Disclaimer:Naruto ni sus personajes me pertenecen. Solo los utilizo sin un valor pecuniario, solo para un mero desahogo mental. Por tanto la historia y los hechos que se cuenten a continuación y me pertenecen en su TOTALIDAD.

Notas del autor: ¡Soy libre! Bueno realmente no…empieza el semestre el lunes. No obstante, he decidido colgar este capítulo. Ha sido bastante difícil de escribir la verdad porque mi profesión nada tiene que ver con la medicina así que hacer un día de medicina ha sido tarea dura. Así que doctores y doctoras no me maten.Muchas Gracias por sus amados reviews, y a todos aquellos que me han agregado a sus alerts, favorite author y favorite story de verdad que me honra muchísimo. Sin más preámbulos, disfruten la lectura.


A mi querido Lonely boy por haberme soportado todo este tiempo,

A pesar de todo seamos lo que seamos,

Siempre seremos los mejores amigos cariño.

Te amo.


Juguemos al amor, y asumamos que yo gano.

XXI

It's my life.

Nara suri

El sonido chirriante del despertador retumbo en mis sienes y me hizo despertar pesadamente. Sin embargo sentí mis músculos en total relajación y me metí en la ducha rápidamente. El agua me hacía sentir un poco menos adormitada por lo que vestirme no resultó tan tedioso. Una playera verde, pantalones hasta la rodilla color crema y unas flats del mismo color. Me puse algo de maquillaje líquido para esconder los morados en mi cuello y recogí la mitad de mi cabello ondulado con un broche pequeño. Me mire al espejo y no tenía tan mala pinta, quizás un poco de ojeras pero eso resultaba algo normal en mi por la palidez de mi piel, algunas ligeras pecas y algo mas, tenía un inusual brillo en mis ojos y una sonrisa tonta que me delataba. Recordé que desde ayer Lonely boy yo éramos novios. Mi corazón latió fuertemente y suspire. Joder soy asquerosamente cursi.

Salí con la mochila y Hinata ya estaba adentro cocinando. Ella también tenía clase todos los días de 6 am a 5pm como yo y compartíamos un par de materias. Cocinaba huevos con tocino y tenían una pinta excelente. Para tratar de ayudarle intente hacer café pero ella me detuvo.

-. Te sabrá horrible.-me dijo. -. Estas poniendo el café donde no es. Ponlo allí y solo media cucharada no 4.- me dijo. Lo hice como me ordenó y el resultado fue maravilloso. Sabía a néctar de los dioses.

Me senté en la mesa a esperarle y en un momento sirvió su plato y el mío. Tomo una taza de café también pero lo aclaro con algo de leche tibia. La comida tenía una pinta excelente y el sabor era igual de bueno.

-. Joder esto sabe delicioso…-le dije atorada. Ella me dio una gran sonrisa.

-. Tu café ha quedado también muy bueno.- vale al menos ya podía hacer café. -. Por cierto te ha llegado un sobre y te lo he puesto en el mueble.- yo me limpié con una servilleta y corrí a por él.

Me tire en el mueble y rompí el sobre. Adentro venia una carta escrita con la misma caligrafía maltrecha de anoche que hizo que mi corazón latiese fuertemente. Me mordí los labios al leerla y la emoción sacudió mi pecho.

-. "Te deseo la mejor de las suertes en un día tan especial como hoy. Ojala tengas un día genial y me pienses así sea un segundo. Te ama tu Lonely boy."- por poco grito y me hago pis encima. Lonely boy siempre había sido alguien bastante atento pero esto deberá estaba sorprendiéndome a cada segundo. Apreté la carta contra mi pecho y Hinata soltó una risilla.

-. ¿Se han juntado por fin?- picoteaba ligeramente el huevo.

-. ¿Eh?- pregunté confusa.

-. Tú y Sai. Se han liado ¿no es así?- mis ojos se abrieron como platos.

-. ¡Quisiera él! Yo con ese imbécil no saldría ni a palos. –le espeté ofuscada aun tirada en el mueble.

-. Vale solo pensé que bueno ustedes dos pasaron la noche juntos pues a lo mejor sentían algo el uno por el otro.- se excuso encogiéndose de hombros.

-. Te he dicho que estaba algo bebida. Además ya hemos hablado las cosas y ha sido puro, mero y casual sexo de una noche- sentencié.

-. No lo sé, se me hace difícil pensar que yo podría tener sexo con alguien que yo no amase. Es decir, esa persona debe al menos tener cierta confianza conmigo.- fregaba los platos.

-. Es decir que ¿No considerarías una propuesta como esa si Naruto te la hiciese?- le cuestioné mientras caminaba al baño a cepillarme los dientes.

-. No lo sé. Es decir entre él y yo hay confianza, pero una confianza de amistad. Nos conocemos hace tiempo ya y siempre hemos sido amigos. Pero al punto de acostarme con el de buenas a primeras no sé si seria yo capaz.-

-. Pues que te dijera. Para mi debe efectivamente algo pero no sé si llamarle confianza. Son sensaciones que despiertan de un momento a otro y te impiden el poder detenerte. Es como tener mucha sed y que esa persona que tienes allí sea como un vaso gigante de agua.- dije después de escupir la espuma blanquizca.

-. ¿Quieres decir que es algo como una necesidad?- eran las 5:42 am y el sol ya se colaba por las ventanas.

-. Supongo que si.- me encogí de hombros.

Amabas abandonamos el departamento y ella fue un momento al suyo a lavarse los dientes. Yo la esperaba apoyada frente a mi portal con los audífonos hasta los tímpanos tarareando una cancioncilla. La chica del cabello rojo me dedico una mirada de odio profundo mientras contorneaba sus caderas forradas en un pequeño short de licra y una camisilla amplia. Hacía tiempo que no veía a Karin así que le dedique una sonrisa, ella no era especialmente mi persona favorita en el mundo, pero bueno hoy estaba lo suficientemente contenta y feliz como hasta para darle un abrazo.

-. ¿Estás saliendo con Itachi?- me preguntó girándose hacia mi después de haber bajado un par de escalones.

-. No.- le dije en tono relajado.

-. Te he visto con él hace algún tiempo en el restaurante francés.- me dijo. -. Así que será mejor que me digas la verdad.- demandó la pelirroja a lo que se me dibujo una mueca en el rostro.

-. He ido con él al restaurante francés, no tenemos nada pero no entiendo porque tengo yo que darte explicaciones.- le aclaré con parsimonia.

-. Te advertí cuando nos conocimos que no te metieses en mi camino.- se acomodo sus gafas y esto ya empezaba a cabrearme.

-. Me dijiste que no me acercase a Sasuke- le espeté.

-. Lo mismo es Sasuke o Itachi.- me miro con odio durante un segundo. -. Conozco a las mocosas como tú y sé que pretendes. Así que pisa con cuidado conmigo- es pestillo de la puerta de Hinata comenzó a chirriar. Dejando a esta salir por lo que la pelirroja continuó.

-. Disculpa la demora…- se aliso la camiseta de marca que llevaba. -. ¿Nos vamos?- me preguntó. A lo que yo asentí.

Hinata se veía tan elegante y delicada como siempre. Su cabello largo y liso le caía hermoso y brillante. Su camiseta iba a acompañada de jeans y unas zapatillas. Ella camina de manera graciosa y femenina, Naruto debería ser ciego para no fijarse en ella.

-. Cu…cuando Naruto kun y yo nos besamos en el sofá…- ya pasábamos el portal de Konoha. -. Yo sentí eso…que dices como necesidad de que lo hiciese más…- me dijo tímidamente.

-. Supongo que es natural- le dije mientras caminábamos a la universidad.

Teníamos química de 6 am a 8 am esa clase nos tocaba juntas. Luego yo tenía biología celular a las 10 am hasta las 12 pm. Tenía un hueco para poder almorzar hasta la 1 pm, luego clase hasta las 4 pm de anatomía y luego de 4pm a 5pm con Hinata de nuevo de medicina social. Eso era los lunes. Al parecer seria un día pesado.

Resoplamos al mismo tiempo al tener que entrar al salón. Me saque los audífonos y caminamos con parsimonia hacia adentro. Decidimos sentarnos ni muy adelante ni muy atrás era lo mejor. Eran las 6 am en punto y la profesora una tal Kurenai aun no aparecía. Reconocí algunos pringados de la inducción, pero simplemente pase de ellos seriamos alrededor de 100 personas en el aula. En ese momento una cara familiar entro al salón. Era Kiba el chico que había conocido en la inducción que también era amigo de Sai.

Kiba parecía tan perdido como yo el día de la inducción. Así que he trato de ser amigable y le he hecho una seña con la mano. El respiro hondamente al ver una cara conocida y se sentó en el lugar de mi izquierda que permanecía vacio.

-. No sabía que dábamos esta clase juntos- me dijo cuando se sentó. -. Gracias a Dios no iba a estar aquí solo esta gente de Tokyo es tan rara…parece que uno apestara-me dijo.

-. Te entiendo totalmente…- le dije. -. Por cierto te presento a una amiga.- me gire hacia Hinata presentándola.

-. Kiba Inozuka- le dio la mano. -. Un gusto.-

-. Hinata Hyūga.- sus mejillas se colorearon. gusto igualmente…-jugaba con sus dedos.

En ese momento la profesora entró por la puerta. Era una mujer delgada, de tez blanca, cabello negro y ojos rojos. Estaba perfectamente maquillada con sombras moradas y un labial rojo y si, era condenadamente guapa. Estaba encinta pero eso no le impedía portar tacones tan altos como una lapicera. Solo esperemos que no sea una perra.

-. Mi nombre es Kurenai Yūhi y seré su profesora hasta mediados de semestre de Química. En esta materia daremos lo relacionado a química organica e inorgánica. Los módulos que trataremos están ya montados en su catalogo web pueden consultarlo en la carpeta de contenidos del curso. A su vez ya están colgadas todas las lecturas del semestre.- se desplazo hasta el tablero y anotó unos porcentajes. -. Tendremos 3 parciales 10 laboratorios. El primer parcial vale el 5% de su nota, el segundo el 20% y el final el 30%. Los laboratorios valen el 30% también. La participación y los ejercicios en clase valen el 5% y las evaluaciones sorpresa el 10%. ¿Alguna pregunta?- la clase permaneció en silencio.

-. Sensei ¿Cómo así que evaluaciones sorpresa?- pregunto un chico en el fondo.

-. Me parece que usted se equivoco de recinto joven. Si usted no sabe que es una evaluación sorpresa es que claramente necesita volver a la primaria.- eso nos dejo atónitos a todos. -. Como les iba diciendo. Cada laboratorio tendrá un trabajo que debe ser entregado en las fechas programadas en su catalogo. No acepto excusas ni retrasos. Podrán remitir preguntas vía web siempre y cuando están sean atinentes y por supuesto acordes a su nivel académico.- remarco lo ultimo mirando a aquel que había preguntado lo de las evaluaciones.

Kurenai sensei hizo una explicación bastante larga de cada modulo proyectando el famoso catalogo y las susodichas lecturas. Hinata tomaba notas sin mucho interés al igual que yo. Kiba parecía más interesado en verle el trasero, que admito que aunque embarazada era bastante aceptable. Así estuvimos alrededor de una hora y ella nos dio permiso de retirarnos temprano.

Tomamos las libretas y resolvimos tomarnos un café en la cafetería cercana. Me quedaba alrededor de 3 horas de hueco. Kiba compró un desayuno completo con café, yo solo un latte y Hinata un té caliente. Nos sentamos en unas mesas cercanas.

-. ¡Joder! Le vieron esas piernas…-hablaba de Kurenai sensei.

-. Vale si se las vi pero no soy un tipo…- le dije en tono desenfado.

-. Mierda perdón chicas…olvide que son mujeres.- eso me hizo reír con ganas. Hinata solo miraba hacia la fila.

-. Por mí sin problemas.- le dije. Enseguida note que era Naruto a quien ella miraba que compraba un desayuno.

Le hice una seña con la mano y la Hyūga se sonrojo violentamente. Kiba seguía devorando su comida. Finalmente Naruto llego a la mesa y se sentó.

-. Menos mal las vi esta cafetería esta que se revienta.- dijo él.

-. Naruto el es Kiba, Kiba Naruto.- les presenté rápidamente. Y ambos se dieron la mano.

-. Creo que te he visto antes por Konoha…-dijo el rubio dubitativo.

-. ¿Vives allí?- preguntó el castaño. -. Probablemente me has visto casa de Sai. Somos amigos de hace tiempo-. La sola idea de Sai me revolvió el estomago.

-. Claro si te he visto con él.-aseveró el Uzumaki. Empezando a comer.

-. ¿No alcanzaste a desayunar Naruto kun?- le pregunto la pelinegra jugando tímidamente con el vaso de té entre tus dedos.

-. No…-le dijo embutido. -. Tengo clase ahorita a las 8 am…y no había rammen.- se excuso.

-. Te vas a morir joven…-le dije.

Todos sonreímos. Al final después que Naruto terminase de comer ha mirado su reloj y ha visto que le quedaban menos de 5 minutos y no ha querido llegar tarde. Hinata también tenía clase a las 8 am por lo que ambos se fueron juntos siendo que sus salones estaban al lado. Ella ha quedado de mandarme un mensaje al medio día para ver si almorzábamos en casa o en la universidad. Naruto me ha dejado su número y me ha dicho que le marquemos cualquier cosa que salía a las 11 am. Así me he quedado con Kiba en la cafetería.

-. Es bonita tu amiga.- me dijo cuando Naruto y Hinata estuvieron lo suficientemente lejos.

-. Si, es muy bonita la verdad- le dije.

-. Totalmente me tipo.- vale eso me dio risa.

-. ¿Te interesa?- le pregunté.

-. Iría por ella pero se ve que va muerta con tu amigo.- hasta él se daba cuenta. -.y él por ella.- atino a decir.

-. ¿Lo crees?- le pregunté. Él asintió.

-. De que me llamo Kiba Inozuka.- me asevero. -. Se dio cuenta que la estaba mirando más de la cuenta y me ha hecho mala cara.- era razonable.

Nos quedamos hablando de trivialidades cerca de una hora y luego me ha dicho que tiene que irse porque tenía clase. Al verme sola he decido ir a una de las salas de informática y descargar en la memoria USB la primera lectura de química que era para mañana. Después de descárgalo he ido a la papelería de la universidad y he mandado a imprimir las 50 pgs de aburrida historia de la tabla periódica que habían dejado. Bostece apoyada sobre el mostrador y en ese momento sentí como me agarraron el trasero.

-. Maldito hijo de…-me gire para golpearle pero solo me encontré con la cara sonriente de Sai. -. ¿Quién demonios te estás creyendo?- le he cuestionado molesta a lo que él me mando a bajar la voz.

-. Tranquila fea fue solo una bromita inocente.- me dijo con otra sonrisa falsa.

-. Me vuelves a tocar el trasero y no respondo.- le dije molesta.

-. Que mala leche que traes…- dijo burlón. -. Cuando te tenía aquí arriba si te gustaba- me susurro al oído cercándome sobre el mostrador.

-. Cierra la boca…- trataba inútilmente de alejarle.

-. Son…- el encargado nos miro francamente con cara de circunstancia. Sai me ha soltado y he buscado el dinero en mi bolso con el rubor en mis mejillas a flor de piel. Mientras lo hacia él pedía unas cosas que necesitaba.

Pague los más rápido que pude pero las manos me temblaban mas de cuenta. Atine a sacar un par de billetes y a tomar mis copias. Emprendí la huida tratando de perderme en la inmensidad de la universidad aun me quedaban 45 minutos para biología celular. Di la vuelta en un par de pasillos y divise una máquina expendedora. Suspire hondo al verme sola y metí un billete con el fin de comprarme un café.

-. Eres adicta a esa cosa.- la piel se me puso de gallina. Ese imbécil me dio un susto de muerte.

-. ¡A ti que mierda te importa! ¡Lárgate de aquí! ¡Deja de seguirme!- le grite harta.

-. Que humor…- seguía allí pegado como una puta ladilla.

-. Vete…- las manos me temblaban de ira y nervios. Me apoltrone en el piso al lado de la maquina

-. ¿Por qué estas tan nerviosa?- me cuestionó sentándose a mi lado.

-. Me pones de nervios tú…- juro que estaba a punto de tirarle el café. -. ¿Por qué no me dejas un rato en paz?- le pregunté.

-. Quien te oyese dijera que te acoso…- eso prácticamente lo que él hacia conmigo.

-. No estaría muy alejado de la realidad…- le espeté molesta.

-. Solo me gusta molestarte…- bebí un sorbo de café mientras le entornaba los ojos. -. Te enojas muy fácilmente. Y te sonrojas como una escolar cada vez que te pongo en apuros.- esto último lo hizo arrimándome contra la maquina y acercándose peligrosamente.

-. Sai te he dicho que la cortes con esto y que me dejes en paz.- trataba inútilmente de alejarme de él pero solo le hacía más fácil cércame. -. Hey enserio detente…-le pedía el solamente se reía.

-. Tranquila…- me rozaba los labios de manera sensual.

-. Sai…-su roce sensual me estaba turbando la mente. -. Sai yo soy la novia de tu mejor amigo. Por favor…-le rogaba. Pero mi cuerpo rogaba más bien porque me besase.

-. Shhh…eso ahora no importa.-

Me beso de manera suave y delicada rozando sin premura mis labios. Mi corazón latió fuertemente y sentí la necesidad de que me besara con pasión. Busque penetrar su boca pero él solo me esquivaba hábilmente con el fin de provocarme. Presa del desespero le he tomado del cabello y le he plantando un beso intenso. Joder que este tipo me hacia hacer cosas que ni yo misma entendía.

-. Viste que conmigo no puedes darte esos baños de pureza…- no dejaba de mordisquearme ligeramente los labios. Y esto me estaba calando muy hondo.

-. Esto no está bien… yo tengo novio.- le dije frustrada.

-. Puede ser nuestro secretito…- dejo de besarme y beso cerca de las orejas. -. El puede seguir siendo tu novio y yo tu amante…- me mordisqueo el lóbulo y sentí mis músculos tensarse.

ídalo…- le dije en un susurro. Mi cuerpo empezó a subir su temperatura.

-. Sabes que él nunca podrá darte realidad. Nunca podrá ser completamente quien tú necesitas.- bajo por mi cuello y el autocontrol empezó a abandonarme.

-. Sai por favor…-dije suplicando con las últimas dosis de cordura.

-. Shhh.- Volvía a callarme. -. Quiero follarte…-me susurro y eso hizo que un escalofrió me recorriera la espalda de norte a sur. Las piernas me flaquearon y empecé a sentirme húmeda. -. Lástima que estemos en horarios laborales- me mordió el lóbulo. -. No obstante… si en la noche te sientes sola y piensas en mi. Podría subir un rato…- rebusco en mi bolso. Y saco mi teléfono tecleo su número y lo guardo.

Se levantó rápidamente tomo su mochila y me arrojo el celular donde yo seguía vuelta gelatina a causa de su ataque. Me dedico una sonrisa y se perdió en el pasillo. Mire su teléfono y suspire hondamente. Fue ahí que vi que me quedaban pocos minutos para ir a clase sería mejor que me apresurase.

En biología celular me daba un tal Hayate Gekko que parecía tener una flema en la garganta desde hace como dos siglos. Se la pasaba tose que tose y el jodido pringado no podía ponerse una mascarilla para no contaminarnos. En esta clase estaba sola con los de la inducción. Y era sumamente aburrida. El muy papanatas había decidido dar toda la hora de clase y se ha puesto a escribir como un demente. Me he pasado todas las dos horas copiando y encima el muy desgraciado ha tenido el descaro de dejar tarea. Menuda mierda. No obstante era una tarea muy básica así que no me tomaría mucho hacerla en la computadora dado que por fin hoy me ponían la internet.

Le mande un mensaje a Hinata para ver donde estaba y ella me ha dicho que se ha ido a la cafetería para almorzar, al parecer le había dado pereza subir los extenuantes seis pisos sobre todo porque el calor se estaba poniendo infernal. Así que camine a paso acelerado a la cafetería donde rápidamente identifique a la pelinegra acompañada ahora por la cotilla de coletas.

-. ¿Qué hay?- las salude casual mientras me sentaba.

-. Oh querida nada nuevo. Acabo de salir de matemáticas discretas con dibujitos y nos ha tocado clase con el pringado de Ebizu. Menuda mierda…-se quejaba la castaña.

-. A mí me ido bien yo tenía competencias comunicativas con un sensei que se llama Iruka. Es una buena persona.- sonrió dulcemente.

-. El mio de biología se llama Hayate y también es un pringado de lo peor. Tiene como una gripa desde el neolítico y trae una flema horrenda. Pasa toda la clase carraspeando. Menudo asco.- les dije. El estomago de la castaña sonó al instante.

-. Yo iré a comprar algo muero de hambre.- dijo Tenten.

-. Te acompaño…-dijo Hinata. -. ¿Vienes Sakura?- preguntó.

-. Nah…- me negué. ustedes, yo me quedo cuidando la mesa si pueden cómprenme unas papas fritas y una soda de naranja. No traigo casi hambre.- les extendí el dinero y ella se fueron hacia la interminable fila.

Cuando me quede sola suspire hondamente. Y por fin puede quedarme pensando en aquello que ha pasado antes de biología. El cabrón de Hayate me había tenido dos horas copiando por lo que no puede procesar lo ocurrido. Pero ahora, sola y sin nada que hacer había cerrado los ojos y me había tocado el cuello recordando los besos pequeños y sutiles de Sai en mi cuello. Exhale de manera pesado y me troné el cuello no me está gustando el poder que Sai ejerce sobre mí. En fin debía olvidarlo y tratar de no doblegarme más a sus pretensiones. Yo ahora tenía una pareja y debía respetarla.

Una sonrisa se curvó en mis labios y saque mi móvil. Busque su número y le he mando un mensaje medianamente cursi. A lo que él respondió llamándome al instante, gracias Dios Tenten aun seguía en la fila.

-. Pensé que estabas en clase preciosa…- mi corazón latió intensamente al oír su voz.

-. No salí ahorita…ando en la cafetería.- le dije. -. ¿Dónde estás tú?-pensé sonar casual.

-. Estoy libre si es lo que quieres saber- me dijo de manera relajada.

-. Gracias por la tarjeta.- le dije.

-. No es nada, disculpa mi caligrafía es algo que no se me da bien. De hecho pensé en mandártela a computador pero me he arrepentido.-

-. Me ha gustado que la hayas escrito- confesé.

-. Parece que vienen tus amigas. Mejor te dejo para que hables tranquila Tenten puede ser bastante cotilla.- eso me ha hecho reír. -. Cuídate mi amor que sigas teniendo un lindo dia…te amo.-me sentí en las nubes.

-. Tu también…amor.- me arriesgue a decir. -. Bye.-dije rápidamente y colgué muerta de vergüenza.

-. Jojojojo ¿con quién hablabas?- probablemente lo pregunto por mi cara de retrasada.

-. Nadie…-dije. Vi que me habían traído las papas y la soda.

Comimos de manera pausada y sin premuras mientras hablábamos. Un sentimiento cálido inundaba mi pecho y tenía a Lonely boy en la mente. El tiempo pasó volando y me dieron las 2 pm. Salí corriendo a anatomía por fin una materia de servicio y por lo que escuche en la inducción lo más difícil de este semestre.

Me senté en la tercera fila y nadie de estos neandertales se sentó a mi lado, parecían más preocupados por estar en sus mini grupillos mugrientos. Preferí pasar de ellos y simplemente esperar a que la temida Tsunade Senju apareciese. Escuche que podría ser mi bisabuela pero que tiene botox hasta en el coño.

Una rubia de grandes pechos entro forrada en un vestido negro bastante elegante con unos tacones que Ino amaría. La tipa parecía una súper modelo sueca con casi 1. 80 de estatura piernas torneadas y unos ojos color miel. Ella definitivamente no lucia como mi bisabuela y ahí no había ápice de botox.

-. Buenas tardes mocosos.- ese fue su saludo inicial. -. Mi nombre es Tsunade Senju y seré su profesora de anatomía, por lo tanto seré su dolor de cabeza de este semestre. Antes de que digan cualquier cosa me permito informales que mi madre murió hace muchos años y su cuerpo es de caucho así que cualquier insulto hacia ella resulta totalmente inútil. Háganse a la idea que aquí solo van a aprobar 5 personas. El resto de ustedes perderá y nos veremos las caras por siglos, de ello puede darles testimonio nuestro alumno estrella Kisame quien tiene 10 años tomando este curso.-el chico se estaba poniendo azul. En serio ¿10 años?

-. Aquí aprenderán o aprenderán. Hablaran como médicos y sabrán que deben aprender porque a nosotros no se nos permiten los errores. Se imaginan si no conocen el cuerpo humano ¿cómo podrían diagnosticar una lesión?- bueno ella tenía un punto. -. En fin partida de animales aquí no necesitan computadoras ni libros, todo aquí se aprende tocando y viendo. Por ello les recomiendo que en sus horas libres vayan a hablar un rato con los cadáveres del anfiteatro. En fin mocosos en la fotocopiadora 005 están las fotocopias que usaremos a lo largo del curso bajo el código 007 ¿preguntas?- nadie se esforzó por decir nada. entonces comencemos con una introducción.-y allí dio inicio.

La rubia dibujo hábilmente una figura humana. Empezó a explicar los diversos sistemas del cuerpo, era realmente interesante. Yo copia la mar de feliz y emocionada. Tanto que se me pasó la clase volando y ella ha dicho que se ha acabado. He guardo mi libreta feliz y tome mi mochila saliendo de clase. Me encontré a Naruto en la puerta pero apenas me ha saludado fugazmente parece que buscaba a alguien.

-. ¡Tsunade Obachan!-vocifero Naruto a lo que abrió los ojos sorprendida ¿la había llamado vieja.

-. Maldito mocoso….-le ha dicho ella.

He preferido irme para no pasar por entrometida. Lo que menos quería ahora es caerle mal a mi nueva profesora favorita. Apresure el paso a medicina social no sin antes comprarme un café en la máquina expendedora. Hinata me esperaba en la puerta.

-. Ya me han hablado de este…-dijo con una risilla. -. Le dicen el príncipe encantador pero dicen que es un desgraciado.-

-. Lo que me faltaba…-suspire arrojando la lata vacía de café.

Pero el famoso príncipe encantador, nunca apareció. Su nombre es Kakashi Hatake y desde ahora se convierte en uno de esos profesores que vas a odiar toda la vida sobre todo cuando estás en la universidad desde las 6 am y su clase es la única que falta para irte y el no aparece. En fin ya veremos con que disculpa sale por el correo electrónica institucional.

De camino a casa nos hemos topado con Sasuke. Lucia más guapo de lo habitual si es que eso era posible sobre todo porque llevaba lentes de sol y un par de libros bajo el brazo. Eso a mis ojos le ha dado ese toque entre nerd y bad boy que resulta enloquecedor. Sin embargo, al no tener ni siquiera la decencia de saludarnos hemos pasado de él.

Los tipos del internet han llegado justo después de nosotras. Me han instalado un modem la mar de chulo y que anda de maravilla. Aproveche para conectarme al face y he visto la sarta de fotos colgadas del sábado, gracias a Dios nadie de mi familia sabía manejar esta cosa. La idiota me había subido hasta la foto en la van con Sasuke Uchiha encima. Sin embargo me ha hecho gracias que las perras del instituto han comentado en ella muertas de celos. ¡Temblad perras! Tenía algunas solicitudes de amistad de Tenten, Lee, Naruto y Hinata. Las he aceptado todas. Me conecte un rato a msn para hablar con mi amado pero al parecer estaba en clase dado que no estaba. Hice la tarea pendeja de biología celular y maldije un par de veces al pringado de Hayate. En eso me han dado las 6:30pm y me he metido a bañar porque me sentía algo casada además que tenía que lavarme el pelo dado que Hinata vendría a las 8 a hacer la comida, a plancharme el pelo y a que leyésemos juntas lo de química.

Los pequeños moraditos de mi cuello empezaban a tener ya un color verdoso dando fe de querer desaparecer y borrar esa noche de mi memoria. Dado que solo vendría Hinata no me los he maquillado y dedique a desenredar mi rosáceo cabello envuelta en la toalla. El teléfono a repicado dos veces y ha sido mi madre, le he contado sobre mi día y me ha mandando sus besos y bendiciones. Me he sentido algo decepcionada dado que yo esperaba a que fuese Lonely boy.

Me puse ropa interior y pijamas. Después empecé a ojear las lecturas de químicas pero termine fue visiblemente aburrida. Así que busqué mi teléfono celular esperando una señal de vida de mi amado. La espera podía ser desesperante así que me dedique a limpiar mis contactos del móvil. Primero fueron las zorras del instituto, luego esa gente mierdocilla que solía estudiar conmigo fueron alrededor de uno 30 números hasta que llegue a uno en particular "Sai" y recordé lo sucedido cerca de la máquina expendedora. Y la tentación de márcale me invadió. Apunto estaba de apretar el botón para llamar cuando el teléfono timbro dándome un susto de muerte era Lonely boy.

-. Hola cariño…-le dije aun recuperándome del susto.

-. Hola amor. ¿Por qué tan cariñosita?- me cuestiono en chiste.

-. Disculpa solo trataba de ser linda contigo…-le dije haciéndome la enojada.

-. No te enojes amor he tenido una clase extremadamente aburrida y lo único que quiero es hablar contigo.- eso me hizo arder las mejillas. -. ¿Cómo te termino de ir?—

-. He tenido anatomía después con un profesora la mar de divertida me gusta bastante esa clase. Y el profe de la clase siguiente nos ha dejado como plantas porque no apareció.-

-. Qué pena cariño. Yo he tenido clase hasta las 7pm hasta ahorita estoy llegando a casa.- despeje el móvil de mi oreja y mire la hora 7:10 pm vivía cerca de la universidad. Es decir, cerca de aquí.

-. Que horrible aun que de que me quejo yo entro todos los días a las 6 am.- me quejé.

-. Te amo.- me soltó sin más.

-. Yo...Yo también.- dije presa de la vergüenza.

Oí la puerta chirriar y los pasos de alguien en la casa. Era Hinata, lo supe después que la oí llamarme.

-. Amor llego Hinata que vamos a leer unas cosas de química.- de verdad no quería colgar.

-. Descuida preciosa. Ve a hacer tus deberes hablamos mañana tímbrame cuando estés libre a ver si coincidimos y te marco. Duerme bien y sueña lindo princesa, cuidate mucho te amo. Bye.- me dijo.

-. Bye amor…-y colgó. En ese momento Hinata entró al cuarto con la plancha en mano.

-. Pensé que estabas desocupada…- me dijo.

-. No tranquila ya termine de hablar.-

-. ¿Hago de cenar o te plancho primero?- me preguntó.

-. Podemos hacer algo simple y mientras me planchas leo para las dos lo de química.- ella asintió y comimos sándwiches de jamón y queso.

Ella me planchaba mientras yo efectivamente le leía. La lectura no era algo así como la mar de entretenida pero al menos leerla así era más entretenido que hacerlo en soledad. Además que la participación en clase tenia nota y ninguna de las dos quería reprobar.

-. ¡Joder! Hinata cásate conmigo.- le dije después de ver mi cabello lacio cayendo hasta la mitad de mi espalda.

-. Hay Dios…-me dijo.

-. Si la enfermería falla o te aburres siempre queda la peluquería…-le dije. Ella entorno los ojos y se paso a sí misma la plancha en el flequillo. Ya eran alrededor de las 9 pm y amabas estábamos la mar de cansadas. Ella se retiro a su departamento y yo a dormir a mi cuarto. Este había sido un día bastante largo.


¿Reviews? :)