¡Hola! Lo primero de todo quiero pedir disculpas por los dos capítulos anteriores. Cuando los subí llevaba unas treinta horas o más sin dormir y estaba literalmente zombi. No sé bien ni lo que puse en las anotaciones y me parece que los subí sin revisar así que dentro de poco actualizaré a la versión revisada. Esto es por si puse demasiadas incoherencias en las anotaciones ^^u

Por otro lado: ¡penúltima actualización! Las dos últimas van a ser dobles, en este caso porque el capítulo que viene ahora es de enlace hacia el final y subirlo solo sería bastante flojo. Sin más os dejo con él.

Disclaimer: Shingeki no Kyojin y todos sus personajes pertenecen a Hajime Isayama. Pacific Rim y todos sus personajes pertenecen a Guillermo del Toro y Legendary Pictures. Esta historia fue escrita sin ánimo de lucro y con el único propósito de entretener.


El inicio de la operación estaba marcado para las seis de la tarde, hora de Tokio. Los ocupantes de la base se dedicaban a pasar el que podía ser el último día de sus vidas de muy diversas maneras. La mayoría de ellos habían contactado con sus familias; no podían decirles lo que estaba punto de suceder, pero intentaban despedirse a su manera, o al menos dejar constancia de lo mucho que les querían. El mejor ejemplo de ello era Mike: había llamado a su mujer tres veces.

Los que no tenían familia, como Smith o Levi, se refugiaban en el trabajo o en la compañía de sus colegas, lo más cercano que podían encontrar en esos momentos. Después de todo, eran los únicos que estaban al tanto de la desgracia y de forma involuntaria compartían ese vínculo. Se vivieron escenas de lo más emotivas entre ellos, e incluso inusuales: el mariscal Smith fue requerido para oficiar una boda improvisada; a la que Levi se rehusó a asistir porque "menuda manera de hacer las cosas, si tanto se querían se hubieran dado cuenta mucho antes. Y casarse unas horas antes de morir no hará que sean más felices." No merecía la pena discutir con él en asuntos de índole sentimental.

Levi había pasado toda la mañana en la sala de entrenamiento, buscando ocupar su tiempo en algo que le distrajera de la molesta vocecilla en su cabeza, esa que le recriminaba la actitud cortante que había tenido con Mikasa. Al parecer ella se había dado por satisfecha con sus palabras, pero él estaba seguro de que lo había malentendido por completo. Y era normal, dado que lo había consentido a propósito. Pero no podía explicarle que desde la muerte de Petra le asustaba desnudar sus sentimientos delante de alguien más, que no estaba seguro de lo que había significado esa noche entre los dos y que tenía un miedo atroz (aunque eso no lo reconociera ni ante sí mismo) de descubrir y confirmar que podía estar enamorándose de ella. No estaba preparado para todo eso y menos con un desastre de tal magnitud a las puertas. Por eso había optado por alejarla, hiriéndola, tomando el riesgo que eso podía conllevar para la tarea que les esperaba.

Por su parte, Mikasa estaba decidida a borrar de su mente todo recuerdo de la noche anterior y dedicó gran parte del día a charlar con sus conocidos dentro y fuera de las instalaciones. Visitó a Connie junto con Sasha en la enfermería y también quiso dedicar unos momentos a los pilotos muertos recientemente. Poco antes de la hora acordada, paseaba con Armin por la playa, de vuelta ya al complejo. Habían hablado de su infancia, recordando anécdotas y travesuras pasadas siempre protagonizadas por ellos dos y Eren; echándole de menos en compañía. Armin se despidió de su amiga ante el ascensor de acceso al hangar principal: apoyaría al mariscal Smith desde el puente de mando. Se abrazaron y, al separarse, el muchacho se dio cuenta de un detalle.

- Mikasa. No llevas la bufanda.

Ella se llevó una mano al cuello por puro reflejo, aunque sabía de sobra que la prenda no estaba allí. Así lo había decidido. Durante mucho tiempo había sido un símbolo de que Eren seguía con ella, presente, de que no la había abandonado. Pero, a causa de las palabras de Levi, se había dado cuenta de que sin querer ese recuerdo se había convertido en un lastre que pesaba sobre ella, que arrastraba como una losa.

- Es verdad. Armin, si este mundo sigue existiendo pero yo no regreso... devuélvesela a Eren. Por favor – y con estas palabras se despidió de él.


El tema de la bufanda de Mikasa es algo que me gusta mucho tratar en mis fics. Puede que se trate solamente de una prenda pero se nota que para ella es un objeto con mucho significado y me gusta jugar con eso en mis historias.

Ah, ¿cómo se resolverá el shippeo? Habrá que esperar al final para eso~

¡Nos leemos en el siguiente!