Travis POV:

Pigeon condujo más rápido de lo normal y no me dirigió la palabra ni de broma, pero era obvio, estaba enojada, estresada y probablemente me odiaba en ese momento. Alguien me explica ¿Qué más pude haber hecho? Llego con la esperanza de sorprender a mi bella esposa que amo tanto y llevarla a hacer algo especial para hablar un poco ¿Y qué me encuentro? ¡A un imbécil tratando de hacerle cosas que solo yo estaba autorizado a hacer por ley de matrimonio! Supongo que el "viejo" Travis se dio una escapadita de su calma y desató toda su furia en el pervertido ese, el problema era… ni siquiera sabía su nombre y ya lo había mandado al hospital.

-Pidge, por Dios. Dime algo antes de que quiera matarme.- dije rompiendo con ese maldito silencio que me tenía inquieto. Terminó de parquear el auto en la clínica, se negó a mirarme mientras salía.

-No hay nada que quiera decirte por ahora, y supongo que tú tampoco. Nunca dices nada igual.- dijo tratando de dejarme atrás al caminar hacia la entrada.

-De eso quería hablarte, amor. Yo… es difícil… necesito que comprendas…- Iba a decir y traté de acompasarme a la velocidad de sus pasos.

-¿Qué? ¿Qué no soy lo suficientemente buena esposa para ti? ¿Qué necesitas tu vida privada? ¿Qué soy tan intensa que a veces no puedes respirar? Eso ya lo comprendí muy bien, Trav. Gracias por la información.- dijo mientras entrábamos y se acercaba a la señora del mostrador que estaba muy concentrada en la computadora.

-No era eso, Pidge.- le susurré al oído aunque no estaba muy cerca de ella, tenía miedo de que me apartara de ella de nuevo. Ignoró lo que dije.

-Disculpe, un amigo mío estaba muy herido y lo trajeron aquí ¿Sabe de casualidad en qué habitación puede estar?- preguntó con un tono sorprendentemente amable, la mujer miró a Abby y después sonrió.

-¿Sra. Maddox, cierto? Si está buscando al Sr. Vincent Doyle está en la C- 144, pero no creo que pueda recibir visitas ahora.- Me quedé en blanco, ¿Cómo conocía a Pigeon? ¿Había estado ya antes aquí? ¡¿Por qué?! Me asusté, eran muchas preguntas y yo no es que tuviera muchas respuestas.

-No importa, igual no estoy aquí para verlo a él.- dijo ella algo avergonzada y justo cuando íbamos a irnos, añadió otro detallito sospechoso a su conversación.

-¡Ah! Cierto, íbamos a llamarla hoy. La doctora dijo que debía ver cómo estaba por lo del…-Abby no la dejó terminar, estaba algo preocupado con tanto misterio.

-¡Sí, sí! Yo me encargo ¡Gracias!- le sonrió tímidamente, me agarró del brazo y me llevó corriendo al elevador. Presionó los botones y solo después de que comenzamos a subir su expresión se relajó.

-No sabía que eras amiga de la enfermera.- dije riéndome, rodó los ojos (algo que amaba de ella) y se cruzó de brazos, no me miró.

-No lo soy, solo vine una vez aquí de paso con Harmony.- dijo, ¿Harmony? ¡Entonces era obvio que tenía que ser algo preocupante! No es que no me gradara sino que… entre ella y América había el mismo nivel de locura, ¿Cómo no iba a ser amiga de Abby?

-¿Fue algo serio?- le pregunté negándome a creer el cuentecito que, yo sabía, se estaba inventando.

-¿Importa?-dijo y creo que lo calculó muy bien porque justo después de que terminó las puertas se abrieron y comenzó a caminar por el pasillo rápidamente, yo la seguí persiguiendo como patito a su madre.

-¡Si importa, Pigeon! ¡Todo lo que te incumba a ti es importante para mí!- le dije como se lo había dicho tantas veces. Se detuvo y yo casi caigo sobre ella.

-¿Y no crees que es lo mismo para mí?- preguntó, al fin se dignó a mirarme, había extrañado sus lindos ojos.

-Sé que es así, pero ya te he dicho que es complicado…-traté de explicarme lo mejor que pude, pero no podía soltarle toda la verdad en una clínica donde hasta Dios podría habernos oído.

-¡Ese es el problema! ¡Todo es muy complicado para ti! Esa es la razón por la que estamos aquí ahora ¿No puedes solucionar algo sin recurrir a los golpes?- dijo realmente enfadada, se pasó una mano por el cabello.

-Abby, fue un reflejo ¡El tipo estaba a punto de violarte!- le dije, me miró impacientada.

-Bueno, sí, pero estoy segura de que no era necesario destrozarle la cara para que entendiera que tenía que dejarme en paz ¡Trav, prometiste que te calmarías! ¡Ya no somos esos chicos ingenuos! Este es el mundo real, podrían encarcelarte por esto.- era tan linda cuando se preocupaba por mí y cuando tenía razón, miré abajo arrepentido.

-Lo sé, Pidge, lo siento. Solo quería…- iba a decir, pero Abby estaba muy molesta ese día como para dejar a alguien acabar si quiera una oración.

-Protegerme ¡Ya lo sé! ¿Alguna vez has reflexionado sobre el poder de las palabras? ¡Ahora tendremos que pagar la operación de ese idiota para que no te acusen de maltrato e intento de homicidio!-casi me gritó, estaba comenzando a cansarme, lo menos que creí que podía haber hecho es darme las gracias.

-¡Ya dije que lo siento, Abby! ¿Qué más quieres que haga? ¡No puedo regresar el tiempo y evitar romperle su jodido rostro!- comenzábamos a gritar, realmente incómodo, seguramente habré acabado definitivamente a dos que tres moribundos con el escándalo.

-¡Pues entonces debiste haberlo evitado en primer lugar!- ¡Sí! Estábamos gritando, como siempre.

-¡¿Y dejar que se cogiera a mi esposa?! ¿Has perdido la cabeza, Abby?-.

-¡Curioso! Iba a preguntarte lo mismo ¡Sabes que no dudarían en llevarte a la corte por tus "antecedentes" y aún así eres tan imprudente!- dijo haciendo énfasis en la palabra antecedentes, sí, era un criminal ¡Un criminal redimido! Pero ella no sabía eso.

-¡Ok, bien! ¡Tal vez sí ya perdí la cabeza! ¡Y sí soy un imprudente y violento e inmaduro! ¡Pero yo jamás escaparía de un problema, Pidge! ¿Debo recordarte lo de ayer?- Bien, hasta yo admito que me pasé un poco con eso.

-¿Así que ahora soy cobarde? ¡Perfecto! ¿Algo más que quieras decirme, amor?- estaba al borde de las lagrimas.

-Pidge, no te pongas así, no quise decir eso…- iba a abrasarla, pero se apartó de mí otra vez.

-¡No sé si querías decir todo lo que has dicho, Travis! ¡El punto es que lo dijiste! Ese es el por qué de mi actitud ¡Porque todo el jodido día nos pasamos gritándonos en vez de solucionar las cosas como gente racional! ¡Porque nuestro matrimonio se acaba y sin ti estaré perdida!- sollozaba entre sus palabras, después todo pasó muy rápido, ella respiraba con dificultad y casi cae al suelo, cuando iba a atraparla alguien se me adelantó, era una doctora obviamente, la miró preocupada. Abby reaccionó.

-¡Sra. Maddox! Creí haberle dicho que evitara situaciones así, no es bueno para el bebé.-

-¿Bebé?- grité. En ese momento todo se aclaró, si había oído bien… Abby estaba embarazada. ¡Todo tenía sentido! Sus cambios de humor, su repentina preocupación, el que ya no me llamara "bebé"… ¡Era obvio! La única pregunta era…. ¿por qué no me lo había dicho?

-Yo… lo sé, perdón.- dijo, primero me miró a mí preocupada y después miró al suelo tratando de estabilizarse, pero se veía muy débil, rodeó su vientre con el brazo, la doctora no la soltó. "Soy padre, dios mío ¡Soy padre! Abby va a tener un hijo mío" pensé, no sabía si estaba emocionado o preocupado solo sabía que iba a tener un bebé.

-Vamos, tengo que ver si todo está en orden ¿Usted es su esposo, no?-me miró con algo de desprecio debo admitir. Las palabras no querían salir de mi boca así que solo asentí con los ojos muy abiertos.

-Venga conmigo entonces, necesitaré toda la ayuda posible. Agradezca que la recepcionista me dijo que estaba aquí y yo llegué cuando oí su escándalo- nos guió a ambos hacia el consultorio, después de hacerle unas cuantas preguntas a Abby decidió hacerle una ecografía, yo estaba completamente congelado, pero feliz a la vez.

Abby POV:

¡Maldita suerte mía! En menos de un segundo la doctora le había soltado en cara mi secretito a Travis, lo que se supone que yo y solamente yo debí haberle dicho y lo peor es que no había acabado mi monólogo de: "Nuestra relación se está derrumbando y no puedes dejarme porque estoy embarazada de ti y aún no te lo digo". Y eso no era lo peor ¡Oh no! Lo peor es que Travis no decía nada y yo comenzaba a asustarme y esperar a que saliéramos de ahí para que él me pidiera el divorcio.

-Bien, aplíquese el gel y comenzamos.- alcé mi blusa temblorosamente y me puse el gel como pude, miré a Travis, sus ojos estaban en el suelo, aunque muy abiertos debo decir. Cuando menos me lo esperé la doctora acercó el aparato a mi piel y fue buscando al bebé, no despegué mis ojos de la pantalla aunque no entendía bien el gráfico.

-Vaya, esto sí que es una sorpresa ¿Ve los dos pequeños bultos ahí?- me preguntó mientras señalaba la pantalla.

-Bueno, sí ¿Uno de esos se supone que es mi bebé, verdad?- pregunté asustada, así que si podría haber un tumor después de todo.

-No precisamente ¡Ambos son bebés!- Ay madre de dios, no era un bebé ¡Eran dos! ¡Era doble madre! Otra vez con el mismo error del tumor, tenía que buscar apodos más adorables para mis hijos.

-Pidge, esto es… hermoso.- no me di cuenta cuando Travis reaccionó y me sostuvo la mano, estaba… ¿Llorando? ¿Mi esposo Travis Maddox lloraba en público? Sonreí. Todas mis preocupaciones antiguas parecieron ridículas ante el brillo de su rostro, el evitar decírselo por tener miedo a cómo reaccionaría, el estresarme tanto porque se negaba a contarme algo, el haber tratado de proteger a mis hijos de su propio padre mientras me defendía de aquel maldito. Mi marido era un bendito ángel del cielo y yo era la única idiota ahí.

-Aunque no me lo creas, no sabía que eran dos.- dije riéndome y el sonrió.

-Te creo, amor. Es asombroso.- apretó con más fuerza mi mano.

-Entonces ¿No estás molesto?- pregunté tímidamente.

-¿Molesto, Pigeon de mi vida? ¿¡Qué clase de imbécil estaría molesto!? ¡Me has dado lo mejor del mundo, Abby! ¡Voy a ser papá!- gritó de la emoción, como lo había hecho en aquella capilla de Las Vegas después de decir "sí". Me reí ante su emoción, después de un rato limpié el gel de mi vientre; la doctora nos felicitó y salimos del cuarto para ir a recoger la foto de mi primera ecografía ¿Y quién hubiera pensado que todo se arreglaría así sin más?

-Entonces ¿Ambos son míos?- preguntó, sabía que estaba bromeando igual así que solo golpeé "suavemente" su brazo, se rió. Cuando tuve la foto en mis manos, Travis y yo estábamos listos para irnos a casa, si no lo habían interrogado el minuto que dejó a Vincent en el suelo, no lo harían pronto, pero algo… mas bien ¡alguien! Surgió.

-¡Dios mío! ¡Siguen vivos!- gritó América cuando nos vio al bajarse del auto, era obvio que había ido a buscarnos, Harmony me las pagaría, si no le había dicho ella ¿Quién más pudo haber sido?

-Voy a matar a Harmony, lo prometo, cielo.- le susurré a mi esposo mientras Mare subía las escaleras a toda prisa para encontrarse con nosotros. No es que no me agradara verla, es solo que… Mare era algo escandalosa.

-¿Están bien ambos? – preguntó América revisándonos.

-¡¿Y el bebé?!-Chilló Shepley mientras corría hacia nosotros, comprendí que no pudo haber contenido su comentario, iba a ser muy buen tío cuando mis hijos nacieran, estaba tan preocupado por ellos. Mare re quedó helada frente a Travis y Shep se cubrió la boca con su mano. Trav río.

-Muy bien, primo. Gracias por preguntar.- dijo sonriente y después besó mi mano.

-¿Tú… cuándo le dijiste?- preguntó América con una risita nerviosa.

-Yo no se lo dije.-ambos reímos ante la confusión en sus rostros.

-Fue de sorpresa, así como el hecho de que son gemelos ¿No, Pigeon?- dijo, pude jurar que a mi mejor amiga le cayó la mandíbula al suelo y Shep casi tropieza con sus propios pies al subir el primer escalón.

-¿Gemelos? ¿Dos como él?- preguntó Mare señalando a Travis, parecía a punto de llorar. Yo asentí, estaba muy feliz.

-¡Oh, estoy tan feliz por ustedes!- ella nos abrazó a ambos, Shep parecía haberse quedado en blanco… otra vez.

-¡Debí haber sabido que era algo bueno cuando los vi salir de ahí cogidos de la mano!- chilló de la emoción.

-Sí, al fin ya todo está bien, Mare- suspiré aliviada, Travis apretó más mi mano.

-Pues, los felicito mucho a ambos. Pero ahora debo ir con el tío de los bebés o si no tendremos que encerrarlo en la clínica también.- dijo y fue corriendo hacia Shepley que seguía sin moverse.

-¡Corre, Mare! ¡No vaya a ser que quedes viuda antes de siquiera casarte con él! - le grité riéndome, ella hizo un gesto no tan lindo e hizo lo mejor que pudo para despertar a Shep de otro de sus estados de shock interminables.

-Y hablando de los tíos de los bebés…- dijo Trav al mover mi cabeza para que lo mirara a los ojos.

-Sí, lo sé ¡Shep Y Mare son tan atentos! va a ser increíble ¿No?- dije sonriendo, el asintió con la cabeza.

-Por supuesto, pero… yo me refería a mis hermanos.- me quedé en blanco ¡Pero claro que aún no lo sabían!

-Debemos decirles cuanto antes.-contesté, me dedicó una de sus lindas sonrisas.

-Oh sí, el clan Maddox se agranda.- Trav sí que estaba feliz con la noticia, sonreí y le di un beso.

-Va a ser la reunión familiar más sonora y adorable que haya existido.- dije con una pequeña risita, el hizo lo mismo y en menos de un segundo, Mare y el muy inconsciente Shepley ya estaban con nosotros.

-¿Escuché reunión familiar?- dijo Mare con una sonrisa de oreja a oreja.

-En realidad iba a ser algo sencillo, solo un anuncio.- le explicó Trav mientras me envolvía la cintura con sus brazos.

-¡Oh, por favor! ¡Creí que ya habías entendido! Si yo digo vamos al apartamento de Shep y Trav, entonces iremos. Si yo digo vamos al bar para que Travis ahogue sus penas, entonces así será. Y si yo digo boda en la playa, habrá boda en la playa. Por lo tanto, Si yo digo reunión familiar entonces habrá reunión familiar y Shepley es tú familiar así que por ende yo también estoy invitada.- por muy fastidiado que estuviera mi esposo, América tenía un buen punto, todo lo que había dicho o deseado alguna vez había sucedido tal cual.

-¡Oh, de acuerdo! Puedes venir.- dijo Trav rindiéndose.

-¡Será maravilloso! Dos hijos, el doble de cosas que comprar, ¡Doble noticia para mis padres! Pero eso sí, solo será un baby shower.- remató Mare mientras Shep luchaba por mantenerse de pie agarrado del pequeño brazo de ella.

-Wow ¡Tranquila Organizadora Profesional de eventos! Apenas tengo 4 semanas ¿No es un poco pronto?- pregunté y después miré a Travis quien lo afirmó con la cabeza.

-¡Aquí vamos de nuevo! ¿Sabes que debió haber sido "un poco pronto"? ¡El decirle a tu señor que estabas embarazada! Pero eso no fue así. Con ustedes nada nunca es un poco pronto ni un poco tarde, al menos no si yo estoy a cargo.- América estaba muy decidida ¡Había dibujado las comillas en el aire!, no había manera de hacerla cambiar de opinión.

-Mejor deja de sermonearnos y lleva al pobre Shepley al auto, nos vamos ya mismo.- me reí, Mare lo hizo y dijo que nos veríamos en casa de Jim. Trav y yo fuimos a mi camioneta.

-Bien, aquí oficialmente empieza la locura.- dijo él encendiendo el motor. Pensé un poco en lo que había dicho.

-No, amor. Este es el verdadero comienzo de nuestras vidas.- dije alegremente.

Continuará…

Dreamer

¿Qué hay mis lectores? Ya sé lo que todos piensan: ¡Al fin! ¡Ya lo sabe! Créanme que yo también me desesperé un poco, pero bueno, aquí les dejé otro capítulo "recién salido del horno" como dirían por ahí, con todo mi cariño para ustedes, estaba tan emocionada por subirlo y pues ¡ya lo hice! Gracias otra vez por leerlo y espero les agrade mucho. NO es por hacer spoiler pero les dejaré un consejito: No pierdan de vista a Vincent ;) ;) Nos leemos, bye!