revisando la historia, me di cuenta que Jared ya habia imprimado, pero no importa, porque a fin de cuentas es la misma persona de quien hablamos jajaj, asi que hagan de cuentas que no ha pasado nada con Jared, y que no ha imprimado hasta ahora... :)

Gracias por sus reviews!:)... espero poder actualizar Cowboy casanova hoy y el blog mañana:)...

Nos leemos pronto!:)


¿Por qué no?


Give a little time to me, or burn this out,

We'll play hide and seek, to turn this around

,All I want is the taste that your lips allow

(Give me love/ Ed Sheeran)


Capítulo 16: Missunderstandings.

JARED POV

Otro día de patrulla con los imprimados. Paul, Jacob y Quil. Cristo, era como estar en una novela, las palabras cursis, los besos, la intimidad. Hay cosas que no quiero saber de mis hermanos, como por ejemplo el hecho de que tienen sexo con sus novias (Jacob es muy ruidoso en sus pensamientos).

Paul estaba en los límites de la reserva, Quil peinando el bosque juntos con Jacob mientras a mi me encargaron vigilar la playa (obviamente desde el perímetro del bosque).

Había una chica que estaba sola, parecía estar pensando en algo, porque veía el mar intensamente.

Ella giró la cabeza al bosque, en mi dirección, como si supiera que la estaba mirando, y ahí la vi, sus ojos, su rostro. Era hermosa. Nada más me importó en el mundo. Solo ella y el hecho de que estaba desmayada. Mierda!.

Jared ¡ idiota, ve a ayudarla! Pensaron todos al mismo tiempo.

Sin dar respuesta salí de fase, me puse los shorts y corrí hasta la posición donde estaba la chica.

Esperaba que no saliera corriendo cuando le contara todo, sería bastante malo.

Había varias personas tratando de despertar a mi impronta pero ella no volvía en sí. Así que supuse que la única manera de despertar a la impronta de un lobo es que el lobo le hable. O al menos eso es lo que tiene sentido para mí.

La tomé en brazos de modo que estaba sentada en mi regazo. –Vamos, despierta-murmuré en su oído. Me estaba comenzando a preocupar que no despertara.

Ella tardó unos segundos en reaccionar pero lo hizo. Suspiré aliviado y la abracé un poco más fuerte, algo instintivo. Algo en su interior había reconocido mi voz.

Cuando estuvo del todo consciente, me miró confundida. –Tengo que hablar contigo-susurré para que solo ella me oyera. Asintió todavía confundida y con ella todavía en mis brazos me levante de la arena y caminé hasta el bosque, para los humanos que la habían intentado despertar parecería que fuera mi novia y la llevo a casa.

-¿Por qué me traes al bosque?-preguntó alterada cuando la dejé en el suelo.

-Por que es el único lugar seguro en el que te puedo decir lo que te tengo que decir.-respondí.

Ella asintió calladamente.

Entonces le expliqué un poco por encima las leyendas de la tribu que implicaban a los lobos, y las improntas, ella entendió todo pero cuando le dije que era mi impronta salió corriendo sin haberme dejado terminar de explicarle todo lo que eso significaba. Maldita sea! Ni siquiera sabía su nombre.

-Es amiga de Bella-dijo Paul a mis espaldas.-Se llama Kim.

-¿La conoces?-pregunté esperanzado.

Él negó con la cabeza.- Yo no he hablado con ella, pero es amiga de Bella, Ángela y Lizzie.-JA! Grandes ironías de la vida, las tres improntas nuevas son amigas de mi impronta. Es mi día de suerte, supongo.

Emocionado lo abracé y le di un beso en la frente- Maldición Jared. Ya tengo una novia. Sacúdete.-se quejó empujándome con fuerza. Yo solo reí.

-Yo te puedo compartir con Bella, no tengo problema-hice un patético intento de batir mis pestañas en un pésimo coqueteo, y él solo me golpeó el brazo.- Eso es violencia doméstica. Te acusaré con Emily.

-Maldita sea la hora en que has imprimado. Te prefería como el idiota que no nos prestaba atención.-y reí más alto. Era un buen día. A pesar de que mi impronta haya salido corriendo, era un buen día. No pensé que imprimar sería algo bueno. Pero aparentemente lo es, tengo un buen presentimiento.

Y a pesar de ese buen presentimiento estuve persiguiendo a Paul y Jacob toda la semana para que por favor me dieran el número de Bella para poder hablar con Kim, y esos dos inútiles egoístas no quisieron ayudar a su hermano en una buena causa.

Bastardos. Pero me las cobraré. Ya verán.

Otra semana y me comenzaba a deprimir. No tenía noticias de Kim. Y Jacob y Paul seguían actuando como bastardos egoístas y no me daban el número de Bella.

-Hey Jared.-me giré para ver a la hermanita de Paul caminar hacia mi posición. Estaba en la playa meditando como demonios conseguir el número de la mejor amiga de mi impronta. NI el número de Lizzie ni el de Ángela me los querían dar. Grandes hermanos que tengo.

-Hey Claire- La impronta de Quil. Eso era! Bendito sea Taha Aki!.-¿Puedo pedirte un favor?

Ella sintió.

-¿Tienes el número de Bella?-ella asintió confundida. Bendita sea la madre de Paul por haberle dado a su hijo una hermana.-Tu hermano es un bastardo egoísta. ¿Me lo puedes dar? – Ella rió y me dio el número sin preguntar para que lo quería. Quil tenía mucha suerte de tenerla. Apartando el hecho de que he visto a esta niña crecer es algo bueno que no haya sacado la personalidad de su hermano.-¿No preguntarás para que lo quiero?-

-Ya sé que imprimaste de Kim.- Yo la miré sorprendido.-Mi hermano y Jacob no dejan de burlarse. De hecho puede que te alegre saber que las chicas no les hablan.

Estuve varias horas conversando con Claire y finalmente agradecí que me proporcionara el número de Bella. Y más tarde le agradecí a Bella que me diera el número de Kim.

Así que al día siguiente (luego de haber estado mucho tiempo dándole vueltas a como abordaría el tema del que ella huyó hace dos semanas) me atreví a llamarla. Ella respondió al instante.

-Soy Jared, el chico que imprimó de ti-Bien, eso no era la mejor manera de presentarme.

-Oh!. Hey -¿Era emoción lo que notaba en su voz?

-¿Puedo hablar contigo? Si quieres puedo ir a tu casa.-Pensé que sería más cómodo para ella estar en su territorio.

BELLA POV

Al finalizar la segunda semana de reposo, ya me sentía completamente recuperada, pero aún así tuve que hacerme unos exámenes de sangre para comprobar que todo estuviera en su nivel correspondiente. Odiaba las agujas pero me tenía que comportar como una mujer madura (palabras de Jacob). Él realmente no es de ayuda en esos momentos, y hubiera ido con Paul pero él estaba ocupado ayudando a Thom con algunas reparaciones.

Los chicos de la Push ayudaban en las constructoras, Thom era el dueño de una y cada vez que necesitaba ayuda (lo que era frecuente) le pedía a uno de los chicos de la manada que le ayudara, obviamente la ayuda era pagada y de ese modo los chicos se hacían con una entrada de dinero que los ayudaba en sus intereses y gustos.

Así que estaba un tanto aburrida en mi casa con Ángela viendo televisión, porque nuestros novios estaban patrullando los alrededores de la Push, cada vez que le tocaba patrullar a Paul me ponía un poco nerviosa, no se me olvida la última vez. Sabía que estaría bien, los chicos sabían cuidarse solos, y no eran estúpidos que actuaban sin pensar. Así que intenté relajare y concentrarme en lo que estábamos haciendo.

-¿Por qué estás tan inquieta?-preguntó Ángela quitándole el sonido al televisor.

-Me pongo un poco nerviosa cuando está patrullando, es todo.-respondí tratando de quitarle importancia al asunto.

-No les pasará nada. Son inteligentes.-me guiñó un ojo y yo sonreí. Si, lo son. Pero no podía evitarlo.

-El día de tu presentación tuve una charla muy interesante con Paul.- inquirió ella mirándome con una sonrisa pícara. Eso llamó mi atención.

-¿De qué hablaron?

Ella rió y comenzó a contarme lo que había hablado. Todo se redujo a que él le había admitido a Ángela que me amaba. Eso era lindo. Ya lo sabía, pero que se lo dijera a Ángela era muy importante para mí.

-¿Qué hay de ti?-presionó por más información.

-¿Qué de mi?

-No te hagas la que no sabes. ¿lo amas?

-Si.

-¿Se lo has dicho?- Eso hizo que me riera, es como si estuviera devolviéndome en el tiempo a la primera vez que Paul me dijo que estaba enamorado de mí.

-Si.-ella chilló y se me lanzó encima. Yo reí.

La velada pasó así, ambas riendo, contándonos los últimos acontecimientos de nuestras vidas. Reímos sin parar, vimos películas cursis, y tuvimos una sobredosis de azúcar por lo que no pudimos dormir sino hasta entrada la madrugada. Suerte que Charlie tenía turno toda la noche hoy, sino ya me veía encerrada en mi habitación por perturbar la paz pública.

Lo único que me despertó fue el estridente sonido de un teléfono sonando. Maldita sea. Tenía un taladrante dolor de cabeza, y sentía todo el azúcar en mi cuerpo todavía. Eso pasa por comer chocolate, malvaviscos, caramelos de fresa y refresco (soda) en la misma noche, mezclados con helado y un montón de comida chatarra suficiente para alimentar a la manada completa.

El teléfono que sonaba el mío. Ángela dormía plácidamente en un saco de dormir en el suelo al lado de mi cama, su rostro enterrado en la almohada, no me sorprendería que roncara.

-¿Si?-la única manera de que el maldito teléfono dejara de sonar era atenderlo o apagarlo. Y dado que mi padre era policía, decidí que apagar el teléfono no era una buena opción.

-Uy que humor. - ¿Por qué no molestaba a su novia?

-Si no dices lo que tienes que decir en los próximos cinco segundos, considérate hombre muerto Black- Me dolía mucho la cabeza, y no se me pasaría a menos que me tomara una pastilla, y Jacob tendía a divagar demasiado.

-De acuerdo. ¿Estás con Áng?

-Si. Está tirada en el suelo en el octavo nivel de sueño. ¿Por qué?

Él rió ante eso. –Por que Jared imprimó.

Eso es genial, pero no veía la relación.-¿Eso que tiene que ver con nosotras?-pregunté levantándome de la cama.

-Esto te va a encantar-rió aún más duro.-su impronta es Kim.

-¿Kim? ¿Nuestra Kim?-pregunté. Eso era extremadamente divertido.

-Si. Ella necesitará de ustedes o eso creo porque Salió corriendo cuando Jared le dijo todo.

Yo recosté la cabeza contra la nevera. Ni me había dado cuenta que había llegado hasta la cocina. Bien, otro día que no vería a Paul, llevábamos una semana sin vernos, por la escuela (en mi caso) y el trabajo en su caso, y lo comenzaba a extrañar. Era egoísta de mi parte pensar en eso cuando una de mis mejores amigas necesitaba mi ayuda pero no lo podía evitar.

-De acuerdo.-ahí recordé que él debería estar en patrulla con mi novio- ¿Sabes algo de Paul?

-Romeo sigue de patrulla-Juro que casi hice un puchero.-Pero le diré que te llame a penas lo veo. Me tengo que ir Bells.

-Adiós Jake.

Kim estaba impresionada, no tenía miedo, pero no parecía creer que todo era verdad. Incluso después de que Lizzie, Ángela y yo le dijimos que todo era verdad, ella comenzó a reír histéricamente, para luego llorar.

Estuvimos todo el día resolviendo sus dudas y hablando de las leyendas, ella necesitaba a sus amigas y necesitaba hablar con una impronta, así que nosotras tres estábamos para ella.

Claire había sido de ayuda, pero su hermano y Jake no tanto.

Jacob atosigaba a Ángela para que le hablara y Paul me acosaba por la misma razón. Nos habíamos "enfadado" con ellos, porque hacían comentarios bastante críticos acerca de Jared imprimando. No habían dicho nada ofensivo hacia nosotras, pero realmente se comportaron de manera extremadamente infantil. Hay un límite entre hacer bromas y volverse pesado. Ellos dos se volvieron pesados. Pero no sé cómo estará Ángela, pero Paul buscándome en la escuela y viéndome con esos ojos, me hacía las cosas bastante difíciles, nunca fui buena para enfadarme con la gente, o para ignorarlos, pero Paul debía aprender la lección, pero era demasiado difícil, sobre todo cuando Claire me llamó pidiéndome por favor hablara con el lobo porque estaba comenzando a preocuparla.

Con un suspiro tomé las llaves de mi camioneta y me dirigí a la Push. Admitía que estaba siendo un poco intransigente, y que ignorándolo toda la vida no haría que él cambiara su forma de ser, además no podía regañarlo por algo por lo que lo amaba, era hipocresía y jamás he sido así. Pero sus bromas si fueron un poco pesadas. Pero si Jared no se había molestado con él, ¿por qué molestarme yo? Las bromas ni siquiera eran dirigidas a mí. Maldita sea, había sido una completa imbécil.

Aceleré el motor y lo forcé a ir un poco más rápido.

Al llegar a la casa de Paul me sentía aún más idiota. Realmente lo extrañaba y yo me comportaba como una perra con él. Él es quien debería estar molesto conmigo.

Toqué la puerta dos veces y quien apareció fue Claire, en unos shorts blancos, una camisa holgada azul y descalza. Tenía todo el aspecto de haber estado haciendo cosas que su hermano no aprobaría.

Silenciosamente le hice una seña a su labio inferior para que limpiara el desastre de labial.

-Si vas a tener una sesión de besos con tu novio, no uses labial-susurré sólo para que ella oyera. Se sonrojó y rápidamente limpió el desastre. Asentí tranquilizándola. -¿Está Paul?

Ella negó con la cabeza.-Si quieres espéralo en su habitación, no debe tardar en llegar.-ME dejó entrar y tras saludar rápidamente a Quil me fui a la habitación de Paul.

Me senté en su cama y tomé el cojín que su madre le había regalado. Me abracé a él sintiéndome culpable.

No pasó mucho tiempo hasta que escuché voces en el pasillo. Claire le decía algo a Paul y él sólo respondía con lo que entendí fue un "Déjalo Claire". Maldición. Todo esto era mi culpa, convertí en un asunto nuestro, algo que ni siquiera debió habernos afectado.

Furiosa me limpié la lágrima que se derramaba por mi mejilla. No tenía derecho a llorar, era mi culpa.

Paul abrió la puerta y se quedó estático al verme en su habitación. Tenía ojeras y lucía cansado. Yo no estaba mejor, pero era mi culpa.

Me levanté como un bólido y me abracé a su pecho. Lo abracé fuertemente, sin querer dejarlo ir. Sentí sus brazos envolverme con fuerza también, lo necesitaba.

-Lo siento.-susurré sintiendo mis ojos escocer.

-Yo también-respondió.

-No, todo fue mi culpa. Yo no puedo quejarme de algo que amo de ti, lo saque todo de proporción.

Él me sonrió, una sonrisa alegre, de esas que llegan a los ojos y me dio un beso en la frente, había crecido unos centímetros en las últimas semanas.

-No debí haber hecho esas bromas, me doy cuenta que crucé el límite.- bueno, en parte tenía razón.

-Lo siento.-me disculpé de nuevo-Debería estar enfadado conmigo. Fui horrible contigo.

Él separó nuestro abrazo y me guió a la cama, salvo que me sentó en sus piernas en lugar de hacerme sentar en la cama.

-No te disculpes de nuevo. Ambos sacamos las cosas de proporción. Un estúpido mal entendido.-yo pasé mi brazo izquierdo por su cuello e inconscientemente jugué con su cabello.

-Te amo.- Lo había dicho antes, pero nunca con la certeza con que se lo decía ahora. En serio lo amaba y no soportaría la idea de estar separada de él. ¿Cómo es que las improntas tienen la oportunidad de rechazar a estos chicos?

Él me dio una sonrisa hermosa.-Yo también te amo nena.-me dio un beso profundo.

Pero el beso pasó de nivel y ya no estaba en sus brazos, estaba recostada en su cama, con él encima de mí besándome profundamente. Él tenía sus manos en mi cintura y yo lo abrazaba por la espalda pegándolo más a mí.

Estaba en el séptimo cielo, cuando tocaron la puerta. Paul se separó un poco de mi, y gruñó bajito, cosa que hizo que riera.

-Si la ignoro tal vez se vaya-murmuró contra mi hombro.

Pero quien fuera que tocara la puerta era insistente.

-Paul!-el grito molesto de Claire hizo que mi novio se levantara de la cama. Y tan bien que la estábamos pasando.

Abrió la puerta molesto.-Más vale que sea importante

-Sam llamó exigiendo que fuéramos a su casa en este mismo instante. Tiene algo importante que decirnos.

-¿A quiénes?-preguntó sosteniendo la puerta con fuerza.

-A los lobos y las improntas. Presta atención. No todo es sexo-dicho esto se fue de la habitación.

Ni siquiera estábamos teniendo sexo! Aunque no estábamos muy lejos.

-Inoportunos-murmuró molesto, cerrando la puerta de un portazo.

La situación era tan divertida que solo pude estallar en risitas tontas y nerviosas.

Él me sonrió.-Tenemos que irnos nena.-puso una rodilla en la cama y me dio un beso alucinante. Realmente habíamos estado bastante cerca de tener sexo si Claire no hubiera interrumpido. No sabía como sentirme al respecto, pero la decepción iba ganando terreno.


¿Qué tal? Claire deshinibida con Quil, Bella a punto de tener sexo con Paul. Y Jared imprimando de Kim.

¿Qué quiere Sam?


ADELANTO:

-Nos vamos a casar-anunció con su mano tomada a la de ella. Ambos con grandes sonrisas en el rostro.

-Ya era hora- bromeó Quil. Claire le dio un codazo por mal educado, lo que se ganó una risa de todos.

A pesar de las bromas, los felicitamos y pasamos un rato agradable celebrando el primer compromiso de la manada.