Corazón de melón:

Laberinto de Amores 2

Capítulo 12: "mi nombre es Esteban..."

El amor que una persona podía llegar a sentir por la música o por cualquier otro "hobbie" por así decirlo, podía ser la única salvación que una persona podía tener para mantener su conciencia limpia. Días después de que Demon y Debrah se acostaras, directamente dicho, Debrah fue a hablar con Dake, lo intentó envolver entre sus palabras dulces y sus promesas de triunfo que realmente le importaba aquello muy poco a Dake, pero ella lo hacía por diversión, por tener algo mientras consigue el premio grande como lo denominaba ella, Debrah estaba a punto de besar a Dake y él de dejarse besar, hasta que de pronto llegó Amy y los interrumpió.

-¿Cómo? ¿Me cambiaste muy rápido Dake? Pensé que eramos uno, que sentíamos lo mismo el uno por el otro, pero ya veo que me equivoqué.- dijo Amy empapada en lágrimas.

-Amy... Yo...- decía Dake emocionado pero confuso.

-No digas nada. La prefieres a ella, todos la prefieren a ella.- afirmó Amy secándose las lágrimas y yéndose corriendo de allí.

Dake sintió que había fallado a Amy y peor aún, que había fallado a sus verdaderos sentimientos, entonces fue cuando Dake se dio cuenta del error que había cometido al acercarse a Debrah, se dio cuenta de lo perversa que podía llegar a ser, lo peor de todo, es que esta vez a lo mejor no habría una reconciliación, porque él estaba muy confuso, aunque sabía que el amor de su vida siempre fue Amy.

-Pero es que eres idiota o qué.- preguntó Armin indirectamente.

-Esa niña te ama baby, y tú la traicionas con esa.- dijo Alexy decepcionado de Dake.

-Y espera amigo mío, que como se entere Castiel. Puff, no quisiera estar en tus zapatos.- dijo Armin tocándolo el hombro a Dake.

Es que realmente, Castiel se iba a comportar como el hermano mayor de Amy y si se enterase por muy amigo que fuese de Dake igualmente le echaría una buena bronca y eso si es que no se abalanzaba sobre él y empezaban a pelear. Castiel fue a buscar a Dake, pero no lo encontraba, hasta que pasó una semana y el mismo Dake, fue a buscarlo, pero no para pelear sino para confesarle a Castiel personalmente la decisión que había tomado.

-Leí tu mensaje. Está bien, no peleemos, pero ahora dime, ¿por qué lo hiciste? ¿Por qué Debrah? ¿Y por qué Amy? ¿De verdad no sabes lo que pasó hace tres años?- preguntaba Castiel sin obtener respuestas.

-Son muchas preguntas, y solo hay una respuesta. No lo sé. Solo sé que he tomado una decisión y espero que me apoyes.- pidió Dake con una mirada completamente apagada.

-¿Qué decisión?- preguntó Castiel preocupado.

-Me regreso a Australia, jamás debí venir. Mira, te confieso una cosa, yo vine a este instituto porque sabía que Amanda iba a estar allí, por nuestro verano, por esa magía tan especial que había entre los dos, pero necesito alejarme de todo, pensar friamente, alejarme de ella, no quiero hacerla más daño. No más del que ya la he hecho.- reconoció Dake a punto de marcharse.

-¿Estás seguro de que es lo mejor?- preguntó Castiel triste.

-No lo sé.- dijo Dake y se marchó.

Castiel no sabía como repetir esas mismas palabras al oído de Amy, pero sabía que debía hacerlo porque tal vez sino podría pensar más mal de lo que ya piensa de él. Amy se quedó paralizada al oir las palabras que había dicho Dake pero que Castiel repitió. Aqua y las demás la dieron consuelo, aquel consuelo que solo unas mejores amigas sabrían dar, Kim se enteró de todo lo ocurrido, no lo pensó dos veces y fue a apoyarla. El Duque la vio llorar por los rincones del Sweet Amoris, no pudo evitar emocionarse con las lágrimas de Amy y fue a darla su apoyo y comprensión.

-Mira niña. No sé si decirte que es lo mejor, o simplemente abrazarte. Lo único que sé, es que las cosas pasan por algo, y él pasó y se marchó por algo. Yo creo que te amaba, no como yo podría amar a una mujer, pero te amaba realmente y si esa niña Debrah fue el problema, pues a lo mejor, pero también sea posible que, el problema venía de antes y no solo fue la llegada de Debrah, tengo entendido que discutíais a menudo y eso pues...- dijo El Duque con el fin de consolarla.

-¿Por qué es tan bueno conmigo? ¿Y por qué con los demás, es como es? Por ejemplo nadie sabe su nombre.- preguntó Amy secándose las lágrimas.

-Mi nombre es Esteban.- dijo El Duque sonriendo y alejándose.

Amy no se podía creer que El Duque la hubiese dicho su nombre verdadero, no completo, pero algo era algo. Con todo lo que había pasado ninguno de los chicos y chicas era capaz de seguir con aquel plan de desenmascacar al profesor de dibujo, mucho menos Amy que había tenido el gusto de poderle conocer mejor y darse cuenta de que no es tan malo como aparenta y que las apariencias siempre tienen dobles intenciones.

Kim y Kentin estaban juntos, Aqua no lo podía creer, pero se sentía muy feliz por ellos, quiso preguntar a Kim porque su lejanía durante las últimas semanas, pero no se atrevió porque no quería romper aquel momento. En realidad, Amber era la más sorprendida con la noticia de aquel noviazgo, pero ni la hacía feliz ni la disgustaba, osea que la daba totalmente igual. Violetta y Armin quedaban de vez en cuando, estudiaban juntos, incluso Armin mejoró sus notas gracias a ella, los padres de Armin se llevaban muy bien con Violetta porque les parecía una niña encantadora y la novia ideal para su hijo Armin, ya que Alexy, pues era gay. Violetta se había dado cuenta de que lo que sentía en su corazón, no era un simple agradecimiento por su compañía y su amistad, sentía algo más fuerto que aquel sentimiento de gratitud y amistad, lo mejor de todo fue cuando nuevamente se confesó, solo que esta vez con Armin, el hermano de Alexy.

-Eres un encanto de chico.- reconoció Violetta sonrojada.

-Gracias. Pero tú eres mil veces más maravillosa.- afirmó Armin sonriendo.

-Sabes... Me pasan cosas contigo. Quiero decir, creo que me estoy enamorando de ti. ¿Es malo sentir esto?- preguntó Violetta con timidez.

-No, mientras sea correspondido.- respondió Armin besando los labios de Violetta.

Aquel beso sellaba lo que sentían el uno por el otro y realmente era muy tierno verlos enamorados, sobre todo Aqua se sintió muy feliz porque sintió que por fin Armin la había olvidado y había optado por la mejor chica para enamorarse, una chica como Violetta, leal y amorosa, una chica capaz de amarlo como él se merece, de verdad y sin enredos, un amor lleno de ternura y dulzura, un amor que solo Violetta era capaz de darle y se sentía tan bien amar y que ese amor fuese correspondido.

Demon regresó al instituto para hacer una visita, obviamente nadie debía saber que Debrah y él eran "amigos" o por lo menos que se entendían muy bien, fue a ver a Aqua, según él para disculparse y recuperar la amistad de Aqua, aunque realmente no era la amistad de Aqua lo que le interesaba, la vio, la agarró de la mano y fueron juntos a la sala de delegados que en ese momento estaba vacía.

-Demon.- dijo Aqua sorprendida de verlo.

-Sí, soy yo princesa. Déjame hablar primero porfis. Yo te quiero, quiero decir, te aprecio mucho y eres una increíble persona, por eso se me hace injusto que sigamos separados como amigos, porque podemos ser, ¿o no?- preguntó Demon sonriendo.

-Claro.- afirmó Aqua sonriendo y cayendo en su juego.

Aqua había caído en las falsas palabras de Demon, de la única persona que jamás se hubiese esperado una traición. Nathaniel entró en la sala de delegados porque pensó que no había nadie entró sin tocar la puerta, y los sorprendió abrazados. Repentinamente Castiel llegó porque estaba buscando a Aqua y también los encontró abrazados.

¿Qué sintió Castiel? ¿Es posible una nueva ruptura? ¿Por qué El Duque confesó su nombre (Esteban) a Amy, con qué fin? CONTINUARÁ...