Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen. Solo los utilizo sin un valor pecuniario, para un mero desahogo mental. Por tanto la historia y los hechos que se cuenten a continuación y me pertenecen en su TOTALIDAD.

Notas del autor: Semana difícil pero sentí que les debía sacar el capitulo. Entre el concurso, las materias, el trabajo y el amor (¿?) me están matando, pero como había prometido un Sai P.O.V pues ni modo. Muchas Gracias por sus amados reviews, y a todos aquellos que me han agregado a sus alerts, favorite author y favorite story de verdad que me honra muchísimo. Sin más preámbulos, disfruten la lectura.


Advertencias:Lime y Comportamiento Inadecuado

A mi querido Lonely boy por haberme soportado todo este tiempo,

A pesar de todo seamos lo que seamos,

Siempre seremos los mejores amigos cariño.

Te amo.


Juguemos al amor, y asumamos que yo gano.

XXXV

Aun estas en mis sueños.

Nara suri

En estos momentos acabar con mi vida parece una opción plausible. Los cuchillos de la cocina parecen coquetearme, las pastillas para dormir que he estado tomando en el último par de semanas parecen de pronto tan atractivas y la llave del gas plantea un fin poco agónico para lo que queda de mi vida. Estoy destruido completamente. Tan adolorido que ni siquiera puedo gritar, no puedo llorar y el suicidio me sigue pareciendo una buena opción. Después de todo ya no hay que pueda perder. Sakura se lo ha llevado todo.

Me serví un trago y encendí un cigarro. La sensación de incredulidad aun me embarga y la ansiedad me tiene preso desde hace cuatro días cuando ella se ha enterado de la verdad. He fumado en estos más de lo que lo había hecho en toda la vida. La garganta se me reciente ante el trago de ginebra que baja a golpes y me entibia el estomago recordándome que no he comido nada desde antes de ayer. El recuerdo de ella me absorbe y me come los sesos. Mi pobre vaso paga las consecuencias contra la pared. Me siento tan jodidamente frustrado.

-. ¡Joder!- grite desesperado. Exhale el humo del segundo cigarrillo que me estaba fumando. El dolor en el pecho me estaba ahogando.

Me apoltroné en el sofá con mi nueva mejor amiga, la botella. No recordaba haber bebido tanto desde que iba en el instituto, sin embargo desde que ella me ha mandado a la mierda hace días he bebido más de lo que debería hacerlo. Pegue un sorbo largo y le recordé. Puedo reconstruir en mi mente la determinación y la dureza en sus facciones al definitivamente romper conmigo. Su cara es preciosa, siempre lo he sabido. Ese par de ojos esmeralda, es boquita pequeñita, esa nariz delicada y aquellas mejillas rosáceas. Le di otro trago a mi mejor amiga y aspiré otra bocanada. Recuerdo entonces este sofá que ha sido mi cama los últimos 2 días. No he podido volver a pisar el dormitorio, ese lugar me recuerda tanto a ella. A aquella primera y única vez en que durmió conmigo en aquel lugar. Donde me convertí en el primer hombre de su vida. Le pegué otro trago. Necesito tanto perder la conciencia.

Sakura tenia razón yo era una mierda de persona. Siempre he pensado que he vivido de manera muy rápida. Perdí a mis padres muy joven y pese a que mi tío trató de hacerlo lo mejor que pudo no es que haya logrado mucho. Sí, Sakura también tenía razón en aquello en que tenía puerca, mierdosa y jodida vida. Le doy otro trago y cierro los ojos, mientras me dejo embargar por el dolor del pecho. Acaricio entre mis dedos esa tanga café que le robe en un hotel hace casi un mes, cuando le regale aquella primera vez que siempre quise darle.

Puedo verme a mi mismo tan joven. Puedo verme siendo un niño perdido y solo. Tengo 8 años de repente, estoy en la casa donde solía vivir con mis padres y como siempre estoy dibujando. Son mamá y papá en el dibujo, acaban de morir. Mi tío Danzu me toma de la mano. El dibujo se queda en la mesa, esa fue la última vez que estuve en aquella casa. Puedo verme ahora algo mayor, un muchacho flacucho y desgarbado. Tengo 12 años y es mi primer día de instituto, estoy en el baño de hombres con dos tíos que acabo de conocer, estamos bebiendo uno es Shin y el otro es Kiba. Hacia tiempo que no recordaba eso. De pronto ya no estoy en el baño y tengo 14 años, estoy borracho y quizás un poco colocado con una chica cuyo nombre no recuerdo, es mi primera vez. Ahora tengo 15 años, estoy en Nemuro es verano corre el 2006 y mi pequeña Sakura toma un batido de fresa con chispas de chocolate. El flechazo fue inminente. Entonces vuelvo a esa noche de mayo en 2008 justo en aquel momento cuando Shin esta caído de la traba y aquel auto nos enviste. El sonido ensordecedor me saca de mi sueño de manera abrupta. Alguien esta llamando a la puerta. Suelto mi pequeño tesoro y traigo la botella conmigo.

-. ¿Qué demonios quieres?- le preguntó con mala leche al verlo allí parado.

-. ¿Haz estado bebiendo?- me pregunta. Apesto a alcohol creo que es mas que obvio.

-. Ese no es tu asunto.-le entornó los ojos y estoy dispuesto a cerrar de un portón.

-. Regálame cinco minutos de tu tiempo.- le tiré la puerta. Lo que menos quiero es ver al imbécil de Itachi. Él interpuso la mano y no dejó que yo cerrara del todo. -. Es sobre Sakura.- ¡Oh! Por fin logras captar mi atención.

-. Solo 5 puñeteros minutos, y que sea sobre ella lo que tengas que decirme. Porque si vienes a hablarme de la misma mierda de siempre te puedes ir por…-me interrumpió.

-. ¿Qué le hiciste ahora?- me soltó de golpe.

-. Nada.- le dije. -. Hemos hablado simplemente.- si a eso que paso se le puede llamar hablar. -. Y si quieres saberlo ha roto conmigo.- le dije.

-. No se bien que hizo pero al parecer se desmayo.- me comunicó. -. Así que te pido que te alejes de Sakura y la dejes en paz- me miró serio y yo abrí los ojos con incredulidad. Parece que alguien esta sacando las uñas. -. La estás lastimando Saisuke. Vas a terminar por romperla.-

-. ¿Y quien mierda te crees tu que eres para venir a decirme que hago o no? ¡No eres mi puto padre! Y francamente tu jodida opinión me importa un pito.- escupí. -. Así que si no es mas, te pediría que te largases.- le odio. -. Sakura no es tu problema, es el mio.-

-. Saisuke la lastimas…-me llamó.

-. ¿¡Qué sabes tú!?- le dije enojado. -. ¡Ah! ¡No me digas! Se me había olvidado que siempre tienes que quedar como el salvador del mundo. Déjame anunciarte algo ¡Ella me ama a mi cabrón! Así que aléjate tú de ella.- lo sabia aunque él se empeñase en negarlo.

-. No sé de qué hablas.-

-. Te lo he dicho conmigo no hace falta fingir, te gusta.-

-. Saisuke, Sakura tiene 10 años menos que yo podría ser mí hermana menor.-

-. ¿Y eso que? Igualmente te la quieres follar.- el alcohol estaba sacando mas de lo peor de mi. -. Largo de mi casa.- él me escrudiñó.

-. Eres un jodido niño.- me dijo. -. Mantente alejado de Sakura te lo advierto.-

-. Bueno y tu ¿Qué mierda te estas creyendo?- bufé.

-. La quiero mucho Sai no dejare que la vuelvas mas mierda de lo que ya esta hecha.- me miró decidido. -. Deberías darte un baño y afeitarte.- entornó los ojos.

-. Se franco Itachi, te gusta. Y sabes lo mucho que te conviene esta situación, sabes que el que ella me esté odiando ahora te pone como el salvavidas perfecto. Y todos sabemos que una mujer vulnerable puede aferrarse a cualquier cosa.- le di un sorbo a la botella que no había soltado. -. Incluso a ti. Pon las cartas sobre la mesa. Al menos ten los cojones para para reconocerlo.- él me sonrió torcido.

-. No perderé más mí tiempo, solo te pido que la dejes en paz. Si la sigues molestando ella podría hacer alguna estupidez.- tengo ganas de golpearlo. -. Ella esta convaleciente respeta al menos eso y aléjate.- Itachi se dio media vuelta y pegó una zancada. Tiré la puerta y volví a apoltronarte en el sofá.

Me bebí toda la ginebra que tenía en casa y un par de cervezas más. Me lleve a su vez una caja de cigarros mentolados completos. Me dormí abrazado a mis dos pequeños tesoros el broche de cabello y la tanga café.

Desperté mareado por la borrachera y algo resacoso. Había bebido bastante, por lo que a penas puse un pie en el suelo helado termine corriendo al baño a vomitar. La cabeza me daba vueltas y un ánimo nostálgico me irrigo el alma, haciéndome romper a llorar como si fuera un crio. Me encogí mareado en el piso del baño llorando como un escolar y pensé en ella. ¿Seria cierto eso de que la daño? ¿La estoy lastimando de verdad? De nuevo el suicidio lucia como una buena opción.

Parece que todo lo que toco lo destruyo. Ya sabéis, no tengo padres, me llevo mal con quien me crio durante todos estos años y le mentí, engañe y herí a la única mujer que he amado en la vida, y a la que sospecho será la única que pueda amar jamás. Mi vida es una total mierda. Saqué mi móvil y la tentación de llamarle apareció. Contemplé sus fotografías, suelo sacárselas cuando esta distraída, además que he revisado su pagina social hasta que me he aburrido. Quiero llamarla y decirle que me estoy muriendo sin ella. Decirle que me acaba de matar y que vendería la mitad de mi vida por estar con ella, porque la otra media la usaría para vivirla a su lado. Desisto al recordar lo último que me dijo esta tarde cuando le he pedido perdón. Son las 8:57 p.m y estoy destruido.

No me pregunten como alcance a llegar al cementerio. Necesitaba hablar con mi mejor amigo. Maneje como un loco hasta allá y tuve que bajarme de tremendo pastón para que me dejasen entrar. El cuidandero pensaba que iba a robarme algunos huesos, siendo que yo solo quería hablar con mi mejor amigo.

Le traje una botella de vodka como en los viejos tiempos. Era lo que solíamos beber cuando íbamos en el instituto, cuando vivía rápida, intensa y precipitadamente, cuando mi único problema era como no llegar hecho un lio para que mi tío no me riñera.

Le hablo de Sakura, de su belleza, de la fascinación que irradia y de su inminente perfección en mi mundo de cosas imperfectas. Sigo bebiendo y le serví un poco a mi difunto amigo. Le extraño tanto, él sabría que hacer. Seguramente ahora mismo no estaría sentado en un cementerio a las 10 de la noche con el frio metiéndoseme por los poros y una botella de vodka a medio tomar, si Shin viviese. A lo mejor si estaríamos bebiendo y yo estaría llorando como lo estoy haciendo al sabor de un par de tragos, pero él me estaría animando y ya me estaría empujando para que me fuese a casa de Sakura a hacerla entrar en razón de cualquier manera. El saber que la he perdido sin duda alguna me hace ver cuan solo estoy en el mundo.

He quedado con ella. Si, con esa mujer que no amo pero que me entiende. Era muy joven cuando le conocí y pese a que ante el mundo parece que no nos soportásemos, sé que puedo confiar en ella y será quien me ponga los pies en la tierra. Nunca tuve una figura femenina en mi vida, de hecho a mi tío ni siquiera le gustan las putas. Por lo cual en esa casa no hubo más mujeres que aquellas que yo metiera a escondidas para regalarme una noche desenfrenada llena de excesos. Creo que es por esto que veo a Temari de esa manera, como una mujer que me entiende. Como una madre que nunca tuve. Manejé hasta su departamento pese a estar mareado, de verdad necesitaba verla.

-. Te vez terrible…-me dice al recibirme con una bata satinada. Es media noche y mañana tengo clase a las 6:30 a.m. -. ¿Te sirvo un café?- lo dejamos hace un par de años pero pese a eso y a que en publico parece que quisiésemos matarnos, nos llevamos genial.

-. Preferiría un trago.- le dije pegándole el ultimo sorbo a la botella de vodka. -. Esto ya se termino y aun estoy consiente.- le dije.

Ella me miró divertida y me invitó a pasar. Hacia mucho tiempo que no venia a su departamento. Me senté en su sala y ella me trajo algo de whiskey. Temari me lanzó una mirada casual y puedo notar que bajo esa bata no hay ropa, ella es tan…predecible.

-. ¿Y bien?- me dice en un tonito medio sensual. -. Ha de ser realmente grave para que hayas decidido volver a beber.- se cruzó de piernas y brazos, poniendo estos delante de su pecho, es un gesto bastante característico de ella.

-. Deberías ir a vestirte.- le dije.

-. ¿Es una chica no es así?- me preguntó. Maldita puta, me conoce bien. -. ¿La conozco no es así?- me preguntó y yo asentí. -. Jamás pensé que llegaría este día.- me dijo anonadada con una carcajada. -. Crecen tan rápido-. Le pegué un sorbo al trago. -. Dime su nombre.- me niego con la cabeza. -. ¡Oh vamos! No has venido hasta aquí solo a beberte mi whiskey.- ella se acurrucó en mi costado y se apoyó en mi hombro. -. ¿Es que quieres jugar a las adivinanzas?- me suelta con un tonito sensual que realmente me asqueo.

-. Deja de hacer eso.- le espeté molesto. -. No estoy de humor.-

-. Solo dime quien es y te dejo en paz.- me susurro al oído y juro que casi me vomito.

-. Sakura.- le dije con los ojos cerrados.

-. ¿Sakura? ¿La misma Sakura que yo conozco? Esta chica…la del cabello rosado.- me dice un interés que no me gusto de nada.

-. Si.- me cruce de piernas y le mire aquellos ojos color avellana.

-. Tal parece que a esas chicas de Nemuro les encanta meterse con lo que es mio.- me soltó y yo le mire sin entender.

-. ¿Tienes algo que decirme?- le pregunté.

-. Nada.- me dice molesta. -. No me gusta que se metan con mis pertenencias.-

-. Te estas poniendo muy sentimental.- le dije. -. Además yo no soy de tu propiedad.- le aclare. Tome su mano entre las mías y la acaricie.

-. ¿Sabias que la zorra de Ino la amiga de tu adorada fue quien me quito a Shikamaru?-

-. No lo sabia.- le dije.

-. Ya vez, una noche en Tokio y mira. Me termino, renunció y se fue a Nemuro tras ella.- le escuche sin excesiva atención. -. Y ahora esta chica viene y hace que te enamores de ella.- sigo con mano atrapada entre las mías. -. Me siento tan sola.- dramatizo como siempre.

-. No la culpes.- le dije besándole el dorso de la mano.

-. Primero fue lunes que martes.- me dice enfatizando.

-. Precisamente…- le digo. Ella no sabe que conocí a Sakura antes que a ella.

-. Siempre pensé que yo seria tu primer amor…-

-. No me vengas con eso ahora.- me termine el wiskey. -. Nunca te he mentido, nunca lo he hecho. Yo jamás en la vida te he amado, es mas no creo que nunca pueda llegar a hacerlo. Nos conocimos en un momento importante, me enseñaste un montón de cosas buenas o malas pero me las enseñaste y te agradezco por ello. Y te agradezco también que aun hoy casi 4 años de habernos conocido me recibas en tu casa a esta hora con la mitad de conciencia perdida y mas borracho que una cuba.- bese su mano de nuevo.

-. Sakura es aquella chica verdad…- me dice con una sonrisita tonta. -. La chica con la que hablabas todo el tiempo por el ordenador. ¿No es así?- preguntó.

-. Así es.-

-. ¿Qué paso? Pensé que había química.-

-. Te lo resumiré. Sakura pasó en la Tōdai y se vino a vivir a Tokio. Logre que se viniera a vivir a Konoha y pensé muchas veces en decirle quien era pero siempre algo me hacia arrepentirme. Termine liándome con ella sin revelarle que yo era el tío del ordenador. Ya sebes, intente parar pero ella no quiso. Perdió la virginidad conmigo y… - ella empezó reírse a carcajadas.

-. ¿Era virgen? ¿De verdad? ¿Tú y una virgen? ¿Desde cuando tenéis esos gustos tan particulares?- me dijo muerta de risa.

-. No te rías. Después de ahí lo hicimos un par de veces mas. El problema es que le propuse ser mi novia sin desvelarle la verdad, ella creía que era la novia del tío del ordenador.-

-. Cuando creí que lo había oído todo ¿Novia tu?-

-. Sí novia yo. Funciono un par de meses hasta que terminamos teniendo relaciones. Fue grandioso. Pero la mentira se hacia cada día mas grande, luego paso lo del coma. Y una noche mientras discutía con el imbécil de Itachi pasó…ella escucho la verdad al despertarse del coma. Me mando a la mierda por supuesto.- yo seguía sosteniendo su mano entre las mías ella me acarició el cabello.

-. Creo que si te enamoraste cabrón.- me soltó. -. Es una chica con suerte. Debería perdonarte tu eres un primor, además que fuiste su primer hombre y eso no se olvida.- me dice. Ella liberó su mano de mi agarre y puso sus manos alrededor de mis mejillas.-. ¿Le amas?-

-. Mas de lo que nunca espere querer a alguien, cambiaria mi vida por la suya sin duda alguna.- Temari sonrió.

-. ¿Han hablado?-

-. Si, hoy precisamente me mando a la mierda.- baje un poco la cabeza pero ella y sus manos me lo impidieron.

-. No te des por vencido. Si la amas así como dices debes luchar por ella.- me obligó a mirarle.

-. Pero…-

-. ¿Le amas o no?-

-. Más que eso.-

-. Entonces deja de hacer el idiota.- me dijo molesta, luego me dio una sonrisa.

Temari me soltó un rato después y se acomodó en mi regazo. Permaneció así un rato mientras yo fumaba un cigarro y seguía bebiendo. No me percate que ella lloraba hasta que termine el vaso, le acaricie la cara y bese su cabeza.

-. Se supone que a quien debían consolar era a mi.- le bromee a lo que ella escondió su cara en mi camisa.

-. ¿Qué tiene ella que no tenga yo Sai? ¿Por qué no te enamoraste de mi?- ni yo mismo conocía esa respuesta.

En el mundo donde las cosas son como deberían ser yo seguramente me habría enamorado loca y perdidamente de Temari. Ella era hermosa, sensual, divertida, inteligente y mayor. Era un jodido mocoso cuando la conocí y ella ya era una mujer. 15 y 23, ahora 18 y 27. Con ella había aprendido todo. A beber, a bailar, a fumar, a follar y vivir pero mi relación con ella solo la veo que un simplemente lio de una noche que se salió de control. La quiero, por supuesto. La quiero como se quiere a una hermana o a una mascota. En cambio a Sakura…a ella….a ella le amo. Desde el verano de 2006, desde aquel verano en el que apenas era un adolescente. Entonces algo se ilumino en mi interior. Esa era la razón. La verdad absoluta, yo no me enamore de Temari porque hubiera algo mal con ella, de hecho era perfecta. Simplemente el recuerdo de Sakura y mi amor devoto por ella jamás permitirían que me enamorara de otra mujer.

Me cogió desprevenido, y enredo sus labios carnosos con los míos. Temari no había sido mi primera mujer, mucho menos mi primer beso pero ella fue quien perfecciono mi técnica. Ella sabia como hacerlo, donde tocar, donde encender. Su lengua se enredó con la mía y confirme mi planteamiento inicial sobre que bajo esa bata no había nada cuando mis manos se enredaron en ese cuerpo menudito. Estaba aturdido y excitado, probablemente debía culparla a ella y sobretodo al alcohol. Bese la hendidura de cuello y ella se arqueo excitada sobre mi. Pensé en mi pequeña Sakura y me imagine que era ella quien estaba desnuda sobre mí. Sus dedos se colaron en el borde de mi camiseta y me la saco de un tirón. Cerré los ojos mientras dejaba que ella me besase el pecho y me imagine a mi pequeña haciendo aquello. Conocía mis puntos sensibles, sabia de aquella hendidura de mi clavícula donde era yo tan sensitivo. Sabia como juguetear con mis tetillas y como moverse para ponerme a 100.

Estaba borracho, tan borracho que sentía que era mi hermoso ángel de cabello rosado quien me hacia todas aquellas cosas. Juguetee con sus pecho mientras ella me besaba sin dejar de cerrar los ojos, necesitaba sentirla.

Mi cordura volvió de golpe tan de repente como se me bajo la calentura y la borrachera cuando ella tocó el zipper de mi bragueta. Sabia que iba a hacerme, no era nada que hubiéramos hecho antes. Pero la sola posibilidad que me tocase alguien diferente a mi Sakura me bajo a la realidad de un tirón.

-. ¿Pasa algo malo?- me preguntó Temari desnuda arrodillada de cara a mi bragueta.

-. Esto es una locura.- le dije tratando que se reincorporase.

-. ¿Y que demonios importa?- me dijo ella.

-. Temari enserio yo…- ella me abrió el pantalón y rebusco entre sus manos lo que buscaba.

-. Sai…-me dice ella desanimada. -. ¿Es una broma?- me apretó fuerte y eso me lastimo.

-. Joder Temari con cariño.- le digo. -. Sigo sensible es solo que…-

-. Ya…- dejo todo en su lugar y recogió su bata, vistiéndose. -. Realmente la amas.-

-. Si…- le digo mordiéndome el labio. -. Perdóname…debí parar antes yo.- jodida mierda que me sentía realmente avergonzado. Nunca había perdido una erección tan rápido.

-. Tranquilo…-me dice con cariño y se apoltrona en mi regazo. -. Te diría que me ayudases a llegar pero realmente sé que te seria incomodo tocarme-

-. Perdóname yo…-

-. Tranquilo hombre estamos en confianza.- me dice. -. Yo sé que no es porque no te guste, es porque la amas. Lo suyo es reciente, quizás mas adelante puedas liarte conmigo sin culpas.-

-. No me parece que sea justo contigo.- le dije.

-. ¿Quién te dijo que yo quería que lo fuera?- me preguntó. -. Además has pasado peores vergüenzas como cuando no se te paro…- dijo recordando un penoso episodio. -. Estabas muy afectado por el accidente.- me dice. -. Esa fue la última vez que viniste a verme.- recuerda. -. Fue el mejor sexo oral que me has dado.- me dijo.

Recordé aquella experiencia. Fue apenas un mes después de la muerte de Shin. Recién me habían quitado el yeso de la meno pero aun no recuperaba la movilidad habitual. Había llegado hasta aquí buscando un consuelo. Bebimos un poco y nos liamos, sin embargo yo no podía dejarme llevar. No pude tener una erección aquella vez. Me resolví a complacer a Temari entonces y esa fue la última vez que le vi. Al día siguiente empecé a hablar con Sakura y después de ella no hubo otra. Hasta cuando le hice el amor en mi departamento y le quite la inocencia, yo llevaba mas de dos años sin una mísera mamada.

-. ¿Acaso soy tan fea? ¿Acaso soy tan sosa?- me preguntó. -. ¿Por qué nadie puede amarme? – me preguntó.

-. No digas eso.- le espeté. -. Eres jodidamente preciosa. Pareces una muñeca y tienes un cuerpo de infarto. Y no, no eres para nada sosa, ni aburrida ¡Deja de decir eso! Eres una mujer absolutamente maravillosa.- le acaricie los rulos rubios.

-. ¿De verdad lo crees?- me preguntó. -. Nadie nunca en la vida me ha querido, todos me abandonan.- me dice y sentí como se me rompía el corazón.

-. ¿Sabes algo? Probablemente si no la hubiese conocido a ella o al menos si no la hubiese conocido primero tu serías mi primer amor.- mentí.

-. Gracias Sai…-ella me besó la mejilla y se acurruco mas en mi regazo. -. Quizás si yo te hubiese conocido mas temprano, siendo algo mas joven también habrías sido mi primer amor.- la vi cerrar los ojos contra mi regazo.

-. Descansa.- le dije.

Probablemente si yo no hubiese conocido a Sakura no me habría enamorado de Temari. No por falta de ganas sino porque simplemente ella no era la mujer para mi. Dicen que venimos en paquetes de dos y que objetivo de venir y vivir es precisamente encontrar esa otra mitad, y si algo tenía yo seguro es que esa mitad ya la había encontrado. Lo supe desde la primera vez que la vi en Nemuro en aquella cafetería con ese batido de fresa y chispas de chocolate, con aquel vestido esmeralda. Lo supe cuando le vi en la escalera de Konoha casi 4 años después recién llegada a Tokio y realmente lo supe cuando la tuve piel con piel aquella noche mientras la luz de la luna y del alumbrado se colaba por la ventada mientras la hacia mía. Sakura era mi otra mitad, eso nunca cambiaría. Ella siempre sería el ser justo para mí. Y si en esta vida no la hubiese encontrado, probablemente ya me habría metido un balazo para buscarla en la próxima.


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