Travis POV:
-¿QUÉ?- Abby gritó como si le hubiera dicho que tenía cáncer o peor… que era infértil.
-Pigeon, solo necesito que…- iba a explicarle.
-Pero, ¿Qué demonios, Travis? ¿Qué estás diciendo? ¿Irte? ¿A dónde?- ella iba a perder la cabeza en cualquier momento. No quería que peleáramos de nuevo.
-Esas son muchas preguntas en muy poco tiempo, amor.- la acerqué más a mí, pero estaba realmente fastidiada, había metido la pata ¡Y bien metida!
-¡Trav!- se quejó. Bien, mis intentos de calmarla definitivamente no iban a funcionar.
-Eso era de lo que quería hablarte en el hospital…- suspiré, me vio con sus preciosos ojos llorosos, esa expresión de alguien que necesitaba protección y amor, esos ojos que había visto en tantas ocasiones y que aún así lograban enamorarme más cada vez.
-Y ¿te irás… así como si nada? ¿Qué hay de mí? ¿Y los niños?- pedirle que no llorara en ese momento era como pedirle a un perro que no ladrara. Miré al suelo y decidí no contárselo. Esa tarde mi jefe había dicho que tendría máximo 1 año para estar con mis hijos y después iría a Las Vegas encubierto para atrapar a Benny, y eso fue lo que logré después de rogarle 3 horas y media. Pero, me sentí culpable, Pigeon estaba tan emocionada y yo ya no quería mentirle, esa era el mayor problema que habíamos tenido ¡Malditos engaños involuntarios!
-Abby, tranquila. Solo era una pregunta. Así como cuando Mare pregunta si alguna vez comerías espárragos sabiendo que los odias.- sonreí tímidamente y solo Dios sabe como logré engañarla.
-Dios mío, Travis. No juegues con eso… ¡Ay!- de repente hizo una mueca de dolor y su mano voló a su vientre, como queriendo proteger a nuestros hijos.
-¿Qué pasa, Pidge?- pregunté asustado, hizo una señal para que me callara y la dejara respirar un poco. Después de un rato su expresión se relajó.
-Debí habértelo comentado. La doctora había dicho que no hiciera esfuerzo físico hasta que los bebés crecieran más y se estabilizaran.-
-¿Me lo explicas en español?- supliqué, tal vez había sido por el susto que no entendí nada de lo que dijo.
-No puedo hacer movimientos bruscos porque los niños son tan rebeldes como tú y les pareció divertido crecer un poco más arriba de donde deberían estar, pero su mamá hará que bajen en un par de meses ¿Lo captas?-sonrió. De verdad que sí eran mis hijos, eso sonaba como algo que yo haría también.
-¿Puedo?- acerqué mi mano a donde estaba la suya, ella me miró tiernamente y dejo que tocara ese pequeño bulto entre sus caderas, a pesar de que aún no estaban completamente formados, podía sentir que ambos se movían ansiosamente dentro de Abby, como queriendo decir que estaban ahí y no planeaban irse en un largo tiempo. Sonreí. Ella acarició mi mano.
-Se pusieron más inquietos cuando los tocaste.- rió, era cierto. Sus movimientos se sentían leves pero a la vez rápidos, como el aleteo de una mariposa.
-Tal vez no les agrado.- dije con cara de pocos amigos.
-Oye, son mis hijos también. Eso quiere decir que van a adorarte lo quieran o no.-dijo, me reí y la abracé de nuevo, ella hundió su rostro en mi cuello.
-Entonces ¿No te vas?- preguntó en voz baja.
-No, mi vida. Nunca.-le aseguré dándole un bezo en la frente, aunque no era totalmente cierto. Pero valía la pena mantenerla tranquila por un tiempo, al menos hasta que los bebés nacieran.
Abby POV:
*Después de un tiempo*
Estaba en la cocina preparándome un té mientras Shep, Mare y Trav conectaban la videocámara a nuestra televisión para ver como habían documentado mis 5 meses de embarazo. Sentí a los bebés patear frenéticamente las paredes de mi estómago y pasé una mano por ahí para que supieran que todo estaba bien, claro que mis manos no funcionaban tan bien como las de Travis. Él tenía que abrazarme cada noche, sino Jessica hacía un terrible escándalo dentro de mí y su pobre hermano no lograba descansar ni un poco. Y pensar que él había dicho que no lo iban a querer. Bueno, sí, habíamos tenido razón: era una niña y un niño, eso también lo teníamos perfectamente grabado. Fui a la sala donde me esperaban el trío de lunáticos que se morían por tener a los bebés, tomé mi lugar junto a mi esposo que me abrazó tiernamente.
-¿Lista?- me preguntó Mare, yo asentí emocionada, aplastó el botón de "play" y apareció la imagen de su apartamento, Mare y yo estábamos en el comedor. América había comentado que quería que fuera yo quien les diera la noticia a sus padres y dijo que quería que fuera algo especial.
-¡Hola, papá y mamá! ¿Cómo están? Espero que bien porque nosotras genial. Los extraño muchísimo, ¡ah! Y aprovechando la situación… debo recordarles lo de la visita que me prometieron, son ya como 2 meses y…- comenzó a parlotear, Shep me ayudó, como siempre tan atento.
-Cielo, ve al grano. Vas a gastar toda la memoria de la cámara y ya casi no hay batería.-la reprendió Shepley.
-Bien, bien. Aquí está Abby ya la conocen y atrás está Trav, su esposo.- Nos enfocó a ambos, me reí ante la expresión de Travis y decidí dar la noticia lo más rápido que pude.
-¡Hola a ambos! Gracias por preguntar por mí tan seguido y como han sido tan atentos y amables conmigo quería ser yo quien les diera la sorpresa…- le dije al lente de la cámara.
-¡Redoble de tambores, por favor!- exclamó Trav por detrás y con Shep toquetearon la mesa de la cocina mientras yo me preparaba para soltar el chisme a un video que después verían los adorables padres de América. Tomé aire.
-Voy a ser mamá, De dos.- finalmente dije y aunque Mare ya lo sabía no pudo evitar gritar a mi lado.
-¡Pero qué cariñosa eres, amor! ¡Según yo todo ser viviente tiene cromosomas de parte de padre y madre!-gritó Travis atrás mío.
-¡Era muy obvio que eran tuyos no seas tan llorón!- le respondí.
Los cuatro nos reímos a carcajadas en el sillón ante nuestro comportamiento en la cinta de video.
-Bueno, creo que eso era todo. Y antes de que digas algo, mamá… que quede bien claro que Abby es la de los bebés, yo solo seré su tía favorita. Y cierren la boca que en casa hay muchas moscas. Los veremos en nueve meses, sin protestar ¡Los quiero mucho, adiós!- En ese momento Mare besó el cristal y creyó que la grabación se había acabado… todos habíamos creído eso.
-Uf ¡Que buena idea la de decirles por video! Imagínate si hubiera sido por teléfono, nos habrían matado a ambas.- había dicho yo como derritiéndome en la silla, Trav me abrazó por la espalda.
-¿Mare?-pregunté algo preocupada.
-Dime, Abby.- América tenía el mismo tono, Los chicos ni siquiera pestañearon.
-¿No dijiste que habías detenido el video?- la reprendí.
-Solo ruega que lo siguiente no le haya llegado a mis padres.- chilló ella.
-… Ustedes son los que no pueden pasar ni una semana sin deshonrarse, a mí no tendrían por qué matarme.- dijo Mare en la cocina mientras Shepley le plantaba un beso en la mejilla.
Estampé mi mano contra mi cara, era obvio que eso sí había llegado a la casa de los Mason si América ni siquiera se había molestado en mirar la grabación.
-¡Es diferente! Nosotros estamos casados.- presumí, estábamos viéndonos a ambos en la pequeña pantalla de la cámara mientras hacíamos caras graciosas y nos reíamos.
-Además, no creo que les interese tanto saber cómo hicimos a los bebés.- había dicho Trav dándome pequeños besos en el cuello mientras yo reía histéricamente.
-De hecho, a nadie le interesa y yo me encargaré de sacarlos de aquí antes de que los gemelos se conviertan en trillizos.- Shep había tomado la cámara y justo en ese momento la batería se agotó.
-Te mataría si no tuviera a mis hijos en frente, América.- protesté.
-Sí, buen punto. Por eso amaré tanto a los niños. Pon el siguiente, bebé- le dijo nerviosamente a Shepley y él como buen novio lo hizo. En el siguiente video estábamos los 4 de nuevo en el patio de la casa de Jim, junto con los hermanos de Travis habían preparado una clase de reunión especial, y muy elegante debo admitir, en "nuestro honor".
-¿Cómo te sientes, Pigeon?- peguntó Trav enfocándome a mí, parecía haber estado preocupada por una razón la cual en ese momento no recordaba.
-Aún estoy mareada- dije haciendo una mueca. Pudimos observar que mi esposo me acariciaba tiernamente la mejilla para que me tranquilizara.
-¿Y eso qué? ¡Has tenido tantos mareos este último mes que ya casi pierdo la cuenta!- me reconfortó haciéndome saber que no era la gran cosa. Comenzaba a recordar que me había molestado ese día.
-Es que… no es solo eso, en un par de meses estaré toda hinchada y gorda y… será todo un desastre.- me había quejado.
-Pidge, recuerda que esto es para nuestros hijos- dijo él riéndose.
-Ok, niños yo los amo con toda mi vida. Pero gracias a ustedes tendré que hacer dieta 2 años para recuperar mi figura.- protesté. De repente América apuntó la cámara a su rostro.
-Y eso demuestra lo quejumbrosa que es su madre, niños. Y conociendo el temperamento de sus padres… pasarán más tiempo conmigo y su tío Shep que con ellos.- había dicho ella riéndose.
-No me acordaba de eso…- dije, La miré con desprecio y ella me lanzó un beso.
-Bien, cortaremos eso después.- después acercó la cámara a donde él estaba y se podía ver cómo me daba un tierno beso en la mejilla. Sonreí ante ese recuerdo. Después hubo un pequeño corte, ahora la cámara enfocaba al padre de Travis diciendo algunas palabras para nosotros, él estaba al lado de Jim con una gran sonrisa.
-… Hace un par de años, no importa cuántos recuerden que soy doblemente anciano y ya no recuerdo. Travis, sin ofender, era un perfecto pelmazo…- dijo dándole golpecitos en el hombro a mi esposo, Trav solo rió ante su comentario, lo hizo porque era cierto.
-Aunque en parte fue mi culpa también, sin embargo… ¡Pregúntales a tus hermanos si quieres! Yo siempre dije que eras una persona de buen corazón debajo de toda esa tinta corporal y arrogancia. Supe que llegaría el día en que algo… o en este caso alguien, un alguien muy especial te hiciera recapacitar y ver el lado más hermoso de la vida.- Shep movió la cámara hacia a mí, recuerdo haber estado sonriendo ante sus lindas palabras. Cuando me di cuenta de que me estaba grabando a mí, cubrí mi rostro con las manos y el volvió a Jim.
-Tuvieron sus problemas… eso no lo negaré, pero, por más cursi que suene, hijo, Has encontrado eso que tus hermanos se tardarán un tiempo en encontrar…- los chicos se quejaron por eso, excepto Trent, él solo rió. –El verdadero amor, Travis. Es como un tesoro, aunque sea frágil das todo de ti por mantenerlo a salvo, aunque a veces sea difícil te entregas completamente para arreglarlo todo, aunque te consuma en tu totalidad… te resignas felizmente a perderte mientras tengas a esa persona a tu lado ¡Y mira lo que has logrado! Por fin puedo estar en paz y decir que ya sabes cuál es tu camino, y estoy muy seguro de que todo, a partir de ahora, será bellísimo para ambos, se lo merecen, chicos.- terminó y todos aplaudimos ante su discurso. Seguía Thomas, después fue todo risas.
-Trav, mi hermano pequeño, la mosca en mi sopa, la basura en mi ojo. No sabes… cuan desgraciado eres por tener hijos antes que yo… antes que todos. Pero, igualmente, me siento muy orgulloso de ti y de lo que has conseguido en una de las etapas más difíciles de tu vida, ¡Acéptalo Abby! Fuiste su primer corazón roto.- me reí al escuchar eso. –Estabas tan acostumbrado a mandar al caño la vida para que esta no hiciera lo mismo contigo otra vez. Mamá… tú eras tan pequeño cuando ella nos dejó y comprendo que fue tan horrible para todos, pero tú aún eras su bebé, la necesitabas más que todos nosotros y aún así, mírate ahora, al fin bajaste las mil protecciones de tu alma y has dejado que Abby entre a tu vida y te ayude a sanar tus heridas. Así que, siempre te agradeceré por eso, hermanita ¡Gracias por salvar a nuestro Trav de ser un imbécil de por vida! Gracias… por ser su Pigeon, jamás habría encontrado a nadie mejor que tú. Brindo por eso.- terminó alzando su copa, todos bebieron y aplaudieron como locos, yo no toqué el vino, tampoco es que Travis me hubiera dejado.
Era el turno de Trent, eso definitivamente iba a ser todo un discurso, con palabrotas y demás.
-Travis y Abby, par de pichones, Romeo y Julieta versión 3000, como quieran. Podríamos decir todos aquí que cuando se conocieron… eran un jodido desastre… Tú, hermanito tan impulsivo y orgulloso y tú, hermanita tan aparentemente plástica e inocente, aunque no sé como rayos eso se complementa. Pero, ¿sabes por qué entraste sin dificultad a su corazón? Porque fuiste la única que en primer lugar no dejó que él entrara en ti, si sabes a lo que me refiero… Son tan diferentes y a la vez tan iguales, y eso está bien, ahora es perfecto, ambos crecieron y maduraron y… mierda, ya estoy hablando como papá… bueno, en fin. Ambos la han regado bastante, pero lo que interesa es que han sabido quererse y cuidarse y esas cosas, no importa cuántas veces se griten y escapen a la casa de mi primo Shep, al final lo que importa es que sepan arreglarlo, no por el hecho de dejar de amargarse la vida, sino por el hecho de que se aman y aman lo que tienen. Salud por el par de tortolitos y por el primer padre y esposo de nuestra generación.- tomó un sorbo de su copa y después se sentó.
Los últimos eran los gemelos. Shepley apuntó la cámara hacia ellos.
-Muy bien, lo mejor para el final ¿Alguien trajo pañuelos?- reímos ante el comentario de Taylor.
-Querida familia, cuando vemos a Travis y Abigail juntos, creo que lo primero que se pasa por nuestras mentes es… ¡Maldito idiota suertudo! Él consigue a "Lucky Thirteen" en su primera relación y nosotros ¿Qué?- continuó Tyler en lugar de su hermano.
-Pues vaciamos nuestros bolsillos alegremente por ella. Eso es lo que conseguimos. Porque Abby no es una cualquiera como todas la otras con las que Travis ha tenido por lo menos una conversación…- continuó Taylor.
-Sin ofender, Mare.- Recalcó al darse cuenta de su error y ella le mostró solo uno de sus pequeños y finos dedos. Me reí.
-Abby es Abby, así de simple. Citaré a mi hermano para que comprendan mejor: Pigeon es tan linda, Pigeon es tan sexy, Pigeon es tan dulce, tan perfecta, Pigeon es… tan mala en biología, pero ¡Qué importa! Si la mujer sabe beber y apostar es porque vale la pena.- exclamó Tyler.
-Eso último no lo dije yo.- dijo Trav nervioso. Shep hizo le hizo un acercamiento para después enfocarme a mí.
-¿Qué? ¿Lo de borracha y ex adicta al póker?- había preguntado.
-No, lo de biología.- bromeó Travis, hice cara de pocos amigos y él rió.
-Vayamos al grano antes de que Abby tenga más problemas en el embarazo por tratar de asesinar a su esposo. El punto es… que son el uno para el otro, y eso se evidencia ahora que van a tener pichoncitos ¡Felicidades, hermano, Te amamos con locura! ¡Que nadie se atreva a decirte que no eres suficientemente hombre porque en un solo partido le dejaste dos premios a Abby y porque le partiremos su santa madre a cualquiera que lo diga! ¡Y salud!- finalizó Taylor, Aplaudimos otra vez ante sus "bellas y tan conmovedoras" palabras de los chicos.
Los cuatro (o más bien los seis) nos partíamos de la risa en el sillón, cuando de repente la imagen desapareció.
-Rayos ¡Otra vez se desconectó! No se muevan, yo lo arreglo.- dijo Shepley acercándose al televisor.
Continuará…
Dreamer.
¡Hola lectores! Bien, un mensaje cortito. Como siempre espero que hayan disfrutado este capítulo que hice con todo mi amor (a los Maddox XD) hasta yo me reí de todas las locuras que escribí en los "discursos" de los chicos, ojalá ustedes también, publicaré la continuación más adelante. En resumen este capítulo será sobre cómo van pasando los primeros meses de embarazo de Abby, como quise enfocarme en los momentos más especiales que se me ocurrieron pensé en presentarlos como unas cuantas grabaciones que hicieron Shep y Trav ¿Qué les parece? Para terminar les agradezco sus lindos comentarios y por todo su apoyo, este fanfiction ha sido de verdad como un sueño de continuar una de las sagas más hermosas que he leído y que más me han marcado. Nos leemos (y o u escribimos) luego ¡Bye!
