Abby POV:
Ni siquiera sentí cuándo fue que Travis entró a la habitación, me había quedado dormida, por lo que me sorprendí en la mañana al verlo acostado a mi lado, aún era temprano así que no esperé que se despertara, me giré para verlo mejor, me dolían los ojos por haber llorado. Parecía haber llorado también, y no lo culpaba, ambos habíamos dicho cosas que no queríamos decir y que ni siquiera eran ciertas.
No quise despertarlo así que salí de la cama lo más silenciosamente que pude y me fui a la ducha. Me sentía frustrada, comencé a llorar. ¿Qué estábamos haciendo? Pensaba que todo iba a estar bien, pero era muy obvio que me había equivocado ¿Qué me había hecho pensar que podríamos hacer las cosas bien? Seríamos un par de niños cuidando a otro niño… no iba a funcionar, pero no había otra opción, seguramente cuando Travis se enterara pasaría exactamente lo de la noche anterior. No era momento de decirle tampoco.
Cuando ya estaba lista para irme, no pude evitar ver a Travis ahí, aún dormido e imaginarme lo herido que se sentiría al despertarse y no verme ahí, le escribí una nota. Besé su frente y salí de la casa, con el corazón destrozado.
Travis POV:
Desperté con el sonido de mi celular, temblé al estar consciente, se sentía algo frío. Abby no estaba, en su lugar había dejado un papel.
-¿Hasta cuándo voy a ser yo el que te llame?- dijo Thomas reprochándome.
-Perdón Thommy, ayer fue… una noche difícil.- aún me ardían los ojos de haber llorado tanto, Pigeon sabía cómo hacerme sufrir. Aunque el idiota había sido yo, no había razón para culpar a Abby.
-No me digas que se pelearon de nuevo.- dijo, me sentí terrible y ni el dolor detuvo a las lágrimas de salir.
-Ella está muy mal… fui tan idiota ¡Ni siquiera está aquí ahora!- sentí un impulso de destrozar todo lo que tenía a mi alrededor, hace mucho que no tenía un ataque de rabia como ese.
-Trata de calmarte, hermano, te escucho respirar extraño. Mira debes hablar con ella…- iba a decir lo que tantas veces ya había escuchado ¿De qué iba a servir hablarle?
-¿Qué voy a decirle si no puedo contarle nada? Cada vez que le digo que todo va a estar bien ella se da cuenta de que en realidad no es así, ella me conoce muy bien, Thomas ¡Sabe cuando le miento!- dije casi gritando, mi sangre hervía dentro de mi cuerpo, podía sentirlo.
-Hey, tranquilo pequeño Trav, dale algo de tiempo. Ya habrá algo que podamos hacer, no pierdas la esperanza.- dijo como calmándome, pero no iba a funcionar.
-¡Es que ya no sé qué debo hacer! si no lo hago tendré que dejar la misión y Benny nos encontrará, pero si me voy… perderé a Abby para siempre ¿Tú crees que ella va a querer verme después de que me haya ido sin razón aparente? ¡Ella es mi todo! No hay una manera de hacer esto sin que salgamos heridos ambos.- respondí y sé que Thomas se dio cuenta de que era verdad.
-Aún puede haber alguna manera de que no te reubiquen, Travis. Solo debes ver las cosas con más atención, tal vez encuentres la respuesta muy pronto.- pero no quería encontrar la solución "muy pronto" ¡La quería en ese instante! Pero, tendría que esperar y mientras tanto ¿Qué iba a hacer con Abby?
-Estaré ahí en un rato, adiós.- colgué, suspiré con melancolía y cogí la nota que había dejado Pigeon.
"Trav, estabas dormido y no quise despertare. Definitivamente debemos hablar de muchas cosas, no te preocupes no creo que este sea nuestro fin, cielo. Podemos arreglarlo.
Te quiero mucho, no lo olvides.
Abby. "
-Ese es el problema, mi amor… todo podría acabar aquí.- dije llorando sostuve su nota cerca de mi pecho y me resigné a dejar que la tristeza me ganara. Había sido muy malo perder a Abby la primera vez, pero iba a ser peor tener que vivir el resto de mis días sin ella.
Abby POV:
Llegué al trabajo y escuché mi teléfono sonar, lo saqué de mi bolso rápidamente esperando que fuera Travis, pero era Mare.
-¿Qué hay, mami?- dijo Mare riéndose, sonreí como pude al escuchar su voz.
-Creí que habías dicho que no serías tú la que me llamara así.- dije saliendo de mi auto y encaminándome a la puerta de la escuela, estaba como quince minutos antes.
-Te estoy ayudando a acostumbrarte al nombrecito.- dijo, pude notar que sonreía mientras hablaba. Al menos podía ser feliz hablando con mi mejor amiga.
-Pues el bebé no hablará hasta que tenga un año por lo menos.- dije y América río de nuevo, pero debió darse cuenta de que algo andaba mal.
-¿Ya le dijiste?- preguntó con un tono de madre que reprocha a su hija.
-No pude, es más ¡No puedo hacerlo! Todo está muy complicado, Mare.- dije con tristeza que no pude evitar.
-Ok, no te culpo, pero ¿No crees que se va a dar cuenta cuando tu vientre comience a crecer y después salga un bebé? Preferiría a que se lo digas tú antes que se lo tome por sorpresa… -dijo, era obvio que estaba tratando de hacerme sentir mal para que le dijera de inmediato.
-Es obvio que tendré que decirle, pero, debe calmarse. Está muy tenso y tengo el presentimiento de que se siente culpable por algo que se niega a decirme.- le expliqué esperando que comprendiera mis razones, con Travis en ese estado era casi imposible hablar con él y menos de algo tan serio.
-Pues yo creo que se niega a decirte porque sabe que te molestará, debe ser algo malo para que lo haga sentirse así… algo que probablemente haría que lo mates.-dijo, odiaba cuando se ponía a jugar con mi mente. Era obvio a qué se refería.
-¡Oh, vamos, Mare! No trates de hacerme desconfiar de él, es lo último que necesito.- dije enfadada. Vi a Harmony cruzar por la puerta.
-¡No estoy haciéndolo! solo digo que hay falta de comunicación en su relación. Si tú no puedes sacarle la verdad, entonces… ¡Nadie lo hará!- tenía razón, pero ¿Cómo? El era más terco que una mula, si Trav decía no era no y punto.
-Debo darle tiempo, Mare…- dije rindiéndome ante ella.
-¡Exacto! Necesita una distracción… ¡Iremos a su casa esta noche, será perfecto para que arreglen todo! Bye, Abby.- colgó antes de que yo pudiera negarme, tal vez sería lo mejor.
-Por tu expresión diría que acabas de hablar con el mismo diablo.- dijo Harmony en modo de saludo, le sonreí.
-Era América.- respondí y ella soltó una pequeña risita. Guardé de nuevo mi celular.
-Casi lo mismo, ¿Hubieron problemas anoche?- preguntó preocupada.
-Ni te lo imaginas, Har. Trav está cada vez más lejos de enterarse que va a ser padre. Y la verdad ni siquiera puedo estar segura de que yo seré buena madre tampoco.- dije mientras caminábamos por el pasillo, no sé cómo me las ingenié para no llorar. Pero algo por suerte me distrajo.
-¡Maestra!- gritó la pequeña Lucie mientras corría a abrazarme. La niña era un encanto, de verdad que era una de mis mejores estudiantes.
-Buenos días, cariño.- respondí, ella se aferró más a mis piernas.
-¡Tenía muchas ganas de verla hoy!- dijo con su dulce voz mientras sonreía.
-Pues yo creo que no tendrás problema con eso…- me dijo Harmony, ambas reímos. Era cierto, no podía dudar de que tuviera un buen instinto maternal listo para su uso.
Travis POV:
-¿Y bien, Maddox?- preguntó mi jefe mientras se cruzaba de brazos en su gran silla, me había llamado a una reunión de urgencia apenas habíamos llegado.
-¿Qué es lo que exactamente quiere que le diga, señor?- dije resignado. No había manera de hacerlo entrar en razón.
-¿Y se atreve a preguntarlo? ¡Ya sabe que necesito una respuesta, agente! Considero que he sido muy paciente con usted.- dijo definitivamente perdiendo la paciencia.
-No puedo decirle nada que lo complazca, señor- dije pasándome una mano por el cabello.
-Eso pensé… mire, sé que es usted muy joven y prácticamente recién casado también, pero estamos hablando de uno de los mayores criminales de toda la nación, me temo que usted ha tenido suficientes encuentros con él como para saber de qué manera acabarlo, si pudiera asignar la misión a otro… ya lo habría hecho. Su país lo necesita, Maddox.- dijo tratando de calmarse, odiaba cuando tenía razón.
-Mi esposa me necesita más.- susurré pero sé que me había oído.
-Y también entiendo eso, sabemos de buena fuente también que Benny ha estado hablando con el padre de su esposa, dijo que irían a buscarla pronto, no sé más.-dijo.
-¿¡Qué?! ¡Eso no puede ser!- grité.
-Contrólese, Maddox. Ya cortamos sus comunicaciones y sabremos cuando esté tratando de acercársele, su esposa estará a salvo.- dijo tratando de tranquilizarme, pero no serviría.
-Le doy un día más para decidir, espero su respuesta pasado mañana.- dijo e hizo una seña para que me fuera.
Un día más, solo un día para encontrar una solución o acabar con mi matrimonio.
-Vamos, hermano. Anímate un poco.- dijo Thomas golpeándome la espalda, de nuevo. Me pregunté si en verdad era cabeza dura o solo se comportaba así.
-¡Un miserable día, Thommy! Es todo lo que me queda con Abby…- dije arrojando las malditas carpetas al piso, agradecí que el gusano Kevin no estuviera ahí para oír mi escándalo, igual no es que me importara. Ya nada importaba.
-¿Qué? Entonces ¿Si vas a rendirte?- preguntó preocupado.
-Debo protegerla, aún así esté lejos o cerca de ella. Eso es lo que decidí.- dije cubriendo mi rostro con las manos para que mi hermano no me viera llorar.
-Pero… ella te necesita ahí, Trav. Te ama- dijo tratando de que reaccionara pero no había manera de hacerme cambiar de opinión.
-Y yo también. Pero tengo que acabar con Benny antes de que él acabe con nosotros- era la única y última opción.
Abby POV:
Después de las clases, Harmony y yo estábamos almorzando. Aún no me sentía mejor y para colmo comenzaron los antojos.
-¿Segura de que no quieres nada más?- preguntó con sarcasmo después de traerme como el cuarto plato que había pedido.
-Segura, lo siento.- dije disculpándome, pero estaba de verdad hambrienta.
-Jamás he visto a una embarazada comer tanto así, en serio que deben faltarte bastantes vitaminas o algo así.- dijo algo preocupada, solo lo ignoré.
-Tal vez es porque estoy deprimida también.- dije buscándole alguna explicación racional a mi apetito poco usual, parecía lo más acertado.
-Tal vez. Pero ¡Ya en serio, Abby! Debes hablar con el príncipe tatuado o solo será peor.- dijo.
-Lo sé, Har. Pero es que no es un buen momento como para decirle algo así.- dije dejando de comer, la conversación se ponía seria.
-¿Y cuándo será buen momento? ¿Cuándo el niño cumpla 5? ¡No hiciste al hijo sola, Abby! Es hora de tomar un poco de valor y decírselo antes de que sea muy tarde.- dijo. Era buena amiga, impulsándome a hacer lo correcto, pero yo no podía, no importaba cuánta gente me había dicho que debía hacerlo, yo debía esperar a que él estuviera bien antes de ponerle otra carga encima.
Cuando el cielo comenzó a ponerse oscuro y Harmony acabó de sermonearme, decidí que era un buen momento para irme a casa, le prometí que trataría de decírselo pero yo sabía (Tanto como que mi nombre era Abigail Maddox Abernathy) que las palabras no saldrían de mi boca. Al menos no esa noche. Cuando saqué las llaves de mi bolso y las introduje en la cerradura, me sorprendí al ver que la puerta de hecho estaba abierta.
-¡Pigeon!- dijo Trav sorprendido y algo asustado de verme. Aunque la verdad la sorprendida debía ser yo.
-¿Qué haces aquí tan temprano?- dije dejando mis cosas en el sillón y sentándome un poco apartada de él.
-¡Sorpresa! Y también vivo aquí.- regresó a lo que había estado haciendo antes de que llegara, a ver su celular con una expresión de que iba a morir en ese segundo.
-No es momento para tu sarcasmo, Travis.-comenzaba a molestarme. Malditos cambios de humor, si me hubiera calmado un poco tal vez las cosas no habrían resultado tan mal.
-¿Desde cuándo es el sarcasmo un pecado, Pigeon?- dijo con tono de niño inteligente, no separaba sus ojos del teléfono, me harté.
-¡Si vas a tratarme así al menos mírame a los ojos!-dije levantándome de mi asiento y apartando su celular.
-Abby, es algo importante ¿Sí?- dijo protestando para que se lo devolviera, en lugar de eso lo puse muy lejos, donde no iba poder agarrarlo.
-¿Y yo no lo soy?- grité.
-Jamás dije eso.- dijo agarrándome por los hombros para que me calmara.
-¡Ese es el problema! ¡Jamás dices nada!- me deshice de sus manos.
-Ni 5 minutos han pasado y ya quieres discutir.-dijo molesto pero yo ya había perdido la paciencia.
-¡Si yo no lo hago tu ni en sueños lo harías! ¡Parece que yo soy la única que se preocupa por lo nuestro! ¡A ti ya ni te importa un comino!- iba a llorar, pero no sin antes sacarle lo que pudiera.
- ¡Tú ni siquiera sabes lo que he tenido que hacer por ti! ¡No hables como si fueras la única que está en esta relación!- ahora sí que había logrado hacer que se enojara, se levantó de su asiento.
-¡Pues así parece! ¿Cuándo fue la última vez que me preguntaste cómo estaba? ¿Y cuándo fue la última vez que me dijiste algo que sí fuera cierto?- ya no había marcha atrás, o me lo decía o todo acababa ahí.
-No mezcles las cosas, Abby ¿Qué rayos quieres de mí? -.
-¿Qué quiero de ti? ¡Eres mi esposo, maldita sea! ¡Quiero que me digas qué demonios te ocurre! ¡Eso quiero!-.
-¡Pues no puedo decírtelo, mujer! ¡Ya olvídalo! No lo hagas más difícil.-
- ¿Qué lo olvide? ¿Qué rayos dices? Es como si quisieras apartarme de ti ¿Por qué?-.
-Como si quisiera… de verdad no tienes ni idea-. Así que no tenía ni idea, no quería pensar en lo que Mare había insinuado por el teléfono, pero fue lo único que se me ocurrió.
-Acaso ¿Tienes a otra?- dije, las lagrimas cayeron y él supo que hablaba en serio.
-No, Pidge. Demonios, claro que no.- dijo tratando de abrazarme, pero no dejé que lo hiciera.
-Entonces ¡Dime que pasa! ¡Ya no puedo más con esto!- estaba sollozando de verdad.
-Dios, ya no sé qué hacer contigo ¡No puedo decírtelo, Abby! ¿De acuerdo? ¡Basta ya!-.
-¡¿Por qué no?!-.
-¡Porque si fueras buena esposa, confiarías en mí, Abigail!- eso fue suficiente como para dejarme muda y destrozada. La puerta se abrió de repente y cuando Mare me vio corrió hacia a mí asustada.
-¿Qué demonios pasa aquí?- preguntó Shepley preocupado, Travis se negó a mirarlo y él se acercó más.
-¿Estás bien, Abby?- preguntó América envolviéndome en sus brazos.
-¡Que no pasa nada, Shep!- gritó Travis después de que se hartó de Shepley y sus preguntas.
-Travis ya cálmate, la asustas.- dijo con el tono más tranquilo que pudo usar.
-¡Esto no es su asunto! Es más ¿Qué hacen aquí?- respondió él, de pronto sentí que me ahogaba en mis propias lagrimas.
-Agradece que llegamos antes de que le hicieras algo a Abby.- dijo América poniéndose delante de mí, como queriendo protegerme de Trav.
-¡Yo jamás haría algo así, América!- dijo amenazándola, Shepley no dejó que se acercara a nosotras.
-Ya tranquilízate, ¡Mare! Ve por sus cosas.- dijo, América corrió a nuestro cuarto algo asustada. Parecía como si tuvieran todo ya planeado.
-¿Qué rayos?- preguntó Travis mientras Mare salía del cuarto con mis cosas y las dejaba en su auto.
-Abby se queda con nosotros hasta que te controles. No podemos dejar que la lastimes- dijo Shep, hablaba en serio, me entristecí, pero sabía que así sería mejor, para mí y para el bebé.
-¡No puedes hacer eso! ¡Pidge, por favor! ¡Dijiste que lo arreglaríamos!- me rogó Travis, yo me negué a mirarlo.
-¡No hasta que arregles tus propios problemas, Travis! ¡Prometiste que te controlarías cuando se casaron! Pero ahora es mucho más serio.- le dijo Mare preocupada.
-Pidge, no lo hagas- dijo en su último intento. Traté de dejar de llorar, pero no pude.
-Perdóname- dije y salí de la casa lo más rápido que pude, dejando a Travis solo.
Continuará…
Dreamer.
Bueno, este capítulo sí que estuvo un poco largo y triste. Pero igual lo hice con todo mi corazón para ustedes, espero que les haya gustado ¡Y no se desesperen! Las cosas van a mejorar ¿Ya descubrieron cuál es la solución para el problemita de Travis? ;) ;) Nos leemos luego, bye! Nos leemos luego, bye!
