Hola hermosas, lamento la espera y la demora, pero la uni me tenia muy ocupada...pero BUENAS NOTICIAS! estoy de vacaciones asi que espero poder actualizar una vez por semana todas las historias!:)

Las que siguen "till the end of the day" ayer subi un nuevo capi en el blog:)

Espero que este capi sea de su agrado aunque no es muy largo!:)


¿Por qué no?


Capítulo 14: Agotamiento

BELLA POV

Los ensayos se hacían cada vez más seguidos, más largos, Elizabeth se había hecho a un lado para dejar a una de las entrenadoras del recital tomar las riendas de los ensayos, nos exigía mucho, nos gritaba por cualquier cosa, era una mujer amargada, buena bailarina, pero amargada, con un régimen de alimentación bastante estricto. Nos pesaba todas las semanas asegurándose de que nos manteníamos en el peso adecuado. Mujeres como ella es que desmotivan a las niñas pequeñas de seguir en la danza.

La semana que viene era la presentación y yo cada día tenía más sueño, llegaba tarde a casa, los deberes de la escuela los hacía al llegar, cenaba lo que la bruja nos había ordenado y tomaba una ducha casi dormida para luego ir a dormir, y tener pocas horas de sueño, levantarme temprano para ir a la escuela y repetir el proceso.

La rutina siguió del mismo modo, no tenía tiempo ni siquiera de ver a mi padre, y vivíamos en la misma casa.

Pasó una semana y las clases eran peores. Estaba cansada, me exigía demasiado, solo por ser Clara, era demasiado perfeccionista, molesta y exigente.

..

A un día de la presentación me comencé a sentir mal, no le hice mucho caso y decidí dormir un poco en la tarde, contando que con eso me recuperara.

Paul me había dicho que tanto él como Emily y Ángela irían a verme al teatro, estaba nerviosa tras bambalinas esperando que nos presentaran.

Elizabeth venía caminando hacia mí con el ceño fruncido, di un paso para acercarme a ella, pero me maree y todo se volvió negro.

PAUL POV

Estaba seguro de que habíamos llegado a tiempo para ver la obra, pero se estaban tardando demasiado en salir y me estaba comenzando a impacientar, no soy una persona que le gusta quedarse sentado esperando.

-La obra debió comenzar hace media hora-escuché que una chica detrás de mí se quejaba y yo estaba de acuerdo.

Una señora de mediana edad, con cabellos canos y un traje formal tomó el micrófono con una expresión entre molesta y preocupada.

-Lamentamos el retraso. Estamos teniendo un inconveniente con una de las bailarinas. En cuanto se haya solucionado les haré saber.

¿Y si era Bella la que tenía el problema? ¿Me dejarían pasar tras bambalinas si lo pedía?

-Quédate tranquilo. Hay más de 100 bailarines ahí dentro.-Cuando Emily quería, podía ser más aterradora que Sam en su peor día.

Decidí que por el bien de todos me quedaría sentado y esperaría que la obra comenzara.

Pero la maldita obra no comenzaba y me estaba impacientando.

Una hora pasó y volvió a salir la misma señora con aspecto ansioso.

-Lamento informarles que por problemas de salud de una de las chicas, la obra será suspendida y pospuesta para otra fecha, en la entrada del teatro les devolverán el dinero de la entrada. Lamentamos los inconvenientes causados.-la gente comenzó a irse y una señora con vestido verde le dijo algo a la señora de aspecto ansioso, esta ultima asintió y volvió a hablar-Los amigos o familiares de Isabella Swan por favor vengan conmigo.

Miré a Emily ansioso. Sabía que algo andaba mal. Salí corriendo donde estaba la señora y ella me miró extrañada pero me guió tras bambalinas, caminamos un poco más y allí estaba Bella, sentada en una silla, pálida, con sus ojos llorosos y la señora de vestido verde sentada en otra silla a su lado acariciando su mano.

-Tranquila cariño.-escuché que la del vestido verde le decía.

Me acerqué más rápido a mi impronta y me agaché frente a ella, estaba tan débil que me dio un intento de sonrisa.

-Soy Paul, su novio. ¿Qué sucedió?-pregunté lo mas calmadamente posible a la señora del vestido verde.

Ella siguió acariciando la mano de Bella mientras la señora que me había guiado hasta adentro le extendió un vaso con agua.

-Soy Elizabeth. Bella sufrió un desmayo. La profesora que preparó a las bailarinas para este evento le exigió mucho, una mala alimentación, poco descanso, poco sueño. El médico simplemente dice que es agotamiento y que debe descansar.

Bella se había quejado más de una vez de la "bruja", pero lo tomé como que estaba nerviosa y eso la ponía de mal humor.

Yo asentí y tomé la mano libre de Bella. Lo que quería era ahorcar a la bruja.

Sentí una mano en mi hombro y al alzar la vista vi a Emily negando imperceptiblemente con la cabeza, mire su mano y me di cuenta que estaba temblando. Cerré los ojos e intente calmarme un poco.

-¿Nos la podemos llevar?-preguntó Emily con dulzura. Bella le dio una sonrisa débil.

Elizabeth miró a la señora que me había traído hasta acá y ella asintió.-Por supuesto.-ayudamos a Bella a levantarse de la silla y ella se bamboleó un poco, así que decidí tomarla en mis brazos como si fuera una novia.

-Descansa Bella-Elizabeth parecía ser una buena persona. Y Bella siempre hablaba bien de ella.

Mi novia le dio un débil asentimiento con la cabeza y se recostó contra mi hombro, la señora que me había traído, nos guió de vuelta hasta la entrada del teatro, y con un gesto con la mano nos despidió.

Al llegar a casa de Bella, la recostamos en el sillón mientras Emily iba al supermercado a comprarle algo de sopa y algunas cosas a Bella para que se sintiera mejor.

BELLA POV

Al abrir los ojos de nuevo, vi a Elizabeth a mi lado mirándome con preocupación, y vi también a un médico que medía mis pulsaciones y mi tensión.

-¿Cómo te sientes?-preguntó el médico mirándome preocupado.

-Mal-dije con la voz débil

Juraría que escuché a Elizabeth gruñir a mi lado.

-¿Puedes decirme que te sucedió? Tienes la tensión bastante baja y el pulso débil

Ahí le conté al médico que no me había sentido bien desde hace unos días, pero que lo atribuía al cansancio de las clases de Ballet y que pensaba que con una siesta, pasaría.

-¿has estado bajo mucho estrés, has comido bien?-Elizabeth bajó la mirada, sintiéndose culpable. Pero ella no tenía la culpa de la bruja que le habían impuesto en sus clases de Ballet.

-La profesora de Ballet que nos preparaba, me exigió mucho.- tenia sueño y me quería ir.-Tengo sueño.- me sentía muy mal y quería llorar.

-De acuerdo. Es mejor que te quedes un momento aquí, la obra tendrá que ser pospuesta para otro momento-Abigail, la dueña del teatro intervino en ese momento. La conocía de algunas presentaciones que había hecho la academia en este teatro, era una mujer de carácter, pero era dulce y comprensiva.

Al cabo de media hora Paul se acercó a mí, preguntando qué había pasado.

Cuando me dejaron irme, era feliz. Estaba cansada, tenía mucho sueño, y solo quería descansar, y eso fue lo que hice cuando llegué a casa.

Paul me depositó con sumo cuidado en el sofá de la sala y colocó mi cabeza en sus piernas, mientras Ángela le avisaba a Jacob que estábamos en mi casa.

Paul impartía suaves caricias a mi cabello, relajándome considerablemente. Cerré los ojos sintiéndome un poco mareada pero tranquil de estar en casa bajo los cuidados de tres maravillosas personas.

Mi novio depositó un beso en mi frente y me susurró bajito en el oído un "te amo nena". Yo le di una sonrisa aun con los ojos cerrados, ya que si los baría estaba segura de que iría directo al baño a vomitar.

-Yo también te amo guapo- escuché que Paul reía aliviado y seguía acariciando mi cabello rítmicamente.

Alguien se sentó en el sillón contiguo y le dio una caricia amigable a mi pierna (aún con las medias pantys del traje de Ballet), una caricia como la que le das a un niño enfermo.

-¿Cómo se siente?-Identifiqué la voz como la de mi mejor amiga.

-Mejor-y era cierto, me estaba sintiendo mejor. El mareo se había ido, pero aun estaba un poco cansada.

-Creo que te sientes mejor a cuando imprimaron de ti-bromeó ella.

Paul rió, seguro recordando como los había atacado a ambos.

-Oh sí, mucho mejor-el sarcasmo era mejor cuando no creían que lo utilizabas.

-Duérmete Bella, eres una gruñona cuando estás enferma-Paul rió de nuevo, esta vez mas fuerte.

-Tú no te salvas Lahoote.-le reprendí mirándolo con un solo ojo abierto, y una media sonrisa.

Él me sonrió y me dio un casto beso en los labios.

-Duérmete Bella!-ordenó sonriendo pero con seriedad en los ojos.

-Señor si señor!-respondí, solo por sacarlo de quicio un poquito. Escuché que ambos suspiraban y sonriendo me acomodé mejor en el sofá y me quedé profundamente dormida.