Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen. Solo los utilizo sin un valor pecuniario, solo para un mero desahogo mental. Por tanto la historia y los hechos que se cuenten a continuación y me pertenecen en su TOTALIDAD.

Notas del autor: Bueno realmente iba a publicar para mi cumpleaños (de hecho planeaba una actualización masiva de todos mis fics) pero bueno he tenido millones de pendientes. Con Penal no hubo nada que hacer y me toca repetir. Gracias por su apoyo y sus buenos deseos en un momento tan difícil como fue el que viví. Siento que ya las cosas están volviendo a la normalidad. Al menos dentro de lo que cabe. Muchas Gracias por sus amados reviews, y a todos aquellos que me han agregado a sus alerts, favorite author y favorite story de verdad que me honra muchísimo. Sin más preámbulos, disfruten la lectura.


Advertencias: Lemmon, Lenguaje Obsceno y Comportamiento Inadecuado (¿?)

A mi querido Lonely boy por haberme soportado todo este tiempo,

A pesar de todo seamos lo que seamos,

Siempre seremos los mejores amigos cariño.

Te amo.


Juguemos al amor, y asumamos que yo gano.

XXVIII

Sex on Fire.

Nara suri

¡Puta vida de mi mierda! ¡Maldita sea mi degenerada suerte y este subnormal hijo de la re concha de la puta que lo parió! ¡Desgraciado pringado gilipollas! ¡Ojala te violé Nacho Vidal! ¡Me cago en ti y en tu puta descendencia! ¡Que te den por donde te pica el pollo! ¡Cabrón! ¡Maldita sea la hora en la que me vine a vivir en esta ciudad de mierda! ¡A estudiar en esta universidad de porquería! ¡Y a vivir en este complejo lleno de subnormales!

-. ¿Qué demonios crees que estas mirando?-juro que voy a dejar esa costumbre de no ponerme sostén. El pringado del Sai me ha pillado cuando me he quitado la camiseta.

-. Ni que hubiera mucho que mirar.- me dijo escudriñándome descaradamente. Cubrí mis pequeños pechos con mi brazo. ¡Arg!

-. Largo…- le señale la puerta.

-. Olvídalo…este es un sitio publico y esta diluviando allá afuera.- era cierto la puñetera y jodida lluvia se había incrementado como si no hubiese un mañana.

-. Lárgate…- pareció pasar olímpicamente de mis ordenes. Simplemente me miro de manera divertida.

-. Francamente no entiendo porque te ha dado por sacar ese complejo nudista en un lugar como este- puto salido de mierda. -. Tiene mas tetas una escolar…- le arroje la tapa plástica del biombo de la ropa con mi mano libre.

-. Deja de hincharme los ovarios y lárgate para tu jodido piso. ¡Cabrón!- él muy puto se relamía los labios.

-. ¿Con esa boca le das besos a tu madre? Menudo vocabulario.- no tenía intenciones de irse. -. Claro que también hace cosas que son la mar de buenas.- puto salido. -. Me consta.-

-. Vete a la mierda y hazte un mansión allá.- encontré un cepillo de restregar y también se lo tire.

-. Ya te lo dije…-se le notaba muy seguro. es un sitió publico.- él muy puto se estaba prendiendo un cigarro. -. Así que guapa si es que se te ha dado por la vena nudista adelante que no hay nada nuevo allí para mí.- me sonroje violentamente.

-. No me hagas sacarte…- le ámense.

-. Quiero ver que lo intentes cariño…- se sonrió arrogantemente.

A quien quería engañar, Saisuke me saca como 10 o 15 centímetros de alto y tiene el doble de mi complexión. Estoy prácticamente desnuda y solo tengo una mano libre. Solo me queda una opción.

-. Si no te largas en el acto voy a gritar…- ¡Jo! Sakura que eres un genio.

-. ¿Qué vas a decir? ¿Qué te estoy violando? Por favor…-. Lo fulminé con la mirada. -. No hay nada allí que tenga que tomar a la fuerza.- sentí ganas de golpearlo. -. Para que veas que te tengo algo de consideración toma.- me arrojó una de sus camisetas. Tuve que agarrarla a dos manos y se me vieron las tetas. ¡Puta madre! Me cubrí en el acto. -. Póntela antes que cojas una pulmonía de esas que solo te dan a ti.- se dedicó a fumar con parsimonia. El olor a tabaco inundo el ambiente.

Vale, que no estaba en condiciones como de ponerme pretenciosa y de obstinada. Mi ropa se estaba lavando y mejor ponerme su camisa que andar como Dios me trajo al mundo sabiendo lo salidito y guarro que es Saisuke. A regañadientes me puse el su camisa y le di el encendido a la lavadora. A decir verdad pese a todo me pareció algo considerado el ofrecerme su camiseta.

-. Menos mal que te cubriste que no quiero ver miserias- ¿Había dicho que era considerado? Corrijo. Este chupapollas se merece la horca.

Me abalance sobre él sin pensar, solo quería romperle la nariz. Tan fuerte fue el empujón que lo he tumbado de encima de su biombo de ropa donde estaba sentado y hemos caído en el piso. Yo encima de él. El cigarro le ha quedado en la mano y al parecer se ha quemado porque lo ha soltado rápidamente. He intentado levantarme de su pecho pero solo he conseguido que nuestras caras queden a misma altura y que su aliento me roce. El corazón me latió rápidamente y lo sentí en el estomago. Él hizo una mueca como una sonrisa. Acto seguido, me besó.

Intente liberarme antes que empezase a gustarme su beso. Le golpeaba el pecho insistentemente pero el solo me ha apretado mas contra si mismo. La sensación de calor me embargo al instante. Jodidas hormonas y la re concha de su madre. Este tío besa muy bien, demasiado bien para la seguridad de mi vagina.

Me agarraba el trasero descaradamente y en esos momentos no me sentía nada para detenerlo. Ya había cavado mi propia tumba y yo misma me estaba enterrando. Debía asumirlo, si esto era un juego claramente yo había perdido, pero jamás lo admitiría. Más bien diré que es mejor asumir que yo gané. Seguía aferrada a la idea de liberarme pero entre mas intentaba golpearlo, más intenso se hacían sus besos y yo más enredaba mi lengua con la suya. Admitiré dos cosas entonces, la primera soy una zorra y la segunda que no puedo luchar contra mis instintos. ¡A la mierda el autocontrol!

A Ino suelen gustarle desde entrada nuestra adolescencia las revistas. Primero eran inocentes revista de pre-adolescentes en las cuales tenían esos estúpidos tips donde se supone te enseñan el arte del ligue. Luego, conforme le crecían las tetas y a mi el culo empezó a comprarse a hurtadillas de su madre y su abuela unas un poco mas subidas de tono. Una de esas que te enseñan hasta como mamársela un chico. Recuerdo que una vez leímos algo sobre hacer el amor sobre una lavadora pero jamás pensé que yo lo viviría a mis tiernos 16 años.

Las vibraciones del aparato las sentía en todo el cuerpo y me hacían un cosquilleo infernal en ciertas partes nada decorosas. A la par yo seguía enredando mi lengua con la de él e intentaba quitarle aquella camiseta mojada. Sai me apretujaba sin pudor y hacia que me excitara minuto a minuto. Errático, erótico y excitante era la definición perfecta para este momento. Logré sacarle la prenda y pase mi mano por su pecho y abdomen. Me hizo una sonrisa torcida y empezó a torturarme besando mi cuello, me dedique a sentir sus labios besándome largamente a la par de las vibraciones.

-. Estas tan… mojada.- hizo énfasis en lo último. Deslizando sus dedos dentro de mis braguitas.

-. ¡Jo…!- ni siquiera puede terminar la oración porque ya me había penetrado con sus dedos.

Fue rápido, violento y crudo. Pero demasiado placentero para ser cierto me dio un par de estocadas con sus dedos corazón e índice y luego me quito las bragas sin ningún reparo. Busque su mano con mi sexo reclamando por otra caricia y él solo sonrió. Me la dio gustoso y seguí dejándome llevar aun mas sintiendo la deliciosa vibración. Sentí como mis pezones excitados se notaban sobre la tela, me levante su camiseta hasta la clavícula y le regale un buen vistazo. Joder que estaba como una moto. Sin embargo, Sai no pareció inmutarse.

Ante la necesidad del toque busque una de sus manos, pareció captar el mensaje entonces y enredó entre sus dedos uno de mis erectos botoncitos. Gemí descontroladamente cuando tiró del izquierdo y sin más lo soltó. Después volvió a su faena allá abajo. Y eso me molesto de sobre manera. Pareció entenderlo y volvió a juguetear con el otro.

-. ¿Esto es lo que quieres?- me lo frotaba entre sus dedos mientras con su otra mano me daba placer.

-. A…aja…-no podía ni articular.

-. ¿Por qué no te los tocas mientras te toco? Eso seria la mar de erótico- me dijo al oído sin dejar de tocarme. Soltó mi botón y tomó una de mis manos llevándola a mi pecho izquierdo y me guiaba sobre como tocármelo. -. Así…- me dijo en un gemido ronco. Yo seguía explorando cada una de las magnificas sensaciones que estaba probando. -. Eso…- me animaba. Termine recostada en la lavadora tocándome incesantemente. Me hizo llegar con sus dedos no mucho después.

Suspiraba pesadamente desnuda sobre el electrodoméstico que no paraba de vibrar. Se desabotono los vaqueros y los aflojo, el pobre se le notaba incomodo. Volvió hacia mí y besó mis muslos internos buscando mi sexo que aun palpitaba por el orgasmo. Con sus dos manos le abrió y empezó a comerla como Dios manda. Me mordí los labios ahogando un gemido cuando sentí su lengua. Con respecto a lo dicho anoche sobre quien la come mejor rectifico, Saisuke se iguala a Lonely boy.

Sin dejar de besarme tome una de mis manos y la puso sobre mi pequeño pecho invitándome a volver a hacerlo. Y debo reconocer que tocarme así frente a él me ponía de sobremanera. Lengüeteaba sin ningún pudor y me succionaba deliciosamente. Sentía entumírsete los dedos de mis pies cada que mordisqueaba mi pequeño clítoris y me sentía mas cerca del orgasmo. Cerré los ojos al llegar y explote con todas mis fuerzas. Sentía mi sexo arder y solo quería una cosa. Y esa cosa estaba dentro de pantalones y la quería en mi interior partiéndome en dos ¡En el acto!

Volví a sentarme tan húmeda como estaba sobre la lavadora aun con los pequeños pechos al aire. Le tome del cuello y le bese excitada. Él me correspondió y gimió en mi boca cuando le metí la mano dentro de su bóxer buscando su miembro.

Se bajo los pantalones y la ropa interior de un tiro. Dejando al aire su hinchada anatomía que se movía excitada, eso solo hizo que mi centro palpitase más fuerte. Le atraje hacia mi y antes de que hablase o pidiera algo él puso su índice en mis labios.

-. ¿Quieres esto no es así?- acarició su miembro sin pudor. Es un puto de mierda. -. Si lo quieres tendrás que hacer algo para mi…-sonrió maliciosamente. -.Tócate…- me dijo al oído.

-. Yo no se hacer eso…-le dije tímidamente. -. Además eso es de zorras.- logré decirle entre el beso que me acaba de plantar.

-. Eso no es de zorras…- me besaba el cuello de manera deliciosa. -. ¿Te parece que esto es de zorra?- me cuestionó mientras me frotaba como quería el que yo lo hiciera sin dejar de besarme el cuello. -. No tiene nada de malo…- bajo a mi pecho. -. Al contrario…la auto gratificación es la mejor de conocerse a si mismo.- succionó uno de mis pezones y busco mi mano derecha. -. Así conoces que te gusta y como te gusta…- gemí ante el mordisco que me dio y me humedecí aun más. Estaba a 500 por hora lo juro. Bajo mi mano a mi sexo. -. Abre bien las piernas…- le hice caso sin rechistar. -. Cierra lo ojos…- seguía jugando con mi pecho. -. Explórate… sin prisa…- lo peor de todo es que le hice caso.

Jamás en mi vida había hecho algo tan pervertido como esto. Es decir, si bien ya yo había tenido relaciones sexuales donde me lo habían masturbado pero nunca me había tocado yo misma de esta manera. De hecho solo había metido la mano en mi sexo cuando me bañaba y no pasaba de lavarme aquello. Jamás me había detenido ni siquiera a pensar en cada una de las cosas que tenia allá abajo. Todo estaba mojado y viscoso, tanto que mis dedos resbalaban donde que quiera que los ponía. Sai me seguía besando el pecho eso me tenia muy caliente. A decir verdad, él me excita mucho. Me resulta magnético y me encanta como mueve su lengua allá abajo. Mis dedos rosaron un hinchado botón y sentí una sensación la mar de buena. Volví a hacerlo de nuevo y suspire pesadamente. Me deje llevar por ese cosquilleo delicioso.

-. Así…nena- para entonces ya me frotaba rápidamente aun con los ojos cerrados. -. Oh…si.- estaba totalmente ronco. -. Abre mas las piernas.- le hice caso y la sensación se intensifico. -. ¿Te gusta verdad?- me preguntó.

-. S…S…Sí.- le dije entre un gemido.

-. Cuéntame que te imaginas…- parecía interesado.

-. A….A ti…tu lengua…-mis mejillas seguramente estaban rojas pero yo estaba tan caliente.

-. ¿Ah si?- sentí su aliento caliente entre las piernas. -. ¿Así?- con la punta de la lengua rozaba mi entrada y me descontrole más.

-. Jo…-

-. No pares…-me ordenó. Así lo hice y sentí el orgasmo cerca.

-. Me…Yo…- exploté al instante y caí acostada sobre la lavadora. Abrí los ojos pesadamente cuando él estaba sobre mí.

-. Te corriste tan bueno que hasta me dio envidia.- enrojecí al instante. Este tipo no tiene escrúpulo para hablar. -. Cuando estés sola inténtalo… puedes llamarme si quieres.- estaba muerto de risa. Me busco la boca y me deje llevar de nuevo. Me agarró de la espalda y me volvió a sentar. Mire su miembro hinchado y grueso. Ya se había colocado preservativo. Me mordí el labio y él volvió a besarme. Sentí aquello buscando mi interior y abrí más las piernas para recibirlo. Estoy empezando a creer que soy ninfómana.

Esta vez fue diferente a la primera vez que estuvimos juntos. Me estocaba de manera profunda y rítmica. Era fuerte, animal y pasional. Tanto que tuve que aferrarme fuertemente a su espalda para no caer y él me apretujó entre sus brazos. La lluvia, las vibraciones del aparato, el olor a tabaco y su cuerpo duro y caliente fueron demasiado excitantes. No me importaba nada, no me importa absolutamente nada más que sentirle. Me corrí rápidamente y él siguió penetrándome buscando su orgasmo. Me sobrevino de nuevo otra pequeña muerte y él explotó.

Ninguno de los dos dijo absolutamente nada. Yo me acosté sobre el aparato y me quede mirando al techo. Apreté mi cara entre las mano y poco me importo estar semidesnuda frente a él. Como cada que cedo a sus pretensiones, el peso de mis acciones solo me cae después del orgasmo. Al parecer la lavadora termino su ciclo y ello me saco de mi ensimismamiento. Así mismo Sai se fue de aquel cuartucho de lavado.

Recogí mis bragas del piso y me las coloque. Saque la ropa y la metí en la secadora. Tome el resto de la ropa y la metí dentro de la lavadora. Me senté en el piso y me eche a llorar.

¿Por qué él? ¿Por qué tenia ese poder de hacer lo que quisiese conmigo? ¿En que momento se lo conferí? ¿Cuándo deje que Sai pudiese meterse en mis bragas cada que se le antojase? Las gotas de lluvia no ayudaban a lo deprimida que me sentía. Quería bañarme y borrar cada centímetro de sus besos. Me quite su camisa en el acto, olía insoportablemente a él. Solloce amargamente mientras la ropa se secaba. Me pareció eterno el tiempo que demoro en secarse la ropa. Al terminar me vestí muerta de frio y con el dolor en mi espalda. Metí la ropa hecha un bollo en el biombo y subí con las lágrimas aun en los ojos.

Me metí bajo la ducha con todo y ropa. Lloré bajo el agua que caía de la regadera. Restregué cada parte de mi cuerpo como tratando de borrar algo que ya estaba hecho. Me odiaba, odiaba mi debilidad, mi falta de carácter, mi falta de control y sobre todo le odiaba a él. Me lave lo mejor que pude durante casi 1 hora. Al salir miré mi cuerpo desnudo frente al espejo y descubrí con horror aquello. En cada parte se notaba lo que yo había hecho. Tenia marcas sobre todo en el pecho, sus manos aun pintadas sobre las costillas y la espalda. Era frustrante, por lo que me cubrí al instante. Me tire en la cama llorando con los cascos hasta los tímpanos. Me quede dormida al poco rato.

Hinata me despertó a eso de las 8 pm para que cenase. Francamente yo no tenía hambre y en eso ha llegado Tenten para comer. Las he acompañado sin ápice de interés y he escuchado sin prestar mucha atención en lo que hablaban. Quería contarles lo que había pasado pero sabía que me juzgarían por ello, es decir quien en su sano juicio ama y adora a su novio, pasa la mejor noche de sexo desenfrenado en un hotel 5 estrellas y al día siguiente se está tirando a otro, que es el mejor amigo del novio y en cuarto de lavado. Así que no abrí la boca para nada.

-. Tía habla que vamos que esta callada…-me dijo la castaña.

-. No tengo ganas de hablar.- dije simplemente.

-. ¿Te has peleado con Lonely boy?- preguntó Hinata.

-. No…-

-. ¿Algo va mal entre ustedes?- preguntó la cotilla.

-. Para nada…lo nuestro va de perlas…-le dije.

-. ¿Entonces porque la cara?- preguntaron.

-. Tengo malparidismo existencial- les dije.

-. Ya…-chasqueo la lengua la castaña. -. Suéltalo… ¿Qué te ha pasado con dibujitos?- preguntó de golpe.

-. ¿Con Sai? Nada.- mentí.

-. Suelta la sopa… eres demasiado transparente.- me dijo Tenten. Ambas me miraron esperando mi confesión.

-. Les digo que no ha pasado nada.- volví a mentir. Ellas me miraron ahora con reprobación. -. Bien paso algo…-suspire pesadamente. -. Sai y yo lo hemos vuelto a hacer ¿felices?- les dije.

-. ¿Qué volvieron a que…? ¡Por Dios Sakura! ¡Tu tienes novio!- la pelinegra reaccionó como sabia que lo haría hasta para Tenten lo que yo había hecho debía de haber sido la horca.

-. ¿Os habéis acostado?- preguntó. Yo solo asentí levemente con ira. -. Era de esperarse…- no pareció hacer ningún escandalo. -. Entre ustedes hay mucha tensión sexual acumulada. Vamos que cada que veo como se miran es como si quisieran saltar uno encima del otro.-

-. Eso no es cierto…a mi Sai no me mueve nada.- mentí.

-. ¿Entonces me quieres explicar por qué te lo has tirado hoy?- me preguntó con una sonrisa maliciosa. -. Sai te gusta Sakura y bastante. Te atrae como hombre.- me dijo.

-. No creo que sea así fue un arrebato del momento.- me mordí los labios.

-. Hija por lo menos acepta que te calienta. Eso no esta mal, todos tenemos derecho a tener alguien que nos prenda.- Dios mio. Y yo que pensé que lo había oído todo de Tenten. -. ¿Te has masturbado pensando en él?-

-. ¡Claro que no!- grité enojada.

-. Vale, entonces está bien. Cuando lo hagas preocúpate.- esto no me daba ni remota esperanza.

-. Pues yo no se mucho de sexo pero ¿A uno puede excitarse con alguien a quien no quiera?- preguntó la morena.

-. Pasa todos los días ¿Es que nunca te haz metido el dedo pensando en Brad Pitt?- vale esta mujer era un chiste completo.

-. No…-le dijo la Hyūga.

-. Lo de ustedes es normal.- me dijo. -. Solo que por el bien de tu relación con Don Lonely Boy te recomiendo que trates de controlarte.- sabias palabras. La pregunta del millón es como le hacia. -. Aun que Sai y tú harían una pareja de muerte- hasta dio saltitos de la emoción.

-. Olvídate de eso… ni que fuera el último pene del planeta.-

-. Bien que te lo follas…-me dijo la castaña.

-. Cuando estoy con él me siento rara.- me mordí los labios después de decirlo.

-. ¿Rara como?- preguntó Hinata.

-. No se…como…rara.- dije. -. Es algo difícil de explicar.- buscaba las palabras. -. Siento como si tuviera el corazón en el estomago.-

-. Yo…lo he sentido.- aseveró la morena. -. Sentí eso cuando el gilipuertas de Naruto me beso ese día. ¡Puto subnormal!- este lado de Hinata era la mar de divertido.

-. Todas las mujeres lo hemos sentido. Hasta yo.- su sonrisa no me gustaba. -. ¿Algún otro síntoma?-

-. Cuando…- me sonroje un poco. -. Cuando hacemos eso… yo- joder que era difícil. -. No me siento culpable, es decir cuando estamos teniendo sexo no me importa nada, ni siquiera Lonely boy.-

Todas nos miramos las caras. Tenten estaba con una sonrisa de oreja a oreja que no se le quitó ni cuando le dio un pequeño sorbo a su té. Me intrigaba. Era una cara como de se algo que ustedes no. Esta cotilla…

-. Dinos ¿Qué es tan gracioso?- ella encendió un cigarro. No sabía que fumase.

-. Nada…- le dio una pitada leve. -. Sakura ¿Estas segura que estas enamorada de Lonely boy?- pregunto con aquella sonrisa.

-. Por supuesto. Él es el único hombre con el que quiero estar siempre.-

-. ¿Y Sai?- me preguntó exhalando el humo.

-. Sai es un accidente. Es decir el normal curso de las cosas es estar con Lonely boy, el solo interrumpe ese curso brevemente.- ella soltó una carcajada. Hinata y yo la miramos sin entender.

-. Tía…- seguía muerta de risa. -. Disculpa que te lo diga hija…- volvió a aspirar el cigarro. -. Pero…sino soy yo creo que no vas a darte cuenta por ti misma.- me puso sus manos en los hombros y me miro directo a los ojos con el cigarro en la boca. -. Sakura tu no estas enamorada de Lonely Boy.- la mire como si hubiese dicho la peor de las blasfemias.

-. Entonces según tu ¿Que siento?- le dije molesta.

-. Sakura… si amases a Lonely boy no te pasaría eso que te pasa con Sai.- me dijo.

-. Solo me pasa con Sai, es como una excepción a la regla.- traba de explicar.

-. Es que hija tu no amas a Lonely boy, tu estas coladita es por Sai.- Juro que me quede en shock.

¿Enamorada de Sai? ¿Yo? Tenía que estas pero de broma. Si había alguien que no me agradaba en este puerco mundo era ese jodido salido. Su forma de ser, sus comentarios, su magnetismo y lo jodidamente ardiente que era lo odiaba. ¡Arg! ¡Maldito Saisuke y su deliciosa polla!

-. ¿Estas de coña verdad?- le dije seria. Ella negó con la cabeza. -. Hinata dime que esto no es verdad.- la morena parecía meditarlo.

-. Esto…a mi me parece razonable.- ¡Arg! Porque todos piensan eso.

-. ¿Enamorada de Sai yo? Creo que primero me vuelvo lesbiana.- bebí el té de un sorbo.

-. Anda tía que aquí te recibimos con los coños abiertos.- Dios mio -. Pero ya en serio quizás tu no estés consiente aun. Es decir quizás como estas con Lonely boy te niegas y reprimes ese sentimiento, buscas en Lonely boy la seriedad y la estabilidad que Sai no te provee. Pero tía te lo planteare así las mujeres no solemos ser infieles a diferencia de los hombres, cuando una mujer es infiel lo es o porque de verdad no aguanta mas al pesado que tiene por novio o porque encontró lo que el otro no le daba.- explicaba. -. Tú no vas a tirar a la mierda una relación por un affaire, ninguna mujer esta dispuesta a exponer su relación y su reputación por un poco de sexo causal y a menos que sea tremenda zorra que te hayas tirado a media Tōdai y le hayas puesto cuernos a Lonely boy hasta que se le caiga la cabeza, no hay otra explicación.- exhaló el humo de nuevo. -. Si te das cuenta solo le has sido infiel con Sai, siempre con Sai. ¿Estando con Lonely boy has besado a otro hombre?-preguntó.

-. Solo ha Sai.- dije entre dientes.

-. Ahí esta ninguna mujer pone cuernos a menos que sea muy zorra y se lo de a cualquiera o se enamore de otro hombre.-

-. Creo que tu teoría esta un poco errada.- le aclaré. -. No te voy a negar que Sai me gusta y que tira como los Dioses. Pero de ahí a que yo este enamorada de él hay un buen trecho querida.- estaba molesta.

-. Te lo pondré así. Si Sai te llega ahorita con la que se supone es la mujer de su vida y te dice que es su novia y que la adora. ¿Te sentirías celosa de esa chica?-

-. En lo absoluto.- dije. -. Más bien le daría el pésame porque su novio es un reverendo pesado.-

-. Y si el no quisiese mas contigo. Ni te tocara, ni te besara, ni nada ¿No te sentirías celosa?-

-. Para nada.- mentí. A decir verdad si lo estaría un poco. Me abofetee mentalmente por eso.

-. Pues vale…cuando quieras admitirlo. Ojala no sea tarde, os verías de muerte juntos. Hasta podrías decirle que te hiciese un retrato como en Titanic, he oído que pinta muy bien.-

-. Y no sabes que otras cosas hace la mar de bien.- pensó mi zorra interna. El sonido de alguien golpeando mi puerta me saco de la casi fantasía sexual que iba a tener.

-. ¿Quién es?- pregunté.

-. Neh… Sakura Chan ¿Podemos hablar?- la voz de Naruto podría identificarla en cualquier lado. Mire a Hinata quien apretaba los puños.

-. Esto…- no sabia que hacer. -. Ya te abro.- me levante sin dejar de ver a Hinata quien tenia una cara de mara leche que no podía con ella.

-. Hola…- me dijo. Vio a Hinata y a Tenten. -. Supongo que estas ocupada con tus amigas. Mejor vuelvo en otro momento.- Hinata se levantó en el acto. Él iba a irse.

-. No tienes que largarte porque yo este aquí. Los dejo para que hablen.- las palabras avinagradas salieron enseguida de su boca y se escurrió entre el cuerpo del rubio para irse. -. Gilipollas…- le oí decir bajito. Él suspiro con desgano.

-. Pues yo también me voy…- dijo la castaña apagando el cigarro. -. Nos vemos. Que os aproveche. No olviden "Sin gorrito no hay fiesta."- el Uzumaki se sonrojó en el acto. Dicho esto se fue.

-. Pasa hombre…-le dije. Él entro aun colorado y cerró la puerta tras de si. -. Siéntate.- le señale una de las sillas del comedor.

-. Gracias…- me dijo.

-. ¿Para que soy buena?- pregunté.

-. Necesito tu ayuda.- me soltó.

-. Soy toda tuya ¿Para que seria?-

-. Pues…- pareció dudar. -. No se si Hinata chan te haya contado lo que paso con…-

-. Lo se todo… ¿Entonces?-

-. Sakura chan espero que no me odies tu también.- me dijo consternado. -. Yo…estaba en una situación difícil ella es mi amiga desde que usábamos loncheras y yo.-

-. Vale suéltalo ya…-

-. Yo he aclarado mis sentimientos.- me dijo firmemente. -. Sakura chan yo estoy enamorado de Hinata chan…- me dijo con la cara entre sus manos.

-. Hombre pues que bueno…- vale no quería haber sonado tan sarcástica. -. ¿Por qué no se lo dices?-

-. Porque ella me odia… ¿Viste como me trato?-

-. Pues es normal, yo te hubiera tratado peor. Hasta te habría golpeado.- le dije tratando de darle ánimos.

-. Aquí es donde entras tu…- me tomó las manos. -. ¿Me ayudarías?- sus grandes orbes azules parecían esperanzados.

-. Exactamente que tendría que hacer.- le dije.

-. Pues…esperaba que me ayudaras con eso…- Suspiré.

-. ¿Por qué no vas a su departamento y se lo dices?-

-. No me abriría Datte bayo…-me dijo como un niño pequeño.

-. Eso es cierto…-

-. Yo tenia una idea…- me dijo.

-. A ver…-

-. No se si sepas mi cumpleaños es la semana de mas arriba.- me dijo. -. Podríamos ir a algún bar o no se donde estuviéramos todos y yo pudiese así sea obligarla a escucharme-

-. ¿Bueno y donde esta el problema? Vamos y listo se lo dices-

-. Pues que ella no ira si le digo.- me miró como un cachorrito agonizante -. ¿La llevarías diciéndole una mentirita piadosa? Puedes contarle a Tenten.- me dijo.

-. Hmmm…- me lo medité.

Mal que bien Hinata era la única persona que me tendió la mano sin esperar nada más en este complejo. Siempre se ha preocupado por mí y ha sido una amiga leal. Me había cuidado, aguantado mis niñadas, compartido mis alegrías y llorado mis penas. Sabia lo que ella sentía por Naruto y lo mucho que le había amado en silencio. Sin embargo, no se hasta que punto esto seria una traición. Se supone que lo haría por su felicidad.

-. Lo intentare…-le dije.

-. ¿De verdad?- estaba realmente emocionado. Yo asentí con la cabeza y él se arrodilló ante mí.

-. ¡Sakura chan! ¡Sakura chan! ¡Eres la mejor amiga que he tenido en toda mi vida!- gritaba como un loco.

Sonreí divertida, Hinata se había llevado un gran chico.

Sin duda, un gran chico.


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