Holaa! creo que he tardado un poco en actualizar esta historia. Espero que este capi les guste y nos leemos prontito...
Por cierto visiten mi nueva historia: "Unseen" lleva un capi y es un Bella/Felix, en humanos/Vampiros.
¿Por qué no?
Capítulo 20: The Cold ones.
BELLA POV
Sabía que mi novio era un lobo, sabía el color del mismo, pero nunca lo había visto en vivo y en directo. Además, en mi defensa él se refería a si mismo la mayoría de las veces como un lobo gris. En su defensa, yo diría que soy despistada.
Así que entramos en mi casa y nos sentamos en el sofá de la sala. Sentía que comenzaría a reír de un momento a otro, tal era mi impresión. Paul estaba a mi lado trazando círculos en mi espalda, supuse que para tranquilizarme.
-¿Estás bien?-la preocupación teñía su voz.
Tomé una respiración profunda y asentí. La impresión inicial ya había pasado. Paul se rió.
-Lamento haberte tomado de sorpresa. Simplemente pensé que acariciabas al lobo porque sabías que era yo. En ningún momento se me ocurrió que aún no ataras los cabos- Al pensarlo de esa manera resultaba divertida la situación. Realmente era despistada.
-Está bien. Ahora se que cada vez que vea a un lobo plateado merodeando por mi casa debo ponerle un plato de agua y uno de comida para razas grandes-bromeé. Paul rió bajito con la broma.
-Muy graciosa Bella, muy graciosa.-yo sonreí. A mi si me había hecho gracia.
Estuvimos un rato conversando, me contó que en la mayoría de sus patrullas, pasaba por mi casa y la rodeaba varias veces para descartar cualquier peligro. Eso había sido increíblemente dulce de su parte. Me pregunté que haría él cuando estuviera en Australia con el grupo de danza.
Al cabo de una hora, tuvo que irse pues le tocaba patrullar esta noche con Jacob y Seth y ya iba retrasado. Me dio un rápido beso de despedida y salió corriendo, transformándose en el proceso. Yo me quedé un rato apoyada en el marco de la puerta observando la oscuridad que abrazaba al bosque. De nuevo, no pude evitar sentirme ansiosa al ver a Paul trotando tranquilamente hacia allá. Con un suspiro me adentré en la casa y me fui a dormir.
A la mañana siguiente me desperté alerta, mirando ansiosamente por la ventana,intentando descifrar si lo que había sucedido la noche anterior había sido un producto de mi muy activa imaginación o había sucedido de verdad. Estuve toda la mañana intentando descifrarlo. Me inclinaba a que lo había imaginado, pero era tan vívido. Opté por mandarle un mensaje a Paul cuando saliera al almuerzo, pero todos mis planes desparecieron cuando vi quienes eran las personas que estaban entrando en la cafetería. En realidad, todos los alumnos, o la mayoría, los miraba con extrañeza, fascinación y curiosidad.
Estaba sentada en la mesa del cafetín con todas las chicas cuando cinco chicos nuevos entraron por la puerta. Eran hermosos a su manera, pero había algo...espeluznante en ellos. No podía definir que exactamente, pero no pondría mis manos al fuego por ellos.
Las chicas parecían pensar lo mismo que yo. Me miraban con la incertidumbre escrita en el rostro. ¿Quiénes eran estos alumnos? O más precisamente ¿Qué eran estos alumnos?. Pronto la hora de almorzar terminó y cada una se fue a su correspondiente clase. Lo único que tenía claro, es que al salir de la escuela iríamos directamente a casa de Sam. Supongo que ellos debían saber lo que nos había causado la presencia de estos cinco...chicos.
Los cinco chicos eran una petiza de cabello negro, acompañada por un chico de porte leonino de cabello rubio, un chico de cabello oscuro y rizado, acompañado por una chica rubia escultural, y un chico que iba solo de cabello cobrizo. Ninguno miraba a nadie en la habitación, como era de esperarse de alguien nuevo. Simplemente siguieron como si fueran dueños del lugar.
Camino a mi clase, Mike, alias el Golden Retriver, comenzó a perseguirme y llamarme, sin importar cuantas veces le dijera que se alejara. Este chico no entiende que ya está enemistado con el jefe de policía, y que una sanción más le ganará una orden de restricción.
Estaba por voltearme y decirle que me dejara en paz,cuando uno de los espeluznantes chicos de antes, apareció e interrumpió el camino de Mike.
-Hey!-se quejó, pero se calló abruptamente cuando vio la expresión en la cara del chico.
-La señorita ha dicho que la dejes.-Eso me dejó muda. No me conocía. ¿Por qué me defendía de esa manera?. Mike frunció el ceño y pasó su mirada del chico a mi, sea lo que sea lo que estuviera pensando, decidió mantenerlo para sí mismo mientras se alejaba con paso enfadado en dirección contraria a la que yo iba.
No pude menos que agradecerle al espeluznante chico.-Muchas gracias-de verdad estaba agradecida. Mike ha sido un dolor en el trasero desde que llegué a la escuela por primera vez. Y aunque me sabía defender sola, era bienvenida la ayuda.
El chico en cuestión me dio una leve sonrisa que lo que hizo fue ponerme los pelos de punta, me dirigió un suave asentimiento de cabeza y se retiró por donde se había ido Mike. Me quedé allí parada, sin saber que hacer, presa de la impresión. El chico ni siquiera me había dicho como se llamaba para poder agradecerle correctamente, tal como me habían enseñado a hacer.
Sacudí la cabeza en un intento de aclarar mis pensamientos y me fui a clase. Por fortuna o por desgracia, en mi clase estaba uno de los chicos espeluznantes, esta vez era una chica alta rubia, pero no la escultural que había aparecido en la cafetería más temprano. Esta chica era diferente, parecía más...deportista que los demás, como si practicara algún tipo de ejercicio,como natación o gimnasia artística. Y como los demás,estaba pulcramente vestida.
-Mantente alejada de él-su tono era suave, pero sus ojos me amenazaban. Ni siquiera sabía quien era esta chica y ya me estaba amenazando.
-¿Perdón?-me erguí en mi silla, quedando del mismo tamaño que ella. Si me iba a amenazar, yo me sabia defender perfectamente bien, por nada era la hija del Jefe de Policía.
-Edward. Mantente alejada de mi marido-¿Y quien demonios es Edward?.
-No tengo la más mínima de idea de lo que me estás hablando-rodé los ojos y me enfoqué en lo que decía el profesor. Prefería ignorar sus vacías amenazas, no me asustaba.
-te defendió del chico rubio- OH! Ahora entendía lo que estaba diciendo.
-Yo estoy comprometida.-mentí- No tengo ningún interés en tu marido. Además, fue él quien quiso intervenir, lo pedí que lo hiciera.-mi enfado crecía más y más. De no ser porque no era una persona que acudiera a la violencia, golpearía a esta arpía de lengua bífida cual serpiente.
Ella dijo algo más, pero por su salud y mi inmaculado expediente escolar decidí ignorarla.
La clase pasó rápido,gracias a Dios, no le daría el gusto a esa arpía de pedir cambio de horario, si a ella le molestaba mi presencia, que se cambiara ella, yo había llegado primero. Por suerte para mí, pude descargar un poco de mi frustración en clase de gimnasia, donde hice equipo con Kim, que tenía la cabeza en las nubes desde que Jared había imprimado de ella.
Cuando el balón golpeó su cabeza, ella vino corriendo hacia mi. A veces era torpe, pero nunca estaba tan despistada como hoy, y todo por la arpía de mi clase de biología.
-¿Todo bien?-Yo negué con la cabeza y le di un breve resumen de lo que había sucedido. -¿Estás comprometida?-yo solo reí. De todo lo que le había dicho eso era lo que ella había captado.
Le propiné un empujoncito en broma, ella rió en respuesta.
...
...
...
Al salir de la escuela fuimos todas en caravana(1) a casa de Sam. Cuando llegamos y vimos la sorpresa en la cara de los chicos y Leah, me di cuenta que cuatro improntas, serias, en casa de Sam era algo raro,y más si llegábamos todas juntas.
Paul me recibió contento.- Ahora cada vez que te veo, te imagino moviendo la cola- Jared,quien estaba más cerca a nosotros soltó una estridente carcajada.
-Sabes, puedo tomar represalias por las dos bromas de perros que has hecho.- Yo fingí temblar a lo que él rió y negó con la cabeza- Eres demasiado rara Bella.
-Creí que habíamos establecido que tu también lo eras por haber imprimado de mi- para entonces ya habíamos entrado en la casa y Emily nos sonreía.
Me acerqué a Emily y la saludé con un abrazo. Aún no había pasado mucho tiempo desde que nos contó que estaba embarazada, a lo sumo había pasado una semana, pero o ella comía mucho o su bebé sería tan grande como su padre, ya que su vientre estaba comenzando a aparecer. Se veía radiante.
Luego de un rato de amenas conversaciones, Sam hizo la pregunta del millón. ¿Qué hacíamos las cuatro ahí en día de escuela?
Lizzie, Kim y Ángela me miraron desde sus lugares.-Cobardes-susurré medio sonriendo.-De acuerdo, hoy llegaron 6 chicos nuevos a la escuela...
-¿Qué tiene eso de especial?-interrumpió Embry detrás de Lizzie, quien le tapó la boca para que no volviera a interrumpir, en otra ocasión me habría reído y los habría hecho avergonzarse adorablemente, pero ahora el tema era otro.
-Tiene de especial, porque es evidente que no son humanos. No se que son, pero me ponen los pelos de punta.-Ahí les conté las dos veces que me topé con estos chicos, la intervención del llamado Edward y la confrontación con la arpía cuyo nombre ni se, ni me interesa saber.
Paul se levantó del brazo del sofá e intentó controlar su tembloroso cuerpo, pero supongo que no tuvo éxito ya que Sam le ordenó que saliera de la casa, él lo siguió. Guiada por la preocupación y la curiosidad salí detrás de Sam, para ver a dos lobos en el jardín. Uno plateado que paseaba frenéticamente, y uno negro, quien supuse que era Sam, que estaba parado siguiendo los movimientos de mi novio con la cabeza.
Emily se paró al lado mio, pero a diferencia de mi, ella no parecía nerviosa.-¿Cuántas veces has visto algo como esto?-pregunté.
Ella me sonrió cálidamente-He perdido la cuenta.-yo sonreí divertida, pero aún estaba incómoda.
-¿Crees que esté bien?-pregunté refiriéndome a Paul, quien ahora trotaba velozmente con Sam flanqueándolo hacia el bosque.
-Claro que si. Solo necesita tiempo para calmarse-pasó un brazo por mis hombros-Ven, vamos adentro.
La casa estaba en silencio. Seth y Leah estaban sentados en los taburetes de la mesa de la cocina. Jacob paseaba por la sala, pero Ángela no parecía preocupada, pero tampoco estaba muy tranquila. Embry y Jared parecían mantener una silenciosa conversación con la mirada, mientras sus improntas miraban al vacío.
-¿Todo bien?-preguntó Jacob deteniendo su paseo delante de mi. Asentí con la cabeza, aunque realmente no estaba segura. Él reanudó su frenético paseo.
-¿Podrían explicarnos quienes son estos chicos y porque Paul ha salido corriendo?-pregunté.
-Son vampiros-dijo una voz desde mi espalda. Era Billy Black, respaldado por un anciano Quileute que reconocí como Quil Ateara viejo. Detrás de ellos venían Tom y Quil con Claire, pero por ningún lado veía a Paul ni a Sam.
-Espera...¿Has dicho vampiros?-pregunté. Sabía que existían, había sido uno quien había herido a Paul, pero no sabía como ellos podían diferenciarlos tan rápidamente.
Jacob se detuvo abruptamente como si hubiera descubierto algo, probablemente lo había hecho.-Papá. ¿Por qué tengo la sensación de que son los mismos fríos del tratado?
Billy Black movió su silla de ruedas hasta su hijo y lo miró de una manera que me hizo apartar la mirada, sintiéndome como una intrusa.- Eso, hijo mío, es porque son los mismos fríos del tratado.
¿Que tal? Los fríos aparecen... ¿Quien es la arpía que ha defendido a Edward? No es Tanya!...
Espero su review y sus adivinanzas sobre la arpía de lengua bífida.
2/01/2014
Paty4Hale
:)
