Corazón de melón:
Laberinto de Amores 2
Capítulo 15: un reencuentro poco esperado e interrumpido.
Cada vez el avión se acercaba más al lugar donde iba a ser el nuevo hogar de Amy y sus padres, ella no sabía aún donde había aterrizado aquel avión, hasta que dieron el aviso y mencionaron aquel lugar. Ese país, se llamaba Australia, y sí querido lectores, Australia fue el lugar donde regresó nuestro querido Dake.
Todos en el Sweet Amoris sintieron un vacío en ellos, hasta Amber sintió tristeza, algo que jamás nadie pensó que Amber pudiese ser capaz de sentir. La única persona que no la echó de menos ni un poquito, fue la malvada de Debrah, de hecho, disfrutaba ver a los demás sufrir. Aqua no soportó más que todos se sintieran tan apagados.
-Chicos, chicas. ¡Ya vale! ¿No?- exclamó Aqua secándose las lágrimas.
-Pero Aqua... Entiendenos.- pidió Violetta deprimida.
-¡Yo os entiendo! ¡Miradme! Yo también siento un gran vacío en mí. Todos perdimos a aquel ser maraviolloso. Pero Amanda de la Fontiene jamás querría que sufrieramos por ella, ella querría que viviesemos de aquellos hermosos momentos que compartimos junto a ella.- afirmó Aqua muy decidida.
-¡Aqua tiene razón!- reconoció Castiel levantándose.- Debemos de luchar por nuestros sueños, por nuestras momentos porque eso es lo que ella hubiese querido.- aseguró Castiel.
-Yo sé que así es. Mirad, yo jamás he sido la mejor persona ni nada que se le pareciese, es más disfrute con la humillación de algunas personas. Por eso mismo tenemos que acabar con Debrah, aunque solamente sea para hacer justicia a esta gran persona que dio todo por mantener su amor y por mantenernos a nosotros. ¿Estáis conmigo?- preguntó Amber intentando sonreir, aunque la tristeza no la dejaba.
-Jamás pensé decir esto. Pero Amber tiene razón.- dijo Kim levantándose.
-Esa es mi chica.- afirmó Kentin besando a Kim.
-Pues a luchar se ha dicho.- dijo Armin levantándose y abrazando a Violetta.
Todos estaban con Amber y ella estaba con todos, parecía que hubiese cambiado totalmente, parecía otra persona. Entonces todos se dieron un abrazo acorralándola a ella, todo parecía perecto para atacar a Debrah, lo único que les faltaba era Amy, pero sabían perfectamente que ella hubiese querido aquello, que entre todos acabasen con el ser más odiado del instituto, hasta Amber con maldades parecía una hormiga al lado de Debrah. Todos lucharían, no solo por ver acabada a Debrah por fin y para siempre, sino que también para hacer justicia a Amanda de la Fontine.
Debrah citó a Demon en su departamento, según ella para hablar de su plan de ver acabada a Aqua Tompson. ¿Por qué? Muy sencillo, porque no soportaba la simple idea de que ella se quedase con Castiel después de todos los planes que había planeado para un futuro juntos, un futuro que para ella estaba tardando mucho en pasar y Debrah Jonhson odia esperar.
Amy y sus padres llegaron a su nueva casa, tenía colores demasiados alegres para esa tristeza que aguardaba el corazón de Amy, y además, su nuevo hogar estaba justo en frente de la playa. Amy, al ver aquella playa, una playa que la recordó profundamente a Dake y lo sintió como si lo pudiera ver desde la terraza de la casa, pero obviamente, si creía verlo era un simple alucinación, Dake no podía estar allí. Amy subió a su habitación, empezó a ordenar sus cosas como parte de un entretenimiento.
-Hija. ¿Puedo pasar?- preguntó Cristal entrando y cerrando la puerta de la habitación de Amy.
-No sé porque lo preguntas cuando ya estás dentro.- respondió Amy seriamente.
-No me respondas así hija.- dijo Cristial angustiada de ver a su hija así.
-¿Y cómo quieres que te hable después de todo lo que habéis hecho por alejarme de lo que yo quería?- preguntó Amy rota por dentro.
-Déjame hablar primero. He hecho una cosa que si tu padre se entera me manda descuartizar, por tanto es nuestro secreto. Un amigo mío tiene un bar-café, al cual van diversas bandas a tocar en las noches. Él ya tiene quien toque entre semana, pero justo necesitaba a alguien para que tocase los viernes y los sábados y para eso pensé en ti. Mi amigo está encantado con la noticia, osea que al menos mantendrás la música junto a ti.- afirmó Cristal sonriendo.
Amy se sintió muy feliz de oir a aquella noticia, no dudó ni dos segundos en abrazar a su madre, aquello la hacía muy feliz. En el momento en el que Amy quería salir a dar una vuelta por la playa, su padre la obligó a que fuese a donde fuese fuera acompañada por su madre, lo que aunque no la agradaba mucho sabía que era la escusa perecta para poder ir a tocar al bar- café todos los viernes y sábados. La música jamás dejaría de ser su pasión.
La banda de Castiel necesitaba muchísimo de Amy, Debrah pensó que era la oportunidad perfecta para poder volver a la banda después de su fracaso como solista, pero acabó humillada, Castiel se burló de ella y la echó directamente del sótano.
-Tu simple presencia hace apestar este lugar.- afirmó Castiel seriamente.
-Esta me la pagarás Castiel Vidasoa, de mí no te librarás tan fácilmente.- aseguró Debrah muy enfadada y se marchó.
Obviamente se marchó porque se dio cuenta de que acababa de ser echada. Castiel se juró que jamás caería nuevamente en las redes de esa víbora, y era un juramento al que no estaba dispuesto fallar. Cuando Castiel le contó todo lo ocurrido a Aqua, ella se sintió muy orgullosa de su novio y sintió que aquel chico jamás dejaría de latir por ella, porque su amor podía perder batallas, pero jamás la guerra de eso estaba segura.
Amy fue con su madre a la playa, estuvieron andando por la orilla libremente, de pronto Amy pareció ver a Dake, pero su madre la dijo que ya debían marcharse y lamentablemente no pudo comprobar si aquel muchacho era su amado Dake, tal vez eran alucinaciones de ella porque lo extrañaba, o tal vez era cierto y existía la posibilidad de que volvieran a verse y aclarasen las cosas de una buena vez y por todas.
En efecto, era Dake, pero ella no lo sabía. Él estaba en su tabla de surf, disfrutando de aquellas magníficas, pero de repente vio a Amy que se alejaba, quiso ir más de prisa para poder alcanzarla y abrazarla, pero una ola se interpusó en su camino y lo hizo caer, menos mal que contaba con un amigo suyo que lo ayudó a salir del agua y pocos segundos después, Dake volvió a abrir los ojos y se sentó.
-Tío era ella, la vi.- afirmó Dake sonriendo.
-¿A quién viste?- pregunto James (el amigo de Dake).
-A la única chica que ha sabido conquistar mi corazón, a la única que vence a cualquier otra chica por muy bella que pueda ser. ¡A Amanda de la Fontine!- exlamó Dake feliz.
-Ya decía yo, que era muy extraño que te cayeses de la tabla. Ay... Mi loco amigo enamorado, quien lo iba a decir, que una sola chica pudiese contigo.- reconoció James feliz por su amigo.
Amy y su madre llegaron a casa, cenaron y nuevamente Amy se encerró en su habitación hasta el día después.
Al día siguiente, Amy bajó a desayunar con su madre, ya que su padre ya se había marchado, Cristal se sentía feliz porque por fin sintió que su hija la había perdonado de ser complice de todo aquello o al menos eso quería creer. Amy después de desayunar, se sentó toda lo que quedaba de mañana en la terraza, mientras encedía por primera vez en todo el viaje su portatil, vio que tenía varios emeils de sus amigos, no se negó a responderlos y los respondió. Todos recibieron sus mensajes respondidos por parte de Amy y no pudieron sonreir, aunque Castiel fue el primero en verlo, ya que utilizó el teléfono en clase, como solía acostumbrar cuando se aburría más de la cuenta como era su caso.
Mientras Amy chateaba y escuchaba su música, sobre todo las canciones con Lisandro y con Castiel, pues parecía todo marchar bien, después mientras esperaba recibir noticias de Nathaniel, quien la preocupaba que no hubiese recibido el mensaje que le mandó con Amber, dejó el portátil un momento en una mesilla y se levantó a contemplar la playa, nuevamente vio a Dake, pero esta vez, estaba segura de que era él, no era una alucinación era él, quiso correr hacia él y decirle Ey, estoy aquí te extraño mucho. Pero obviamente eso no fue posible, su adorado padre acababa de llegar a casa y él no iba a permitir que saliese en la hora en la comida, por tanto, tuvo que disimular una sonrisa y comer con ellos, aunque no la agradaba compartir mesa con aquel señor que era su padre. De pronto, Amy sacó el tema de salir por la noche junto a su madre, obviamente al bar-café.
-Papá. ¿Te puedo pedir un favor?- preguntó Amy disimulando simpatía por él.
-Depende, pero bueno. Dime.- respondió Adolfo con firmeza.
-Mamá y yo podemos salir esta noche, no sé, a cenar, o a tomar algo, solas. Digo, perdí mucho tiempo de su compañía por tu culpa y quiero recuperar el tiempo.- dijo Amy sonriendo.
-Bueno, a tu madre la hará bien pasar un rato con su hija. Claro, podéis salir, y no os preocupeis por la hora, que no os esperaré despierto.- aseguró Adolfo sonriendo.
Amy y Cristal no podían creer como Adolfo siendo el padre de Amy, hablase de ella como si únicamente fuese hija de Cristal, tanto odio la guardaba. ¿Por qué? Ella era su hija y no se merecía que su propio padre la despreciase de tal manera.
Amber intentó hablar con Nathaniel, pero él ni la miraba y hacía como sino la escuchase, se comportable como un completo crío, no se podía creer lo que estaban viendo sus ojos.
-¡Haber! ¿Por qué no me dejas en paz hemanita?- preguntó Nathaniel seriamente.
-Porque tengo un mensaje para ti de Amy y no voy a descansar hasta decírtelo hermanito.- respondió Amber.
-Está bien, dime lo que tengas para decírme, pero no tardes tanto.- dijo Nathaniel sin dejar de aparentar firmeza y dureza.
-Ella te perdona todo, es más ella siempre te va a considerar su amigo, si en algún momento se enfadó contigo, solamente fue el momento, pero jamás de ser para ella un gran amigo que la va hacer siempre falta.- afirmó Amber sonriendo.
Nathaniel se quedó inmóvil, sintió que no se había comportado como aquel buen amigo, que por estúpido perdió la oprtunidad de despedirse de ella y que tal vez jamás la volvería a ver, y en su corazón aguardó culpabilidad, él no quería eso. Melody cuando Amber la contó lo que había pasado sintió mucha tristeza de saber como se encontraba Nathaniel, pensó que ya no necesitaba de ninguna alianza con Debrah, se dio cuenta de como disfrutaba Debrah viendo mal por las pasillos a Nathaniel y eso Melody no lo pudo aguantar, fue con él, a defenderlo de quien sea y a cuidarlo, y a darle su apoyo y sobre todo a demostrarle que ella jamás lo abandonaría porque a pesar de todo lo amaba.
Aquella misma noche, era hora de su primer concierto en el bar-café del amigo de su madre, pero primero lo tenía que conocer.
-Hola Fernando. Ella es Amanda mi hija, pero todos la llaman...- la presentaba Cristal siendo interrumpida por Amy.
-Nadie me presenta mami.- afirmó Amy seriamente, después sonrió.- Me llamó Amanda y todos verán que la música es lo único que siento mío.- afirmó Amy sin dejar de sonreir.
-Bueno. Yo me llamo Fernando, soy el dueño de este bar-café.- se presentó Fernando. James se acerca a ellos.
-Hola, soy James, el futuro heredero de todo esto.- se presentó James sonriendo a Amy.
Amy se subió al escenario y empezó a cantar una canción que para ella era la mejor de todas, la que mostraba todos sus recuerdos vividos con el amor de su vida, Dake. Aquella canción, no era nada más ni nada menos que "La soledad de los besos". Entonces fue cuando Dake entró, la vio cantar, no dejó de sonreir en toda la canción.
-Es ella.- afirmó Dake atontado.
-Sí. Es hermosa amigo mío.- reconoció James encantado con ella.
-Ey James, cuidado. Es solo mía. Es Amanda.- aseguró Dake.
Amy también vio a Dake, después de cantar esa canción corrió a abrazarlo. ¿Volverán a estar juntos? ¿James ha sentido un flechazo al corazón de la chica de su amigo? CONTINUARÁ...
