Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen. Solo los utilizo sin un valor pecuniario para un mero desahogo mental. Por tanto la historia y/o los hechos que se cuenten a continuación me pertenecen en su TOTALIDAD.

Notas del autor: Al final me he decido por el Sai P.O.V siento no haber actualizado antes pero es que he andado demasiado ocupada dado que ya ha empezado el semestre y bueno ya estoy empezando a atender consultas, lo cual me tiene hecha polvo el andar del consultorio a la universidad y de la universidad al consultorio, ademas que andaba en las eliminatorias de el Mundial de Oratoria y bueno lamentablemente no he quedado. En fin, Dios sabe como hace sus por sus amados reviews, y a todos aquellos que me han agregado a sus alerts, favorite author y favorite story de verdad que me honra muchísimo. Sin más preámbulos, disfruten la lectura.

Por cierto, me han dejado un review de parte de alguien que no habla muy bien el español pero de igual forma lee este fic, quiero decirle a esta persona que si quiere dejar reviews en ingles o en francés puede hacerlo con toda libertad :)


A mi querido Lonely boy por haberme soportado todo este tiempo,
A pesar de todo seamos lo que seamos,
Siempre seremos los mejores amigos cariño.
Te amo.


Juguemos al amor, y asumamos que yo gano.

XL

Chasing Pavements.

Nara suri

Me había pasado bebiendo la mitad de ese día. Encerrado y ebrio, sin ganas de saber del mundo; con ganas de morir de nuevo. Vomitaba hasta la bilis y volvía a coger la botella, aceptaba mi derrota y me rendía ante mi miseria, todo terminaba ahí y yo jamás podría seguir adelante. La imagen de mi pequeña Sakura siendo besada por ese puto hacia que le diese sorbos largos a mi vieja y cándida amiga. Me quede dormido después de tanto beber.

-. ¡¿Dónde demonios has estado todo el día?!- la voz chillante y desesperante de Ino Yamanaka me despertó. Me sentía mareado y con la hiel en la boca. Corrí al baño. -. ¡¿Por qué coño no me contestas?!- entró a mi habitación. -. Que demo…- ella se tapó la boca ha de haber un jaleo bestial. -. ¡Kiba ven acá!- gritó ella saliendo. -. ¡Mueve el culo vamos a llevar este imbécil al hospital!- jodida rubia. ¿Tenía que gritar tanto?

Y allí estaba yo con una intravenosa conectada administrándome líquidos, después de un lavado de estomago y con el dolor de cabeza más grande en la historia de la humanidad. Pasaría toda la puta noche en observación, aunque al menos no tendría que escuchar allí los gritos de la histérica de Ino quien me ha metido un tortazo monumental y me ha dicho un par de verdades. Que vale en el fondo ella tenía razón, ya yo sabía que Sakura estaba saliendo con Itachi no tenia porque ponerme como me puse, pero es fácil hablar cuando no es la persona que amas a la que ese asqueroso estaba besando.

-. Menudo sustíto ¿Te crees que tienes 12 años chaval? Madura un poco- Kiba entró al cubículo donde me tenían. -. Pensé que habíamos dejado esas trancas cuando enterramos a Shin.- me dio un par de palmadas en el hombro. -. Tienes que madurar tío, que venga que estas mayorcito para andarte bebiendo hasta el perfume. Tomaste una decisión y tienes que actuar como un hombre- ahora si lo había visto todo Kiba Inozuka dándome lecciones de madures.

-. Realmente si viniste a reñirme ahí está la puerta.- me dolía demasiado la cabeza.

-. No seas cabezota Sai.- me miró con reprobación. -. Hemos bebido hasta alcohol etílico, consumido drogas, corrido coches ilegalmente, manejado sin licencia, tuvimos una orgia en una piscina, hemos bailado desnudos en la barra de un bar, dormido a la intemperie, tocado en una banda, gastado dinero a lo loco en un casino, nos hemos estrellado juntos, visto morir a un amigo ¿Y sabes? Nada de eso ha valido la pena.- le mire intrigado. -. ¿Sabes por qué? Porque de los tres yo siempre fui él más miedoso, cagado y cohibido, siempre quise ser como tú y Shin, y ahora me arrepiento. Me arrepiento de saber que la única persona que admiraba en este mundo se desmorona tan fácil y que no es más que un cagado crío de teta que no es capaz de morderse los codos y luchar por lo que quiere.- me tomó por sorpresa jamás pensé eso de Kiba. -. Sabes... lo que le hiciste a Sakura me pareció una completa cobardía, eso de hacerte pasar por otro. Sé que la amas, y a decir verdad jamás te había visto tan vuelto mierda por una mujer, sin embargo cuando me dijiste lo que venias a hacer aquí a Nemuro creí que mi loco amigo de toda la vida no se había esfumado.- tensó la mandíbula. Kiba no era un hombre de tantas palabras. -. ¿A cuántos tíos no les hemos bajado la chica en sus narices? ¿Cuántas veces no nos tocó cagar a hostias a más de uno por habernos liado con su novia? ¡Y tu…! ¡Y tu..!- se estaba exaltando. Sabía que quería golpearme y que en el fondo tenía razón. -. ¡Ella te ama cabrón! ¡Lucha! ¡Lucha y deja de hacer el pollo!- solo sonreí estúpidamente como cada que estoy nervioso. -. A la mierda contigo…- iba a irse.

En el fondo sabía que Kiba tenía razón, mi decisión claramente andaba más que extraviada desde que vi a Sakura besando a Itachi esta tarde. Era un puto crío, se supone que yo había tomado una decisión y que no iba a irme sin un si por respuesta. Había conducido desde Osaka a Nemuro, había sonsacado a la mejor amiga de Sakura y la he obligado a cooperar conmigo y estoy montando la fiesta del año solo para hablar con ella. ¿Por qué deprimirme? ¿Por qué echarme a la pena? Ella me ama y lo sé, sé que su amor no cambiaría de la noche a la mañana y que en su corazón soy aquel que no olvidara jamás.

-. Kiba.- le llamé antes de que saliese.

Nos miramos sin musitar palabra, no era necesario hablar. Nos conocíamos, y yo era un hombre de pocas palabras. Él entendió a la perfección.

-. Me debes una y gorda…- me dijo. -. A esta hora estaría follando de lo lindo con esa rubia de pechos generosos.- puse los ojos en blanco, la sola idea hacia que me volviesen las ganas de vomitar.

-. Nos quedan 5 días más en este pueblo, para que te la folles de lo lindo.- le dije. -. No quiero líos con Sakura, así que estén claro que si se van a liar va a ser eso.-

-. Estamos en la misma sintonía: solo follamigos.- puse cara de asco. ¿Es mucho pedir que este no me haga hacerme la imagen mental de ellos cogiendo?

-. Eso espero.-

Nos quedamos dormidos al poco rato, o al menos yo lo hice, no se sí se hubiese ido a con Ino y la verdad es que eso no me incumbe. Sólo se que esa jodida rubia de mierda ha venido en la mañana a mandarme otra leche y a decirme que no va a echar abajo su magno evento solo porque a mí me quedo grande la camiseta. Le dije que no se preocupara, ella me ha obligado a desayunar y me ha comunicado sus planes: apelaríamos a la madre de Sakura para esta locura.
Me ha sacado hasta los calzoncillos porque quería que me viese como la monería más grande del mundo cuando me presentase con mi futura suegra, y la muy forra hasta me ha peinado. Todo estaba preparado Ino Yanaka a salido más manipuladora y maquiavélica que yo mismo y ha logrado convencer hasta a la friki zorra de Tenten de cooperar conmigo. Todos lo sabían ya, todos sabían del plan y de la parafernalia de fiesta que la chica de los ojos azules había montado, ese día Hinata y Tenten sacaron a Sakura de su casa con la excusa de ir a comer y yo hablaría con Mebuki Haruno, la madre de mi pequeña.

-. Así que tu eres el hijo de Uruchi, eras apenas un bebé la última vez que te vi.- me dijo de forma cariñosa. -. Ya eres todo un hombre, muy guapo por cierto- sonreí nervioso. ¿Cómo se supone que uno contesta a eso? -. Cuéntame que te trae por aquí- Gracias a Dios cuando Sakura tuvo el accidente no deje que me viese en el hospital. Había decidido que el día que me presentase con ella sería en grande. Miren como es la vida.

-. Verá- esta era una de las mentiras más grandes de mi vida. -. He venido unos días de descanso y me he encontrado con la agradable noticia que mi primo Itachi por fin tiene una novia, por lo que he querido tener una atención con él y mi gran amiga Ino me ha dicho que porque no organizamos un baile como en los buenos tiempos, a mi me ha parecido una estupenda idea-esta señora debe creer que yo soy algún criajo falto de afecto que necesita gastar dinero a lo loco para no sentirse vacío o algo por el estilo. -. Es sólo que queríamos pedirle su ayuda para cubrirnos, Ino me ha dicho que Sakura no iría sí le decimos que sería algo muy público donde ella prácticamente sería el centro de atención.- si que lo seria porque sería lo único que yo miraría en toda la fiesta. -. Sólo necesitamos que no le diga nada sobre quien es su anfitrión, mi primo es tan modesto que seguramente no estaría de acuerdo diciéndome que soy exagerado- maldito, mil veces maldito Itachi todo era su puñetera culpa. -. Sólo quería pedirle ese favor y que haga que ellos dos vayan- y aquí iba el gran final de mi mentira. -. Itachi es la única familia que me queda dadas las circunstancias y de verdad quiero hacer esto por él- joder hasta yo mismo me daba asco.

-. ¡Oh querido! ¡Por supuesto que sí!- esa señora me miraba con una fascinación indescriptible. -. Itachi kun es un excelente muchacho y se que quieres hacer esto por él, y me halaga mucho que te guste la idea de que me hija fuese su novia- supiera esta señora que eso era lo que más me asqueaba.

-. Por supuesto que sí, yo no conozco personalmente a Sakura pero me ha parecido encantadora e Ino habla muy bien de ella- conozco hasta el lunar más minúsculo de su cuerpo, pero eso usted ni lo debe saber.

-. Vete tranquilo hijito, muchas gracias por venir aquí-

-. No es nada señora Haruno, y si me disculpa debo irme porque tengo algunos pendientes.- le di una sonrisa de niño bueno.

-. No te preocupes cariño vuelve cuando quieras, esta es tu casa. Seguramente a mi marido le gustaría hablar contigo y tener noticias de tu tío- me dijo al acompañarme a la puerta.

-. Prometo pasar uno de estos días, le daré recuerdos a mi tío de parte de ustedes.- dicho esto me fui de la encantadora casa de mi pequeña.

Me subí al auto donde Kiba e Ino (rubia insoportable) Yamanaka me esperaban expectantes, les dije que todo ha salido de maravilla. Estábamos a día y medio de la fiesta, yo solo quería dormir y no saber nada de nada, pero esta forra tenía mejores planes para mi haciéndome volver a la tienda de trajes en el centro comercial para cerciorarse de que iría vestido de acuerdo a sus tontos parámetro de etiqueta. Me medí cerca de ocho trajes para que ella finalmente decidiera que mejor lo pediría por internet, dado que las tiendas japonés eran muy cutres para ella.

Dos días después de tanto batallar y de que esta acosadora en potencia cómprase hasta el último detalle, el gran día había llegado o mejor dicho la gran noche. Me había puesto el smoking y hasta me había peinado, ansioso por poder hablar con mi pequeña y bajo la conspiración de todos nuestros amigos. Esto era todo o nada, sin duda una apuesta bastante riesgosa. Ino no me había querido enseñar como sería el vestido de mi adorado ángel de cabellos rosados, ni siquiera le dijo a Kiba a quien se venía tirando desde que la involucré en esta locura.

Mi corazón se detuvo cuando escuche que anunciaban su nombre y vi su silueta aparecer en lo alto de las escaleras del gran salón. Llevaba un vestido color verde menta con un escote en forma de corazón acentuado con pedrerías al rededor. Su cabello corto iba lleno de hermosos rizos que le daban una apariencia angelical e inmaculada junto al adorno en pedrería que le adornada a su lindo peinado de forma putamente adorable. Se le veía muy menuda, muchísimo más de lo que recordaba desde la última vez que la detalle y de eso harían casi 3 meses, tenía una apariencia aniñada y frágil. Y ese insulso, ese asqueroso osaba ensuciar su pulcra belleza tomándola del brazo. ¡Maldito! ¡Mil veces maldito! Me bebí todo el vaso de Whiskey de golpe, necesitaba el alcohol para no matarle.

He tenido que ver como bailaban, y he gritado miles de veces en mi mente todos los improperios que conozco hacía ese asqueroso. ¡Le odio! ¡Le odio como nunca he odiado a nadie! sus manos al rededor de esa cintura me estaban matando de celos. Busqué a la responsable de esta fiesta quien parecía mas entretenida en meterse en los pantalones de mi amigo del instituto.

-. Lamento dañarles el polvo, pero seriamente estoy aburrido de estar solo en esa habitación.- se separaron de golpe en el jardín donde estaban montandosela en grande.

-. ¡Jo! ¡Sai!- dijo Kiba mirándome como si quisiese cargarme a leches.

-. Sai nada, tu barbie mueve el culo necesito hablar con Sakura.-

-. Eres un pesado...- me dijo ella entornando los ojos.

-. Camina...-me eché a andar mientras ellos se daban el ultimo morreo. ¿A que hora se juntaron estos conejos?

Casi que era año nuevo, faltarían a lo sumo diez minutos y yo quería hablar con mi pequeña. Sería el 2011 dentro de poco y quería iniciarlo con ella a mi lado. Todos los detalles estaban ultimados y el plan de Ino parecía ir a perfección. Pude notar el disgusto en la cara de Itachi cuando esa jodida rubia se ha llevado a Sakura con la excusa de que le ajustase algo en el vestido, lo cual me ponía sumamente de buen humor mientras me escabullía para llegar hasta donde ellas.

Podía sentir el corazón en el estomago y la adrenalina a 100 km/h viajando a través de mis venas, metí mi mano en el bolsillo buscando aquella pequeña caja que me había acompañado a lo largo de mi travesía. El conteo regresivo para el año nuevo empezaba en la sala, y podía oírlas mientras Ino le decía algo de su beso de año nuevo. Ni dos segundos después la rubia me ha metido al baño de un jalón a lo que me recupere rápido y bese a mi pequeñita en pleno comienzo del 2011.

Sus labios sabían a cielo, y los sentía mas vivos que nunca. Tenía mis manos a ambos lados de su cara profundizando el encuentro de nuestras bocas, forzando este beso que llevaba en suspenso tantos meses. Me sentía vivo, real y completo. Ella tan tranquila no movía ni un músculo dejándome inspeccionar toda su boca y recordar viejos lugares hasta que me ha mandado un leche que me hizo tambalearme, joder que aun tan delgada como estaba le pesaba la mano.

-. Supongo que el feliz año nuevo esta de más.- esboce una sonrisa tonta, de esas que solo salen cuando estoy la mar de nervioso. Le bloquee la puerta para evitar que escapase.

-. ¡Te dije que no quería volver a verte nunca!- joder supiera ella el efecto que causa en mi el verla tan disgustada, no lo haría tan a menudo.

-. Y yo que estoy loco por ti.- siempre había soñado con follar a lo bestia mientras ella me reñía. -. Y te guste o no me vas a escuchar.- mis fantasías sexuales tendrían que esperar, de momento necesitaba arreglar nuestra relación.

-. Saisuke.- Jamas me ha gustado mi nombre, pero en sus labios suena tan bien.

-. Abre la puerta.- apretó los puños enfurruñada mientras yo luchaba para no empalmarme.

-. Anda que como que no me da la gana.- le dije con total cinismo.

-. Pues que si no me abres la puñetera puerta voy a empezar a gritar.- estaba bastante flaca, pero igual seguía siendo hermosa. Ya la pondría a comer como debe cuando volviésemos.

-. ¿Gritar? ¡Oh cariño! ¿Quien se supone que va a oírte en este jaleo?- le pregunté con ironía.

-. ¿Sabes que esto es demandable?- no pude evitar reírme.

-. Te amo.- todo o nada, aquí iba mi apuesta.

-. ¡Pues que bien por ti!- me escupió irónica. -. ¿Ya puedes dejarme salir?-

-. No.- dije inflexible. -. Hasta que me digas que me perdonas.- las cartas sobre la mesa.

-. Hace mucho tiempo que te perdone Sai.- apretó los labios reprimiendo las lagrimas. -. Para mi ya eres solo un recuerdo.- un par de lagrimas rebeldes bajaron por sus mejillas rompiendome el corazón. -. ¿Podrías dejarme salir?- me preguntó hipando.

-. ¿Un recuerdo, dices?- le pregunté mordiendome la lengua para no llorar como un crío delante de ella. -. ¿Es ese el valor que tengo en tu vida? ¿Ser tu pasado?- quería besar, tocarla, recordarle la historia, las risas, el tiempo juntos. Recordarle los mejores 3 meses de mi vida a su lado. -. Yo no quiero ser tu puñetero pasado, prefiero morirme.- me recosté contra la puerta apretando los ojos para no llorar.

-. Pero yo así lo quiero, me dañaste Saisuke. Me rompiste en mil pedazos, me hiciste vivir en una mentira. Mi vida ya no ha sido igual desde que desperté en aquel hospital y me has soltado sin anestesia que tu...- dudo un poco, y sus palabras me quemaban. -. ¡Maldita sea! ¡Que tu eras Lonely boy!- se sentó en el excusado rompiendo a llorar con la cara entre las manos.

-. Se lo que hice y no me enorgullezco de aquello. Te amo, te amo mas que a cualquier cosa en este maldito mundo. Eres mi primer amor, mi primer y único amor, y me odio no sabes cuanto por haber hecho lo que hice.- se me quebraba la voz a mi también. -. No quiero ser tu pasado, no quiero ser aquello que mires atrás y recuerdes con dolor. Yo quiero ser tu presente, tu futuro... ¡A la mierda! ¡Quiero ser tu puto por siempre! - golpee frustrado las lozas de la pared de aquel baño.

-. Hay cosas que en la vida simplemente no están destinadas a ser.- se limpiaba las lagrimas que brotaban a borbotones con las manos. -. Tu y yo somos una de ellas.- dijo después de pararse. -. Déjame salir...por favor.- me imploró.

-. ¿Y él y tu si están destinados a ser? ¡No me jodas Sakura! ¿Le amas? ¿Le amas igual que a mi?- la sujete del brazo cuando vi que iba hacia la puerta, quería besarla y hacerla comprender mi frustración.

-. Le prefiero a él- me dijo sin mirarme a los ojos. -. ¿Sabes cuantas noches he llorado por ti? ¿Sabes acaso cuanto tiempo tarde en salir de mi ensimismamiento? ¿Sabes tu porque ahora llevo el cabello corto? ¿Te haces una idea de lo mucho que me destruí a mi misma? ¿De cuantos hombres han pasado por mi cama en este tiempo para borrarte? ¿Lo sabes?- lloraba pero me sostenía la mirada. -. Itachi ha sido un respiro, ha sido aire puro, bálsamo y cura a la vez. Yo no puedo decirte que le amo, lamentablemente la vida parece haber reservado ese placer solo para ti, pero no sabes cuanto desearía poder hacerlo.- sus palabras quemaban y podía sentir como se me troceaba el corazón.

-. Solo una vez mas, por favor.- ella forcejeaba conmigo y yo le agarre con mas violencia desesperado. -. Por lo que mas quieras. Por esos tres meses, por esa vida que soñamos juntos, por el amor que nos tenemos.- le rogué ya hecho mierda.

-. Suéltame.- me pidió. -. Me estas haciendo daño.- esas eran sus palabras mágicas.

Mi pequeño ángel de cabellos rosados camino suavemente hasta la puerta donde se disponía a abrirla. Estaba hecho polvo, de un pieza, estático. Solo el pestillo de la puerta siendo desatorado por Sakura me sacó de mi ensimismamiento. Todo o nada, mi ultima apuesta.

-. Cásate conmigo.- le pedí como un autómata.

-. ¿Que?- fue lo único que atino a decir sin abrir todavía la puerta.

-. Que te cases conmigo.-

-. ¿Estas de broma, no?- saqué un full poker de mi bolsillo, el anillo de mi madre. Ella se llevó las manos a la boca.

-. Piénsalo.- le dije mirándola.

-. La respuesta es no.- atoré de nuevo el pestillo. -. Déjame salir.-

-. Cásate conmigo.- dije casi como una orden. -. Es lo que siempre soñamos. Yo estoy totalmente seguro de que quiero pasar contigo el resto de mi vida.-

-. Yo...-estaba estática de cara hacia mi y de espaldas a la puerta. -. Es una locura.- fue lo único que me dijo.

-. Tu...- tomé el anilló de la caja y la acorralé contra la puerta. Sakura seguía inmóvil aun petrificada. -. Tu solo piénsalo, no tienes que contestarme enseguida.- tomé su mano derecha. -. Te amo. Te amo mas que a cualquier cosa, no sabes lo que estaría dispuesto a hacer por ti.- deslicé el anillo en su dedo anular donde reposaba un anillo delgado de diamantes que hacia un juego precioso con el anillo de compromiso de mi madre. -. Sakura, se que esto no es muy romántico. Se que el lugar es completamente inapropiado, de hecho nunca pensé que te pediría matrimonio en el servicio de un salón. Pero las mejores cosas de la vida son las que vienen de improviso, en el lugar menos indicado. Así que de la misma forma inapropiada con la tu irrumpiste en mi vida llenándola te pido aquí, en pleno comienzo de 2011 que te cases conmigo. Se que somos jóvenes, y para muchos unos niños pero no quiero esperar mas. Así que ¿Te casa...?- le susurré al oído hasta que los golpes de alguien me interrumpieron. Ese puto.

-. ¿Estas bien cariño?- mi pequeña pareció despertar de su letargo. Me tapó la boca con un manita pequeñita.

-. No...me siento un poco mal.- mintió descaradamente y yo sonreí bajo su mano.

-. ¿Porque no me dejas entrar? ¿Sigues mareada?-

-. No...no es necesario saldré en un momento.- estaba nerviosa. Y yo la estaba poniendo mas nerviosa besando su manita.

-. Vale...- le dijo ese imbécil. Me abalance sobre su cuello subiéndole los colores.
Sakura se estuvo quietísima y se dejó hacer con tranquilidad mientras jadeaba bajito para que su novio al otro lado de la puerta no pudiese oírnos. La situación era la mar de excitante pero no era lo que yo quería. No me malinterpretéis yo adoro a Sakura, la deseo con locura pero yo en estos momentos mas que poseerla quería escuchar un acepto de sus labios o al menos un lo pensare. Aun que claro no voy a decirles que no se me antojaba subirle ese vestido color menta y echarme un polvazo con ella en estos momentos. Joder Sai eres un guarro, piensa en Naruto depilandose las piernas antes de que ella se de cuenta.
-. Solo tienes que pensarlo. Estaré en Nemuro hasta pasado mañana.- todo o nada. Había puesto mis cartas y mi vida sobre la mesa. -. Si para entonces no tienes una respuesta entenderé tus sentimientos y desapareceré para siempre.- todo fue en un susurró.

-. Yo...-intentó hablar. -. Lo mejor es que me vaya.- dijo en un susurró. Intentó quitarse el anillo y entregármelo, pero me he negado en el acto.

-. Piénsalo, tienes 3 días.- empuje la joya a su dedo anular, le iba un poco grande pero no demasiado para que se le saliese. -. Ya es tuyo, independientemente de tu respuesta.- y allí, en un acto de irreverencia, necesidad y estupidez le bese.

Extrañamente no me mandó otra leche, muy por el contrarío mi pequeña de cabello rosados estuvo bastante participativa. Tuve que hacer una esfuerzo sobrehumano para no arrancarle ese vestido, al sentir su lengua pequeñita abriendo paso para encontrarse con la mía. Tanto tiempo sin sentirla, sin tenerla, me tenía realmente ansioso.

-. ¿Cariño de verdad estas bien?- iba salir yo pero a romperle los huevos a ese cabrón.

-. Sí...-le contestó Sakura agitada rompiendo nuestro beso.

-. Se te oye muy mal.-

-. Ya...ya salgo.- me empujó desesperada detrás de la puerta. -. Vez...ya estoy bien.- Me estaba aplastando sobre la puerta pero que mas daba.

-. Estas muy pálida. ¿Te llevare a casa, vale?-

-. Sí...-no podía verlos.

-. No...me sabe la boca a vomito.- le dijo. Me imagino que él iba a besarla. ¡Ja! En tu cara Itachi, de mí si se ha dejado besar.

Se fueron enseguida. Aunque espere un poco para salir, sentía mi cuerpo ligero pero no por eso no sentía el alma pendiendo de un hilo. Ya ella se había negado a casarse conmigo, pero después me ha besado. Que vale, se ha dejado besar pero para efectos prácticos viene siendo lo mismo. Casarnos, lo sentía tan grande y a la vez tan cerca. Resolví ir por una copa para aclarar la mente.

-. ¿Entonces? ¿Que te ha dicho?- preguntó nada mas y nada menos que la cotilla de Tenten expectante en la barra mientras yo bebía mi trago.

-. Pues nada habrá que esperar.-

-. ¿Eh?-dijo ella. -. Pero si Sakura te ama. Pensé que aceptaría enseguida ser tu novia.-

-. No le he pedido eso.-

-. ¡Serás bruto! ¡Joder Sai! ¡Pensé que habías madurado! ¡¿Has salido con una de las tuyas?! ¡Seguro le has dicho que fuese tu amante! ¡Serás imbécil!- empezó a golpearme.

-. Pues no...- dije deteniendo sus manos. La muy forra pegaba duro. -. Me he mandado un moco peor, le he pedido matrimonio.- solté sus manos y ella se las llevó a la boca.

-. ¿Que?- no podía creérselo.

-. Que sí ¿Que Ino no les dijo? Eso fue lo que vine a hacer a Nemuro, yo no me iría sin Sakura y el irme sin ella implica estar juntos para siempre.-

-. Te has pasado tres pueblos ¿Matrimonio?- Yo asentí. -.¡Estas como una cabra!- me dijo.

-. Claro que no, ella es la mujer de mi vida.-

-. Sai, te conozco desde que eras un chavalín de 15 años que se las tiraba de chulito. Eres demasiado inestable, demasiado niño. Sakura tiene 16 años ¿Y tu cuantos? ¿Cumpliste 19 en noviembre que no? Tío les faltan muchísimas cosas por vivir.-

-. Pues a mi me importa eso una mierda, puedo vivirlas con ella. ¿Y de que demonios va la edad aquí? Así tuviese ella 5 años y yo 7 aquello no lo pararía, así de simple.-

-. Pues tienes mi bendición entonces.- ¿Esta loca de que va?

-. Pues bueno, no es como que la necesitase.- me encogí de hombros.

Pasé la peor noche de mi vida sin poder pegar el ojo. El cansancio me venció hasta el medio día cuando después de un par de somníferos homeopáticos pude dormir sin sueños. Con cada hora que se quemaba en el reloj mi esperanza iba disminuyendo y la ansiedad en mi crecía. Me resistí a beber, no quería oler a trago si ella viniese, pero sucumbí a fumar un poco antes de dormir. Ino me consolaba diciendo que Sakura aparecería, que ella me amaba y que luego de semejante propuesta ella no me dejaría ir. Ha sido ella la que me ha dado los somníferos después de verme caminando de un lado a otro pegado al móvil.
Me desperté después de que Ino rubia de mierda Yamanaka me despertase a bofetones. Casi que la estrangulo por sus estupideces y me ha dicho que alguien quería verme. La mandé a la mierda echándome a dormir de nuevo sobre mi costado y ha insistido golpeándome. Helaba como la mierda haciéndome sentir las articulaciones entumecidas, busqué una camiseta de mala gana para recibir a la visita. Antes de que bajase la rubia ha salido como un rayo despidiéndose diciéndome que saldría. No se como demonios ella y Sakura son mejores amigas, Ino esta loca dándome explicaciones como si viviese en mi casa. Baje con toda la parsimonia del caso y juro que mi corazón se detuvo al ver a mi pequeña Sakura sentada en el mueble alisando la falda de la jardinera de mezclilla que llevaba.

-. Yo...-

-. Sakura...-

-. Yo...tengo una respuesta.-

-. Y...¿Y cual es...cual es tu respuesta?-pregunté con el corazón en la mano.
-. Yo...- se puso en píe y avanzó hacia mi. -. Yo...- estábamos frente a frente con nuestra marcada diferencia de estatura, ella apenas y me llegaba a la barbilla. Me tiró los brazos al cuello. -. Yo...acepto casarme contigo.- se puso de puntitas para besarme pero yo me he adelantado cargándola para poder besarla con comodidad.

Este sin duda era el día mas feliz de mi vida.


Un autor con reviews es un autor feliz.
Un autor feliz es un autor motivado,
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