Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen. Solo los utilizo sin un valor pecuniario, para un mero desahogo mental. Por tanto la historia y los hechos que se cuenten a continuación y me pertenecen en su TOTALIDAD.

Notas del autor: Vale, que ha llegado el momento que todos esperaban. Como deben sospechar Sakura no es quien nos contará este capítulo. Así que espero que disculpen el P.O.V de Lonely boy porque me cuesta un poco saber como piensa un hombre. Traten de no darme tan duro. Se les quiere y muchas Gracias por sus amados reviews, y a todos aquellos que me han agregado a sus alerts, favorite author y favorite story de verdad que me honra muchísimo. Sin más preámbulos, disfruten la lectura.

¡Oh! Por cierto, con respecto a los comentarios que dicen no encontrar la historia en la lista. Pues no se que pasa, a de ser fanfiction con todos los cambios que le han hecho, sin embargo yo probé para verificar y me ha aparecido en la lista :3 así que no sabría como ayudarles.


A mi querido Lonely boy por haberme soportado todo este tiempo,

A pesar de todo seamos lo que seamos,

Siempre seremos los mejores amigos cariño.

Te amo.


Juguemos al amor, y asumamos que yo gano.

XXXI

My Confenssions Part I.

Nara suri

Soy un imbécil. Un jodido y triste imbécil. Odio mi puñetera vida, odio lo cambiante de mis pensamientos y sobretodo esa incongruencia que tengo entre mi mente y mi boca. Todo es mi jodida culpa y ella se va a morir. Morirá como todo aquello que yo quiero. Morirá como lo hicieron mis padres, mis tíos y mi familia en aquella explosión. Morirá como mi mejor amigo en aquel accidente. Puedo sentir el hedor metálico de su sangre entre mis dedos y camisa. Así mismo como todos en aquel edificio oímos el golpe seco de su cabeza estrellarse sórdidamente contra el tercer escalón y como su cuerpo inerte crujió al estrellarse con el piso. Es un hecho, Sakura se va a morir. Y yo no puedo hacer nada.

-. Se va a poner bien…-la manito pequeña de Hinata Hyūga se posó sobre mi hombro para darme ánimos. Pero yo solo podía ver la carita de muñeca bañada en sangre de la persona que estoy seguro es el amor de mi vida.

-. Ella se va a morir.- sentencié. Apreté los labios para no perder el control. Tenía ganas de estrecharla contra mí, pero temí dañarla.

-. No. Saku se va poner bien, no digas esas cosas.- me daba ánimos. El taxi paró en el hospital. Lo habíamos tomado porque yo ni siquiera podía conducir en mi aturdimiento.

La baje con toda la delicadeza de que pude. Tomando su menudo cuerpo entre mis brazos, la cargue cuidando la herida de su cabeza. Enseguida los paramédicos salieron atenderle. Me la arrebataron de los brazos y empezaron a tomarle los signos vitales. Yo solo pude observar como la metían dentro del hospital en la camilla rápidamente. Soy un idiota, y por mi culpa Sakura se va morir.

-. Sai kun…- me llamó Hinata. Supongo que porque llevaba bastante rato mirándome las manos ensangrentadas. -. Sera mejor que busquemos a Itachi san…- ¡Jamás! Ese bastardo mató a mi familia, así mismo lo haría con ella.

-. No…-dije suavemente mientras mi cabeza gritaba.

-. Pero… Itachi san es un especialista en medicina intensiva.- me quería morir. Él parecía que si podía salvarle la vida.

Me apoltroné en la sala de espera con la cabeza entre los brazos y deje que ella lo hiciese todo. No iba a meterme en ello. Solo quería oír que Sakura estaba bien, que se iba a salvar. Que esa caída no la había dañado en lo absoluto y que podía verle. Sin embargo, mis esperanzas se extinguían al mirar mi camiseta que parecía una carnicería. ¿Cómo demonios había rodado Sakura por las escaleras? Encontrar la respuesta era todo lo que ocupaba mi mente.

Todo esto ha pasado porque yo soy un idiota. Anoche debí decírselo. Debí tener los huevos para decirle la verdad. Confesarle aquello que llevo guardando casi dos años. Decirle que me enamore de ella. Decirle que desde que Shin murió solo he podido superarlo por su presencia. Porque día a día ella iba llenando mi puto mundo. Cada día mientras hablábamos y conocía cada cosa de ella me enamoré. Contarle que saber que vendría a Tokio era la mejor noticia que me habían dado en muchísimo tiempo, y que realmente ella misma era quien había conseguido su cupo a la universidad. Porque por su puntaje ella misma entró, yo nunca hice nada. Decirle que mi corazón latió fuertemente la primera vez que oí su voz por el móvil. Decirle que era persona de la que ella también se enamoró y yo somos el mismo. Confesarle la verdad, que yo soy Lonely boy.

-. ¿Qué pasó?- la voz de Itachi me retumbó en el pensamiento.

-. No lo se.- le contesté. -. Parece que se cayó por las escaleras.- estaba desesperado.

-. Sakura esta muy mal.- me dijo sin anestesia. Hinata puso sus manos en su boca y se puso a llorar. -. Va a entrar a cirugía en cinco minutos. Tiene un trauma en la cabeza y un brazo roto.- se le veía sereno. Yo solo me agarraba la cabeza. -. Pero…lo que mas nos preocupa ahora son las costillas, tiene dos fracturadas y una completamente rota. Tememos que le comprometa un pulmón y entre en paró. Además que no sabemos si el trauma de su cabeza le ha ocasionado una lesión permanente.- ¿Por qué me torturaba de esa manera? ¡Joder! Yo solo quería que me dijese que Sakura se pondría bien. Si necesitaba un pulmón, un cerebro, un corazón que viniera y me sedara que yo se lo daba. -. No voy a mentirles. Sakura se puede morir. Así que será mejor que llamen a sus padres.- Hinata enseguida rompió en llanto.

-. Tranquila…-la calmó Naruto quien acababa de llegar.

-. Naruto, llévala a tomar algo y llamen a los papás de Sakura. Esto es serio.- sentenció aquel hombre. Le entregó el móvil de Sakura a Naruto y el rubio tomó a la chica entre sus brazos, le abrazó buscando calmarla y le besó la cabeza. Se la llevó en acto. Realmente quería estar solo.

-. Necesito que te calmes.- se paró frente a mi. -. Escucha, yo se la verdad y no intentes negarla.- yo lo sabía. La noche que fue lo de la fatídica cita a ciegas el me vio salir. -. Sé que la amas. Sakura es una buena chica y no le va a pasar nada. Es joven y fuerte. Pero tengo que decir la verdad y es que hay posibilidades altas de que muera.- puso sus manos en mis hombros. -. Pero no puedes hacer nada. Ya hiciste todo lo que pudiste. Así que vete a tu casa, báñate, come algo y vuelve. Ella estará bien. Hare todo lo que pueda.- ¿Cómo podía pedirme eso en este momento? -. Sin embargo, voy a decirte que deberían llamar a la policía. Sé que los odias pero lo de Sakura no fue un accidente. Alguien la tiró de las escaleras. Tiene marcas en la cara, como si se hubiera peleado con alguien. - sentí que moriría. Dicho esto se fue.

¿Quién habría podido hacer tal cosa? No tenía ni la más remota idea. Me comí la cabeza cerca de una hora en ello, en vista que no salían fui por Hinata. Me aventure a la cafetería y la encontré con la vista perdida revolviendo el café. Naruto le tomaba amorosamente la cara, me acerque a ellos. Ya tendrían tiempo para hacerse arrumacos.

-. ¿Aun nada?- ella me preguntó a lo que yo negué con la cabeza.

-. Será mejor que llames a los padres de Sakura…-empujé el móvil de mi amada que yacía en la mesas.

-. Creo que es lo mejor…- le dijo Naruto jugueteando con sus dedos. -. No se vería bien que ninguno de los dos llamase.-

Ella tomó el móvil y teléfono a la señora. Mebuki y Kizashi Haruno son los nombres de los padres de Sakura, a los que conoceré no en las condiciones que quisiese. Nunca he sido un tío de relaciones estables, de hecho la única relación medianamente estable que he tenido la he tenido con Sakura. Soy mal novio, y se me dan fatal los compromisos. Las chicas no suelen soportar mi sentido del humor y nunca me había sentido ligado a alguna mujer hasta ella. Con Sakura fue todo diferente. Puede que como Sai la saqué de sus casillas, buenos golpes los que me ha asestado por mis comentarios salidos. Pero como Lonely boy me ama. Yo esperaba conocer a sus padres, ya saben presentarme a lo grande en su casa. Pero tal parece que los conoceré porque lo único de humanidad que me queda esta muriendo.

-. Cogerán el primer vuelo…- ha dicho la morena después de colgar. -. La pobre señora se ha puesto a llorar.- apretó los labios.-. Será mejor que me vaya a Konoha a organizar el apartamento de Saku no queremos que sus padres lo encuentren sucio o desordenado y encima que esta como esta le riñan.- espero que Sakura haya lavado las sabanas. No me gustaría que mis suegros durmiesen en las mismas sabanas donde le he estado haciendo el amor a su hija por una semana.

-. Yo me quedare aquí.- dije suavemente. Afortunadamente ninguno de los dos pregunto nada. Ya me había delatado lo suficiente, es obvio que estoy irremediablemente enamorado de ella. -. Ya saben por si…pasa algo.- yo y mis tontas excusas.

-. Creo que es mejor que tú también regreses a Konoha.- me dijo Naruto. -. Parece que acabases de venir de una matanza. Ve y báñate…- me dijo.

-. No.- dije tajantemente. -. No quiero irme y que pase algo.- vale Saisuke si no sabían que estas hasta las manos, te acabas de delatar.

-. Ve tranquilo.- me dijo el rubio. -. Yo les llamó apenas digan algo.- ambos lo miramos expectantes. -. Sin embargo, estas cosas tardan. Cuando le hicieron la ultima liposucción a Tsunade obachan y le jodieron un vaso, la tuvieron ahí como por 6 horas.- Naruto era la única persona que podía comparar una liposucción un trauma craneal y un pulmón parcialmente comprometido. -. Así que váyanse los dos. Sobretodo tu…vez a bañarte.- me señaló.

-. Bien…-dije entre dientes. No quería irme. Es mas si por mi fuese vamos que estaría dentro en la operación.

Me eche a caminar con las manos en los bolsillos. Hinata me siguió después de darle un corto beso en los labios a Naruto. Enhorabuena al parece si son pareja. Cuanto no daría porque que fuese Sakura la que estuviese despierta y yo pudiera darle así fuese un beso como ese. ¡Joder que soy puto imbécil! Tantas veces que pude haber hecho eso y por cobarde no lo hice. ¡A la puta mierda! ¡Como me odio! ¡Joder!

Hinata ha sugerido que tomemos un taxi. Konoha no es tan lejos pero ha dicho que mi camisa llamaría la atención además que es mejor llegar rápido para volver lo más pronto posible. Le he hecho caso y lo hemos tomado en la puerta del hospital. Quería volver tan pronto como fuese posible. No hablamos nada durante el trayecto, por lo que yo me dedique a mirar por la ventana. Podía imaginar el cuerpo menudito y desnudo de mi Sakura sobre la camilla. Podía ver como los medico le abrían el costado, le atornillaban el brazo y le abrían el cráneo. Apreté los labios y contuve las ganas de vomitar. Ha querido compartir el taxi pero he acabado pagando yo, si algo le había aprendido a mi tío Danzou es a ser atento con las mujeres.

-. Sai kun…-me llamó ella mientras subíamos las escaleras.

-. Dime…-dije con parsimonia. Lo único que quería era devolverme al hospital.

-. Esto…-ella jugaba con sus dedos. A decir verdad se veía bastante adorable, aun que me exasperaba un poco. -. Sai kun…esto- ¿Es que esta idiota no pensaba hablar? Quería bañarme e irme enseguida. -. Estas enamorado de Sakura ¿verdad?- me soltó de golpe.

-. Creo que mis acciones me han dejado al descubierto.- confesé.

-. Así que…- dijo la mar de casual. -. Tu eres Lonely boy- ¿Desde cuando Hinata Hyūga es tan perspicaz? Vale que me lo hubiese esperado de la Friki zorra de Tenten pero de esta tía.

-. ¿Qué te hace pensar eso?- ¡Venga! Que solo podía admitírselo a Sakura.

-. Ayer en la mañana…- dijo suavemente tartamudeando un poco. -. Te he visto salir de su departamento. Él y tú son la misma persona.- me dijo.

-. Creo que has sido mas rápida que la misma Sakura.- ¿Qué mas podía decirle? -. ¡Enhorabuena! ¡Que lo has descubierto!- le dije.

-. No soy mas rápida, simplemente yo no estoy enamorada de ti.- el corazón me latió fuerte. ¿Sakura me amaba a mí?

Ella se perdió en la escalera y me dejo con la duda. ¡La puta que la parió! ¡Sakura no se puede morir! No después de esto. No después de saber que ella me ama, aun siendo Sai. Puse algo de té y me saque la playera. La puse a enjuagar en el fregadero para sacarle toda la sangre. Mi camisa parecía un cuadro expresionista bastante abstracto llena de manchas rojas de un color intenso. Había sido tanto el reguero de sangre que incluso mi piel ha quedado ligeramente teñida de rojo. He desistido de enjugar y simplemente la he tirado a la basura. Apague el agua y me desabotoné la bragueta. Acto seguido me quite los pantalones y me metí en la ducha. La sangre me tenía con ganas de vomitar.

Él contacto del agua fría con mi cuerpo me relajó un poco. El agua teñida de rojo viajo por mis piernas y el hedor metálico se hizo presente. Sakura, mi Sakura se debatía entre la vida y la muerte. Repase el jabón por mi cuerpo y busque quitarme toda la sangre. No pude soportarlo más y rompí a llorar como un crio. Necesitaba desahogarme. Golpee mi puño contra las lozas del baño hasta que me sangraron los nudillos. Necesitaba volver al hospital.

No demore mucho en vestirme y me desinfecte enseguida la herida. Ardía como la mierda, pero era mas sano sentir dolor a comerme la cabeza. No quería pensar en la remota idea de una eventual muerte. Me vendé los dedos con sumo cuidado. Me bebí el té ya frio porque no tenia fuerzas ni para calentarlo a la par que me fumaba un cigarro. El cigarro se convirtió en otro y el otro en la caja, estaba nervioso. Demasiado ansioso. Me lave los dientes y las manos minuciosamente, no quería que mis futuros suegros se llevasen una mala impresión. Guarde uno de mis pequeños tesoros en el bolsillo de mis vaqueros y salí dispuesto a irme.

En mi bolsillo reposaba un pequeño broche de cabello que le había robado a Sakura hace dos noches cuando estuve en su casa. Ese mísero objeto, seria mi polo a tierra para esperar lo que hiciese falta en el Hospital. Donde viviría hasta que me dijesen que había pasado con Sakura. Decidí subir a buscar a Hinata quizás ella también quisiese irse ya al hospital. En la escalera ya no había rastro alguno de violencia, al parecer Hyūga ha limpiado toda la sangre.

Entré en el departamento de mi pequeña dado que la puerta estaba abierta, he encontrado a Hinata barriendo.

-. ¿Ya te vas al hospital?- me preguntó al verme.

-. Sí…- le he dicho de manera calmada.

-. ¿Me das 2 minutos y me cambio la camisa? Me ha caído algo de sangre.- yo asentí con la cabeza.

Mientras esperaba a la morena me senté en la sala de mi Sakura. Este pequeño apartamento me traía tantos recuerdos que sentía que me ahogaba. Podía verla con ese cabello rosado deambulando por aquí y por allá. Podía percibir ese aroma a cerezos que solo ella desprendía. Cerré los ojos aspirando aquel embriagante olor. La friki mierdosa de Tenten me sacó de mi ensimismamiento.

-. ¿Y tu que cojones haces aquí?- me preguntó.

-. ¿A ti que mierda te importa?- maldita cotilla.

-. Pesado…- me dijo. Por primera vez en la vida se veía como una mujer decente y respetable. Me imagino que era por la visita de los padres de Sakura. -. ¿Cómo está?- preguntó.

-. Mal…- dije entre dientes. -. Hay riesgo que Sakura….muera.- me costó mucho decir eso último.

-. ¿Pero como demonios se cayó de las escaleras?- me preguntó.

-. Parece que…- sabía que podía decírselo. -. Los médicos dijeron que es posible que alguien la haya empujado. Sakura tenía marcas en la cara que no eran de la caída…sino de una pelea- ella puso su mano en la boca. -. Pero realmente no tengo idea de quien podría haber hecho aquello.- al parecer ella empezó a barajar posibilidades.

-. Yo tampoco… es decir.- ella dudó un poco. -. Creo que ninguno de nosotros querría matar a alguien, bueno tu a mi quizás y yo a ti quizás.- era broma.

-. Estoy lista…- la vocecilla de Hinata irrumpió en nuestra conversación.

-. Vámonos…- dije echándome a andar. Ellas me siguieron, esta vez nos fuimos en mi auto. Me sentí con fuerzas para conducir.

Aparque en el hospital después de tener durante el pequeño trayecto a Tenten quejándose por lo rápido que conducía. Al final ambas se han bajado en la puerta y yo he buscado un cupo. Me he juntado en la sala de espera con las dos chicas y Naruto. Le he preguntado si han dicho algo y me ha contado que no ha dicho nada. Me apoltroné en el sofá y ellos me rodearon.

-. Así que… ¿Lo de Sakura chan no fue un accidente?- me inquirió el rubio. -. ¿Por qué no habías dicho nada Datte bayo? – miré mal a Tenten ¿Es que no podía mantener la boca cerrada?

-. Itachi me dijo y estaba muy aturdido- le contesté.

-. Sai kun pero…eso es muy grave.- me dijo Hyūga. ¿A ver niña es que me estas aportando algo nuevo? ¡Por supuesto que sé que es grave joder!

-. Por mas que le tiro cabeza no se quien puede ser.- dijo la cotilla mayor.

-. Hay que llamar a la policía.- dijo el Uzumaki.

-. ¿Y para que la vamos a llamar? No tenemos ni medio sospechoso.- les dije. Todos asintieron. Él móvil de Sakura empezó a sonar.

-. Señora Haruno…-dijo Hinata quien contestó. -. Si señora…- contestaba todos le mirábamos expectantes. -. Si, señora esa es. Esta bien, estamos aquí en la recepción.- me sudaron las manos. -. No, aun nada.- apreté los labios, nervioso. -. Igual… los esperamos.- dicho esto colgó.

-. Los padres de Sakura ya llegaron a Tokio. Están camino aquí al hospital.-

Mebuki y Kizashi Haruno arribaron al hospital una hora después, a eso de las cuatro de la tarde. A decir verdad me los imaginaba diferentes. Sobretodo porque pensé que el cabello rosado de Sakura era una herencia de su madre y resulta que es su padre quien lo tiene de ese color. Su mamá se ve bastante joven tanto que podría decirles que no alcanza ni a los 40 años, su padre en cambio es bastante mayor por no decir anciano. Parece de la misma edad de mi tío Danzou y eso que mi tío ya raya en los 60. Otra cosa que me ha llamado la atención es que su madre es muchísimo más alta que su padre quien es bastante bajito. Tanto que creo que me da al pecho. A decir verdad son bastante extraños, pero al ser lo padres de ella para mi son perfectos.

Al poco tiempo de ellos llegar, ha aparecido Itachi con no muy buena cara. Apreté los labios y juro que me volví a romper el labio. Tomo una bocana de aire antes de hablar.

-. Familiares de Haruno Sakura.- mi corazón latió fuertemente.

-. Sí…- dijo la pobre señora en un suspiro. -. Nosotros somos sus padres doctor.-

-. Señor y señora Haruno. Sakura esta fuera de peligro.- sentí como si mi alma volviese al cuerpo. -. Gracias a Dios logramos extraer los restos de hueso y evitamos que se incrustaran en alguno de sus pulmones. La fractura en su brazo no era de tanto cuidado y en unas 4 semanas podrá quitarse el yeso.- juro que estaba que besaba a Itachi de la emoción. -. Sin embargo, la herida de su cabeza si es de gravedad. Hemos tenido que inducirle un coma. Estará en cuidados intensivos hasta que despierte.- sentí como si algo dentro de mi muriese. La madre de Sakura rompió a llorar y el señor la abrazó.

-. ¿Cuánto tiempo estará así?- preguntó el señor Haruno.

-. No puedo decirles a ciencia cierta. Lo que esperamos con esa maniobra es que ella se recupere de las intervenciones y de la caída en general. Esperamos que e semanas. Sin embargo, existe el riesgo de muerte cerebral.- No otra vez. No de nuevo. Sakura no podía morir de la misma manera que murió Shin. La señora seguía llorando y el señor con una fortaleza increíble le daba ánimos. -. Además, por el impacto Sakura perdió un ovario, la Dra. Mitarashi les explicara mejor lo ultimo que ha sido la medico tratante de ese problema.- la mujer del cabello oscuro y los ojos grises apareció.

-. Señores Haruno, mi nombre es Anko Mitarashi y la ginecóloga de su hija. Sakura sufrió un torzón ovárico derivado de la caída y por un quiste de gran tamaño unos 10 cm por 10 cm. Lamentablemente tuvimos que retirarle el ovario izquierdo mediante procedimiento laparoscópico.- eso me importa un pito. ¡No me importa si no podemos tener hijos! Adoptamos, no tenemos, alquilamos un vientre, lo que sea. Yo solo quiero que ella este bien. -. Sin embargo, la patología no era cancerígena y su función reproductiva es perfecta sin embargo tenemos que seguir el tratamiento.- dijo. ¿Cáncer? Gracias a Dios que no.

-. Por ahora su hija se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos. Así que solo permitiremos las visitas a ustedes y no más de 10 minutos por la seguridad de la paciente.- me dijo mirándome a mi maldito imbécil de Itachi. -. Dentro de unos minutos podrán pasar a verla.- dicho esto se retiró.

Mientras los padres de Sakura entraban a verla, Itachi se me ha llamado aparte y me ha dicho que lo acompañe a tomar un café. He aceptado de mala gana simplemente porque me ha dicho que va a decirme algo importante. Maldito bastardo de mierda. Las que cosas que hace un hombre por la mujer que ama.

-. Sai…- me llamó después que trajo los cafés. -. Hay algo que sucedió que no podía decirlo delante de los padres de Sakura.- Dios mio. Ojala no fuese nada grave. -. Tu… ¿Tu sabes si Sakura consume drogas?-me preguntó y le mire horrorizado. ¿Este de que va? Como puede si quiera insinuar eso.

-. Por supuesto que no.- dije tajantemente. -. Como se te puede ocurrir. ¿Le vez pinta acaso de drogadicta?- ¡Es un imbécil! ¡Que le den a este puto! Mi Sakura drogadicta ¡Já! Que ella no debe ni saber como es un porro.

-. Claro que no. Por eso te lo estoy preguntando.- me miró seriamente. -. En sus exámenes pre-operatorios le ha salido un contenido alto de cocaína en sangre y de alcohol. ¿Estuvieron bebiendo anoche?- preguntó.

-. Anoche fue el cumpleaños de Naruto. Y vamos que bebimos un poco, pero no creo que sea para tanto. Aun que bueno yo solo la vi un rato anoche.- le explique. Era obvio que no iba a darle detalles.

-. Hablen entre ustedes y miren que saben. Que si Sakura tiene esas herida como de una pelea a lo mejor también la han drogado.- mi cabeza rememoro, al momento en el que el amor de mi vida se morreaba con el que se supone que es mi primo. ¡Lo voy a matar! ¡Le ha metido drogas a mi Sakura!

Me bebí el café de un sorbo sin importarme el hecho de haberme quemado la lengua y deje a Itachi con la palabra en la boca. Sasuke Uchiha me iba a conocer. Camine a paso acelerado hasta la sala de espera donde todos parecían algo aletargados.

-. Naruto…- le dije visiblemente enojado. -. Acompáñame…-

-. ¿Y a ti que bicho te picó Datte bayo?- me preguntó. Ambas mujeres me miraron extrañadas.

-. Pasa que le vamos a romper los huevos al imbécil de Sasuke.-

-. ¿¡Que! ¿Ha sido Sasuke el que ha tirado a Sakura de las escaleras?- preguntó Tenten.

-. No se…- le dije. -. Pero si tiene la culpa de algo más y él me va decir que paso así tenga cagarlo a hostias.- el rubio se puso de pie.

Naruto me ha dicho que el conducía. A regañadientes le he entregado las llaves. No es que me mole un montón que el imbécil maneje mi auto, pero me temblaban tanto las manos que si hubiera conducido yo le hubiera estrellado el auto en el apartamento del bastardo de mi primo. Por supuesto subí hecho una fiera los siete pisos, donde me jodí los nudillos de la otra reventándole la puerta a golpes a ese imbécil. El soplapollas nos ha abierto sin nada de ropa, en el cuarto se veía la menuda fiestecita que tuvo. Lo más leve que encontré fueron botellas y condones.

-. ¡Teme! ¡Cálmate! ¡No mates al otro teme!- gritó Naruto después de asestarle un golpe en la cara de Ken de Sasuke y dejarlo en el piso.

-. ¡Levántate animal! ¡Párate de una maldita vez!- le pateé en el piso mientras se retorcía como el perro que es. -. Párate que esta mierda la vamos a arreglar de una buena vez…- le di oportunidad de pararse. Se fue a vestir.

-. Tienes que calmarte…- me dijo Naruto. -. Si, sigues así lo vas a matar antes de que te diga algo.-

-. ¿Y tu porque mierda entras así?- me soltó ya vestido de camisa y bermudas.

-. Tú sabes porque…- quería romperle la cara.

-. No me digas que andas buscando a Sakura… hace poco andaba por aquí… ya sabéis siguiente la fiesta- eso no lo soporté. Me le tiré encima. Naruto intento separarnos, al final que lo ha logrado.

-. Cálmense par de críos.- nos dijo. -. Sai pregúntale lo que le vas a preguntar.-

-. ¿Este puto que me tiene que preguntar? ¿Cómo me tire a su chica? O ¿lo alto que gemía cuando se la estaba metiendo?- lo voy a matar. ¿Cómo demonios se atrevió a…?

-. Acabas de cavar tu tumba maldito bastardo…- me le volví a ir encima. Naruto nos retuvo de nuevo.

-. ¿Bueno y a ti que mierda te pasa? ¡Es un puto coño!-me gritó. ¿Cómo se atreve este bastardo a hablar así de la mujer de mi vida?

-. ¡Que mierda le diste anoche! ¡Tu fuiste el que la lleno de coca hasta los ovarios!- le grite hecho una fiera.

-. ¿Yo? Ella solita me pidió un pase y yo simplemente se lo di. Yo no he obligado a nadie. Así que cálmate y relájate. Si tanta rabia te da que me meta con tus putas, pues te metes con una de las mías y deuda saldada.-

-. Creo que es mejor que nos vayamos…- dijo el rubio.

Estrellé mi puño contra la nariz perfecta de Sasuke y oí el crujido de su tabique ahora desviado.

-. Por ahora nos podemos ir.- Mi cara debía ser la de una asesino serial-. Tú y yo arreglaremos cuentas mas tarde…- dicho eso abandonamos el apartamento.


Un autor con reviews es un autor feliz.

Un autor feliz es un autor motivado,

un autor motivado es un autor inspirado.

¿Reviews? :3