Corazón de melón:

Laberinto de Amores 2

Capítulo 13: ¿Tu verdad o mi verdad?

Cada uno puede tener una verdad o mil verdades de querer creer, pero lo cierto es que cada corazón tiene su verdad, y el de nuestras protagonistas lo tenían. Aqua creía en ese amor capaz de cambiarlo todo, creía en la posibilidad de salir adelante valiéndose de amor sin timidez a equivocarse a pesar de saber que aquella persona pudiese ser tan distinta a ella. Amy creía en un amor que atravesaba batallas con el fin de salir siempre vencedor, creía en sus sueños y creía que en la música y en el amor no había reglas. En cambio, Castiel pensaba que su verdad era seguir su instinto era su propia y única regla y que si algo funcionaba mal no iba a ser precisamente su culpa, aunque aquella regla se fue al garete en el momento en el que conoció a Aqua, el momento en el que su única regla era seguir a sus sentimientos fuesen a donde fuesen. Por otra parte, Dake sentía que su única verdad era enamorarse de una vez por todas y dejarse de tonterías, cosa que pensó que jamás le ocurriría hasta que conoció a Amy que lo cambió por completo, ahora su única verdad era seguirla a ella fuese a donde fuese para jamás dejarla marchar, aunque en este momento de la historia él decide marcharse porque sintió que falló a la cual era su verdad, falló a Amy y se falló a si mismo.

-Pero chicas. No se supone que no hay que seguir a una verdad, sino al corazón...- afirmó Alexy triste por verlas tristes.

-¡Sí! Por ejemplo, mi verdad antes era muy opuesta a la de ahora.- dijo Violetta sonriendo y mirando a Armin.

-¿Y cuál era tu verda Vilu?- preguntó Armin agarrándola de la cintura.

-Seguir a mi corazón, es decir, seguirte a ti mi amor.- afirmó Violetta besándolo.

-Ay que Kukis, me muero de la envidia jo...- reconoció Alexy emocionado por ver a su hermano feliz y enamorado.

Caer en la verdad de los sentimientos tiene sus pros y sus contras, porque por ejemplo Debrah iba a utilizar los sentimientos pasados que sintió Castiel por ella para poderlo volver a manejar a su antojo, y hacerlo a su semejanza, mientras que Aqua se queda sola. Lo cierto es que Debrah no la conocía totalmente, pero tenía muchas ganas de verla acabada.

El amor que existía entre Dake y Amy se decía que era único e insuperable, pero parecía que todos se habían equivocado, sí era cierto que tenían roces pero las reeconciliaciones les agradaban más que aquellos roces, pero aquel amor se vio superado por Debrah y Amy no lo pudo soportar.

-Es que todo esto llegó a su fin. ¿No entendeis?- preguntó Amy desesperado.

-Mira diablilla, sé que duele que se te haya ido Dake, pero la vida sigue, hay mil chicos disponibles a tu alcance.- afirmó Castiel intentándola animar.

-¡Ninguno como él! Pero ese no es el caso.- dijo Amy levantándose del banco del parque.

-¿Entonces cuál?- preguntó Violetta prestando mucha atención.

-El caso es que yo, que tenía las cosas súper claras respecto a Debrah, he sido a la primera a la que ha derrotado y no me digais que no.- aseguró Amy.

-No digas eso amiga.- dijo Aqua apenada.

-Amy. Eso es lo que quiera esa esttúpida, no la sigas el juego.- pidió Kim.

-Lo siento Amy, pero es la verdad. Lucha por lo que quieres y no tengas miedo a esa niña, en este tiempo he sabido conocerte y sé que eres más fuerte de lo que aparentas. Ve a por ella, vengate, pero no caigas en lo que ella quiere que hagas.- dijo Kentin muy seguro de que ella tomaría aquellas palabras como un gran consejo.

Amy no se iba a dejar vencer tan fácilmente ante Debrah, ya que no supo luchar por Dake, lucharía por ella, es lo que le hubiese gustado a Dake oir. Lisandro estaba muy feliz de oirla hablar así, no entendía porque razón, pero Amy la hacía sentir bien como hace mucho tiempo no se sentía, se sentía agusto sin problemas de mostrarse tal cual era como en la música, él era el primero en mostrarse tal cual cuando tocaba algún instrumento o cantaba. ¿Eso que quería decir? Que para Lisandro Amy era música.

Nathaniel tenía la esperanza de que aquella fuese su oportunidad de reconquistar a Amy, antes no podía porque existía Dake, pero ahora que se había ido podría luchar por recuperar aquel amor que dio por perdido. Melody lo escuchó hablar así, lamentó mucho que él estuviese enamorado de Amy, pensó que desde fin de curso del año pasado, quien tenía esperanzas era ella y no Amy, pero tal cual parecía que no era así y que la que salió perdiendo fue ella. Un día que Melody iba acelerada y llevaba una carpeta con papeles, se chocó con Debrah y todo se cayó, Debrah sonrió y la ayudó a recoger las hojas.

-Gracias Debrah.- agradeció Melody sonriendo.

-De nada querida. Oye. ¿A ti te sigue gustando Nathaniel?- preguntó Debrah sin dejar de sonreir en ningún momento.

-Que... Yo... Sí, no lo voy a negar más...- respondió Melody nerviosa.

-Tranquila, a quien hay que dejar fuera del juego es a Amy, yo te puedo ayudar encantada.- aseguró Debrah a punto de convencerla.

-No sé... Yo... Es que es mi amiga.- afirmó Melody dudosa.

-Sí, una amiga que te vuelve a robar al chico que te gusta. Melody, como puedes aceptar que la misma chica te robe al mismo chicos dos veces, yo a la primera la hubiera sacado del juego.- aseguró Debrah con una sonrisa intacta.

-Tienes razón, no puedo permitirlo, antes me gustaba Nathaniel, pero ahora me encanta.- afirmó Melody sonriendo.- Bueno te dejo que llego tarde a clase, luego hablamos, bye.- se despidió Melody.

-Que estúpida más fácil de convencer.- susurró Debrah con un risa baja.

Debrah había conseguido una nueva aliada de la mano de Melody, lo cierto es que a quien quería ver fuera del juego totalmente era a Aqua, pero Amy también era un estorbo en su camino por eso prefirió sacarla del juego primero. Demon pensó que se había aliado con una perturbada mental, está bien que quiera fuera a Aqua, él también así lo quería, pero no entendía porque meter a más gente en aquel entierro, se suponía que la cosa iba con Aqua y Castiel, no con Amy, Dake, Melody, ect. Era algo que no comprendía muy bien Demon, pero prefirió seguirla el juego antes de que a él también le pudiese ir mal.

El Duque ya tenía un nombre de pila, se llamaba Esteban y por alguna razón le confesó su nombre a Amy, ella quiso preguntarle por qué a ella, pero no pudo, puesto que pasó todo lo que pasó con Dake y Debrah, entonces no preguntói nada, hasta que lo vio en la sala de profesores cuando ella buscaba a su profesora de latín porque tenía una duda, pero no la encontró a ella, sino a Esteban.

-Profe, ya que lo veo. ¿Por qué me dijiste a mí tu nombre y a los demás no?- preguntó Amy algo nerviosa pero aparentando estar relajada.

-Porque tú eres especial.- respondió El Duque sonriendo.

-Esteban, ¿puedo llamarte así?- preguntó Amy con timidez.

-Claro, solo tú.- respondió El Duque sonriendo.

-¿Por qué soy especial?- preguntó Amy más nerviosa que antes.

-Porque me encantas tú y tu personalidad.- respondió El Duque acercándose a ella y acariciando sus labios a punto de besarla.

Pero aquel casi beso, se vio interrumpido por una llamada que recibía Amy, era su madre avisándola de que pasarían el fin de semana juntas después de que se llevaban son ver desde fin de año. Amy salió de la sala de profesores y El Duque, es decir, Esteban, se sintió muy bien, de poderla confesar de alguna manera sus sentimientos hacia ella.

El corazón no escoje de quien enamorase, simplemente se enamora, excepto cuando somos nosotros mismos los que decidimos enamorarnos. Amy se sintió muy extraña en aquel momento con El Duque, pero lo cierto es que tampoco era un sentimiento malo. ¿Acaso Amy decidirá quererse enamorar de él tan solo por tener a quien amar?

Aqua y Castiel, seguían juntos, sin ningún roce, les hacía muy bien estar juntos, por fin tan solamente ellos dos, juntos, sin nadie más. Aqua logró explicarle lo que había pasado y porque se había abrazado a Demon, esta vez Castiel quiso hacer como sino hubiese visto nada, aunque por dentro se moría de rabia, pero prefirió aparentar aquello para no volver a discutir con su amada. Aqua tuvo la oportunidad de explicarle como estuvieron las cosas y así lo hizo. Él sintió que esa rabia se marchaba gracias a la confianza que ella tenía puesto en él, y la confianza que a pesar de todo él tenía en ella, aunque así no era como parecía. ¿Cuál será el siguiente paso de la malvada de Debrah? CONTINUARÁ...