Corazón de melón:
Laberinto de Amores 2
Capítulo 3: regreso al Sweet Amoris. Por fin...
Llegaron a casa, descansaron, comieron mucho, pues no se habían alimentado bien durante aquellas semanas, y pensaron en las últimas palabras que se dijeron, Castiel y Aqua se sentían decepcionados de si mismos, de sus palabras, realmente se habían lastimado mucho.
Al día siguiente, todos en clase los recibieron gustosos de volverles a ver y fueron corriendo a abrazarlos.
-Ay Aqua, nos asustaste. Y tú también diablillo.- afirmó Amy.
-Pues sí. Aqua sin ti, ¿qué hacemos? eh.- reconoció Kim.
-Pues sí. Esto va para mi periódico con el título de... "Amor apasionado consumido en el Caribe".- dijo Peggy con voz de locutora de radio.
-No Peggy. Es demasiado largo.- afirmó Armin abrazando a Aqua.
-Sí amiga, búscate otro titular más corto.- dijo Melody sonriendo.
-Menos mal que regresasteis, Castiel a ti y tus silencios siempre son extrañables, y a ti Aqua, la que me ayudó a ser quien soy, no podía perderte ahora.- afirmó Violetta sonriendo.
-Amigo y compañero. Que suerte tuviste, por lo menos tuviste una buena compañía y hermosa, ¿eh?- aseguró Dake riéndose.
-Tú y tus bromas Dake. Que bueno que no cambiaste.- dijo Alexy riéndose.- Bienvenido Castiel.
-Dejarles respirar, deben de estar todavía un poco alucinando con lo que les pasó.- afirmó Lisandro.
-Sí bueno. Pero por lo menos tuvieron ese amor tan hermoso que al fin derrotó todo. ¿O no?- preguntó afirmando Rosalya con una bella sonrisa que decoraba su rostro.
-Lástima que esta paz ya acabó.- dijo Amber sonriendo.
-Pero qué dices chabala. No te flipes que te rebiendo eh.- dijo Kim burlándose y riéndose.- Si te aburrías mucho porque no tenías a quien humillar.- afirmó Kim.
Aqua y Castiel tenían reservados por parte de sus amigos y compañeros dos sitios que estaban justo al lado el uno del otro, pero a pesar de eso, no se dirigieron la palabra en todo el día, todo el mundo se preguntaba que había pasado para tenerles tan distantes.
Al día siguiente, todos sus amigos querían saber y les preguntaban, pero solo respondían No sé. Aquel mismo día cuando quedaban diez minutos de clase, entró un hombre extraño, con traje, misterioso, pero guapo, era alto también, no se le podía ver los ojos porque llevaba puestas unas gafas de sol negras. Su nombre era Damon y se trataba del castigo de Aqua, ya que sus padres no podían abandonar su trabajo en Chicago y en otras partes del mundo, la compraron una casa allí en la que iba a vivir con aquel hombre y con una mujer que también habían contratado. Todos susurraban cuando lo vieron entrar tan educadamente hasta que empezó a hablar y todos se cayaron.
-Perdonadme si soy inoportuno. Pero vengo a hacer mi trabajo, tarde, pero prometo no llegar jamás tarde, es que vine de llevar el equipaje de Aqua y mío a nuestra nueva casa.- afirmó Damon serio. Aqua se levanta alterada.
-¿Qué dice usted?- preguntó Aqua.
-Que voy a ser su guardaespaldas señorita, y no se altere que la puede dar algo y lo que me faltaba tener mi primer incidente en mi primer día de trabajo.- dijo Damon sonriendo.
Todos empezaron a susurrar nuevamente, no se podían creer lo que oyeron sus oídos y lo que vieron sus ojos. Castiel fue le primer sorprendido en todo aquello, jamás se podía imaginar que los padres de Aqua fueran tan drásticos con ella, pero así era. Amy y Dake fueron a darle su apoyo a Aqua, pero como no sabían donde vivía en ese momento pues fueron a buscar su dirección a la casa de Agatha, quien encanta les dio la dirección y les ofreció un trozo de pastel y un zumo, Amy quería ir ya, pero Dake insistió en quedarse porque le encantaba como cocinaba Agatha, después de merendar se fueron de inmediato a la nueva casa, tocaron el timbre, les atendió una mujer de unos 40 años aproximadamente, que se decía llamar Rania, era un nombre un poco extraño, pero si ya de por sí ella era extraña, como no lo iba a ser su nombre. Rania permitió el pasó a Dake y Amy, Aqua al verlos bajó corriendo después de pasarse toda la tarde encerrada.
-Amiga. ¿Has comido?- preguntó Amy.
-No. No tengo apetito.- afirmó Aqua con la mirada apagada.
-Pues eso está muy mal. Mira te trajimos un trozo de pastel que hizo tu tía hoy.- dijo Dake sonriendo.
-Sí bueno. Lo que dejó este, porque no paraba de zampar.- afirmó Amy.
-¿Qué? Pues sí, es que tu tía cocina como los dioses. Yo quiero una mujer así.- afirmó Dake, Amy le dio en toda la cabeza.- ¿Me quiéres dejar tonto o qué? Auchhh.- dijo Dake dolorido.
Aqua no resistió comer aquel pastel, porque lo había hecho su tía Agatha, en la que siempre confió, la que siempre la comprendió y la que jamás la defraudaría, la que es un libro abierto para Aqua, sí ella, la tía perfecta. Demon entró en la habitación de Aqua, intentó que comiera algo más, intentó acercarse a ella más, intentar ser su amigo, pero ella definitivamente no se dejaba, se negaba a que Demon la tocase un solo pelo, era demasiado orgullosa y ni si quiera dejaba que la diese de comer.
Al día siguiente, el padre de Aqua se dignó a llamarla para preguntarla que tal estaba, pero a Aqua no la interesó hablar con un hombre que se digna a tener controlada siempre a su hija, la parecía horrible lo que la había hecho, pero lo cierto es que Damon la parecía una persona chistosa aunque no se lo decía porque intentaba no hablarle ni media palabra, hasta que se hartó tras varios días y no la quedó de otra que hablarle ya que aquella situación no iba a cambiar por mucho tiempo conociendo a Felipe, como decía Agatha y la propia Aqua.
-Está bien, voy a comer, pero porque me muero de hambre.- dijo Aqua dando un buen mordisco al bocadillo de becon que la había hecho Rania.
-Y yo también tengo hambre.- dijo Demon comiéndosela con la mirada.- Esto... Voy a ver que como.- dijo Demon disimulando.
Aqua sentía que no era aquello precisamente lo que la iba a decir, pero la dio mucha gracia la cara que puso cuando ella se la quedó mirando preguntándose que pasaba. Damon empezó a sudar, Rania le preguntó que pasaba pero él se quedó mudo, sin palabras, porque empezó a verse atraído por su cliente, aquello era algo que no podía ser, no podía pasarle a él, que era un hombre muy respetado por el profesionalismo que tenía a la hora de trabajar, no podía mezclar nada personal con nada laboral, era una mezcla de adrenalina para él, incompatibles.
El miércoles de aquella semana, Aqua no tuvo más remedio que hablar con Castiel de todo lo que estaba pasando en su relación, una relación que se vio afectada por muchas causas y una de ellas el orgullo y la dignidad.
-Castiel. Por nuestra dignidad, no podemos seguir así. Lamento mucho todo, mis palabras, mis ofensas hacia ti, todo.- afirmó Aqua mirándole fijamente a los ojos.
-Sí. Yo te amo y no pienso dejar que nada ni nadie se interponga entre nosotros.- reconoció Castiel.
-Entonces, tú, mis ojos oscuros como la noche, que me me envolvían cada vez que me miraban en el Caribe, aquellos ojos que me consolaban, esos labios que me besaban, esa boca que me decía palabras hermosas, este cuerpo que me envolvía y me daba amor a la vez que placer. Soy tuya Castiel Vidasoa.- afirmó Aqua acercando sus labios hacia los suyos y fundiéndose en un beso lleno de fuego.
Eso sí que era amor, amor del bueno, del puro y del único.
Amy y Dake se amaban cada día más, lo demostraban todos los días, todavía no existía la persona capaz de separar aquel amor. Todo pasaba muy deprisa, pero ala vez despacio y dulce, no podían permitir que nadie les interrumpiese el momento.
Por otra parte Armin y Violetta habían comenzado una linda amistad desde el verano, no habían dejado de hablarse, habían quedado varias veces, coincidieron en la misma playa, todo parecía rodar perfecto, hasta que Violetta empezó a darse cuentad de que antes estuvo enamorada de Alexy, pero que ahora se veían envueltamente enamorada de Armin, que era el hermano de Alexy, lo único diferente, es que Armin la hacía sentir especial sin darse cuenta como jamás ningún chico lo había hecho por ella.
Nathaniel seguía sintiendo cosas por Amy, pero disimulaba muy bien. Melody estuvo apunto de robarle un beso, porque cada vez sentía cosas más fuertes hacia él, pero sabía que no debía hacerlo, porque a pesar de todo, ella jamás sería capaz de hacer algo parecido, se moriría de vergüenza y lo sabía perfectamente, por eso decidió alejarse de él o al menos intentar no estar siempre pegada a él.
Amy y Dake se la pasaban enamorados, incluso hubo un día que Dake tuvo una pesadilla, la raptó se llevó al sótano en la última hora de clase e hicieron el amor sobre los instrumentos, aquello era una locura, pero una locura de pasión y amor, Dake siempre la trató con elegancia, como únicamente ella a sus ojos se merecía.
Pasaron varias semanas y llegó un hombre extraño al instituto, un hombre al que todos llamaban El Duque. ¿Recordais ese nombre? ¿Qué busca en el Sweet Amoris? O mejor dicho. ¿A quién? CONTINUARÁ...
