Corazón de melón:
Laberinto de Amores 2
Capítulo 4: el profesor nuevo.
Aquel hombre extraño, que se hacía llamar El Duque, pues llegaba al instituto como un nuevo profesor, el profesor de dibujo. Castiel ese último año de E.S.O escogió el intinerario C, es decir, el más fácil de todos, el que incluía dibujos y matemáticas para tontos, como lo definían los empollones del Sweet Amoris, Castiel tuvo el gusto de compartir su primera clase, intentó hacerse el guay, pero no le salió como quiso.
-Haber alumnos del Sweet Amoris, estoy aquí para enseñaros que hasta el más idiota puede hacer arte con un lápiz.- afirmó El Duque seriamente.
-Ah que bien "Duque". ¿Por qué no se quita esas gafas de sol? Ni que le hiciese daño la luz. ¿O acaso eres un vampiroide?- dijo Castiel burlándose. Toda la clase se empezó a reir.
-¡Silencio! Haber como decírselo señorito sin que le ofenda. ¡Vaya a dirección que yo me encargaré de que reciba un buen castgo!- aseguró El Duque sonriendo.
Amy había sido enviada por su profesora de latín para que fuese a por unas fotocopias que había dejado en dirección y en el camino se encontró con Castiel, quien iba a ser el privilegiado de tener la primera sanción del profesor nuevo.
-¿Qué haces tú aquí Castiel? ¿No me digas que ya hiciste una de las tuyas?- preguntó Amy sin parecer muy asombrada.
-Sí... Bueno... Si se le puede llamar así.- afirmó Castiel riéndose.
El Duque tenía muy claro su objetivo, quienes no lo tenían muy claro eran ell s, nadie sabía porque se comportaba así de extraño. Amy se dirigió en la hora del recreo a la sala de delegados con el fin de que Nathaniel pudiese explicarla mejor la situación, pero se encontró con El Duque. Amy en cuanto lo vio al abrir la puerta, quiso cerrarla de inmediato y salir, pero no fue así como pasó.
-¡Alumna! Señorita Amanda de la Fontine. ¿Por qué esas prisas? ¿Acaso no soy la persona que buscabas?- preguntó El Duque sonriendo.
Entonces, Amy dio unos pasos adentro y cerró la puerta, no podía escapar de aquella situación, se sentía nerviosa, pero era aquella su oportunidad de saber quien era aquel hombre o al menos intentarlo saber.
-¿Qué pretende con sus misterios? Ahora resulta que tenemos un profesor llamado ¿Duque?- dijo Amy nerviosa, pero sutil.
-Yo nada. No sé de que me habla señorita.- negó El Duque.
-¿A no? ¿Entonces cómo diablos sabe mi nombre si ni si quiera me da clase? Respóndame eso. ¡Haber!- dijo Amy alterada.
-¿En serio no se acuerda de mí? Ay no, que pena.- dijo El Duque haciéndola sentir más nerviosa aún.
-¿De qué me está hablando?- preguntó Amy más nerviosa que nunca.
-Te conocí en la playa.- afirmó El Duque susurrándoselo al oído y se fue dejándola pensativa y nerviosa.
Amy en realidad no se acordaba de que él se preocupó por ella cuando la dio un ataque de nervios en las vacaciones, además, en la playa no llevaba esas gafas de sol ni traje, sería a lo mejor por eso porque no lo reconoció y tampoco se acordaba de su nombre, por tanto era un punto más a favor de aquel nuevo profesor tan misterioso.
Aqua se enteró por Dake, quien también iba al intinetario C al igual que Castiel, que Castiel estaba castiguado y hasta pasados siete días laborales no iba a poder asistir al instituto, Aqua preguntó por qué, como era de suponer y la respuesta no fue muy gustosa para su gusto.
Amanda se sentía extraña con aquella situación con ese profesor, jamás le había pasado algo igual, además parecía conocerla perfectamente y en realidad no sabía nada de ella, era todo muy sospechoso. Aquel nuevo profesor parecía un nuevo villano en sus vidas, pero... ¿Acaso lo era o simplemente estaba actuando? A lo mejor se estaba preparando un papel para una obra de teatro, quien sabe, pero si era así lo hacía tan bien que asustaba, era como sacado de una película de suspense, todo es sospechoso, pero... ¿Realmente es culpable de algo? No se sabía, lo único que sabían y sentían era una tensión enorme cuando se acercaba, incluso Armin, otro del instinetario C obviamente, afirmó que ese hombre era de cuidado, su simple apariencia daba miedo y no se equivocaba, era extraño tener a un profesor así, de pies a cabeza o de cabeza a los pies. Un día en el parque hablando de él.
-Pero chicos. ¿Hasta cuando tendremos que soportar esto?- preguntó Amy harta.
-Sí chicos. No podemos seguir así.- afirmó Kim.- No me gusta nada ese tío.
-Mirad. A mí no me da clase, y cada vez que lo veo se me pone la piel de gallina y me da un escalofrio. ¡Dios!- dijo Aqua.
-Yo no lo aguanto más. ¡Voy a explotar! Me tiene hasta los... Cojones.- reconoció Castiel enfadado.
-Tío, cálmate, que a ti te la tiene jurada desde el primer día.- aseguró Dake.
-Puff... Que asco me da.- afirmó Castiel.
-Entonces. ¿Qué hacemos?- preguntó Melody confusa.
-Pues actuar. No sé como, pero algo tendremos que hacer. ¿O pensáis quedaros de brazos cruyados mientras él se sigue burlando de nosotros?- preguntó Violetta con mucha seguridad.
-Me encanta...- dijo Armin sonriendo y baboseando.- Osea. Que sí, que tienes razón. Yo estoy con Violetta 100%.- disimuló Armin poniéndose serio.
-¿Y si pedimos ayuda a Nathaniel?- preguntó Amy.
-Cierto. A lo mejor nos puede conseguir información.- reconoció Aqua.
-Ajá. De él nadie sospecharía.- dijo Kim.
-Entonces llamemos al idiota ese.- dijo Castiel.
-¡No! Yo no quiero pedirle ayuda a él.- reconoció Dake. Todos lo miraron fijamente.- Pero no hay de otra. Así que llámalo Amanda.- dijo Dake.
Parecía que aquí nuestros alumnos tenían pensado hacer algo al respecto, aunque aún no sabían el que, pero bueno, era cuestión de pensar y ya está, aunque para algunos fuese un poco difícil, visto objetivamente.
Demon se preguntaba porque Aqua estaba tan misteriosa con sus amigos, ella no tuvo más remedio que confesarle todo lo que estaba pasando a escondidas, él entendió perfectamente que era difícil de comprender aquella actitud del profesor nuevo, pero la dijo que debía tener paciencia, ella asintió con la cabeza y se fue a la cocina a comer algo, era la primera vez en tantos días que Aqua comería en la cocina, Demon se apuntó y comieron juntos. Más tarde como Rania tenía que irse a hacer la compra, obviamente tardando un mínimo de dos horas como acostumbraba, Demon aprovechó y tuvo un pequeño acercamiento hacia Aqua, pero ella se retiró, él disimuló con ella y se fue a su habitación, a pensar, sobre todo en lo que estaba sintiendo, en que aquello era algo imposible, imposible para los dos.
No se sabía para nada, nada del nuevo profesor que recibía el nombre de "El Duque", al principio puede sonar chistoso, pero ahí había de todo, menos algo gracioso. De él ni si quiera se sabía dónde vivía, dónde nació, ect, ese tipo de cosas, absolutamente no existían un dato registrado, es que lógicamente quien va a tener registrado algo con el nombre de "El Duque", obviamente nadie, a no ser que estuviese más loco de lo que todo el mundo se pudiese imaginar. Pero, ¿acaso los protagonistas de esta historia tenían de que preocuparse? ¿Acaso El Duque era un nuevo villano en sus vidas? CONTINUARÁ...
