Corazón de melón:
Laberinto de Amores 2
Capítulo 11: ¿Un nuevo enemigo?
Kim no quiso contarle a nadie lo que la pasaba, pero en los brazos de la persona que la había dado consuelo aunque fuesen por tan solo diez minutos, no pudo resistir y habló con la verdad, mirándolo a los ojos, esos ojos que estaban empezando a llorar.
-¿Qué te pasa Kim? ¿Por qué lloras?- preguntó Kentin dándola un pañuelo para secarse las lágrimas.
-Porque me pasa de todo al mismo tiempo.- afirmó Kim secándose las lágrimas.
-¿Qué es todo? Cuéntame, en mí puedes confiar.- dijo Kentin.
-Kentin. No solo tengo miedo a perder a Aqua y a que se convierta como esa arpía. Sino que mi madre a entrado en un coma profundo por culpa de mi padre, mi padre está profugo de la justicia.- reconoció Kim rompiéndose a llorar cada vez más.
Kentin al oir aquello la abrazó en seguida, se dio cuenta de que no podía dejar en esos momentos sola a Kim, entre consuelo y más consuelos, Kentin y Kim rozaron sus labios como si hubiese sido el primer beso que les hubieran dado en toda su vida, no fue el primer beso que les dieron, pero sí fue el primer beso de amor sincero que recibieron sin fin a cuentos, Kentin no supo en que momento su corazón solitario empezó a amar a otra persona que no fuese a Aqua, Kim en cambio, era la primera vez que sentía aquello, algo sincero y sin mentiras.
Las amigas de Amber no se sentían muy bien con aquella amistad que había entre Amber y Aqua, aunque supiesen que era falsa. Amar a alguien como Aqua amaba a Castiel era increíble, porque después de que se fue Demon, por fin pudieron seguir juntos, tocando sus almas con el corazón, mirándose al uno al otro, besando sus labios, carismáticos y tiernos, dulces y sabrasos, amándose eternamente.
Demon se había enamorado locamente de Aqua, quiso alejarse de todo lo que la rodeaba, intentó desde el principio alejarse de lo que podía sentir por Aqua, pero fue inevitable que su corazón se llenase de aquel amor que era puro, lo único que había en su vida desde que nació, porque Demon su pasado, un pasado que en breve os contaré.
El pasado de Demon tenía fronteras. De pequeño tuvo una familia, una normal, se reían en aquellas reuniones, hacían chistes malos, lo típico, hasta que su padre un día se fue y su madre perdió por completo la razón, él ya se sentía solo no tenía a nadie, la locura de su madre acabó por completo con ella, Demon pidió al padre de un amigo suyo que la internara en un lugar para este tipo de problemas, para que se ocupasen de ella, después se fue lejos hasta acabar en los Estados Unidos, se entrenó con la ayuda de un conocido y se convirtió en agente secreto y en un guardaespaldas. Demon sentía que no merecía el amor y el cariño de nadie, por eso lo suyo siempre fue aventuras sin importancias, por eso prefería no enamorarse, pero cuando sintió que por primera vez en tanto tiempo volvía a querer a alguien, no podía soportarlo, debía luchar por su amor con ella, pero saber que era un amor no correspondido lo llenó de rabia, sintió que nuevamente le mentían, que nuevamente lo traicionaban y eso no lo podía permitir. Fue a buscar a Debrah. ¿Qué deseba hablar con ella?
-¿Debrah?- preguntó Demon.
-Sí, soy yo cariño. ¿Quién eres tú?- preguntó Debrah con una sonrisa maligna como ella.
-Soy la solución a tus problemas.- aseguró Demon con otra sonrisa.
-¿Qué quieéres decir?- preguntó Debrah algo confundida y nerviosa.
-No temas preciosidad, yo quiero a Aqua y tú a Castiel, quiero verlos separados, aunque ella no me quiera, me da igual, lo único que quiero es que sea infeliz como yo mismo me siento, quiero que conozca mi dolor interiormente y personalmente. ¡Quiero que esa niñata sienta mi dolor propiamente!- afirmó Demon lleno de rabia en la mirada y en sus palabras.
Debrah respondió con una sonrisa que daba por un hecho su alianza. ¿A qué iba a llegar todo esto?
Amy no quería perder a Dake por culpa de Debrah, esta vez no iba a permitir que nada ni nadie los separase, tenía que hacer algo cuanto antes, la costó, pero fue a pedir ayuda a Amber por muy mal que se pudieran llevar, debía aliarse a ella, porque deseaba con todo su ser alejar a Debrah de todo sus seres queridos.
-¿Nena me estás pidiendo ayuda?- preguntó Amber riéndose.
-No te rias Amber. Es enserio. Quiero a Dake y no pienso permitir que esa loca, llegue y como si nada me robe a mi novio.- aseguró Amy desesperada.
-Entonces necesitas amenazarla con algo.- afirmó Amber sonriendo.
-¿Con qué?- preguntó Amy sin comprender nada.
-Necesitas a Castiel. Una ayuda fundamental. Habla con él, haz que te ayuda.- dijo Amber.
-Pero él. ¿Cómo va a poderme ayudar?- preguntó Amy confusa.
-Debrah quiere a Castiel, y como sea, para ella Dake es un simple aperitivo, no es lo mismo con Castiel. Si él logra hacer creer a Debrah que está de su parte, pues ella dejará en paz a Dake.- afirmó Amber.
-Me cuesta reconocerlo, pero eres ocurrente y certera en algunas ocasiones.- reconoció Amy muy a su pesar.
Por fin logró tener una pequeña solución, aquello era un opción, pero no tenía otra opción, osea que lo tenía que hacer, fue a pedírselo a Castiel, pero él se negó porque no quería tener problemas con Aqua, su nuevamente novia. ¿Entonces que tendría que hacer? Castiel no aceptó a pesar de que ella le insistió, pero lamentablemente Castiel era muy terco y no iba a ceder, una vez que decía que no, era muy difícil hacerle cambiar a un sí.
Kentin y Kim pasaron todo el resto del día juntos, abrazándose, dándose cariño mutuamente. Kentin siempre estuvo solo y ahora que volvía a sentirse vivo gracias a Kim no iba a dejarla ir tan fácilmente, Kim jamás sintió lo que sentía por Kentin, sinceridad en cualquier gesto que hacía, no podía dejarlo pasar, era algo que el corazón no podía evitar sentir, era algo verdadero. ¿Alguna vez sentiste que el primer amor era capaz de apoderarse de ti? Precisamente, era algo inevitable.
-Kentin. ¿Me amas?- preguntó Kim ingenuamente.
-Te adoro. ¿Te parece poco?- preguntó Kentin sonriendo.
-Nada es poco si te tengo a ti.- respondió Kim.
Abrazados, sintiendo el latido de sus corazones, se besaron intensamente hasta ver el amanecer juntos. ¿Tantas horas de amor? ¿Podía ser cierto? ¿Se habían enamorado?
El Duque necesitaba hacer lo que sea para conseguir alejar a Amy y a Dake por siempre. ¿Que pretendía? ¿Por qué tanta maldad? Era algo que él no estaba dispuesto a confesar. Nathaniel no se podía explicar porque le parecía tan conocida la voz de El Duque, pero así era, se le hacía muy conocida. ¿Acaso ya lo conocía? ¿Pero de qué? ¿Por qué tantos misterios?
Debrah y Demon pasaron la noche juntos, ella estaba encantada con el cuerpazo de Demon y él solo quería vengarse y lo hizo todo por despecho. Estaban comenzando con su plan. ¿Qué iban a hacer Debrah y Demon? ¿Demon se había enloquecido? CONTINUARÁ...
