz sonaba tan emocionada que me hacia latir fuertemente el corazón.

-. Te amo Lonely boy…-

-. Creo que te dejare con tus amigas, diviértete en Akiba. Te llamare en la noche princesa. Cuídate mucho.- se despidió.

-. Bueno tu también cuídate.-le conteste muerta de vergüenza.

amo hermosa. Bye….-me dijo.

-. Yo también. Bye.-y colgué.

Tuve que tomarme un momento para digerir las buenas nuevas. Yo Sakura Haruno le había dado el sí a Lonely boy quien me propuso que fuese su novia. Un día como hoy 26 de agosto nos habíamos hecho pareja. Me arregle el cabello rosado lleno de aun de ondas y me lave un poco la cara. Al final salí y Naruto y Sai ya habían vuelto. Parecían dos críos con su caja nueva de juego. Presumiéndosela a Tenten por no haber podido comprarla.

Cuando me reintegre a la mesa, a Sai le sonó el móvil. Salí fuera del restaurante a contestar y regreso después de un par de minutos con una de esas sonrisitas de "se lo has hecho" pero no me dijo nada. Al final salimos del local y nos dedicamos nuestras compras. Ino se ha comprado una computadora nueva, un reproductor y montones mercancía de anime. Hinata al parecer ha pagado sus deudas comprando todo lo que su retorcida cabeza se le ocurrió a Tenten desde mercancía anime hasta un vibrador. Cosa que nos ha puesto colorados a más de uno y ella ha insistido en que comprásemos. Al parecer habían apostado a lo grande. Yo compre unos cuantos libros de medicina y uno que otro cuaderno. También compre un poco de mercancía anime un par de figuritas y un despertador seguramente lo necesitaría dado que empezaba clase de 6 am a 5 pm. Naruto también compró algunos libros sobre economía se quejaba bastante porque el odiaba los numero y seguramente no entendería nada. Sai solo compro un montón de cosas raras que necesitaba como cables y cosa para Dios sabe que.

Así la noche parecía caer e Ino debía marcharse. Decidimos acompañarle todos al aeropuerto así que nos fuimos en metro. Llegamos a eso de las 7:30 pm justo a tiempo para que ella pudiese pasar a la sala de espera. Afortunadamente en Akiba ella se había comprado un bolso de mano donde pudo poner todas sus cosas nuevas. Todos nos despedimos de ella y Tenten se ha puesto a llorar como una magdalena. Ino la ha invitado a pasar vacaciones en Nemuro a lo que ella a saltado como una niña pequeña. Al final les ha invitado a todos y yo he sido la última en darle un abrazo.

-. Bueno frentesota cuídate por favor échale ganas a la escuela y…-bajo el tono. cometas más burradas…-

-. Lo mismo digo perra…- fue lo único que le dije. que te vayas déjame decirte algo…-le dije bajo. Ella asintió mientras seguíamos abrazadas. -. Tengo novio…Lonely boy me lo ha pedido hoy….-le secretee.

-. ¡Y la puta madre! ¡Tienes que darme todos los detalles mujer! Te llamo en estos días.- se rio. -. Adiós perra. Te amare por siempre y recuerda que siempre nos quedara parís.- me dijo en mal chiste.

-. Nos veremos en navidades así que no me extrañes…-le dije. Me dio un beso en la mejilla y se metió a la sala de espera.

Nos devolvimos en tren a Konoha. El viaje fue largo pero al menos sentado. Yo me sentía cansadísima y con muchísimas ganas de bañarme, ponerme algo de crema y dormir. De hecho lo único que me animaba a seguir despierta era la prometida llamada de mi adorado ahora novio. Esa palabra me emocionaba. "Novio" era tan grande. Tan no lo sé…tan increíble.

Cuando llegue me desvestí al instante recogí mi cabello en un moño maltrecho. Llene la tina hasta arriba y vacié un poco de jabón para tener espuma. Me recosté sobre la bañera y me puse el reproductor a todo lo que daba. Deje que el agua caliente relajara cada uno de mis músculos e intente no pensar en nada. Relajándome al máximo. Me lave bien y me puse la ropa interior. Me untaba algo de crema para el cuerpo cuando sonó mi celular. Mi corazón se acelero y conteste con una sonrisa en el rostro.

-. Hola…-dije tímidamente.

-. Hola preciosa ¿Qué tal Akiba?- me dijo con su voz aterciopelada.

-. Bien, compramos un montón de cosas. Hasta creo que le pediré algo de dinero a mis padres a ver si me compro una nueva compu. Vieras que están la mar de baratas…-le dije.

-. Si se consiguen muy buenas cosas allá. ¿Y qué has hecho?- me preguntó.

-. Nada raro me di un baño y ando acostaba hablando contigo. Ando la mar de cansada caminamos un montón- le dije.

-. ¿Quieres que te deje para que te vayas a dormir cariño?- me cuestionó.

-. No tranquilo podemos hablar si quieres…- un bostezo involuntario salió del fondo de mi garganta.

-. Parece que tu cuerpo opina lo contrario, mejor duérmete amor. ¿Sí? Mañana tienes clase muy temprano y necesitas estar completamente descansada.- Dios iba a morirme me dijo amor.

-. No enserio…- contesté avergonzada.

-. Sin excusas a la cama señorita. Antes de que te duermas tengo un regalo para ti y está en tu puerta. Te amo, sueña con los angelitos preciosa. Suerte mañana, te llamo cuando salgas de clases.- y me colgó.

Inmediatamente alguien tocó la puerta. A lo que me levante rápidamente y me cubrí con una bata. Me puse las pantuflas y me encamine a abrir. Cual desagradable sorpresa quien se encontraba afuera era Sai.

-. ¿Qué rayos haces aquí?- le pregunté.

-. Hey tranquila…vengo en son de paz. De hecho me mandaron a traerte esto.- me extendió una caja de bombones con una pequeña tarjeta.

-. ¿Eh?- no supe que decir.

-. Te los ha enviado tu amado y me ha pedido que te los suba. Por cierto felicidades por lo de ustedes, ojala les dure su seudo romance.- yo me limite a recibir la caja y le dedique una mirada de odio profundo. -. Parece que el maquillaje te cubre bien…me gusta cómo se ven- toco los moretones de mi cuello que había dejado nuestro encuentro. -. Me pregunto ¿qué diría tu novio si supiese que has dormido conmigo? Mejor aun ¿Qué diría si te viese el cuello así?- quite su mano de mi rápidamente.

-. Cierra el hocico Sai.- le espete molesta.

-. Vale. Pero al menos merezco una despedida formal querida- me dijo. Acercándose peligrosamente. -. Apuesto a que no traes ni un mísero sostén bajo esa bata- sentía su aliento cerca de mi cara.

-. Vete- dije con molestia.

-. Me imagino esos pechos pequeñitos libres bajo ese pedazo de tela…- desgraciadamente eso empezaba a calentarme.

-. Corta el asunto. Yo soy la novia de tu mejor amigo.- le exigí.

-. Eso me importa muy poco. Y no te des baños de pureza conmigo.-me dijo.

Sai tomo mi mandíbula con fuerza lo que hizo que me tensase. Suplicaba mentalmente que se detuviese pero el solo se acerco más y más a mi cara estrellando su aliento cálido impregnando mis fosas nasales. Hacía calor y sentía mi pecho arder y endurecer bajo la bata. Le suplique que se detuviese pero él me callo con un beso demandante al cual me negué. Eso solo le ha cabreado y se ha puesto brusco y animal.

-. Para…-le empuje. El me miro de manera extraña.

-. Está bien.- estaba cabreado. -. Si te sientes sola sabes dónde encontrarme querida…-fue lo último que me dijo para perderse en las escaleras.

Me metí a mi departamento y me puse una camiseta con un short de pijama. Y leí la pequeña nota con caligrafía algo fea.

"Buena suerte mañana princesa. Te amo mi doctora sexy" yo sonreí y guarde los bombones en la nevera. Cepille los dientes, puse el despertador y caí rendida. Mañana sin duda seria un día muy largo.


¿Reviews? :)