Corazón de melón:

Laberinto de Amores 2

Capítulo 2: una búsqueda desesperada

Aqua y Castiel ganaron un premio, un viaje al Caribe no se lo pensaron dos veces y fueron de inmediato a recoger los boletos de avión, no era la primera vez que Aqua se subía a una avión sin la compañía de sus padres, solo que esta vez tenía la mejor compañía del mundo, su novio, un novio que estaba con ella, un novio que la hacía sentir especial sobre todo cuando había ganado a Amber, un novio con el que perdió la virginidad, ese novio que siempre quiso y jamás tuvo hasta que Castiel llegó a su vida. Por otra parte, Amy y Dake se despertaron y buscaron por todas sus habitaciones las fotos, pero no aparecieron por ninguna parte, ni por la habitación de Dake ni por la de Amy, ella empezaba ya a alterarse, hasta que de pronto después de dar muchas vueltas, cayó desmayada al suelo, Dake la cogió entre sus brazos y la llevó de inmediato a Urgencias del hotel, en el camino se encontró con Lisandro, Rosalya y Leigh, quienes interesados en saber lo que pasaba cogieron y lo acompañaron.

-¿Qué pasó doctor? ¿Qué tiene mi novia?- preguntó Dake preocupado y sin parar de dar vueltas por aquella sala.

-Tranquilizate Dake.- dijo Rosalya también preocupada.- Ya verás que Amy estará bien.- afirmó Rosalya.

-Sí, eso es caballero. La señorita solamente sufrió un ataque de nervios, tomándose durante tres días seguidos y cada seis horas estas pastillas, estará perfectamente.- afirmó el doctor dándola las pastillas.

Después de aquello, todos los que los conocían se enteraron de todo lo ocurrido y fueron a saber que tal estaba, parecía imposible quitárselos de encima, pero eran sus compañeros, gente con la cual convivieron y seguirán conviviendo, por eso era mejor agradecerles todo lo que intentaban hacer por ellos, estuviese bien o mal. Por fin después de varias horas los dejaron en paz y descansar.

Aquel hombre extraño de pronto se les apareció, según él preocupado por Amy, pero claro está, ellos no sabían de quien se trataba. Amy estaba recostada en su cama.

-Señorita Amanda. ¿Cómo se encuentra?- preguntó El Duque (su apodo).

-Perdone. ¿Lo conozco?- preguntó Amy.

-No señorita. Aquí y en todas partes, me llaman El Duque.- respondió El Duque misteriosamente.

-No me llame de usted, me haces sentir vieja y no lo soy. Mi nombre es...- dijo Amy algo nerviosa.

-Amanda Villanueva de la Fontine. Sé perfectamente quien es usted.- reconoció El Duque con una sonrisa misteriosa.

Amy no entendía muy bien a aquel hombre, pero a pesar de sus misterios, había algo en él que hacía que ella pudiese confiar en él, no sabía si era aquellas ganas que sentía de saber quien era aquel hombre o simplemente porque se preocupó por ella. Dake jamás supo de la visita de aquel hombre, Amy se encargó de que no lo supiera, empezaron a preparar el equipaje para regresar a los Estados Unidos al día siguiente, porque tristemente había que regresar a la turina diaria.

E 15 de Septiembre, empezaron las clases, todos contaron sus anectotas del verano, obviamente amigos entre amigos, porque en clase no iban a contar ciertas cosas. Felipe y Lucía se enteraron de que todavía no había regresado Aqua, y Amy no tuvo más remedio que contarles a Felipe y a Lucía los padres de Aqua toda la verdad, y lo mismo con Mandy y Andy, quienes ya lo sabían, pero a pesar de que él odia ir al insituto nunca ha faltado el primer día, todos estaban preocupados por ellos, Amber decía que no les extrañaba ni si quiera un poco, pero lo cierto es que sí, porque deseaba con locura humillar a Aqua. Kentin no lo aguantó más, porque seguía enamorado de ella, por eso fue a buscarla, le preguntó a Amy mil veces si sabía algo.

-Amy porfavor. ¡Habla si sabes algo! Es muy raro que no sepas nada.- aseguró Kentin alterado.

-No bueno. Creo que... Castiel me comentó la última vez que me llamó algo de un viaje al Caribe, bueno no sé, tal vez...- dijo Dake.

-Sí eso es. ¡El Caribe! Gracias.

Felipe no paraba de pensar en la manera en la que iba a castigar a su única hija, en cambio Lucía no pensaba así, solo soñaba con el regreso de su hija, lo más valioso que tenía. Kentin corrió a contarles lo que le habían contado del Caribe, entonces no lo pensaron dos veces y cogieron el primer vuelo que había disponible, como Andy era piloto no había problemas, él y un amigo suyo se encargaron de pilotar el avión, aunque casi todo lo tuvo que hacer su amigo porque él estaba demasiado nervioso como para pilotear un avión. Felipe se encargó de llamar a todos los hoteles que había disponible y después de varias horas, consiguió el hotel en el que se comenzaron a hospedar, pero allí les informaron que hacía como cerca de tres semanas que alquilaron una barca y no se los volvió a ver por allí, eso que era un hospedaje por quince días y solo estuvieron tres días.

La policía prestó un helicóptero que se encargó de pilotar James el amigo de Andy.

-Antes de ir. ¿Sabe a dónde fueron exactamente?- preguntó James.

-Tengo entendido, que fueron a una isla que queda cerca de aquí, pero no sabría decirle a cual, porque estamos rodeados de islas.- afirmó el dueño del hotel.

En ese caso, no pudo saber mucho, pero algo sí era y con eso podría llegar, aunque no se sabía en cuanto tiempo, prometió que volvería únicamente si los traía con él. James los buscó por varias de las islas, cada vez quedaban menos, pero como comenzó a anochecer, prefirió descansar y al día siguiente a la luz del amanecer continuar con su búsqueda desesperada.

Aqua no paraba de llorar ya estaba completamente desesperada y Castiel intentaba consolarla, pero era casi imposible, lo cierto es que a pesar de todo lo que estaban viviendo en aquel lugar, seguían juntos, intentando luchar por su amor, haciendo el amor también, pero sobre todo, juntos, hasta que Aqua explotó y dijo cosas que jamás a la larga pensó que iba a decir.

-Castiel. ¡Estoy harta! ¡Harta de solo tener tu amor para salvarnos! ¿Irónico, no? ¡Porque este duro amor jamás nos salvará de esto!- afirmó Aqua desesperada y alterada.

-¿Qué estás queriendo decir? ¿Qué desearías no haber venido de vacaciones conmigo? ¿O qué hubieras preferido no conocerme?- preguntó Castiel enfadado.

-Pues ambas cosas.- afirmó Aqua alterada y lógicamente llena de rabia.

A Castiel le dolió mucho las palabras que salieron de la dulce boca de Aqua que lo envolvía con sus besos, ahora lo envolvía de coraje. James buscó y buscó sin parar de buscar hasta lograr encontrarla, finalmente los encontró, Aqua estaba en la orilla de la playa y Castiel pegado a un árbol, ambos pensativos y sin oir nada más que sus pensamientos, ni si quiera oyeron el ruído del motor del helicóptero, James por suerte se dio cuenta de que había alguien ahí, bajó a ver y se encontró con ellos dos, corriendo fue a abrazar a Castiel, él de inmediato lo reconoció porque cuando era pequeño siempre le regalaba juguetes y disfrutaba jugar con él, a veces sentía que hubiese preferido mil veces que James hubiese sido su padre, en vez de Andy, Aqua se alegró mucho de verlo y aunque no lo conocía de nada corrió a abrazarlo. Cuando llegaron al hotel, Castiel recibió besos, abrazos y comprensión por parte de sus padres en cambio Aqua, aparte de abrazos y besos por parte de su madre, por parte de su padre recibió un castigo que la parecía un infierno al principio, pero luego, ¿qué pasará con ese castigo? ¿La gustará? CONTINUARÁ...