SI, VOLVI... MI PAIS AUN ESTÁ EN LA LUCHA Y LAS COSAS NO PINTAN BIEN, PERO EN EL CIELO HAY UN DIOS QUE CASTIGA LO MALO Y PREMIA LO BUENO...

GRACIAS POR SU APOYO Y SU PACIENCIA Y LOS BUENOS DESEOS! SON LO MEJOOOORRR!:) LES DEDICO ESTE CAPI!:)

por cierto el blog lo actualice ayer...asi que hay nuevo capi de till the end of the day!:)


¿Por que no?


Capítulo 11: his Fault.

PAUL POV

Sentía todo el cuerpo adolorido, como si una manada de elefantes hubiera pasado por arriba de mi, en estampida, una y otra y otra vez. La cabeza me pitaba un poco, pero no estaba seguro si eso era a consecuencia del accidente o del aturdimiento por lo que sea que me hayan dado para dormir.

Al menos tenía el consuelo de que esa maldita sanguijuela, intrusa, está muerta, desmembrada y vuelta cenizas, gracias a Sam y a los chicos podía contar ésta, aunque era nuestro deber, sentía que les debía una.

Aún con los ojos cerrados hice un inventario de mis heridas: brazo izquierdo roto, algunas costillas magulladas por la caída, y una pierna bastante adolorida sin llegar a estar rota, y estaba seguro que tenía algunos raspones feos en el rostro, mi pobre forma lobuna no soporto el golpe del árbol y no espero hasta el suelo para desaparecer, de modo que mi humanidad había golpeado el suelo con bastante fuerza y de manera muy dolorosa. Cuando Bella se entere me va a matar ella misma, cuando se entere de lo estúpido y arriesgado que fui me va a querer romper los huesos que tenga sanos, fue un riesgo de mi parte pensar que podía solo con esa sanguijuela.

Intenté moverme con cuidado, pero con cuidado dolía bastante, y mis costillas me recordaron que estaban heridas, un siseo de dolor se escapó de mis labios, y un peso que hasta el momento en que se movió no lo había notado, liberó mi torso, dándome mayor libertad de movimiento, aunque no fuera menos doloroso. ¿De qué sirve tener una temperatura enorme y un buen sistema de curación si cuando te magullas unos huesos eso no funciona?.

-¿Estás bien?-la voz mortificada y adormilada de mi impronta sonó desde uno de los lados de mi cama.

Abrí los ojos para ver que los suyos estaban rojos, con ojeras, húmedos, llenos de preocupación. ¿En qué momento se había acostado a mi lado?

-¿Bella?- ¿Estaba ella aquí, o ese medicamento que me dio el doctor me hace alucinar? ¿Tengo fiebre?.

-Estaba tan preocupada por ti-hundió su rostro en el hueco de mi cuello y comenzó a sollozar intensamente, sus lágrimas mojando mi cuello, mi almohada y rompiendo un poco mi alma en el proceso. De verdad había sido un imbécil, hice algo arriesgado, impulsivo y no pensé en lo que podía pasar si resultaba mal, ahora con Bella llorando desconsolada a mi lado me daba cuenta del craso error que había cometido. No sabía que era tan importante para Bella, lo cual es estúpido por mi parte pues ella me lo ha demostrado varias veces.

-Shh.. Nena, estoy bien, solo un poco golpeado. No llores por favor- rogué. Nunca la había visto tan…vulnerable, ella siempre estaba riendo, o buscándole el lado positivo a la vida, nunca había bajado tanto sus defensas como ahora, y no sabía decir si era algo bueno o algo malo.

Ella asintió contra mi cuello pero aún lloraba, así que decidí que era mejor dejar que se desahogara completamente, supongo que lo necesitaba, sus ojos mostraban mucha preocupación cuando los vi. Rodé torpemente su espalda con mi brazo derecho (el sano) y la abracé contra mi, todo lo que mis magulladas y malditamente adoloridas costillas me permitían.

Poco a poco mi hermosa impronta recobró la calma y tras un par de respiraciones profundas dejó de sollozar aunque sentía aun algunas lágrimas mojar mi cuello, no desenterró su rostro por un buen rato, así que me permití pensar en cualquier cosa hasta que ella estuviera lista para hablar. Pensar en la inmortalidad del cangrejo no es muy entretenido cuando tu novia llora y te duele todo, así que pensé que ella estando aquí era…sorprendente, si había estado aquí una vez, pero no era exactamente así como me imaginaba la primera vez que durmiéramos juntos. Y el hecho de que se haya negado a moverse de mi lado, y haya dormido a mi lado estando yo inconsciente, herido (y fuera de combate), me demostró la magnitud de sus sentimientos por mi.

-¿Cómo supiste que estaba herido?-pregunté cuando el silencio se hizo insoportable. Yo obtendría mi respuesta y ella estaría hablando lo que la ayudaría a calmarse más.

Ella posó sus ojos en mi rostro, mirándome a través de sus húmedas pestañas y frunciendo el ceño. Eso nunca era buena señal, cada vez que Claire lo hacía es porque estaba muy, muy enojada, y lo mismo sucedía con Emily. –Billy llamó a Charlie y le dijo que los chicos habían tenido un accidente y tu y Jared habían resultado heridos…¿sabes lo aterrada que estaba cuando llegué aquí y vi a todo el mundo llorando y más a Claire desconsolada, y a Emily abrazando a tu padre? ¿Tienes una idea de todo lo que rogué desde que supe que estabas herido hasta que te vi, para que estuvieras bien?. Cuando llegué aquí y todos estaban tan tristes y molestos que pensé que algo muy muy malo te había pasado, algo en lo que ni siquiera quiero pensar. ¿Te importaría explicarme que sucedió? Tom me dijo que tienes algunos huesos rotos y que necesitas reposo- Hablaba muy rápido y si, estaba enfadada.

-Intrusos en La Push. Una idiotez de mi parte, Jared herido, y luego mi humanidad-Ella me vio sin entender, aunque se le veía más enojada que antes. Mi relato tenía sentido para mi.

-¿Qué hiciste?- Jesús! ¿Cómo hacen las mujeres para poner ese tono de voz amenazante, con el cual te dicen que si dices algo que no es lo que ellas quieren te castrarán?.

-Los intrusos eran vampiros, enemigos naturales de los lobos, nuestro deber es proteger a la reserva de ellos, hemos tenido varios intrusos, la misma cantidad que ha muerto al intentar huir cuando nos ven, pero nunca había resultado tan grave. Cuando escuché a Jared aullar cuando salió herido, seguí más rápido a Sam, me lancé sobre la sanguijuela, la tenía justo donde quería, pude haberla matado en ese momento, pero la muy desgraciada fue más rápida y me lanzó contra el árbol, ahí me rompí el brazo, el golpe fue mucho para el lobo y caí al suelo desde una gran altura en forma humana, magullándome las costillas en el proceso. Luego mientras un herido Jared se quedaba conmigo, Embry, Jacob y Sam se deshicieron de los intrusos-culminé mi relato mirando al techo de mi habitación. Estaba consciente de que había cometido una imprudencia y había merecido un castigo por ello. Estaba molesto porque Maldita sea! Lo tenía y lo dejé ir.

-No fue tu culpa- Bella tomó mi rostro con cuidado de no tocar ningún raspón (aunque ninguno dolía, las costillas, la pierna y el brazo eran buena distracción del dolor), obligándome a verla.

-Si lo fue Bella. Lo tenía justo donde quería y se escapó-gruñí y en su rostro se formó una sonrisa-no es gracioso Isabella.- ¿Por qué demonios y de que demonios se ríe?.

Ella soltó una risita.-No me río de la situación ni de ti, es solo que ahora me doy cuenta de lo que todos dicen respecto al "malhumorado Paul" comenzaba a pensar que eras un mito.-tengo una novia muy rara. Mis ancestros han de estar bastante entretenidos con nosotros dos y nuestra relación- Y no fue tu culpa. Escúchame-ordenó- había uno de tus hermanos herido, eso pudo estresarte y apuesto a que no te detuviste lo suficiente para revisar su condición.-hizo una pausa y yo negué con la cabeza.- te cegaste y te lanzaste impulsivamente sobre…eso…para defender lo que tienes el deber de defender.- sonreí divertido, aún regañándome podía ver las engranajes en su cerebro tratando de asimilar la existencia de vampiros. Pero su regaño no sonó como si me estuviera defendiendo.-Bien, si, fue estúpido y arriesgado y si no estuvieras lo suficientemente herido y adolorido te daría una buena paliza.-su rostro se suavizó y formó una sonrisa- Sólo prométeme que de ahora en adelante tendrás más cuidado. Me importas mucho Paul y me dolería verte así de nuevo, una vez casi me mata, dos…no creo que pueda soportar verte herido de nuevo, no lo soportaría.

Alcé mi cabeza para quedar a su altura y pegué mi frente a la de ella, mirándola a los ojos le dije:- lo prometo, lo siento- y luego junté sus labios con los míos. La besé con ansias, pidiendo perdón y demostrándole mi cariño y gratitud.

Al separarnos ella estaba sonrojada y sonriéndome divertida.

-Sabes, si estar herido hace que me beses así de nuevo. Me sometería a la tortura de verte en esta cama postrado, o consideraré golpearte con el bate- reí con una combinación de confusión y diversión y ella me siguió. Esta chica es asombrosamente extraña y la amo, pero no creo que aún esté lista para oírlo.

-Eres una chica rara Isabella

-Lo soy. Pero así me quieres

Sus palabras me tomaron por sorpresa y busqué en su rostro cualquier rastro de incertidumbre, o duda, no se que encontré, pero fuera lo que fuera me dio la entereza suficiente para hablar.

-Claro que sí.- quería tomar su rostro pero uno de mis brazos estaba roto y el otro atrapado bajo su peso.- Te amo tal y como eres.

Ella jadeó abriendo los ojos como platos debido a la sorpresa.

-¿T´ú…me…me…me amas?-Susurró y yo sonreí, ya lo había dicho y no iba a retractarme ahora.

-Lo hago nena-respondí firmemente, y no lo hacía para que me dijera que me amaba de vuelta, si no lo sentía estaba dispuesto a hacer que lo sintiera.

-Yo…también te amo-susurró avergonzada. Su sonrojo me parecía adorable. Sonreí mas abiertamente y la besé profundamente de nuevo. Al separarnos ella rió un tanto avergonzada.

-van dos, realmente estás reuniendo puntos para que te disculpe- Sonreí inocentemente, pero mi ego masculina se hinchó al haber sido elogiado por mis besos.

Estuvimos un rato hablando y riendo en voz baja, no sabíamos que hora era, pero no queríamos que nadie se despertara en caso de que fuera muy temprano. Al cabo de unas dos horas unos golpecitos se escucharon en la puerta de mi habitación.

-Adelante-el esfuerzo que hice para alzar la voz hizo que mis costillas dolieran.

Mi padre apareció por la puerta sonriendo de verme despierto y en cierto modo…recuperado, o en proceso de recuperación.

-El médico está aquí, quiere saber como ha evolucionado tu curación.-antes que pudiera decirle que no necesitaba de ningún médico él ya había desaparecido.

Apoyé mi cabeza en la almohada cerrando los ojos y suspirando frustrado-Odio los médicos-me quejé.

Bella rió bajito a mi lado, y sentí como se sentaba a mi lado y comenzaba a impartir caricias a mi cuero cabelludo. Nunca me ha gustado que me tocaran la cabeza, porque siempre que alguien lo hacía, lo veía como una forma de que estaban siendo condescendientes conmigo, y en caso de mi padre y algunos miembros del consejo (como Billy) solo me sacudían el cabello por molestar. "mostrándome su cariño", lo hacían con todos los chicos, hasta que por la transformación tuvimos que cortarnos el cabello, aunque ahora lo tengamos un poco más largo.

-Piensa que mientras antes te atienda y más rápido lo hago, antes y más rápido se irá.- no pude evitar estar de acuerdo.

Las voces en el pasillo llamaron nuestra atención, pero no pensaba moverme (tampoco es que pudiera).

-Muy bien-dijo el médico cuando entró en mi habitación. Le hizo una seña a Bella para que se levantara de la cama, la veía con prejuicio, y eso no me gustaba, estaba juzgando a la impronta de un protector, eso no era nada bueno.

-Ella se queda-dije con voz dura tomando a mi impronta de la muñeca. Bella se veía un poco tensa, no le gustaba estar en medio de las disputas. El médico me vio con enfado en los ojos pero con una sonrisa, hipócrita.

-Bien.-Bella me miró insegura y asentí con la cabeza para que volviera a su lugar, cosa que hizo un poco reticente.

El médico palpó mis costillas (cosa innecesaria, porque con cada profunda inhalación siseaba de dolor), revisó mi brazo roto, aplicó unos ungüentos (que olían a demonio) en mi rostro y me dijo que mi pierna estaba perfecta que solo era el maltrato de la caída. Luego de su estúpido chequeo, concluyó que dado lo bien que me estaba curando, podía estar fuera de la cama en unas dos semanas, pero que no podría volver a montar motos (es lo que él creía que había sucedido) en mucho tiempo. Traducción: estas curándote bien, en dos semanas estarás fuera de la cama y en tres semanas podrás volver a transformarte en un lobo.

Mi padre me dio una mirada reprobatoria y yo simplemente cerré los ojos recostándome en las almohadas, tenía hambre.

-¿Qué fue esa lucha silenciosa entre tu y el médico?-preguntó Bella al cabo de unos minutos.

-El muy idiota estaba juzgándote solo porque no eres de la reserva, si supiera que se está metiendo con la impronta de un protector te trataría mejor. Detesto los prejuicios, y fue grosero contigo. Por eso se merece que lo trate de esa manera…

-Se defenderme sola. Pero gracias-me dio un beso en la mejilla y se recostó a mi lado.

Dos horas después mi hermana apareció con comida en mi habitación y almorzamos los tres entre animadas charlas ya que mi padre había ido con el medicucho a casa de Jared.