Abby POV:
Pasaron unas 4 semanas desde el ataque de mi padre y Benny a la escuela, así que más bien fue un mes, nadie (más que yo, claro) salió herido y se encargaron de darles ayuda psicológica a los niños, lo que de hecho era un tanto innecesario, pero decidí no discutir sobre aquello. Efectivamente, no encontraron a ninguno de los dos pero sí a sus secuaces, incluyendo a la rata de Vincent Doyle que había sido su vínculo conmigo todo ese tiempo, sin embargo mencionaron que podrían estarse dirigiendo a Wichita, lo cual me dejó un poco preocupada, no por mi madre que se encontraba por 8va ocasión en rehabilitación sino por los padres de América, Travis me aseguró que ellos estarían bien, no pude adivinar por qué se sentiría tan seguro de eso. Y hablando de Travis, se quedó terriblemente petrificado después de todo lo que había ocurrido ese día, no me soltaba ni un segundo y cuando tenía que hacerlo por obligación nos confinaba a Mare, Shep y a mí en la casa hasta que él volviera, su paranoia era algo muy difícil de controlar y no podía culparlo, yo también había pensado que estaba al borde de morir desangrada o peor… perder a mi primer y único hijo varón, tales situaciones eran difíciles de olvidar y superar, pero lo intentábamos, aunque yo estaba segura de que algún día volverían por nosotros.
-¿Todo bien, Abby?- preguntó Shep al ver mi mirada perdida.
-Sí, solo pensaba en unas cuantas cosas- le aseguré.
-¡Milagro! ¡Abby estaba pensando!- exclamó Mare a mi lado y yo le lancé un cojín, se rió.
-¡Hay muchas cosas en las que pensar cuando estás casada, zorra!- contraataqué sonriente. Me sacó la lengua.
-Nos tomamos nuestro tiempo, no hay prisa ¿Verdad, cielo?- preguntó Shep, América lo miró enfadada y él le lanzó un beso.
-Va a matarte cuando lleguen a casa si no tienes un anillo que darle, Shepley- dije con una risita tonta.
-Vamos, nena ¡Dame tiempo, no creo estar listo!- suplicó y eso hizo que yo riera más, era obvio que Mare estaba un tanto celosa de mi perfecto matrimonio, pero en el fondo solo tenía miedo de que Shep nunca llegara a pedírselo.
-Cállate, cobarde.- respondió ella con su mirada fija en la televisión, estábamos "viendo" el noticiero de la tarde en la sala de mi casa, y definitivamente fue un error.
"En otras noticias, se presentó un suceso de un personaje muy conocido del que no habíamos oído desde hace mucho tiempo. Seguro a aficionados al póker aún les llama la atención oír el nombre de "Lucky Thirteen" ¿No?..."
-¡Oh, solo mátenme de una buena vez!- me quejé, pero los otros dos estaban muy atentos en el reportaje como para oírnos.
"Recientemente se confirmó de que el famoso jugador de póker, Mick Abernathy hizo una pequeña visita a su hija Abigail, pero tal parece que su "reunión familiar" no salió según lo esperado al recurrir a la violencia. Recordemos algo de su pasado, Mick Abernathy ser uno de los mejores en el mundo del vicio y apuestas y se hizo evidente que era así hasta que nació Abigail, o como él la llamaba "Cookie", puede haber sido cierto el que él naciera para ser un maestro con las cartas, pero ¿Se podía decir lo mismo de su ocupación de padre? Al parecer no fue así, se instalaron en Las Vegas desde que la niña era muy pequeña y muchos aseguran que ella aprendió cada movimiento y táctica de su padre, lo que llevó a Mick a un completo desastre. El hasta entonces tan famoso y exitoso apostador expuso que en el decimotercero cumpleaños de Abigail, el tiempo le había arrebatado su suerte, o más bien su propia hija, desde aquel acontecimiento no se veían tan seguido y la niña pasó a manos de su madre que se la llevó a Wichita, y quién culparía a la mujer por haber caído en la trampa del alcohol. En los últimos años la nueva ocupación de Mick ha sido tratar de volver a la cima donde se encontraba hace tanto lo cual lo llevó a recurrir a la mafia de Las Vegas, ¡Grave error! Ciertas personas que eran cercanas a su hija confirmaron saber que solía pedir dinero a la joven, el juego no ha mejorado para él, pero no podemos decir lo mismo de la hermosa y ahora adulta Abby Abernathy, como la conocían sus compañeros en Eastern, por buena fuente nos hemos enterado de que Abby ha llevado una vida tranquila desde el incidente de "Lucky Thirteen", se graduó de la universidad y se casó con uno de los galanes más codiciados de Eastern, Travis Maddox, cuya ocupación por el momento se desconoce, Abby progresó y ahora es maestra en una pequeña primaria, y por lo que hemos podido ver ahora espera su primer hijo con su esposo. Hace un tiempo, Mick trato de "arreglar" su relación con Abby del modo difícil llevando consigo a varios de sus pupilos armados junto con el líder de la mafia Benny, ella salió un tanto herida y las autoridades no han podido rastrear a los criminales aunque afirman que podrían estarse acercándose al antiguo hogar de la chica Abernathy. En fin, no podemos hacer más que desearle lo mejor a la feliz pareja y esperar que se haga justicia con su descuidado y rencoroso padre, volvemos a estudio."
Solo cuando la molesta y empalagosa voz de la reportera dejó de escucharse pude volver a respirar de nuevo ¿Cómo rayos podían saber tanto de mi vida? ¡Habían dicho más información mía que la de Mick en sí! Tenían fotos de mí cuando era pequeña con Mick, unas cuantas de mi cumpleaños 13, otras dos con mi madre, una con Mare y Jesse, y varias de mis años en Eastern con Travis. Incluso tenían una grabación del ataque, lo cual supuse que habían conseguido por las cámaras de seguridad de la escuela, Crumbley hacía lo que sea con tal de conseguir más dinero. En ese momento me atreví a preguntarme quienes habían sido los desgraciados que habían vendido mis secretos y vida entera a la prensa, pero no tenía sentido frustrarme en una búsqueda así. Mare me hizo volver a la tierra cuando me abrazó.
-No hagas caso a lo que digan, Abby- me pidió Shep. –Es puro cotilleo-.
-Lo que es raro, porque saben tantas cosas de mí, esto va más lejos del cotilleo.- respondí y pude sentir que América se estremecía a mi lado.
-Es obvio que estés al acecho del público, ¡eres una celebridad prácticamente!- dijo ella.
-¿Acaso no recuerdas por qué vinimos aquí? ¡Creí que todo iba bien hasta que al par de desgraciados se les ocurrió secuestrarme!- exclamé y Mare me miró decepcionada.
-No volverá a pasar.- dijo a alguien a mis espaldas, me giré y vi a Trav con su típica expresión, al mismo tiempo enfadado y algo preocupado.
-No podemos asegurarnos de eso, amor- le recordé mientras se acercaba y me plantaba un beso en la mejilla.
-Tú no pero yo sí, Pidge.- él siempre tan terco. Fue a la cocina para tomar agua.
-¿Tiene complejos de súper héroe o qué?- preguntó Mare burlona, me reí.
-Los ha tenido siempre- le recordé.
-Bien, entonces ahora que papi volvió a casa, nosotros nos vamos- anunció Shep levantándose de su asiento. America me dio un beso en la mejilla y después se dirigió a mis bebés.
-Traten de mantener calmada a mami ¿Ok?- les dijo, no estaba muy segura de que pudieran oírla a través de mi piel, pero ella pensaba que sí, por qué quitarle la emoción.
-Rezaré para que te hagan caso- respondí acariciando mi vientre. Ambos se despidieron de Trav y él se sentó a mi lado.
-¿Otra vez andan nerviosos?-preguntó, en las últimas semanas me veía en constante estado de shock después de todo lo que Mick y Benny habían hecho, eso complicó bastante mi embarazo y ahora se reflejaba en los niños.
-Un poco, ya no se mueven tanto como antes- respondí, el me abrazó.
-No te preocupes, estoy seguro de que todo mejorará- seguíamos alterados por el incidente, sobre todo porque aún no podíamos saber nada de ellos, la policía no es que fuera de mucha ayuda.
-Espero que tangas razón, ya no los soporto.-confesé, él me miró preocupado.
-¿A qué te refieres?- preguntó, suspiré irritada.
-¡Por Dios, Travis! Tú sabes tan bien como yo que desde que nací lo único que han hecho es arruinarme la vida, y ahora que todo parecía estar tan bien, vuelven y… quién sabe lo que estarán planeando, Mick estuvo a un segundo de asesinarme, jamás creí que sería capaz de algo así… ya no sé qué hacer- iba a llorar, definitivamente iba a llorar.
-Sí, eso lo comprendo, Pidge. Pero, dices que si pudieras hacer algo como para borrarlos del mapa para siempre ¿Lo harías?- ¿por qué estaba hablando así? ¡Como si yo fuera la mujer maravilla como para acabar con el par de imbéciles con un chasquido!
-Eso es lo que he tratado de hacer todo este tiempo, pero supongo que me centré más en borrarlos de mi vida que en acabar con ellos… tampoco es que pueda hacerlo.- era cierto, por más información que yo pudiera poseer, la policía ya sabía todo eso, no podía hacer gran cosa a pesar de que fuera la víctima.
-Tú, no…-apuntó de nuevo, pude oír su tono triste.
-Ya estuvo ¿Qué me escondes?- pregunté frustrada.
-Nada, Pigeon…- si ese "nada" hubiera sido cierto, me habría mirado a los ojos.
-Travis, ya hemos hablado sobre esto, no es que quiera interrogarte pero me preocupo de no saber que barbaridades pasan por tu cabecita, conociéndote…. podrías estar armando una guerra nuclear para acabar con dos insignificantes personas, tan solo quiero que confíes en mi.- acaricié su mejilla, seguía decepcionado por alguna razón.
-Lo sé, Pidge. Y eso intento, pero… Hay secretos demasiado peligrosos para ser revelados. Así que me conformo con saber que tu sí confías en mí.- se levantó y fue al cuarto. No supe si sentirme triste o enfadada, así que no hice prácticamente nada.
Travis POV:
-¡Se lo confesaste, idiota!-me acusó Thommy en la sala de vigilancia, habíamos pasado tanto tiempo en esa jodida sala con Kevin viendo a la nada que ya hasta parecía mi tercer hogar.
-¡No seas estúpido, claro que no! ¡Firme como 5 veces el maldito acuerdo de confidencialidad!- le recordé y solo entonces se relajó.
-Entonces ¿Qué te hace pensar que ella quiere que te vayas? ¡No tiene ni idea de lo que haces!- preguntó él confundido, suerte que tuve paciencia ese día.
-Es obvio, Thomas ¡Abby está harta de siempre esconderse y fingir que ellos no existen! No podremos tener una vida mejor hasta que pueda deshacerme de aquellos desgraciados, y sé exactamente qué debo hacer, no necesito que ella me lo pida directamente.- estaba estresado y triste a la vez, todos mis esfuerzos por no dejar sola a Abby se irían al demonio.
-¿Y vas a irte así sin más? Te recuerdo que tus hijos aún no hacen, el jefe te dio plazo ¿Recuerdas?-dijo tratando de hacerme razonar, pero me furia me impedía escucharlo y por ende hacerle caso.
-No quiero que mis hijos crezcan en un mundo donde todavía pueden estar amenazados por Mick y Benny- dije, Thomas se situó a mi lado.
-Bien, entonces vas a tener que decidir… entre ser un entregado justiciero o ser un buen padre-.
Abby POV:
-¡Abigail Maddox Abernathy! ¡Es como si estuvieras volviendo la página en lugar de avanzar! Hace meses que siguen en la misma situación.- hablaba con Mare por el teléfono, estaba en casa calificando las pruebas de mis estudiantes y sentí que no podía concentrarme con tanto secreto revoloteándome por ahí.
-Lo sé, Mare. Pero es que no puedo sacármelo de la cabeza ¡Travis jamás me oculta nada! ¡Me pone nerviosa!- ella suspiró irritada.
-Creo que quedó bien claro que deben tener más confianza entre ustedes ¡Tampoco trates de estrujarlo cual naranja para que te reporte lo que le pasa las 24 horas al día!- me reprendió.
-¡No lo estrujo! Solo me preocupa lo que sus "secretitos" puedan estarle causando, se ve tan desesperado y perdido todo el tiempo, incluso más que antes, y no acabará hasta que haga algo, no puedo ayudarlo sin saber qué le pasa.- dije, America se silenció por un tiempo.
-¿Crees que sea algo del trabajo o peor?-preguntó, finalmente tomando cartas en el asunto.
-Definitivamente es del trabajo, ya hablé con los gemelos maravilla, todo está bien con su familia-confesé, sí, lo había estado espiando.
-¿Tienes el número de alguien de la oficina? A lo mejor tienen un consejero o algo así, podrías pedir discretamente, muy discretamente, que lo ayuden con lo que sea que le esté ocurriendo- dijo ella y fue como abrir los ojos después de un largo sueño. De repente, todo se sentía extraño, el único contacto que tenía con compañeros de trabajo de Travis era su hermano, lo cual resultaba raro, jamás me había presentado a nadie de la oficina y ni se le había ocurrido llevarme a conocer su lugar de trabajo, era demasiado sospechoso.
-Es… una buena idea, lo intentaré, Gracias Mare.- dije y colgué, repasando todo lo que me había hecho caer en cuenta. Casi tres años de ser independientes, y prácticamente no sabía nada de lo que Travis hacía, tenía los testimonios de Thomas y el hecho de que lo llamaban para reuniones constantemente. Pero no tenía ni idea, ningún conocimiento. De repente me sentí frustrada o quizás estaba perdiendo el control, pero no podría soportarlo por mucho tiempo, me decidí a descubrir lo que sea que él me estuviera escondiendo, si no planeaba decirme, me enteraría por mí misma, solo necesitaba algo, cualquier cosa que me diera una pista de qué hacía cuando no estaba en casa.
Fui a nuestro cuarto y comencé a revisar cada lugar que Travis tocaba por lo menos una vez al día. Nada en el closet, ni en el baño, ni siquiera en los 3 cajones de su velador, ni debajo de la cama, peor escondido entre las cortinas, me rendí en el cuarto y regresé a la sala. Busqué en los cojines y debajo de los sillones, en los cajones de las cómodas, en la mesita de centro, en nuestros álbumes de fotos, en el sitio donde guardábamos las cartas que nos mandaban los padres de America, nada, absolutamente nada. Después fue como un rayo de luz que se cruzó por mi mente, Travis no metería algo tan importante en un lugar que estuviera a su alcance como para que pudiera estropearlo o como para que yo pudiera verlo, y el único lugar en la casa que no tocaba casi nunca… era la cocina.
Así que sigilosamente fui ahí, sabiendo que encontraría lo que buscaba, abrí las puertitas una a una hasta encontrarme con la que, aparentemente, estaba más escondida, tomé un respiro y la abrí.
Dentro había una típica carpeta amarilla y al lado estaba algo que parecía ser una credencial, decidí revisar primero la carpeta, sin estar muy segura de lo que encontraría ahí. Entonces por fin decidí abrirla, la primera parecía ser como una hoja de vida o algo parecido y la segunda era como un resumen sobre algo.
-Información General del Agente en cuestión-
Oficina Federal de Investigación (FBI)
Nombre: Travis J. Maddox, Educación: Criminalística, Número de agente asignado: 329
Familia y otras relaciones
Padres: Diane Maddox (fallecida), Jim Maddox.
Hermanos/as: Thomas Maddox, Trenton Maddox, Tyler Maddox, Taylor Maddox,
Conyugue e hijos: Abigail Maddox Abernathy.
Casos a investigar: Mafia en Las Vegas,
Tiempo de entrenamiento: 7 meses, 16 días, Tiempo estimado de servicio: 10 años.
-Reporte del caso-
Centros de peleas ilegales en Las Vegas, Nevada. Asesinatos, secuestros, soborno, trata de personas. Un líder en común, inaccesible.
Se tiene conexión con una víctima en específico.
Varias personas implicadas de las cuales una se conoce personalmente, no existen documentos que puedan comprobarlo.
Las siguientes decidí pasarlas, solo contenían información sobre Benny, hasta que me detuve en una que me llamó mucho la atención.
-Solicitud de Reubicación-
Lugar de traslado: Las Vegas, Nevada.
Tiempo estimado: 3 años, 5 meses.
Razones: Investigar a fondo el caso implícito.
Estado: Abierto, Actualmente: Denegado.
Información Extra:
El agente especial 329, Travis Maddox, se encuentra en una situación complicada para acceder a viajar en estos momentos, ha solicitado se aplace la fecha de su partida. Su esposa se encuentra en estado de gestación.
-Oh, mi Dios…-exclamé.
Continuará…
Dreamer.
¡Hola, mis queridos y estimados lectores! Antes de que me linchen por tardarme tanto en subir este capítulo, déjenme anunciarles que oficialmente han comenzado mis vacaciones de verano, así que de ahora en adelante no me tardaré tanto en actualizar, les pediré mil disculpas por eso. Quería comentarles que tuve una idea muy interesante, pensé en hacer un fic (o quizás un one-shot, aún no me decido) sobre la vida de Abby antes de irse a Eastern, ya saben: cómo era su mamá, cuáles eran sus planes con Mare, cómo rompió con Jesse y así, entonces ¿Qué opinan? ¡De verdad necesito saber! Si tienen alguna idea o comentario, siéntanse siempre libres de hacérmelo saber. Como siempre, debo darles las gracias por estar al pendiente de mi fanfic, son una gran inspiración. ¡Bye, a todos! ¡Les escribiré muy pronto! (Esta vez, es cierto)
