Hola!
Como siempre perdón por la tardanza pero saben que nunca dejaré esta historia abandonada, o mejor dicho sin terminar.
Como saben todos los personajes son de J.K. y los que no conozcan son míos obvios jejeje...
Ahora si a leer :D
La gran espera
Así fue como el ojiverde acompaño a las dos chicas al despacho del director, pero lo que los entretuvo un poco fue que antes de subir la escalera de caracol estaba la gárgola cerrada y no ninguno de ellos sabía la contraseña, bueno ellos pensaban que sí, pero no lo era…
Grageas de todos los sabores – dijo Avi, pero la gárgola no se movió ni un poco – grageas de todos los sabores – volvió a decir y de nuevo la ave hizo caso omiso - ¡maldita cosa! – gritó volteándose hacía Katherin y Harry.
Debió de haberla cambiado hoy en la mañana – comentó Katherin de lo más tranquila.
¿Enserio? , no me había dado cuenta de eso – dijo desesperada Avi. Parecía que echaba chispas de los ojos de lo molesta que estaba.
Harry, ¿tu no te sabes la contraseña? – preguntó Katherin volteando a verlo, para luego voltear a ver a su amiga que estaba fuera de sí. Avi ya estaba dándole patadas a la gárgola de lo desesperada que estaba.
La verdad no sé – dijo encogiéndose de hombros – Avi, tranquila, ahorita descubrimos cual es la contraseña – la chica volteo a verlo con una cara de desquiciada y en ese preciso momento la gárgola comenzó a moverse, los tres se sorprendieron ante esto y voltearon rápidamente.
Buenas tardes profesores – saludó cordialmente Dumbledore, había sido él, el que había bajado las escaleras.
Profesor – habló rápidamente Avi – que bueno que es usted, ¿podríamos hablar un momento en su oficina? – pregunto apuntando a su amiga y a ella.
Es precisamente lo que yo quería hacer – las dos chicas se sorprendieron – por favor pasen al despacho, en un momento más las alcanzo – las dos amigas subieron, pero antes de eso se despidieron de Harry con un ademán de mano y después de esto los dejaron a solas.
Harry, quisiera pedirte un enorme favor – dijo el directo serio.
El que sea profesor – dijo cordialmente el chico.
Hable con el señor Malfoy y dígale que mantenga vigilado a su padre – Harry enarcó una ceja.
¿Lucius está tramando algo, señor? – preguntó curioso y algo preocupado.
No estoy seguro, pero por si sucede algo es mejor estar preparados, ahora si me permites voy con las señoritas Somerville y Murray.
Claro señor, hablare con Draco y lo mantendré informado, con su permiso – Harry se retiro y dejo que el director se marchase a su despacho para poder platicar con las dos chicas que lo estaban esperando.
Regaliz – dijo Dumbledore y la gárgola se movió dando paso a las escaleras.
Avigail y Katherin estaban sentadas esperando a que el director subiera…
Se tarda mucho – dijo Avi levantándose de la silla algo desesperada e impaciente.
Tranquila, ahorita llega – trataba de tranquilizarla Katherin – lo más seguro es que este hablando con Harry de algo importante, por eso su tardanza – le explicaba a su amiga, pero en ese momento la puerta del despacho se abrió.
Lo siento mucho profesoras por hacerlas esperar, tenía que hablar de unos asuntos con el señor Potter – Katherin se le quedo viendo a su amiga como diciéndole "te lo dije" - bueno – dijo acercándose a su escritorio - ¿de que es de lo que querían hablar conmigo? – les pregunto sentándose en su silla.
Pues… - comenzó Avi algo nerviosa – quisiéramos saber más sobre nuestro pasado y también… - fue interrumpida por su amiga al ver que se estaba poniendo algo nerviosa.
Queremos pedirle permiso para poder visitar a nuestros padres – dijo Katherin lo que su amiga iba a decir, Dumbledore no contesto rápidamente pero mientras las observaba con su particular mirada pensadora tras sus gafas de media luna, después de una silenciosa pausa…
Entonces ya recordaron lo de sus padres – las dos chicas asintieron – primero que nada lo siento mucho y espero que no haya sido tan dolorosa la forma en que llego ese recuerdo – a las chicas se le humedecieron los ojos – y por supuesto que pueden ver a sus padres, no hay ningún inconveniente – sonrió.
¿Cuándo podríamos ir? – pregunto ansiosa Katherin.
Cuando ustedes quieran, pero yo les recomendaría ir un fin de semana, ya que entre semana tienen que impartir clases, va a ser un poco difícil – les aconsejó el director.
¿Entonces si podemos ir? – pregunto Avi feliz, Dumbledore asintió - y ¿cómo iremos? – pregunto curiosa en la forma en como irían a visitar a sus padres.
¿Cuándo podremos ir entonces, señor? – pregunto Katherin.
Una pregunta a la vez – sonrió y las chicas se sonrojaron un poco – podrían ir este próximo fin de semana – les aconsejo y las dos asintieron inmediatamente – de acuerdo será el próximo fin de semana, la forma en que irían sería con un traslador que yo conjuraría, primero será a San Mungo y el siguiente lugar sería a Azkaban.
Oh… de acuerdo – dijo Avi algo feliz – entonces sería el sábado a primera hora – el directo asintió – de acuerdo profesor muchas gracias – agradeció con una gran sonrisa.
¿Nos podemos retirar entonces señor? – pregunto Katherin.
Usted si profesora Murray, pero me gustaría que la profesora Somerville se quedara unos minutos más – dijo mirando Avi.
Claro profesor – contestó la chica – bueno Kat, te veo abajo – sonrío algo nerviosa.
Gracias profesor – agradeció Katherin – nos vemos en un rato se despidió con un gesto de mano de su amiga.
Avi no decía nada - ¿de qué querrá hablar conmigo Dumbledore? – se preguntaba, no había hecho nada malo, pero en ese momento unos pequeños recuerdos llegaron a su mente. Estaba en ese mismo despacho, pero estaba con sus amigas, fueron llevadas por la profesora Mc Gonagall, siempre vivían metidas en problemas, pero siempre se salían con la suya, una que otra si eran castigadas, pero la mayoría no lo eran. Lo más importante era que siempre estaban juntas para todo, en cualquier lío, alegría o tristeza, siempre estaban las cuatro, las cuatro fantásticas, como solían llamarse, se pusieron así a honor a una serie de televisión muggle, fue gracias al padre de Johann, el era muggle y como desde que entraron al colegio eran inseparables él las nombro así y a ellas les encanto y así se les quedo.
Veo que está recordando – le hablo Dumbledore sacándola de sus pensamientos, meneo un poco la cabeza, se había olvidado que estaba en el despacho del director.
Discúlpeme – dijo volteando a verlo ya que su mirada se encontraba por donde su amiga se había ido, recapacito lo que el director había dicho y lo observo sorprendida – es que… ¿cómo supo que…? – pregunto sin terminar la pregunta.
Mu fácil profesora Somerville, se legeremancia y déjeme decirle que es una cualidad muy útil – sonrió – bueno, de lo que le quiero hablar es sobre un recuerdo en particular, que sé que le ayudará a tomar una buena decisión – Avi no entendía de lo que estaba hablando, pero no supo por que, pero se acordó de su situación con Harry y Zachary, pero ¿cómo Dumbledore la iba ayudar en problemas del amor?
¿De qué se trata? – pregunto nerviosa viendo como el director se ponía de pie.
Acompáñeme – dijo señalando para que ella fuera primero. Avi se levantó de su silla algo nerviosa y comenzó a caminar, no sabía a que parte del despacho ir, eso Dumbledore le habló – ahí esta bien profesora – se detuvo enfrente de un pequeño librero – aquí va a recordar –le dijo.
Pero ¿Cómo? – le pregunto confundida, ¿cómo iba a recordar algo estando frente de un librero?, esa no es una forma para que lleguen los recuerdos, a menos que los toque y la llenen de hechos pasados de su vida y de sus amigas o como le paso a Harry en la cámara con el diario, pero en este caso que el diario no fuera un horrocruxe maldito, sonrío por todo lo que pensó.
Ya lo verá – el director se acerco al librero y con sólo tocarlo se abrió a la mitad y de ahí salió una copa de piedra tallada con varios signos que no podía leer, adentro de la copa había un líquido transparente plateado, parecía como si estuviera en movimiento la copa, ya que el líquido se movía de un lado a otro pero en realidad estaba estática y cada vez que se movía se veían unas tiras que brillaban, ahí fue donde se dio cuenta que esa copa era el pensadero.
Señor – volteo hacia el sorprendida – es el pensadero ¿verdad? – Dumbledore asintió – voy… voy a… - tartamudeo.
Si profesora, se sumergirá en el para que pueda ver su recuerdo – Avi se sorprendió aún más – si, es suyo, lo pude tomar antes de que usted llegara a este mundo mágico, a su mundo, ahora si me hace el favor – se puso aún lado del pensadero dándole paso a Avi para que se pusiera enfrente de el y pudiera observar mejor el contenido – adelante.
Se acerco poco a poco Avi, estaba demasiado nerviosa, respiro profundo y se inclino más hacia el pensadero y sintió como una fuerza la atraía y era sumergida en el, sintió como iba despegando los pies del suelo, iba cayendo como en un precipicio sin fondo, no sabía a donde iba a caer y mucho menos que iba a ver. De repente cayó de pie, estaba en uno de los pasillos del castillo, todo estaba en silencio, miraba de un lado a otro, de la nada se escucho una gran explosión, se asusto, pero no le importó su miedo y decidió ir en busca del origen de aquella explosión. Iba corriendo por el pasillo, parecía que se iba acercando al lugar, puesto que comenzaba a escuchar voces, gritos y lamentos, eso no le gusto nada, corrió más para llegar pronto al lugar donde estaba sucediendo todo lo que estaba escuchando, pero de repente se detuvo precipitadamente al momento de verse pasar corriendo por el mismo pasillo que ella estaba, era su otro yo, bueno era ella pero era la del recuerdo, así que decidió ir tras ella, la pudo alcanzar. Llego a una parte del castillo que estaba completamente destruido, vio que estaba luchando contra un par de mortífagos; pudo verse en la batalla – no soy mala luchando – pensó. Volteó alrededor y pudo ver a sus amigas luchando contra otros mortífagos, tenían una que otra herida, no eran de gravedad fue lo bueno, también pudo ver a Harry, los hermanos Lupin, Zachary y Oliver luchar, ellos igual que sus amigas estaban heridos, pero no gravemente. Podía ver como todos estaban luchando para defender el castillo y las vidas de los demás, tanto como las suyas…
Emily, ¡cuidado! – gritó Oliver.
Protego – dijo Emily rápidamente antes de que una maldición la alcanzara – gracias – le sonrió al chico.
¡No es momento de coquetear Em! – la regaño Johann.
Avi seguía luchando con la pareja de mortífagos, en uno de los tantos hechizos que lanzaba contra ellos uno dio de lleno en el pecho, esto hizo que cayera al suelo dejando al descubierto su cara, ya que traía puesta la mascara de mortífago, al momento que quiso incorporarse se toco el rostro y se sorprendió al sentir que ya no traía la mascara.
¡Padre! – grito la Avi del recuerdo – no, no puede ser – dijo negando con la cabeza. Sus amigas voltearon al escuchar el grito de su amiga, al igual que Avi se quedaron sorprendidas al ver al señor Somerville con capa de mortífago. En ese momento de sorpresa nadie se percato de Lucius Malfoy, había llegado a la escena que estaba presenciando la Avi actual…
¡Qué conmovedora escena! – dijo Lucius para hacerse notar, seso un poco la batalla en ese lugar y todos voltearon a verlo – la pequeña Avi ya se dio cuenta de lo que son sus padres, mortífagos – dijo acercándose a ellos, Avi se sorprendió más al escuchar que decía padres, era en plural, entonces no solo su padre, si no que también su madre lo era.
¿Mi madre? – pregunto sorprendida.
Si, tu madre también agarro al otro mortífago que estaba junto al padre de Avi y le quito la mascara.
Madre – dijo sorprendida y con una lagrima en el rostro. La madre de Avi era una mujer rubia, de estatura mediana, a pesar de ser guapa tenía mirada triste.
Lo siento hija – dijo con los ojos húmedos. Avi no podía articular palabra alguna. Harry y Zachary vieron como Lucius agarraba su varita, preparándose para atacar, Harry se fue acercando sigilosamente poco a poco y Zachary no hizo ningún movimiento ya que era a su padre a quien iba atacar. El también era un mortífago pero se revelo en la lucha y lucho a lado de lo buenos, esto le costo muchas batallas que lidiar, tenía que cubrirse bien de todos. Fue obligo a ser mortífago por su padre y su tía al igual que sucedió con su hermano mayor. Draco.
Bueno, ya que sabes lo de tus padres – sonrió maquiavélicamente – no me queda otro remedio más que, ¡Crucio! – gritó Lucius lanzándole el maleficio directo al pecho de Avi, cerró los ojos esperando a sentir dolor por todo su cuerpo, sentir ser torturada, pero nunca llego esa horrible sensación, abrió los ojos y vio tirado a Harry sufriendo el maleficio por ella. Él había corrido para interponerse entre ella y el hechizo.
¡Harry! – grito, de repente la Avi que estaba observando todo desde lo lejos de la batalla con lagrimas en su rostro, no supo como terminó la escena, sintió como fue atraída hacía arriba siendo arrastrada por una fuerza mágica y en un parpadeo ya estaba nuevamente en el despacho del director. Dumbledore seguía exactamente en el mismo lugar, a lado del pensadero.
Fue así como descubrí lo de mis padres verdad – le dijo a Dumbledore algo triste y sorprendida aún por lo que acababa de ver.
Si, así fue, una gran pena al momento que lo descubrió – la chica comenzó a llorar.
Harry - pudo decir la rubia entre llantos - ¿qué le paso después? – pregunto con lagrimas en su rostro.
Como ya sabrá esta vivo – sonrió – pero después de que recibiera la maldición usted desarmo a el señor Malfoy de una manera sorprendente y de ahí ya es historia – le contó lo sucedido después de lo que vio y le entrego un pañuelo para secarse las lagrimas.
¿Le puedo preguntar algo? – dijo limpiándose las lagrimas con el pañuelo.
Claro que sí, aunque ya hizo una pregunta – dijo con singular alegría.
¿Por qué me enseño este recuerdo? – pregunto confusa e intuyendo la respuesta.
Es importante saber sobre el pasado de uno y más si no lo recordamos – sonrió – sea cual sea el recuerdo es interesante ver lo que un día hicimos o descubrimos y más si nos hacen pensar y tomar decisiones correctas – Avi no entendía muy bien l que quería decir, ella esperaba otro tipo de respuesta, pero por respeto solo asentía a lo que decía el director – ahora si me permite tengo que mandar unas cartas muy importantes al ministerio – dijo cortando de tajo la conversación y dejando a una chica muy confundida. Dio media vuelta y se dirigió a su escritorio.
Bueno… eh… - no sabía que decir Avi, estaba muy contrariada – gracias profesor – agradeció con una media sonrisa. Salió del despacho aún más confundida y pensativa tratando de entender el recuerdo con lo que dijo el director. Por una parte no podía creer la forma en la que había descubierto a sus padres y más saber que estaba luchando contra ellos – no puedo creerlo, mis padres mortífagos y peleando contra mí – se decía, aún no lo aceptaba. - ¿Por qué Zachary no hizo nada para defenderme si éramos novios?, ¿Porqué Harry se interpuso entre mi y el maleficio?, entonces ¿me ama de verdad?, ¿lo recibió por mi, pero él estaba con Ginny, no?, ¿se habrá dado cuenta de sus sentimientos por mí?, ¿por qué lo hizo? – se hacía toda clase de preguntas tratando de comprender lo que había hecho Harry en el recuerdo, en eso se detuvo en seco den medio del pasillo vació – ahora entiendo - salió corriendo en busca de la lechucería.
No supo como pero llego rápidamente a la lechucería, era la primera vez que se dejó llevar por su instinto – Gracias, yo mágica – dijo en voz alta sonriendo. Subió rápido las escaleras – ya entendí lo que quiso decir Dumbledore – subía poco a poco – malditas escaleras – todavía le faltaba mucho por subir – ya me decidí, ya me había decidido, solo a ti te he amado, siempre lo he hecho, solo a ti – decía al subir las escaleras, por fin pude ver la puerta – al fin – acelero más el paso, llego a la puerta, la abrió y fue directo a la mesita que estaba en medio de todas las lechuzas, en esa mesa se encontró con pergaminos y con un tintero con su pluma, agarró un pergamino y comenzó a escribir. Con impaciencia firmó la carta y se dispuso a ver con cual lechuza mandar la carta, escogió la primera que llego a ella, aunque todas las demás estaban dispuestas hacer el envió, le puso en la pata la carta bien amarrad y la dejo ir – ojala y me comprendas Zachary – dijo al momento de ver la lechuza partir con la carta. Saló de la lechucería y emprendió camino hacía el Gran Comedor, faltaba poco para la hora de la comida.
Iba caminando por los pasillos solitarios mirando a través de las ventanas, a lo lejos estaba el bosque prohibido y el lago negro. Se detuvo en una ventana para admirarlo, se quedo un buen tiempo ahí, el ruido que comenzaron hacer los alumnos al salir de las aulas fue lo que la saco de sus pensamientos, se volteó para observarlos y volver a emprender su camino hacía el Gran Comedor, pero una mano la alcanzó a sujetar y la hizo voltear…
Harry – dijo sorprendida al verlo.
Hola – saludo y le sonrió. Avi casi se desmaya al ver su peculiar sonrisa.
Hola – le devolvió el saludo.
¿Cómo te fue con Dumbledore? – preguntó interesado.
Bien – dijo sería y sin relevancia. Se acordó de inmediato de sus padres.
¿Qué paso? – pregunto preocupado al ver el cambio de animo de la chica.
Nada, solamente fue que… - se quedo pensativa y cuando iba a contestas el chico la interrumpió.
¿Qué cosa? – pregunto intrigado y más preocupado por ella.
Vi u recuerdo mió en el pensadero, que ya había olvidado – le contestó.
¿El te lo mostro o lo viste sin querer? – pregunto ya que a él le ha pasado ambas, sonrió al recordarlo.
No fue sin querer, el sacó el pensadero y yo fui sola a ver mi recuerdo dijo algo triste, vio que Harry iba a volver a interrumpirla, pero no lo dejo – no fue un recuerdo agradable, fue cuando descubrí que mis padres eran mortífagos.
Lo siento Avi – dijo Harry acercándose a ella un poco.
No te preocupes, ya estoy mejor – sonrió, pero aún en la mirada se e podía ver su tristeza.
Y… ¿viste algo más? – pregunto nervioso y agachando un poco la cabeza. Avi agarro la mano de Harry y haciendo que él voltee a verla.
Gracias – dijo acercándose a él – enserio gracias – sin esperarlo lo abrazó. Él se sorprendió pero le correspondió el abrazo gentilmente.
No tienes que agradecerlo, lo hice por que te amo y eres lo más importante para mí y haría lo que fuera por ti – dijo al separarse de ella. Avi se sonrojo y se dio cuenta que no estaba equivocada con la decisión que iba a tomar o mejor dicho que ya había tomado, solo faltaba dejar las cosas en claro.
Harry, ya me tengo que ir – dijo saliéndose del tema y soltando su mano. No quería profundizar más hasta no haber hablado primero con Zachary, a demás quería que fuera sorpresa – quede con Kat de vernos en el Gran Comedor.
Oh! – dijo el chico algo desilusionado, el esperaba que ella le respondiera lo mismo – de acuerdo, si quieres te puedo acompañar.
Si, claro – sonrió – vamos.
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Avi – le había hablado Emily. Iba corriendo hacía ella, venía de la gran mesa, iba esquivando uno que otro alumno - ¿cómo te fue con Dumbledore? – fue lo primero que le dijo o mejor dicho que le pregunto, ni noto la presencia de Harry - ¿qué te dijo?, ¿estas bien? ¿qué paso?, no te quedes callada, ¡di algo! – grito desesperada.
Pues si me dejas hablar te contestaría todo tu interrogatorio con mucho gusto – dijo sonriendo por como estaba su amiga de desesperada por saber – aparte que modelas, ni saludaste a Harry – en eso la chica se percato del morocho.
Oh!, lo siento Harry – se disculpo, pero cuando el chico iba contestar, Emily volvió a dirigirse hacia su amiga sin dejar hablar al chico – pero dime, ¿qué paso?
Mira – la tomo del brazo – primero vayamos a comer que me muero de hambre y luego nos vamos a las orillas del lago y ahí les cuento a las tres – sugirió Avi mientras caminaban a la gran mesa y Harry las seguía.
Esta bien – dijo insatisfecha. Ella quería saber, se preocupaba mucho por su amiga – anda vamos a comer – se dirigieron a la gran mesa, ya estando ahí se reunieron con Johann y Katherin que estaban hablando.
Entonces, ¿lo volviste haber con la misma alumna? – le preguntaba Katherin a Johann.
Si – contestó triste – yo creí que a lo mejor ella lo buscaba, pero no, yo vi cuando el llegó con ella y sus amigas y le hablaba, para colmo me vio y no hizo nada, si no todo lo contrario se la llevo hacía otro lado – decía triste. Se sentía de lo más infeliz, no podía creer lo que estaba pasando.
¿Qué pasa chicas? – pregunto Avi llegando con sus amigas. Vio la cara de Johann y se preocupo de verla triste - ¿qué tienes Jo? – se acerco a ella.
¿Es Sirius verdad? – pregunto a su amiga y ella solo asintió - ¿ahora que te hizo ese maldito infeliz? – estaba toda enojada, el simple hecho de ver así a su amiga triste y por culpa de un hombre la hacía enfurecer.
Jo lo volvió a ver con aquella chica – contesto Katherin.
¿Con la que se beso? – pregunto Emily sorprendida, Katherin asintió.
¿Lo volviste a ver besándose con ella?, ahora si me va a oír ese perro infeliz, va a saber que no se debe de meter con mis amigas – decía una Avi muy enojada. Estaba casi gritando hasta tomo su varita.
No vale la pena Avi – por fin hablo Johann. Se escuchaba toda seria y sin ganas de hablar – déjalo así por favor.
Pero Jo, mírate, estas sufriendo, por que aunque tú creas sabemos que sufres y si crees que no te escuchamos llorar en las noches estas equivocada y sabes que odio cuando la gente le hace daño a mis amigas –
Déjalo así, enserio, te lo agradezco mucho de verdad Avi, pero así déjalo, no vale la pena que vayas y le digas, le entrara por un oído y le saldrá por el otro – volteo Johann a ver a su amiga con la mirada suplicante.
Bueno, esta bien – dijo sonriendo maliciosamente – no le haré nada, lo prometo – dijo levantando su mano derecha pero con la izquierdo cruzo sus dedos por detrás de su espalda. Eso no era verdad, nada más esperaba que se le ocurriera algo bueno y le haría recordar a Sirius por el resto de sus días que no debía de jugar con su amiga – bueno, a comer, por que… - un sonido la interrumpió, había sido su estomago el que había provocado aquel ruido.
Si que tienes hambre – dijo riéndose Emily – pero yo también comparto tu apetito, así que al ataque – comenzaron a comer las cuatro amigas. Mientras que estaban comiendo tranquilamente no se percataron de la presencia de un moreno hasta el momento en que hablo.
¿Está rica la comida preciosa? – Sirius le pregunto a Johann, pero ella no le contesto - ¿Qué pasa? - preguntó al ver que no recibía respuesta alguna. Y la recibió momentos después, pero no de la castaña, si no de una rubia furiosa.
Mira Black, si quieres saber si la comida esta buena, pues pruébala y primero checa lo que haces y luego preguntas que pasa – le contesto Avi muy molesta.
Tranquila Avi no vale la pena – dijo Johann volteando a ver a su amiga. No podía seguir ahí teniendo a Sirius a su lado y hacer como si nada pasara – chicas, ya se me quito el hambre, luego las veo – se levanto de su silla, se despidió de sus amigas con un gesto de mano y se fue sin decir más y sin mirar a Sirius. Este si comprendía la actitud de la chica, sabía que por su culpa estaba así.
¡Jo, espera! – grito Katherin corriendo de tras de ella. Avi y Emily se quedaron en la gran mesa.
¿Sabes una cosa BlacK?, por tu propia seguridad no te vuelvas acercar a Johann, déjala en paz, lo único que haces es hacerla sufrir – el moreno solo escuchaba a la chica, no decía nada. No entendía por que todo le salía mal si el la amaba, quería estar a su lado por el resto de su vida, no la quería ver sufrir, lo que tenía que hacer era hablar con ella.
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Pasaron los día y no se volvió a tocar el tema de Sirius y mucho menos el de Draco.
Avi andaba mucho más feliz y más sonriente, estaba encantada dando clases, al principio creyó que le iba a ir mal, pero no, todo lo contrario, le iba fantástico ya que disfrutaba impartir clase y más enseñado en lo que mejor era buena pero había algo que la ponía nerviosa y era que ya faltaba poco para el viernes, faltaba poco para hablar con Zachary y decirle a Harry que solamente lo amaba a él.
Emily todos los días estaba muy feliz, su relación con Oliver iba viento en popa, cada vez que se les veía juntos estaban beso y beso. Siempre cuando Oliver terminada de dar clases iba y buscaba a su chica para estar con ella el mayor tiempo posible, les encantaba dar paseos por las orillas del lago cada tarde, definitivamente eran muy felices juntos. Otras de las cosas que hacían feliz a Emily era que su clase era una de las preferidas de los alumnos, esto la alentaba demasiado.
Katherin a pesar de estar triste hacía todo lo posible por poner una gran sonrisa ante sus amigas y los demás. Las chicas la habían amenazado que si la veían triste por cualquier motivo en especial por un hurón oxigenado la iban a llenar de golpes, obvio no era cierto pero era una buena amenaza. A veces se topaba con Draco en los pasillos del colegio y como no si vivían en mismo lugar e impartían clases a los mismos alumnos, cada vez que sucedía esto ella lo ignoraba olímpicamente, no dejaba que se le acercara o intentara hablarle, no podía perdonarle que la había engañado, estaba demasiado dolida, pero más que nada estaba decepcionada y a él le iba a costar mucho trabajo recuperar su confianza. Dejando todo eso de lado, Katherin se la pasaba muy bien con sus amigas, impartiendo clases la hacía olvidar de todo, la así muy feliz, pero un día sin pensarlo recordó aquel beso que se había dado con Teddy, sin querer sonrió, pero inmediatamente se borro la sonrisa, no podía pensar en amor, no quería volver a sufrir.
Por último Johann al igual que su amiga pelirroja estaba triste, las dos habían sufrido un mal de amores, habían confiado en esa persona que amaban y las traicionaron de la peor manera. Ella estaba destrozada por que en cambio de Draco que buscaba a Katherin para arreglar las cosas, Sirius hacia todo lo contrario, no hacía absolutamente nada para hablar con ella o acercársele por lo menos, cada vez que se topaban él se hacía el indiferente, eso a ella la mataba por dentro. Todas las noches trataba de no llorar, una por que no valía la pena derramar lágrimas por él y la segunda por que también había sido amenazada por sus amigas. Al igual que sus amigas disfrutaba mucho impartir clases, nunca creyó que eso la haría feliz y al igual que Katherin la ayudaba a olvidar por momentos las cosas malas que le habían pasado, pero había una clase en especial que le devolví los recuerdos y era exactamente donde estaba aquella chica con la que Sirius la engaño.
Después de esos días felices para unas y tristes para otras, dio paso al viernes, ya esperaban con ansias ese día, ya querían ir a Hogsmeade, ir a distraerse un poco, ir a tomar uno que otro trago a "Las tres escobas", festejar su primera semana en Hogwarts como maestras, festejar que estaban en su mundo. Ese día se levantaron todas cansadas, habían tenido una semana muy pesada, se levantaron temprano ya que Avi, Johann y Katherin tenían su primera clase a las 10:00am, Emily al contrario su primera clase la tenía hasta las 14:00hrs, pero aún así ella se levanto temprano, Oliver tenía que impartir clase a primera hora (8:00am) y como dormían juntos sintió cuando el se despertó…
Mi amor, ¿por qué te levantaste tan temprano? – le pregunto somnolienta.
Hoy me toca dar clase a las 8 a los alumnos de segundo curso, mi amor – contesto mientras se ponían la camisa, ya estaba totalmente arreglado – si no créeme que me quedaría en cama contigo – dijo acercándose a ella y dándole un dulce beso en los labios.
Te voy a extrañar – dijo cariñosa con una gran sonrisa.
¿Que te parece que cuando acabe de dar la clase me vengo inmediatamente aquí contigo y nos pasamos toda la mañana metidos en la cama? – le propuso. Emily lo medito por unos segundos.
Me parece perfecto – respondió mientras se sentaba en la cama y veía como su novio terminaba por arreglarse – aquí mismo te espero, no me moveré para nada – sonrió y le hizo señas con los dedos para que se acercara – te amo Oliver – el chico se acerco y ella lo beso.
Yo también te amo Em y no sabes cuanto – ella sonrió – bueno, ya me voy por que si no se me hace tarde – se acerco a ella y le dio un fugaz beso para luego salir de la habitación. Emily se volvió a tirar en la cama esperando a volver a dormir, pero en menos de veinte minutos alguien o mejor dicho unas personitas fueron a tocar a su puerta, no tuvo que esperar mucho para saber quienes eran…
¡Anda Emily abre la puerta! – grito Avi tocando a la puerta cada vez más fuerte.
Ya voy, ya voy – decía mientras se levantaba de la cama con pereza y se dirigía abrirles la puerta.
Anda Em – grito Katherin.
¡Ya dejen de gritar! – dijo Emily abriendo la puerta y mirándolas con cara se pocos amigos.
Pues tardaste mucho – se quejo Avi metiéndose a la habitación.
¿Será por que estaba dormida? – les dijo irónicamente – aparte ustedes, ¿qué hacen levantadas tan temprano? – pregunto extrañada, en lo que cerraba la puerta. Eso no era normal en ellas.
Todos los viernes a las tres nos toca impartir clases a las 10am – contesto Johann mientras se sentaba en un silla.
Pero aún así es muy temprano – se quejaba la chica haciendo puchero.
Si lo sabemos – decía Avi. Se le veía en la mirada que aun tenía sueño – pero ya sabes como es Johann de exagerada – la aludida volteo a verla fulminándola con la mirada, para luego sacarle la lengua como niña chiquita.
Y tu, ¿a qué hora te toca dar clase? – Avi le pregunto a su amiga.
Hasta las 2pm, por eso aún seguía en cama, quería seguir durmiendo – dijo resignada a que ya no volvería a dormir.
¿Oliver? – pregunto Katherin al percatarse que el chico no estaba en la habitación.
Ya sé fue – contesto con una sonrisa.
¿Por qué tan sonriente? – pregunto Avi pícaramente.
¿Por qué será?, es más que obvio, ellos dos irradian amor cada vez que están juntos – contesto Johann con tono pícaro.
¡Callen! – estaba toda apenada la chica, se estaba poniendo colorada de la pena que tenía.
Si es la verdad Em – dijo Katherin sonriendo.
Oigan – habló Avi cambiando de tema al ver que como estaba su amiga – ya que hoy es viernes - dijo con una gran sonrisa en el rostro y se le escucho como un gran alivio - ¿por qué no nos vamos saliendo de clases a Hogsmeade?, nos vamos a las tres escobas a tomarnos unas bebidas y celebrar que ya cumplimos una semana como maestras y lo más importante, que estamos junta de nuevo las cuatro – se dirigió hacía Emily y la abrazo - y en nuestro lugar favorito, Hogwarts – concluyo con una pequeña lagrima en su mejilla.
Hay Avi no te pongas sentimental que luego nos vas hacer llorar a todas - se limpio Johann una lagrima – y es buena idea esa de salir, as{i nos relajamos un poco.
Si quieren saliendo yo de clases las busco en la sala común de Gryffindor y de ahí ya nos vamos a Hogsmeade – sugirió Emily.
De acuerdo – contestó Katherin – pero… - se quedo callada o mejor dicho pensando y no finalizó la oración. Volteo a ver a Johann.
¿Qué paso? – pregunto Emily curiosa al ver que su amiga no termino la oración y había volteado a ver a su amiga.
Es que ninguna de nosotras nos sabemos la contraseña de la torre de Gryffindor – contestó Katherin. Aún seguía mirando a su amiga.
Pues vayan a preguntarle a… - ahora había sido Emily la que no termino la frase.
A no, no me miren a mi, yo no iré con Sirius, eso jamás – contesto la castaña cruzándose de brazos – aparte a mi ni me habla, no, yo no iré – negaba con la cabeza una y otra vez. Aunque por dentro deseaba ir ella y verlo.
No te preocupes Jo – habló Avi – si quieren yo voy y se la pido – se ofreció amablemente.
¿Enserio? – preguntó extrañada Johann.
Si, no hay problema, déjenmelo a mí – sonrió. Algo se traía entre manos, esta era la oportunidad que estaba esperando, solo que aún no se le ocurría que hacer.
Oigan muchachas – habló Emily – este… - no sabía como decirles que se fueran, que no sonara como si las estuviera corriendo, aunque así era pero no quería ser descortés.
¿Qué pasa Em? – preguntó Katherin volteando a verla.
Es que Oliver y yo queremos estar un tiempo a solas y pues… - no termino de nuevo la frase, pero esta vez una de las chicas entendía lo que pasaba.
¡Oh! – dijo Avi – está bien, dejémosla hacer sus "cosas" - ella y Katherin soltaron la carcajada excepto Emily que las miraba enojada y Johann, aunque también se quería reír pero no lo hizo.
No te preocupes Em, ya entendimos, ¡qué lo disfrutes! – le aconsejo la pelirroja, al terminar de decirlo una almohada salio volando directo hacía su cara.
Enserio que con ustedes dos no se puede – se quejo Johann negando con la cabeza – si ellos quieren estar a solas no necesariamente tienen que hacer lo que ustedes dos están pensando, además si Em y Oliver se aman y ya están seguros de dar ese paso es su asunto y no de nosotras, así que dejen de decir tonterías – habló por su amiga.
Gracias JO – agradeció Emily con una sonrisa.
¡Ay! Si gracias Jo – se burló Avi – Johann enserio que cursi eres – dijo enfatizando la palabra cursi.
Si – concordó Katherin - ¿Por qué no eres una niña normal? – se burló.
Así soy ¿Y? – contesto ofendida.
Ya déjenla chicas – la defendió Emily – y si llegara a pasar algo con Oliver – se les quedo viendo detenidamente – claro que les voy a contar.
Mas te vale Emily – dijo Katherin amenazándola.
Y no vayas a omitir ningún detalle – especifico Avi. Johann nada más negaba con la cabeza.
Si no tendré que tomar medidas drásticas y preparare un veritaserum – comento Katherin. Johann solo se empezó a reír – ¿de qué te burlas? – le pregunto ofendida.
¿Pues de qué será? – pregunto burlonamente. Katherin solo se encogió de hombros – me rió por que para preparar esa poción tienes que pedirle ayuda a Draco ya que el tiene la llave del almacén de los ingredientes y cómo me gustaría ver eso – se río aún más y las demás hicieron lo mismo.
Cállate Johann, por que si no tu iras a pedirle la contraseña a Black – le grito molesta. Johann se calló al instante.
¡Ya basta! – grito Emily – ya dejen de discutir – las regaño. Había empleado un tono de madre regañona.
Pero ella empezó – dijo Katherin apuntando a Johann. La castaña solo se cruzo de brazos.
¡Ah! Ahora yo fui la que empezó – se quejo la chica – tú fuiste la que empezaste a decirle cosas a Em – apunto hacía su amiga.
¡Claro que no!
¡Claro que si!
¡Claro que no! La que empezó fue Avi – grito Katherin tratando de zafarse de la situación
¡Ahora yo! – grito ofendida Avi – a mí no me metan en sus problemas.
¡Bueno ya basta! – volvió a gritar Emily. Las tres amigas dejaron de discutir, agacharon la cabeza como niñas regañadas. En ese mismo momento la puerta se abrió.
Mi a… - era Oliver quien había abierto la puerta. Había entrado con una gran sonrisa pero se le quito al ver a las amigas de su novia ahí, ni pudo terminar la oración al verlas – ho – hola chicas – saludo algo sorprendido.
Hola mi amor – sonrió Emily sin darle importancia que sus amigas ahí estuvieran. Se acerco a él para darle un dulce y tierno beso – la chicas vinieron a darme los buenos días y de aquí se iban a ir a desayunar y… - les hizo señas con la mano a sus amigas pero ninguna capto, bueno excepto Johann.
Bueno – habló la chica – ya nos retiramos – se dirigía hacía la puerta.
¿Por qué? – se quejo Avi volteando hacia Johann, esta la fulmino con la mirada - ¡Oh! Cierto ya nos vamos – dijo comprendiendo la situación.
¿En verdad? – pregunto Katherin. Fue agarrada de los brazos por sus dos amigas para salir de la habitación antes de que volviera hablar y de ser corridas por una Emily enfurecida. Pero antes de salir.
Oye Oliver – le habló Avi – no tan fuerte, quiero a mi amiga enterita – ella y Katherin comenzaron a reír.
Se protegen – los señalo la pelirroja que aún no paraba de reír – pero lo disfrutan – les guiño el ojo, Johann negaba con la cabeza.
Discúlpenlas – las tomo de los brazos a las dos – están algo mal de la cabeza , no les hagan caso – estaba tratando de sacarlas de la habitación, pero estaban atacadas de la risa que batallaba un poco – luego nos vemos Em, adiós Oliver – se despidió. Por fin había podido sacar a sus amigas de ahí.
Nos vemos a la hora de la comida Jo – grito Emily, Johann solo asintió – mi amor ya cierra la puerta – le hablo a Oliver, este la cerro. Aún traía la cara roja como tomate, estaba demasiado apenado.
E – Emily – pudo pronunciar Oliver.
Si – contesto de lo más natural la chica.
¿Les dijiste algo? – pregunto algo nervioso.
No – le mintió, como podía ocultárselo a sus mejores amigas eso nunca. Se acercó a él – lo único que les dije fue que quería estar a solas con mi novio – lo beso en los labios.
Pe – pero, ¿entonces por que dijeron todo eso? – pregunto apuntando hacía donde antes habían estado sus amigas.
Amor – lo miro a los ojos – sabes como son Avi y Kat de bromistas – tomo sus manos y trato de tranquilizarlo.
Si, tienes razón – la abrazó – bueno, entonces, ¿en qué estábamos en la mañana? – pregunto sensualmente y olvidándose por completo lo que minutos antes había ocurrido.
Pues – dijo pasando sus manos por el torso de su novio – yo quisiera estar contigo – se ruborizo y agacho su cabeza apenada. Ya había tomado una decisión, quería que el fuera el primero en su vida, también el único. No sabía como decírselo sin que sonara tan ansiosa.
Yo también quiero estar contigo mi amor – le dijo levantándole su rostro para poder verla directo a sus lindos y hermosos ojos cafés – por todo el resto de mi vida – la acercó más a él – te amo Emily – la besó apasionadamente tomándola de la cintura con una mano y con la otra su cabeza para hacer el beso más intenso. Comenzó a bajar hacía su cuello besándola delicadamente, ella sentía como los besos la iban invadiendo y cada beso que le daba Oliver era como si dejara un rastro ardiente. La mano del chico fue bajando poco a poco por su espalda haciéndola estremecer, aún traía el camisón puesto era de una fina tela delgada. Él seguía bajando por su cuello hasta toparse con sus pechos que los beso dulcemente, mientras sus manos acariciaban sus piernas para luego subir hacía sus glúteos. Volvió a subir para seguir besando sus carnosos y dulces labios.
Te amo Oliver – decía mientras lo besaba – te amo demasiado – El la cargo en sus brazos y la llevo a la cama, al llegar ahí la recostó lenta y cuidadosamente. Se quito la palmera dejando ver su bien marcado torso y como no era jugador profesional de quidditch.
Emily – le habló antes de volver acercarse a ella para besarla - ¿estas segura de este paso que vamos a dar? – pregunto antes de llegar a algo mucho más. Él tenía que estar seguro que Emily estaba completamente segura de su decisión, que ese era el momento indicado, no pensaba forzarla hacer algo que no quería. Ella solo sonrió y lo atrajo hacía ella para besarlo - ¿Eso es un si? – pregunto sonriente y feliz.
Claro que si mi amor, estoy completamente segura de lo que vamos hacer, yo te amo, tu me amas y quiero que seas el único en mi vida – fue lo último que dijo y lo volvió a besar tiernamente para luego pasar a un beso más ardiente. Él comenzó a bajar hasta llegar a su ombligo, la besaba pero esto le provoco algo de cosquillas a la chica, volvió a subir pero mientras subía le iba quitando el camisón. Luego ella tomo el control y se puso arriba de él, comenzó a quitarle el pantalón, haciendo que los dos quedaran en paños menores, esto hizo que él se prendiera un poco más y volvieron a cambiar lugares, pero esta vez la chica pudo sentir la reacción que ella le provocaba a su novio. Como por arte de magia le quito el sostén sin que ella se diera cuenta, esto causo unas risitas por parte de los dos, los ojos del chico se posaron admirando sus lindos y redondos senos que los comenzó acariciar y besar haciendo que Emily sintiera placer al mismo tiempo que la besaba, una de sus manos jugaba con sus bragas acariciando sutilmente esa parte tan delicada de la mujer, bajo un poco más para poder quitársela, ya era lo último de ropa que se interponía entre ellos dos. Los dos ya estaban como Dios los trajo al mundo.
Em, mi amor te amo – dijo Oliver mientras la iba haciendo suya, era cuidadoso, no quería lastimarla.
Yo también te amo Oliver – sentía como una llamarada la iba invadiendo por todo el cuerpo. Se habían unido, se amaban y lo estaban demostrando de una nueva manera para ellos, eran uno mismo.
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Nuestra pequeñas Emily ya dio el gran paso – decía Katherin dramáticamente simulando como si se limpiara una lagrima.
Ya no es nuestra pequeña – se le unió Avi haciendo como si estuviera llorando. Johann sólo se les quedaba mirando, no podía creer lo dramáticas e insoportables que podían llegar hacer sus amigas. Se dirigían hacía a la habitación.
Bueno, ya déjenla - habló la castaña.
Pero ni nos escucha – dijo Avi volteando a verla.
Pues yo se que no las escucha, pero van a ver que un día ustedes les va a pasar lo mismo – decía sería.
Ay, ojala que sea con Harry – contesto la rubia mordiéndose un labio.
Entonces – dijo Katherin deteniéndose en seco - ¿ya te decidiste? – pregunto curiosa y ansiosa de saber.
Si – contesto sonrojada – me di cuenta que Harry es… es… es mi hombre ideal – dijo con la mirada ida, pero con una gran sonrisa en el rostro.
Me da gusto Avi – Johann estaba feliz por su amiga, ya era justo que otra de sus amigas fuera feliz – ya era hora de que te decidieras.
Pues sí, pero aún no se lo digo – sonrió nerviosa.
¿Y qué estas esperando? – pregunto Johann confundida.
Hablar con Zachary y aclarar las cosas – contesto sería.
¿Entonces ya estas completamente segura? – volvió a preguntar Katherin y su amiga asintió – me alegro mucho por ti y que sean felices, bueno claro cuando ya se lo hayas dicho a Harry – la felicito.
Pues eso espero yo también – sonrío algo nerviosa – espero también que aún me siga amando y que no se haya cansado de esperarme – se ponía triste de solo pensarlo.
Verás que el sigue amándote igual o más, no creo que se haya cansado de esperar - la reconforto Johann – él si te ama y si te esperará todo el tiempo que necesites – comenzó a decirlo en tono de reproche – él no es como su estúpido padrino – estaba enojada.
Por lo que veo no te ha buscado para aclarar lo que viste ¿verdad? – pregunto Katherin. Johann solo se puso seria.
No y ni lo hará, pero ¿saben qué?, mejor olvídenlo y vayamos a la habitación – corto el tema de tajo y comenzó a volver a caminar en dirección a su habitación. Volvieron a caminar por los pasillos para llegar al dormitorio de las chicas, muchos alumnos iban de un lado a otro felices por el hecho que ya era viernes, estaban de lo más feliz, se les podía ver en la cara. Podían quedarse hasta tarde en sus salas comunes y despertarse al día siguiente a la hora que ellos quisieran.
Las tres amigas llegaron a su dormitorio y cada una fue directo a su cama a recostarse un rato antes de que iniciaran las clases, pero al momento que una de ellas llegara a su cama…
Chicas – grito Katherin vengan rápido – las dos chicas corrieron hacía donde estaba su amiga, se asustaron por como había gritado su amiga.
¿Qué pasa Kat? – pregunto Johann angustiada.
Miren – dijo apuntando hacía su cama. En ella había una caja blanca con hoyos por todos lados, lo sellaba un lazo rojo en forma de moño, parecía un regalo, pero ¿de quién?.
¿Qué será? - pregunto Katherin asustada pero a la vez estaba emocionada, eran dos sentimientos completamente opuestos pero los sentía al mismo tiempo.
La única manera de averiguarlo es abriéndolo - contesto Avi acercándose a la caja.
Pero si es algo malo – comento Johann con miedo.
¿Cómo va a ser algo malo Johann?, ni que Voldemort hubiera revivido y nos hubiera traído un regalito – Katherin se aclaro un poco la garganta – bueno a Kat le trajo un regalito –corrigió – así que hay que averiguar, si no como vamos saber que es – dijo encogiéndose de hombros e irónicamente.
Pero, si Jo tiene razón Avi – ahora estaba más nerviosa Katherin.
Vuelvo a decir como vamos a saber si no lo abrimos – dijo desesperada Avi.
Bueno esta bien, pero tú ábrelo – le ordeno Katherin.
Ten cuidado Avi – le aconsejo Johann. La chica se acercó a la caja cuidadosamente, también tenía un poco de miedo pero no lo demostraba. Estiro su mano para poder alcanzar el moño pero a unos cuantos centímetros de distancia la caja se movió estrepitosamente y la muchacha se sobresalto – Ah – grito.
Ves te lo dije - dijo Johann asustada.
Creo que la que lo debe de abrir es Kat – aconsejo Avi con algo de miedo y aventando a su amiga hacía el regalo.
¿Por qué yo? -.
Por que es para ti, es tu regalo, ya si estuviera en mi cama obviamente que sería mío y yo lo abriría pero como no es así, entonces anda ábrelo tú – la volvió a empujar más. Katherin se acerco poco a poco, tenía miedo no lo negaba, tenía miedo a que se volviera a mover, pero al momento de tocar la caja no se movió, esto la alivio mucho.
Anda ábrela – dijo ansiosa Avi saliendo detrás de Johann.
Ten cuidado Kat –le previno Johann con las manos en la boca. La chica le quito el moño para luego retirar la tapa cuidadosamente.
Aaawww – expresó Katherin con dulzura.
¿Qué es? ¿qué es? – pregunto Avi ansiosa y dudosa de lo que podía haber en la caja. Katherin metió las manos en la caja y saco un animal de ella, era un hurón albino de ojos grises – es un hurón – grito Avi.
¡Qué lindo! – dijo Johann al verlo.
Si – tenía una gran sonrisa Katherin - ¿saben qué? – pregunto observando detenidamente al animal – me recuerda a una personita en especial – dijo mirando al hurón de manera sospechosa.
¿A quién? – pregunto curiosa Johann y acercándose a su amiga y al hurón para verlo mejor.
A Draco – contestó y el hurón se puso algo nervioso – pero no creo que sea él – dijo dejando el tema de lado – ya que el no es animago – termino por decir.
En eso tienes razón – dijo Johann – pero ¿quién te lo habrá mandado? – pregunto curiosa.
La verdad no se – dijo encogiéndose de hombros – no trae nota – estaba buscando dentro de la caja y no había nada.
¿Qué raro no?- pregunto Avi.
Pues si, pero no creo que este hermoso animalito haga daño – lo cargo y le dio un pequeño beso.
Bueno, ¿que nombre le pondrás? – pregunto la rubia.
Pues… - estaba pensando en nombres rápidamente y en eso se le vino uno – Jazz -.
¡¿Jazz? – dijeron confusas sus dos amigas, hasta pusieron cara de asco. No les parecía un buen nombre para ese lindo animalito.
Se escucha muy gay – opino Avi haciendo un ademán.
¿Entonces no? – pregunto inseguro viendo a sus amigas.
Obvio que no – contesto Avi negando con la cabeza pobre animal teniendo por nombre Jazz, será el hazme reír de todos los hurones -.
Bueno entonces le pondré… - volvió a quedarse callada para pensar en que nombre le pondría a su nueva mascota. Lo volvió a ver detenidamente y le recordaba demasiado a Draco, más que nada era en los ojos, esos ojos grises que la hacían flaquear al verlos – ya sé - gritó.
A ver, dinos que horrible nombre le pondrás ahora – habló Avi levantando las manos.
Corad – dijo sin pensarlo dos veces. Ella sabía por que seria ese nombre.
¿Corad? – preguntaron al unísono.
¿Por qué Corad? – pregunto Johann tratando de comprender el por que s amiga había escogido ese nombre y aparte nunca lo había escuchado
No sé – se encogió de hombros y mintió – se me ocurrió el nombre.
Esta más decente que Jazz – opino Avi.
Es original y lindo – sonrió Johann.
Entonces se queda Corad – estaba feliz - ¿te gusta Corad? – le pregunto al hurón y este parecía como si sonriera, obvio no le iba a contestar daría miedo eso. Se lo acerco más a ella – pero no les digas que te puse así por Draco – le decía en susurros - solo convine las letras – sonrío la chica.
Oigan chicas – hablo Johann – ya es hora de irnos -.
¿Ya tan rápido? – pregunto quejándose Avi.
Si, faltan quince minutos para las 10, así que andando – las apuro.
Pero no puedo dejar a Corad aquí solito – abrazó más fuerte al hurón, casi se le salían los ojos de sus cuencas.
No le va a pasar nada y primero suéltalo no se vaya a asfixiar - el pobre animal ya estaba de color azul.
Oh, lo siento Corad – lo soltó y se veía como el hurón iba agarrando nuevamente su color natural.
Anda ya vámonos, se nos hará tarde Kat – apresuraba a su amiga – mira – hizo un movimiento de varita y apareció dos recipientes, uno con comida y el otro con agua – así vas a estar más tranquila, con esto no le faltara nada -.
Le faltare yo – lo volvió abrazar con mucha fuerza.
Katherin Murray deja ese animal y vámonos a dar clase ya – grito Johann desesperada, no le gustaba llegar tarde cualquier parte y menos si era dar clases, era muy responsable con las cosas.
Pero… pero… - decía inseguro Katherin.
Nada de peros, anda ya se nos hace tarde – tomo a Corad y lo dejo en el suelo, para luego tomar del brazo a su amiga y sacarla de la habitación - ¡Avi! – grito.
Ya voy, ya voy – dijo saliendo también de la habitación y cerrando la puerta. No quería hacer batallar más a su amiga y mucho menos hacerla enojar, no era nada lindo ver a Johan enojada – Kat no te preocupes ni que se fuera a trasformar en Voldemort – la pelirroja se detuvo en seco y Avi se estampo en ella – Katherin ¿qué te pasa? – dijo sobándose la cabeza.
Es que puedes tener razón – contesto asustada la chica.
Katherin Murray no seas tonta – le grito, aún se sobaba la cabeza por el golpe que se había dado.
¡No me llames tonta! – le recrimino.
¡Pues no digas estupideces! – volvió a gritar Avi, estaba comenzando a molestarse.
¡No digo estupideces, la que empezó fuiste tú! – grito enojada Katherin.
¡YA CALLENSE! – la que ahora grito fue Johann. Hasta hizo que retumbaran varios cuadros.
Lo sentimos Jo – se disculparon las dos chicas con la cabeza agachada, sabían que no era nada recomendable hacer enojar a su amiga – por favor ya vayamos y compórtense conforme a su edad – ya estaba más tranquila – Kat el hurón va a estar bien no te preocupes tanto, aparte no se puede salir, el cuarto esta cerrado no hay forma de escaparse – le decía tratando de tranquilizar a su amiga.
Pero es que se va a quedar solito – hablaba como niña pequeña y haciendo puchero.
Enserio Kat ¡YA! – la reprendió Johann.
Esta bien – se dio por vencida – pero si le pasa algo será tu culpa – dijo por último.
Después de la discusión, bueno ni tan discusión, cada una se fue a dar por fin su última clase de la semana. Las tres estaban muy contentas al respecto, eran felices impartiendo clases, pero ese día en especial era aún mejor ya que era viernes. Avi y Katherin estaban algo nerviosas por el día siguiente, o mejor dicho estaban con los nervios de punta, iban a ver a sus respectivos padres, no sabía en que condiciones los iban a encontrar, tenían miedo de cómo iban a reaccionar o si se iban a dar cuenta que no eran ellas mismas, por otra parte era emoción a lo mejor al verlos los recuerdos, sus memorias iban a llegar y así no iban a batallar mucho después de todo. Johann por su parte no se sabía muy bien que pasaba con ella a veces se le veía feliz otras triste, en momentos estaba con la risa a todo lo quedaba pero drásticamente cambiaba de humor pero por otro lado con Emily era todo lo contrario y más ahora con lo sucedido con su novio, estaba de lo más feliz, irradiaba felicidad. La chica iba por los pasillos buscando a sus amigas con una gran sonrisa en el rostro…
¡Avi, Jo, Kat! – grito al verlas, corrió hacía donde estaban sus amigas – chicas – dijo al llegar con ellas.
Hola Em – saludo Johann con una sonrisa.
Hola – sonrió - ¿A dónde van? – pregunto.
Al Gran Comedor y ¿tú? – contestó Johann.
Las estaba buscando – contesto sonriente Emily.
Para contarnos como te fe con Oliver ¿verdad? – pregunto Avi con tono pícaro.
Avigail – la regaño Johann – no te metas en cosas que no son tu asunto -.
Déjala Jo, Avi tiene razón, para eso las estaba buscando, quiero contarles – la defendió Emily y les conto con una gran sonrisa pero algo sonrojada.
¡Ves! Yo tengo razón – dijo Avi sacando la lengua infantilmente – a parte recuerda que enseño adivinación y lo se todo -.
Entonces – comentó Katherin - ¿lo hiciste si o no? – pregunto ansiosa.
Es más que obvio – comento la rubia - ¿no ves su cara de felicidad? -.
¿Tanto se me nota? – pregunto apenada y roja como tomate.
A kilómetros amiga – contesto Avi haciendo sonrojar aún más a su amiga.
Bueno ya - se sacudió la cabeza – déjenme les cuento -.
Pero no aquí Em – le aconsejo Johann. Algunos alumnos iban saliendo de las aulas y se iban acercando a ellas, las podrían escuchar.
No pasa nada – la tranquilizo su amiga.
Mejor ya sé – habló Katherin, tenía una idea – en vez de que nos cuentes como paso sin detalles, por que es un hecho de que será así estando aquí y ya que queremos saber todo de todo, por que no mejor primero vamos a comer y luego nos vamos a la orilla del lago y ahí nos cuentas – sugirió. No era tan mala idea, ahí nadie las podía escuchar.
No puedo chicas – dijo aguitada. A ella aún le faltaba impartir su clase.
¿Por qué no? – pregunto Johann.
Lo más seguro es que se quedo con más ganas y va a volver con Oliver – se burló Avi.
No, no es eso, aunque no es mala idea – se quedo pensativa – si me gustaría – confeso – pero no – volvió a sacudir su cabeza en señal de salir de esos pensamientos – acuérdense que tengo que dar clases después de la hora de comida – les recordó.
Bueno, entonces después de que acabes de impartir tu clase nos vemos… - Katherin fue interrumpida por Avi.
Vamos por ti – propuso.
De acuerdo – sonrió – entonces nos vemos afuera de mi aula a las tres, ¿si saben donde esta? -.
Si, si sabemos – contestó Katherin.
Pues vayamos a comer – habló Johann agarrándose el estomago. Ya tenía demasiada hambre, no había desayunado bien que digamos, en eso un gran sonido salió de su estomago.
Por Merlín, Johann – Katherin estaba sorprendida por tremendo ruido que había escuchado, tenía los ojos abiertos como platos.
¡Pues qué quieres!, tengo mucha hambre – decía como niña pequeña y la cara de puchero, aún se agarraba su estomago.
Anda vamos a comer – la tomo del brazo Katherin para comenzar a dirigirse al Gran Comedor, pero en eso nuevamente volvió a sonar el estomago de Johann.
Tranquilo, tranquilo, ya vamos a comer – le decía a su estomago mientras lo sobaba.
Si que tienes un moustro ahí adentro – Emily apuntaba al estomago de Johann mientras se reía.
Vamos a comer antes de que el moustro de Jo nos coma a nosotras – se burló Avi, Johann solo la miro con ojos asesinos. Comenzaron a caminar para dirigirse a comer, Avi y Katherin estaban algo decepcionadas, quería saber como le había ido a su amiga con Oliver, querían saber todo con lujo de detalle, pero tenían que esperar hasta que Emily saliera de su clase. Iban las cuatro hablando muy animosamente pero algo hizo que Katherin se detuviera en seco en las puertas del Gran Comedor.
Chicas – habló. Tenía la mirada fija en la gran mesa, algo le había sorprendido mucho y no era para menos.
¿Qué pasa Kat? – pregunto Emily algo asustada por la reacción de su amiga - ¿Qué viste? -.
Volteen – apuntaba hacía la gran mesa. Voltearon las tres chicas para ver que era lo que había sorprendido a su amiga, al momento de ver comprendieron la situación. Era Ian Lupin el que estaba sentado muy feliz platicando animosamente con Sirius, Johann al instante se puso tensa y muy nerviosa, eso no se lo esperaba por nada del mundo.
¿Entonces te ha ido bien con los alumnos? –preguntaba Ian a Sirius.
Sí, todo normal – contesto sin darle importancia al asunto. Sirius estaba comiendo tranquilamente cuando llego Ian Lupin, su rival de amores, se sorprendió mucho al verlo llegar al colegio, esto solo significaba algo: perdería a Johann para siempre si no hacía algo ya. Al terminar de contestar su mirada se desvió hacía las puertas del Gran Comedor y se encontró con su castaña, los estaba observando, la veía con unos ojos de tristeza.
¡Oh! – escucho decir a Ian sorprendido, ya sabía el por que o mejor dicho la razón de su sorpresa – discúlpame Sirius ahorita vengo – se levanto de su silla – voy por mi chica, la he extrañado toda esta semana – estaba feliz de haber visto a Johann, pero las palabras y lo q iba a ver después iba a afectar mucho a Sirius. Ian salió corriendo hacía donde estaba su novia.
Si me imagino – dijo Sirius entre dientes, más que nada para él. Veía como Ian corría hacía su preciosa, pero pudo ver que Johann lo miraba a él de la misma manera que él la miraba a ella: triste. ¿Pero que podía hacer? Ya la había perdido, pero el no sabía que eso no era cierto.
Mi amor – grito Ian al llegar con ella – te extrañe demasiado – la abrazó, ella al principio no correspondió al abrazo pero inmediatamente reacciono y lo abrazó.
Yo también – no mentía, decía la verdad, a pesar de ser su novio antes de serlo era su mejor amigo y lo seguía siendo, él siempre estaba ahí cuando más lo necesitaba. La protegía de todo y la aconsejaba cuando era necesario - ¿cuándo llegaste? – pregunto, aún no entendía cuando había llegado.
Hoy a primera hora – contesto mientras la tomaba por la cintura y volteaba a ver a las demás chicas - ¡hola chicas! – saludó.
Hola Ian – devolvieron el saludo las chicas. Al igual que su amiga estaban algo nerviosas, pero por su amiga, aunque Katherin tenía unos nervios en particular, recordó en particular un beso en la estación de King Cross.
Por cierto Kat – le habló a la pelirroja – ya me contaron – dijo en tono picarón, la chica se tenso. Lo que temía se hizo realidad.
¿Qué cosa? – pregunto sin darle importancia y haciéndose la indiferente. Ella sabía exactamente a lo que se refería.
Lo que sucedió en la estación King Cross – la chica se puso roja al recordar aquel beso que se dio con Teddy, en ese momento se sintió culpable pero ahora que no estaba bien con Draco y sabía que andaba de novio con Pansy no se sentía mal, hasta podría llegar a olvidar a rubio con Ted, pero eso no sería lo correcto – pero no te preocupes no diré nada – pero en eso de nuevo el estomago de Johann volvió a sonar – amor – se sorprendió por el ruido y volteo rápidamente verla.
Tengo hambre – habló como niña pequeña – no desayuno bien – tenía la cabeza agachada.
Muy mal – la reprendió – anda vayamos a comer algo. Los cinco se dirigieron hacía la gran mesa, Johann al momento de sentarse quedo entre Ian y Sirius, al estar ahí entre esos dos hombres se puso aún más tensa y nerviosa.
Cuéntame amor, ¿cómo te ha ido? – pregunto el chico a su novia. Johann se estaba sirviendo algo de comer, si no comía iba a empezar a tirar mordidas a la persona que tuviera cerca.
Bien, todo bien – mintió en parte ya que sin contar con lo de Sirius todo estaba de maravilla – los alumnos son muy lindos conmigo – en eso tenía toda la razón.
¿Alumnos y alumnas o solo alumnos? – pregunto algo celoso. Este chico le tenía celos hasta al aire que respiraba la chica, eso era desgastante para Johann pero sabía manejarlo.
Ian no seas así, no empieces con los celos – lo miro sería la chica.
Es que eres tan hermosa que cualquiera se puede enamorar de ti – la tomo de la mano. Hizo que Johann se sonrojara al escuchar tan bellas palabras.
Como yo – susurro Sirius. La única que alcanzó a escuchar fue Johann y en vez de voltear a verlo hizo todo lo contrario, lo tomo para mal y reacciono en contra de él. Lo que iba hacer sabía que lo iba a lastimar, aunque no sabía si iba a se así pero en realidad si lo sería.
No seas exagerado – estaba apenada, pero eso no le impedía comenzar a comer, pero antes de eso – mi amor – le hablo a Ian, era raro que ella le hablara por ese apodo cariñoso – sabes que solo tengo ojos para ti – sonrió. Sus amigas se sorprendieron por el cambio radical que tomo su amiga, pero sabían que era por una razón y esa razón es Sirius Black. Voltearon a verlo y se había puesto más serio de lo que ya estaba.
Por cierto – habló Ian – no te he dado ni un beso, ni el de bienvenida – se acerco a la chica.
No – se escucho casi a los gritos. Había sido el moreno, todos voltearon a verlo sorprendidos por su reacción, Ian lo veía ceñudo mientras que Johann sentía un vuelco en su corazón.
¿Por qué no Sirius?- pregunto Ian serió - ¿tienes algún inconveniente para que nos besemos Johann y yo? – pregunto contrariado.
Si – estaba nervioso, no sabía que contesta, él y su gran bocota que no sabía controlar.
¿Cuál es, me podrías decir? – lo seguía viendo ceñudo.
El `problema es que Johann es… - titubeo. La chica lo miraba asombrada.
¿Es que? – volvió a preguntar Ian. Johann sentía que no lo podía creer, pensaba que iba a declarar su amor por ella, al principio si iba a ser así, pero algo detuvo a Sirius a decir lo que sentía.
Es maestra y no puede andar besándose enfrente de todo el alumnado – no tuvo el valor para decirlo, se acobardo y prefirió que todo siguiera como antes. Pero aunque esta vez no hablo en un futuro lo haría, Johann tenía que estar a su lado y él a lado de ella.
¡Oh! – contesto el rubio volteando a ver a su novia y luego a los alumnos que estaban en sus respectivas mesas – tienes razón Sirius – devolvió su mirada a Johann – entonces ahorita nos vamos hacer un recorrido por el colegio, revivir viejos tiempos y en un descuido te robo un beso – estaba de lo más feliz el chico por estar de nuevo con ella. De nuevo Sirius no soporto otro comentario y esta vez golpeo la mesa, sorprendiendo de nuevo a todos.
Discúlpenme, no me siento bien – se levanto de su silla sin mirar a nadie en especial y se fue de ahí. Johann tenía muchas ganas de salir corriendo tras de él, quería decirle que lo amaba a él y solamente a él, pero no iba a ser ahora ella la primera en decir lo que sentía, ya no.
Mira Kat, ¡quién viene! – Avi señalo hacía la entrada del Gran Comedor. La pelirroja volteó a ver hacía las puertas y pudo ver a un chico rubio que se dirigía hacía donde estaban comiendo, iba con una gran sonrisa, ella se la devolvió sentía que era lo correcto y aparte le nació hacerlo. Al momento de llegar…
Kat, te extrañe mucho – el chico era directo, no se iba por las ramas. La abrazó y ella correspondió con una sonrisa pero esta se desvaneció al momento de separarse de él y ver como un chico de ojos grises los veía a lo lejos, per al igual que Johann tomo una decisión nada correcta. Beso a Ted en los labios y no era un beso cualquiera, no le importo que medio colegio los hubieran visto y lo menos que le importaba era que Draco los viera, era el punto darle celos y que sintiera lo mismo que ella sintió al verlo con Pansy. Draco no podía creer lo que veía, su pelirroja, su Kat, besándose con otro.
Yo también te extrañe Teddy – dijo al separarse de él. Él chico estaba conmocionado, no lo podía creer.
¿Kat, te puedo hacer una pregunta? – pregunto. Estaba decidido, con ese beso ya no tenía ninguna duda.
Si, dime – contesto la chica algo insegura.
¿Quieres ser mi novia? – pregunto directo. Katherin no se lo esperaba, por una parte si lo llego a pensar pero aún así le sorprendió mucho que hasta la dejo con la boca abierta y con la respiración algo entrecortada. Ella no quería ser novia de Ted Lupin, quería ser novia de Draco Malfoy, solamente de él, pero la traiciono, la engaño y jugo con ella y si quería vengar lo sucedido con él tendría que aceptar pero sabía que hacía mal al aceptarlo e ilusionarlo.
Si – contesto con una gran sonrisa, era falsa por supuesto – si quiero ser tu novia – dijo. Sabía que era un buen chico, hasta llego a pensar que no sería mala idea al fin y al cabo, a lo mejor podría llegar a quererlo, pero jamás amarlo.
¿Enserio? – pregunto emocionado Ted, ella solamente asintió con una sonrisita. Draco no soporto más la escena que estaba presenciando y decidió abandonar el Gran Comedor. Salió con la mirada triste, eso le partió el corazón a Katherin pero no merecía seguir sufriendo, decidió ser feliz aunque no fuera con él.
¡Felicidades hermano! – Ian abrazó a Ted con una gran sonrisa en el rostro – también a ti Kat, te haz ganado un chico muy bueno, aunque no tanto como yo – se elogio.
Kat, felicidades amiga - se acercó Johann abrazar a su amiga – se por que hiciste esto – le susurraba – sólo espero que no sufras y ni te arrepientas – Katherin negaba con la cabeza – bueno – se separó de ella – te deseo lo mejor de lo mejor.
Felicidades Kat – dijeron al unísono Avi y Emily.
Gracias chica – sonrió la pelirroja.
¿A quién felicitan? – acababa de llegar Oliver.
A Kat, mi amor – contesto Emily dándole un pequeño beso en los labios – es que se puso de novia con Ted.
¡Oh! Muchas felicidades chicos – los felicito.
Gracias Oliver – agradeció Ted, Katherin solo sonrió.
Por cierto Oliver – hablo Avi – gracia a ti también – comenzó a reírse.
¿Por qué? – preguntó confuso. Emily se puso roja como tomate, esta vez su amiga se había pasado, quería esconderse debajo de la mesa.
Por dejarme enterita a mi amiga – seguía riéndose. Oliver se quedo completamente callado, no sabía que decir ni como reaccionar. Emily lo único que pudo hacer en ese momento fue darle un golpe en el hombro a su amiga – auch eso dolió.
Te lo mereces – contestó Johann.
O-oh – tartamudeo Oliver, apenas pudo pronunciar palabra. Pero no dijo nada más después de lo apenado que estaba.
Pero no te preocupes, no diré nada más – le palmeo la espalda.
¡Ya Avi, déjalo! – habló Katherin.
Si no quieres otro golpe – la amenazo Emily.
¿Qué? – dijo con indiferencia – solo digo la verdad y como buena chica educada tengo que agradecer – se burló.
Lo sé, pero ya deja al pobre hombre, no lo vez como esta de apenado – le susurro Katherin volteando a ver a el chico que aún estaba como trabado.
Está bien – se resigno Avi – ya no diré nada – le habían quitado su entretenimiento a la chica.
Después de la llegada sorprendente de los Lupin, de la casi declaración de Sirius, del nuevo noviazgo entre Katherin y Ted y del agradecimiento de Avi hacía Oliver, por fin todos comenzaron a comer. El estomago de Johann lo agradecía mucho, aunque ella a escondidas había agarrado uno que otro bocadillo, ya que si no hubiera sido así no estuvieran todos para contarlo. Durante la comida nadie hablaba, todo estaba en silencio, o era por que estaba buena la comida o por que era algo incomodo dadas las situaciones. Ya al terminar de comer Emily se despidió de Oliver con un pequeño beso en la mejilla y con un movimiento de mano de sus amigas, salió corriendo del Gran Comedor, ya era tarde para impartir su clase.
Bueno chicos, nosotros también nos retiramos – se puso de pie Ian tomando de la mano a Johann.
Nos vemos a las tres en el salón de Runas – se dirigió a sus amigas Johann.
Claro que sí, ahí nos vemos – contesto Katherin
Qué no se te olvide – advirtió Avi.
No, no se me olvida, no te preocupes – sonrió.
No vemos, adiós – se despidió Ian y Johann lo siguió, salieron tomados de las manos.
Adiós – despidieron todos a la pareja.
¿Ahora que hacemos? – pregunto Avi apoyando su cabeza en sus manos.
Yo me voy a descansar – dijo Oliver poniéndose de pie.
Pues claro, de seguro mi amiga te dejo muy agotado – se volvió a burlar Avi de Oliver.
Avigail – la regaño Katherin.
¿Qué? – la chica no le contesto nada, pero con la simple mirada supo de que se trataba – bueno ya – se cruzo de brazos.
Con permiso – se despidió Oliver – por cierto Ted, en la noche nos iremos a Hogsmeade, solo los puro chicos ya que las chicas saldrán sin nosotros, ¿le podrías avisar a Ian? -.
¡Si! Noche de chicas – grito eufórica Avi.
Claro que sí, yo le aviso – contesto para luego voltear hacía Katherin - ¿A dónde van? – pregunto a su novia.
La verdad no sé, pero lo más probables que vayamos a ir a las Tres Escobas – contestó.
Nosotros a lo mejor también – dijo Oliver.
¡Ah no! – se quejo Avi – eso si que no –decía indignada.
¿Por qué no? – pregunto Ted sorprendido por la reacción de la chica.
¿Por qué será? – dijo revoleando los ojos al techo – pues por que si van a Las Tres Escobas ya no sería noche de chicas, así que se buscan otro lugar a donde ir – les advirtió.
Hablare con los demás a ver que piensan – propuso Oliver.
No, nada de eso, nada de hablarlo, lo mejor es que ustedes se vayan a Cabeza de Puerco – exigió Avi. Estaba molesta, no iba a permitir que su noche con sus amigas de estropeara por los chicos, quería pasarla solo con sus amigas.
Pero es que… - trato de hablar Ted, pero fui interrumpido.
Pero nada -.
Ya – dijo Katherin cortando con aquella conversación o mejor dicho, inconformidad. Se puso de pie la pelirroja, tomo del brazo a Ted – tu tranquila Avi, nos la pasaremos genial en a noche – sonrió – bueno yo me tengo que ir a la habitación a ver cómo esta Corad – se acordó de su pequeña mascota.
¿Quién es Corad? – pregunto curioso Ted.
Es mi hurón - contesto muy sonriente – llegando a la habitación te lo enseño, solo que estoy preocupada por que esta solito – puso cara de niña pequeña.
¿Desde cuando tienes u hurón? – hizo otra pregunta el chico. Se le hacía raro el hecho.
En el camino te lo explico ¿Si? – contesto – anda que tengo prisa para ver si esta bien – ya estaba enfrente de la gran mesa. Si que tenía prisa esta chica y como no si su pobre animalito estaba solo, pero más que nada quería estar ella con él por que le recordaba a esa persona que tanto ama, a pesar que le causaba remordimiento ya que andaba de novia con Ted.
De acuerdo – se puso de pie el chico y la siguió.
Ya nos vamos – se despidió de Avi y Oliver. Ya eran los únicos que quedaban
Adiós, y a ti también que no se te olvide a las tres en el salón de Runas – le recordó.
Ahí nos vemos – se despidió de su amiga. Salieron del comedor y en el trascurso del camino Katherin le iba platicando a Ted como había sido que Corad había llegado a sus manos. Al chico se le hacía extraño pero no le tomo demasiada importancia.
¿Entonces no venía con ninguna nota? – pregunto curioso y de forma sospechosa, Katherin negó con la cabeza – que extraño – se cruzo de brazos.
Pues al principio lo fue, pero es un animalito de lo más tierno y lindo – decía tiernamente y recordando a su pequeño hurón.
Si a ti te gusta con eso me basta – sonrió el chico al ver a su novia de lo más feliz. Sin darse cuenta ya habían llegado al cuarto de las chicas.
Corad – grito Katherin al momento de entrar a la habitación. Fue directo a su cama – Corad – volvió a gritar. Pero nada, no recibió respuesta alguna, bueno no esperaba que el animal le contestara, pero por lo menos que fuera hacía ella – no está – volteo a ver triste a Ted, él seguía en el umbral de la puerta.
¿Dónde lo dejaste? – pregunto.
Aquí en mi cama – contesto desesperada – pero ya no está – se dirigió a la cama de Avi, pero tampoco ahí estaba, después a la de Johann. Revisaba hasta por debajo de las camas y nada – tampoco aquí esta – se le salía una pequeña lagrima de sus ojos – CORAD – grito desesperada.
De seguro salió – se acero Ted a ella para poder consolarla – no te preocupes no le pasara nada –.
¡Voy a matar a Johann! – grito alejándose de él y dirigiéndose al baño, era su última opción – definitivamente lo voy a matar – salió del baño más furiosa de lo que estaba – ya vera cuando la vea – en esos momentos un chico rubio iba pasando por el pasillo donde se encontraba la habitación de las chicas, escucho todos los gritos de aquella chica que tanto amaba. Se quedo cerca para saber bien que era lo que pasaba.
¿Por qué Johann? – pregunto Ted volviéndose acercar a Katherin para tranquilizarla. En verdad que estaba furiosa y echaba chispas de los ojos.
Por que por ella deje aquí solo a Corad – contesto haciendo puchero.
¿Por qué lo dejaste? ¿A donde iban? -.
Teníamos que dar clases – dijo aguitada y volteando de un lado a otro con la esperanza de que saliera su hurón de algún lugar.
Kat, hermosa – la abrazó – Jo tenía razón en que lo dejaras, no te lo podías llevar a dar clase – la consolaba.
Pero yo me lo quería llevar – hablaba como niña chiquita encaprichada.
Ay mi niña pequeña – le acarició una mejilla – no te preocupes seguro ha de andar por los jardines – le dio un pequeño beso en la frente – vas a ver que más tarde regresa aquí contigo - la reconfortaba. Draco por otro lado no aguantaba los celos, lo estaban carcomiendo, pero aún seguía ahí, no quería dejar de oír la conversación.
Si – se sintió algo incomoda al estar tan cerca de él – es lo más seguro – se separó de él y se dirigió a su cama para sentarse en ella - ¿A que hora llegaste? – cambio de tema radicalmente.
Después del desayuno – contesto volviéndose acercar a ella.
¿Cuánto tiempo te vas a quedar? – le hizo otra pregunta.
¿Ya quieres que me vaya? Me estas corriendo Kat – le contesto con otra pregunta, hasta se hizo el ofendido, pero eso no le impidió acercarse mucho más a ella.
No-no – se puso nerviosa al verlo tan cerca de ella – no es eso, nada… más quería saber – tartamudeo y vio como se sentó a su lado.
Pues eso depende de ti – si pensarlo dos veces el chico la beso. Ella se sorprendió por lo que Ted había hecho, pero luego recordó que eran novios y besarse era normal entre los novios así que reacciono y lo beso también. Ya estaba harta de pensar que le estaba siendo infiel a Draco pero el primero en traicionar su amor fue él.
Aaah – grito Ted separándose de Katherin. Algo lo había mordido.
Corad, ¡no! – grito Katherin. El pequeño animal estaba mordiendo la mano de Ted, lo tenía bien pescado, no lo soltaba ni tantito.
¡Dile que me suelte! – gritaba de dolor el chico, no podía zafárselo.
¡Corad suéltalo ya! – éste no le hacía caso - ¡ya suéltalo por favor! – estaba intentando quitárselo a Ted, pero mejor lo soltó por que a lo mejor le hacía más daño. Pero grito más fuerte y el animal por fin hizo caso y lo soltó.
¡Me duele! – gritaba quejándose Ted y Katherin se acercó a él para verlo y ayudarlo.
A ver, déjame ver – lo tomo de la mano herid y estaba sangrando – muy mal hecho Corad – volteó a ver al animal y regañarlo, el hurón la miro con ojitos de tristeza – no me veas así, sabes que hiciste mal – agarro su varita e hizo aparecer algodón y alcohol. El chico se sorprendió al hacer esto.
¿Para que es eso? – pregunto el chico.
Es para tu herida – contesto. Vio su cara de contrariedad – son formas de curación muggle y pues sabes que mis padres eran muggles así que esto no puede fallar, solo que si te ardera un poco – le advirtió. Le puso un poco en la herida y él chico gimió de dolor – lo siento -.
No te preocupes, me pongo en tus manos – sonrió – se que con esto me curaras, gracias – le dio un beso en la mejilla haciendo sonrojar a Katherin.
De nada – seguía sonriendo – pero discúlpame – agacho la cabeza.
¿Por qué? – pregunto confuso.
Por Corad, no se que le pasó – explicó.
No te preocupes, estaba protegiendo a su hermosa dueña – le volvió a dar otro beso en la mejilla – pero veras que con el tiempo me querrá – Katherin sonrió, pero el hurón lo veía con unos ojos de asesino.
/
Entonces todo bien por acá – iban platicando por los pasillos Ian y Johann. Iban tomados de la mano.
Sí – contestó – todo perfecto – sonrió con desgana. No tenía muchas ganas de ir platicando, el chico no tenía la culpa de lo que ella en verdad sentía.
Dirás que insisto mucho en esto Jo, pero es que no noto que estuvieras bien, te veo como triste, como sin ganas de nada, como si no te hubiera alegrado mi llegada – la chica se detuvo y volteo a ver a su novio.
No, nada de eso, no pienses así – lo calmaba – lo que pasa es que… - a pesar de la situación con Sirius no era solo eso lo que traía ahora en mente la chica, si no también lo de sus padres – es que el primer día que llegamos fue un mar de recuerdos, nos rencontramos con Emily y… - se le comenzaron a humedecer los ojos.
¿Qué paso mi amor? – se aceró a ella para abrazarla.
Recordamos lo de nuestros padres – contestó comenzando a llorar.
No llores hermosa – la abrazó más fuerte – sabes que no me gusta verte llorar, sabes que aquí estaré a tu lado siempre – se separo un poco para poder verla, pero ella tenía la cabeza agachada – siempre tendrás mi apoyo – la tomo del mentón y levanto su cara para verla a los ojos – mírame Jo, aquí estoy a tu lado – le limpio las lagrimas que recorrían el rostro de la chica – en las buenas y en las malas, siempre -.
Gracias Ian – sollozo – eso lo se y nunca se me va a olvidar – sonrió.
No tienes nada que agradecer, lo hago por que te amo – la acercó a él y la beso. Johann sabía que todo lo que le decía Ian era dicho desde su corazón, no tenía ninguna pisca de mentira. Ojala y así fuera Sirius, que el hubiera sido quien le dijera todo eso, que él fuera quien estuviera a su lado, pero lamentablemente no era así y no tenía corazón para dejar a Ian, no podía pagarle de esa manera.
La pareja nunca se percato que un moreno había visto y escuchado todo desde lo lejos. Sabía que aparte de que Johann estuviera triste por lo de padres, él era otro motivo por el cual estaba así la chica, se reprochaba mucho no tener el valor para luchar por ella, demostrar el verdadero valor y coraje por pelear por lo que ama. Ir con Johann y explicarle como estuvieron las cosas, hablar con ella sin mentiras, dejar de pensar que seria bueno para ella, ya que todo lo que hacía la dañaba.
Ian – se separó de él Johann – no me haz dicho ¿cuánto tiempo estarás aquí en Hogwarts? – pregunto cambiando de tema y comenzando a caminar.
La verdad, el tiempo que sea necesario – contesto – te extraño mucho Jo – la detuvo haciéndola que volteara a verlo de nuevo – es la primera vez que estamos separados desde que somos novios – el chico era demasiado expresivo y cariñoso, pero a veces llegaba a empalagar.
No te miento, pero yo también te extrañe – sonrió y lo tomo de la mano – ven vayamos a dar un paseo para recordar viejos tiempos -.
La pareja salió del castillo para disfrutar del día soleado. Llegaron a los jardines y se tumbaron en ellos, estaban al borde del lago negro junto a un gran árbol, que les tapaba la cara del sol, a lo lejos se podía ver como el calamar gigante sacaba uno que otro de sus tentáculos para sentir los cálidos rayos del sol. No estuvieron mucho tiempo en ese lugar tranquilo fuera del tumulto de los alumnos, Johann recordó la cita que tenía con sus amigas, no las iba a dejar plantadas, si lo hacía Avi se lo recodaría por el resto de su vida.
¿Quieres que te acompañe? – pregunto el chico.
Si, claro – sonrió. De nuevo iban tomados de la mano caminando hacía el colegio. Al momento de poner el primer pie dentro del castillo una chica pelirroja iba corriendo hacía ellos, se veía que estaba furiosa.
Johann Oldman – grito al verla.
¿Yo qué hice? – se escondió detrás de Ian.
Ni te escondas – grito Katherin al llegar a donde estaba la pareja.
A ver Kat, ¿qué paso? – pregunto Ian al ver como iba la chica sobre Johann.
Kat – se escucho un grito, era Ted Lupin que iba corriendo detrás de Katherin, iba cansado, la había estado siguiendo por todo el castillo – Jo no tiene la culpa – hablo al detenerse.
Si, si la tiene – volvió a gritar Katherin, echaba chispas por los ojos.
¿Culpa de qué? – pregunto asomando la cabeza y sorprendida.
De que Corad no este en la habitación, de que se haya ido – le reprocho.
¿Corad? – pregunto Ian confuso. No sabía de quien hablaban.
Su hurón – contesto Johann - ¿Por qué yo tengo la culpa? – pregunto saliendo detrás de Ian – y ¿cómo que no esta? – hizo otra pregunta. Estaba sorprendida, como un hurón pudo haber salido del cuarto sin ayuda de una persona.
Cuando volví a la habitación con Ted ya no estaba y tú tienes la culpa – la apunto con el dedo – me dijiste que lo dejara ahí – le recrimino – estaba solito por eso huyo – estaba triste – pero lo bueno es que ya volvió – sonrió como si nada hubiera pasado. Esta chica si que era bipolar.
¿Entonces para que me culpas si a regreso? – pregunto ofendida y cruzándose de brazos.
Es que de solo pensar que estaba solito por ahí, sin mi – se le humedecieron los ojos de solo imaginárselo.
Kat – habló Ted – ya te dije que a lo mejor se aburrió y decidió salir a los terrenos, sentirse libre – le recordó el chico.
¿Pero cómo se salió?, si dejamos todo cerrado – pregunto Johann. No comprendía como pudo haber sucedido eso.
A lo mejor por la ventana – contesto Ian, sugiriendo una posibilidad.
Ves, ves, a mí no me eches la culpa – se defendió Johann – a demás no te lo podías llevar a dar clase -.
Pues, si, pero… -.
Pero nada, lo importante es que ya apareció – concluyo la chica.
Y me mordió – Ted alzó la mano, mostrando la mordida en su mano.
¿Cómo que te mordió? – pregunto sorprendido su hermano - ¿Por qué? –
Lo que paso fue que Kat y yo nos besábamos y el salió en su defensa, el pobre animalito pensó que era un extraño y me mordió – les explicó y abrazó por la cintura a Katherin acercándola a él.
Yo haría lo mismo por mi Johann – le beso la mejilla – la defendería de cualquiera -. Estos hermanos Lupin si que eran unos melosos y exagerados chicos.
Chicos lo sentimos mucho, pero Kat y yo tenemos que irnos – se separó de Ian para dirigirse hacía su amiga.
¿A dónde van? – pregunto Ted.
Quedamos de vernos con Avi y Em, en el salón de Runas para luego irnos a Hogsmeade – contestó Katherin.
Así que ya nos vamos si no queremos ser asesinadas por nuestras amigas – dijo Johann tomando del brazo a su amiga para irse de ahí.
Luego nos vemos – se despidió Ted.
Adiós – gritaron Johann y Katherin, ya estaban algo lejos de los chicos.
/
Llegan tarde – Avi las estaba esperando desde hace tiempo, ya estaba empezando a desesperarse y claro quien no.
Es que esta mujer me hecho la culpa de que su hurón se saliera del cuarto – le contó Johann apuntando a Katherin.
¿Cómo que se salió, si dejamos la puerta cerrada? – pregunto la chica sorprendida.
Lo mismo pregunté al enterarme – contestó Johann – pero Ian dijo algo que puede ser muy cierto y que pudo haber sucedido -.
¿Qué cosa? -.
Como la puerta estaba cerrada, vio la ventana abierta y por ahí se salió, la verdad no es tan descabellada la idea -.
Bueno las cosas ya se aclararon – hablo Katherin y Johann asintió – ¿Emily? – pregunto y Avi solo sonrió pícaramente.
¿Por qué sonríes así? – pregunto Johann curiosa.
Lo que pasa es que Oliver llego hace rato y están ahí desde hace rato, según ellos "platicando" – contesto con ademan de manos.
¿De qué? – pregunto ingenuamente Johann.
Mira la verdad no creo que estén platicando – confesó – pero quien sabe, no se escucha nada -.
Lo más seguro es que insonorizaron el salón – comento Katherin.
Es lo más seguro – decía Avi volteando a ver la puerta del salón donde se encontraban Emily y Oliver – ahora solo nos queda esperar -.
Así es – se sentó Johann en el piso y recargándose en la pared, sus amigas hicieron lo mismo. Pero en eso se le ocurrió una idea – Ya sé – se puso de pie muy rápido haciendo que se asustaran las chicas.
¡Por Gryffindor Johann! Asustas – le grito Katherin tratando de calmarse.
¿Qué se te ocurrió? – le pregunto Avi.
En un momento lo sabrán – contestó con una gran sonrisa y dejando todo en el misterio – si sale antes Em, mándeme un patronus como aviso – les pidió.
De acuerdo – dijeron las chicas.
Bueno no tardo – salió corriendo de donde estaba y se perdió de vista al momento de dar vuelta en una esquina.
¿Qué se traerá esta loca? – pregunto Katherin curiosa.
La verdad, ni idea – contesto Avi encogiéndose de hombros. Pasaron veinte minutos. Emily aún no salía del salón con Oliver y Johann aún no aparecía. Estaban aburridas Avi y Katherin o mejor dicho desesperadas por tanto esperar – Ya me arte – se levanto y comenzó a tocar la puerta como demente.
Espera – se puso de pie Katherin – así no lograras que Emily salga, ni te escuchara – en eso se volteó a ver si de casualidad Johann venía – Mira – dijo animada – hay viene Johann – volteó a su amiga para que viera y dejara de tocar la puerta.
Viene con una gran sonrisa – la observó Avi - ¿qué habrá hecho? -.
Ho – hola – las saludo cansada por tanto correr, pero la sonrisa no se le quitaba.
Escupe, ¿qué hiciste? – pregunto Avi ansiosa.
¿Qué cosa? – se hizo la indiferente.
¿Cómo que cosa?, no te hagas Johann Oldman, ¿A dónde fuiste? Y ¿Qué hiciste? – le volvió a preguntar.
No a salido Emily – las dos negaron con la cabeza – perfecto – sonrió – ahorita lo verá entonces – contestó. En ese mismo momento la puerta del salón de Runas se abrió estrepitosamente. En el umbral estaba una chica que echaba fuego por los ojos, se veía realmente molesta, en su mano traía un papel, se podría ver que era una carta, bueno eso parecía ya que estaba demasiado apretado por la mano de la chica. Johann se escondió detrás de sus amigas, estaba atacada de la risa.
Johann Oldman – grito Emily - ¿Qué te pasa? – estaba roja de lo enojada.
¿Qué hiciste Jo? – le susurro Katherin, pero Emily alcanzó a escucharla.
Esto es lo que hizo – contestó por su amiga. Les mostro el pergamino que traía en la mano y este decía así:
Señorita Jefferson:
Le sugerimos que si va a tener relaciones con su novio, por favor no lo haga
en un salón de clases, cualquier alumno podría entrar y verla en pleno acto con su
pareja, eso le dejaría una marca al alumno, así que por favor absténgase o
le sugerimos de irse a un hotel si no es mucho pedir.
También quisiera decirle que si quedó en salir con sus amigas y en
una hora específica cúmplalo y no sea presumida, ya sabemos que goza de
buenas noches con su pareja y ellas no.
Ya que no hay otro motivo que comentarle, yo me despido.
Gracias por su comprensión.
Atte.
Johann Oldman
P.D.
No olvide que se le estima mucho
y no me gustaría ser asesinada por usted.
Avi y Katherin se quedaron serías al concluir de leerla carta, voltearon a ver a Emily que aún seguía enojada, luego a Johann, estaba con una gran sonrisa y por último voltearon a verse, comenzaron a reírse, no lo podían evitar, hasta se tumbaron en el suelo de la risa que tenían.
No se rían – grito Emily.
Jo, te pasaste – pudo decir Katherin – estuvo genial – se agarraba el estomago, ya le dolía por tanto reír.
¿Verdad que sí? – pregunto sonriendo aún más.
Me sorprendiste Jo – dijo Avi entre risas.
Aprendo de la mejor – la señalo la chica.
No han sido en vano estos años de amistad – contesto la rubia poniéndose de pie.
¡Ya cállense! – grito Emily.
Ay Em – se acercó Avi a su amiga aún riendo – no niegues que estuvo genial – a la chica le empezó a cambiar el semblante.
Pues la verdad sí – susurro. No quería admitir que si había estado buena la carta – pero no se vale – dijo haciendo puchero.
Si se vale – dijo tajante Johann – las cuatro quedamos a una hora y cumplimos nosotras tres, así que tenía que hacer algo – apunto a la carta.
Aunque ustedes llegaron tarde – les recordó Avi apuntando a Johann y Katherin.
Eso no lo niego, pero tú ya estabas aquí desde las tres o antes, así que como dije antes, tenía que hacer algo para que Em saliera de ahí – confesó Johann.
Y la verdad te quedó genial la sorpresita – río Katherin.
¿Así que ustedes no sabían? – pregunto Emily algo sorprendida. Avi y Katherin negaron con la cabeza – entonces solo tendré que atar a una de ustedes – se iba acercando amenazadoramente a Johann, esta se asusto al ver la cara de su amiga.
Em… Emy… Emily – retrocedía poco a poco asustada – acuérdate de la posdata, yo te quiero Em – sonreía con miedo – y aparte era por un bien, por favor no me hagas nada – decía con cara de puchero y con las manos levantadas en forma de defensa – era la única manera de que salieras – sin pensarlo Emily levanto su varita y grito "Rictusempra" al instante Johann termino tirada en el suelo llena de cosquillas – basta, basta – se estaba agarrando del estómago – Em, ya basta por favor -.
Anda Em, ya quítaselo, tenemos que ir a Hogsmeade – le recordó Avi.
De acuerdo, aburridas – le lanzó otro hechizo y la chica paro de reír.
Por cierto Em, ¿Dónde esta Oliver? – pregunto Katherin.
Se desapareció – contesto rápidamente sin pensarlo dos veces.
Pero dentro del colegio no nos podemos desaparecer – dijo Johann incorporándose y quitándose unas lagrimas de su rostro después de haber reído tanto.
Bueno esta bien – revoleo los ojos –sigue ahí dentro esperando que nos vayamos para que pueda salir -.
Entonces vayámonos – sugirió Katherin.
Si por favor – suplico Avi.
Las cuatro amigas se fuero del lugar para dirigirse a las afueras del castillo e ir a la taberna de "Las Tres Escobas", pero al momento que estaban por salir un mago alto de gafas de media luna las estaba esperando en el umbral de las puertas principales.
Maestras – les hablo.
Director – contestaron las cuatro. Se sobresaltaron las cuatro, ninguna de ellas lo habían visto, iban demasiado metidas en sus pláticas que ni se percataron de su presencia.
Disculpen si las asuste, pero solamente quería avisarles que mañana a las ocho las espero en mi despacho – Dumbledore vio las caras de las chicas, era de interrogación, no comprendían para que las quería – es para que puedan ir a visitar a su madre señorita Somerville y a su padre señorita Murray – les recordó.
Ah… oh si claro – contesto Katherin comprendiendo y recordando que al día siguiente iba a volver a ver a su padre.
¿Iban de salida? – pregunto el director cambiando de tema.
Si profesor – contestó Emily.
Entonces ya no las demoro más – se hizo a un lado dejando el camino libro hacía la puerta – que tengan una linda velada – les deseo a las chicas para luego retirarse.
Gracias – agradecieron las chicas excepto Avi. Aún seguía callada, por completo se le había olvidado la visita a su mamá.
Ya no me acordaba – dijo por fin la chica.
¿De qué? – pregunto Johann.
Que mañana iba a ver a mi madre – se había puesto triste.
Avi – se acerco Emily a su amiga – sabes que aquí estamos.
Si, lo sé – tenía la cabeza agachada – pero bueno – la alzó con una sonrisa – olvidémonos de eso y disfrutemos de esta noche de chicas.
Por nuestra primera semana de dar clases – alzo la mano Emily.
Por estar juntas las cuatro en todo, tanto bueno como malo – alzo la mano Katherin también.
Por el hermoso re encuentro de esta lindísima amistad que nunca va a morir – se les unió Johann.
Por las cuatro fantásticas que jamás serán separadas por nada y por nadie – concluyo Avi.
Después del gran brindis sin bebida, se dirigieron a Hogsmeade para hacerlo de nuevo pero ahora si con bebidas para cada una. Estuvieron por horas brindando y platicando de todo un poco, al principio platicaban sobre lo acontecido recientemente y era sobre lo que a lo mejor podría pasar al día siguiente, esto entristecía a Avi, no estaba nada orgullosa de que su madre haya o hubiera sido mortífago, esperaba que se hubiera arrepentido de lo que era y haya cambiado su forma de ser para bien. Por otro lado Katherin no sabía cómo iba a encontrar a su padre, en que condiciones iba a estar, si la iba a reconocer, a recordar, tenía miedo de eso, pero la realidad era que ya quería estar a su lado y decirle cuanto lo quería, cuanto lo extrañaba y que lo necesitaba mucho. Avi y Katherin pidieron que cambiaran de tema y así fue, ahora las dos chicas insistían a Emily de que contara bien como fue que sucedieron las cosas con Oliver y ante tanto insistir accedió a contarles. Al terminar Johann se acordó de la pequeña broma que le hizo a Emily y todas comenzaron atacarse de la risa.
Las cuatro chics o mejor conocidas como "Las cuatro fantásticas" estaban muy felices celebrando que ni se dieron cuenta que Harry, Ian, Sirius y Teddy habían entrando al local. Se fueron a sentar a una mesa lejana a la de ellas, no querían incomodarlas.
Se ven tan felices – decía Oliver viéndolas.
Si la verdad sí – un enamorado Sirius veía a su hermosa castaña.
Enserio que extrañe demasiado a Johann – dijo Ian sacando de sus pensamientos a Sirius.
Yo a Katherin – comentó Teddy – por cierto ya me di el sí – tenía una gran sonrisa.
¿Enserio? – pregunto Harry sorprendido, Teddy solo asintió – Muchas felicidades -.
Si, muchas felicidades – lo felicito Sirius.
Ahora solo falta Harry – comentó Oliver.
Sólo estoy esperando a que tome una decisión y la voy a esperar el tiempo que necesite, la amo se que ella a mi también – se escuchaba muy seguro de sí.
¿Quién? – pregunto Teddy curioso.
Es una chica hermosa de lindos ojos azules y cabellera rubia – describía a Avi mientras la miraba.
Ya sé quien es – comprendió de inmediato Ted.
¿Avigail verdad? - pregunto Ian, Harry solo asintió con una gran sonrisa.
¿De qué decisión hablas? – pregunto Oliver, recordando lo que había dicho Harry anteriormente.
De que se decida por mi – contesto el chico.
¿Ente tu y quién? – volvió a preguntar Oliver.
Zachary – contesto – pero se que me ama a mi -.
Veras que si – lo animo su padrino – por que cada vez que estaban juntos a ella se le ve es brillo especial en sus ojos -.
Cada grupo estaba metido es sus conversaciones, cuando dos chicos entraron en el local, ni las chicas y ni los chicos se percataron de eso y no era para menos la taberna estaba llena y como no era el primer fin de semana de regreso a Hogwarts. Los dos chicos se dirigieron a la barra, todas las mesas estaban ocupadas, pidieron sus bebidas, mientras esperaban uno de los chicos, para ser exactos el rubio volteo a inspeccionar el lugar, su mirada se encontró con la mesa de los chicos, lo vio que estaban muy animosamente platicando, le dio un poco de rabia al ver a Teddy Lupin. Unas risas de chicas lo hizo voltear rápidamente, era la mesa de las chicas, se veían demasiado felices, eso le agrado mucho y más al ver a una pelirroja en especial, le daba tantas ganas de acercarse y a ella y platicar como antes, besarla de nuevo…
Ya llegaron las cervezas – le dijo su hermano sacándolo de sus pensamientos, se volteo para tomarla y darle un sorbo – por cierto allá esta Avi -.
¿Dónde? – volteo rápidamente Zachary ara buscarla con la mirada.
Al fondo – lo guío – pero te recomiendo que no vayas ahorita, no sería nada apropiado, mejor déjalo para mañana – aconsejo Draco.
Tienes razón – se volteó de nuevo a la barra – no es el momento y ni el lugar.
Se estaban tomando sus bebidas los dos hermanos tranquilamente, pero Draco no aguanto más y volvió a voltear para ver a Katherin. Vio como la chica se levantaba y se dirigía al baño, esto le dio una idea.
Ahorita vengo – le aviso a su hermano.
¿A dónde vas? – pregunto, pero había sido demasiado tarda, Draco ya se había marchado.
Se dirigió a los baños para poder interceptarla, tenía tantas ganas de hablar con ella, pero en especial poder explicarle lo sucedido con Pansy y que ella le explicara el por que andaba con Teddy Lupin. Estaba exactamente afuera del baño de chicas, esperaba a que saliera de ahí, no pensaba dejarla ir, si no hasta que se aclarara todo.
Katherin salió de lo más tranquila del baño, no se imaginaba que alguien la iba a interceptar saliendo de ahí. Draco la tomo por sorpresa, la tomo de los brazos y la puso de espaldas contra la pared dejándola acorralada.
¿Qué te sucede Malfoy? – le reclamó al momento de ver de quien se trataba.
¿Por qué estas con ese Lupin? -.
Eso a ti no te interesa, así que suéltame – le grito.
Claro que me interesa, yo te amo -.
Ja – se burlo la chica – pues eso no parece y te pido de lo más amable que me suelte – forcejeo para poder zafarse de él, pero la verdad era que no quería que la soltara, no podía negar que le gustaba estar entre sus brazos.
No te voy a soltar – la agarro más fuerte – no te dejaré ir, si no hasta que me respondas -.
Por que lo amo – mintió
Eso no es cierto, tú me amas, así como yo te amo a ti – confesó.
No te creo nada Malfoy, enserio suéltame me lastimas – comenzaba a dolerle donde Draco la tenía sujeta – aparte no creo que a Pansy le agrade esto que me estas diciendo -.
No me importa ella – grito tajante.
Eso no parecía cuando la besabas – le recordó.
Ella me beso -.
Y tú respondiste como buen caballero no – se burló.
No sabía que lo iba hacer – no mentía, decía la pura verdad.
Claro y quieres que te crea – se hacía la fuerte, tenía que serlo, no quería demostrarle que en verdad aún le dolía lo de Pansy, no iba a mostrarse débil.
Kat, yo te amo – la miro suplicante.
Pues demasiado tarde Malfoy – le dolía mucho que le hablara por su apellido, era como una daga atravesar su corazón, hasta a Katherin le dolía y sin pensarlo salió una pequeña lagrima.
¡Lo ves! – apunto a la lagrima y se la quito de su mejilla – yo se que me amas -.
Claro que… - no pudo terminar la frase, Draco la había besado.
Katherin extrañaba tanto esos labios y la pasión de como besaba el chico. Él la beso como si nunca lo hubiera hecho, la amaba con toda su alma; pero como explicarle que estaba con Pansy por que ero lo que su padre quería y le ordenaba, odiaba tanto a su padre pero más no poder desobedecerlo, hacer lo que él quería, todo lo que Lucius decía lo tenía que hacer sin excepciones. Sin pensarlo Katherin se quito y le dio una cachetada, con el beso Draco la había soltado
No lo vuelvas hacer – se alejó de él un poco y comenzó a llorar. Había dejado atrás a Draco, pero no podía volver a la mesa llorando, en ese momento alguien la tomo delicadamente del brazo - ¡Te dije que me soltaras! – grito.
Kat, soy Ted, ¿Qué ocurre? – pregunto preocupado.
Na… nada – se limpio rápidamente las lagrimas, pero eso no impediría que el chico se diera cuenta, ya las había visto.
¿Cómo que nada?, estabas llorando -.
Enserio no pasa nada – en ese mismo momento iba saliendo Draco de atrás de ellos, Teddy lo vio.
¿Qué le hiciste Malfoy? – lo agarro del brazo para luego empujarlo - ¿fue el verdad? – volteo a preguntarle a Katherin, estaba enojado.
No, el no tiene nada que ver – mintió mientras se ponía entre ellos dos – Ted, estaba llorando por lo de mi padre – por una parte mentía, pero tenía que decir algo antes de que se agarraran a golpes – no se en que condiciones lo encontrare, tengo miedo -.
¿Es verdad eso Kat? – pregunto dudoso, ella asintió – bueno – se tranquilizó un poco. Aún así no le quitaba la mirada a Draco – discúlpame Kat – la abrazó.
No crees que yo también merezco una disculpa Lupin – le reclamo Draco.
Lo siento Malfoy – se disculpo, tenía cara de pocos amigos Ted, no le gusto para nada haber tenido que hacerlo – bueno Kat, deja que te lleve a la mesa con las chicas -.
Si, claro – sonrió con desgana. Ted la tomo de la cintura y se alejaron del lugar y de Draco, dejando a este triste y yéndose de nuevo a la barra con su hermano.
Kat ¿qué te paso? – pregunto Johann a su amiga.
Luego te cuento – contestó sin darle muchos detalles.
¿Pero estas bien? – pregunto al verle lo ojos algo rojos, sabía que había llorado.
Más o menos, pero no es para preocuparse – la tranquilizo.
Bueno – sonrió.
Por otro lado de la mesa.
Entonces estaban celebrando por su primera semana – comento Harry. Los chicos habían llegado a la mesa de las chicas después de haber tomado una decisión de si se acercaban o no.
Si, aunque también se suponía que era noche de chicas, pero… - no termino la frase Avi al ver a Harry demasiado cerca de ella.
Si quieres que me vaya me voy, no hay problema por eso – se hizo el ofendido.
No, no lo digo por ti y ni por los chicos, aunque pensándolo bien, es mejor así – sonrió la rubia y viendo a su alrededor, todos estaban ahí y no era para nada molesto, ya había pasado horas hablando con sus amigas, así que no era mala idea que los chicos estuvieran ahí.
Me da gusto que pienses así – se acerco un poco más, Avi se ruborizo.
¿Co-como te fue en tu primera semana? – pregunto la chica tartamudeando, Harry la ponía nerviosa.
Muy bien – sonrió – aunque un poco incomodo – hizo un pequeño gesto con la boca.
¿Por qué lo dices? – pregunto intrigada.
Varias alumnas de sexto y séptimo me ven muy lujuriosamente y es demasiado incomodo dar clases así – Avi frunció el ceño, estaba celoso, tenía ganas de matar a esas chicas, solo por el hecho de que otras tenían pensamiento impúdicos con su Harry.
Así que te ven así – hablo casi enojada, Harry solo asintió – y tu ¿qué opinas de eso? -.
Yo solo tengo ojos para una linda chica – contestó, esto hizo que a Avi le hirviera la sangre, y cerrara sus manos en puños – es una chica demasiado hermosa, simpática, pero lo que más me encanta de ella es que es muy ocurrente – sonrió, mientras que a ella se le subía el color de lo enojada que estaba.
¡Ah! Que suerte por ella, te felicito – no le mostraba sus celos, debía de serle indiferente ya que ella fue quien lo rechazo de un principio así que no podía enojarse o hacer una escena de celos - ¿cómo es ella físicamente? – preguntaba para poder saber con lo que estaba compitiendo.
Es muy hermosa como un ángel – lo que más le dolía era que Harry le estuviera contando todo eso, le dolía demasiado escucharlo y más sabiendo que no era ella la chica que describía – tiene unos ojos azules, los más bellos ojos que eh visto, me llevan al cielo cada vez que los veo, su piel blanca y tersa como de una muñequita de porcelana, se ve tan delicada, sus labios, esos labios que me dan tantas ganas de besarlos cada vez que los veo y su cabello rubio y largo, cuando los rayos del sol lo iluminan pareciera como si fueran cascadas de oro – termino de describir.
Me da mucho gusto que haya encontrado a alguien tan especial y que la quieras mucho, se nota por la forma en que hablas de ella -.
Si la verdad que si y no solamente la quiero, la amo – eso fue como un golpe bajo para Avi. Ya no tendría oportunidad alguna si ya la amaba, había perdido el amor de Harry y todo por sus indecisiones – y te digo algo más…
Dime – que más podría ser peor, ya lo había dicho todo, habría de casualidad otra cosa con la cual la lastimara más.
¿Quieres que te diga el nombre de ella? – preguntó. Si quería saber, claro que quería.
Si quieres – contesto indiferente. Harry se acerco al oído de Avi, se puso algo tensa.
Eres tú – Avi casi se desmaya ante la respuesta, todo este tiempo estuvo celosa de ella misma, quería atacarse de la risa por todo lo que estuvo pensando.
Y – yo – titubeo.
Claro que eres tu – afirmo – ¿creías que era alguien más? – Avi solo agacho la mirada – yo te dije que te iba a esperar y lo voy a cumplir, yo te amo Avi, nunca lo olvides – le besó la mejilla.
Soy una tonta – se río – pero que bueno que lo aclaraste -.
¿Por qué? – pregunto confuso.
Por que ahorita mismo iba a empezar a buscar a esa chica y la iba a matar – confeso entre risas.
Te pusiste celosa de ti misma – la chica soltó una risita nerviosa – entonces eso quiere decir… - Avi se dio cuenta por donde iba así que lo interrumpió.
Harry, primero quiero hablar con Zachary – se puso seria – quiero dejar las cosas claras -.
Entonces te decidiste por él – dijo decepcionado.
Yo no he dicho eso – se defendió – lo que yo dije fue que tengo que aclarar las cosas para luego hablar contigo y decirte cual es mi decisión -.
No me podrías adelantar algo – pidió con ojitos de gatito de shrek.
Mmm… no – se río la chica.
Anda – suplico.
No seas ansioso, cuando hable con Zachary inmediatamente te buscare, lo prometo -.
Entonces me tendré que esperar hasta que hables con él – se aguito, esperaba que le dijera en ese momento, pero la verdad no era ni el momento ni lugar.
Así es – pero lo que él no sabía es que ella lo había escogido a él, que ella lo amaba, que siempre lo había hecho. En los dos mundos tanto el mágico como en el que ella creció lo amaba con todas sus fuerzas.
Las chicas y los chicos o mejor dicho las parejas y digo parejas ya que Sirius decidió irse antes de llegar a la mesa de las chicas, no quería estar ahí y ver como Johann se la pasaba de lo lindo con Ian, no aguantaba verla con otro. Las cuatro parejas siguieron platicando y brindando por horas. Otro que también decidió retirarse de ahí fue Draco, después del incidente con Katherin obtó por dejar el lugar, haciendo que su hermano Zachary lo siguiera, ya no tenía caso seguir tampoco ahí y mucho menos aguantar ver como Avi se la pasaba de lo más feliz con Harry, ya al día siguiente hablaría con ella.
Después de tanta plática todos decidieron irse al castillo, las chicas tenían que estar a temprana hora del día en el despacho del director, no podían desvelarse mucho y mucho menos tomar de más. Todos regresaron al castillo, Oliver y Emily se despidieron para luego dirigirse a su habitación…
Que descansen – les devolvió el despido Avi – aunque no lo creo, pero inténtenlo – se burló. Emily solo la veía con ojos asesinos, gracias a Merlín que no mataban las miradas si no en ese mismo momento se quedaban sin amiga.
Harry, Ian y Ted acompañaron a las chicas hasta su habitación…
¿Quieren que mañana las acompañemos? – pregunto Harry.
La verdad nos gustaría mucho ir nosotras solas, muchas gracias como quiera – agradeció Avi.
Si, la verdad es mejor así – afirmo Katherin.
¿Seguras? – insistió Ian.
Si, muy seguras, esto es algo que nosotras debemos de hacerlo – contesto Johann.
Como ustedes decidan – dijo Teddy.
Pero si cambian de idea nos avisan – sugirió Harry.
Claro que sí – contestaron con una sonrisa las chicas.
Bueno, que descansen chicos – se despidió Johann – hasta mañana – se acercó a Ian y le dio un beso de buenas noches. Lo mismo hizo Katherin con Teddy.
Hasta mañana Harry – se despidió Avi.
Hasta mañana – se acercó a ella para darle un beso en la mejilla haciendo que la chica se sonrojara – nos avisan -.
Claro – sonrió – adiós – se metió a su habitación. Sus amigas ya estaban adentro, Katherin estaba en su cama y Johann en el baño cambiándose.
Chicas – les hablo Avi desde su cama – estoy algo nerviosa – confeso.
Lo se, yo también estoy igual – contestó Katherin. Como no estarlo iban a volver a ver a sus padres.
No se como vaya a reaccionar al ver a mi madre, sigo sin poder creer que haya sido mortífago y lo peor es que luche contra ella sin saber quien era – aún le costaba mucho asimilar lo que había visto en el pensadero.
¿Cómo? – grito Johann desde el baño.
Es que no les conté – recordó que no les había contado a sus amigas.
No – contesto Katherin acercándose a la cama de su amiga para escucharla mejor.
Bueno verdad que fuimos con Dumbledore – su amiga asintió.
¿Fueron con Dumbledore? – pregunto gritando Johann - ¿cuándo que ni supe? – aún se estaba cambiando, tardaba mucho.
Después de que Em y tú se fueron a dar clases, mejor cámbiate rápido y ven aquí con nosotras no pienso estar gritando -.
Hay voy – volvió a gritar la chica.
No te tardes por favor – pidió la rubia.
No, ya estoy aquí – salió del baño y se dirigió a la cama de su amiga – ahora si cuenta – se sentó y se puso cómoda.
Como estaba diciendo Kat y yo fuimos con Dumbledore para pedirle permiso de ir a ver a nuestros respectivos padres… - comenzó a contarles todo lo que había sucedido después de que Katherin se fuera del despacho. Poco a poco que contaba lo que vio en el pensadero sus amigas hacían ruidos de asombro, estaban sorprendidas por lo que estaba contando su amiga, era de no creerlo.
Entonces ahí fue cuando te enteraste y confirmaste tus sospechas – dijo Katherin.
Así es – contestó triste Avi.
Y también ahí te diste cuenta que Harry te aman desde entonces – decía emocionada Johann.
Ee… si – contestó sonrojada – por eso ya tome un decisión sobre Harry y Zachary -.
¿Cuál es? – preguntaron impacientes sus amigas.
Ya le mande una carta a Zachary para hablar con él – no pudo seguir hablando, sus amigas la interrumpieron con gritos.
¡Te decidiste por Zachary! – gritaron las dos chicas indignadas.
Avi, no te diste cuenta lo que hizo Harry por ti – decía enojada Johann.
Si – contesto Avi, iba a decir algo más pero de nuevo la interrumpieron.
Entonces – dijeron Johann y Katherin al mismo tiempo. No podían creer lo que había decidido su amiga.
¿Entonces que? – pregunto la rubia.
Lo que Jo quiere decir es, ¿por qué vas a elegir a Zachary? – le explicó puntualizando en las últimas palabras.
Yo nunca dije que había elegido a Zachary – dijo indignada – aparte ya les había dicho que elegía a Harry – les recordó.
¿Entonces por que le mandaste una carta? – pregunto Katherin sin comprender lo que había hecho su amiga.
Por que tengo que aclarar primero con él mi decisión, no quiero que se entere por otras personas que al que elegí fue a Harry -.
Eso quiere decir que… - Katherin no termino la frase para que su amiga la terminara.
Quiere decir que amo a Harry desde siempre – termino la frase Avi.
Wiii, elegiste a Harry wiii – gritaban sus amigas.
Me da gusto que no tardaras mucho en tu decisión – la felicito Johann.
Si a mi también me da mucho gusto en verdad – también la felicito Katherin – y ahora si ya a dormir, mañana nos espera un largo día – se dirigió a su cama.
Tienes razón – se levanto de la cama Johann para irse a la suya.
Cada una de las chicas ya estaban en sus respectivas camas, se durmieron de inmediato, no batallaron nada para conciliar el sueño. Como había dicho Katherin, al día siguiente tendría un día demasiado pesado, lleno de sorpresas y de emociones, ninguna sabía con lo que se iba a topar.
Espero que les haya gustado :D
Dejen comentarios, no imparte si les gusto o no, solo quiero saber que piensan!
Besos sabor a Black!
