Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen. Solo los utilizo sin un valor pecuniario para un mero desahogo mental. Por tanto la historia y/o los hechos que se cuenten a continuación me pertenecen en su TOTALIDAD.
Notas del autor: Después de una larga espera y de unas largas y forzosas vacaciones he vuelto a retomar este fanfic. Lo admito la escuela me ha liado un montón, y durante mucho tiempo no supe como continuar la historia. He terminado ya See U In NY y he empezado con Konoha's Tales, así que la cosa no ha estado muy movida. Debo admitir que volver al Sakura's P.O.V ha sido difícil, es un personaje muy complejo. Tanto que he reescrito este capítulo más de tres veces, pero bueno este me ha gustado un poco. Muchas gracias por sus reviews y sin más preámbulos, el capítulo.
A mi querido Lonely boy por haberme soportado todo este tiempo,
A pesar de todo seamos lo que seamos,
Siempre seremos los mejores amigos cariño.
Te amo.
Juguemos al amor, y asumamos que yo gano.
XLVI
Yesterday.
Nara suri
Me examiné desnuda frente al espejo. Muchas cosas habían cambiado y poco quedaba del cuerpo de niña. Estaba delgada pero saludable, mis pechos tenían un aspecto redondo y suave, desde luego no eran demasiado generosos pero si lo suficientemente proporcionados para llenar bien un escote. Del accidente solo quedaba un pequeña marquita en el costado izquierdo, mis curvas estaban más pronunciadas que antaño, las caderas se me habían ensanchado, y conservaba el trasero respingón y las piernas largas que a más de 10 tíos les hicieron perder la cabeza cuando empezaba la facultad. Me gustaba mi cuerpo, salvo la cicatriz y unas cuantas estrías me sentía conforme. Mi cara era aun un poco aniñada, muchas madres desconfiaban que realmente tuviese edad para ser pediatra, tenía bajo los ojos ligeras bolsas color violeta, mientras les presionaba los recuerdos de ayer en la noche me atacaron.
Tenía la espalda ancha, y lo brazos marcados incluso bajo el traje. La cara le había cambiado bastante, la barbilla definida, la nariz cincelada y la boca con esos labios delgados, con los años se ha ido pareciendo cada vez más a Sasuke, lo único que queda de aquel niño que fue mi prometido son esos ojos vacios e inexpresivos. Me metí bajo el chorro de la ducha y dejé que el agua arrastrase mis recuerdos: Su apartamento, mi cuarto, el hotel con los ojos vendados, el cuarto de lavado, su casa en Nemuro, los hoteles, la carretera y finalmente Akita. Todo vino tan claro a mi mente, todo vino como una ola…certera y ardiente que me hizo llorar como una escolar. Yo misma había sido el artífice de mi propia destrucción. Era yo y nadie más que yo, quien cambio lo amado por lo seguro.
-. Tía….-la voz de Akari me sacó de mi miseria. -. Quiero magdalenas con syrop de arce…-me envolví en una toalla y salí del baño. La pequeña veía las caricaturas después darle permiso a cambio de que fuera a lo de los vestidos.
-. Akari…ya tu tío te explicó que no puedes comer syrop de arce.- busqué unas bragas limpias en el cajón y una franela sin mangas color negro, no me apetecía ponerme sostén.
-. ¿Mamá va a traerme algo de Fukushoma?- preguntó la pequeña mientras parecía absorta en la televisión.
-. Es Fukushima linda…-le expliqué. -. A lo mejor…- me puse medias y una falda de lunares blancos. La mayoría de mi ropa se encontraba aquí.
-. Espero que me haya traído un dinosaurio…-alucinó la niña.
-. Uno de felpa…-le bromeé. La otra pasión malsana de mi sobrina después del syrop de arce eran los dinosaurios.
-. Uno verde…-me dio una gran sonrisa mientras me ponía el jersey color negro. -. Neji me trajo uno color rosa de su viaje…-
-. No llames por su nombre a tu papá.- le reñí.
-. Mamá dice que le llame así, porque es un desobligano…-
-. Desobligado.- corregí. -. Igual es tu papá, no le hagas caso a tu madre.- Tenten era un caso.
-. Su nueva novia dice que pasó mucho tiempo escogiéndolo…- oh los niños, criaturas imprudentes. -. Aun que me dijo que no le dijera a mamá.- me calcé los botines negros.
-. Tu mamá alucinaría si lo supiese…- le comenté. -. Así que no le digas ¿vale?-
-. Vale…-me dijo.
Tomamos un taxi hacia el Ginza donde nos reuniríamos todas a la horrenda travesía de comprar ropa con Ino Yamanaka, dado que la boda parecía estar a vuelta de la esquina, en menos de un mes Hinata pasaría a ser la señora Uzumaki. Durante la travesía en el inmenso trafico propio de Tokio, Akari se divertía jugando con mi móvil y hablando por chat con su adorado tío Itachi, quien pese a estar lleno de trabajo hasta la nariz contestaba cada una de las insistentes preguntas que la pequeña le hacía, víctima de su propio invento al enfrascarse en enseñarle a leer y escribir a una niña de tan solo tres años, quien pese a no tener una buena caligrafía si escribí perfectamente en móviles y ordenadores.
-. Tarde como siempre frontuda…- ese fue el saludo de mi entrañable amiga del instituto. -. Pero si es mi pequeña sobrina fashionista…- se agachó al nivel de la pobre Akari, quien la miraba. -. Me gusta…camisa de jeans, tights y gabardina…- le dio una gran sonrisa. -. Me alegra que esos regalos si te los pongas…-le dio un beso en la frente, mientras yo me preguntaba cómo demonios podía sostenerse en esos tacos y lograr que no se le viese nada con ese vestido.-. No luces nada mal para ser tú…-me dijo a mí, la muy cerda poniéndose en píe otra vez.
-. Muy graciosa…tú eres la que parece que fuese a un evento todos los días…-
-. Al menos no luzco como recién salida de forever21- me dijo entre risas. Yo le mire mal e iba a contestarle una grosería cuando, alguien me metió un susto de muerte.
-. ¡Hola guapas!- el grito que la rubia y yo pegamos fue épico.
-. ¡Tío!- gritó Akari al verlo.
-. ¡Monstruo!- gritó el rubio al atrapar a la pequeña entre sus brazos.
-. ¡Jodido inconsciente! ¡La próxima vez que vayas a asustarme en la vía pública te juro que voy a romperte la cara!- le gritó Ino enojada.
-. Vale…vale.-dijo con la niña en brazos.
-. ¡Además! ¿Qué coño haces aquí? ¡Hinata! ¿Por qué trajiste a este idiota? ¡Vamos a ver tu vestido!- como siempre la rubia debía hacer una drama por cada cosa.
-. No hagas tanto drama…solo me ha traído- contestó la morena.
-. Venga si…- dijo Naruto. -. Mira que te estás poniendo histérica, y así no te lo va a proponer nunca nadie…-la cara de Ino fue para morirse.
-. ¡Largo de aquí! ¡Vete! ¡Ve joder a otro lado!- le gritaba la rubia. -. ¡A ver quién te organiza la jodida boda! ¡Político de pacotilla! ¡Gilipollas!- le daba con la cartera y la morena y yo nos matábamos de risa.
-. ¿Tío que es un gilipollas?- preguntaba la pequeña en el jaleo.
-. Nada, Akari…tu tía que es una loca y se le está pasando el arroz.- dijo él muerto de la risa.
-. ¿Qué has dicho? ¡Ven y dímelo en la cara imbécil!- le gritaba.
-. ¿Ya habéis empezado?- preguntó Tenten quien acababa de llegar.
-. ¡Mami!- gritó la pequeña en los brazos de Naruto. Quien acto seguido bajó de sus brazos y se tiró a los de su madre.
-. Hola mi vida…-la saludo su madre.
-. ¡Imbécil! ¡So tonto!- le gritaba todavía la rubia dándole con la cartera. -. ¡Sabrás de mí! ¡Ese tiffany's de un millón de dólares está más cerca de que tú crees!-
-. Vale…vale que no se pase el arroz- le dijo. -. Yo me voy…he quedado con alguien más- le dio un beso corto en los labios a su novia. -. Llámame…-no pude evitar reírme.
Dicho lo anterior el rubio se fue dejándonos a las cuatro y a la pequeña afuera de la boutique de Paul, un conocido exuberante importador de moda y diseñador quien era el entrañable amigo de juergas de Ino, a quien por supuesto la rubia debía todos sus modelitos. Tenten y yo solíamos comprar allí también, cuando había alguna ocasión especial, aunque Hinata en cambio era una adepta total, los multitudinarios eventos sociales de su prometido le hacían tener un guardarropa extenso.
-. ¡Pero si son mis bebés y mi pequeña it girl en potencia!- gritó el amigo de Ino al oírnos entrar.
-. ¡Paul!- gritó la rubia. Ambos se saludaron con dos besos como si fuesen europeos.
-. ¡Estas enorme!- dijo emocionado. -. ¿Estás jugando?- le preguntó al verla con mi móvil.
-. No…hablo con mi tío- dijo de mala gana.
-. Parece que tenemos un pequeño geniecito…- dijo. -. ¿Ya sabes leer?-
-. Sí…-dijo.
-. ¡Pero qué monada!- gritó el hombre. -. Tengo unas pijamas divinas para ti…- le desordenó el cabello y ella seguía absorta en el móvil. -. Pero si es mi novia favorita…-dijo al ver a Hinata. -. Ya tengo casi listo el vestido de la cena de pedida de mano, vas a estar como una reina…-
Ino insistía en que los vestidos de las damas debían ser azules como lo puñeteros centros de mesa. Pero Hinata los quería verde pistacho y Tenten le parecía que amarillo pálido era la mejor opción. Yo les miraba discutir sin mucha atención, no me apetecía, mi cabeza estaba en otro lado con alguien que no merecía que lo pensase de esa manera. Él ya era un hombre felizmente casado y con un niño de nueve años, nada más y nada menos…con casi los mismos diez años que tenía de no verle. Y mientras pensaba en ese idiota…la peor de mis pesadillas se hizo realidad.
Con casi metro setenta y cinco de estatura, enfundada en un vestido negro con ese cabello ensortijado color miel hasta la mitad de la espalda, piernas de infarto y tacos enormes, estaba Temari entrando a la tienda. Acompañada nada más y nada menos, que por su pequeño hijo quien lucía igual de hermoso y perfecto que ella, era su vida imagen.
-. Buenas tardes ¿En qué puedo ayudarte?- preguntó Paul.
-. Oh…pues buscaba un par de jerseys de cachemira para mi hijo- dijo ella.
-. Pues mira…tengo estos…- le mostró algunos modelos infantiles.
La cara de Ino Yamanaka fue francamente épica, al ver que su eterna rival de la adolescencia se encontraba comprando en su tienda, y nada más y nada menos que con un niño. Se puso pálida, casi tan pálida como yo. Ésta puñetera ciudad era una de las más grandes del mundo ¿Cómo coño y en que universo era posible que se cruzasen dos personas sin mediar acuerdo? Pero la debacle final fue cuando alguien pronuncio esas horrendas palabras.
-. ¿Temari?- preguntó a lo lejos la castaña, en su traje amarillo claro de dama de honor.
-. ¿Tenten?- preguntó ella de vuelta.
Nos atrapó a todas enseguida, a Ino Yamanaka metida en un modelo ceñido color azul claro de dama de honor y el pelo rubio en un moño desaliñado. A Hinata en un vestido color champaña a media pierna que usaría para la cena de compromiso y a mí vestida como recién salida del forever21. Ella muy digna claro, en su vestido Dior y sus Christian Louboutin.
-. Ha pasado tiempo- le dijo la castaña acercándose a ellos. -. No sabía que tuvieras un niño.- le dijo.
-. Si…me he casado hace 10 años, antes de emigrar a Francia.- era una situación bastante incómoda, por no decir insostenible.
-. Anda que no sabía…-se encogió de hombros. -. No sé si recuerdas a las chicas.- Ino y yo nos miramos con cara de morir.
-. Vaya que si las recuerdo…-dijo con una sonrisa fingida y un tonito que no me gustó de nada. -. No sabía que Sakura ya tuviese hijos…- me imagino que se refería a Akari, perra.
-. ¿Sakura? No…ni de coña- dijo Tenten. -. Es mi hija… se llama Akari-
-. Es una monada, y claro…no tienes que decirme quien es el padre…-dijo maliciosamente.
-. Lo hemos dejado…-le aclaró.
-. Supongo entonces que no te has casado ¿Verdad Ino?- me preguntó.
-. No.- dijo entre dientes.
-. Ya va siendo hora…se te está pasando el arroz.- eso fue un golpe realmente bajo. -. ¿Cuántos años tienes 30?-
-. 27…-dijo entre dientes.
-. Hinata va a casarse en un mes…-le comentó la castaña emocionada.
-. En hora buena…- la felicitó. -. La vida de casada es un lio…pero si os querías les ira genial, te lo dice alguien que tiene 10 años casada- ¡Maldito! ¡Se casó con ella!
-. Gracias…-
-. Y tu tampoco tienes pinta que te has casado…Sakura.- Oh Dios…alguien mate a esta perra.
-. No…-le dije. -. Vivo con alguien, pero no he casado.- dije entre dientes.
-. Vive con el primo de dibujitos… ¿Qué loco no?- Tenten no entendía la magnitud de la información que estaba dando.
-. ¿Itachi, no? Vaya si vamos a ser primas…-trágame tierra. -. Me lo hubieses dicho anoche que nos vimos en el hospital…-
-. No tiene ningún sentido- le espeté.
-. ¿Cómo primas?- preguntó la castaña. -. Itachi solo tiene un hermano…-
-. Y un primo…- dijo. -. Mi esposo a ese que le dices dibujitos…Sai es el papá de Shinsuke.-
Esa noticia le calló como agua fría a más de uno, la cara de Tenten fue épica…la de Ino quien ya estaba de mal humor fue poética y Hinata casi se muere. Un silencio incomodo resonó en el almacén. Todos se encontraban sorprendidos salvo yo.
-. En esa talla solo tengo este…-Paul ajeno a lo que acaba de pasar entró con los jerseys de cachemira que fue a buscar a la bodega.
-. Oh…tranquilo, ya tenemos que irnos de igual forma.- dijo la rubia. -. El niño no puede exponerse tanto al ambiente y esta refrescando bastante.- le arregló al niño el abrigo. -. Además mi marido nos espera para almorzar…- golpe bajo. -. Muchas gracias por lo que hiciste por nosotros anoche, te anduve buscando pero no te encontré para agradecerte. Te llevare al niño a consulta pasado mañana…-me dio una sonrisa radiante llena de pura maldad. -. Hasta luego chicas.- dicho esto se retiró.
Lo siguiente que oí fue el portazo de Ino en el probador hiéndase a cambiar hecha una furia. Hinata entró al otro probador discretamente, y Tenten se llevó las manos a la boca consiente de todas las cosas que había dicho. La castaña se sentó a mi lado y me miró buscando perdón en mi ojos. Akari seguía tecleando en la pantalla táctil de mi móvil.
-. Sakura…yo….no tenía idea…-estaba anonadada.
-. Ya lo sabía…me entere anoche.- le dije. -. Nena… ¿Quieres escuchar música?- le preguntó.
-. ¡Sí!- chilló emocionada. Saqué los audífonos de la cartera y se los conecte, sabía que lo que venía iba a ser una hecatombe.
En los siguientes veinte minutos nadie pronunció palabra y Tenten parecía absorta en la tremenda indiscreción que acababa de cometer, tanto que tenía la cara metida entre las manos. Mi mente vagaba en las palabras de Temari y el hecho que Sai la había hecho su esposa 10 años atrás cuando se supone yo iba a casarme con él. ¿Sería posible que…él solo quisiera casarse o su sentido del deber pudo más que aquel amor que decía sentir? Había que aceptarlo…ella había sido alguien bastante importante en su vida, no debía serme extraño que la quisiese y con un hijo de por medio, mi yo de 16 años perdiera todo su color. La pequeña Akari canturreaba alegremente con los audífonos aun puestos.
-. Serán verde pistacho.- fue lo único que pronunció la Yamanaka al salir, con una cara que iba a matar y a comer del muerto.
-. Paul, estoy muy complacida con el vestido. Es precioso.- dijo la pelinegra.
-. Oh cariño aun faltan los encajes…-dijo aquel hombre.
-. Sí, vendré el miércoles a medírmelo.- dijo la chica de los ojos perlados.
-. Vale…- tomó el vestido. -. ¿Es el viernes?-
-. Sí…-dijo alegre la morena. -. Sobra decir que estas cordialmente invitado, el miércoles traeré tu invitación.-
-. Por supuesto…el mejor modisto de toda Asía debe asistir.- dijo entre risas. -. Y tu mi pequeña musa ¿Vendrás cuando por tu vestido?- le preguntó a Ino.
-. El martes.- dijo tajante.
-. ¡Pero qué humor!- dijo Paul. -. Esa amiga suya que vino ahorita…viste divino, toda una It Girl…-
-. A mí me parece un zorrón con todo y cola- escupió la Yamanaka. -. Que será puta, la imbécil.- ¿Olvide decirles que se odian a muerte?
La causa de todas las discordias entre las dos rubias tenía nombre y apellido, Shikamaru Nara. Un tío de unos 29 años, divorciado, que vive en Nemuro y por quien todas sabemos, Ino estuvo colada todo el instituto. Ese mismo que le quito la virginidad en la cabina del Dj de una discoteca mientras yo perdía la mía en la cama del esposo de la segunda en discordia, una sábado loco donde se nos subió el alcohol a la cabeza. Una sábado donde mi rubia amiga, le robo el novio de entonces a la actual esposa de Saisuke Shimura.
Caminamos al café de enfrente, no dejé que la niña se quitase los audífonos previendo una posible explosión de Ino. Muy seguramente las cosas que diría no eran para una niña de 3 años, mucho menos si esa niña adora a tu novio, y muy seguramente le contaría los escabrosos detalles del pasado que iban a relucir en esta conversación. Ino pidió una Vienes, Hinata un Moka, Tenten optó por un Irlandés con extra whiskey para lo que vendría y yo uno de Vainilla.
-. Vale no lo soporto mas…- dijo la castaña. -. Lo siento.-
-. ¿Qué sientes exactamente?- preguntó la rubia con acidez. -. ¿Habernos expuesto ante esa víbora o seguirle hablando después de todo lo que te acabas de enterar?- le preguntó como quien hace un interrogatorio de parte.
-. No fue con intención…-dijo. -. Yo…conozco a Temari hace un montón de tiempo, no sé qué rollo te traigas tu. Mi vergüenza es con Sakura, no sabía que ella se había casado con Sai y… vamos Ino todos te molestamos con que se te esta hiendo el tren.- se excusó.
-. Temari Sabaku es mi peor enemiga sobre la faz de la tierra.- le aclaró. -. ¡Me odia! ¡Con su vida! Me odia por esa estúpida noche que pasé en Tokio cuando Sakura recién se mudó donde su novio me quitó mi virginidad cuando estaba más borracha que una cubata.- escupía con odio, suerte que Akari traía los audífonos puestos. -. Esa perra me odia porque su novio le dejó por mí ¡Me odia por un maldito imbécil! ¡Por un pobre diablo que aun vive con su madre, que está divorciado y que ni siquiera tiene un trabajo! ¿Ahora lo entiendes? Le preguntó.
-. Pero si Temari nunca le conocí un novio…muy por el contrario ella te adoraba.- sopesó.
-. ¿El nombre Shikamaru Nara te dice algo?-preguntó.
-. Era el Dj….y creo que follaban.- balució.
-. Pues que vale, por ese pesado.- rodó los ojos.
-. Ino yo creo que ya ha pasado tiempo y deberías dejar ir eso…-dijo Hinata conciliando. -. Digo fue un rollo de adolescentes…y no es como si tu quisieras al tío.-
-. ¡Que lo deje ir y una mierda!- gritó, dándole un tortazo monumental a mesa. Todo el café se nos quedó mirando. El mesero nervioso trajo las bebidas, creo que pensó que tenía que ver con el pedido. -. No es un simple rollo de adolescentes ¿Has visto su cara cuando me pregunto si no me había casado? ¿Has visto su cara cuando me preguntó mi edad? ¿Has visto su cara de victoria cuando dijo que ella lleva no uno, ni dos, ni cinco sino diez años de casada?-estaba histérica. Tanto que daba gracia. -. ¡Estoy harta! ¡Harta de que todos me molesten con lo mismo!- oh parece que alguien explotó.
-. No te pongas en ese plan…-le dije. -. Es una broma vieja, como la que Itachi es un anciano…-le di un sorbo a mi café.
-. ¡Estoy harta!- rompió a llorar. -. ¿Creen que es fácil vivir con esto? ¿Creen que es fácil que de nosotras cuatro sea quien no tiene su futuro resuelto? ¿De verdad lo creen?- mierda…esto estaba cogiendo otro color. -.Tú tienes a Itachi y él quiere que tengan un hijo, quiere casarse, prácticamente viven juntos. Tenten tiene a Akari, su rollo con Lee de vez en cuando. Y Hinata va a casarse en un mes. ¿Qué tengo yo?-la morena la acunó en su pecho mientras la rubia se descargaba. La castaña no podía con la culpa.
-. Tú eres guapa Ino. Una mujer inteligentísima, con una carrera académica mucho más profunda que la de nosotros, eras la única magister del grupo. Sales con tíos preciosos, bailas en las mejores discotecas, te gastas toda la pasta que quieras en ti y no tienes que darle cuentas a nadie.-le decía la morena.
-. ¿Y al final del día qué? ¿De qué me sirve ser guapa, mis vestidos de diseñador, beber en los mejores bares, tener un magister y salir con súper modelos? Si al final, cuando ya no tenga 27 años estaré sola…ustedes estarán muy ocupadas con sus maridos, sus críos y sus casas, y yo…con mi gato en mi lujoso pent-house o lo que es peor hasta saliendo con los amigos de Akari y pagándoles los tragos.- vale Ino se estaba pasando de melodramática.
-. Yo tengo una hija y no por eso las dejo solas.- se defendió Tenten. -. Tienes solo 27 años ¿Sabes lo bueno que es eso? Mi hija es lo mejor que me ha dado mi vida, pero es un lastre también. Pañales sucios, syrop de arce y caricaturas. A mí me encantaría todavía seguir emborrachándome y saliendo de juerga como cuando iba a en la universidad. Me encantaría poder decir que me voy a Júpiter o que me voy a gastar todo mi dinero en lo que me venga en gana. Pero ahora tengo una responsabilidad que no es fácil de llevar, mucho les agradezco a ustedes que me ayuden con ella.- le retó.
-. Vamos Ino, estas en lo mejor de tu vida. ¿No dices que nuestras vidas sexuales son una mierda? ¿Qué es aburrido follar con el mismo tío 10 años? Pues vale…lo acepto hay momentos que cansa. Hay días que ni le provoca a uno tirárselo, tu todavía le puedes decir al tío que muchas gracias, que no te apetece y nunca más le contestas el teléfono.- le dije.
-. Anímate Ino, hay mucho por delante. Quizás…tu príncipe azul no está tan lejos.- dijo Hinata. -. Te lo dice alguien que esperó mucho tiempo antes que el amor de su vida se diese cuenta de lo que sentía.- recordé su tierna historia.
-. Si te sirve de consuelo…Temari se casó más vieja que tú…- le dijo la castaña.
-. Y muy probablemente embarazada…- cayó en cuenta. -. Mierda…lo siento.- me dijo. -. Además seguro ya debe haber alguien por allí….-
-. Pues…- dijo más calmada. -. No quería decirles nada porque…quería mantenerlo en secreto un tiempo.- se mordió un labio. -. Hay…hay alguien. Es un tío que me ha estado tirando los tejos desde que nos vimos, el dueño de una compañía de autos deportivos. Es un poquitín mayor, tiene 43…pero os juro que parece de 35.-bebió un poco de su café. -. Solo que…no sé si hacerle caso.-
-. Nada pierdes…- dijo Hinata. -. Puedes invitarlo al compromiso…- atinó a decir.
-. No se…-
-. A mí me parece una excelente idea….- dije. -. Así a nadie va a decirte que se te está pasando el arroz…-
-. Quedare con él a tomar un café y decido.- meditó la rubia. Sacó su móvil y empezó a teclear.
-. Sakura…-llamó Tenten. -. Ya que…bueno ya que Ino se desahogo por mi terrible indiscreción, quería preguntarte…pues…bueno Sai y tu tienen un pasado en común bastante comprometedor…-
-. No fue para tanto.- me excusé, no quería hablar de Sai.
-. Bueno…fue el primer hombre con quien follaste, se iban a casar, habías dejado a Itachi por él…estuviste en coma-me recordó.
-. ¿Sabías que…? ¿Sabías que Temari estaba embarazada y por eso le dejaste?- se atrevió a preguntar Hinata.
-. No…-le explique. -. Mis motivos para dejarlo fueron los que les dije hace años.- una ola de nostalgia me invadió el alma. -. Yo…yo era muy joven y él esperaba mucho de mí.- se me quebró la voz. -. Y…estaba el asunto de Itachi, él me ayudó mucho y me sacó de entre mi locura cuando descubrí la verdad.- un nudo de me formó en la garganta.
-. Nunca….quisiste hablar de eso.- dijo Tenten. -. Ya sabes…el par de meses que estuviste hecha un asco-
-. ¿Se acuerdan de…Lonely boy?- pregunté mientras sentía que rompería en llanto en cualquier momento. Todas asintieron. -. Sai…y….Sai y Lonely Boy son la misma persona.- Tenten e Ino se llevaron las manos a la boca de la impresión. Hinata no parecía sorprendida.
-. ¿Pero si no se llamaba Shin?- preguntó Ino.
-. Shin era el mejor amigo de Sai y Kiba en la secundaria. Sai, me despistó con el nombre para que no supiese, pero la noche antes del accidente cuando le conté que salía con Shin, Kiba me ha dicho pálido que eso era imposible que él tal Shin se había muerto en un accidente de coche.- todas parecían anonadas ahora sí. confronté a Sai, no me dio respuestas. Terminamos echándonos mano en un callejón.- ya estaba llorando era inevitable. y el hecho de enterarme que él y Temari tenían historia, me volvió loca. Me bebí todo el bar de Nashiro's, me metí drogas hasta en el culo con Sasuke, y follamos como conejos toda la noche.- Hinata no daba crédito. Ino me miraba sorprendida y Tenten tenía las manos en la boca.
-. Yo…- dijo Hinata bajito. -. Yo lo sabía… digo lo de que Sai era Lonely boy-dijo. La mire incrédula ¿Sería posible que ella lo hubiese sabido y no me lo hubiera dicho? -. Antes que hagas o digas algo, tienes que saber que yo me entere el día que caíste en coma. Él estaba realmente preocupado y yo lo vi saliendo una vez de tu departamento, así que le cuestioné y lo aceptó. Y si no te lo dije cuando despertaste, fue porque él mismo me dijo llorando como un crío que lo había descubierto y que le habías mandado a la mierda.-me explicó.
-. Y entonces ¿Qué pasó?- preguntó la castaña intrigada.
-. Cuando yo desperté del coma, Itachi y Sai estaban discutiendo, era de madrugada. Pero Sai le gritaba que cuando yo despertase lo sabría y así me enteré de la verdad. En realidad fue un golpe muy duro, había tenido sexo y había amado a Lonely boy con locura. Las cosas fueron muy rápido, me volví loca. Cuando nos vimos en el portal quedé devastada….fue el día que rompí la vajilla y me reventé las suturas.- Tenten pareció recordarlo. Yo estaba bañada en lágrimas y ella me abrazó.
-. Oh cariño…ya entiendo por qué no querías hablar de eso…- me decía.
-. Hice…hice cosas terribles. Me follaba todo lo que se movía sin discriminar, me drogaba y bebía como loca. Me liaba con Sasuke. Hicimos cosas tremendas…- me desahogaba. -. Cosas que si les cuento se escandalizarían. Me llevó a fiestas donde no había límites. Hasta que llegó Itachi y me salvó. Yo había estado muy mal, estábamos en Nemuro y él no le importó que…yo me hubiese acostado con su hermano y su primo…-
-. Tranquilízate un poco…-me pidió Ino. Hinata le hizo señas al mesero para que me trajese agua. -. Ya pasó todo eso…-
-. Yo…cuando Sai me lo propuso estuve muy confundida. No sabía que pasaría, él me pidió perdón pero muy en el fondo yo no había sido capaz de perdonarle del todo. Me encontraba mal, todo era sexo, sexo, placer, amor y romance, todo era muy perfecto pero a la vez exigente. ¿Casarme? Era una locura, cuando él y yo no habíamos sanado nuestras heridas.-bebí un poco de agua buscando calmarme. -. Sai me exigía mucho para haberme dañado tanto y regresado tan pronto, habíamos hecho catarsis, Sí. Pero no había logrado sanar del todo.- estaba llorando.
-. Tía… ¿Por qué estas llorando?- me preguntó la pequeña retirándose los audífonos.
-. No es nada linda…tu tía esta imitando a tu tía Ino que es una loca…-le dijo Tenten. -. Vuelve a ponerte los audífonos anda.- le pidió a la pequeña Akari. La niña le hizo caso mientras yo lloraba desconsolada en su pecho.
Fueron muchos años cargando aquello. Fueron muchos años de sufrir en silencio y recordar todo lo que había pasado en aquel extraño 2010. Esa mitad de año donde enloquecí. Donde me enamore por primera y única vez de un tío al que nunca he podido olvidar. Que me enamore como una imbécil de 19 años, que me jodió la vida, después vino a pedirme matrimonio y al que luego abandone. De ese rostro que busco entre las caricias y los besos, de su primo cada que me hace el amor. Él único que ha podido complacerme y hacerme tocar el cielo de mil maneras distintas. Del imbécil de Saisuke Uchiha.
Dicen que la verdad te hace libre, pero me voy más con que nuestras palabras nos hacen esclavos. Había hablado, por primera vez en 10 años me había atrevido a abrir la caja de Pandora que contenía todos mis misterios y secretos, y no me sentía para nada libre…sino turbia, dolida, mareada y con el alma rota como hace muchísimos años.
-. ¿Le sigues amando?- esa era la pregunta que yo no quería escuchar. La mano de Ino estaba sobre la mía.
"Como el primer día" debía ser la respuesta. Era un ello que yo había negado con los años pero que ayer me dejó claro que estaba más vivo que nunca.
-. Yo…-
Cuando estudiaba patologías y enfermedades virales en la facultad solía pensar en Sai. Él era eso, un virus que dormía y encubaba por días, meses y años. Habían ocasiones en que no le pensaba, en los que me engañaba a mi misma haciéndome creer que hasta me estaba enamorando de Itachi…pero su huella era imborrable. Cada que mi cuerpo era profanado por otro, cada caricia y cada toque me llevaba hacia algún recuerdo del pasado. Y me odiaba, me odiaba por qué en verdad no era justo para Itachi ni para mí, vivir ante el fantasma de ese pasado compartido con su primo. Porque a pesar de todo, le debía la persona que soy ahora, el aceptarme sin importar un pasado tan turbio, loco y desjuiciado que incluía entre el prontuario a sus parientes más próximos y únicos.
-. Yo…-tartamudeaba. -. Yo…- todas me miraban expectantes. -. Yo probablemente aun lo esté.- acepté.
-. ¿Y…? ¿Y qué hay con Itachi?- preguntó Tenten.
-. Pues…yo le…yo le quiero a él también.- apresure a decir.
-. ¿Les quieres con la misma intensidad?-
-. No…yo- tomé valor. -. Yo…durante años pensé que el asunto de Sai estaba liquidado, pero anoche que le he visto.-
-. ¿Qué anoche que?-se atragantó Ino. -. ¿Le has visto?-
-. Sí…a eso se refería Temari…anoche él niño se puso mal.- estaba un poco más calmada pero acongojada. -. Se llama Shinsuke, tiene 9 años y tiene asma. Su salud es un poco débil y el cambio de clima le ha puesto mal. Todo fue una casualidad terrible. Me llamaron de urgencias y cuando fui no tenía idea que era su hijo. A Temari no la dejaron entrar y cuando he dicho que dejasen pasar a la madre, Sai se ha presentado histérico en la sala de urgencias y ha sido el momento más doloroso e incomodo de mi vida.-
-. Ha de ser horrible- dijo la morena. -. Encontrarme a Naruto después de diez años de haberle dejado el matrimonio tirado y no vernos, casado, con hijo y mujer. Creo que me volvería francamente loca.- dijo Hinata.
-. Joder que si es para morirse…-dijo Ino.
-. ¿Pero… y…? ¿Hubo confrontación? ¿Hablaron?-ya había dejado de llorar y asentí.
-. Él…fue a buscarme para hablar en el aparcamiento.-
-. ¿Y…en que terminó?- Ino estaba interesada.
-. En una pelea monumental y que lo dejara tirado en el aparcamiento. Vino en un plan muy bélico y resentido. No estaba preparada.-
-. ¿Intentó algo en plan…romántico?-preguntó la rubia.
-. Nada. No quería lío, quería respuestas. Quería hablar de lo que pasó y yo…yo no quería. No estoy preparada aun para eso. Han pasado muchos años pero todo sigue aquí, nunca lo había hablado con nadie. Quería olvidarlo y ya, pasar de eso.-
-. Si lo piensas objetivamente…creo que lo mejor que podías o bien puedes hacer es hablar con él. Sai pese a todo el daño que te ocasionó demostró por encima de todas las cosas que te quería con su alma.- dijo Hinata después de darle un sorbo a su Moka. -. Creo que después de todos estos años, él se merece que le des una explicación.-
-. Pues yo no estoy dispuesta, ni preparada para darla.-
-. Él ya es un hombre con otra vida y otras responsabilidades.- me aclaró. -. Si tiene una esposa y un hijo, te demuestra que está en otro periodo de su vida, interesado quizás a otras cosas. Él te amo Sakura, te amo mucho pero
necesita cerrar su capítulo contigo y tú con él. Decirse las cosas que nunca se dijeron, darse la mano y continuar cada uno con su vida. Para que él pueda ser enteramente feliz con su familia y tú, puedas ser feliz con Itachi.- me sermoneó.
-. Sakura, ya no eres un cría.- continuó Tenten. -. Hay cosas que definitivamente debes cerrar en tu vida, y si él está dispuesto a cerrarlas deberías darte la oportunidad de hacerlo.-
-. No creo que seas tú quien deba darme ese sermón.- le espeté.
-. Ya lo sé, pero alguien debe dártelo.- dijo la castaña. -. Yo siempre seré una adolescente, pero si tú de verdad quieres ser enteramente feliz con Itachi…es lo que debes hacer.-
-. Yo puedo conseguir que lo veas de nuevo, si está en Tokio a de verse con Kiba y puedo darme mis mañas y arreglarte una cita.-
-. Muy graciosa…-dije. -. Me alega que me uses como excusa para acostarte con Kiba.-
-. ¿Quién ha hablado de sexo? Voy a salir con alguien el martes, te recuerdo.- me dijo. -. Y quien sabe si me gusta lo suficiente puede que asista con él al compromiso.-
-. Volviendo a lo tuyo…-dijo Hinata. -. Piénsalo un poco, Naruto también ha de saber que está aquí.- me dijo. -. Y no quiero ponerte en sobre aviso ni asustarte, pero si la estancia es larga puede que lo invite a la boda. Tú sabes cómo es Naruto y lo ajeno que es a lo que pasó entre ustedes.- la sola idea me dio escalofríos. Sai y su mujer e Itachi y yo en la misma sala, ardería Troya.
-. Esperemos que no sea así… suficiente tengo con el padrino.- le recordé.
-. Sabes que no fue mi culpa.- se excusó.
-. Lo sé…y también se que ellos pese a todas las situaciones y al punto que Sasuke tocó con las drogas, son los mejores amigos.- suspiré. -. Itachi sabe lo pasó, pero Sasuke ahora es otra persona, está recuperándose pero no sé cómo vaya a reaccionar cuando vea que somos pareja. Solo espero que no se ocasione otro distanciamiento entre ellos.- le di otro sorbo al café.
-. La liaste fuerte con esos Uchiha…-dijo Ino. -. Dos hermanos y el primo, eras un poco putita en la adolescencia.- me dijo broma.
-. No me hagas hablar…- le espeté molesta.
Creo que ya era hora de cambiar el tema.
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