Después de tanto tiempo aquí les dejo este capítulo que ya lo tenía desde hace mucho tiempo pero lo subí en otra parte, se me olvido hacerlo aquí jejejeje...
Espero que les guste y dejen comentarios claro si quieren!
A la mañana del sábado Avi y Katherin fueron despertadas por los delicados y sutiles gritos de su amiga Johann.
- ¿Qué te pasa? - Katherin estaba demasiado adormilada, le pesaba abrir los ojos, hasta haber hecho esa pregunta le peso, tenía demasiado sueño, no quería despertarse aún quería seguir durmiendo.
- ¿Quieren callarse por favor? - grito Avi desde su cama - estoy tratando de dormir - se quejo y se acurruco de nuevo en su cama para seguir durmiendo.
- Dormir - se detuvo en seco Johann - dormir - alzó la voz aún más - no es momento de dormir, ya es demasiado tarde, solo tenemos media hora para arreglarnos e ir al despacho de Dumbledore - les aviso de manera urgente.
- ¿Qué? - grito sobresaltándose Avi, casi se caía de la cama.
- ¿Cómo que media hora? - pregunto gritando Katherin. Se levanto estrepitosamente de su cama.
- Si, media hora - seguía gritando Johann de lo desesperada que estaba. En ese momento alguien toco a la puerta - ¿Quién? - pregunto enojada.
- Y - yo - contesto Emily asomándose por la puerta algo nerviosa por la reacción de su amiga - ¿qué te pasa?, ¿Por qué tan desesperada? - veía como su amiga estaba hecha un mar de nervios.
- ¡Por que será! - estaba muy exaltada. Apunto a sus dos amigas que aún seguían en pijamas, aunque ella no se quedaba atrás.
- Pues si me lo dices, lo sabría, pero primero por favor tranquilízate - le pidió. La chica no había captado la indirecta que le había dado Johann, así que respiro onda y comenzó a explicarle.
- Es que - comenzó hablar tratando de no alterarse, respiro profundo - nos acabamos de despertar y tenemos que ir con Dumbledore a las ocho, o sea en media hora, nada más hay dos baños y sabes como se tardan estas dos mujeres - de nuevo apunto a Avi y Katherin - en especial Avi - voltearon a verla.
- Oye - dijo ofendida.
- ES la verdad - contesto Emily - Johann - volteo a ver a su amiga - si quieres vete a mi habitación, ahí te arreglas tu mientras yo apuro a estas dos - señalo a las otras dos chicas que aún seguían en cama y bostezando.
- Si Em, muchas gracias - dio un respiro - pero, ¿Oliver no tendrá inconveniente? - pregunto algo dudosa.
- No, no te preocupes - la calmo - si quieres te acompaño para hablar con él - volteo hacía Avi y Katherin - a ustedes dos más vale que para cuando regrese ya estén por lo menos bañadas - la amenazo.
- Si mamá -contestaron las chicas algo burlonas, Emily las desafío con la mirada - de acuerdo Em - se levantaron de sus camas inmediatamente.
- Bueno andando - apresuro Emily a Johann.
- Espera - se detuvo en seco Johann antes de salir de la puerta - deja agarro algo de ropa -.
- Pero apúrate - le grito.
- Si - grito desde su armario - ya esta, vámonos - salieron de la habitación dejando a sus dos amigas adormecidas y eso que ya se habían levantado de sus camas, estaban en estado zombi - espero que cuando regreses ya estén listas o por lo menos bañadas - dijo esperanzada.
- También eso espero - admitió la chica - pero anda por que ahora queda menos tiempo - se fueron corriendo a la habitación de Emily y Oliver. Al llegar se encontraron con un Oliver aun dormido, esta escena hizo que la castaña se enterneciera al verlo, se quedo en ese estado por fracción de segundo ya que Johann la saco de sus lindos pensamientos, bueno y digo lindos ya que para ella lo son. La chica se acerco a su novio para despertarlo, el chico se despertó inmediatamente no tuvo problemas para hacerlo, ya estando despierto le comento la situación y el entendió perfectamente. Se salieron de la habitación Emil y Oliver para poder dejar a Johann arreglarse cómodamente.
Sin pensarlo dos veces al momento que vio la puerta cerrarse corrió hacía el baño para meterse a bañar y comenzar arreglarse, pero mientras se bañaba no escucho que alguien había entrado a la habitación. Se termino de bañar y salió del cuarto de baño para dirigirse a la cama donde había dejado su ropa y cambiarse, salió tan rápido que ni se dio cuenta de la persona que estaba en la puerta. Se quito la toalla que traía cubriendo su cuerpo para poder empezar a secarse, en ese momento fue cuando la persona misteriosa por fin hablo.
- Hasta en tu propia piel te ves hermosa - Johann se paralizo, esa voz la reconocería hasta en la más oscura cueva. Reacciono y busco con la mirada donde había dejado la toalla para poder volver a cubrirse, pero el moreno fue más rápido y pudo quitársela antes de que la tomara de la cama - no te cubras preciosa, no le prohíbas a mis ojos ver tu hermosa anatomía - dijo acercándose a ella.
- ¿Que… qué haces aquí? - titubeó sin mirarlo a los ojos y tratando de cubrirse con sus manos y brazos.
- Te vine a ver - sabía que cada vez que se acercaba a ella, se ponía nerviosa y se sonrojaba cada vez más y como no estando en esa situación.
- Ya… ya lo hiciste, así que vete - estaba toda sonrojada, a la vez era por como estaba pero también estaba roja por coraje, claro demostraba más lo primero que lo segundo - dame la toalla ya por favor - se lo pidió gentilmente extendiendo la mano para recibirla.
- Preciosa ya te dije, no me lo prohíbas - alejo la toalla del alcance de la chica, esto hizo ahora si sacar el enojo de ella.
- ¿Quién te crees para venir y entrar sin permiso a esta habitación? - le grito - tu y yo ya no tenemos nada que ver, eso lo dejaste muy en claro aquel día que te vi con aquella alumna - por fin se lo dijo, bueno se lo grito. Sirius a pesar de los gritos de su castaña se acerco a ella nuevamente.
- Eso fue sin importancia, fue un error - le explicó.
- Pues no pareció algo si importancia ya que seguías buscándola - vio que se descuido un poco y se abalanzó sobre la toalla. Sirius reacciono rápido y la tomo en sus brazos - suéltame - exigía gritando, forcejeaba con él y en uno de los intentos de zafarse se tropezó haciendo qué el moreno y ella cayeran al suelo. Cayo sobre de él, esto fue bueno para ella, bueno para los dos. Sus bocas quedaron a escasos centímetros de distancia, Johann se ruborizó un poco pero inmediatamente se paro y aprovecho en quitarle la toalla a Sirius - levántate y vete de aquí ya - le ordeno.
- Desde aquí te sigues viendo bella - habló tirado desde el suelo.
- Ya me hartaste Black - se cubrió - fuera de aquí ya, no te quiero ver en un buen tiempo - se levanto del suelo Sirius y se arriesgo a acercarse a ella.
- Nunca voy a olvidar tu hermoso cuerpo - se lo dijo casi al oído. Vio como iba a replicar Johann pero lo impidió al momento de besarla, se separo de ella, le regalo una de sus particulares sonrisas y salió corriendo rápidamente de la habitación antes de que la chica lo golpeara o le volviera a gritar.
Johann había quedado pasmada, todo había pasado demasiado rápido, quedo como ida, su mente estaba tratando de reconstruir todo lo sucedido. Sus manos por cuenta propia tomaron la toalla para cubrirse, la había visto como Dios la trajo al mundo, estuvo en sus brazos y hasta las beso, todo esto era demasiado para ella, definitivamente estaba en estado de shock, pero en una sola cosa si podía pensar con claridad y era que a ese hombre, a ese ser tan insoportable y creído lo amaba y no lo podía negar, lo amaba con todo su ser y no podía dejar de hacerlo.
- Pero no seas tonta Johann lo viste con otra besándose y no tuvo ni el valor para buscarte y explicarte las cosas , no se merece tu perdón y mucho menos que se acerque a ti - se dijo en voz alta tratando de convencerse que todo era un juego para él - exacto, no lo merece - se volvió a decir - pero que tonta, con todo esto se me olvido lo de San Mungo - se dio un pequeño golpe en la cabeza con su mano - me van matar - rápidamente se arreglo y salió corriendo de la habitación para llegar al despacho del director - disculpen la demora - dijo al momento de entrar al despacho, pero solo vio a sus tres amigas
- No te preocupes Jo, aún no llega el director - la tranquilizó Emily al verla llegar toda agotada.
- Mira la que nos estaba apurando y llega tarde - hablo sarcásticamente Avi.
- Calla, no me digas nada, yo hice todo lo posible por apurarme, si no fuera por la interrupción de Sirius hubiera llegado antes - les explico pero sin detalles, no quería profundizar en el tema.
- ¿Por Sirius? - pregunto Katherin confusa, pero a la vez sorprendida.
- Luego les cuento - dijo tajante - ¿el profesor? - pregunto esto más que nada para cambiar de tema y olvidar un poco el asunto.
- La verdad no lo sé - se encogió de hombros Katherin - nos cito aquí a las ocho y eso que dijo que puntuales.
- ¡Que raro! - se quedo pensativa Johann.
- Si, por que siempre el profesor es puntual con todas sus citas - comentó Emily.
- A lo mejor se le olvido - dijo ladeando la cabeza Avi.
- No lo creo - contesto Katherin mientras se sentaba en una de las sillas que estaba delante del escritorio del director, en ese momento no se dieron cuenta que el director ya había llegado.
- Disculpen por la tardanza profesoras - se disculpo al llegar. Las cuatro chicas se sobresaltaron al escucharlo.
- Profesor - hablo Johann volteando hacía donde estaba el viejo mago.
- De nuevo pido disculpas - se encamino hacía su escritorio - tenía un pendiente que resolver y no creí que me iba a entretener mucho - se sentó en su gran silla.
- No se preocupe profesor - dijo Emily.
- Bueno ya que todas están aquí, quiero decirles algo antes de que se vayan a San Mungo y Azkaban - las chicas se voltearon a ver para luego asentir - primero que nada quiero que estén preparadas para todo lo que vayan a ver, por favor mantengan la calma, no quiero que sus padres u otras personas que las vean se dieran cuenta de que algo no anda bien, que no se acuerdan de cosas que deberían saber, en especial usted señorita Somerville que aún no a recordado del todo su pasado.
- ¡Oh!, de acuerdo profesor - contesto cabizbaja la chica. Avi estaba muy nerviosa, su madre la había decepcionado, tenía miedo de sentir odio al verla por todo lo que había pasado - no se preocupe me mantendré tranquila - prometió - pero eso también dígaselo a Johann, ella es la más obvia en estos casos - la apunto con su dedo. Parecía como una niña infantil delatando a su amiga. Johann la volteo a ver ofendida - no me mires así, solo digo la verdad -.
- Esta bien lo acepto - volteó a ver al director - por mi tampoco se preocupes profesor - le aseguró.
- De acuerdo - se paro de la silla y apareció un libro en sus manos. Las cuatro chicas se sorprendieron al verlo, no era cualquier libro, si no era el de Harry Potter y el príncipe mestizo - este es su traslador y esta programado para las nueve - les informo.
- Profesor ese libro… - comenzó hablar Katherin, pero Dumbledore la interrumpió.
- Si, lo sé - sonrió - quería que el traslador les fuera algo familiar para ustedes. Bueno acérquense - las cuatro se acercaron a él y el libro - a la cuenta de tres lo tocaran - se miraron. Estaban algo nerviosas, pero en fracción de segundos se sonrieron, estaban juntas, eso era lo que importaba, juntas en su mejor sueño hecho realidad - uno - comenzó a contar el director. Estaban listas - dos - poco a poco fueron acercando su mano al libro - tres - termino la cuenta y lo tocaron. Sintieron como comenzaban a dar vueltas y vueltas, pero lo más feo que sintieron era como fueron jaladas justo debajo del ombligo, no era una sensación muy agradable, sus pies ya no tocaban el suelo, parecía que estaban en el ojo de un tornado, pero de la nada tocaron suelo, cayeron de bruces en el. Aparecieron en una calle de Londres, había gente que iba y venía, parecía que no se daban cuenta de la presencia de las chicas, eso fue un alivio para ellas.
- Por aquí - dijo Emily caminando delante de sus tres amigas. Las guío hacía unos grandes almacenes de ladrillo, estaban grandes y muy viejos, parecía estar abandonados por años, si es que no siglos, tenía un letrero que decía "Purge y Dowse, S.A.". Entraron en el edificio, las puertas por donde pasaron tenían letreros que decían "Cerrado por remodelación", pero hasta estos se veían viejos, combinaban con el edificio. Al entrar en el, lo primero con lo que se toparon fue con un maniquí, se acercaron a este y Emily le hablo- venimos a ver al señor Murray - y sin hacer el menor ruido o movimiento visible, con su dedo índice apunto hacía un punto - vayamos - atravesaron otro cristal y desaparecieron para aparecer en otro lugar, voltearon hacía atrás y ya no estaba el maniquí, ni mucho menos el lugar decadente, ahora se encontraban en una sala de recepción llena de sillas que en ellas estaban sentados varios magos y brujas. Parecía la sala de estar de cualquier otro hospital pero este obvio era de su nuevo mundo, estaban fascinadas con todo lo que veían. Había una que otra persona con una bata color verde lima en ella tenía grabado un escudo en la parte superior izquierda, tenía una varita mágica y un hueso cruzados - vengan acá esta la pizarra de información - las volvió a guiar Emily.
- Todo esto me recuerda cuando leímos "La orden del fénix" - hablo Avi recordando aquel libro.
- Ya sé, mi libro favorito - sonrió Johann también al recordar todo sobre lo que había leído años atrás.
- Anden pónganse a leer - les hablo Emily al llegar a la pizarra. En ella estaban los nombres de todos los pisos del hospital, comenzaron a buscar en donde debía de estar el padre de Katherin.
- Esta en la cuarta planta - dijo segura Katherin, pero a la vez se le escucho nerviosa no era para menos ya estaba a nada de ver a su padre. Tomaron el elevador para poder llegar al piso en el cual se encontraba el señor Murray, el piso tenía el nombre de "Daños provocados por hechizos". Llegaron rápido, pero… - no se el número - se volteo al instante Katherin con sus amigas -.
- Por eso no hay problema - la tranquilizó Emily - ahorita buscamos a un medimago y listo - sonrió. Katherin comenzó a caminar, pero algo lento. Una lágrima recorrió su rostro y dio un leve suspiro.
- Tranquila Kat - la tomo de la mano Johann - todo saldrá bien, aquí estamos para apoyarte y ayudarte en todo - la animo. Katherin asintió con una leve sonrisa - estamos juntas y es lo que importa -.
- Jo tiene razón Kat, siempre estaremos juntas y mejor avancemos antes de que nos pongamos mas sentimentales - comenzó a caminar poco más rápido Avi, tomando del brazo a su amiga para que también ella lo hiciera. No encontraban a nadie, el piso en el que estaban parecía desierto - ¿Por qué cuando necesitamos a alguien no aparece? - se quejo.
- Mira ahí hay alguien - señalo Emily a una chica con la bata de sanador - vayamos - las cuatro amigas se dirigieron hacía donde estaba la medimago - disculpe - al momento de voltear la chica, Emily se sorprendió al ver de quien se trataba, no estaba muy segura, pero sabía que se trataba de alguien conocida.
- ¿En que puedo ayudarla? - pregunto la sanadora. Pero al ver quien era y ver sobretodo a las demás chicas, en particular a una rubia. Cambio su porte y manera de hablar -¿Qué se les ofrece?- pregunto altaneramente.
- ¿Ginny? - pregunto confusa Emily - ¿Ginny Weasley? -.
- Em - le hablo Avi - ¿ya sabes donde esta el cuarto? - llego hacía donde estaban Ginny y su amiga. Ginny al verla demasiado cerca se voltio, comenzó a caminar lejos de ellas y se fue sin decirles nada.
- ¿Qué paso? - pregunto confusa Avi. No sabía que la sanadora era Ginny Weasley.
- ¡No te diste cuenta! - dijo de lo más obvio su amiga.
- ¿De que cosa? - volteaba hacía donde se había ido Ginny y hacía su amiga.
- Es Ginny, la medimago es Ginny -.
- ¡Ginny Weasley! - se sorprendió.
- ¡Si! - afirmo Emily.
- La ex de Harry - hay no lo podía creer Avi.
- Ella misma -.
- ¿Qué hace aquí? - pregunto como si su amiga supiera la respuesta.
- No se, la verdad, pero de lo que me di cuenta fue que nos reconoció y más a ti - comento y apunto a su amiga con el dedo.
- ¿Por qué a mí? -se saco de onda.
- Será porque Harry la dejo por ti - contesto con total obviedad.
- Pero, yo no tengo la culpa - dijo a la defensiva la chica.
- Eso sí, no te lo niego - le dio por su lado - pero mejor déjame alcanzarla para preguntarle sobre donde se encuentra el cuarto del papá de Kat - dejo a su amiga y salió corriendo detrás de Ginny. Avi solo asintió.
- Avi - le hablo Johann al llegar junto a ella- ¿Qué paso?, las estábamos esperando, ¿la sanadora les pudo decir algo? -.
- No - contesto algo molesta.
- ¿Por qué? - pregunto Katherin confusa.
- Porque me vio a mí y se fue sin decir nada - estaba algo molesta. No podía creer la actitud que había tomado Ginny.
- ¿Por qué hizo eso? - pregunto confundida Katherin.
- La medimaga es Ginny - con esa respuesta entendieron todo, no necesitaban más explicaciones.
- Ginny Weasley - dijo sorprendida Johann. Avi solo asintió - pero, ¿que hace aquí? - su amiga solo se encogió de hombros.
- Yo también pregunte lo mismo -.
- No se supone que debería estar en algún equipo de quidditch o algo por el estilo - dijo contrariada Johann.
- A lo mejor se alejo del quidditch para olvidarse de Harry - comento Katherin. La verdad sonaba muy coherente esa opción.
- Es lo más probable - afirmo Johann - entonces, ¿Dónde esta Emily? - pregunto por su amiga al darse cuenta que no estaba ahí con ellas.
- Se fue a buscar a Ginny para preguntarle por el papá de Kat - señalo con la cabeza por donde se había ido su amiga.
- Vayamos a buscarla entonces - opino Katherin - ya quiero ver a mi padre - estaba ansiosa.
- Anda, vamos - dijo Johann comenzando a caminar por donde su amiga se había ido.
- Pero y si me ve otra vez y por eso no nos quiera ayuda - dijo deteniéndose en seco Avi. Pensaba más por s amiga que por ella.
- Sería muy infantil de su parte - opino Katherin - anda, por favor, vamos - la miro suplicante y tomándola del brazo.
- Esta bien vamos - accedió. Las tres amigas caminaron por el pasillo en busca de Emily - solo que si sigue así no me vayan a detener de darle unos buenos golpes - sus amigas solo sonrieron.
- Miren ahí están - las apunto Johann al verlas - acerquémonos, para ver si pudo preguntarle - se acercaron a donde estaban las dos chicas, pero al momento de hacerlo se dieron cuenta que su amiga estaba discutiendo con Ginny.
- Mira lo único que te pido es saber el número de cuarto del señor Murray - le explicaba Emily a Ginny.
- Ya te dije Jefferson, que no se cual es - volteo hacía donde estaban las tres chicas y le mando una mirada fulminante a Avi - y si supiera no te lo diría - dijo arrogante.
- Ginny, no te entiendo, tu no eres así - decía sin entenderla - ¿Por qué no me quieres decir? - preguntaba para poder comprenderla.
- Yo se por que Em - contesto Avi metiéndose en la conversación de las dos chicas - es por mi, porque soy tu amiga, por eso no nos quiere decir o me equivoco Weasley - explico.
- No, la verdad no te equivocas Somerville - contesto Ginny con la mirada desafiante.
- Entonces déjame decirte algo - la apunto con el dedo - que infantil eres. Conmigo es el problema, no con ellas - se río.
- No me digas infantil - comenzó a enojarse Ginny.
- Es lo que estas demostrando y no entiendo el porque - se hizo la desentendida. Todas sabía el motivo y era por Harry.
- Por que me da la gana - dijo acentuando cada palabra.
- Más infantil no puedes ser - le volvió a decir Avi. No podía creer la actitud que estaba tomando la chica. Jamás creyó estar frente a una Ginny Weasley así.
- Ya Avi - le hablo Katherin - mejor busquemos a otro medimago - sugirió.
- Anda Somerville, hazle caso a tu amiguita - dijo burlonamente Ginny.
- No Kat - la detuvo - vas a ver que la pequeña Weasley nos dirá - dijo desafiante Avi. No se iba a dar por vencida tan fácilmente.
- ¡A quien le dices pequeña! - dijo enojada Ginny.
- A ti, pequeña Weasley - la encaro Avi recalcando el "pequeña" - ¿a quien más?, no hay otraWeasley por aquí, aparte que yo sepa no tienes hermanas, solo hermanos. Aparte se buena perdedora, acéptalo.
- No me vuelvas a decir así - dijo apretando los dientes - y si lo dices por Potter, te lo puedes quedar, a mi no me importa - se le notaba que aún le dolía, se le podía escuchar en su voz.
- Eso no se nota, ya que por mi, no nos quieres dar la información -sin duda eso era verdad - aparte yo no tengo nada de culpa, fue decisión de él y si dices ser tan madura, dinos donde se encuentra el padre de Kat - le pidió amablemente. Al principio Ginny no dijo absolutamente nada.
- Sígueme Murray - le hablo a Kat, para luego comenzar a caminar en dirección donde se encontraba el señor Murray.
- Gracias Ginny - agradeció Katherin. Ginny las guío por un pasillo para luego adentrarse a una sala donde habían muchas camas, algunas solas otras ocupadas por pacientes, al final de la gran habitación se veían unas cortinas cerradas alrededor de una camilla, Katherin supuso que ahí estaba su padre, tenía un gran presentimiento, pero más que nada estaba nerviosa, aunque poco a poco que se acercaba se alejaba el miedo y nerviosismo.
- Ahí es - señalo Ginny exactamente donde Katherin pensaba que estaba su padre.
- Gracias Ginny - agradeció con una sonrisa.
- Gracias Weasley - también agradeció cortésmente Avi. Ginny solo se volteo sin decirles nada, se fue del lugar muy molesta y eso se podía ver a simple vista - mala perdedora - dijo al verla alejarse.
- Hay Avi, si que te pasas - se reía Johann.
- ¡Qué!, yo no tengo la culpa - alzo las manos en forma de yo no hice nada - si Harry ya no sentía nada por ella y la dejo, eso no fue problema mío.
- Pues no fue tu culpa, pero en una mínima parte si lo fue - recordó Johann - ya que por ti, Harry dejo a Ginny -
- Pues si, pero aún así yo no tengo culpa - dijo sin darle importancia - aparte ese tema ahorita no es importante - volteo a ver a Katherin - ¿estas lista Kat? -.
- Si, si lo estoy - confirmo Katherin. Estaba muy segura de lo que iba hacer, ya no estaba nerviosa, ni un poco. Se acerco estirando la mano para correr la cortina, pero cuando lo iba hacer se corrieron por si solas dando a paso a un chico más alto que ella de pelo rizado color negro, lo que más le llamo la atención fueron sus ojos, eran color miel como los de ella. El chico al verla, sonrió, a Katherin esto le recordó mucho a su padre, miles de recuerdos la invadieron y lo primero y único que le vino para decir fue - Matthew - sin pensarlo se lanzo hacía él y lo abrazo. Sus tres amigas no comprendieron lo que estaba sucediendo, no entendían quien era aquel chico que su amiga estaba abrazando.
- Kat - le hablo Emily tratando de comprender.
- Perdón, chicas, perdón - dijo soltándose de Matthew y limpiándose una pequeña lagrima de su rostro - es que tanto tiempo que no lo veía - lo volvió abrazar fugazmente. Pero con eso las chicas seguían aún sin comprender lo sucedido - lo siento - se disculpo - les presento a mi hermanastro - el chico carraspeo - bueno mi hermano Matthew - sonrió.
- ¡Hermano! - dijeron sorprendidas las tres. Pero a Johann le hacía mucho ruido aquel chico, sabía que también ella lo conocía.
- ¿Viene s a ver a papá? - pregunto Matthew a Katherin
- Obvio - sonrió - ¿Cómo esta? - pregunto algo inseguro del estado en como lo encontraría.
- Pasa y velo tu mismo - contesto dándole paso a que entrara a donde se encontraba su padre - yo mientras me quedo aquí afuera con tus amigas - volteo a ver a las tres chicas pero en especial a Emily - así tienes un rato a solas con papá - le sonrió.
- Gracias Matt - se adentro y cerró las cortinas.
- ¿Cómo dijeron que eran sus nombres? - pregunto mirando a las chicas, pero en especial a Emily.
- Yo me llamo Avi, bueno Avigail, pero me gusta más Avi - se presento la chica con una sonrisa - ella se llama Johann, le puedes decir Jo - apunto a la castaña - y ella se llama Emily - Matthew no la dejo terminar.
- ¿Te puedo decir Em? - le pregunto adelantándose a lo que iba a decir Avi.
- Si quieres - contesto indiferente Emily.
- ¿Desde cuando ustedes dos conocen a mi hermana? - pregunto señalando a Avi y Emily - por que a ti Jo te conozco desde pequeña - comento dirigiéndose a Johann. Esto la sorprendió un poco - y por cierto me pueden decir Matt - dijo sonriendo.
- ¿A mi? - pregunto Johann señalándose. Necesitaba saber como era que la conocía.
- Si, a ti - puntualizo Matthew - aunque creo que no me recuerdas por lo que e - dijo algo aguitado.
- La verdad no - mintió un poco. Con los pocos recuerdos que le fueron llegando a su mente en ese pequeño rato sabía que si lo conocía y desde hace mucho, pero mucho tiempo. Solo quería saber si así era y que los recuerdos de la Johann mágica estuvieran llegando bien.
- Estabas muy pequeña - le recordó - pero ahora eres toda una mujer - dijo mirándola de arriba a bajo. Matthew era mu coqueto y no se andaba con rodeos.
Mientras tanto al otro lado de las cortinas…
- Papá - dijo nerviosa Katherin acercándose poco a poco a la cama donde su padre estaba descansando. Era un señor entre los 45 y 50 años, ya se le veían unas canas en su cabello color negro, eran muy notorias. Se podía ver que estaba muy cansado y débil, tanto era por la edad, como por lo que le había pasado y el motivo de estar ahí en San Mungo. Katherin se alegro al ver como se abrían los ojos de su padre poco a poco - papá - volvió a repetir - el señor Murray parpadeo varias veces y volteo lentamente hacía donde estaba su hija.
- Kat - pronunció débil pero a la vez se escuchaba feliz - Kat, ¿eres tú? - pregunto algo inseguro, deseaba que no fuera otro sueño más, otro de tantos.
- Si, papá, soy yo - sonrió. Unas lágrimas salieron de sus ojos.
- Acércate más, te quiero ver bien - le pidió. La chica se acerco aún más a él.
- Aquí estoy papá - lo tomo de la mano y él la apretó con la poca fuerza que tenía en esos momentos.
- Oh Kat - sonrió el señor Murray al sentirla - hija mía, te extrañe mucho -.
- Yo también papá - dijo entre sollozos, había comenzado a llorar de la emoción de verlo y que relativamente estaba bien de salud.
- ¿Viste a Matthew? - le pregunto - hace unos momentos estaba aquí conmigo - quería saber si sus dos hijos se habían encontrado. A pesar de que eran hermanastros, los trataba por igual, no había diferencia alguna o trato especial para uno en particular.
- Si, si lo vi - contesto sonriendo y limpiándose las lágrimas de su rostro - esta afuera con Avi, Em y Jo, a él también lo extrañaba muchísimo papá - se callo por unos segundos. A pesar que en su vida como fanática, sus padres estaban completamente bien sus recuerdos de su vida mágica empezaban apoderarse más de ella, era sorprendente sentir tantas emociones en tan poco tiempo, saber que un día tu padre y madre están bien y para el otro no tienes a tu madre con vida y tu padre esta en estado delicado es mucho que procesar y entender - pero también extraño a mamá - dijo triste y tratando de no volver a llorar.
- Yo igual hija, yo igual - suspiro y tocio un poco - pero piensa que están en un lugar mejor y donde este nos estará cuidando - sonrió tratando de tranquilizar a su hija - aparte ahora ya nos tienes a tu hermano y a mi -.
- Yo lo se papá - lo abrazo con delicadeza, temía hacerle daño - pero con solo pensar en ella, me hace extrañarla mucho - sollozo un poco.
- No llores hija, por favor, no me gusta verte así- le pidió. Odiaba ver a sus hijos llorar, se sentía impotente.
- Lo siento papá - se volvió a limpiar sus lagrimas - pero, es que todo fue tan rápido, no logro asimilarlo, mamá murió, tu aquí en San Mungo y Matt lejos - explico desesperada.
- Lo sé, lo sé - la entendía muy bien, si era para estar uno desesperado - pero ya desperté y ahora si los tres estaremos juntos - trato de consolarla. La chica sonrió, sabía que de ahora en adelante así sería, los tres juntos.
- Todo será diferente - dijo Katherin alegre.
- Exacto hija, todo será diferente y ahora que tu hermano volvió a Inglaterra será aun mejor - los dos sonrieron.
- Si - dijo feliz, pero se acordó de algo que la hizo borrar su sonrisa y callarse por unos minutos.
- ¿Qué paso hija? - le pregunto su padre al verla en ese estado - ¿Por qué te quedaste callada? -.
- Me quede pensando en el día de accidente, en el que mamá murió - dijo triste y cabizbaja - es que solo tengo recuerdos vagos de ese día - comenzó a recordar mientras caminaba alrededor de la cama de su padre - recuerdo que yo estaba con ustedes, digo, contigo y mamá, cuando estaba despidiéndome fue cuando llegaron los mortífagos, me querían llevar con ellos, ustedes no me dejaban ir, yo les dije que todo estaría bien, entonces… - se detuvo, no podía decir lo que continuaba en su recuerdo. Comenzó a llorar nuevamente, era muy doloroso pensar y recordar eso.
- Tu madre no aguanto verte entre ellos, el simple hecho de no saber cuando te volvería a ver o si es que te volveríamos a ver - hablo el señor Murray completando lo que no pudo terminar Katherin - se precipito, golpeo a uno de ellos y su acompañante alzo su varita y… - ahora era él, el que no podía completar la oración, no tenía fuerzas. También comenzó a llorar, pero debía de ser fuerte frente a su hija.
- Yo tuve la culpa yo fui la culpable - comenzó a decir Katherin entre llantos.
- No hija, tu no tuviste culpa, no digas eso - le pidió -tu no sabias que tu madre iba actuar así, el culpable es el-que-no-debe-ser-nombrado - dijo con rabia las últimas palabras.
- Voldemort - dijo también con mucha rabia Katherin - gracias a Harry esta muerto -.
- Ya, mi pequeña Kat - dijo levantando su mano para que su hija la tomara - ya esta muerto y no nos puede hacer más daño -.
- Lo se, lo se papá - dijo sentándose en la cama de su padre y tomándole la mano.
- ¿Entonces tus amigas están afuera con Matt? - pregunto el señor Murray cambiando la conversación.
- Si, aquí están - contesto con una sonrisa - me vinieron acompañar y en un rato más vamo Azkaban - le informo.
- ¿Azkaban? - pregunto sorprendido el padre de Katherin.
- Si papá - contesto de lo más normal - Avi irá a visitar a su madre.
- Alexa Somerville - dijo algo sorprendido - ¿la mamá de Avi? - estaba de lo más sorprendido el señor Murray, él la daba por muerta.
- Si, Avi, ¿te acuerda de ella? - pregunto. No entendía como se había olvidado de su amiga.
- Claro que si - contesto - y más de su madre, Alexa Somerville - al pronunciar el nombre de la madre de Avi lo hizo con un desprecio muy notorio, que Katherin pudo notar y al instante supo el porque.
- Ella fue uno de los mortífagos que fueron por mi esa noche, ¿verdad? - su padre asintió rápidamente.
- Y la que mato a tu madre - soltó de inmediato. Esto a la chica le cayó como balde de agua fría. Cuando Avi se enterara de esto se sentiría aún más mal delo que ya estaba por lo de sus padres.
- ¡La mamá de Avi, mato a mi mamá! - dijo sorprendida Katherin, seguía sin creerlo.
- Si hija, fue ella la quien mato a tu madre esa noche -.
- No puedo creerlo - negaba con la cabeza.
- Pero no culpo a tu amiga, ella no es como sus padres, ella es totalmente diferente - dijo orgulloso de la rubia.
- Lo se papá, Avi es toda un Gryffindor, pero lo más importante es que es una gran amiga - sonrió.
- Por cierto hija, ¿Cómo esta Johann? - pregunto por la chica. El la conocía desde antes que entraran a Hogwarts, era amigo del padre de Johann.
- Muy bien papá - contesto -pero, ¿porque? - pregunto confusa.
- Por lo de la muerte de sus padres - contesto algo preocupado - me entere que solo se encontró el cuerpo de su padre y que nunca hallaron el de su madre - le dijo lo que le habían dicho sobre los señores Oldman. Esto dejo pensando un poco a Katherin, se quedo callada por varios minutos - hija, hija, repetía su padre tratando de llamarle la atención - Kat, ¿estas bien? - la chica sacudió la cabeza.
- Mande - contesto volviendo en si.
- ¿Qué si te encuentras bien? - pregunto al verla ida - te volviste a quedar callada - le dijo.
- Lo siento papá, pero es que con lo que dijiste de la madre de Jo, me dejaste pensando -.
- ¿Por qué? -.
- Pues, por que todo mundo la hace muerta - contesto con obviedad - y ¿si esta viva?, por que si lo estuviera, hubiera buscado a Johann ¿no? -.
- Es lo más seguro hija, ya que si Roxanne estuviera viva iría a buscar inmediatamente a su hija, la amaba mucho y fue muy trágico saber que habían muerto Roxanne y Eric Oldman - dijo con tristeza el señor Murray.
- Fue muy doloroso para Jo, sufrió mucho y tienes mucha razón papá, la mamá de Jo la amaba mucho, si estuviera viva no dudo que la hubiera buscado ya - dijo con toda la razón del mundo.
- Hija, se me acaba de ocurrir algo - dijo con una gran sonrisa el señor Murray.
- ¿Qué cosa papá? - pregunto curiosa y con un ligero tono de felicidad.
- Cundo salga de San Mungo volveremos a casa y me gustaría que Johann se fuera a vivir con nosotros - dijo sonriendo. Sabía que la idea le gustaría a su hija.
- No sería mala idea, estaría muy padre eso, pero - se acordó que estaban dando clases en Hogwarts y que solo en navidad y fin de cursos volvían a sus casas. Otra cosa en cuestión era que no sabía por cuanto tiempo iban a impartir clases en el colegio - no te había dicho -.
- ¿Qué cosa Kat? - pregunto en tono preocupado.
- Estamos dando clases en Hogwarts, Dumbledore nos pidió de favor y aceptamos - dijo sonriendo.
- Bueno, entonces en vacaciones se vienen a vivir las dos a la casa - dijo feliz.
- Si, papá, claro que si, veras que le gustara la idea - estaba de lo más feliz Katherin.
- Pero hay que preguntarle - sugirió -a lo mejor y no quiere - dijo algo dudoso.
- No creo que se oponga - aseguro la chica.
- Entonces háblale para decirle -.
- De acuerdo - dijo Katherin.
_ O_
- ¡Así que viven con Sirius Black! - dijo sorprendido Matthew.
- Así es - dijo asintiendo Avi.
- Perdón por la pregunta indiscreta - dijo algo curioso el chico - pero ¿Las tres tienen novio? - pregunto interesado.
- Si - contestaron Johann y Emily.
- No, pero pronto tendré - contesto Avi con una gran sonrisa.
- Oh, lastima - dijo algo decepcionado el hermano de Katherin. Estaba interesado más por una chica en especial.
- Chicas - dijo Katherin asomándose por las cortinas con una gran sonrisa en el rostro.
- ¿Cómo te fue Kat? - pregunto rápidamente Johann - ¿Cómo esta su padre? -.
- Muy bien - contesto con una sonrisa y se acerco a ellos, saliendo totalmente de las cortinas - por cierto, quiere hablar contigo - le dijo a Johann.
- ¿Conmigo? - pregunto sorprendida y a la vez confusa.
- Si, contigo, anda - contesto Katherin tomándola de la mano y jalándola hacía donde estaba el señor Murray.
- Pero, ¿y las demás? - pregunto deteniendo a su amiga.
- Si, Kat - hablo Avi - también nosotras queremos ver a tu papá - exigió la chica cruzándose de brazos.
- Perdón - se disculpo Katherin - es que ando muy feliz -.
- Se nota amiga - dijo Emily sonriendo. Katherin le contagiaba su felicidad.
- Bueno, entren - las apresuro Katherin.
- Hermanita, yo ahorita vengo - le hablo Matthew.
- ¿No quieres entrar? - le pregunto a su hermano.
- No te preocupes por mi - le dijo - aparte ya estuve un rato con papá, ahora te toca a ti disfrutarlo, además no he comido nada, así que voy a ir a la cafetería por algo de comer - dijo tocándose su estomago.
- De acuerdo pero no tardes - le sugirió su hermana - después de aquí iremos a Azkaban -.
- ¿Qué van hacer ahí? - pregunto contrariado. No era normal que la gente fuera a la prisión.
- Cuando vuelvas te cuento - le contesto a su hermano.
- De acuerdo - dijo aún algo confundido por la situación.
- Bueno chicas entremos - les hablo a sus amigas. Las chicas atravesaron las cortinas y vieron al señor Murray sentado en su cama con una gran sonrisa.
- ¡Chicas! - se animo más al verlas - ¿Cómo están? - les pregunto el padre de Katherin.
- Muy bien señor - la primera n responder fue Emily con una sonrisa. Como siempre esta chica tan sonriente.
- Todo bien señor Murray - contesto Johann sonriendo. Avi se quedo callada, se sentía culpable por el estado en el que estaba el padre de su amiga, él estaba así por sus padres, por las malas decisiones de ellos, eso lo detestaba, se sentía fatal.
- Johann - le hablo el hombre - desde que estabas pequeña te he dicho que me llames Isaac - le recordó - y lo mismo va para ustedes - dijo señalando a Emily y Avi. Pero pudo ver lo callada que estaba desde que llego la rubia - Avi - le habló en especial - ¿Por qué tan callada?, ¿paso algo? - le pregunto.
- No, nada señor - contesto cabizbaja.
- Por lo que ve no escuchaste lo que dije - dijo sonriendo - pero no importa, lo que importa es que te sucede algo te conozco desde que tenías onces años - le recordó - así que cuéntame que es lo que te pasa - le pidió. Sus amigas creían suponer lo que tenía la chica, pero aun así no estaban muy seguras.
- Lo que pasa es… - no termino la fresa, de inmediato se le vino a la mente sus padres y lo que le hicieron a las familias de sus amigas - que no me siento a gusto estando aquí y que usted me trate como si no hubiera pasado nada - dijo triste y molesta consigo misma.
- ¿Pero, que ha pasado? - pregunto confuso Isaac.
- Es que papá… - habló Katherin, pero fue interrumpida por Avi.
- Pasa, que por la culpa de mis padres usted esta aquí, su esposa esta muerta, los padres de Emily y Johann están muertos también, eso es lo que me pasa, necesito más motivos por el cual sentirme mal y culpable - dijo casi a los gritos y triste. Estaba a punto de llorar, pero no lo iba a permitir, ya estaba muy enojada consigo misma y sin darse cuanta una lágrima salió de uno de sus ojos.
- Avi - le hablo Johann acercándose a ella - ya hablamos de eso y te dijimos que tu no tienes la culpa de eso, tu ni siquiera sabías que tus padres eran mortífagos, no sabías lo que hacía o iban hacer - le recordó.
- Pero Johann, entiende, a pesar que yo no tenga la culpa de las atrocidades que ellos hicieron, eran mis padres los que le hicieron daño a ustedes - aún seguía gritando. Era raro que no la fueran a callar, sus gritos fácilmente se escuchaban hasta la calle.
- Avi, ven - le hablo el señor Murray - ven por favor pequeña - alzo la mano para que la chica la tomara. Esta se acerco y la tomo - mira Avi, esto te va a sonar repetitivo pero tus amigas tienen razón, no debes de sentirte culpable por los actos de tus padres, tampoco orgullosa y yo se que mucho menos estas así - fue interrumpido por a chica.
- Nunca estaré orgullosa de lo que fueron mis padres - dijo con enojo y reproche.
- Nadie estaría orgulloso de que sus padres fueran mortífagos - dijo Isaac - y ahí demuestras tus verdaderos sentimientos -.
- Pero eso no quita lo que hicieron - volvió a decir. Era una chica testaruda, por más que uno le decía, ella no entendía, era difícil de convencer. Pero era entendible su estado, no tan fácil de la noche a la mañana lo asimilas tan rápido.
- A ver - dijo el padre de Katherin - te voy hacer unas preguntas, ¿si? - Avi solo asintió - bueno, ¿tu sabías lo que iban hacer tus padres? - pregunto mirándola a los ojos.
- No - contesto la chica.
- ¿Tú sabías lo que eran? - hizo otra pregunta.
- No -.
- ¿Sabías que ellos iba hacerle daño a gente inocente? - pregunto.
- No, pero… - la interrumpió Isaac.
- Entonces no debes de sentirte culpable, triste si, eso no te lo puede quitar nadie, ¿pero culpable?, eso quítatelo, por que no eres como tus padres y mira - volteo a ver a las demás chicas - tienes unas amigas que te quieren y que siempre han estado juntas ante todo - Avi sonrió.
- Muchas gracias Isaac - lo abrazó y de nuevo otra lágrima recorrió su mejilla.
- No tienes nada que agradecer, ustedes son como mis hijas - les dijo a las chicas - quiero lo mejor para ustedes -.
- Ahora si, está más que claro - hablo alegre Katherin - ya somos hermanas - río.
- Siempre en las buenas - dijo Johann.
- Y en las malas - completo la frase Avi acercándose a sus amigas.
- Siempre unidas - dijo Emily.
- Por siempre las cuatro fantásticas junta - dijeron al unísono las cuatro para luego abrazarse.
- ¿Se puede? - pregunto Matthew asomándose por las cortinas.
- Claro hijo, pasa - contesto el señor Murray.
- ¿Interrumpo algo? - pregunto el chico al ver a las chicas abrazadas.
- No - contesto Katherin dejando de abrazar a sus amigas - para nada hermano, anda pasa - le sonrió. Pero al momento en el que el chico entra por completo ve que las chicas tenían unas cuantas lagrimas en su rostro.
- ¿Seguras que no interrumpo? - pregunto por segunda vez - si quieren puedo irme y regresar más a rato - sugirió mientras recorría una de las cortinas para salir.
- No Matthy - dijo Johann. Ese diminutivo le salió del alma, ella se sorprendió pero sabía que habían sido los recuerdos de su yo mágica - no te vayas - el chico al escucharla volteo rápidamente y la miro ceñudo.
- Claro, no te acuerdas de mi, pero si de cómo me decían de pequeño - dijo sarcásticamente. Ese apodo se lo decían de pequeño y ya de grande solo para molestarlo.
- Ya no me acordaba que así te decíamos para molestarte - dijo Katherin riéndose.
- Bueno, ya - dijo fastidiado el chico - no se rían -.
- Ya chicas - les pidió Isaac y las muchachas se callaron al instante - dejen de molestar a Matty - bromeo también el señor Murray. Y todos se atacaron de la risa, obvio excepto Matthew, que los miraba con los brazos cruzados y con la mirada ceñuda - perdón hijo, perdón, pero tenía mucho tiempo que no te decíamos así - volteo a ver a Johann - gracias Jo, por recordarnos y hacernos reír mucho - agradeció.
- De nada - dijo riendo aún un poco. El chico se le quedo mirando serió - lo siento Matt - se disculpo apenada.
- Esta bien, no te preocupes - le dijo sin darle importancia y sonriendo. Se acercó a ella y le susurro - me vengaré - se río, la pobre chica enmudeció - no te creas - bromeo el chico, pero a la vez mintió, claro que iba a encontrar o recordar la manera para devolvérselo a Johann.
- Chicas - hablo Emily. Ya las demás dejaron de reí- ya tenemos que irnos - les recordó.
- ¿A dónde van? - pregunto Matthew. No se acordó que irían a Azkaban las chicas.
- Vamos a Azkaban - contesto Avi sin ganas.
- ¿Van a ir a ver a tu madre, verdad? - pregunto Isaac. Avi solo asintió.
- ¿Quieren que las acompañe? - pregunto el chico - no me gustaría que fueran solas - agrego.
- Sería muy buena idea hijo - comentó el señor Murray - me sentiría más cómodo sabiendo que iras tu también - concluyo.
- Si hermano, acompáñanos - dijo entusiasmada Katherin. Corrió hacía el y lo tomo del brazo.
- Bueno, ya tenemos que irnos Isaac - se despidió Johann de un beso de mejilla y un fuerte abrazo.
- De acuerdo chicas, que les vaya bien - se despidió el señor Murray de las demás - por cierto Jo - la chica se detuvo antes de salir por las cortinas - quería decirte que cuando salga de San Mungo me gustaría que te fueras a vivir con nosotros - la chica al escuchar esto, sus ojos se le abrieron como platos y sonrió a más no poder.
- ¿Enserio? - pregunto feliz pero algo dudosa. Isaac solo asintió - muchas gracias y si, claro que si - respondió demasiado feliz. No cabía de la felicidad.
- Entonces ya esta - sonrió el padre de Katherin - bueno chicas, se van con mucho cuidado y Matt, cuídalas, que no les pase nada, te las encargo mucho - dijo serio y algo preocupado. Katherin se acercó a su padre.
- Te quiero mucho papá - lo abrazó.
- Yo también Kat - correspondió el abrazo - recuerda que y estamos juntos otra vez - le sonrió - Matt - le hablo a su hijo y el chico se acercó - me la cuidas mucho -.
- Claro que si padre, no te preocupes - lo tranquilizo Matthew.
- Bueno Isaac, nosotras nos vamos - hablo Emily que ya estaba por nada de salir de ahí - adiós - se despidió con unos movimientos de mano.
- Adiós - se despidió también Avi - y muchas gracias -.
- Por nada Avi - sonrió - y a ustedes tres - dijo señalando a las chicas, claro excepto a su hija - las considero como unas hijas y me preocupan cada una de ustedes y anden, ya váyanse que se les hace tarde - las apresuro.
- Adiós - dijeron las chicas al unísono y salieron.
- No te preocupes padre, yo las cuidare - dijo Matthew antes de salir - tu descansa, adiós - se despidió de Isaac y salió detrás de las chicas.
- Em - le hablo Avi - ¿Cómo vamos a llegar a Azkaban? - pregunto. Esa era una buena pregunta. Emily se detuvo en seco, no sabía la respuesta para eso.
- Cierto - dijo Emily algo asustada y nerviosa - eso no le preguntamos a Dumbledore - dijo volteando a ver a sus amigas.
- ¿Ahora que vamos hacer? - pregunto Johann preocupada.
- No sé - contesto Emily angustiada. Se le había pasado preguntarle eso al director.
- ¿Qué paso chicas? - pregunto Matthew acercándose a ellas y viéndolas con cara de preocupación.
- Lo que pasa es que no sabemos como vamos a llegar a Azkaban - contestó Avi algo desesperada.
- Mat, ¿tu sabes como podemos llegar? - le pregunto Katherin.
- No - negó con la cabeza - nunca he estado ahí - contesto - pero ¿como que no saben como se iban a ir? o mejor dicho ¿como nos vamos a ir allá? - pregunto consternado.
- Es que Dumbledore no nos dijo nada - decía preocupada Emily - solo nos dio este libro para venirnos acá - dijo sacando el libro de su bolsa y mirándolo detenidamente. Claro que no mostrando la portada, ya que si el chico la veía iba a comenzar hacer muchas preguntas sobre el titulo de este.
- Em - le hablo Johann. Se le había ocurrido una idea - y, ¿si al momento de tocarlo de nuevo las cuatro nos trasporta a Azkaban? - sugirió.
- Puede ser - dijo Emily esperanzada.
- Y si no - comento Katherin algo insegura.
- No cuesta intentar - dijo Avi encogiéndose de hombros.
- Bueno, entonces hagámoslo - dijo Johann acercándose al libro - acérquense - le dijo a los demás - Matt, tu primero tócalo, no queremos irnos sin ti - Y así fue, él primero puso la mano sobre el libro y sucesivamente lo hicieron las chicas, la última en hacerlo fue Avi, al momento en que o hizo volvieron a sentir las misma sensación de vértigo y de sentir ser estiradas desde su ombligo. Después de tanto girar y de pasar unos eternos par de minutos cayeron sobre unas piedras.
- Auch - dijeron las chicas al sentir las piedras debajo de ellas.
- No pudimos haber caído en un mejor lugar - se quejo Avi.
- Malditas piedras - también se quejo Katherin.
- ¿Están bien chicas? - pregunto Matthew poniéndose rápido de pie para ayudarlas.
- Si estuviéramos bien, no nos estuviéramos quejando - contesto Emily parándose rápidamente antes de que el chico la ayudara y comenzó a sobarse.
- Ya no se quejen - les dijo Johann ya parada - y párense - ordeno seria.
- Si mamá - contestaron las chicas al unísono y se comenzaron a reír.
- ¿Ahora que? - pregunto el chico mirando a todos lados, solo se podía visualizar mar y rocas.
- Hay que entrar, no es más que obvio - contesto con obviedad Avi.
- Ya se que hay que entrar, pero ¿por donde? -preguntó Matthew volteando por todos lados para ver si por algún lugar veía una puerta en el enorme edificio negro que estaba en medio de la isla. Lo aún más preocupante era que no se veía rastro de ninguna persona o algún ser vivo mágico. De pronto un ruido ensordecedor capto la atención de las cuatro chicos y el chico, voltearon a todos lados para ver de donde provenía, lo que capto sus miradas fue como una puerta comenzaba a formarse en la pared negra.
- Miren - dijo Avi apuntando hacía la puerta de roca que acababa de aparecerse y lo que aún más le sorprendió fue que un hombre salía de ella. Era un señor de edad avanzada, se veía triste y cansado, traía una túnica negra como noche, llevaba consigo la varita en mano y saliendo de ella era un patronus en forma de gato, se iba acercando a las chicas y Matthew.
- ¿Ustedes son las maestras que vienen de Hogwarts? - les pregunto a las chicas.
- Si, nosotras somos - contestó Johann algo asustada.
- Y, ¿usted es? - le pregunto al chico mirándolo con recelo y con curiosidad del porque el estaba ahí también.
- El es mi hermano - se adelanto a contestar Katherin y acercándose a su hermano - viene con nosotras, espero que no haya ningún problema -.
- No ninguno - dijo el señor de lo más tranquilo -síganme - dijo para voltear y volver a en caminarse hacia la puerta por donde había salido. Las chicas y Matthew lo siguieron, uno por uno fueron entrando a la prisión. Ya estando todos adentro vieron un enorme pasillo espacioso y con poca iluminación, no tenía recuadros en las paredes ni nada de decoraciones, eran completamente negras y eso hacía más oscuro al pasillo, aunque si no fuera por a velas que estaban postradas de la pared y que iluminaban el camino por donde iban. Estaba muy frío el lugar y había comenzado a llover, se podía escuchar desde adentro, era muy intensa. Iban caminando en fila como niños de prescolar, el que encabezaba la fila era el señor que las había guiado a la puerta y al final iba Matthew, era más alto que las chicas incluso hasta del señor, así las podía ir viendo por si algo pasara. De repente el mago se detuvo en seco, sin avisar o hacer algún movimiento previo, las chicas se toparon una contra otra, el que logro ver esto fue el chico y pudo detenerse antes de topar con su hermana - esperen aquí - dijo serio el extraño mago - si quieren pueden sentarse - les ofreció.
- Pero aquí no… - antes de que terminara la frase Emily, los asientos había aparecido y exactamente cinco sillas.
- Señor - hablo Johann acercándose un poco a él pero sin verlo y no tanto ya que le daba miedo y desconfianza, iba mirando a todos lados, pero al momento que pensaba que ya estaba muy cerca de él volteo para verlo a la cara pero ya no estaba- desapareció- dijo sorprendida volteando hacía donde estaban sus amigas.
- Ya se, todo esto es demasiado extraño - concordó Matthew.
- Yo lo único que quiero es ver a mi madre, hablar con ella y largarme de aquí - dijo algo ansiosa pero sobre todo desesperada Avi.
- En unos momentos la veras Avi, tienes que tranquilizarte - le dijo Johann acercándose a ella.
- Si, lo se pero es que no me gusta nada este lugar, ¡nada! - dijo la chica agarrándose las manos para tratar de tranquilizarse ya que le estaban temblando.
- Ya reporte que ustedes están aquí - dijo una vos detrás de las chicas y Matthew. Todos se sobresaltaron al escucharla y voltearon inmediatamente y vieron que era el señor que los había recibido con anterioridad.
- ¡Oh! De acuerdo - hablo Emily ya que los demás seguían tan asustados como para contestar.
- Bueno, ¿quién de ustedes tiene familiar aquí? - pregunto el mago.
- Yo - dijo poniéndose de pie Avi.
- Por favor acompáñeme - le dijo y comenzó a caminar en dirección por donde antes había desaparecido.
- ¿Quieres que una de nosotros te acompañemos? - le pregunto Katherin a su amiga.
- No - dijo tajante la chica-gracias - respiro profundo - pero esto lo tengo que hace yo solo, pero de nuevo gracias - sonrío.
- Sígame - le hablo el viejo mago. Avi dio media vuelta y comenzó a seguirlo, de nuevo una puerta apareció en la pared. Al momento de atravesarla todo se puso totalmente oscuro, no había nada que iluminara ese lugar nuevo al que había entrado - no se vaya asustar profesora - al momento que hablo el señor, la chica se sobresalto un poco.
- ¿Por qué no hay luz? - pregunto un poco nerviosa.
- Es una revisión - contesto de lo más normal - en cinco minutos se termina - .
- ¡Revisión!, ¿de que? - pregunto algo alterada.
- Es una revisión para checar que los brujos o brujas no vayan a traer artefactos malignos - le explico.
- Pero yo nunca traería algo por el estilo - dijo ofendida.
- Son cosas de rutina profesora, tranquilícese - le pidió. En cuestión de minutos termino la revisión y eso fue por que unas cuantas velas se encendieron de inmediato y puedo ver que era una habitación casi igual que la anterior, igual de vacía sin rastro alguno que había sido utilizada, solo que este lugar era un poco más chico que el anterior - si gusta esperar y sentarse - le hablo el mago y de nuevo se sobresalto un poco, no se acostumbraba al lugar y mucho menos a él.
- Pero… no… - comenzó a decir algo confundida - no sabe a quien vine a ver - le dijo al señor tratando de detenerlo antes de que desapareciera.
- Alexa Somerville - dijo al instante el señor y la chica solo asintió, estaba sorprendida por eso - siéntese, no tarda en llegar su madre - le informo.
- ¿Aquí la voy a ver? - pregunto curiosa por el lugar. Pensaba que era necesario un lugar más resguardado, algo más seguro.
- Si y por favor ya no me detenga más - le pidió.
- Lo siento - se disculpo y no pregunto otra cosa más, aunque quería hacerle miles. Sin pensarlo dos veces el mago camino de nuevo hacía la pared donde se encontraba la puerta oculta y de nuevo desapareció. Lo que hizo ella fue sentarse, estaba llena un mar de nervios, le temblaban mucho las piernas, las trato de calmar pero no pudo así que decidió de nuevo pararse, se frotaba las manos constantemente y caminaba de un lado a otro pero algo la hizo detenerse en seco, no supo como pero escucho pasos, no quiso voltear de inmediato pero sabía que tenía que hacerlo en cualquier minuto.
- Profesora aquí esta la señora Alexa Somerville - era el viejo mago que traía a su mamá, aún no volteaba y al escuchar que la presentaba se quedo congelada, sabía que al momento de verla iba a romper en llanto, pero debía de ser fuerte y enfrentarla, debía de preguntarle tantas cosas para poder aclarar sus recuerdos - yo me retiro - informo el mago - Somerville solo tienes media hora - le dijo en forma de advertencia.
- No podría ser más considerado - hablo Alexa. Desde que llego no le quitaba la vista de encima a su hija a pesar que solo veía la espalda pero podía ver que ya había crecido desde la última vez que la vio - es la primera visita que tengo desde que estoy aquí - le dijo en forma de suplica y volteo a verlo.
- No Somerville, solo treinta minutos - dijo serio el señor, hasta parecía molesto.
- Por favor - pidió Avi. Sin pensarlo volteo, fue como en forma de inercia - podría ser un poco más de treinta minutos - Alexa se sorprendió mucho al ver a su hija, la única hija que tuvo con el padre de Avi. Era idéntica a ella solo que con u corazón diferente, Avi era más noble - por favor, algo más de treinta minutos - volvió a pedir pero en esta ocasión en ves de mirar al viejo mago su mirada se enfoco a su madre, estaba igual que como la vio la última ves aunque con unas arrugas de más - tengo que hacerle varias preguntas a mi madre - la miro directo a los ojos y lo dijo con un tono de molestia.
- Quince minutos más solamente - cedió el mago - bueno, me retiro - ninguna de las dos se dieron cuenta cuando el mago desapareció, sus miradas seguían en donde mismo viéndose una a otra sin decir nada pero al mismo tiempo diciendo mucho, Avi se aguantaba las ganas de llorar pero no lo haría, no se lo demostraría a su madre, pero en cambio Alexa estaba a punto de romper el hielo.
- Hija - dijo la mujer acercándose a la chica con los brazos abiertos como si en el pasado no hubiera pasado nada, en cambio Avi dio un par d pasos para atrás - ¿qué te pasa? - pregunto por la reacción de su hija.
- Pasan muchas cosas - contesto Avi, se escuchaba su voz algo alterada pero ella trataba de no estarlo, si no perdería los estribos y empezaría a gritar.
- Si lo dices por lo que paso en Hogwarts - agacho la cabeza - puedo explicarlo -
- Eso espero - se cruzo de brazos - y sabes que, no, no espero, exijo que ahora mismo me des explicaciones, ¿Por qué estuviste esa noche en el castillo?, ¿Por qué en contra de la Orden? - ya no pudo más y comenzó a despotricar lo que traía adentro - ¿Por qué demonios traes esa maldita marca en tu brazo izquierdo?, ¿Por qué tu y papá son mortífagos? - Avi hacía preguntas gritando, pensaba que era la única manera de sacarlo, ¡gritando!Alexa no decía nada, estaba atónita por la reacción de su hija pero era de esperarse. Este silencio que tenía su madre desespero más a la chica - responde - le grito - no te quedes callada -grito de nuevo para luego sentarse en una de las dos sillas que estaban ahí esperando que se sentaran en ellas.
- No teníamos opción - contestó por fin Alexa imitando a su hija a sentarse en la silla - no teníamos opción - negaba varias veces con la cabeza.
- Claro que si la tenían - dijo Avi volviéndose a poner de pie y rodeando su silla - claro que si la tenían madre -.
- No Avi, no la teníamos - dijo casi a los gritos la mujer y con los ojos humedecidos - si no, nos uníamos a ellos, a él… - no termino la oración y una lágrima recorrió su rostro.
- Si no, ¿qué? - pregunto desesperada acercándose a su madre.
- Te iban a llevar con ellos hasta su guarida, te iban a torturar hasta la locura - decía con las manos unidas y hechas puños. Con su cabeza negaba una y otra vez.
- Pudieron ir con Dumbledore - le dio una opción de lo que pudieron haber hecho en aquella ocasión y se inco frente a su madre.
- Hija - volteo a verla a los ojos - teníamos mucho miedo de lo que pudiera pasarte, ellos tenían muchas maneras de hacer lo que se proponían cuando quisieran y siempre lograban su cometido - explicó. En su voz se notaba angustia pero a la vez estaba serena.
- ¿Pero por que nunca me lo dijeron? - la tomo de las manos ara que se sintiera segura su madre con ella.
- Por vergüenza - giro su cabeza para no verla a los ojos, aún sentía eso, ¡Vergüenza! - no queríamos que te decepcionaras de nosotros -.
- Pero no pensaron que en algún momento tarde o temprano me iba a dar cuenta que eran o son parte de ellos - dijo con despreció "ellos".
- Éramos - dijo algo triste y eso la confundió un poco - acuérdate que tu padre murió el día de la batalla final y yo cambie hija - Avi se tranquilizo un poco pensó que su madre se había puesto así por recordar la muerte de su padre. Alexa tomo las manos de su hija - créeme, aparte yo nunca quise ser mortífago, lo hice por ti, por que no quería que te pasara algo malo, moriría si algo te pasara - le decía el por que de sus actos, el por que de las decisiones que había tomado en aquel entonces.
- Pero esa noche ustedes estaban peleando en contra mi - se paroy al instante se soltó de su madre para luego darle la espalda.
- Estábamos bajo la maldición Imperius, Lucius fue quien nos embrujo, nunca hubiéramos hecho eso hija - se puso de pie y se acerco a la chica con la mano estirada queriéndola tocar.
- Eso puedo entenderlo ahora que me lo dices - se volteo a mirarla - pero hay algo que si no creo que estuvieran bajo alguna maldición - negaba con la cabeza - es algo que no comprendo el por que lo hicieron y esto me hace sentir tan culpable a pesar de que yo no lo hice -.
- ¿Qué cosa mi niña? - aprovecho la ocasión para de nuevo tomarla de las manos.
- ¿Por qué mataste a los padres de mis amigas? - pregunto con un nudo en la garganta y con ganas de llorar - ¿Por qué lo hicieron? - se le comenzó a quebrar la voz - por favor explícame el por que lo hicieron ¿Por qué? - comenzó a llorar de lo impotente que se sentía.
- Por lo mismo hija, todo lo que hicimos fue por ti, para no verte sufrir, no ver como esos malditos te llevaban y te torturaban sin parar enfrente de nosotros - una par de lagrimas salieron de sus ojos - no iba aguantar eso, hija, prefería hacer cualquier otra cosa que eso - confeso.
- Pero, ¿Por qué los padres de mis amigas? - seguía sin entenderla, a pesar de las explicaciones no entendía del todo las cosas -
- Fueron ordenes de… - se detuvo. Tomo aire para luego quedarse callada.
- ¿De quién?, dime mamá, ¿de quién? - exigió.
- De Lucius, el fue quien nos obligo y amenazó, para luego ser amenazados por el señor tenebroso… - no pudo completar la oración ya que Avi la interrumpió.
- Gracias a Harry él esta muerto - dijo con una gran sonrisa y a la vez orgullosa pero al decir esto su madre hizo una mueca de repulsión, como de desagrado, esto no lo vio su hija.
- Mamá - dijo sollozando - me dolió muchísimo enterarme de esa forma de lo que eran tu y papá, no sabes cuantas noches llore por lo sucedido - se limpió las lagrimas de su rostro -pero gracias a mis amigas pude salir adelante y a Sirius que me refugió en su casa - dijo de lo más feliz.
- Estas viviendo en casa de Sirius Black - dijo sorprendida Alexa. Avi solo asintió con la cabeza - yo pensé que Bellatrix lo había matado junto con Tonks - se notaba consternación en su voz.
- Pues no - negó con la cabeza la chica - los dos siguen vivos y por desgracia Bellatrix también pero anda prófuga, aun los aurores no la encuentran - al escuchar esto su madre sonrió en forma de victoria.
- ¿Ya la buscaron en la mansión Malfoy? - pregunto curiosa.
- Si - respondió - ahí fue el primer lugar donde buscaron pero no la encontraron, ni rastro de ella en ese lugar - dijo algo decepcionada.
- La muy maldita se zafó - dijo en susurro, Avi no la pudo escuchar claro.
- ¿Qué dijiste madre? -.
- Que ojala la encuentren a la muy maldita - mintió pero a la vez tenía un poco de verdad lo que decía.
- Mamá te puedo preguntar al pero quiero que me contestes con la verdad - la miro fijamente, ya estaba más calmada.
- Claro que si hija mía - dijo con una sonrisa - las que quieras -.
- ¿Ya no eres mortífaga verdad? - pregunto algo dudosa pero con la esperanza que le dijera que no. Alexa se quedo callada por fracciones de segundos.
- No hija, ya no lo soy - le costo un poco decirlo - estoy arrepentida de todo lo que hice - puso sus manos en los hombros de su hija - te lo juro hija, ya no soy un mortífago, ahora que mataron al señor tenebroso - le dolió un poco al decirlo - soy libre, libre por fin -.
- Pero aún quedan mortífagos libres que son prófugos… - no pudo terminar la frase, pero quería decirle o mejor dicho preguntarle que si ella aún seguiría siéndolo si no la hubieran atrapado.
- Eso no tiene nada que ver conmigo hija, créeme yo estoy muy arrepentida de mis actos y te juro que ya estoy pagando por todo lo que hice mira donde estoy - dijo mirando alrededor y alejándose un poco de su hija - enserio créeme - dijo en tono suplicante. Pero algo le decía a la chica que no le creyera del todo, que estuviera algo renuente con lo que le decía su madre y mintió al decirle…
- Te creo mamá, te creó - dijo acercándose a ella y ahora fue quien le tomo sus manos para luego abrazarla.
- ¿Me perdonas por todo también? - pregunto esperanzada. La chica se separo de su madre para poder contestarle con la verdad.
- Mamá, me dolió mucho la forma en como descubrí lo que eran, pero me dolió más lo que le hicieron a mis amigas, te voy a ser sincera, cuesta mucho perdonar algo así, por favor dame tiempo para eso - le pidió.
- Todo lo que quieras hija, todo lo que quieras - la volvió abrazar - con tal de que me perdones te daré todo el tiempo necesario y te demostrare que he cambiado, a pesar de que este en este lugar te lo demostrare -.
- Gracias mamá por entenderme - correspondió el abrazo y por primera ves desde que la vio le regalo una sonrisa.
- Te quiero hija y lo hago todo por ti, por tu bien - dijo separándose de ella - por cierto - recordó algo - dijiste que estabas viviendo en casa de Sirius Black, ¿verdad? - pregunto algo interesada.
- Si - respondió - desde que acabo la batalla, murió papá y tú estas aquí he vivido ahí junto con las chicas - le informo a su madre.
- ¿Con tus amigas? - no había reaccionado la primera vez hasta ahorita.
- Si - dijo feliz - con Johann, Emily y Katherin -.
- ¡Katherin Murray! - dijo sorprendida y con desagrado.
- Si - sonrió - con Kat, ¿Por qué te sorprende? - pregunto confusa.
- No por nada - negó con la cabeza pero mentía -me da mucho gusto que siga tu amistad con ellas - sonrió y le acarició la mejilla.
- Son las mejores amigas que pude encontrar, las quiero muchísimo son como mis hermanas - dijo de lo más contenta y orgullosa.
- Que gusto me da hija, me haces sentir feliz de verte así - dijo sentándose en la silla.
- Te quiero mamá - dijo de la nada la chica y fue abrazarla. Le nació hacerlo a pesar de todo lo sucedido.
- Lo siento por interrumpir - dijo una voz de hombre - ya se termino el tiempo - era el viejo mago que fue avisarles que ya había acabado el tiempo solicitado - tienes que regresar Alexa, ni un minuto más - dijo serio y autoritario.
- De acuerdo - dijo la madre de Avi, no hizo ninguna protesta y volteo a ver de nuevo a su hija - Avi - se acerco a ella - me tengo que ir - la tomo del rostro.
- Lo se - dijo triste - cuídate por favor - le pidió su hija.
- No te preocupes por mi, ya estoy acostumbrada a este lugar - dijo encogiéndose de hombros rápidamente.
- Esta bien - trato de sonreí - pronto volveré, lo prometo -.
- Te estaré esperando - le dio un beso en la mejilla para luego darle un fugaz abrazo.
- Andando Somerville - la apresuro el mago. La mujer se acerco a él.
- Hasta pronto hija - se despidió Alexa. Se podría ver en su mirada que estaba triste de volver a dejar a su hija pero un destello en sus ojos apareció de pronto.
- Hasta pronto madre - de nuevo unas pequeñas lágrimas salieron de los ojos de la chica. Ver a su madre en ese lugar, verla como estaba de decaída y después de todo lo que hablaron había sido mucho pero a la vez tranquilizante.
- Regreso en un momento maestra - le informo el señor.
- De acuerdo - contesto. Vio como iba siendo llevada su madre de vuelta, no quería llorar más, dio media vuelta y se fue a sentar a la silla, ahora solo había una sola en el cuarto. Pasaron varios minutos antes de que el mago regresara. Se podía ver que estaba mucho más tranquila su respiración ya estaba normal. Pero algo dentro de ella no estaba tan tranquilo, algo no la dejaba en paz y eran algunas respuestas que su madre le había dado, más que eso era la actitud y gestos que hacía al responder.
- Maestra sígame - estaba tan metida en sus pensamientos que se sobre salto al escucharlo. Se levanto de la silla y lo siguió, de nuevo pasaron por el pasillo oscuro para poder llegar a la sala donde se encontraban sus amigas.
- Avi - dijo Johann poniéndose de pie al verla al momento que la vio pasar por la puerta. Las demás imitaron a su amiga poniéndose de pie y acercándose a la chica.
- ¿Cómo te fue? - pregunto Emily. Aún se le veían los ojos un poco hinchados por el llanto.
- Llegando a Hogwarts les cuento, ¿si? - contesto pidiéndoles de favor que esperaran. Prefería contarles ya estando en un mejor lugar y ese definitivamente era Hogwarts.
- No perdamos más tiempo entonces - hablo Matthew - vayámonos ya de aquí que la verdad no es un lugar nada agradable -.
- Muy de acuerdo hermano - dijo Katherin volteando a verlo.
- Disculpe señor - se acercó Emily al viejo mago - ¿por donde queda la salida? - pregunto para luego voltear alrededor. Buscaba con la mirada una puerta por donde salir.
- Síganme - definitivamente ese señor era un hombre de pocas palabras - por aquí - las guió de nuevo por un pasillo largo y algo oscuro.
- Definitivamente este señor no tiene mucho tema de conversación - dijo burlándose Katherin.
- Ya sé - dijo Johann riéndose - a de ser muy alentadoras sus pláticas - se llevo su mano a la boca para no atacarse de la risa.
- Cállense - les llamo la atención Matthew.
- No nos calles, Matty - dijo burlándose Johann y recalcando el diminutivo del chico, con lo mucho que le gustaba que le dijeran así. Matthew la miro con ojos asesinos pero a la vez le daba algo de risa, sabía que llegaría el momento de vengarse.
- Ya veras Jo - dijo el chico. Johann no alcanzó a escucharlo fue más un susurro.
- Aquí fue donde aparecieron, aquí mismo pueden volver a desaparecer y regresar al lugar donde están destinados - sin darse cuenta de la nada ya estaban afuera de la cárcel y como digo el mago en el mismo lugar donde llegaron.
- De acuerdo - Emily fue la primera en hablar y agradeció.
- Me retiro - dijo el mago - que tengan buen regreso - dio media vuelta y comenzó a caminar.
- Gracias - dijeron los chicos y antes de que pasara un segundo ya no estaba el señor. Definitivamente todo un misterio.
- Em saca el libro para irnos - le pidió Katherin.
- ¿Creen que vuelva a funcionar de la misma manera? - pregunto dudosa Emily mientras saca el libro de su bolsa.
- Yo creo y espero que si - dijo Johann encogiéndose de hombros.
- Pero… - aún dudaba Emily.
- Anda ponlo en medio de todos - la apresuro Avi - solo hay una forma de saberlo y eso es intentándolo - .
- Esta bien - por fin lo puso en medio de sus tres amigas, el hermano de Katherin y ella.
- Matthew tu primero - le hablo Katherin a su hermano.
- De acuerdo - estiro su mano y la puso sobre el libro negro.
- Ahora nosotras - hablo Emily y una por una fueron tocando el libro, la última en ponerlo fue Johann en ese mismo momento volvieron a desaparecer y sentir esa horrible sensación e sus ombligos, el único que no se quejaba era el hermano de Katherin ya tenía más experiencia en este tipo de cosas.
- Merlín - grito Avi al caer en el césped de los jardines del colegió - por que siempre tenemos que caer en el suelo - se quejo.
- Auch - dijo Johann también al caer - voy amanecer bien adolorida - se quejo y se quedo ahí tirada en el césped.
- No serás la única - dijo Katherin poniéndose de pie y sobándose.
- Estamos en los terrenos de Hogwarts - les dijo Emily volteando alrededor en el momento que se levanto.
- Años de no venir aquí - dijo Matthew con una sonrisa - y por lo que veo todo sigue exactamente igual - el no cayo de bruces, él al momento de llegar estaba de pie.
- Obvio que todo sigue igual Matt - dijo de lo más obvio Johann y a la vez riéndose.
- Y tu sigues igual de molesta - la miro con los ojos entrecerrados - y no creas que no me he olvidado lo que pasó en San Mungo - la chica no reacciono al instante pero luego recordó lo sucedido en aquel lugar.
- Hay Matt se me salió - se rio un poco - aparte teníamos años de no vernos y no recordaba que te molestaba que te dijéramos así - mintió y se mordió el labio inferior mientras de ponía de pie.
- No te creo - le dijo el chico acercándose a ella amenazadoramente.
- Kat, controla a tu hermano - le dijo a su amiga mientras se alejaba del chico.
- Yo no se nada - dijo con una sonrisa al ver a su hermano ir detrás de su amiga - no me metan en sus cosas - dijo zafándose de la situación que a la vez le causaba mucha gracia ya que sabía por donde iba todo.
- Avi, Em - le hablo a sus amigas pidiendo ayuda y casi corriendo del chico ahora.
- No - dijeron las dos al unísono y riéndose al verla como corría.
- Malas - le grito Johann a sus amigas. Ya iba muy lejos de donde habían llegado, el chico iba detrás de ella. Corría lo que más podía pero por el viaje y las caídas que había tenido anteriormente no tenía mucha fuerza, el chico le estaba cortando distancia cuando de repente Johann sin darse cuenta tropezó con una piedra y fue a parar al suelo. Esto lo aprovecho el chico y se acerco a ella sigilosamente.
- Ahora si me vengaré - dijo Matthew con las manos en alto, se agacho en donde estaba la chica y comenzó hacerle cosquillas
- No, Matthew, no - suplicaba gritando - no por favor, sabes que odio las cosquillas - se retorcía en el suelo de la risa.
- Creías que me había olvidado que las cosquillas son tu punto débil - río y continuo haciéndole cosquillas en el estomago. Las tres chicas se acercaron un poco y veían la escena atacadas de la risa al ver a su amiga sufrir por las cosquillas. A los lejos de donde toda la escena se estaba realizando un chico iba caminando por los pasillos que daban con el exterior del castillo, escucho las risas de las chicas y volteo a ver quienes eran, se sorprendió al ver a sus amigas ahí pero lo que lo hizo enfurecer fue ver a su novia tirada e el césped atacada de la risa mientras otro estaba encima de ella, no podía creer que no se quitara o que las chicas dijeran algo y lo quitara de ella. Emprendió su camino hacía ellos con la mirada furiosa y los puños cerrados, realmente estaba furioso y lleno de celos.
- Ya basta, basta por favor - seguía suplicando Johann - ya no aguanto Matt - le pidió.
- No te voy a soltar - amenazó el chico. Le seguía haciendo cosquillas, a veces aminoraba para dejarla descansar y a veces volvía hacerle más.
- Chicos - hablo Katherin. Había escuchado pasos acercarse, cuando volteo vio a Ian acercándose a ellos y no se veía de lo más feliz.
- Dijo que basta - ya había llegado a ellos. Tomo por la camisa a Matthew haciéndolo pararse par luego darle u puñetazo de lleno en la cara al chico. Las chicas se sobresaltaron al ver lo que Ian había hecho.
- ¡Ian! - grito Johann poniéndose de inmediato de pie para intervenir. Katherin corrió hacía donde había caído su hermano.
- ¿Qué te pasa? - se quejo Matthew tocándose la nariz rota.
- No te acerques a mi novia - le grito Ian a Matthew. Se volvió acercar a él para volver a golpearlo pero Johann y Katherin se pusieron en medio.
- ¡No! - gritaron las dos.
- No le hagas nada Ian - le pidió Katherin - es mi hermano - se volteo hacía Matthew para ayudarlo - ¿estas bien? - le pregunto.
- Ian, solo estábamos jugando - le explico Johann acercándose a Ian.
- Si - contesto Matthew - solo necesito un hechizo para reparar mi nariz - dijo sacando su varita.
- Claro, estaban jugando - dijo sarcástico y enojado Ian - Johann él estaba encima de ti - dijo a los gritos y apuntando al chico que sangraba.
- Ian, entre Matt y yo no hay nada - lo tomo de la mano - él es como mi hermano - le explicaba al su novio aunque por dentro no sabía por que lo hacía, aunque se sentía con la moral de hacerlo.
- ¿Por qué nunca había sabido de él? - pregunto sin quitarle la mirada a Matthew. Mientras el chico se realizaba el hechizo y su nariz quedaba como si no hubiera pasado nada.
- Por que tenía años de no verlo - le contesto - y te soy sincera no creía que lo iba a volver a ver y mucho menos topármelo el día de hoy - y era la verdad en esa mañana nadie sabía o recordaba que Katherin tenía un hermano.
- Lo siento Matthew - le tendió la mano al chico que aún permanecía en el césped - pero es que los celos me nublaron la vista - se disculpó.
- No te preocupes Ian - le tomo la mano y se levanto con la ayuda del chico.
- A parte tu también hubieras reaccionado de la misma forma si hubieras visto a tu novia con un desconocido de esa forma - explico Ian tratando de que lo entendieran, la verdad estaba muy apenado pero la verdad si cualquiera e pondría así.
- Si, la verdad yo también hubiera reaccionado así - acepto Matthew apoyando al chico - pero no te preocupes entre esta niñita - se acerco a Johann y paso su mano obre sus hombros - y yo no sucede nada, si es muy linda no lo niego - Ian enarco una ceja - pero solo la veo como una hermana, soy como su hermano mayor - quito su brazo de ella - así que más te vale cuidarla y que no la lastimes, si no ahora yo te golpeare - lo amenazo como buen hermano.
- Créeme Matt - hablo Emily acercándose a ellos - es lo último que haría Ian -.
- ¿Por qué lo dices? - pregunto ladeando la cabeza un poco.
- Por que esta bien amenazado por nosotras - dijo Emily, Avi y Katherin asintieron con la cabeza - simplemente si llegara a pasar eso ya no viviría para contarlo - Ian solo se puso algo nervioso y sonrió.
- Pero sabemos que Ian no es así - le dio unas palmaditas en la espalda Avi - todo lo contrario este chico adora a Jo, hasta me hacen vomitar de tanta empalagados que son - fingió vomitar.
- Bueno, más te vale Ian - dijo amenazante Matthew apuntándolo con el dedo.
- Bueno ya - hablo Johann. Le incomodaba que hablaran de su relación con el chico ya que pues no lo amaba como ella quisiera - dejemos de hablar de mi e Ian y mejor entremos al castillo por favor que estoy muy cansada - sugirió comenzando a caminar.
- Si - hablo Emily - tenemos que ir con Dumbledore - dijo casi comenzando a correr.
- No esta - dijo Ian. La chica se detuvo al instante que escucho eso.
- ¿Cómo que no esta? - pregunto extrañada Emily.
- Salió por un asunto personal - le contesto el chico.
- ¿Pero cuando regresa? - pregunto Avi también extrañada por la ausencia del director.
- Creo, que mañana - dijo algo dudoso el chico. La verdad es que no sabía con ciencia cierta el regreso del director.
- De acuerdo, entonces mañana iremos a su despacho - dijo decidida Katherin.
- Si - dijeron al unísono las demás chicas.
- Oigan - hablo Johann - por favor entremos al castillo - suplicó. Se veía muy cansada - me siento demasiado exhausta quiero acostarme en mi cama - comenzó de nuevo ella a caminar.
- Vamos - dijo Emily sonriendo.
- Gracias - agradeció la chica. Todos comenzaron a caminar hacía el castillo, iban platicando de un poco de lo que les paso en el día aunque la única que no decía de lo que sucedió en Azkaban era Avi. Se dirigieron al cuarto de las chicas y llegaron ahí en menos de cinco minutos - ¡Oh! mi cama - dijo al momento de tirarse en su cama.
- Pobre de mi preciosa, esta cansada - dijo Ian acercándose a la cama de la chica. Al escuchar esto Johann se sentó inmediatamente, Ian nunca le había dicho "preciosa" el único que lo hacía era Sirius - ¿qué paso? Jo - pregunto al ver la reacción de la muchacha.
- No, nada - mintió y volteo a ver a sus amigas, ellas también se habían sorprendido por el comentario del chico. Se volvió acostar y olvidar lo sucedido, esa situación ya la estaba sacando de quicio.
- ¡Que cansada estoy! - dijo Katherin también acostándose en su cama.
- No hables solo por ti - dijo Avi estirándose un poco y sentándose en su cama - nosotros también estamos cansados - dijo señalándose y a Emily y Matthew
- Kat - le hablo el chico a su hermana.
- ¿Dónde me dormiré? - le pregunto viendo alrededor y a cada una en su respectiva cama aunque se le hizo extraño no verla la de Emily, pero lo que él no sabía es que dormía con su novio Oliver - se que no avise que iba a venir pero ahora que no esta el director como le hare? - pregunto algo preocupado.
- Aquí no, es un dicho - hablo Ian. Estaba sentado al pie de la cama de Johann.
- Obvio que aquí no - revoleo los ojos al techo - por eso pregunte -.
- La verdad no se hermano - dijo algo preocupada también.
- Tienes que ir hablar con Dumbledore - dijo sin pensarlo de inmediato Emily. No recordaba que el director no se encontraba en el castillo.
- Pero acuérdate Emily que el profesor no se encuentro aquí - le recordó Matthew.
- ¡Oh! Cierto - dijo recordando - entonces ahora si no se - dijo negando con la cabeza.
- Y por que no se va al cuarto de los chicos - sugirió Avi - que aparezcan una cama o un colchón en el suelo y en lo que llegue Dumbledore ahí se quede - pensó la chica y la verdad no era tan mala idea.
- Eso me parece mejor - asintió Ian.
- Si, eso me parece perfecto - sonrió Matthew - aparte no quiero otro golpe de alguno de sus novios - dijo el chico sobándose la nariz.
- No te preocupes las únicas que tienen novio aquí son Emily y Johann y créeme ya no te pasara nada - dijo Katherin palmeando el hombro de su hermano.
- Pero bueno anden, vayan - dijo apresurándolos Avi - no es por correrlos - se quedo pensando un momento - no, es mentira si es por correrlos pero ya vayan -.
- Ya vamos, ya vamos - dijo Ian poniéndose de pies y acercándose a Johann para darle un beso en los labios en forma de despedida - ahorita nos vemos - la chica solo asintió - te quiero -.
- Yo también - contesto con una sonrisa.
- Ahorita regresamos - dijo Matthew dirigiéndose a la puerta para salir de la habitación. No pasaron ni dos segundos después de que los chicos salieron de ahí cuando las muchachas ya estaban en la cama de su amiga Avi.
- A ver - hablo Emily - cuéntanos, ¿Cómo te fue? - pregunto todo intrigada por lo que le había pasado a su amiga.
- Como sabrán estaba muy nerviosa por que iba a volver a ver a mi madre después de lo sucedido - las demás asintieron - y más por que la iba a confrontar - se quedo callada unos segundos al recordar a su madre - pero al verla ahí me hizo sentir tranquila pero al mismo tiempo coraje y rabia - cerro sus manos en forma de puños - le pregunte sobre lo que era y sigue siendo - sacudió un poco su cabeza. No le gustaba que su madre fuera una mortífaga y era obvio a nadie cuerdo le gustaba eso.
- ¿Qué te dijo sobre eso? - le pregunto curiosa y a la ves preocupada por su amiga.
- Me dijo que fueron obligados por Lucius - contestó para luego agitar un poco la cabeza - amenazados mejor dicho -.
- Pero, ¿con que? - pregunto angustiada Katherin.
- Conmigo - se apunto a ella misma - me iban a secuestrar y torturar hasta la locura y claro después matarme - comenzó a explicarles lo que le había contado su madre - todo eso que me iban hacer mis padres tenían que verlo, verme sufrir y morir - se entristeció - por eso hicieron lo que hicieron - concluyo con una lagrima en su rostro.
- Entonces lo hicieron para salvarte, no por que quisieron - dijo Johann con un tono de alivio.
- Eso fue lo que me dijo, pero - le cambio el tono de voz, de tristeza paso a duda - hay algo que no me convence, algo me dice que no le crea de todo, no se que sea pero tengo muchas duda aún a pesar que me las haya aclarado.
- ¿Por qué? - pregunto Emily al ver el cambio de su amiga.
- No sé el por que, pero no le creo - dijo agachando la cabeza y con un tono de voz un poco triste. No le gustaba esa sensación - también me conto cuando sucedió lo de sus padres - eso la entristeció. Aún se sentía culpable de lo sucedido - mis padres estaban bajo la maldición Imperius… - no pudo terminar la frase, fue interrumpida por Johann.
- Ves, no fue su culpa, de ninguno de los dos, fueron amenazados y hechizados, ellos solamente obedecían ordenes y te protegían - de nuevo decía las cosas con ese tono de alivio, de alguna forma quería que su amiga ya no se sintiera culpable por los hechos ocurridos años atrás.
- Si, lo se - contesto Avi sin estar muy convencida aún - pero es que… - se restregó sus manos en su cara - no se, no se - dijo negando con la cabeza.
- Mira - hablo Katherin - a lo mejor te sientes así por que no te esperabas que estuviera arrepentida - le dijo para tranquilizarla.
- Es lo que más pedía - dijo Avi mirando a su amiga - que se arrepintiera de lo que hizo, pero sus respuestas no se me hicieron las más convincentes, es que si solo hubieran estado ahí me entenderían - se levanto al instante de la cama, se había desesperado un poco.
- Tienes que darle tiempo Avi - dijo Emily también poniéndose de pie y acercándose un poco a ella - es tu mamá, a pesar de todo es tu mamá -.
- Lo sé y por eso me duele más el no creerle - sollozó.
- Como dice Em, tienes que darle tiempo al tiempo - hablo Katherin desde la cama - es tu mamá y si ella dice que así sucedieron las cosas tienes que creerle, y si dices que sientes dudas respecto a los que dijo recuerda que la verdad sale siempre tarde que temprano, pero nunca olvides que nos tienes a nosotras - sonrió.
- Exacto - dijo Johann con una sonrisa - aquí tienes a tus amigas que te quieren mucho y que nunca te dejaran sola - le recordó que jamás estará sola.
- Gracias chicas - sonrió y se acerco a sus amigas para darse un abrazo grupal - bueno y ahora, ¿que haremos? - pregunto separándose de ellas.
- La verdad yo estoy muy cansada y me quiero dormir un poco - dijo Johann dirigiéndose a su cama.
- Espera un momento - dijo Emily sería. Johann se detuvo al instante aún le faltaba un par de pasos para llegar a su cómoda cama.
- ¿Qué paso? - pregunto la chica algo alarmada por la seriedad de su amiga.
- Cuéntanos que paso con Sirius en la mañana - contesto la muchacha con una sonrisa en el rostro pero en ese preciso momento un pequeño animalito salió debajo de la cama de Katherin y llamo la atención de la dueña de dicho animal.
- Corad - grito Katherin al verlo y se puso de pie para ir por el - mi pequeño hermoso ¿Cómo estas? - le pregunto a su mascota, el solo sonrió. Esta intervención hizo que Johann se salvara de contestar lo que Emily le había preguntado.
- Como si te fuera a contestar - dijo burlándose Avi. Johann claro aprovecho la situación y se fue acostar a su cama pero Emily se dio cuenta de eso.
- Johann Oldman - dijo casi a los gritos Emily al ver a su amiga escabullirse.
- ¿Qué? - dijo desentendida la chica.
- Cuéntanos lo que paso en la mañana o quieres que vaya por Sirius y que el mejor me diga lo que sucedió entre ustedes - amenazo Emily mirando fijamente a su amiga que se había sentando en la cama.
- No, no hagas eso - contesto rápido la chica y poniéndose algo roja al recordar lo sucedido.
- Entonces cuéntanos - dijo cruzándose de brazos Emily y sentándose en una de las sillas que había en la habitación.
- Esta bien - bufo y cada minuto que pasaba se ponía un poco más roja- lo que paso… lo que paso - titubeo e hizo una gran pausa haciendo desesperar a sus amigas.
- Ya mujer por Merlín cuéntanos - dijo Avi desesperada.
- Lo que paso fue que Sirius me vio desnuda - grito rápidamente pero si fue entendible para loa oídos de sus amigas.
- ¿QUÉ? - gritaron las chicas.
- ¿Qué paso luego? - pregunto interesada Avi imaginándose lo que puedo haber sucedido después.
- No paso nada de lo que te estas imaginando - dijo volteando a ver a su amiga y quitándole la emoción del asunto.
- ¿Entonces? - volvió hacer otra pregunta Avi.
- Lo corrí por supuesto - dijo como si fuera lo más obvio.
- Pero - hablo algo confundida Katherin mientras se acomodaba a Corad en sus piernas - ¿cómo fue que sucedió eso? - pregunto tratando de entender como fue que Sirius vio así a su amiga.
- Verdad que yo me fui arreglar a la habitación de Emil y Oliver - las chicas asintieron - bueno, no se como supo que yo me encontraba ahí, entro a la habitación y yo no escuche ningún ruido, me estaba bañando cuando entro. Al momento que yo salí a cambiarme pues… ahí fue cuando me vio - se encogió de hombros y ahora si parecía un tomate estaba roja de la pena con lo sucedido.
- ¿El que hizo cuando te vio así? - pregunto Avi con una sonrisa picara.
- El muy infeliz me dijo que me veía igual de hermosa que no lo privara der verme así ya que me iba a tapar con la toalla al momento de escucharlo pero fue más rápido que yo, se acerco a mí y me quito la toalla de las manos - dijo enojada pero a la ves no le desagradaba la idea de haber estado así con él.
- Y luego - dijo Emily ansiosa de escuchar más. Las tres amigas estaban muy atentas de la historia que les contaba su amiga.
- Me tomo en sus brazos y yo por tratar de zafarme los dos perdimos el equilibrio y nos caímos al suelo - recordó esa escena en particular y como le hubiera gustado que en verdad hubiera sucedido algo más, pero no podía ser así, no debía, ya no creía en él.
- Luego, luego - dijo ansiosa Katherin que ni se dio cuenta que zarandeo a su pobre animal.
- Ya les dije que no paso nada de lo que piensan - dijo poniendo los ojos en blanco y negando con la cabeza - bueno después de eso aproveche la situación, me puse de pie y le quite la toalla para cubrirme - termino de contar.
- No se vale, que aburrida eres Johann - dijo cruzándose de brazos Avi.
- Oye que me crees - dijo ofendida la chica - aparte tengo novio - dijo recordando a Ian.
- Pero eso no quitas que ames a Sirius - le recordó Emily. Johann solo bajo la mirada.
- Exacto - dijo Avi victoriosa y apuntándola con el dedo - te creo una chica enamorada, si eso - sonrió.
- Si, lo amor - dijo triste - no lo niego, pero no voy a seguir permitiendo que me bese cada ves que se le antoje hacerlo -.
- También te beso - dijo asombrada Katherin y Johann solo asintió.
- Si claro no paso nada - sarcásticamente Avi.
- Claro nada de lo que tu te imaginabas - le dijo con obviedad Johann.
- Bueno en eso tienes razón - contesto la chica con una sonrisa de culpabilidad.
- Entonces por ese motivo fue que te demoraste en la mañana - dijo Emily ahora entendiendo el por que su amiga llego tarde.
- Si, por culpa de Black llegue tarde - dijo algo molesta pero más que con él, era con ella por no podérselo sacar del corazón - pero bueno mejor cambiemos de tema - dijo acomodándose en su cama.
- Si - dijo con emoción Katherin - hablemos de lo lindo y hermoso que esta mi Corad - dijo abrazándolo y llenándolo de besos a su mascota. El hurón solo sonreí encantado ante los actos de su dueña.
- Ash Kat, eso no es nada interesante - dijo quejándose Avi y volteando a ver a su amiga con fastidió.
- Mejor vayamos a cenar algo - aconsejo Emily y poniéndose de pie.
- Esta bien vamos - apoyo la moción Katherin. Se levanto de su cama y se llevo consigo a Corad.
- Eso suena mejor, ya me dio hambre - dijo Avi dirigiéndose a la puerta, pero vio que Johann no se movía - Jo, ¿no vienes? - le pregunto extrañada.
- No gracias, estoy cansada - dijo recostándose en su cama para poder descansar.
- Merlín se viene el apocalipsis - dijo Katherin con tono preocupado y a la ves burlón. Johann le lanzó una almohada con fuerza a su amiga - auch eso dolió - se quejo.
- Bien merecido lo tienes - se rio su amiga.
- Solo digo la verdad - dijo sobándose Katherin.
- Bueno ya vámonos, dejémosla descansar - dijo Emily apresurando a sus amigas. Luego volteo con Johann - ¿segura que no quieres venir? - le pregunto algo preocupada.
- Si, segura - sonrió - ustedes vayan - les hizo un ademan de que se fueran.
- De acuerdo - le devolvió la sonrisa - que descanses - se despidió de su amiga. Las tres chicas salieron de la habitación dejando a su amiga descansar, la verdad era que necesitaba pensar y era del todo verdad que deseaba recostarse más temprano.
Las tres chicas iban caminando por el pasillo para dirigirse hacía el gran comedor y cenar algo, por que si mal no estaban no había probado bocado desde el desayuno eso si era mucho tiempo. Mientras caminaban y hablaban un poco de lo vivido en el día un chico se topo con ellas.
- Ian - dijeron las chicas al verlo.
- ¿Dónde esta Jo? - pregunto por su novia.
- La dejamos en la habitación - contesto Katherin.
- Esta algo cansada - explico Emily.
- En ese caso dejen y voy con ella - opino Ian. Quería estar un rato con Johann a solas.
- Si, anda - dijo Avi con una sonrisa - pero sin van hacer algo, te pido de la manera más atenta que cierren la puerta y perturben el cuarto para que no se escuche nada y no vayan asustar a los alumnos - dijo de la manera más seria.
- Avi - la regaño Emily.
- ¿Qué? - dijo como si no hubiera dicho nada fuera del otro mundo - yo solo aconsejo lo que hay que hacer y eso es lo correcto - sonrió.
- Mejor ya no digas nada - le aconsejo - y tu Ian mejor ve ya con Jo antes de que esta niña diga más incoherencias - dijo mirando a su amiga con ojos de desaprobación.
- Por cierto y ¿Dónde dejaste a mi hermano? - pregunto Katherin por William.
- Se fue directo al gran comedor - le explicó. Se había olvidado de decirle eso a la chica.
- Bueno anda entonces ve con Jo, yo me adelanto quiero ver a mi hermano - dijo Katherin dejando a los demás atrás.
- De acuerdo - acepto el chico y como no iba aceptar, desaprovechar la oportunidad de estar con su novia eso jamás - luego nos vemos chicas - se despidió de las amigas. Fue directo a la habitación sin desviación alguna, al llegar ahí toco a la puerta pero nadie contesto así que decidió entrar de inmediato pero sin hacer mucho ruido. Se dirigió de inmediato a la cama donde se encontraba descansando Johann, la miro y su mirada cambio, la veía con ternura, una criatura indefensa a la cual debía de cuidar a todo momento - Johann jamás te lastimare, jamás, siempre te cuidare - comenzó a decirle mientras se acercaba más ella a tal punto de comenzar acariciar el rostro de la chica cuidadosamente para no despertarla, pero no pudo resistir mucho y la beso. Johann pudo sentir el beso que le daban y eso hizo que despertara.
- Ian - dijo sorprendida.
- Hola - saludo con una gran sonrisa en su rostro - te ves hermosa cuando duermes - dijo mientras se sentaba en la cama. Johann se sonrojo un poco ante el comentario de su novio.
- Gracias, pero ¿Qué haces aquí? - le pregunto algo extrañada.
- Me tope con las chicas y me dijeron que te sentías algo cansada y sin hambre, eso se me hizo raro por eso vine para ver como estabas - le explico y le dio un beso en la frente.
- Estoy bien no te preocupes, solo es cansancio nada grave - le sonrió - solo quiero dormir - se acomodo un poco en su cama.
- ¿Puedo dormir contigo? - le pregunto algo dudoso y nervioso. La chica se sorprendió un poco al escucharlo, Ian pudo notar la reacción de su novia - solo dormir a tu lado, sabes que te respeto y no haré nada que tu no quieras - aclaro.
- Ya lo se, disculpa aún estoy algo adormilada - mintió un poco. La verdad era que esa petición la saco un poco de sus cinco sentidos - pero claro que si puedes dormir conmigo - sonrió y se sentó en su cama.
- ¿Si puedo? - pregunto sorprendido por la respuesta. Johann se hizo aún lado de su cama dejando un espació para él.
- No te vas a poner otra cosa - le dijo al ver que rápidamente se iba a meter bajo las sabanas.
- Solo me quito la playera y ya - dijo sin preocupación. Se quito la playera y la puso al pie de la cama. Johann quedo boca abierta al ver el tan bien formado y marcado cuerpo de su novio - listo, ahora si mi pequeña - sonrió y se dirigió junto a ella.
- De… de acuerdo - titubeo la chica al verlo acercarse con tan espectacular torso al descubierto. Se recostaron abrazados, ella sobre su pecho y el la tomaba con sus dos brazos apoyando su cabeza con la de ella. Sin decir nada se quedaron totalmente dormidos, la verdad no hicieron nada ni siquiera un beso, eso iba hacer totalmente decepcionante para sus amigas, bueno en especial Avi y Katherin.
Las tres amigas llegaron a la habitación, Emily solo acompañaba a sus dos amigas hasta ahí para luego irse a su habitación con Oliver. Pero al entrar al cuarto pudieron ver a la pareja dormidos tan cómodamente juntos.
- Ooowww, se ven tan tiernos - dijo Emily en susurros solo para que sus amigas la escucharon y no despertar a Johann e Ian.
- Si - afirmo Katherin - ojala Johann pronto se olvide de Sirius y sea de verdad feliz con Ian - decía mientras se dirigía a su cama.
- Esperemos que así sea - opinó Avi a favor de lo que decían sus amigas. Volteo a ver a Emily - bueno no es por correrte pero ya hay que dormirnos y tú te debes de ir a tu habitación - le recordó.
- No te preocupes - dijo Emily - ya me voy, ya quiero ver a Oliver - dijo con una gran sonrisa y unos ojos de enamorada.
- Ya se por que quieres ir a verlo - dijo Katherin alzando sus cejas varias veces.
- Déjame - dijo ruborizada la chica.
- Kat solo dice la verdad - opino Avi.
- Lo mejor es irme por que si no jamás me dejaran - dijo aún ruborizada Emily dirigiéndose a la puerta - buenas noches chicas, que descansen - se despidió y salió del cuarto.
- Hasta mañana - se despidieron las chicas de su amiga.
- Entonces ahora si ya a dormir - dijo Katherin cambiándose - Corad ven con mamá - le dijo a su pequeña mascota y esta fue corriendo hacía ella - hasta mañana Avi - se despidió de su amiga mientras cerraba las cortinas de su cama.
- Hasta mañana Kat - se despidió también Avi de su amiga. También ella comenzó a cerrar sus cortinas pero las dejo un poco entre abiertas.
Las dos amigas se quedaron totalmente dormidas al instante, el pequeño hurón bajo de la cama de Katherin para dirigirse a la puerta, pero en ese preciso momento se abrió, se sorprendió pero aprovecho la oportunidad para poder salir de ahí. Un hombre fue el que entro a la habitación con el menor ruido posible, se dirigió a una de las tres camas en particular, se quedo al pie de la cama no pudo avanzar más la escena que miraba lo devasto, miraba a la pareja con furia pero a la vez con tristeza, se quedo ahí mirándolos por varios minutos pero en especial a la chica, a Johann la miraba con amor, con deseo, con ternura, su corazón palpitaba rápidamente con solo verla o pensar en ella. Deseaba tanto ser aquel chico que estaba en su cama abrazándola.
Espero que les haya gustado!
Dejen lindos y constructivos comentarios.
