Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen. Solo los utilizo sin un valor pecuniario para un mero desahogo mental. Por tanto la historia y/o los hechos que se cuenten a continuación me pertenecen en su TOTALIDAD.
Notas del autor: Al menos no me han matado. Jajajá me he demorado un poco en actualizar, no por falta de ganas ni de ideas, sino que estaba atrapada leyendo si señores 3 libros en 4 días. Me he leído la trilogía de Fifty Shades que para quienes no saben nació de un fanfic de Twilight. Ojala todos tuviésemos la suerte de publicar en grande nuestras historias. Bueno, una chica puede soñar. Para la que le interese, ese libro no tiene nada de vampiros pero si mucho BDSM. Se les quiere y muchas Gracias por sus amados reviews, y a todos aquellos que me han agregado a sus alerts, favorite author y favorite story de verdad que me honra muchísimo. Sin más preámbulos, disfruten la lectura.
Por cierto, si alguna (o) de ustedes sabe dibujar y se considera apto. Ando buscando quien diseñe la portada de este fanfic. Así que el que le interese hagamelo saber :)
¡Deséenme suerte en mi final de penal!
Advertencias: Sai P.O.V
A mi querido Lonely boy por haberme soportado todo este tiempo,
A pesar de todo seamos lo que seamos,
Siempre seremos los mejores amigos cariño.
Te amo.
Juguemos al amor, y asumamos que yo gano.
XXXII
My Confenssions Part II.
Nara suri
Conocí a Sakura por su primo en Nemuro en el verano de 2006. La vi en una cafetería cercana a la playa donde habíamos tocado ese día para el recital. Se encontraba con aquella rubia que conocería años después he intentaría coquetear conmigo llamada Ino Yamanaka tomando unas sodas y una señora bastante mayor observándolas detenidamente. Pese a verse algo aniñada y un poco rellenita lucia realmente hermosa, pero frené el invitarle ha salir cuando su primo Shino Aburame a soltado un "Ahí esta la matada de mi prima la ballena y su amiga que se cree la gran cosa" y nos dijo que ni intentásemos acercarnos. Shin había dicho que le parecía guapa pero que si iba a intentar algo, él iba con la rubia así que en una movida rápida él que siempre ha sido el más ligón de los tres se aventuró a pedirles el correo electrónico a las dos chicas sin que la abuela se diera cuenta. Kiba por supuesto se ha cagado de la risa, pero yo simplemente guarde el papel en mi bolsillo.
La agregué después de que Shin me hinchase las pelotas durante un mes con su insistencia, sin embargo no me acepto sino un par de meses después y jamás la vi conectada, así que después de un año simplemente pasé del asunto.
La primera vez que hablé con Sakura le dije mi verdadero nombre, pero obviamente no mencioné lo de la cafetería y que había sido Shin quien le había pedido sus correos electrónicos. Nuestra conversación no trascendió más del típico "hola" "hola" "¿Quién eres?" "Sai ¿Y tu?" "Sakura". Fue allí que supe su nombre pero nunca pasó nada más. Para ese tiempo yo tenia 15 años apunto de cumplir 16 e iba en el penúltimo año de instituto, salía con una mujer 8 años mayor que se llamaba Temari. Ella era una mujer hermosa, de un cuerpo brutal y era una diosa en la cama. Sin embargo, con ella todo era físico. Nunca hubo nada más. Además que era bastante quejica y pesada.
He de confesar que para ese tiempo yo era una porquería. Mis fines de semana consistían en desaparecer de la casa desde la mañana del viernes y llegar borracho el domingo en la noche. Bebía tanto alcohol en aquella época que era mas lo pasaba ebrio que sobrio. Solía fumar bastante también y solíamos ir a carreras clandestinas, de ahí por qué conduzco tan rápido. Probé las drogas un par de veces. Ya sabéis un porrito con los colegas con él que Kiba se hizo mierda, quizás una papeleta de coca donde termine bailando desnudo en la barra de un bar y una pastilla que me puso hiperactivo, nada serio ni nada que ninguno no haya hecho. Nunca me ha gustado mucho la idea de meterme algo y menos de inyectarme, no obstante a Shin si le llegó.
Pese a que económicamente él no necesitaba nada y su familia era bastante acomodada se le dio por vender esa porquería. Al principio no me importa y me parecía hasta divertida la aventura de ir hasta las zonas más deprimidas de Tokio a buscar esa mierda. Pero los problemas vinieron cuando el empezó a hacerse adicto. Se metía esa cosa día y noche, pasaba 22 de las 24 horas del día colocado. No dormía, mal comía y dejó de ser un tío alto y corpulento a un saco de huesos. Más de una vez tuve que dejar tirado todo para irlo a sacar de aquellas casuchas donde se mete la gente a compartir jeringa.
Sin embargo, las cosas cambiaron ese fatídico 09 de mayo de 2008. Ese día Kiba y yo estábamos jugando videojuegos en la sala de este, era viernes y hacia un calor la mar de horrible. Ese día en la noche nos graduábamos del instituto. Desde que habían terminado las clases un par de semanas atrás no habíamos visto a Shin, supusimos que se había ido unos días a Hiroshima con su familia, dado que él era de allá. Esa noche antes de irnos a la ceremonia le llamamos pero su teléfono salía apagado, supusimos que lo encontraríamos allá. Pero aun después que nos entregaron los diplomas este no apareció. Nos telefoneó cuando íbamos rumbo a una juerga que habíamos armado, le dijo a Kiba que lo iban a matar y que necesitaba que fuésemos por él. Nos hizo ir hasta una vieja casa en la puta mierda donde le encontramos tirado como un perro, chutándose heroína y con el brazo vuelto mierda.
Le tiramos en la parte de atrás de mi auto. Y yo conducía buscando un hospital donde ir a llevarlo porque estaba sudando frio y hablando incoherencias. Kiba fumaba nervioso y a mi me temblaban las manos. En un cruce un camión nos chocó y lo siguiente que recuerdo es que estaba en un hospital con el brazo y la pierna derecha rotos donde yo había estado inconsciente por 72 horas. Kiba vino a verme con su cuello ortopédico y una raspadura en la frente, a él no le había pasado casi nada. Le pregunté por Shin y no me dio respuesta. Luego, me enteré después que había muerto. Le habían inducido un coma pero él no pudo resistirlo, murió un par de horas después de llegar al hospital de un paro cardiorrespiratorio. Le enterraron al día siguiente mientras yo estaba inconsciente.
La muerte de Shin me golpeó muy duro. Él había sido mi mejor amigo desde que tenía memoria. Aquel amigo con el que compartes todo. Ya sabéis, vuestra primera consola, el primer trago, la primera novia, el primero porro, al que le cuentas cuando perdiste la virginidad, la primera chica que te hizo una mamada, en fin ya sabéis. Y ahora él estaba muerto y por mi culpa. La depresión que me ataco fue terrible. Perdí cerca de 10 kilos en menos de dos semanas. Cosa por la que mi tío me dijo que me fuera estudiar a Osaka donde él vivía desde que yo tenía 14 años a lo que me rehusé alegando que ya iba a entrar a la Tōdai. Tuve que mover cielo mar y tierra para que me dejaran pasarme de arte a la licenciatura en multimedia y animación digital porque mi brazo tardaría tiempo en reponerse y no podía ni siquiera escribir así. Sin embargo, mis calificaciones habían sido tan buenas durante mi estancia en el instituto que dejar por fuera a un estudiante como yo era algo que la Tōdai no iba a permitir, dado que a pesar de estudiar artes tuve el examen mas alto de ese año.
Como pasaba acostado mucho tiempo debido a mis lesiones del accidente solía usar mucho el ordenador. Allí volví a ver a aquella chica que había conocido hacia un par de años. Recordé su nombre enseguida y mire su perfil en Facebook que para aquella época se había popularizado bastante. La adolescencia le había entrado bien pues ella ahora tenía 14 años y de aquella muchachita rellenita que recordaba no quedaba nada, para entonces yo tenía 16 años, había entrado a la facultad y me había ido a vivir a Konoha pasando del lujoso departamento que tenia desde que mi tío se fue a vivir a Osaka. Ella no parecía recordar nuestra primera charla así que intente ser alguien diferente. En ese momento me sentía tan disconforme con mi vida que preferí apodarme "Lonely boy" dado que en foros solía aparecer así. Le dije que precisamente de un foro había conseguido su correo y desde allí las cosas empezaron a fluir. Una cosa llevo a la otra y esta mujer fue llenando mi pequeño mundo. Pasé de Temari con la que aun tonteaba de cuando en cuando y me olvide de la vida vacía y rápida que había llevado por más de 4 años. Para mi no hubo mas juerga, ni alcohol, ni sexo casual ella ya se había convertido en mi mundo.
Así pasaron los años, hasta que ella me dio la gran noticia. Se había presentado al examen de la Tōdai. Yo jamás le había dicho donde vivía, ni le había enseñado si quiera una fotografía, solamente le había dado mi móvil y habíamos hablado, pero me alegro tanto la noticia que no pude con la emoción. Ese día fui a visitar la tumba de Shin y le conté lo sucedido. Desde que el murió lo he hecho, es una forma de hacerle sentir que pese a que este muerto sigue estando presente para mi. Ese mismo día decidí seguir mi gran sueño, siempre quise ser artista. Así que decidí aplicar el examen para una segunda carrera.
El gran de día había llegado, en el que sabría si ella vendría a Tokio a estudiar. Me ilusionaba mucho la idea, a mi me habían aceptado en la facultad de artes para mi doble programa y esperaba oír que ella se vendría a Tokio a estudiar medicina. Sin embargo, cuando le he preguntado por nuestro chat me ha dicho que no ha quedado. Me puse iracundo y no sabia que hacer, ¡Vamos! Que fuera de todo los demás, Sakura era el mejor estudiante que conocía. Entre a mirar la lista y la he pillado enseguida, la muy tonta de los nervios no había visto su nombre. Me hice el chulo y le dije que revisase la página para que viese su credencial, ella creyó enseguida que había hecho yo algo. Yo simplemente le seguí la corriente. Esa noche se despidió la mar de rara. Al día siguiente me telefoneo y tomo la decisión de venirse. Intencionalmente le mande de otro correo el link de unos departamentos en Konoha. Hacia tiempo que estaban desocupados y la idea de vivir en el mismo sitio hacia que mi corazón latiese. Soy un jodido cursi de mierda.
Juro que mi corazón se detuvo cuando vi su cabellera rosada en la escalera del segundo piso hablando con Naruto, no pese que ella viniese tan pronto. Pero más lo hizo cuando Naruto gritó como un psicópata y mando a llamar al cabrón de Sasuke y a mí. Sabia que me delataría en el acto por mi forma de hablar, estaba realmente nervioso.
-. Lonely boy…- la oí decir despacio después de yo haber vociferado algo sobre la regla de Naruto. Me había dejado en evidencia.
-. No se con quien me confundes niña… soy Sai…- esta es la cosa mas jodidamente torpe e imbécil que había hecho en mi vida. Le había extendido la mano con una sonrisa estúpida. -. Vaya que eres fea- ¿Les mencioné que cuando me pongo la mar de nervioso digo lo opuesto a lo que pienso? Desde ahí creo que me gane su odio.
Muchas veces me puse en evidencia y muchas veces corrí el riesgo que me descubriesen. Sobretodo cuando fuimos a Ichiraku's y empecé a jugar con los mensajes. Fue arriesgado pero excitante, esa mujer me traía loco. Más cuando ya la había conocido en persona. Pero nada se compara cuando la bese por primera vez. Ella estaba inconsciente caída de la borrachera y descansaba en mis brazos de manera apacible. La había subido yo porque Naruto estaba medio borracho y Hinata le ayuda a subir. Por macabro que parezca la bese en el mismo descanso de la escalera donde encontramos su cuerpo después de esa caída. Puedo jurar que la oí susurrar algo sobre Lonely boy. No obstante, al día siguiente pude probar esos exquisitos labios pese a que fue un accidente y ella se resbalado en su propio vomito, no he aguantado las ganas de estrecharle contra mi. Su boca era sin duda el cielo ¡Joder! Que hasta me he calentado. No obstante, me ha bajado la calentura de un tortazo cuando ha reaccionado. Más me ha dejado en una pieza cuando yo buscando disculparme y con los ánimos de decirle que era Lonely boy, le he salido con uno de mis comentarios de esos que salen solo cuando ando nervioso y me ha plantado el beso mas excitante que me han dado en años. Y por el que después de 5 años he vuelto a la masturbación, Sakura me volvía loco. Definitivamente esa chica iba a ser mi jodida perdición.
Si hay algo que jamás pensé que ella me enviaría un mensaje de voz como aquel al día siguiente de ese beso. Es la cosa más rara, cursi y hermosa que me han hecho en la vida. Tanta fue mi emoción que aun lo tengo guardado en la memoria de mi teléfono. No obstante, puedo recitarlo de memoria de tantas veces que lo he escuchado.
-. ¡Hey Lonely Boy! Soy yo Sakura. Esto…pues solo quería saber si tú pues… estabas bien y eso. Por qué pues me has llamado en la tarde y yo había colgado. Siento eso. Este no sé si ¿Podrías devolverme la llamada? De verdad me gustaría oírte. Y no se… esto quizás conocerte. Porque tú… pues no sé cómo que me pareces algo guay y lo máximo. Creo que me gustas…Y…- allí hace una pequeña pausa.- ¡Bye!-
Entonces se me ocurrió esa estupidez del juego. Pero ¿Que puedo hacer? Nunca he sido excepcionalmente guapo. De hecho de entre mis primos yo soy el más normal, sé que el bonito de la familia es Sasuke y que eso siempre será así. Por mas que mis tías dijesen que éramos parecidos. Nunca me he sentido con esos aires de Don Juan ni de chulo de barrio por lo que a los ojos de Sakura no se mi imagen que le pareciese. Por eso tuve miedo y me invente esa tontería. Después de darle la explicación mas friki que he dado en mi vida termine casi acosándola contra la pared, acoso que tuve que parar porque me la podía follar ahí mismo de lo excitado que estaba. Preferí entonces salir con una explicación tontísima y quedar como un loco. Explicación por la que ella se fue con el cabrón de Sasuke, y por lo que después le llamé enojado como Lonely boy y ella me ha colgado. Esa chica no se cansaba de sorprenderme.
Al día siguiente me mostro que no era una niñata y que podía jugar duro también. Pese a que yo había entrado haciéndole un disimulado reclamo, ella me ha dado tres vueltas. Ahí le planteo un absurdo trato, quería besarla pero no podía hacerlo de manera violenta como la otra noche. Le convencí de cooperar conmigo en un supuesto trato para conseguir mas puntos con su Lonely boy, me reía en mis adentros porque ella no necesitaba mas puntos. En mi cabeza y en mi pecho ya tenia claro que yo estaba totalmente enamorado de ella. Termine por mis nervios haciendo un comentario idiota. Le bese tranquilo, dulcemente rosando su naricita pequeña con la mía. No pude resistirme a esas piernas y me aventure a una caricia. Fui lo más delicado que pude, pero me estaba excitando tanto que podía perder la cordura en cualquier momento. Preferí dejarla en paz antes de confundirla más. Le dije una de las cosas mas cursis que he dicho y me largue totalmente empalmado.
Durante toda la mañana de ese día no pude quitarme la idea de hacerla mía. Abofeteándome mentalmente por no haber concretado algo mas en su departamento. Garabateaba su rostro en mis libretas de dibujo y decidí ir a la universidad a buscar un mentado papel que había pospuesto con la idea de que caminar me despejaría la mente de esas lascivas y poco decorosas ideas que tenia con mi pequeña Sakura. Cual fue mi sorpresa de verla ahí, comiendo tranquilamente. Entonces se me vino la idea de una cita a ciegas, ella acepto. Busque el mentado papel rápidamente y decidí coordinar todo, quería que todo fuese totalmente perfecto.
Kiba me había dicho que ese día iría a la universidad a sentar su matricula. Hacia un año y más que no le veía desde la ultima vez que vino a visitarme. Así que he quedado de devolverle unos CD's que me había prestado hace un par de años. Cual fue mi sorpresa de encontrármelo aquello que ocupaba mis pensamientos, aproveche entonces para decirle que era mejor quedar para cenar.
Como sabia que Sakura odiaba cualquier cosa que viniera del mar, deje de lado el Sushi de ese tipo. Me hacia mucha gracia el hecho que ella fuese de un lugar costero y no le gustase la comida de mar. He optado por sushi de ternera, vino y fondue. He pedido lo mejor de lo mejor, de algo tenia que valer toda la pasta que me heredaron mis padres y la que me da mi tío. No suelo gastar mucho dinero, antes lo hacia ropa, mujeres, alcohol y autos pero desde el accidente no había gastado casi nada. Sin embargo, esta era una noche especial y ella se merecía lo mejor. Lo único que me traumaba era como iba a simular ser dos personas siendo solo una y lo rápido que tendría que cambiarme de ropa.
Se veía jodida y dolorosamente hermosa esa noche. Tanto que no me he resistido besarle esas orejas tan monas que tiene y le vende los ojos. Le dije que esperase y simule una conversación bastante estúpida en la que me despedía a la par que me cambiaba de ropa. Tendría que meterme en la piel del chulo misterioso que le había pintado que era.
Después de un horrible intento de comer en la mesa, mi tontita favorita termino metiendo la mano en la salsa soya. Le dije que era mejor cenar en el sillón y como casi se cae la he tomado entre mis brazos. Cargarle fue malditamente genial. No he podido resistirme a tocar ese cabello de muñequita que tenia ese día lleno de rulos. Parecía una sirena, por lo irreal de ese color. Pero todo en ella era completamente natural. Le di la comida en la boca, como nunca lo había hecho con otra mujer. Estar cerca de ella me podía un poco cursi. Hemos jugado un juego tonto mientras se calentaba el fondue. Aproveche para preguntarle por sus sentimientos, y su respuesta me hizo tocar el cielo, me entere de cuantos hombres ha besado y me a dicho que dos. Por lo que alguien más había besado su boca posiblemente antes que yo. Sin embargo me entere que era virgen.
No tengo ninguna idea fetichista o machista sobre la virginidad de las mujeres. De hecho la mayoría de las mujeres con las que he estado han recorrido muchas camas antes de llegar a la mía. Pero la sola idea de ser el primer hombre en la vida de mi Sakura alimentaba mi ego. Porque yo quería ser el primero y el único. Tal parece que eso único no se cumplirá. Pero juro por mi vida que si seré el último. En fin, ya para esa entonces algo en mí se había prendido. Tenía ganas de besar esos esplendidos labios, por lo que cuando me preguntó si ella me gustaba le he soltado la verdad y acto seguido pedí su aprobación para un beso.
Fue magnifico. Pese a que yo estaba como una moto me contuve para no asustarle ni nada por el estilo. Nos detuvimos cuando quisimos y le ofrecí el fondue. Como no sabia que no le gustaban las fresas le he dado una y casi se vomita la pobre. Eso me dio la mar de risa, por lo que la próxima pregunte con que quería el fondue. Me dijo que malvavisco y se lo he dado con la boca. Me deje llevar un poco y ella también lo hizo, nos besamos de manera muy caliente. Tanto, que sentía los pantalones apretados. Quería besarla, tocarla, pervertirla y sobretodo hacerla mía. Me separe agitado para no hacer de nuevo nada desesperado. Quería que con ella pasara todo pero sabia que ese no era el momento. Sin embargo, el que comentario que me hizo después de beso me termino de dejar a punto. Tanto que le he puesto chocolate en los labios y se lo he devorado. Ella también se estaba excitando y yo ya estaba en ese punto de no retorno. Le devore el cuello lleno de chocolate. Pero he parado de nuevo, no era el momento de estar juntos. Quería que si ella iba a hacerlo conmigo, lo hiciésemos en un lugar especial. Sakura me ha devuelto el beso, ahora si estaba en mi límite. Le baje el zipper del vestido y mire su cuerpo semidesnudo.
Era hermosa, era perfecta y a mis ojos era una diosa. Su pecho, su cintura, su cadera hacían una simetría perfecta. Nunca había visto unos senos más apetecibles y una piel más cremosa que aquella. Sentía ganas de recorrerla entera y perderme en ella. ¡Joder! Que estaba completamente empalmado. Besé el nacimiento de su pecho y acaricié sus hermosas piernas. Toque el elástico de sus bragas y le toque con mis dedos, me sentí extasiado. Su cara era total y malditamente erótica. Decidí aventurarme a algo mas, mi pequeña merecía algo de placer.
Estaba malditamente húmeda y yo tuve que aflojar un poco mis vaqueros, soltándome la bragueta. Le toque un poco e intente frotar su sexo buscando hacerle una caricia delicada a mi pequeña que la llevase al nirvana. Estaba tan viscoso y resbaloso que mis dedos no podían enfocarse bien. Sin embargo, ella parecía disfrutarlo tanto. Le toquetee rápidamente el clítoris buscando darle placer. No tomo mucho tiempo, ella se corrió bastante rápido. Quien diría que mi pequeña seria tan receptiva. Con su orgasmo me sobrevino la culpa. No debí haberme dejado llevar. No debía haberle proporcionado tal placer sin que ella supiese la verdad sobre mi persona. Me sentí un vil aprovechado. Por eso le dije esa estupidez y hui como un cobarde.
No la vi sino hasta el día siguiente. Me había dado miles bofetadas mentales. Fui un bruto, un inconsciente y un imbécil. ¡Como me odio joder! Aproveche para buscarle porque se había dejado el móvil en mi casa. Después de casi secuestrarla y hacerle subir los colores le he devuelto el móvil y de nuevo el cabrón que llevo dentro y sale cuando me pongo nervioso, afloró.
Ese día en la noche, Itachi apareció en mi casa. Le había visto la noche anterior cuando salí y este me había quedado mirando. Me dijo que tenía par cosas que aclarar conmigo y con el cabrón de mi primo Sasuke. Le he mirado de mala gana y suspire. Íbamos a hablar en el jardín, así que le he dicho que me espere y cuando he llegado a dicho lugar he visto a mi Sakura desplomarse en el suelo desmayada. Fue Itachi quien la ha subido y le hemos ayudado. La recostamos en su cama y la hemos dejado dormir, nos hemos puesto a hablar en la puerta. Aun francamente, yo no quería hablar de nada. Me la sudan este par.
Me las arregle para entrar a ver mi Sakura. Había pasado el filtro de Hinata quien con darle solo una pequeña mirada capto mi mensaje. Me aventure a su pintoresca y recién mudada habitación donde aun estaban sus maletas sin deshacer. Dormía plácidamente con esa carita de muñequita. Le acaricie suavemente como si fuera de crista y le di un beso cariñoso en su mejilla. Ella me había sacado del agujero que había sido mi vida durante 17 años, el solo verla canalizada me partía el corazón en mil pedazos. Sentí la imperiosa necesidad de besarle y así lo hice. Hasta que sentí sus labios frunciéndose bajo los mio y me he apartado antes que me mandara un tortazo de esos que solo ella me sabe dar. Entable con ella una conversación idiota, donde por supuesto he salido de nuevo con mis acertados comentarios. Hasta que mi pequeña tosió de manera divertida, parecía un perrito. Intentó decirme que se ahogaba y me quede petrificado porque pensaba que era una broma. Busque rápidamente a Itachi mi corazón latió descontrolado.
En una movida rápida de primero auxilios Itachi logró que ella respirase. Terminando una gran flema estrellándose en mi cara. Fui a limpiarme soltando un par de improperios, pude oír la voz de Itachi diciendo que se iban al hospital. Cuando salí vi a mi pequeña sobre el sillón de su sala con los ojos cerrados como conteniendo la respiración.
-. Eres un perra muy fea…-mi subconsciente traicionero saca lo peor de mi cada que estoy frente a ella.
-. No estoy de humor…-recuerdo que me soltó.
En un acto de estupidez. Le busque la boca de manera cariñosa, primero roce su nariz. Luego enrede su boquita deliciosa con la mía. Cuanto diera por poder quedarme la vida así. Pero como siempre me bajo a la realidad de un tortazo. Vale, que eso como que no lo entendí. La vi agarrarse la cabeza y así arrodillado como estaba intente calmarle. Ella solo huyó al baño donde vomitó un par de veces. Recordé mis estúpidas borracheras adolescente y me vi a mi mismo vomitando. Cuando ella termino la vi aturdida. Tome sus mejillas y le preguntaba si estaba bien.
-. Me siento mareada…- se le veía desorientada.
-. Tranquila cariño, todo estará bien…- le calmaba. No me importaba si ella me tomaría como un loco después. Ella estaba como atontada. -. Tranquila preciosa…- ya me estaba quemando en el infierno con esto. Le abrace buscando darle calor.
-. Yo soy Lonely boy…- se lo confesé una vez. Ella ya había perdido la conciencia y la tenia entre mis brazos. Me encontré a Itachi en la sala quien regreso ante la demora y la tomó en sus brazos.
-. Cuídala…- pedí. Él solo asintió.
Sinceramente no aguanto a Itachi. Nunca le he aguantado, creo que entre él y su hermano prefería al cabrón de Sasuke. Es simplemente un pesado. Mi tío Danzou me lo dijo, el había tenido que ver con esa desafortunada explosión. Él no es bueno, Sasuke dice que él quiere quedarse con la pasta que le han heredado mis tíos. A mi solo me exaspera el que ponga sus manos sobre mi pequeña. No me gusta la forma en la que es con Sakura. No me gusta la forma en la que la mira.
-. Te quedan 5 minutos.- la voz del cabrón me saca de mis pensamientos.
-. Ya se…- le digo de forma seca. Pese a que él me ha permitido la entrada la unidad de cuidados intensivos.
-. Ella va a despertar Saisuke.- odio que me llamen por mi nombre completo. Mi tía Mikoto y mamá solían decir que me parecía a Sasuke hasta en el nombre. -. Es un chica fuerte…- continua diciendo robándome mis preciados momentos con ella.
-. Me gustaría estar solo…- le advierto. El parece entenderlo.
-. Dentro de poco vendrá una enfermera a bañarle así que debes salir.- le pongo los ojos en blanco.
-. Está bien.- digo.
-. Debes descansar- me advierte.
-. Estoy lo suficientemente descansado.- respondo.
-. Duermes dos o tres horas, y pasas todo el día esperando a que te deje entrar. Tus vacaciones se acabaron pronto.- me susurra. Las vacaciones de dos semanas están por terminar mi pequeña lleva casi 3 semanas en este estado.
-. Ya lo se.- le digo.
-. Solo has dejado de venir un día que te fuiste a Osaka a ver a Danzou.- me dice severo. -. Tienes que descansar Saisuke, colapsaras en cualquier momento.- de verdad ya me estaba tocando los cojones.
-. Creo que es mi puto problema…- digo bajo.
-. A tu madre no le…- le interrumpo.
-. Mira Itachi, que seas mi primo es una desgracia que no elegí. Sinceramente te encuentro exasperante y no soporto tu espíritu paternal. Para padres, el mio se murió hace como 10 años y mi tío ha intentado serlo, así que francamente paso de tener uno mas.- suelto la mano fría de mi Sakura quien duerme inconsciente. -. Aprecio mucho el que me dejes verla, pero de verdad tu parloteo me revienta los cojones.- este tío me pone fuera de mí.
-. La falta de sueño te esta afectando…-vuelvo a interrumpirle.
-. Afectando y una mierda, dilo de una vez y claro.- el me mira sin entender. -. ¡Suéltalo joder! Conmigo no te las tienes que tirar de buen medico y buen tipo.- le miro serio el parece divertido.
-. Creo que te estas confundiendo.-
-. Claro que no me estoy confundiendo. Pon las puñeteras cartas sobre la mesa, a ti también te gusta Sakura.- se lo suelto porque ya lo tenia atorado en la garganta. Su cara no se descompone ni por un segundo.
-. ¿En que te basas para decir eso? ¿Crees que si así fuera ya no te habría dejado verla?-
-. Sabes que puede despertar en cualquier momento, te ganarías un par de puntos cuando ella sepa la puerca verdad.- lo había decidido le confesaría que yo era Lonely boy apenas ella despertase. -. Se hombre y al menos admítelo.-
-. Estas armando un escandalo y te van a sacar como sigas así.- no contestaba a mis acusaciones.
-. ¡Me importa una mierda! ¡Admite tus mierdas! ¡La q uieres para ti!- le grité.
-. Creo que te estas equivocando yo…-
-. ¡Por Dios! ¿Me crees imbécil acaso? Admítelo ya- le desafío. Él solo pone los ojos en blanco.
-. ¿Estas bebido? ¿Te metiste algo?- me pregunta.
-. ¿Por quien coño me tomas? Yo no soy el idiota de tu hermano, estoy completamente sobrio y no uso drogas.- le espeto. -. Dilo de una vez… ella tiene derecho a saber.-
-. Sakura no puede oírnos ¡Por Dios! Ella esta en coma y esto es un recinto donde se necesita tranquilidad así que te pido te largues.- me dijo.
-. Lo vez… ten cojones…- digo pero yo no predico.
-. Mira quien habla de tener cojones…- me dice. ¡Mierda!
-. En que idioma he de hacerte saber que le diré la verdad.- digo sosteniendo la manita de muñeca de mi pequeña. -. Apenas despierte sabrá la verdad… le miro directamente al idiota. -. Ella sabrá que yo soy Lonely boy…- Itachi me mira desconcertado y se acerca rápidamente a la camilla.
Siento el tironcito de su manita de muñeca y me hielo en un instante.
-. ¿Qué cojones acabas de decir?- pregunta mi pequeña de cabellos rosaseos despertado de tu sueño.
Joder, soy hombre muerto.
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