Hola!volvi, mas de un mes sin actualizar!... lo siento, como sabran en las noticias las cosas en Venezuela no están bien, yo soy de la capital y aunque aquí no pasan las mismas cosas que en el interior,las cosas están feas igual... Espero que entiendan que con la situacion así, más mi intento de sacar mi educacion adelante en un pais que esta practicamente en guerra se me es muy dificil actualizar, o siquiera buscar la inspiracion para escribir poco a poco...

Espero que este capi les guste, y espero que el final sea de su agrado también!...


¿Por qué no?


Capítulo 23: Dirty secrets.

PAUL POV

Me encantaba la Bella tímida que aparecía de vez en cuando, pero también me causba una enorme satisfaccion saber que luego de que hicimos el amor por primera vez ella parecía estar más relajada en mi presencia. Para ser una rebelde sin causa la mayoría de las veces, era bastante conservadora con su cuerpo y eso me encantaba, las chicas con las que solía salir, siempre encontraban cualquier oportunidad para hacer alarde de su cuerpo. Bella, por el ballet, tenía un cuerpo muchísimo mas hermoso y torneado que los de mis antiguas conquistas, y solo hacía alarde de ello cuando yo la molestaba.

Así que los días antes de su presentación me limitó las visitas a su habitación, y cuando estabamos en mi casa no iba a mi habitación, comenzaba a estar verdaderamente frustrado, pero entendía que los nervios y la anticipación la hacían controladora. No solo controlaba su comida, sino la mia y yo no bailaba, en más de una ocación me quejé de que el lobo tenía hambre y la mirada que me gané por su parte no fue nada amigable. Digamos que es la misma mirada que Emily le da a Sam cuando el hace algo que a ella le disgustó, esa mirada que dice que si vivieramos juntos dormiría en el sofá.

Faltaban escasos dos días para la presentación y ni Charlie ni yo sabíamos nada de Bella,quien debió haber salido hace 2 horas de su clase de Ballet. Guiado por mis instintos, me fui a la academia, donde sorprendentemente me encontre con Jacob.

-¿También te mandaron a sacarla de este lugar?-preguntó divertido. A mi no me parecía divertido porque si seguía por ese camino podría lastimarse y se que estaría en verdad disgustada consigo misma si eso pasa.

-Quedate aquí.-ordené. Jacob dejó de sonreir y asintió.

Caminé los pocos metros que me separaban de la puerta de donde provenía la música, la abrí recogiendo por el camino el bolso que Bella había dejado atravesado. Tal y como pensaba, estaba repitiendo una y otra vez la coreografía que se sabía de memoria. Me acerqué a ella y de alguna manera la logré tomar en brazos y sacarla del salón.

-Bajame!-chilló pataleando.

-Si te mueves de esa manera te caerás, quédate quieta-ordené molesto. Estaba en total control de mi lobo. Estaba molesto con ella por sobreexigirse de esa manera.

-Paul bájame ahora.

Los dos podemos ser testarudos, pero cuando se trata de protegerla de ella misma, no hay quien me gane. Ella siguió moviendose hasta que vio a Jacob con los brazos cruzados y el ceño fruncido.

-Jacob dile que me baje- Solté un carcajada, Jacob sabía que era mejor no contradecirme cuando estaba molesto.

-Deja de moverte Isabella.-ordené.

Jacob me vio y me dio un atisbo de sonrisa, esas que dicen que lo estas haciendo bien pero que te ves completamente ridículo.

Sabía como debía de lucir, y me importaba una mierda. Le lancé el bolso de Bella a Jacob, quien lo atrapó antes que cayera al suelo, y en silencio, bueno Bella gritando y Jacob y yo en silencio nos dirigimos a la salida de la academia.

La bajé sólo el tiempo suficiente para extender una de mis manos pidiendo la llave de su camioneta. Ella, testaruda como era, solo se cruzó de brazos y sonrió. Podía forzar la cerradura de su auto, solo no quería explicarle a Charlie de donde habia sacado la fuerza para forzarla sin romperla.

-Las llaves Bella-pedí armandome de paciencia, aún con la mano extendida.

Ella sacó las llaves de su bolso y en lugar de entregarmelas se las metió dentro de la maya de Ballet, podía ver perfectamente como se marcaban las llaves entre sus dos senos. Sabía que las chicas solían poner sus celulares ahí, pero las llaves de un auto no parecía ser algo muy cómodo.

Sonreí.

-No es como si no pueda meter la mano y sacarlas de ahí. ¿Sabes?-ella borró la sonrisa.-Oh si nena, he estado allí ¿Recuerdas?.- Claramente dudaba que yo fuera tan bestia como para sacarle las llaves de entre sus senos en público, pero la paciencia se me estaba acabando, y Jacob estaba a punto de reventar a carcajadas. Bella estaba siendo testaruda y molesta.-O me das las llaves, o te llevo cargada por el bosque, y entonces tu tendrás que explicarle a tu padre porque tus medias y tu maya están llenas de tierra.-enarqué una ceja.

Ella bufó y sacó las llaves de su escondite personal y las dejó caer ruidosamente en mi mano.

Con una sonrisa triunfal, abrí su puerta y esperé a que entrara para hacer lo propio con la puerta del conductor. Jacob aparentemente habia venido corriendo igual que yo, así que él saltó a la parte trasera mientras yo conducía fuera de la academia.

Como era de esperarse Bella no me habló en todo el camino, de hecho, cuando llegamos a su casa, se bajó del auto, cerrando la puerta de un portazo y corrió a su habitación sin esperar que Jacob o yo nos bajaramos. Ambos nos miramos sorprendidos, ella jamás se comportaba de esa manera.

Cuando entré en la casa, Charlie veía sorprendido las escaleras, aquella no era la actitud común en Bella. En silencio dejé las llaves en la mesa de la cocina mientras Jacob esperaba fuera. Ambos nos fuimos caminando a los límites del bosque para luego transformarnos y correr hasta la reserva.

….

Quería suponer que todo estaba bien, pero la verdad es que no lo estaba, Bella apenas iba a la escuela, a la academia y luego a su casa. Algo andaba mal y no sabía que era porque ni siquiera respondía ni mis llamadas ni mis mensajes. Decidí que seguramente lo mejor seria concederle un poco de espacio y esperar a que estuviera lista para contarme lo que fuera que le estuviera sucediendo.

Claire notó mi estado de incertidumbre y decidió hacer de doctora corazón. Tenía que admitir que desde que ella acptó la impronta de Quil, se había vuelto más madura y centrada en sus cosas. No me molestaba tanto que estuviera saliendo con uno de mis hermanos de la manada, ni que, en el moemnto en que se le necesitara ella entraría en fase, tal y como le había sucedido a Leah.

-¿Todo bien?-preguntó Claire sentandose a mi lado en el sofá de la sala.

-Bella no quiere hablarme-admití hundido en los cojines y sin cambiar mi mirada del techo.

-¿Han peleado?-Eran muy pocas las veces en las que Bella y yo discutíamos, la única vez que había pasado fue luego de que fuera con Sam a casa de las sanguijuelas y amenazara a la zorra que la habia amenazado a ella, pero me había perdonado en el instante porque sabía que no me arriesgaba por ser imprudente, sino por protegerla a ella. Esta vez sentía que su molestia era diferente, iba igualmente dirigida hacia mi, pero no sabia el motivo.

-No.

-No suenas tan seguro.

Entonces, procedí a contarle todo lo que habia pasado en los últimos tres días. Ella se quedó pensativa cuando se lo dije.

-¿Quieres que hable con ella?-No eran las mejores amigas, pero sabía que se habían vuelto más unidas por alguna razón que sigo sin entender. Parece que comparten un secreto y solo lo sepan ellas dos.

-No es necesario.-No quería que Bella o Claire sintieran que estaba involucrando a más gente en lo que sea que estuviera pasando en estos momentos.

Claire suspiró y se levantó a responder su celular que estaba sonando desde su habitación.

CLAIRE POV

Algo había pasado entre Bella y mi hermano, algo que ninguno de los dos sabía. Estaba consciente que mi hermano había pasado la noche de hace tres días en casa de Bella, cosa que jamás pasaba, eso quería decir que mi cuñada habia superado sus miedos en cuanto a la intimidad. Y eso me dejaba a mi pensativa. ¿Que hacer si llegaba el momento con Quil? No llevabamos mucho tiempo juntos, pero no necesitaba estar años con él, para saber que era el único al que querría de esta manera. Pura pero al mismo tiempo lujuriosa, nuesros encuentros estaban lejos de ser inocentes, pero no llegabamos a tener sexo porque no estaba lista.

¿Pero como sabes que estas lista para eso?

Sacudí mi cabeza tratando de alejar esos pensamientos de mi mente, me habia propuesto averiguar que sucedía con Bella. En el tiempo que llevaba con mi hermano jamás los había visto distanciados.

Y pensando en el diablo.

-¿Bella?

-Necesito tu ayuda.

En cinco minutos estaba saliendo de mi casa con todo lo que Bella me había pedido. Tenía un buen presentimiento al respecto.

Media hora después estaba en la dirección que Bella me había dado, era una academia de Ballet. Me extrañe, era tarde para estar en una academia de baile. Busqué el estudio 3 como me habá dicho Bella y toqué tres veces. Sentía que estaba haciendo algo malo, estar en una academia de baile tan tarde me hacía sentir así.

Ella abrió la puerta una rendija, como para asegurarse que era yo, una vez segura me haló con fuerza del brazo hacia dentro del estudio. No dije nada cuando la miré con confusión.

-¿Tienes todo lo que te pedí?-Yo asentí. Seguía sin entender para que quería fotos de mi hermano de los ultimos meses. Y menos para que quería todas las fotos que pudiera encontrar de mi madre y él juntos, y de Bella y él juntos. Con un encogimiento de hombros le extendí la carpeta en la que tenía todoy me sorprendí cuando me abrazó.

-¿Se puede saber para que quieres todo esto?-ella sonrió misteriosamente, guardando la carpeta en su bolso gigante y volviendo a encender la música.

Yo no sabía mucho de Ballet, pero sabía que lo que ella estaba practicando no era la coreografía que debía presentar en una semana. Enarqué una ceja en su dirección cuando se paró frente al espejo a recuperar la respiración.

-¿Qué?

-¿Que estas planeando?-pregunté apagando la música que salía de las cornetas que estaban a mi lado.

-¿Qué te hace pensar que planeo algo?-su sonrisa, por ejemplo. Estaba radiante, todo lo contrario a mi hermano.

-Bueno... Primero me mandas a buscar este monton de fotos, segundo me citas aquí y te veo bailar una coreografía totalmente diferente a la de Clara...oh y que mi hermano está siendo miserable en casa porque tu no le hablas y tu por el contario estás radiante.-Estaba un poco sentida con ella por hacer sufrir a mi hermano.

Ella dejó de sonreir y su gesto se tornó completamente culpable.-Demonios...-se dejó caer pesadamente en el suelo de madera del estudio. Ahí, sentada y aovillada, vi que ella no estaba mejor que mi hermano. Puede que el asilamiento fuera voluntario, pero no el sufrimiento que acarreaba ese aislamiento.

-Sabes que en tres días tu hermano y yo cumplimos 3 meses de estar juntos. Y puede que sea algo tonto, pero estos tres meses han significado muchísimo para mi Claire, amo a tu hermano, nunca me he sentido así con nadie, y solo quería darle una sorpresa. Mantenlo entretenido estos dos días, por favor, solo necesito este tiempo para planear la sorpresa.-Sus ojos me rogaban que la ayudara.

Suspiré.

-Sam los tiene trabajando y patrullando el doble por la reserva, luego de lo del turista herido, no es dificil mantenerlo ocupado. Pero tu te encargas de contentarlo...Dios no puedo creer que acabo de decir eso sobre mi propio hermano.-Bella se rio. No era gracioso, era perturbante.

-No te preocupes por eso, se como mantenerlo contento

-Exceso de informacion!-chillé tapando mis oídos. Ella rió y yo la copie. Paul no podría haber encontrado una mejor chica para haber imprimado.

-Suerte con tu sorpresa.-le desee antes de irme de la academia. Tenía una cita con un chico apuesto que no dejaría pasar.

Quil estaba esperando impaciente en su casa, se paseaba por el jardin como leon enjaulado, pero en cuanto me vio llegar se lanzó hacia mí en un abrazo estrangulador.

-Yo también te extrañé guapo, pero si me sigues apretando así, me temo que no habrá más Claire.- él inmediatamente me soltó, pero tomó mi mano y en silencio me guió dentro de su casa.

Estaba nerviosa, últimamente cada vez que estabamos solos en su casa lo único que haciamos era besarnos y hacer cosas por las que mi padre mataría a Quil, y me encerraría en un convento. Pero nada de eso me importaba, lo amaba, y si estaba lista, pues eso se vería cuando el momento llegara.

-Odio estos turnos que nos puso Sam. Apenas tenemos tiempo de dormir y comer antes de la segunda ronda.- dejó caer su cabeza en mi hombro, en gesto agotado.

No me importaba pasar tiempo en su casa mientras él dormía, con tal de estar con él, era suficiente, no obstante, no vocalicé mis pensamientos, porque sabía que él no querría dormir si tenía la oportundad de estar conmigo.

….

Preparamos unos sandwiches sencillos y comimos mientras veíamos una tonta película de comedia que daban en la TV. Este tipo de momentos, eran los que yo atesoraba más, los que más me importaban y me encantaban.

….

No supe bien como comenzó, pero no quería parar.

Quil estaba encima mío en el sofá, recorriendo mis piernas por encima de mis jeans, mientras nos besabamos apasaionadamente. De vez en cuando él dejaba un camino de besos hasta mi cuello haciendome gemir y en otros momentos pasaba sus manos por mi cuerpo. Cuando llegó al botón de mis jeans, dejó de besarme y me miró a los ojos como pidiendo permiso.

Sin dudarlo asentí con una sonrisa.

Él removió mis jeans, pero en lugar de volver a acostarse sobre mi, me levantó del sofá, haciendo que instintivamente rodeara su cintura con mis piernas mientras él caminaba hacia su habitación. Una vez allí me dejó sobre su cama y se quitó su sshorts, quedando solamente en boxers, ya que era muy raro que llevara camisa. Era un espectaculo de hombre y era todo mio.

Me senté en la cama y lo obligué a agacharse y besarme, estaba a mil y no quería atrasarlo más. Nos dio la vuelta en la cama, de modo que ahora yo estaba a horcajadas sobre él, su poderosa erección rozando mi intimidad. Tenía que admitir que los movimientos que hacíamos mientras nos besabamos, provocaban una deliciosa fricción en esa parte.

-Oh dios-jadée cuando sentí sus dedos tocar mi clitoris y masajearlo, esto era malditamente delicioso. Él acalló mis gemidos con sus labios, pero cada vez era más dificil hacerme callar, sus dedos habían encontrado el punto perfecto, y mis embestidas sus dedos no lo estaban dejando mucho mejor a él. -Mierda, mierda-jadée y me apreté aún más contra él, sientiendo el orgasmo cada vez más cerca e inevitable. Unos cuantos movimiento más de sus dedos y era gelatina en sus brazos. Me tomo unos segundos recuperarme, cuando lo hice solté una risita mezclada con un gemido.-Eso ha sido asombroso.

Él se apoderó de mis labios en un beso necesitado y salvaje. Supongo que así se sentía cuando estabas lista para intimar con la persona que más amabas.

De alguna manera, pude levantar mis caderas para remover sus boxers, a estas alturas la vergüenza se había esfumado. Tomé su erección entre mis manos y comencé a bombear, siguiendo el ritmo que él había marcado conmigo. Jamás había hecho esto, y me daba vergüenza buscarlo por internet, por lo que no sabia si lo estaba haciendo bien o no. Juzgando por la reacción en el rostro de Quil, lo estaba haciendo bien, eso me hizo sentir la seguridad para seguir con lo que estaba haciendo, incluso para seguir un poco más rapido.

Su mano rodeó la mía, guiandome con el ritmo y la frecuencia que él quería. No tardó mucho en estallar en mis manos, gimiendo mi nombre. Algo endemoniadamente sexy.

Con un poco de apuro, removió el resto de mi ropa (que consistía en mi sostén y mi camiseta) y tomó mis pechos en su boca arrancandome un grito. Lo sentí sonreír contra mi piel. Mierda, esto era excelente y me aseguraría de hacerlo más seguido. Pero ambos necesitabamos más, mucho más, así que en una sola estocada me penetró. Encajé mis uñas en su espalda debido al dolor, ambos nos quedamos quietos dejandome recuperarme y acostumbrarme a su miembro dento de mi.

-Cuando quieras-susurré en su oido. Él gimió y comenzó a moverse lentamente.

-Oh!-jadée. Sus embestidas no fueron rudas, tampoco fueron suaves, hicimos el amor lentamente tocando todo aquello que podíamos tocar al alcance de nuestras manos, disfrutando de nuestros cuerpos desundos.

Quil gruño enterrando su rostro en mi cuello mientras yo me abrazaba a su espalda aun cabalgandolo, estábamos cerca los dos, lo podía sentir, pero por alguna razón quería disfrutar más del momento. -Dejate llevar Claire...mierda-sentí mi orgasmo asaltar todo mi cuerpo y sin poder evitarlo grité su nombre. No era momento para avergonzarme por los vecinos.

Unas estocadas mas tardes, Quil tuvo su liberación.-Eso fue magico-reí con la respiración acelerada.

Así se sentía tener tu primera vez con tu novio, con el que amabas más que a nada.

-Tengo el presentimiento de que esto será algo muy común entre nosotros-dijo Quil besando mi clavícula. Ya nos habiamos limpiado y ahora simplemente estabamos recostados en su cama disfrutando de la sensación post-sexo.

-Cuenta con ello-reí.-Creo que seremos los más...fogosos de todos.-Quil rió conmigo.

-Creo que podremos hacer algo para superar a Jacob- Según me había contado, Jacob era un "semental" (sus palabras no mías) cuando se trataba de sexo. Bueno, yo tenia mi propio semental que cabalgar, así que no me importaban los demás.


¿Que tal el lemmon de Quil y Claire?

Quien diría que Claire y Quil serían los más traviesos de todos..

Espero que les haya gustado ;)

Paty4Hale

1/04/14