Corazón de melón:
Laberinto de Amores 2
Capítulo 14: la comprensión.
A veces por intentar comprender a una persona pones en duda tus propios sentimientos sin darte cuenta de que te estas equivocando realmente, sin pensar en lo que puede pasar en un futuro muy poco esperado, pero a la vez tan ansiado. Debrah ansiaba ver arruinada y acabada emocionalmente a Aqua, pero... ¿Lo logrará? ella respondía con mucha facilidad que sí, pero... ¿A caso Debrah se imaginaba que Aqua tuviera tantos aliados incluyendo a Amber? La respuesta era un rotundo no.
Gente como Amy jamás se imaginó sentir lo que sintió cuando se enamoró de Dake, jamás se imaginó que un loco del surf al que le encantaban las mujeres pudiese conquistar su corazón, y él jamás se imaginó que una amante de la música pudiese hacerle padecer el más increíble de los celos, jamás pensó que iba a ser un celoso poco controlable. O gente como Aqua que jamás pensó que al instalarse en un nuevo instituto conocería el buen sentido de la palabra AMOR, como Caste jamás pensó que su corazón duro como el acero y fuerte como el hierro derrotado por la malvada de Debrah lograría ser conquistado por Aqua. A veces el corazón no escoge, se enamora y punto, o sino decidme sino es cierto el amor que apareció en los corazones de Kim y Kentin.
-Finalmente, estamos juntos.- afirmó Castiel agarrando de la cintura a Aqua.
-Sí. Hasta que Debrah acabe con todo esto.- aseguró Amy triste y apagada, después se marchó. Castiel estaba a punto de ir tras ella, pero lo detuvieron.
-¿Usted?- preguntó Castiel asombrado de verla.
-Hola chicos. Yo soy la madre de Amy, yo soy Cristal de la Fontine y él es mi marido Adolfo de la Fontine.- se presentó la madre de Amy sonriendo.
-Cristal, vamonos de aquí, no me gusta estar rodeado de...- decía Adolfo siendo interrumpido.
-¿Rodeado de qué? ¡Se olvida que por su culpa Amy jamás ha podido ser feliz porque ustedes siempre han estado de por medio!- exclamó Castiel furioso y nadie entendía nada.
-Pues. Jovencito. Bueno ya que estáis aquí todos presentes. ¿Amandita no os ha comentado nada? Se viene a vivir con nosotros y jamás volverá aquí. Sobre todo estará lejos de ti Castiel Vidasoa, odio a tu familia y siempre te odiaré a ti.- reconoció Adolfo agarrando del brazo a su mujer y marchándose junto a ella de allí.
Nadie podía entender tanto odio en la mirada de aquel hombre, quien era el padre de Amy, no podían entender porque le hablaba así a Castiel, como si le recordase a alguien. Amy se encerró en su habitación y empezó a preparar todo su equipaje sin parar en ningún momento de llorar. Castiel intentaba comunicarse con ella, pero ella no lo contestaba y como Amy sabía que no iba a ser el único en llamarla apagó su teléfono móvil. El lunes a primera hora se iría de los Estados Unidos. ¿A dónde? Ni ella misma lo sabía.
Aqua intentaba comprender la situación de su mejor amiga que era Amy, pero no lograba entender como no podía confiar en ella, o al menos en Castiel, la persona que siempre fue como su hemano mayor y que a pesar de todo la defendió ante todo y ante todos.
Cristal adoraba a su hija, era lo más valioso que tenía, pero llevaba tantos años siendo complice en todo de su marido, que a esas alturas no podía dejarlo solo con todo, aunque aquel secreto que guardaban cada vez se había demasiado grande y cada vez Cristal se sentía muy culpable, lamentablemente no se podía decir lo mismo de Adolfo, un hombre rencoroso y capaz de pasar sobre cualquier cosa, aunque aquella cosa fuese su propia hija. Cristal no soportaba que su hija la mirase como la miraba, llena de tristeza, apagada, con rabia, por eso fue que decidió hablar con ella.
-Hija... No me gusta verte así.- afirmó Cristal muy entristecida.
-Pues dime la verdad. ¿Por qué mi padre me odia tanto? ¿Por qué me quiere ver infeliz?- preguntó Amy sin dejar de llorar.
-Él no te odia. Él lo único que quiere es protegerte de la verdad.- dijo Cristal sin darse cuenta del error que acababa de cometer.
-¿De qué verdad me estás hablando?- preguntó Amy secándose las lágrimas.
-No nada. Hija preparate, ya sabes que mañana mismo nos vamos.- respondió Cristal disimulando intentando salir de aquella situación algo incómoda.
Amy dejaba de llorar para entrar en un pozo de rabia sin salida, se puso a ver fotos con todos sus amigos, con Dake, se juró que jamás los olvidaría, de hecho tantas alegrías, tantas cosas, solamente lo habían vivido juntos ya era hora de pasar página pero de mantenerlos siempre en su corazón y actuar con la mente fría, para no dejarse derrotar por sus propios padres, en todo caso con el que tendría más peligro era su padre, pero... ¿Podrá con todo ello ella sola?
Llegó el día de marcharse, de dejar todo atrás, de ser fuerte, de olvidarse de todo cuanto vivió, bajo tanta rabia había un corazón noble, pero que en ese momento estaba completamente escondido, no debía aparentar que seguía débil e intacta, debía mostrar firmeza ante todo. Pero ella no contó con la visita de todos sus compañeros y amigos del Sweet Amoris, una visita agradable para su última hora en los Estados Unidos, todos se reunieron en el aeropuerto, por primera vez en tanto tiempo, Castiel fue puntual.
-Aquí nos tienes diablilla. Madrugando más de la cuenta por ti.- dijo Castiel abrazándola.
-Sí. Tú dejaste huella en nosotros. Una huella imposible de olvidar.- afirmó Aqua triste.
-Sí. Amanda te ganaste grandes amigos, y yo que tan poco te conozco, me doy cuenta de que si tienes todos estos que te rodean es porque te lo mereces, eres única, no lo olvides.- afirmó Kentin.
-Ay querida, no puedo creer que esto sea una despedida, te quiero mucho y te desearé always smiles. ¿Recuerdas?- dijo Alexy emocionado.
-Jamás te olvidaré Alexy.- aseguró Amy abrazando a Alexy.
-Fui tímida, pero a ti, te agradezco que me metieras en tu grupo sin si quiera conocerme.- dijo Violetta llorando.
-Gracias a ti, supe lo importante que fue tener una amiga, cuando al único que tenía era al loco de mi hermano, ahora te vas, viéndome todo un hombre jajajaja, con amigos, a parte de mi hermano y con la mejor novia del mundo.- reconoció Armin sin quererse emocionar pero finalmente siendo emocionado.
-Yo jamás olvidaré que cuando te conocí te juzgue mal, sin motivo alguno, y no solo obtuve una gran persona que me perdono, también gané a la mejor amiga de todas, por eso jamás quise volver a criticar a ninguna nueva.- aseguró Kim sonriendo y abrazándola.
-Creo que quedo yo. Amanda, es raro verme en esta situación, pero a pesar de todo siento un vacío en tu ausencia, no sé, pero no me gusta y me hace sentir muy mal. No me puedo creer decir esto, pero te quiero mucho.- reconoció Amber emocionada y corrió a abrazar a Amy.
-Amber, no te preocupes, todo los enfrentamientos que pudimos haber tenido quedan en el pasado, lo importante es este cariño que nos tenemos a pesar de todo, dile a Nathaniel de mi parte que no tengo nada que perdonarle, que lo voy a considerar siempre mi amigo. Y a todos vosotros. Sois los mejores de todos, pero me temo que ya me tengo que ir.- afirmó Amy emocionada. Todos se dieron un abrazo en conjunto.
Nadie podía creer que Amber se hubiese sincerado, y menos que se hubiese emocionado en aquella despedida, todos pensaban que Amber no tenía corazón, pero al parecer todos se equivocaron y tanto tiempo de convivencia hace el cariño, aunque muchas veces no podamos reconocerlo.
Amy se subió al avión junto a sus padres, sintió mucha tristeza al saber que tal vez sería la última vez que los vería, se sentía muy mal, porque se daba cuenta de que la última vez que vio a Dake fue la peor despedida de todas y lamentó no poder haber dicho a Nathaniel que lo perdonaba, es más que siempre sería su amiga, pero al parecer, nada se idealizó como ella quería y Nathaniel sintió que no tenía nada que hacer allí. ¿Qué pasará cuando El Duque se entere de que perdió a Amy? CONTINUARÁ...
