LOVE ART-TUALLY

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¡Sorpresa! Se que había dicho que hasta la próxima semana no estaría pero hoy tenía un ratito, así que esta semana va a ser un 2x1, quien sabe si tengo más tiempo libre puede que suba más.

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Realmente hoy no era su día de suerte.

¿Por que me sale todo mal?¿Acaso me había levantado con el pie izquierdo?

Tenten lloriqueo mientras avanzaba cojeando por el pasillo como un alma en pena. Había pasado tanto tiempo mirando a la nada y autocompadeciendose en la cafetería que ya no llegaba a la siguiente clase. Por eso ahora se dirigía a la salida. Quizá sentarse un rato en el césped a la luz del sol mientras veía entrenar a los de la facultad de Actividades Físicas y Deportes le animara el día.

Soltó un quejido propio de ultratumba cuando cruzó las puertas, una chica que justamente pasaba por su lado salto hacia a un lado asustada. Cojeando y quejándose, bien Tenten podría pasar por un zombi.

Tenten no la vio cruzar a toda prisa las puertas huyendo de ella como una exhalación.

La universitaria se detuvo a unos pasos de las escaleras y antes de bajarlas, volvió a soltar un quejido quejumbroso, que se convirtió en un aullido de sorpresa cuando una sombra cayó delante de ella y se estrello justo a sus pies.

Una nube de polvo se levanto del cetro del impacto. Tenten se tapo la boca y agito la mano como un abanico. ¿Que demonios ha caído del cielo?

El polvo se disipó. Tenten tragó saliva. Delante de ella había un pedazo enorme de cornisa, totalmente hecha trizas en el suelo. La chica alzó la vista hacia la fachada del edifico, parecía haberse desprendido de la azotea. Tenten volvió a tragar saliva. Si no se hubiera detenido en el umbral la cornisa le habría caído justamente encima y ahora estaría totalmente muerta.

Las piernas empezaron a temblarle inconscientemente. Se le había olvidado totalmente la razón de su disgusto. Ahora si que estaba asustada

Definitivamente, hoy debía de haber rezado al dios equivocado.

-¡Tenten!

La nombrada alzó la vista de los restos de la cornisa y miró a lo lejos del camino, donde la figura que la había llamado la saludaba agitando la mano.

-¡Konan!-grito ella-¡Prestame uno de tus amuletos!


Vaya menuda mañana!-respondió Konan tras escuchar todo lo que le había ocurrido hoy.-Te prestaré dos de los amuletos más fuertes que tengo, los necesitaras.

-¿Porque no todos?

-Nop, los otros los necesito para mi, si tienes tan mala suerte yo también necesito protección.

-Pero ahora podría estar hecha papilla, ¡Literalmente!.

-Fijate más por donde andas, ese es el mejor amuleto de todos

-¡Konan!-suplicó ella agarrándose del brazo de su mejor amiga, quien la miró con aire maternal

-Porque no le pides a Lee que sea tu guardaespaldas hoy, seguro que estará encantado de proteger a una bonita flor como tu.

Tenten la soltó inmediatamente y la miró con cara de enfado a la vez que bufaba.-¡Hay cosas con las que no se bromean Konan!

-A este paso voy a desarrollar una agorafobia -continuó

Como el mundo exterior parecía muy peligroso hoy, las dos chicas habían decidido esperar al próximo cambio de clase sentadas en el pasillo frente a la puerta.

Konan estaba quitándose dos extraños colgantes y se los pasó a Tenten que se los puso inmediatamente.

-Nunca habías sido muy supersticiosa.

-Ya bueno, cuantos más aliados mejor.

Konan se rió con una risa cantarina mientras se palpaba el broche con una flor azul que tenía sobre su pelo corto teñido de un azul pálido. Aquel color parecía ser el preferido de la chica pues también tenía un piercing azulado bajo el labio inferior y sus párpados estaban maquillados con el mismo color. Aunque quizá todo solo fuera una manera de resaltar aún más el color ámbar de sus ojos.

En cuanto a su ropa, llevaba una gabardina de color camel abierta por lo que se veía que debajo llevaba un jersey gris amplio de cuello barco y unos pantalones vaqueros ajustados con unos botines marrones. Ambas chicas tenían la misma edad pero Konan siempre parecía más femenina que ella. Tenten sospechaba que debía de tener a algún dios entre sus antepasados.

Se miró a si misma, no parecía estar tan mal pero bueno ella hoy no había tenido tiempo de arreglarse.

Se reprendió a si misma, No deberías estar preocupándote de tu aspecto si no en salir hoy viva del campus y sobrevivir hasta mañana. Sin embargo se levantó y usando el reflejo del cristal de la ventana se arregló el pelo y empezó a hacerse sus dos acostumbrados moños.

-Por cierto...

-Ump -dijo con las horquillas en la boca indicando que la escuchaba

-¿Has pensado en que vas a hacer con la lámina que debías entregar a Sasori-sensei?

Tente gruño y se quito las horquillas de la boca para poder contestarla.

-No lo sé, ese tipo no me dijo nada, se quedo mirándome en silencio mientras la buscaba y después se levanto y se fue ignorándome completamente. ¡Será imbécil!

-Bueno era de esperarse ¿no? Quiero decir ya sabes que odia la impuntualidad -comentó su amiga- Resignate a tener que recuperarla este trimestre.

Tenten gruño de nuevo.

Y siguió gruñendo

Solo había cambiado el objetivo de su gruñido. Tenía la vista clavada en el exterior, en el césped tumbándose al sol como ella había querido hacer antes, estaban dos de las personas que menos deseaba ver ahora mismo.

Curiosa Konan se levanto y también miró por la ventana.

-¡Ah! Esas..-murmuro poniendo mala cara

-Creía que hoy tenían una excursión

-No lo sé, no me interesan los asuntos de los alumnos de musicología

Solo había dos personas que Tenten odiaba y que no eran del otro bando. Esas dos personas eran sus sempais de tercer año del grado de Musicología: Tayuya y Kin Tsuchi.

Tayuya era un mal bicho de pelo rojo y ojos castaños que se dedicaba a maltratar a los kohai, (alumnos de cursos inferiores), el año pasado había tenido una guerra abierta con Tenten que no había llegado a resolverse del todo. Por lo que ahora se dedicaban a ignorarse o a lanzarse miradas asesinas cuando se cruzaban y a putearse habilmente con las palabras.

Kin también era una mala persona pero solo era una segundona que al menos era amable con los de su curso, no le desagradaba tanto como Tayuya, quien también era cruel hasta con su propia hermana que cursaba el mismo grado y curso que Tenten y Konan.

-Ignorala o se te contaminará el aura.

-Eso será lo menos grave que podrá provocarle, yo me preocuparía más por una úlcera en el estómago- dijo una voz masculina

-¿Sai? ¿Es que todos habéis decidido faltar a clase hoy?-le pregunto Tenten al chico que se había acercado sigilosamente.

-La clase de Lee estaban jugando un partido y me uní a ellos, he comprobado de nuevo que es muy fácil sacar de quicio a Naruto y Kiba.

-Ah...-Konan se echo una risita-¿Te caen bien eh?

El chico con la piel más blanca que la cal asintió con la cabeza

-Pues deberías decírselo, Lee no se enfada por esas cosas pero Naruto y Kiba son muy...idiotas para esos asuntos

-Los tíos no nos decimos esas cosas Tenten.

La alarma sonó justo al terminar Sai la frase. La profesora Tokiwa salió del aula y los saludo alegremente. No les regañó por no ir a clase, los profesores de la universidad parecían compartir todos una actitud desinteresada por la asistencia a clase. Parece raro viniendo de profesorado pero habían puesto en común el pensamiento de "Haz lo que te de la gana, es tu futuro, a mi me pagaran igual vengas o no" y a todos les parecía bien.

Entraron al aula y se dirigieron a uno de los bancos que estaban al lado de la ventana. Este banco estaba vacío excepto por la presencia de un chico de pelo rojo y ojos azules con un buen par de ojeras y un tatuaje en la frente sobre su ojo izquierdo. Gaara les echo una mirada reprobadora.

-Me habéis dejado solo toda la mañana-recriminó

-Yo tengo escusa -dijo Tenten a la vez que se señalaba el pie vendado con el que aún cojeaba. Aprovechó que ya no era el blanco de la seriedad del chico y se arrastro tras el para sentarse en el asiento junto a la ventana

Sai se limitó a encogerse de hombros mientras se sentaba en el asiento que daba al pasillo, Konan paso tras él y se sentó junto a Gaara dirigiéndole una sonrisa angelical.

-Gomen

Antes de que llegara el profesor Tenten les resumió su día a Sai y Gaara, los dos habían oído de su accidente, Sai por Lee y Gaara por el resto de alumnos, pero no sabían todos los detalles.

Aunque había decidido omitirlo de la historia original para no recibir mas comentarios inútiles, lees contó también el asunto del empujón y la amenaza. Eran sus amigos y Gaara era una de las personas más prudentes y serias que conocía, el no iba a tomarse a broma sus preocupaciones. También les contó sobre la lámina, algo sobre esto debió de hacerle gracia a Sai pues sonrió divertido, y sobre la cornisa.

Ambos llegaron a la misma conclusión y la dijeron sin tapujos

-Serás torpe

-Os digo que nada de esto ha sido por mi culpa, me empujaron

-¿Has pensado que quizá esa mano lo que quisiera fuera salvarte?-preguntó Gaara

-No, bueno no lo pensé, quiero decir ¿entonces como explicas lo de la frase?.

-Tenten tiene razón si incluimos la frase no hay manera de verlo como ayuda-coincidió Konan

-Pero lo de los loros fue gracioso, Lee estaba muy preocupado y tu le saltas con esas-comentó Sai riéndose.

-Oh bueno- Tenten enrojeció hasta la punta del cabello- no pensaba bien, estaba aturdida pero ellos estaban siendo muy ruidosos y la mosca tampoco ayudaba

-¿Mosca?-repitió interrogante el chico del pelo rojo

-Si había una mosca muy pesada rondandome -explicó moviendo la mano y restandole importancia

La seria mirada que Gaara le dirigió le congeló el movimiento de la mano

-¿Que pasa?-le preguntó

-Deberías ir al medico-dijo simplemente

Konan preguntó lo que todos estaban pensando

-¿Por que estas tan preocupado Gaara?

EL veinteañero suspiró

-Es obvio, estamos en Octubre, falta una semana para Noviembre hace demasiado frío para las moscas.

Tenten frunció el entrecejo, no había pensado en eso. Pasó la lengua por el interior de sus labios.

-El zumbido que oíste debía de provenir de dentro de tu cabeza.

-Pero no me pasa nada, estoy bien -interrumpió Tenten a toda prisa extendiendo las palmas de sus manos hacia sus amigos y agitándolas- me han dicho que el coche ni me rozó. Que el que me quedara así es por el trauma pos-traumatico ese o como se llame.

-¿Aun te da miedo ir al médico Tenten-chan? -preguntó traviesamente Sai

-¡NO me da miedo!¡Sai idiota!-contestó ella a la defensiva- Es solo que pienso que los hospitales son los agujeros negros de la probabilidad. Puedes entrar con una cosa y salir con otra, además no me gustan como huele ese intercambiador de almas, siempre que entro me dan ganas de vomitar.

Tenten estaba roja de la vergüenza y por eso mismo hablaba como si estuviese enfadada, era muy vergonzoso que le recordaran eso.

La entrada del profesor la salvo de la conversación, pero aún pudo notar como sus amigos conservaban esa sonrisa de maquiavela diversión en los labios.

Tenten hinchó los carrillos e hizo un mohín antes de levantar la vista al frente y verla.

Junto al profesor había una muchacha de su misma edad, pero su apariencia frágil la hacía parecer menor que ellos. Tenía el pelo largo negro y totalmente liso como si fuera inmune a la electricidad estática, su piel era pálida, pero no de un pálido lechoso como Sai, era de un pálido de alguien que no pasa mucho tiempo al sol. Tenía un buen porte, totalmente recta con las manos delante de ella pulcramente juntas, solo sus delgados hombros que temblaban ligeramente le quitaba veracidad a su pose regia. Tenía una sonrisa amable pero algo nerviosa, estaba apretando los dientes por lo que su mandíbula se mostraba tensa. Un flequillo perfecto le caía en la frente enmarcando unos ojos de un suave y blanquecino lila.

Llevaba puesto un vestido malva de tirantes finos que le llegaba hasta la mitad del muslo y unas botas negras hasta la rodilla, delante de ella entre sus manos sujetaba su abrigo de color morado oscuro y una bandolera gris.

-Es muy guapa- dijo apreciativamentre

Noto como había un asentimiento general y se preguntó si lo habría dicho demasiado alto. Pero la nueva no la había escuchado.

Tenten no se sentía atraída por la mujeres pero como artista sabía y debía reconocer la belleza en ambos sexos. En eso coincidía con Sai, a menudo cuando iban andando juntos miraban con ojo crítico a la gente con la que se encontraban y los catalogaban según su belleza y según las directrices de el hombre de Vitruvio, al igual que un geólogo separa entre rocas metamórficas o sedimentarias. Sin embargo no solían hacerlo delante del sujeto que valoraban pues la gente se sentía incomoda. Y con razón, a no ser que seas un egocéntrico no te gustaría que te despiezaran con la mirada.

-Ella es Hinata a sido trasladada aquí desde..-el profesor tosió...desde otra universidad. Es su nueva compañera, sean amables, ayudándola a ponerse al ritmo de la clase así como los asuntos sobre los que tenga dudas y...

Todos miraron extrañados al profesor, estaba siendo demasiado cortés. Normalmente solo se decía que eran nuevos y se presentaban, la mayoría de los alumnos rondaban los diecinueve o los veinte años, no eran unos críos que necesitasen dirección. La nueva pareció prensar lo mismo, pues torció la boca e interrumpió a profesor

-So-soy Hinata..um...-la chica titubeo un poco-...enc-cantada de c-conocerles.

Realizó una reverencia como los actores de teatro

Tenten notó como en ese instante Konan se inclinó sobre el pupitre con el codo derecho apoyado y la mano en la boca en actitud pensativa, había fruncido el entrecejo y miraba fijamente a la chica que había ido a sentarse en el primer hueco libre que encontró.

Pasó el resto de la clase entre escuchando al profesor, mirando por la ventana y pintándose las líneas de la palma de la mano. Hoy no se sentía con ánimo de prestar atención.

Gaara le dio un par de codazos para intentar devolverla al redil, no lo logró.

Había vuelto a pensar en el Mercurio, era lo único que no les había contado a los chicos. ¿Porque Mercurio? Porque estando al borde de morir pensó en ese dios romano. Suspiró, ella no era psicóloga no podía analizarse a si misma y descubrir la razón.

Con el lápiz entre los dientes mordiéndolo, miró por la ventana. En el circuito de atletismo estaban haciendo una carrera, había bastante gente en el césped jugando a las cartas o tonteando, por suerte aquella ventana no daba al lugar en el que estaba esa zorra de Tayuya...de hecho daba directamente al lugar donde la mole de piedra casi la aplastó.

Se quedó mirando el cacho de cornisa, hasta que sus ojos involuntariamente se deslizaron hacia un chico con el pelo largo hasta el final de la espalda de color azabache que caminaba por allí cerca. Al principio le vio de espaldas y no sabía si era un chico o una chica pero su manera de andar y de cuadrar los hombros era totalmente masculina. Se le veía bastante alto, no podía verle bien la cara, estaba muy lejos, pero el resto de su cuerpo si podía analizarlo.

La proporción entre su altura y la envergadura de sus brazos, entre su cabeza hombros y altura, entre el la parte superior e inferior tomando de centro al ombligo, la longitud de sus piernas...inconscientemente su mano derecha tomo el lápiz de entre sus labios y sobre el folio en blanco empezó a dibujarlo

El chico se acercaba hacia la puerta de la facultad.

-Nos entres, no entres, no entres -canturreo aún observándole

Como si hubiera escuchado sus pensamientos el chico se detuvo antes de subir las escaleras, se paro justo al lado del peñasco con que la gravedad había querido convertirla en tortilla. Se detuvo y para sorpresa de Tenten, comenzó a examinarlo.

El lápiz rodó de entre sus dedos y calló al suelo, Tenten apoyó las dos manos en el cristal, ¿Que estas haciendo?¿Porque estas inspeccionando ese pedazo de cornisa?¡Que demonios haces?

-Ejem Sarutobi Tenten ¿Hay algo tan interesante ahí afuera? ¿Quieres salir y mirarlo ya que no estas prestando nada de atención a mi clase?-amenazó el profesor

Tenten se dio cuenta entonces que se había levantado y estaba de pie con la cara pegada al cristal

-Em no ya lo veo bien desde aq..., quiero decir... -rectifico- ...lo siento no es nada

Se sentó con los labios metidos para adentro, no recordada haberse levantado, agradeció a su mente por haberla detenido, por un momento se había sentido tentada de salir y bajar a hablar con el chico, pero no podía permitirse que la expulsaran de clase, no habiendo ya sacado este trimestre un cero en la asignatura de Sasori-sensei.

Disimuladamente y sintiendo que el profesor no le quitaba un ojo de encima miró al exterior, el chico ya no estaba.

Reprimió un suspiró decepcionado y observó el folio en el que había estado pintando. Había multitud de bocetos del chico desde cada ángulo que había podido tomar. Giró el papel de un lado a otro.

Al finalizar la última hora, el chico no había vuelto a aparecer, y Tenten finalmente reconoció que simplemente era un curioso que pasaba por allí. Para cuando salieron en piña por la puerta, el pedazo de cornisa había desaparecido, con toda seguridad habrían mandado a alguien de mantenimiento quitarlo de allí antes de que la gente empezara a hacer estupideces como hacerlo rodar cuesta abajo o subirse encima.

Estando tan cerca Naruto, Lee y Kiba, Tenten consideraba eso una sabia decisión.

Konan y Sai acompañaron a Tenten y a Gaara hasta el aparcamiento, el chico se había ofrecido a acercarla a su casa en coche dado que no podía ir así en metro además de que era mejor que no apoyara demasiado el pie en el suelo. Sai y Konan por su parte, se despidieron de ellos en el aparcamiento y se marcharon por su propio camino yendo a comer juntos a dios sabe donde.

En el coche de Gaara, bueno en el coche de Gaara, Kankuro y Temari ya que lo compraron de segunda mano y medias, tuvieron que hacer hueEco en el asiento delantero para que pudiera sentarse. El chico aficionado a la escultura tenía todo el coche lleno de ellas.

-¿Porque no las metes en el maletero?

No recibió respuesta probablemente porque ya estaría lleno adivinó la chica

-¿No esperamos a tu hermano?

-No, hoy se queda un rato más, al parecer Chiyo-sensei va a dar clases particulares de como actuar una buena escena de muerte.

-Ah, es cierto, había oído que es muy buena actriz y que esas escenas las borda, me gustaría ver una actuación suya.-dijo mientras cogía un guión de Kankuro y le echaba una ojeada.


Ya en su casa, fue a la cocina y abrió la nevera. Allí había un plato de espaguetis que habían sobrado del día anterior, se los recalentó en el microondas y se puso a ver la tele en el sofá. Retrasando cada vez más el momento de ir a su desordenado cuarto y ponerse a buscar la muleta. Finalmente se levantó y subió a su cuarto, en momentos como este pensaba que debía de recoger su cuarto como siempre le repetía su madre.

Paso un buen rato buscando una de las muletas que había usado anteriormente cuando se rompió el tobillo y tuvo que llevar escayola, además de pensando en que le diría a sus padres sobre el accidente

-¡Si es que estando esperando en el paso de cebra, alguien que quiere matarme me empujó y un coche casi me atropella y después una cornisa casi me cae encima, pero oye que estoy bien!

Nop, esa no era una opción, ni en su cabeza sonaba bien. Paso pensó, lo de la cornisa ni se lo cuento y el tobillo que me resbalé en las escaleras y ya esta. Asunto solucionado. No le gustaba mentir, pero tampoco le parecía buena idea preocuparlos por sus "posibles" alucinaciones...pero maldición ¡Es que costaba tanto olvidarse de la frase!.

-Tenten...cae-repitió para si misma

Eso era claramente una amenaza. Se sentó en su cama con la espalda apoyada en la ventana. Al igual que en las series policíacas que echaban por la noche, empezó a hacerse las famosas preguntas.

¿Había hecho algo como para que alguien quisiera verla muerta?

No

¿Tenía enemigos?

Si, si se contaba a la estúpida de Tayuya

¿Era Tayuya una persona capaz de hacer algo así?

No encontró la respuesta.

Se dejó resbalar perezosamente por la cama hasta sentarse en el suelo y se estiró. Ahora no podía hacer nada pero en cuanto supiera quien era el culpable, si quería pelea la tendría.

Sacó a Mamut del bolsillo del pantalón y busco el número de Konan, debía preguntarle las tareas del día. Aunque era cierto que en la universidad se presentaban los trabajos por mes o por trimestre como decidiera el profesor, sabía que no era buena idea empezar a acumular tareas. Quedo con Konan para empezar a hacerlas el miércoles en su habitación de la residencia.

El resto de la tarde se dedicó a empezar un cuadro que el abuelo Hiruzen le había pedido.

Al cabo de unas horas escuchó aparcar un coche en el garaje. Se levanto y cogió una de las muletas, había decidido solo usar una en vez de las dos. Salió de su cuarto y bajo las escaleras, se encontró con su madre en el rellano, a la vez que su padre entraba en la puerta principal.

-¿Pero que te ha pasado? -preguntaron a la vez al verla en las escaleras con el pie vendado y la muleta

-Me resbale en las escaleras de la facultad -mintió, no parecieron muy sorprendidos, eso la ofendió- dicen que puede haberse vuelto algo crónico

Se acercó a su padre y le olisqueó

-¡Papá!¡Hueles a tabaco otra vez!-le regaño

-¡Dejé de fumar cuando naciste, necesito recuperar el tiempo!

Tenten le sacudió con la muleta.


Aquella noche durmió algo intranquila y se despertó varias veces debido a unos ruidos afuera en el patio.

Lee debía estar entrenándose hasta las tantas otra vez. Pensó en la posibilidad de decirle que lo dejara ya, el sueño ganó la batalla y se enrollo en el edredón de nuevo.

Si hubiera mirado al exterior, hubiera visto al joven que había estado merodeando alrededor de la piedra.

Si hubiera mirado, lo hubiera visto subido al árbol cercano a su ventana

Si hubiera mirado, hubiera visto que tenía un cuchillo de caza en la mano.

Si hubiera mirado, hubiera visto como la observaba dormir.

Como una pantera que observa a la gacela pastar

Antes de lanzarse sobre ella.

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Ya estoy pensando en ideas para el proximo cap, va a ser muy movidito y Lee por fin volvera a la accion.

Además los del otro bando por fin apareceran

La pobre Tenten no gana para sustos. Es un buen momento para hacerse un seguro de vida ¿no?

Pensé largo rato si hacer la metáfora de neji con una pantera o con un leopardo, elegí la pantera porque fisicamente creo que se parecen más.

El Pelo negro, los ojos claros... esas cosas.

He repasado todo el texto y no creo que tenga ninguna falta, pero me he dado cuenta que en el anterior cap el corrector ortográfico me cambió automaticamente una palabra por otra. No se si se ha notado, o solo son imaginaciones mias.

Me encanta que os este encantando ^^