Corazón de melón:
Laberinto de Amores 2
Capítulo 6: celos y el amor
Los padres de Aqua lo único que querían eran avisar a su hija de que iban a ir a visitarla en los próximos días.
-Pero mamá. ¿Qué día? Lo pregunto por ir con Demon a recogeros.- preguntó Aqua.
-Hija no te preocupes. El día que sea nos verás allí mismo.- afirmó Felipe.
Felipe siempre se quería hacer el misterioso en todo, el rudo, el que nunca se equivoca, el correcto, todo tenía que ser perfecto en su vida, en cambio, su madre que era Lucía la encantaba el arte e intentaba ser muy comprensible con su hija, aunque a veces Felipe no se lo permitiese y sobre todo después de lo que pasó en las vacaciones menos.
Días después, Amy estaba terminando de componer una canción, pero se había quedado estraviada en una parte de la canción, la componía en el teclado que había en el sótano, como todos los instrumentos que estaban ahí. Lisandro la oyó tocar y entró a ver como iba.
-¿Y tú qué? ¿Cómo va esa canción?- preguntó Lisandro sonriendo.
-Estancada. No sé que me pasa, pero no logró acabarla, no avanzó. Y siento que como cantante y compositora no estoy logrando gran cosa.- reconoció Amy entristecida.
-No digas eso. Haber déjame ayudarte.- dijo Lisandro poniendo sus manos sobre el teclado.
En un momento repentino, Lisandro iba muy bien con la canción de Amy, pero de pronto apareció Dake, se puso celoso y se fue enfadado.
-Viste. Por eso no puedo continuar, porque siento que esta canción deja de tener mucho sentido en mi vida.- aseguró Amy enfadada, pero muy triste.
Lisandro se quedó ahí, mudo, sin decir media palabra, no sabía exactamente como actuar, puesto que jamás nadie había sentido celos de él y le resultaba muy extraño, pero pensó que aquello sería pasajero y que no tenía ni la menos de las importancias.
Amy por un momento quiso ir a buscar a Dake para explicarle como sucedieron las cosas y que no fueron como en su cabeza pudiesen haber pasado, pero finalmente pensó que no merecía la pena, porque ya estaba harta de tenerle que explicar cosas que no tenían ningún sentido lógico. Aqua intentó comprender la situación de Dake y de Amy, al igual que lo suyo con Castiel, pero se dio cuenta de que tal vez no tenía mucho sentido seguir con una relación que igual iba más para atrás que para alante.
-Sí. Tal vez y tienes razón. Pero, ¿sabes qué pasa? Que por más que intento, no logro entender nada y me enamoré de la persona equivocada, eso pasa.- afirmó Amy con un suspiro.
-Te entiendo. Castiel y yo tampoco estamos bien.- afirmó Aqua con otro suspiro.
-Pero haber, ¿quién nos mandó a nosotras enamorarnos de estos tipos tan opuestos a nosotras?- preguntaron Amy y Aqua al mismo tiempo.
Por otra parte, Castiel quería entender porque Aqua lo había tratado así la otra vez en el parque, por qué se enfadó tanto por una simple pelea entre él y Nathaniel, cosa que ya era muy normal entre ellos dos, realmente tampoco entendía como podía haberse hecho de repente tan amiga de Demon, persona que cuando lo conoció la cayó pésimo, era como si de pronto viniese Amber y se hiciese su mejor amiga, era ilógico.
Dake sentía que no podía seguir con Amy así, él debía superar sus celos, pero sentía que con ella eran incontrolables, ¿tal vez se estaba obsesionando más allá del amor? Se preguntaba así mismo Dake, era todo confuso, como el mismísimo Duque.
-Tío. Dame consejo. ¿Qué debo hacer con Aqua?- pidió Castil cabisbajo.
-¿Y yo con Amy? Bueno... Pienso que Aqua está confusa, y es normal, tener a un guardaespaldas así... pos...- dijo Dake.
-¿Así cómo Dake?- preguntó Castiel celoso.
-Buenorro. Porque déjame decirte, que a todas las chicas del insti, cuando lo ven, es que se las caen las bragas. Y yo si fuese tía, me lo tiraba pero ya.- respondió Dake riéndose disimuladamente.
-Si es así... ¡Debo romper con Aqua!- dijo Castiel celoso y enfadado.
-¡Oye! ¿Y mi consejo? - preguntó Dake habiéndose quedado solo.
Dake se quedó sin respuestas y hecho un caos, en cambio, Castiel estaba furioso y en cuanto se encontrase a Aqua iba a hablar claramente con ella, poniendo los puntos sobre las ies, ¿en qué se convertiría todo aquello con la furia que traía adentro Castiel? Al finalizar las clases de aquel día, se la encontró, fue corriendo hacia ella, la agarró del brazo, se perdió en su mirada, no lo resistió y la besó desenfrenadamente a la vista de todos, pero se acordó de que iba a otra cosa y no a besarla y frenó.
-Waw Castiel. Después de todo, tus besos me siguen matando.- reconoció Aqua con una sonrisa tonta.
-¡No!- exclamó Castiel.
-¿No?- preguntó Aqua. De repente apareció Dake y se quedó a ver el espectáculo.
-¡No! Porque se te caen las bragas como a todas cuando ves al payaso de tu guardaespaldas.- afirmó Castiel seriamente.
-¡Oye! A mi me respetas niñato.- dijo Demon seriamente por fuera y feliz por dentro.
-¡A mí!- dijo Aqua riéndose.
-Sí a ti. Y no puedo estar con alguien a quien se le cae las bragas por otro que no sea yo.- aseguró Castiel y después se marchó.
Aqua no pudo evitar como todos susurraban y decían cosas, en ese momento, se dio cuenta de que Castiel realmente la quiere y que no se equivocó al escogerlo a él, aunque a veces en su cabeza rondasen cosas que no tenían mucho sentido para lo que sentía muy adentro por Castiel. Demon pensó que después de aquel ataque por parte de Castiel, podría intentar algo con Aqua o al menos un leve acercamiento, pero no se dio la ocasión, entonces prefirió esperar.
A la semana siguiente, el lunes por la mañana llegaron los padres de Aqua justo antes de que ella saliese con Demon para dirigirse al instituto. Aqua los abrazó intensamente porque a pesar de todo los quería un montón y aunque en el pasado los había fallado y así lo sentía, en el corazón de ellos ella siempre sería su única hija adorada y en el de ella son sus padres, imperfectos, pero adorables. Aquella misma tarde Agatha fue a verlos, intentó aparentar un rostro perfecto, cuando lo cierto es que Agatha llevaba días sin dormir, por eso cuando Felipe le pidió a su hija si podía acompañarlo a dar una vuelta antes de la cena, Agatha aprovechó para hablar con su hermana a solas.
-Hermana. Me siento sola. Bueno... Sola y con recuerdos.- aseguró Agatha triste.
-Comprate una mascota, es muy práctico.- afirmó Lucía sonriendo.
-No me refiero a esa soledad. Quiero tener novio.- reconoció Agatha susurrando.
-¡Qué! Osea tú, la que le encanta compartir momentos con amistades, pero eso sí, nada de chicos que arruinen la velada. ¿Me estás hablando en serio?- preguntó Lucía sorprendida.
-Sí hermana. Pero no uno cualquiera. Estoy pensando en buscar a Javier Falcón.- dijo Agatha con una sonrisa algo confusa.
-¡Qué!- exlamó Lucía con la boca abierta, realmente sorprendida con lo que acababa de oir.
Amar es algo complicado, sobre todo cuando se tiene un padre sobreprotector con todo y con todos, haber, hasta un punto es comprensible que Felipe le hubiese puesto un guardaespaldas a Aqua, más que nada, porque él y su madre no podían estar allí con ella por asuntos de su trabajo, Aqua los entendía porque sabía lo difícil que era para ellos mantenerse alejados de ella, aunque seguía sin gustarla ciertas cosas que ellos hacían. En aquel atardecer, viendo el Sol marcharse para traer a la Luna, Felipe y su hija hicieron las paces y se sintiendo muy orgullosos el uno del otro. Después se fueron a casa, cenaron, se rieron de chistes malos y Demon entendió porque era tan importante tener una familia, porque esos momentos que compartes sin importarte mil difeerencias y tener mil equivocaciones, simplemente te ríes y disfrutas de esa compañía tan especial. Tener una familia que él jamás tuvo y por momentos deseó. ¿Qué pasado esconde Demon? CONTINUARÁ...
